miércoles, 17 de junio de 2026

Campeonato Mundial de Fùtbol 2026 - Argentina 3 vs. Argelia 0... @elprofesorcapomasi...

Messi, más gloria y un "hat trick" para la goleada argentina...

La Scaloneta goleó a Argelia por 3-0 y la inoxidable estrella argentina igualó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador de los mundiales, al anotar a los 17 minutos del primer tiempo y a los 15 y 31 del complemento. Además se convirtió, con casi 39 años, en el goleador más longevo de la selección. Kansas City y el mundo, otra vez de pie.

© Publicado el miércoles 17/06/2026 por el Diario Jornada de la Ciudad de Trelew, Provincia del Chubut, República Argentina.

Con un golazo de Messi y buen juego por momentos, aunque expuesta la contra y a los pases filtrados del rival, la selección le gana a Argelia por 1-0 al cabo del primer tiempo de su debut mundialista en Kansas City.

Pese al triunfo parcial, Argelia se mostró como un rival de cuidado e incluso, además del gol que le anularon a Chaibi a los 7 minutos, el "Dibu" Martínez debió intervenir sobre los 30 minutos y en los instantes finales dos incursiones ofensivas también metieron miedo.

La Scaloneta generó la primera situación clara los 5 minutos, cuando se juntaron Lautaro Martínez y Messi, y el capitán definió con clase para lo que parecía el 1-0, pero el asistente y rápidamente el VAR anularon la acción por posición adelantada.

El Arrowhead Stadium de Kansas, colmado por unos 30 mil hinchas de la selección, enmudeció cuando Chaibi recibió un pase filtrado a los 7 y definió al costado del "Dibu" Martínez. Pero el VAR volvió a intervenir y también resolvió la posición adelantada del diez argelino.

El alma volvió al cuerpo y Argentina ganó en confianza, hasta que a los 17 Messi recibió un pase filtrado desde el medio, justo en el callejón central, apenas cambió el ritmo y colgó el remate alto sobre el palo de Luca Zidane, el hijo de la gloriosa francesa Zinedine Zidane (presente en el estadio) para el 1-0 en su gol N° 14 en los mundiales y en el partido 200 con la selección.

El equipo de Scaloni tuvo alguna chance más, pero sobre el final de la etapa regalo espacios y Argelia se mostró punzante y peligroso, lo que implicaba la necesidad de corregir de cara al complemento.

En el segundo tiempo, Argentina empezó presionando mejor y tuvo dos chances claras, primera de Messi con un remate imperfecto que se fue por arriba y después una habilitación del diez a Lautaro que definió cruzado y encontró la respuesta de Zidane.

Scaloni ya había reemplazado a Montiel por Molina y no espero ni siquiera 10 minutos para resolver los ingresos de Julián Álvarez y Nicolás González, por Lautaro Martínez y Thiago Almada.

Y los cambios surtieron efecto, a los 15 minutos el "Dibu" Martínez le puso un pase perfecto desde el campo argentino a Messi, recostado sobre la izquierda, el diez cedió para Nicolás González, que tiró un centro envenenado, Alexis Mc Allister tomó el rebote y sacó un latigazo perfecto, Zidane dejó el rebote y el "Mesías", que había ido al área, tocó con sutileza sobre un costado para anotar el 2-0 y desatar más locura argentina.

Messi también estuvo el tercero cuando el estadio volvía a rendirse a sus pies, pero Zidane desvió el remate alto a los 20 minutos del complemento.

Y el genio tenía que llevarse la pelota, y el "hat trick" llegó con otra contra explosiva y el pase al medio de Nicolás González para Messi, que en la entrada al área se perfiló antes de sacar un latigazo que terminó en la ratonera, lejos del humillado Zidane. 3-0 y locura total ante tanta genialidad.

El glorioso capitán superó a Mbapé y alcanzó a Miroslav Klose como máximo goleador de la selección.

No había más hacer para el genio argentino que fue reemplazado por el debutante Nicolás Paz.

Al partido que comenzó incomodo le terminó sobrando un cuarto, Argelia fue por el descuento, Argentina se fue peligrosamente cerca de su arquero, pero no hubo modificacones en el resultado y la selección tuvo un debut mundialista inolvidable, gracias a la genialidad de su glorioso capitán.

- Síntesis -

Argentina: 3 

Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Facundo Medina; Rodrigo de Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Thiago Almada; Lionel Messi y Lautaro Martínez. DT: Lionel Scaloni.

