Mostrando las entradas con la etiqueta Federico Sturzenegger. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Federico Sturzenegger. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de agosto de 2026

Sturzenegger, Milei y Caputo, un pelotazo en contra... @elprofesorcapomasi

 Sturzenegger, Milei y Caputo, un pelotazo en contra...


Adentro!!!!!!!!. Dibujo: Pablo Temes.

De la ley de tierras a los insultos a Lula, pasando por los prácticos de buques y la inflación: oficialismo para atrás.

El cúmulo de daños autoinfligidos por el Gobierno parece no tener fin. En la semana que pasó asistimos a uno más de ellos. Fue el tratamiento del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. En su origen, el proyecto incluía una ampliación de los límites a la propiedad de tierras por parte de extranjeros. Naturalmente, el proyecto –nunca explicado adecuadamente por el oficialismo– dio pie a un fenomenal nivel de rechazo. No hace falta abundar en demasiados detalles para comprender los riesgos a los que se expone un país si decide dejar la posesión de sus tierras a estados extranjeros o a organizaciones de dudoso origen destinadas al delito en sus diversas formas, desde el narcotráfico hasta el terrorismo. Sobre ninguna de estas cosas habló el oficialismo que, una vez más, mostró falta de coordinación, mala comunicación interna y externa.

Le regaló así al kirchnerismo la posibilidad de vapulearlo, algo de no creer, sobre todo si se tiene en cuenta que durante el gobierno K se le cedió una superficie de terreno importante en la provincia de Neuquén al gobierno de China para la construcción de un observatorio espacial de apoyo a sus satélites. Ni en ese momento ni ahora, nadie dentro del amplio espectro del así llamado progresismo alzó su voz para protestar contra la entrega. No se escuchó esa vez el slogan “la patria no se vende”. Tampoco nadie alzó la voz cuando Néstor Kirchner rebajó el precio de tierras fiscales en la provincia de Santa Cruz para que fueran adquiridas por Lázaro Báez.

Otra muestra de la mala praxis existente en el Gobierno se vio en el innecesario conflicto con los prácticos de buques. El problema se originó el último día de julio. Ese viernes se dio a conocer el decreto 690 por el que se desreguló el practicaje de buques, que significó la eliminación del cupo, la apertura de negociaciones libres y la fijación de tarifas para “bajar el costo argentino”. La reacción de los prácticos, baqueanos y pilotos no se hizo esperar: desde la madrugada del domingo 2 no tomaron más servicios. Conclusión: en 3 días se paralizó el 80% del comercio exterior.

Hoy más que nunca Suscribite

Tanto en este asunto como el del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, los dardos de la incompetencia por el mal manejo apuntan a Federico Sturzenegger, un “coloso” con pies de barro.

Y para culminar esta serie de hechos de mala praxis política –que abundan en este gobierno– hay que incluir el absolutamente innecesario conflicto diplomático con el Brasil a partir de los insultos de Javier Milei a Luis Inacio “Lula” Da Silva, algo nunca visto. Milei, que no termina de dimensionar el peso de la responsabilidad que representa la investidura presidencial, cometió un grosero error y, además, estuvo grosero. La falta de una asesoría adecuada es un agujero de pesadas consecuencias para el manejo de la política exterior del gobierno. Milei maneja las relaciones exteriores según sus emociones, sus enojos y sus fascinaciones. Y eso es decididamente malo, para él y para el país, que, en definitiva, es lo único que importa.

El dato de la inflación de la ciudad de Buenos Aires fue una sorpresa ingrata para muchos dentro del equipo económico.

El 2.9% refleja que la solución a este problema endémico de la economía vernácula no es tan simple. Por eso, en los pasillos de la Casa Rosada hay inquietud. Una de las “inquietas” según coinciden varios es Karina Milei. Hay un estado de crispación y enojo por parte de algunos funcionarios que señalan la persistencia de esta problemática de la economía. Eso fue lo que mostró el ministro de Economía en la reunión del miércoles en la que trató de “tarados” a los que insisten en la importancia de sostener la industria local. No sería la primera vez que Luis Caputo se comporta de esta manera. En un principio se interpretó que los dardos eran para el sector industrial nucleado en la UIA -cuyo vínculo de tensión con el gobierno se sostiene- pero el propio ministro salió a aclarar el viernes que no se había referido a ellos sino “a los que defienden el modelo anterior que lo único que hizo crecer fue el déficit, y con ello, la inflación y la pobreza”. Por otra parte, es menester señalar que el titular de economía viene augurando una bonanza que, en la mayoría de los casos, no le está llegando a la gente. A principio de año prometió que los 18 meses finales del actual gobierno serían un paseo de bienestar. Han pasado ya cuatro de esos 18 meses y lo que se ha visto dista de esa proyección. Y, lo peor es que, hacia adelante, no parece que ese panorama floreciente tenga la apariencia de transformarse en una concreción. Esto mismo expresó en una frase de su homilía en el santuario de San Cayetano el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva: “parece que el bienestar nunca va al ciudadano del común”, dijo con simpleza y contundencia.

