viernes, 16 de octubre de 2026

Liga Profesional - Torneo Clausura - Huracán 1 vs. Gimnasia y Esgrima de la Plata 2... @elprofesorcapomasi...

 El Lobo desinfló el Globo con un zarpazo en el descuento...


Gimnasia venció a Huracán en Parque Patricios por 2-1 con gol a los 52 minutos del segundo tiempo de Germán Conti y se convirtió en el nuevo líder de la Zona "B".

© Publicado el jueves 15/10/2026 por el Diario Jornada de la Ciudad de Trelew, Provincia del Chubut, República Argentina.

Gimnasia La Plata jugó un buen primer tiempo y sentenció el partido de forma agónica, para ganarle como visitante por 2 a 1 a Huracán y compartir la punta de la zona B del Torneo Clausura 2026, con una temporada que lo ilusiona con la clasificación a la Copa Libertadores.  

El experimentado mediocampista Ignacio “Nacho” Fernández abrió el marcador en el estadio Tomás Adolfo Ducó, a los 18 minutos del primer tiempo y, tras la igualdad parcial de Jordy Caicedo en 38 del segundo y de penal, Germán Conti cerró el partido de cabeza, en el sexto minuto de descuento.


El triunfo deja al equipo de Ariel Pereyra igualado en la primera posición del grupo B junto a Rosario Central, Belgrano y Argentinos Juniors, con 22 puntos, mientras que el “Globo” marcha sexto con 19 unidades.


En la próxima fecha, el “Lobo” será local ante Sarmiento el viernes 23 de octubre a las 19, mientras que los dirigidos por Diego Martínez visitarán a Rosario Central el sábado 24 desde las 21:30.


En un primer tiempo cambiante, el local arrancó mejor y tuvo la primera llegada de riesgo, a los cinco minutos, en la que un remate pinchado de Facundo Waller superó al arquero Harlen Castillo e impactó en su poste izquierdo.


A los 14 minutos de la primera parte, Caicedo bajó dentro del área un centro que venía desde la izquierda y permitió un nuevo remate de Waller, que le puso el empeine a su remate bajo, que Castillo desvió sobre su palo izquierdo.


Gimnasia abrió el marcador y comenzó a dominar a los 18 minutos, cuando una mala salida desde el fondo de Huracán permitió que Lucas Janson cruce un centro, que encontró a “Nacho” Fernández completamente solo en el área rival, conectando un cabezazo goleador de “palomita”.


En 24 minutos, “Nacho” filtró una pelota para habilitar al delantero Agustín Auzmendi, cuyo remate bajo buscaba el poste derecho del arquero Hernán Galíndez, que lo pudo contener.


La primera llegada del complemento fue del conjunto platense, a los 12 minutos y mediante un tiro libre cercano al borde del área, en el que Auzmendi no logró sorprender a Galíndez a pesar de rematar por debajo de la barrera.


Huracán no tuvo acercamientos hasta los 31 minutos, con una buena pelota de Juan Bisanz al segundo palo para que Caicedo defina a la carrera, dentro del área chica, aunque Castillo achicó los espacios y pudo adivinarle las intenciones.


El local consiguió la igualdad a los 38 minutos de la segunda parte y mediante un penal, luego de que el arquero Harlen Castillo derribara a César Ibáñez dentro del área: Jordy Caicedo se hizo cargo y cruzó un derechazo letal al ángulo, para el 1-1.


Solo un minuto después, un tiro libre fue peinado de cabeza para llegar al segundo poste y ser rematado por el defensor Germán Conti, que se llevó la pelota por delante y la mandó por encima del travesaño.


A los 40 minutos, un centro desde la izquierda le llegó al lateral Lucas Blondel al borde del área, que metió un gran derechazo cruzado aunque no pudo superar la excelente estirada de Castillo.


Cuando ya iban seis minutos de descuento y el partido parecía morirse empardado, Ignacio Fernández dio una demostración de su talento inigualable y, aunque estaba con la boca abierta del cansancio, cruzó un tiro libre al segundo palo para ponerle la pelota en la cabeza a Conti, que llevó el triunfo para La Plata con un frentazo goleador.