Argelia: 0 

Luca Zidane; Rayan Ait Nouri, Ramy Bensebaini, Aissa Mandi, Rafik Belghali; Nabil Bentaleb, Ibrahim Maza, Hicham Boudaoui; Fares Chaibi, Amine Gouiri y Anis Hadj Moussa. DT: Vladimir Petkovic.

Goles en el primer tiempo: 17m. Lionel Messi (A).

Goles en el segundo tiempo: 15m. y31m. Lionel Messi (A).

Cambios en el segundo tiempo: 1m. Nahuel Molina por Gonzalo Montiel (Argentina), 10m. Nicolás González por Thiago Almada y Julián Álvarez por Lautaro Martínez (Argentina), 19m. Mohamed Amoura por Amine Gouiri, Houssem Aouar por Hicham Boudaoui y Riyad Mahrez por Anis Hadj Moussa (Argelia), 35m. Nicolás Otamendi por Cristian Romero y Nicolás Paz por Lionel Messi (Argentina), 37m. Adil Boulbina por Nabil Bentaleb y Ramiz Zerrouki por Ibrahim Maza (Argelia).

Estadio: Arrowhead Stadium (Kansas).

Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia).

VAR: Tomasz Kwiatkowski.

 






Video TV Pública (Telefe)

Las tablas de posiciones tras el debut

Los mejores terceros

Tabla de goleadores de la Copa Mundial 2026

Fuente: 442 Editorial Perfil.



martes, 16 de junio de 2026

De la desconfianza al éxito: por qué cada vez más argentinos eligen autos chinos... @elprofesorcapomasi

De la desconfianza al éxito: por qué cada vez más argentinos eligen autos chinos...

CHERY TIGGO.


© Escrito por Dilan Bucchianeri Lima el martes 16/06/2026 y publicado por la Revista Parabrisas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Durante años, los autos chinos cargaron con una reputación difícil de revertir. Eran vistos como vehículos económicos, con calidad cuestionable, poca seguridad y una gran incógnita respecto a su durabilidad. Sin embargo, esa percepción comenzó a cambiar de manera acelerada y hoy las marcas provenientes del gigante asiático están protagonizando una de las mayores transformaciones que haya vivido la industria automotriz global.

Lo que hasta hace poco parecía impensado, actualmente es una realidad: miles de consumidores argentinos consideran a los vehículos chinos como una alternativa seria frente a fabricantes tradicionales de Europa, Japón, Corea del Sur e incluso Estados Unidos. Pero, ¿qué ocurrió para que el mercado cambiara de opinión en tan poco tiempo?


El gran cambio que pocos vieron venir.

La historia de los autos chinos suele analizarse desde el presente, pero para comprender el fenómeno hay que remontarse varias décadas atrás.

A comienzos de los años 2000, China era considerada principalmente una enorme plataforma de producción mundial. Fabricaba para terceros, producía a gran escala y competía casi exclusivamente por precio. En la industria automotriz, esa estrategia permitió el surgimiento de numerosas marcas que comenzaron a exportar vehículos a mercados emergentes de América Latina, África y Asia.

Sin embargo, aquellos primeros productos estaban lejos de los estándares que ofrecían fabricantes consolidados. Los materiales utilizados en el interior eran básicos, los niveles de seguridad resultaban limitados, la ingeniería todavía mostraba una importante curva de aprendizaje y la percepción de calidad estaba varios escalones por debajo de las marcas tradicionales.

Esa primera generación de vehículos fue la que construyó la imagen negativa que durante años acompañó a los autos chinos.
 


CHERY TIGGO.

La estrategia que cambió el rumbo de la industria.


Mientras gran parte del mundo seguía viendo a China como una fábrica de bajo costo, el país asiático puso en marcha uno de los planes industriales más ambiciosos de la historia moderna.

Lejos de conformarse con producir vehículos económicos, los grupos automotores chinos comenzaron a invertir miles de millones de dólares en investigación, desarrollo, tecnología y adquisición de conocimiento.

La estrategia fue simple pero extremadamente efectiva: incorporar experiencia internacional en lugar de esperar décadas para desarrollarla internamente.

De esta manera, fabricantes chinos comenzaron a comprar marcas históricas, centros de ingeniería, estudios de diseño y empresas vinculadas a la tecnología automotriz. Al mismo tiempo, contrataron especialistas provenientes de compañías premium europeas, incorporando talento con experiencia en el desarrollo de vehículos de alta gama.

El resultado fue una transformación que en pocos años modificó por completo el nivel de los productos fabricados en China.