Los datos de la recaudación muestran caídas que reflejan el sostenido “parate” de amplios sectores. Esto genera dificultades para el mantenimiento del superávit. Es un círculo vicioso difícil de superar.

En simultáneo, en el peronismo todo es también pelea. Hasta la casta sindical se vio sacudida por el episodio vergonzoso con el que Facundo Moyano ocupó las pantallas y portadas de todos los medios durante más de 48 horas. No hubo voces, ni siquiera en su familia, que se hayan tomado el trabajo de defenderlo. Todo lo contrario. “Facundo siempre disfrutó mostrándose como la mosca blanca del gremialismo. La realidad es que siempre fue un individualista. Hoy es visto como un traidor y está prácticamente cancelado dentro del movimiento de trabajadores” –aseguró una importante fuente del sector que no olvida los tiempos en que el hijo menor del líder camionero se diferenciaba del resto agitando la bandera de la democracia sindical. A cada uno le llega su hora.

Mientras tanto, Cristina Fernández de Kirchner sigue creyendo que es la piedra angular del poder dentro de esa estructura –hoy amorfa– que busca comandar de modo vertical. Es por eso que lo que le exige a Axel Kicillo es, lisa y llanamente, una capitulación.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 09/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 





martes, 28 de julio de 2026

Desguazando a la República Argentina - Renovada ofensiva desreguladora... @elprofesorcapomasi...

Renovada ofensiva desreguladora...


El próximo 6 de agosto el Gobierno nacional espera retomar su ofensiva política y lograr que el Senado le dé media sanción al proyecto que habilitaría sin ninguna restricción la compra de tierras por parte de individuos y corporaciones extranjeras.

© Escrito por Juan Carlos Junio, Dirigente Cooperativista, el martes 28/07/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.​​​​​​​

El próximo 6 de agosto el Gobierno nacional espera retomar su ofensiva política y lograr que el Senado le dé media sanción al proyecto que habilitaría sin ninguna restricción la compra de tierras por parte de individuos y corporaciones extranjeras. No se trata de una ley más, sino de una decisión estratégica, ya que se abriría la puerta a que un bien preciado y único como la tierra pueda ser enajenada en forma irrestricta. De este modo, grandes corporaciones extranjeras, entre ellas, los denominados fondos de inversión podrían acceder a zonas críticas donde están nuestros recursos mineros, la biodiversidad, las fuentes de agua dulce, el petróleo y el gas. Y habría que agregar las zonas agrarias, ya que también forman parte de la criticidad de la época en materia alimentaria.​​​​​​​

En realidad, las rentas que se podrían extraer de esas riquezas no deberían nutrir las ganancias y los patrimonios de esas grandes corporaciones internacionales sino ser utilizadas por el propio país, que debe afrontar una fenomenal deuda interna con su pueblo. Tenemos millones de ciudadanos y ciudadanas en situación de pobreza, clases medias comprometidas en su nivel de vida, nuestros sistemas de salud, educación y ciencia y tecnología deteriorados, al igual que el sistema previsional ya muy debilitado a punto tal que millones de jubilados tienen ingresos muy por debajo de la línea de pobreza.​​​​​​​

Este proyecto, eufemísticamente llamado «Ley de inviolabilidad de la propiedad privada» forma parte del dispositivo de extranjerización que vienen aplicando Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. 

Grandes beneficiarios.

Pero no es el único. Está a la espera otro grupo de proyectos de ley con el mismo sentido de favorecer a núcleos del poder empresario y generar ajustes en los ingresos de la sociedad y en los servicios que brinda el Estado. Entre ellos, modificación de la carta orgánica del Banco Central, ahora exigida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), eliminación del régimen de zonas frías, reforma de la ley de salud mental, derogación de la ley de etiquetado frontal, la denominada ley hojarasca y un nuevo proyecto que no apunta a favorecer al pequeño ahorrista, sino al blanqueo de grandes evasores. En esta ofensiva se incluye también una iniciativa de carácter político-electoral con vistas al año próximo: suprimir las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para obstaculizar la unión de la oposición.​​​​​​​

Además, en la misma línea, también circula un nuevo proyecto, una suerte de ley ómnibus II, iniciativa del «gran desregulador» Sturzenegger, que impulsa una catarata de cambios que afectarían al sector editorial y librero, al vitivinícola, el agro, el cooperativismo, el farmacéutico y el gas licuado de petróleo, entre otros.​​​​​​​

En lo vinculado con las cooperativas, nuestro sector, si bien se trata de un anteproyecto que no tiene estado parlamentario, ya se está generando un debate al interior del movimiento con vistas a salir al cruce de esta nueva hipótesis de gravar con impuesto a las Ganancias al cooperativismo en todas sus ramas. Como es conocido, las cooperativas no desarrollan actividades con fines de lucro, por lo que, consecuentemente, no generan ganancias sino excedentes. El sector cooperativo cumple una función social muy relevante, aquí y en todo el mundo, por lo tanto, la expectativa es que haya políticas de fomento del cooperativismo y no lo contrario.​​​​​​​

En el afán desregulador también se incluye la derogación del precio único para la venta al público de los libros, que generó un fuerte rechazo del sector editorial y librero, ya que –según señalan– compromete la propia existencia de una de las redes de librerías más grandes del mundo, como es la existente en nuestro país, así como la fuerte presencia de editoriales independientes. Afirman que la iniciativa no abaratará el precio del libro, como sostienen desde el Gobierno, sino que, por el contrario, lo encarecerá ya que quedará a expensas de las grandes corporaciones editoriales locales y extranjeras. 

Apoyo y reclamos.

En el contexto de esta compleja realidad que vive el país, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, visita la Argentina para explicitar el apoyo del Fondo al plan económico de Milei y su ministro Luis Caputo. Sus razones resultan obvias: tiene que cobrarle a nuestro país, por lejos el deudor más grande de la organización, los créditos que otorgaron, trasgrediendo su propio estatuto, en cumplimiento de una orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante los sucesivos requerimientos de endeudamiento de Mauricio Macri y Milei.​​​​​​​

Los vencimientos de capital e intereses de este y los próximos años son cuantiosos, por lo tanto, el FMI tiene sus prevenciones acerca de la posibilidad real de Argentina para afrontarlos, a pesar de la adhesión irrestricta del actual Gobierno a sus lineamientos económicos.

El FMI, como siempre, apoya, pero viene por más. En este caso reclama una «reforma tributaria integral», una de cuyas prioridades es lo que denomina la reducción del umbral del Impuesto a las Ganancias, que vendría a significar, en buen romance, que millones de asalariados se sumen al pago de ese impuesto, como así también incrementar el aporte de los monotributistas.​​​​​​​

Además, no podía faltar el reclamo perentorio de que se realice una drástica reforma previsional que continúe recortando los beneficios que aún brinda el sistema jubilatorio nacional. Por último, resulta sugestiva la presencia de Georgieva en los yacimientos de Vaca Muerta. Queda claro que estiman que los fenomenales recursos energéticos del país podrían ser la fuente de recursos por la cual puedan cobrar sus acreencias. 


domingo, 14 de junio de 2026

Adorni no es el único… @el profesorcapomasi...

 Adorni no es el único…



Mi pobre angelito, Federico Sturzenegger. Dibujo: Pablo Temes.
 

Son muchos los funcionarios del oficialismo que tomaron el beneficio del blanqueo del Gobierno. 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el sábado 13/06/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

Cuando, durante la campaña electoral de 2023 y en su discurso de asunción del 10 de diciembre de ese año, Javier Milei reafirmó con insistencia el fin de la corrupción y de la casta, generó una expectativa real en la mayoría de la ciudadanía harta de las conductas de funcionarios que llegan al poder con el único propósito de acceder a privilegios y enriquecerse. El Adornigate ha terminado de un modo brutal con toda esa esperanza, la que ha quedado reducida –una vez más– a una vana ilusión.

Es menester decirlo con todas las letras: Manuel Adorni mintió y evadió el pago de sus impuestos. Evadir el pago de los impuestos es un delito. Por lo tanto, Manuel Adorni es un mentiroso y un delincuente. Recuérdese que el empresario kirchnerista Cristóbal López fue preso por evadir. Y, más atrás en la historia, sobresale el caso del famoso y temible capo mafia Alphonse Capone –Al Capone– fue preso por evadir impuestos. Surge de la narración de los hechos de Adorni, que su condición de evasor fue mantenida en el tiempo hasta llegar al turno del gobierno del cual forma parte. Es decir que dejó pasar el blanqueo decretado durante la presidencia de Mauricio Macri. Al blanqueo dispuesto por el actual gobierno, el jefe de Gabinete no podía entrar porque se lo impedía su condición de funcionario público, para quienes esa posibilidad estaba vedada.

Por eso, lo hizo recién el miércoles último –en el régimen de la Ley 2779 - Ley de Inocencia Fiscal– al cual se han acogido varios funcionarios. Esto ha dado pie a una candente polémica que el Adornigate no ha hecho otra cosa que recalentar. Entre los funcionarios beneficiados por esta ley están: el Ministro de Desregulación y Transformación de Estado Federico Sturzenegger, el documentalista oficialista Santiago Oría, empeñado en una cruzada fatua y sin destino contra los periodistas; el jefe de la ARCA, Andrés Vázquez; el ex titular del ARCA, Juan Pazos; el senador oficialista José Benegas Lynch; el economista y senador libertario, que votó la ley, Agustín Monteverde y el embajador ante la Unión Europea y Bélgica, Fernando Iglesias, el economista y conductor de la TV Pública Antonio Aracre; el asesor presidencial Manuel Vidal; el asesor del Ministerio de Economía y director del BICE, Felipe Núñez; y la titular de la Unidad Gabinete de Asesores de Adorni, Aimé “Meme” Vázquez. 

Hoy más que nunca Suscribite

En un recordado mensaje en la Red Social X, el jefe de Gabinete expresó: “La ley de inocencia fiscal probablemente sea una de las leyes que quede en la historia grande de nuestro país: aún no se toma la real dimensión de todo lo que implica. Dios bendiga a la República Argentina. Fin”. Se ve que estaba necesitando esa bendición. “Todo lo que tiene que estar declarado está correctamente declarado, está todo impecable, lo demás son coyunturas en las que yo no voy a entrar, ni ahora ni nunca, porque tampoco lo he hecho antes. Gracias”, había dicho en la conferencia de prensa del 25 de marzo. Ahora está claro que era todo mentira.

Respecto del ministro de Desregulación, en su entorno aclaran que nada de ilegal hay en lo que hizo, sino que decidió realizar la presentación de su declaración de Ganancias a través de esta metodología permitida por esta controvertida ley.

La incomodidad –por utilizar una palabra elegante– de los miembros del gabinete es indisimulable. Su silencio cómplice, también. Nadie olvida que fueron obligados por Karina a sentarse en primera fila durante la así llamada conferencia de prensa de marzo. A ese elenco que integraron, entre otros, el ministro de Economía, Luis Caputo, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el ya citado Sturzenegger, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el secretario de Comunicación, Javier Lanari, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, Adorni también le mintió.

El silencio del PRO –principal aliado del Gobierno– se rompió finalmente en la tarde del viernes. El pedido a Milei para que “defienda el cambio y no a Adorni”, representa también el pensamiento de muchos dentro del oficialismo. Patricia Bullrich –una de las más incómodas– lo dijo con todas las letras: “Esto es más que un error, es una omisión ética”. Le faltó agregar algo: es, además, un delito. Parte del peronismo cordobés ya avisó que no será tan colaborativo si siguen sosteniendo al exvocero presidencial. El daño generado hasta aquí puede seguir en aumento.

La incertidumbre crece en ese valle de pasiones abundante en desconfianza y enconos personales que se vive en el Gobierno. Hay, asimismo, un interrogante: quién podría suceder a Adorni. Y allí, se entra en el mundo de las tinieblas en el que el enfrentamiento entre Karina Milei y Santiago Caputo se hace más encarnizado.

En la Justicia las declaraciones y la presentación del jefe de Gabinete no satisficieron. Prima facie, ninguno de los vinculados a la investigación de la causa, le creyeron. “No le cierra el blanco”, explican muchos tras los primeros análisis de lo presentado por el jefe de Gabinete. “Parece una declaración armada de adelante hacia atrás. El primer punto es el origen de los fondos. Eso constituye el núcleo a partir del cual se edificó esta historia con ribetes de fábula.

Las buenas noticias de la macroeconomía –baja del índice de inflación al 2,1% y el descenso del riesgo país por debajo de los 500 puntos– se las llevó puestas el Adornigate. Por si no quedó claro: Manuel Adorni demostró ser un mentiroso y confesó ser un evasor, es decir, un delincuente, algo de lo cual Javier Milei no parece querer anoticiarse. Qué disociación con la realidad. Fin.




domingo, 22 de febrero de 2026

Reformas estructurales, votos asegurados e inflación en alza… @elprofesorcapomasi

Reformas estructurales, votos asegurados e inflación en alza…

Deforma laboral. Dibujo: Pablo Temes.

Con victorias legislativas y concesiones a gobernadores y gremios, el oficialismo exhibió músculo político.

© Escrito por el Doctor Doctor Nelson Castro el domingo 22/02/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La semana comenzó difícil para el oficialismo. El tiro en los pies que se dio con la inclusión del inadmisible artículo 44 en el proyecto de ley de reforma laboral generó un ida y vuelta de reproches de alto volumen no solo desde toda la sociedad, sino también desde el interior del Gobierno. Los reproches de unos hacia otros fueron y despiadados. ¿A quién se le ocurrió ese disparatado artículo? Esa era la pregunta que todos se hacían en el oficialismo. Los que presumían de saberlo todo respondían con total contundencia que solo una persona podría haberlo hecho: Javier Milei. Incomprobable, pero, a la vez, absolutamente posible.

Le costó varios días al Gobierno darse cuenta de que no había ninguna posibilidad de que el proyecto de ley fuera aprobado en la Cámara de Diputados si no se eliminaba de un plumazo ese artículo. Finalmente, eso ocurrió el miércoles. En el ínterin fue penoso ver a la senadora Patricia Bullrich fatigando los sets de televisión y los micrófonos de las radios tratando de defender lo que era claramente indefendible. El objetivo de esa defensa cerril era evitar que la modificación del proyecto de ley obligara a remitirlo nuevamente al Senado para su tratamiento definitivo. Esa meta fue imposible de alcanzar.

Si la victoria del Gobierno fue contundente, también lo fue la derrota del peronismo en general y de la CGT en particular.

Hoy más que nunca Suscribite

Resignado y ya con la perspectiva de lo inevitable, el oficialismo enfrentó la sesión, con la perspectiva de una victoria parlamentaria segura y la certeza de que a la batalla en la Cámara baja le seguiría una nueva en la Cámara alta. El triunfo en la Cámara de Diputados fue contundente y holgado: 145 votos a favor y 115 votos en contra. Los gobernadores de Santa Cruz, Catamarca, Tucumán, Salta y Misiones –todos peronistas– más el de San Juan aportaron los votos de sus diputados, dándole así robustez política a la aprobación del proyecto.

Si la victoria del Gobierno fue contundente, también lo fue la derrota del peronismo en general y de la CGT en particular. El artículo 44 le dio vida a la dirigencia sindical para enarbolar la bandera de la protesta y abocarse a la concreción de un paro general nacional. Hay que subrayar que, en principio, la CGT permaneció silente ante la aprobación del proyecto de ley. Esa alerta la dimos varios periodistas, a partir de una declaración de Federico Sturzenegger, quien en un providencial “sincericidio” se refirió a este artículo queriendo justificarlo. Fue explicar lo inexplicable. Recién ahí el sindicalismo reaccionó. Recuérdese, por otra parte, que el triunvirato y la cúpula habían dado luz verde al proyecto de ley una vez que se habían garantizado los fondos y aportes patronales que les permiten seguir haciendo política. Nótese el detalle: seguir haciendo política.

Sturzenegger cometió un sincericidio al intentar justificar los descuentos por enfermedad

Producida la eliminación del artículo, esa medida de fuerza carecía de sentido. Debió haber sido levantada. Hubiera sido una medida verdaderamente revolucionaria, porque hubiese sido una muestra de sensatez, astucia y de reflejos políticos también. Pero nada de ello ocurrió. Por lo tanto, el paro fue absolutamente irrelevante desde el punto de vista político, social y económico. En lo político, porque, finalmente, el proyecto de ley se aprobó; en lo social, porque la mayoría de la población quiere y necesita trabajar, no parar; y en lo económico, porque se perdieron centenares de millones de pesos. Esa es plata que pierde la gente y, en especial, dentro de ese universo, los que menos tienen.

Para completar el cuadro de lo sucedido el jueves, hay que mencionar los episodios escandalosos protagonizados por la diputada kirchnerista Florencia Carignano, quien procedió a desconectar los micrófonos de los taquígrafos y se dirigió de manera vulgar a la diputada Lilia Lemoine que grababa todo y, cuyo léxico tampoco apela a las más refinadas y elegantes expresiones y palabras tan abundantes en la lengua española.

Video: © eldoce

El peronismo sigue sin advertir que comete un grueso error si cree que con el patoterismo va a amedrentar a la militancia y/o la dirigencia de La Libertad Avanza. En verdad, es exactamente al revés. El oficialismo –empezando por el Presidente– se siente absolutamente cómodo navegando por las aguas siempre procelosas de la vulgaridad, la descalificación y la agresión verbal. ¡Ya deberían haberse dado cuenta!

El cierre de Fate

En el medio de todo esto, surgió el cierre de FATE (Fábrica Argentina de Telas Engomadas). El momento elegido por la empresa productora de neumáticos generó una abundancia de hipótesis conspirativas que aún no ha cesado. Javier Madanes Quintanilla, el principal accionista de la firma, supo exponer hace unos años una curiosa afinidad con el kirchnerismo. En efecto, durante un acto sucedido en junio de 2012, Madanes Quintanilla le agradecía a Cristina Fernández de Kirchner por la colaboración de su gobierno por la posibilidad de reinvertir y generar una mayor cantidad de puestos de trabajo (sic).

Más allá de estos vericuetos, el caso es representativo de la crisis por la que atraviesan muchos rubros del sector industrial. La caída del consumo, la cantidad de productos importados que entran al país sin aranceles, la alta carga impositiva de la Argentina y la dificultad de obtener créditos a tasas accesibles constituyen un combo altamente dañino para el entramado productivo de la Argentina. De esto se habló en la reunión que el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo con los representantes de la UIA.

Ambas partes se encargaron de señalar que la reunión había sido cordial. Dato: cuando de un encuentro de semejante importancia, el subrayado hace hincapié en “reunión cordial” es que, respecto del fondo de las cuestiones, nada trascendente pasó y que no se arribó a ninguna solución para un problema. Y eso fue lo que sucedió: mucho ruido y pocas –muy pocas– nueces.




domingo, 14 de julio de 2024

Paradojas. La Biblia y el calefón… @dealgunamanera...

Paradojas. La Biblia y el calefón…

Por gracia recibida, Federico Sturzenegger. Dibujo: Pablo Temes

La Argentina se mueve a velocidad crucero entre extremos: la economía no despega, pero todo el mundo habla del país.    

© Escrito por Nelson Castro el sábado 13/07/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

Finalmente hubo Pacto de Mayo. El acto fue una demostración de lo extravagante del momento que se vive en el ámbito de la política. En plena noche, con algún gobernador dormido y otros luchando para no caer en las garras de Morfeo, todos pasmados de frío y sometidos a una solemnidad que les quedaba lejana y los incomodaba visiblemente. Ni que hablar del disgusto de Mauricio Macri, cuyo protagonismo ausente se hizo notorio.

El expresidente no pudo disimular su enojo por considerar que debió haber recibido algún tipo de trato diferencial. Yendo a la substancia de lo que se firmó esa medianoche ávida de historia, a nadie escapa que el decálogo de buenas intenciones que se plasmó en el documento adolece de originalidad. Cada uno de sus puntos ya está enunciado en la Constitución Nacional. Dicho esto, es menester señalar que los gobernadores que no asistieron –Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto y Gustavo Melella– exhibieron la nociva miopía política que los aqueja desde siempre. La firma del Pacto de Mayo en nada afectaba sus convicciones ideológicas, a las que antepusieron a sus responsabilidades institucionales. La errónea concepción que tienen del ejercicio del poder les impide darse cuenta de que cada uno de ellos no está al frente de una facción partidaria sino de una provincia –en la que viven ciudadanos de diferentes pensamientos políticos– a la que deben representar y cuyos intereses deben defender. Parece mentira tener que recordarles a estos gobernadores esta verdad de Perogrullo.

El ministro Caputo tuvo que repetir esta semana que no está pensando en una devaluación.

Ya con el Pacto de Mayo firmado y la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos sancionada, el Presidente y su gabinete deben a partir de ahora enfocarse decididamente en la tarea de gobernar. Por si Milei no lo advirtió aún, la ausencia de gestión es uno de los principales problemas de su administración junto con la catarata de renuncias –y, sobre todo, despidos–en un contexto en el que nombres propios es lo que falta. El Gobierno festejó el índice de inflación del mes de junio que, a pesar de haber sido levemente superior al de mayo, permaneció bajo el guarismo de 5%. El 4,6% es producto fundamentalmente de la recesión económica reinante más allá de algún leve repunte que se evidencia en unos pocos rubros. El bolsillo está lejos de percibir algún alivio significativo y el aumento de las tarifas de los servicios públicos fue un azote. Es cierto que se ven caídas de precios, pero aún esos nuevos valores son altos para el menguado poder adquisitivo de la mayoría de los ciudadanos. La canasta básica está en 873.169 pesos. Por si alguien no cayó aún en la cuenta: una inflación del 4,6% mensual es alta. La pregunta que queda sin responder es si será posible perforar ese piso de entre el 4 y el 5%. La Argentina sigue siendo un país muy fuera de norma.

Es claro que el Gobierno enfrenta ahora un problema crucial: la falta de dólares. Esto lo aleja de levantar el cepo, medida esencial para la concreción de sus objetivos. Hasta que ello no ocurra, las ansiadas inversiones no vendrán. Sin levantamiento del cepo también se restringirán las liquidaciones de los productores agropecuarios, única manera que tiene el país de acumular dólares. Lo dijo con todas las letras Fernando Villela, el ahora exsecretario de Bioeconomía, cesanteado de un plumazo a comienzo de semana. Esta es la realidad. Por eso el Presidente produjo una sorpresa negativa cuando salió a acusar al banco Macro de estar boicoteando el plan económico. El fantasma de Sergio Massa allegado a Brito volvió a sobrevolar la escena. Esa acusación no solo sorprendió, sino que hizo ruido y generó incertidumbre. Le respondió el mercado con otra suba del blue. El intento de Luis Caputo de minimizar los dichos de Milei fue vano. Como hombre de la economía, el primer mandatario debería saber que los mercados reaccionan –ante todo– basados en la confianza o, mejor dicho, ante la falta de ella.

Una semana de furia.

Por otro lado, cuando durante los veinte minutos de chats abiertos al público que Milei tuvo el martes 9 a la mañana, Lucas Morando le preguntó sobre una posible fecha para la eliminación del cepo, la respuesta del Presidente fue interpretada de forma negativa por los mercados y los inversores. “El cepo no se levanta más”, fue la lectura que muchos hicieron. Como dijo Carlos Melconian: “No hay fideos ni hay tuco”. Al menos por ahora. La realidad demuestra que, por primera vez de manera insoslayable, a Caputo le hacen sombra los nubarrones. Esta semana tuvo que repetir que no está pensando en una devaluación. El Gobierno deberá pensar de manera urgente cómo reactivar la economía aun en un entorno desfavorable y con un Banco Central flaco en sus bolsillos. Las reservas de libre disponibilidad se acercan a cero.

Federico Sturzenegger acelera el comienzo de su gestión con fotos impostadas con el ministro de Economía. Habrá que ver hasta dónde llegan los tentáculos del nuevo hombre fuerte del Gobierno.

Mientras tanto, la Argentina sigue siendo un país pendular que se mueve a velocidad crucero entre los extremos: es el país que no logra despegar en materia económica, pero que tiene un presidente del que habla todo el mundo; es el país que no puede encontrar a un niño que desapareció de su hogar hace casi un mes; es el país del fútbol que, por los buenos resultados, le perdona todo a un presidente de la AFA muy flojo de papeles, es el país donde seis de cada diez niños son pobres, es el país que vive aferrado al pasado y con un futuro incierto... Argentina es el país de la Biblia y el calefón.



   

domingo, 30 de junio de 2024

Desinteligencias. Palabras devaluadas... @dealgunamanera...

 Desinteligencias. Palabras devaluadas...

El Messi de la economía... ¿Va al banco? Dibujo: Pablo Temes.

El Gobierno debe evitar hacer un dogma del doble discurso y la falta a la verdad como en el kirchnerismo.

© Escrito por Nelson Castro el domingo 30/06/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Javier Milei obtuvo, finalmente, su primera ley. La sanción definitiva que le dio la Cámara de Diputados en su sesión del jueves terminó con el largo trámite de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos iniciado allá por enero. Luego de seis meses, el tortuoso camino que siguió el proyecto hasta su aprobación desnudó no solo la falta de poder que el oficialismo tiene en el Congreso, sino también la ineptitud de muchos de sus funcionarios para conducir la negociación política. Esto último dio pie a un profuso pase de facturas en el gabinete en el que aún persisten los recuerdos amargos de la gestión de Nicolás Posse. Como ya se dijo aquí, fue la mano del flamante jefe de Gabinete, Guillermo Francos, la que permitió llevar a buen puerto las complejas tratativas que fueron necesarias para sacar la ley adelante.   