Síntesis:

Minuto a minuto.








miércoles, 14 de octubre de 2026

La felicidad en tiempos adversos... @elprofesorcapomasi...

 La felicidad en tiempos adversos...

Las claves. La felicidad no es solo economía y acceso a la salud y educación. También importan los niveles de cooperación entre las personas. Fotografía: Shutterstock.
  

Menos de la mitad de los argentinos se siente feliz con su vida. En un contexto cada vez más complejo, las formas de medir y entender esta forma del bienestar individual y social están en discusión. Una mirada a los malestares y esperanzas de la época. 

© Escrito por María Carolina Stegman el miércoles 14/10/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

La felicidad de la población está en estudio. Ya son clásicas las publicaciones que buscan a los «países más felices del mundo», podio que detentan, desde hace años, las naciones nórdicas. Los indicadores que miden esa supuesta felicidad son específicos: se evalúan la economía y los niveles de acceso a la salud y a la educación, pero también destacan los niveles de cooperación entre las personas, la posibilidad de tener una vida relajada y el acceso a cuestiones tan simples como una caminata en la naturaleza, disfrutar un café o pasar tiempo con amigos. 

A nivel local, una encuesta reciente de la consultora Management & Fit reveló que para el 71,8% de la población las principales inquietudes se vinculan a cuestiones económicas. Otro relevamiento, dado a conocer en abril de este año y llevado a cabo por el Observatorio de Psicología Social de la UBA, dice que el 58,69% de los encuestados asegura sufrir alteraciones del sueño y que el 52,40% considera estar atravesando una crisis personal o vital, a la que atribuyen en su mayoría vínculos con preocupaciones económicas.

Otro reporte, realizado por la Universidad Siglo XXI, se mete de lleno en el concepto de felicidad y asegura que desde que iniciaron la medición, en 2018, los y las argentinas alcanzaron su punto más bajo: menos de la mitad de la población, el 46,8%, se siente feliz con su vida, esto significa una baja del 1,5% respecto de 2025. También dice que el 31% se siente triste, deprimido o sin esperanzas varios días de la semana.

Bienestar emocional.

Hasta aquí, sin dudas la variable económica parece prevalecer al momento de hablar de felicidad o bienestar emocional, pero, ¿qué es la felicidad? ¿Solo se vincula a lo material? ¿Se es feliz solo o en comunidad? ¿Cuál es el rol de la esperanza?

Para Micaela Cuesta, investigadora, doctora en Ciencias Sociales y socióloga que se desarrolla en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Martín, una concepción más crítica de la felicidad debería evitar asociarla a un estado, a un objeto o a un bien. «Se puede definir la felicidad por lo que no es: no se agota en el alcance de un objeto», dice. Y suma: «Se debería evitar, desde una perspectiva crítica, que esa felicidad quede asociada a algo que se puede alcanzar a través del mercado. Los bienes de lujo también entran acá, porque supuestamente garantizarían haber alcanzado un determinado estado que redundaría en felicidad. Entonces, ni la mediación a través del mercado ni a través de la sociedad, tal como está estructurada actualmente, que es no igualitaria, sino asimétrica y mediada por formas de dominación y violencia, pueden definir la felicidad».

¿Entonces es correcto hablar de felicidad o infelicidad o habría que buscar otras formas de definición de lo que se experimenta? «No hablaría tanto de infelicidad sino de malestares, de formas de sufrimiento social que pueden ser interrumpidas por algunos momentos de felicidad», asegura Cuesta e identifica a su vez los posibles orígenes de dichos sufrimientos: «Los malestares contemporáneos tienen múltiples fuentes: están producidos por la incertidumbre, la falta de seguridad en el mundo del trabajo que se traduce en modalidades de precarización, explotación, pluriempleo que redundan en sentimiento de agotamiento que hacen casi invivible la vida», asevera.

Nadie es feliz solo.