HAVAL.

Tecnología, diseño y calidad: las nuevas fortalezas.

Uno de los factores que más sorprendió a los consumidores fue el salto en calidad percibida. Los vehículos chinos actuales ya no compiten únicamente por precio.

Hoy destacan por ofrecer diseños modernos, materiales de mejor terminación, sistemas multimedia avanzados, pantallas de gran tamaño, tableros digitales, asistentes de conducción y elevados niveles de equipamiento que en muchos casos superan a los de competidores tradicionales.

Para el comprador, la ecuación comenzó a cambiar. Mientras algunos modelos de marcas históricas ofrecían equipamientos cada vez más ajustados para contener costos, los fabricantes chinos apostaban por brindar una experiencia más completa, incorporando tecnología que hasta hace pocos años estaba reservada para segmentos superiores.

La sensación de obtener más producto por el mismo dinero se convirtió en uno de los principales motores de crecimiento.


BYD.

La revolución eléctrica aceleró todo.

Si existe un momento que marcó un antes y un después para la industria automotriz china, ese fue el surgimiento de la movilidad eléctrica. Mientras gran parte de los fabricantes occidentales todavía debatían cómo afrontar la transición energética, China decidió posicionarse como líder global del sector.

Las inversiones fueron gigantescas y abarcaron toda la cadena de valor: producción de baterías, motores eléctricos, software, electrónica de potencia y materias primas estratégicas.

Gracias a esa visión de largo plazo, muchas de las marcas chinas que hoy desembarcan en distintos mercados llegan con una ventaja tecnológica considerable en materia de electrificación.

La consecuencia fue inmediata: millones de consumidores comenzaron a asociar a China no con vehículos económicos, sino con innovación, tecnología y futuro.


FOTON.
 

Más allá de la tecnología o el diseño, hubo un elemento decisivo para cambiar la percepción del mercado: la experiencia real de los usuarios. A medida que creció el parque automotor de origen chino, también aumentaron los testimonios positivos de propietarios satisfechos.

Los usuarios comprobaron que los vehículos ofrecían buenos niveles de confiabilidad, consumos competitivos, confort de marcha, equipamiento abundante y una experiencia general que muchas veces superaba las expectativas iniciales.

El boca a boca comenzó a jugar un papel fundamental. Las recomendaciones de familiares, amigos y propietarios reales generaron una confianza que ninguna campaña publicitaria podía lograr por sí sola.

 


BAIC.

El consumidor argentino también evolucionó.

Otro aspecto clave para entender el fenómeno es el cambio de mentalidad del comprador argentino. Durante décadas, gran parte de las decisiones de compra estaban vinculadas al prestigio de la marca. Sin embargo, el mercado actual es mucho más racional.

Hoy los consumidores comparan equipamiento, seguridad, garantía, tecnología, eficiencia y relación precio-producto antes de tomar una decisión. En ese escenario, muchas marcas chinas lograron destacarse gracias a propuestas sumamente competitivas.

La llegada de nuevos SUV, pick-ups y vehículos electrificados permitió que una parte importante del público comenzara a evaluar alternativas que anteriormente ni siquiera consideraba.


GWM.

Por qué las marcas tradicionales ya no las subestiman.

La mejor prueba del crecimiento de la industria china no se encuentra únicamente en las ventas. También se observa en la reacción de los fabricantes históricos.

Las principales automotrices del mundo ya no consideran a las marcas chinas como actores secundarios. Hoy las estudian, analizan sus tecnologías, observan sus estrategias de producto y reconocen su capacidad de innovación.

La velocidad con la que evolucionaron los fabricantes chinos modificó el equilibrio competitivo de la industria global y obligó a muchas compañías tradicionales a acelerar sus propios procesos de transformación. 

El futuro ya llegó.

Lo que está ocurriendo en Argentina forma parte de una tendencia global mucho más amplia. Los autos chinos dejaron atrás la etapa en la que competían exclusivamente por precio y pasaron a disputar el liderazgo en áreas clave como tecnología, electrificación, conectividad, equipamiento y experiencia de usuario.

Por eso, la creciente confianza de los consumidores no responde a una moda pasajera. Es la consecuencia directa de años de inversión, desarrollo industrial y mejora continua.

La pregunta ya no es si los autos chinos lograrán consolidarse en el mercado argentino. La verdadera incógnita es qué participación alcanzarán en los próximos años y cómo responderán las marcas tradicionales frente a un competidor que dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad.