Pronósticos sin mayor sustento...
Contrastes. Según datos difundidos esta semana, el 10% de
la población más rica posee ingresos equivalentes a 18 veces lo que percibe el
decil más pobre. Fotografía: Jorge AloyLas declaraciones optimistas sobre el supuesto futuro venturoso de la economía argentina fueron llevadas la semana pasada a París, en el marco del encuentro promocional «Argentina Week».
© Escrito por Carlos Heller el lunes 05/10/2026 y publicado por la Revista
Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
El
presidente Javier Milei buscó en la capital francesa tentar al mundo de los
grandes negocios, con frases como: «Son bienvenidos para llenarse los bolsillos
en la Argentina».
También
afirmó que los principales agregados económicos se encuentran en niveles
máximos y proyectó que durante el cuatrienio de su gestión «vamos a crecer
entre el 18% y el 20%».
Para
reforzar la confianza externa sobre los resultados de su política, Milei añadió
que, si logra la reelección el año próximo, «2028 va a ser el mejor año
económico de nuestra historia, y eso va a verse tanto en los mercados
financieros como en la economía real».
En el
mismo tono salió al cruce de los datos difundidos por el INDEC sobre el
enfriamiento de la actividad económica, que estaría entrando en recesión
(evento que formalmente ocurre cuando se verifican dos trimestres consecutivos
de caída).
Frente a
la medición oficial, Milei señaló: «Los indicadores están arrojando cualquier
cosa (…). Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión».
Estimaciones y dificultades.
Los
relatos del presidente y de sus colaboradores inmediatos se reflejan además en
los pronósticos que figuran en el proyecto de Presupuesto de la administración
pública.
Empezando
por la estimación de un crecimiento del Producto Bruto del 3% este año y del 4%
el próximo, vaticinios que contrastan con el cálculo del banco de inversión
estadounidense JP Morgan, según el cual la expansión de 2026 no pasará de
1,5%.
De más
estaría consignar que la visión del Gobierno sobre la marcha de la economía no
se condice con las evidentes dificultades que atraviesa la mayor parte de los
hogares y las pequeñas y medianas empresas de los más variados sectores.
Vale
señalar, además, que el crecimiento del que habla Milei para el período 2023-27
solo se verificaría en el caso de que se registren aumentos promedio
inverosímiles, de 7% este año y el que viene.
El
presidente también tuvo palabras optimistas durante su exposición virtual en el
62º Coloquio del foro empresario IDEA.
Allí
volvió a demandar apoyo para su reelección, al afirmar que «en seis meses a la
Argentina no la van a reconocer», si en los próximos comicios consigue mayorías
en el Parlamento. Tras ese ansiado triunfo, dijo Milei, «las velocidades de las
reformas serán únicas e irrepetibles en el mundo».
Modelos.
Los
discursos oficiales siguen el mismo patrón argumental. Las dificultades que
afronta el grueso de la población y gran parte del empresariado de todo tamaño
se explicarían por el modelo previo, que todavía, aseguran, no fue desmontado
pese a que la experiencia libertaria lleva ya casi tres años de
aplicación.
En esa
línea se insiste en sostener que hay que esperar el tiempo que haga falta para
que empiecen a notarse los beneficios del cambio de modelo.
Por
supuesto, poco parece importar que en el camino se registre la continuidad de
la inflación (que, aúnmás moderada, sigue mellando los ingresos de trabajadores
y jubilados), los saltos en el desempleo y en los niveles de pobreza o la
distribución cada vez más regresiva del ingreso.






















































