Desde esta mirada, la felicidad no parece estar tampoco vinculada a un repliegue en la interioridad, en el yo, que es lo que promuevan muchas de las ideologías del emprendedurismo actuales que se traducen en formas de autoayuda. Esto es así porque no es difícil darse cuenta de que hay pocas cosas que las personas pueden resolver solas. «Somos sujetos interdependientes y casi todas nuestras prácticas vitales están sujetas a esa interdependencia, que no es, como se nos quiere hacer creer, empobrecedora, sino potencializadora, habilitante –dice Cuesta–. Siempre se nos muestra una cara ominosa de la interdependencia, se dice que depender de otro «limita» la capacidad de expansión, de libertad o de existencia, cuando en realidad ocurre casi lo contrario: solo podemos realizarnos porque existen otros, otras, no solo sujetos sino también instituciones que permiten que podamos llevar a cabo aquello que identificamos con ser felices, o interrumpir formas de sufrimiento», advierte la investigadora. 

Para legitimar este pensamiento basta con pensar en las formas de trabajo. «Desde el feminismo podemos afirmar, a partir de investigaciones y prácticas, que no habría ninguna posibilidad de trabajar o vender fuerza de trabajo en el mercado si no existiera antes un trabajo no reconocido y mal remunerado que son los de cuidado y reproducción de la vida cotidiana», expone Cuesta. Históricamente, los griegos pensaban a la felicidad como un bien público, que la felicidad estaba asociada a la vida pública. Claro que quienes podían acceder a esa vida pública eran muy pocos: varones en general y pertenecientes a ciertos estratos sociales; el resto estaba excluido. Una de las primeras exclusiones, además de los esclavos, eran las mujeres.

Según señala Cuesta, hay algo de la vida política y de la participación en una comunidad que nos aproxima a la felicidad, cierto encuentro con lo diferente en uno que nos sorprende o nos hace reflexionar respecto de algo que no habíamos reflexionado antes, que involucran a un otro o al orden de la otredad. Lo cierto es que, desde su mirada, cuando las formas de vida posible se cierran sobre sí mismas o parecen agotarse, esto no puede conducir más que a formas de sufrimiento; cuanto más se empobrecen las expectativas de estilos de vida posible, más padecimientos ocurren en la vida de los sujetos. «En momentos de crisis, como los actuales, cuando se obturan esas expectativas, cuando reina la incertidumbre, cuando no se encuentran caminos viables para transitar las diversas biografías, es cuando más se habla de la felicidad, pero menos practicable se vuelve», advierte.

Sin resignación y con esperanza activa.

Otro de los tópicos que aparece discursivamente, sobre todo en la dirigencia política, es la cuestión del «sacrificio» para luego alcanzar la supuesta felicidad, una especie de tierra prometida cuya conquista justificaría todo el malestar previo, un discurso ligado a cierta retórica religiosa, de carácter mitológico. Cuesta propone «pensar en otro sentido de la religión en el que sí exista algo del orden de la esperanza, más vinculada a volver a comunicarse con otros, religarse y generar comunidades no sacrificiales, sino igualitarias, donde la esperanza esté alojada en prácticas concretas, no como una sala de espera o una antesala de un estado futuro de salvación, sino como un hacer activo».

«La instalación del malestar en la sociedad solo puede beneficiar a los que dominan. Porque en general, esa instalación provoca la resignación, y la resignación lleva a una suerte de renuncia a la voluntad de transformación de aquello que causa el malestar. Es una forma de la indiferencia y, en algunos casos, de despolitización, o de politización reactiva o autoritaria. Quienes ocupan posiciones de formación de la opinión pública deberían cuidarse mucho de alentar esas formas de instalarse en el malestar, de promover cierto escepticismo o nihilismo ‒concluye la investigadora‒. La resignación solo puede llevar agua hacia el molino del statu quo, de las asimetrías, de las modalidades de dominación vigentes que son unas de las fuentes de donde brotan los malestares de la sociedad».


Enrique Vázquez (+) - El periodismo sigue siendo un oficio apasionante… @elprofesorcapomasi...

El periodismo sigue siendo un oficio apasionante…


Personaje polémico, inclasificable, oficialista en la etapa del ‘83 y muy crítico en la abierta en el ‘89, hoy se muestra equidistante en tiempos bravos para el periodismo, donde las internas del oficio son tapa de diarios. En 2007 se vino a vivir a Maschwitz.  

