Macri considera volver…
Mientras crece la interna y se torna más
despiadada, hay protagonistas que regresan.
© Escrito por el Doctor Nelson Castro el
domingo 24/05/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, República Argentina.
En medio de la feroz interna del Gobierno que, a la vez, aburre y sorprende, ha
reingresado al escenario de la política vernácula de forma activa Mauricio Macri. ¿Qué significa exactamente la expresión
“de forma activa” aplicada al ex mandatario, quien nunca abandonó la actividad
política? Muy simple: su posible candidatura a la presidencia de la Nación,
nada menos. Este dato –que fue un adelanto dado por Ignacio Ortelli en su programa de Radio Rivadavia– refleja una posibilidad que hoy
en día es considerada seriamente por el ingeniero, quien no dará definición
alguna sobre esto hasta fines del año. En lo inmediato, Macri se va a concentrar en la Copa del Mundo. Mas luego, el eje
de sus movimientos va a ser el de su candidatura.
Claramente, su relación con Javier Milei está definitivamente rota. Tan
claro como eso, es que la mera posibilidad de esa postulación inquieta al
oficialismo. Muestra de ello son algunas de las declaraciones que se han
producido en estos días por parte del presidente de la Cámara de
Diputados, Martín Menem, y del ministro de
Economía, Luis Caputo.
“Sería (la candidatura) funcional al kirchnerismo”, dijo
Menem. “Este gobierno hizo cosas exactamente opuestas a las de Macri en
términos de política económica “, dijo Caputo, (sic) sin
advertir que él había sido uno de los funcionarios del área económica de
aquella gestión que hoy critica.
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No es ninguna revelación y no se necesita de ninguna encuesta para
llegar a la conclusión que, si la Libertad Avanza y el PRO
van divididos, no ganan. Eso ya se vio eso en la elección de 2023 en
la provincia de Buenos Aires. En aquel momento Néstor
Grindetti y Carolina Píparo dividieron el voto de centro
derecha y se encaminaron a sus respectivos suicidios electorales, hecho que
abrió las puertas a la reelección de Axel Kicillof. De
hecho, la victoria de Milei en la segunda vuelta en 2023, ocurrió después de la
reunión en la casa de Macri en Acassuso al día siguiente de la primera vuelta
en la que había ganado Sergio Massa que quedó a 4 puntos de ser electo
presidente. Parece mentira que el oficialismo no termine de comprender esta
circunstancia.
La macroeconomía le ha dado al gobierno buenas noticias esta semana:
según el Indec la actividad creció en el cálculo interanual un 5,5% y 3,5% con
respecto a marzo; el Fondo Monetario Internacional aprobó la revisión técnica y
le otorgó 1000 millones dólares para hacer frente al pago de deuda, y el Banco
Central continuó acumulando reservas. Sin embargo, respecto de las reservas,
hay que insistir en que todavía están lejos de alcanzar niveles óptimos. Esa es
una crítica persistente del FMI, que no deja de marcar ”las vulnerabilidades que aún existen” en la economía y
que complican su marcha. La micro, en cambio, enfrenta problemas que el
gobierno, que los reconoce, no logra encauzar. La pérdida de puestos de trabajo
y la caída del consumo no paran. Estas dos situaciones están totalmente
interconectadas. Por otro lado, la situación de las pymes es angustiante.
En la reunión que mantuvo Luis Caputo con
los industriales, estos hablaron de la necesidad de generar condiciones para la
reactivación de la economía. Uno de los puntos clave fue el impositivo. La
dirigencia de Unión Industrial Argentina enfatizó la necesidad de implementar
una baja de impuestos, pedido que no prosperó. Hay una baja de la recaudación
que impide avanzar en esa dirección. Hasta que esta situación no se revierta no
hay ninguna chance de bajar los gravámenes nacionales. Y sin baja de impuestos,
la competitividad de los productos nacionales ante los importados se hace muy
difícil. Sin embargo, una ayuda providencial llegó desde lo discursivo del
personaje menos esperado: Aníbal Fernández. Hombre de piel curtida,
experimentado en política y representante indiscutido del peronismo, en una
entrevista con Pedro Rosemblat en el
canal Gelatina, respondió qué dejaría intacto al ser
consultado si le tocara suceder a Milei: “Todo: no toco nada. Y empiezo a
mirar pedacito por pedacito, porque el esfuerzo que le hicieron hacer al pueblo
argentino no se puede dilapidar (...) Lo miro y lo consolido, lo modifico, lo
mejoro; lo que sea”. Es el reconocimiento explícito de que hay
cierto consenso en no retroceder o incluso “consolidar” parte del camino
recorrido por los libertarios. El desajuste en las cuentas públicas y la
emisión descontrolada, nunca más. El dato no es menor, ya que expresa el
pensamiento de muchos de los actores que anhelan llegar al poder; sean del
color político que sean.
Por si no faltaran problemas, las redes se llenaron en los últimos días
con la difusión de audios atribuidos al Presidente en los que se escuchan
supuestas conversaciones suyas con la asesora de imagen y comunicación Rosemery Maturana, quien, en una entrevista con
Farándula Show, dio por auténticas esas grabaciones. Hay quienes en las filas
de LLA celebran esto, porque entonces no se habla del “Adornigate”. Se ve que
su disociación con la realidad es alta.
El affaire de los audios abre un profundo interrogante sobre la falta de
prudencia por parte de Milei y de la vulnerabilidad a la que queda expuesto. La
vida privada de un Presidente está sometida también al escrutinio público. Y
algo llamado decoro que hace a la valoración de una persona y que, en el caso
de un jefe de Estado, es inmanente a su autoridad y al respeto que le debe la
ciudadanía. Si quien ejerce el poder no es respetado, su autoridad y su
liderazgo se resienten.
La
caída de la imagen positiva de Milei es algo que se palpa en la
calle. Este episodio no es la causa fundamental de este declive sino una
muestra de una personalidad compleja y difícil que inquieta a todo el
oficialismo y a sus propios votantes.
























































