Le corresponde ahora al Presidente poner manos a la obra y concentrarse en la gestión, el déficit más significativo que exhibe su administración. Eso mismo le señaló Mauricio Macri en el mensaje que le hizo llegar por medio de un tweet. 

Le corresponde ahora al Presidente poner manos a la obra y concentrarse en la gestión, el déficit más significativo que exhibe su administración. Eso mismo le señaló Mauricio Macri en el mensaje que le hizo llegar por medio de un tweet.

En la entrevista que le concedió a Antonio Laje en LN+ el viernes por la mañana, el Presidente adelantó algunas de las decisiones y medidas que dispondrá. Una de ellas es la confirmación de la designación de 
Federico Sturzenegger para llevar adelante la compleja trama de regulaciones que complican a nuestro país. El pensamiento del oficialismo para con la tarea del economista se resume en una frase: “No hacen falta muchas más leyes –todo lo contrario–; necesitamos derogar unas cuantas para avanzar sector por sector en diferentes desregulaciones”.

Entre los “devaluadores seriales” contra los que cargó el ministro Luis Caputo está el Fondo Monetario.

El expresidente del Banco Central en la gestión macrista tendrá un rol fundamental que lo llevará de manera ineludible a una alta exposición. Eso generará ineluctablemente tensiones con el ministro estrella Luis Caputo. Hablando del titular de la cartera económica, en su exposición del martes en el encuentro organizado por la Cámara de la Construcción, embistió duramente contra los que hablan de la existencia de un atraso cambiario. “Devaluadores seriales”, los llamó. Entre esos “devaluadores” se encuentra el Fondo Monetario Internacional, con alguno de cuyos funcionarios la relación es decididamente mala. Concretamente con Rodrigo Valdés, director del Hemisferio Occidental.  

No hubo una euforia extraordinaria en los mercados, ni aun con el elogio que a Milei le prodigó el FMI. Ocurren dos cosas: la primera es que el cepo todavía está lejos de levantarse. La caída de reservas que viene experimentando el Banco Central muestra la falta de dólares que complica el presente de la economía. Y sin el levantamiento del cepo, las inversiones con las que se ilusiona el Gobierno no llegarán, más allá de las que se experimentan en el ámbito de la minería y el petróleo. El dólar blue reflejó esta semana algunas de aquellas tensiones. Caputo presentó un nuevo borrador de acuerdo para el FMI, pero fue bruscamente rechazado por Valdés y la cúpula del organismo. “Nos hacen una caricia en el lomo, pero piden más ajuste sin valorar todo lo que hemos venido haciendo”, braman cerca de Luis Caputo y Javier Milei. Esa incomprensión los disgusta. Sobre todo, porque hace más difícil la llegada de nuevos desembolsos. Junto al fallido borrador, los funcionarios argentinos habían pedido unos 10 mil millones de dólares. Habrá que esperar a que cambie el viento. En el FMI prefieren que el país comience a devolver lo adeudado. 

Por otra parte, la falta de acuerdos políticos, sus expresiones confrontativas y sus conductas insólitas son factores negativos a los que el Presidente debería atender prioritariamente. En ese sentido, sus conductas no ayudan. Alguien tendría que asesorarlo bien para evitar situaciones como la que se produjo con el canciller Olaf Scholz. Según declaró el vocero del gobierno alemán, Steffen Hebestreit, Milei pidió poco antes del encuentro suspender la conferencia de prensa conjunta con Scholz y que la reunión durara una hora (sic). El Presidente negó que durante la conversación, el canciller le haya expresado su preocupación sobre la situación social y económica de la Argentina. Sin embargo, el señor Hebestreit señaló que en la reunión, Scholz habló, entre otros temas, de las consecuencias sobre el pueblo producidas por la reformas implementadas por Milei, a quien le insistió en la necesidad de mantener la cohesión social, subrayando que, en su opinión, la compatibilidad social y la protección de la cohesión social deberían ser estándares importantes.

El Presidente no puede darse el lujo de que lo desmientan a viva voz. Con ese tipo de “desinteligencias” corre el riesgo de ver devaluada su palabra, algo que era una marca registrada del kirchnerismo, que supo hacer de la falta a la verdad y el doble discurso un dogma que lo acompañó durante toda su gestión. No se puede cruzar esa marcada línea roja.