© Escrito por
Jorge Bonfanti el lunes 26/11/2012 en la Revista Día>32 de la Ciudad de Escobar, Provincia de Buenos Aires, República Argentina.

Fui hasta los estudios de Radio del Plata, en Palermo Viejo, pensando en encontrarme con un “duro”, porque solamente un tipo con los atributos en su sitio puede soportar la polarización Gobierno-Clarín y seguir haciendo periodismo, que siempre fue, ni más ni menos, tener una visión crítica y reflexiva de cualquier proceso examinado.

Pero como casi siempre ocurre con los preconceptos, estaban equivocados: me encontré con un hombre amable y con un costado tierno que le debe haber facilitado el acceso a lugares ansiados por muchos.

Enrique Vázquez, el que conduce La otra mañana en Del Plata (AM 1030), de 6 a 9, y por las tardes participa de Con sentido público, desde las 16, en Canal 7, vive en Ingeniero Maschwitz.

-¿Es cierto que a veces se va de Palermo a Maschwitz después de hacer su programa de radio y a la tarde vuelve a Canal 7?, fue mi primera pregunta, mientras íbamos hacia un boliche a tomar un café.
-Sí, porque extraño a mis perros, tengo dos labradores hermosos de distinto color, uno negro y uno arena, y dos junta-pulgas que rescaté del “asilo”. Los perros me contagian energía, entusiasmo. Me hago 80 kilómetros nada más que para verlos un rato.

-¿Cuánto hace que anda por nuestro pago?
-Hace más o menos cinco años: vi un aviso de venta de una casa y yo quería rajar de la Capital, del  ruido. Buenos Aires es una ciudad con un altísimo índice de contaminación sonora, que me molestaba, me hacía mal. Le debe hacer mal a todos, pero yo me pude ir y estoy muy contento de vivir en un lugar así, aunque haya que hacer algún sacrificio porque las distancias son importantes.

-¿Cómo se le dio por el periodismo? ¿A qué edad y con cuál mandato?
-Mi abuelo por parte de madre era periodista, y mi viejo también, pero cuando terminé la secundaria quería ser geólogo. Justo ese año en la universidad, allá en Córdoba, abrieron la carrera de Comunicación, y acá estoy.

-¿De qué parte de Córdoba es?
-De la capital, del barrio de Alta Córdoba, y por lo tanto hincha furioso de Instituto.

-¿Está relacionado con el periodismo desde que terminó el secundario?
-Salvo de los 21 a los 24 años, que viví en Londres estudiando Ciencias Políticas, y cuando no me dejaron laburar, siempre.   

-Y a esta altura de una larga carrera, ¿qué pone en el debe y en el haber?
-Lo más negativo que veo es que hay una presión muy grande de las empresas para condicionar al periodista e impedirle desarrollar a fondo su labor al darle una orientación definida. Es lo mismo que le pasa a todas las profesiones liberales: al abogado que trabaja en un gran estudio y tiene que defender o atacar a tal de acuerdo a los intereses corporativos, o al médico que trabaja en una clínica y tiene que recetar determinados medicamentos. Lo bueno es que, superando estos problemas, sigue siendo un oficio apasionante.

Hay una presión muy grande de las empresas para condicionar al periodista e impedirle desarrollar a fondo su labor al darle una orientación definida. Es lo mismo que le pasa a todas las profesiones liberales”.

-¿Cuáles periodistas le parecen un ejemplo a seguir?
-El número uno es Rogelio García Lupo. Entre los jóvenes hay un cordobés, Sergio Carreras, que hace muy buenos trabajos de investigación.

-¿Está de acuerdo con la ley de medios audiovisuales?
-Podría haber sido mucho mejor, ahora ha quedado como la expresión concentrada de una pelea del gobierno contra un monopolio, cuando hay otras empresas que también se pasan en la concentración: Vila-Manzano, Prisa, Ick, y debe haber más. Lo preocupante es que se generó esta situación en donde lo empujan a uno a ubicarse detrás de uno o de otro bando.

-¿No le parece una señal a futuro de la Presidenta la designación de Martín Sabbatella al frente de la AFSCA?
-Sí estoy muy de acuerdo con el nombramiento, es mentira que no sabe de medios, pero lo más importante es que sabe mucho de la pelea contra las corporaciones, las derrotó en Morón.

-Al sacarle la gestión al peronismo y dársela a la izquierda democrática, ¿está anunciando que la continuidad del modelo viene por ese lado?
-Yo no soy optimista en cuanto a la perdurabilidad del modelo, nadie de izquierda o progresista tendría que serlo, porque quienes aparecen hoy con capacidad de ganar en 2015 son todas expresiones de derecha; tampoco soy simpatizante de este gobierno, donde están contenidos algunos gobernadores que ¡madre mía! O personajes como Othacehé o Ishii. Lo que pasa es que uno ve a los que están enfrente y está todo dicho.    

-Usted fue un periodista militante en la época del Alfonsinismo ¿qué balance hace de aquella época?
-Alfonsín nos engañó, nos hizo creer que el radicalismo era una fuerza progresista, y los únicos progresistas eran él y un grupito de amigos. El radicalismo es conservador como Angeloz, como De la Rúa, como Aguad o como Gustavo Posse.    


-¿Fuera del periodismo tiene alguna otra actividad?
-No tengo mucho tiempo. Hacer un programa de tres horas de lunes a viernes es agotador. Estoy haciendo un documental sobre la historia de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), de la que formo parte, que me implica hacer dos o tres entrevistas semanales.

-¿Tiene laburo la APDH?
-Sí que tiene, tiene mucho laburo, porque se siguen violando los derechos humanos. El caso más grave es el de los presos, de todo el país pero principalmente en la provincia de Buenos Aires, con la aplicación sistemática de torturas y la reducción a la esclavitud de los internos.

-¿Es de los que piensan que la Policía y el Servicio Penitenciario regulan el delito?
-Absolutamente, creo que hay que volver a la reforma de Arslanián, que le puso freno a la corrupción policial al dividirla en varias policías y desarmó la estructura piramidal que hace que todo se resuelva en el famoso “Hoy por mí, mañana por ti”.

"Yo no soy optimista en cuanto a la perdurabilidad del modelo, nadie de izquierda o progresista tendría que serlo, porque quienes aparecen hoy con capacidad de ganar en 2015 son todas expresiones de derecha”.

-Fue pareja de Sandra Russo, ¿leyó su libro sobre CFK?
-Sí, lo leí, me parece que se dejó tragar por el personaje, debió tener una mirada más crítica que hubiera mejorado el producto final. Igualmente, es mi muy buena amiga Sandra.

-¿Tiene otros amigos en el periodismo o en la política?
-En el periodismo no muchos, porque soy bastante chúcaro. Lo mismo en el barrio: saludo al que me saluda, pero hasta ahí nomás. Puedo nombrar a Nora Vieyras y un par más. En política tuve dos padres postizos, Alfonsín y Alfredo Bravo; amigos del alma: Ricardo Gil Lavedra y León Arslanián.

-¿Está al tanto de la política escobarense?
-Nada, cero conocimiento. Pero tuve participación en el juicio a Patti: notas mías en Humor formaron parte de las pruebas en su contra.   

-¿No se integra a la vida de la ciudad?
-En un sentido sí, tengo mi carnicería, mi verdulería, soy asiduo comensal de Hans y de los restaurantes que hay en el mercado nuevo de Maschwitz, hago las compras semanales en el Jumbo. Pero soy bastante casero, me gusta estar en casa, recibir amigos y a mis tres hijos, que vienen a su vez con sus parejas y otros amigos y terminan siendo una especie de tribu muy numerosa.

-¿Alguno heredó la pasión por el periodismo?
-Ninguno, la mayor es gestora cultural, el del medio es campeón de kung fu y el más chico hace hockey subacuático.

-¿Un libro o un escritor para recomendar?
-Hay varios escritores que me gustan mucho. De los más conocidos, Vargas Llosa y Borges, que dentro de cincuenta años va a estar en el nivel de un Shakespeare o un Homero.

-¿Una comida irresistible?
– Los canelones de espinaca.

-¿Un jugador de Instituto?
-La delantera del ‘73, donde jugaban Beltrán, Kempes y Ardiles, entre otros.

-¿Mira los años que le quedan y se pone objetivos a cumplir?
-Cumplo 60 en enero y naturalmente uno hace un balance, estoy conforme, cumplí conmigo y lo sigo haciendo, rescatando el hedonismo, quiero seguir gozando de la buena música, de la buena lectura, de la buena comida y de las mujeres, desde ya.

-¿Hasta qué parte de la casa pueden entrar las mujeres y cuánto tiempo pueden quedarse?
-Esa es la pregunta clave que tenemos que resolver, cada caso es una historia, muy buena cuestión. Me voy a quedar pensándola.  

Reportaje polémico.

En 1977 Enrique Vázquez viajó a Chile para entrevistar al presidente Augusto Pinochet. La nota se publicó en la revista Somos, de la que era secretario de redacción. Es hasta hoy que aquella cobertura le sigue valiendo duras críticas de algunos colegas. Pero él defiende lo que hizo: “En las dos páginas siguientes hay dos páginas de una nota a monseñor Hutton (la gran oposición al gobierno de Pinochet). O sea, dos páginas de reportaje a Pinochet y dos páginas de monseñor Hutton. Como cobertura periodística me pareció impecable”, sostiene.



lunes, 12 de octubre de 2026

El duro choque del dogma contra la difícil realidad… @elprofesorcapomasi...

El duro choque del dogma contra la difícil realidad…

Ministro y jefe. Un gabinete tensionado que necesita buenas noticias. Fotografía: Presidencia.

La situación en el Ministerio de Economía demuestra que la política es una herramienta necesaria para mantener el rumbo.
 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 11/10/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La economía no arranca.

Definitivamente, este es el problema clave que está atravesando al gobierno y complicando la vida de la gente. Las promesas de mejoras para el bolsillo y la calidad de vida se han esfumado para un porcentaje creciente de la población. Los reclamos sobre la situación laboral se multiplican. La nómina de empresas que tienen dificultades no cesa. Están las que pueden sobrevivir a expensas de un programa de reducciones de su personal y de los turnos. En muchas de ellas, donde antes había tres turnos, ahora hay dos; y en las que antes había dos, ahora solo queda uno. Es algo que ya se vio en la década de los noventa y también durante el gobierno de Mauricio Macri. Ninguna de esas dos administraciones tuvo la capacidad ni la voluntad de encontrar una solución a este dilema que tuvo una consecuencia política nefasta: el advenimiento del kirchnerismo primero y su retorno después. Creyeron que “la mano invisible del mercado”, solucionaría todo. No fue así. Y nunca es ni fue así en forma absoluta. La vida de una sociedad es algo mucho más complejo que una teoría. Lo mismo se aplica para los que defienden el estatismo a rajatabla. Las ideologías en su concepción nunca aportan soluciones cuando se las abraza a modo de dogma. Por eso, las dirigencias políticas están mostrando – acá y en el mundo - una creciente disociación de lo que pasa en el llano. Enfrascada en sus problemas, no sólo no prestan atención a lo que pasa extramuros del poder, sino que no les preocupa el estudio ni el análisis de las complejas situaciones que plantean el presente y el futuro.

Creyeron que la "mano invisble" del mercador lo arreglaría todo. Y no fue así.

En abril pasado, Luis Caputo anunció que se vendrían los mejores 18 meses de toda la historia. Estamos a mitad de octubre sin que nada de ello haya ocurrido. O sea, seis meses después, la situación no sólo no ha mejorado, sino que, para muchos sectores, ha empeorado. Esto ha llegado al gabinete, en donde a varios de sus miembros se les hace imposible evadir el tema. La razón de ello es muy simple: más allá de ese limbo que son los despachos del poder, esos funcionarios hablan y conocen gente de sus entornos que también la está pasando mal.

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Uno de los funcionarios más afectados por esta situación es Diego Santilli. El jefe de Gabinete se desvive en gestos de buena relación y comprensión con los gobernadores. Es lo mismo que había ocurrido con su predecesor, Guillermo Francos. Fruto de esa comprensión y buen diálogo acuerda con ellos, pero después se ve imposibilitado de convencer a los Milei y a Caputo de cumplir con lo pactado. Santilli sabe y ve que las cosas no están bien. Mas, todo es en vano.

Temores de Karina Milei.

Karina Milei también está inquieta con la falta de arranque de la economía y entiende perfectamente que, si eso no se modifica, la posibilidad de ganar la elección de 2027 comenzará a alejarse de forma palpable.

El ministro pide una paciencia que poco a poco empieza a estrecharse. A su vez, hay quienes sostienen haberlo escuchado coincidir con algunas de las observaciones, críticas y aportes que escucha en sus conversaciones y reuniones con especialistas y protagonistas de la vida económica y haber señalado que algunas de esas propuestas se las presentó al Presidente en el que encontró una pared infranqueable a cualquier sugerencia que lo contradijera. Es difícil saber dónde está la verdad en un gobierno con una comunicación tan mala entre sus miembros. Lo que hay directamente es una falta notable de comunicación. Muchos de esos contactos se limitan al WhatsApp (sic).

Hablando del ministro, el lunes pasado no fue un buen día para él. Como lo recogen todas las crónicas, para sorpresa de todo el Gabinete, Javier Milei convocó a sus miembros a escuchar una presentación del economista Alberto Ades. Curiosamente, el ministro fue el único que no asistió, aduciendo que estaba padeciendo de un estado gripal del cual, según se supo, afortunadamente se recuperó de forma rápida. Ades es un abogado, egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires que tiene un máster en Economía en la Escuela de Economía de la Universidad de Harvard. Reside en Nueva York desde hace 30 y es un hombre de consulta de los círculos financieros de Wall Street. Obviamente, coincide en absoluto con el rumbo trazado por Javier Milei, pero es crítico de ciertos aspectos del plan económico que implementa Luis Caputo, a quien dice apoyar. Sus observaciones se resumen en tres interrogantes: el primero es la necesidad de revisar la política cambiaria, sin abandonar el objetivo de controlar la inflación, para ayudar a las empresas a encontrar viabilidad para atravesar la transición; el segundo, la necesidad de buscar instrumentos que estimulen la salida de los “dólares del colchón” hacia el sistema de bancos y mercados de capitales a fin de revitalizar y expandir el crédito; y el tercero, es profundizar el punto atinente al valor del dólar, para evaluar y debatir si un tipo de cambio más alto ayudaría a las empresas a enfrentar el tema de la competencia externa y estimular el turismo y la construcción. Más allá de los aspectos, lo que llamó la atención, fue la euforia desmedida del presidente luego la exposición del economista. Volvió a hacer referencia a la lluvia de dólares que llegará al país.

Caputo anunció que se venían los mejores 18 meses... Tampoco fue así.

La reunión entre Javier Milei y Patricia Bullrich fue el hecho político más resonante al interior de La Libertad Avanza. “Ese encuentro era algo absolutamente imprescindible. La voz de Patricia es un llamado de atención que el Presidente y Karina tienen que escuchar. Ella - la senadora - tiene el pulso de la calle que les falta a los hermanos”, se sinceraba con voz de alivio un conocedor minucioso de la interna del Gobierno. Es evidente que este encuentro marca un punto de inflexión. Bullrich no callará nada, a diferencia de lo que hace la totalidad del Gabinete. El hermetismo sobre los detalles y la extensión del encuentro, describen su intensidad. Se habló “con sinceridad” dice el texto de lo comunicado. ¿Esa sinceridad habrá incluido las críticas de la senadora a los manejos internos dentro del gobierno y también sus eventuales aspiraciones presidenciales?

The Guardian pidió negociar con Argentina por Malvinas: “No pueden ser británicas para siempre”… @elprofesorcapomasi...

 The Guardian pidió negociar con Argentina por Malvinas: “No pueden ser británicas para siempre”…

Monumento a los Caídos y Combatientes de Malvinas ubicado en el Paseo de la Costa de Vicente López. Fotografía: NA/Redes.

Un columnista del diario sostuvo que la disputa debe abordarse desde un "sentido común geográfico", cuestionó el costo de mantener la defensa del archipiélago y expresó que la bandera exhibida por la Selección argentina durante el Mundial debería servir como impulso para retomar el diálogo.

© Publicado el viernes 17/07/2026 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”, exhibida por jugadores de la Selección argentina tras la victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, volvió a instalar el debate sobre la soberanía del archipiélago. En ese contexto, el diario británico The Guardian publicó una columna en la que instó al Reino Unido a reabrir las negociaciones con Argentina y afirmó que las islas “no pueden ser británicas para siempre”. 

El artículo, firmado por el periodista y columnista Simon Jenkins, sostiene que la discusión sobre las Malvinas debe retomarse luego de más de cuatro décadas sin avances y plantea que la situación responde a un criterio de “sentido común geográfico”, más que a un argumento histórico.

Como punto de partida, Jenkins repasó el proceso de descolonización de distintos territorios que estuvieron bajo dominio británico y recordó que, con el paso del tiempo, muchos dejaron de depender de la Corona. En esa línea, mencionó el reciente acuerdo alcanzado entre el Reino Unido y España sobre Gibraltar, que permitió avanzar en la eliminación de la histórica frontera física tras años de negociaciones diplomáticas.

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El gobierno británico reclama a la FIFA: "La Copa del Mundo no será nuestra, pero las Malvinas sí"

A partir de ese antecedente, el columnista se preguntó si la repercusión de la bandera mostrada por la Selección argentina durante el Mundial podría convertirse en un nuevo impulso para reabrir el diálogo sobre Malvinas.  

“Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que les cuesta a los contribuyentes británicos más de
60 millones de libras esterlinas por año en defensa”, escribió.  

En su análisis,
Jenkins también cuestionó que la postura británica respecto de las islas haya quedado fuertemente condicionada por la Guerra de Malvinas de 1982 y por el efecto político que la victoria tuvo para el gobierno de la entonces primera ministra Margaret Thatcher.

 

La ONU acorraló al Reino Unido y le exigió sentarse a negociar por Malvinas


Consideró que el respaldo a los habitantes del archipiélago fue distinto al brindado en otros antiguos territorios británicos, como Hong Kong o Diego García, y recordó que durante la década de 1970 Londres mantenía conversaciones para avanzar en una eventual transferencia de soberanía a Argentina, en un contexto en el que Naciones Unidas promovía procesos similares en distintas excolonias.  

Según reconstruyó el artículo, en
1971 ambos países habían alcanzado acuerdos para facilitar el vínculo entre los isleños y el territorio continental argentino, permitiendo el acceso a hospitales, comercios y otros servicios. Para el periodista, esos contactos demostraban que existía una integración progresiva entre las islas y la región.     

“La problemática
no era por una cuestión histórica, sino por un sentido común geográfico”, afirmó Jenkins, quien agregó que mantener una presencia militar permanente para proteger un territorio tan distante representaba un costo difícil de justificar para el Reino Unido.

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Al referirse al conflicto bélico de 1982, sostuvo que la invasión argentina interrumpió las negociaciones que estaban en marcha y terminó por cerrar cualquier posibilidad de diálogo. Sin embargo, consideró que la decisión posterior de congelar durante más de 40 años cualquier discusión sobre la soberanía fue un error.  

El columnista también relativizó el resultado del referéndum realizado en
2013, en el que el 99,8% de los votantes se manifestó a favor de continuar bajo administración británica, al entender que ese resultado no resuelve el conflicto de fondo.     

En el cierre de su columna,
Jenkins
aseguró que tarde o temprano el Reino Unido deberá volver a sentarse a negociar con Argentina y expresó su deseo de que la bandera exhibida por la Selección durante el Mundial 2026 sirva como un llamado a la acción para retomar las conversaciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas.  

CS/LT.

Fotografías alusivas
:


El volante argentino Giovani Lo Celso sostiene la bandera con la frase "Las Malvinas son argentinas" junto a su compañero Nicolás Otamendi al término de la victoria 2-1 ante Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo (AP Fotografía: Rebecca Blackwell)


La bandera, desplegada sobre el césped, en medio de los festejos (Fotografía: Reuters. Carlos Barría)

Patricio, el mozo de la Selección, con el trapo.