domingo, 8 de marzo de 2026

Titanes en el ring…

Banana Republic. Dibujo: Pablo Temes

La interna libertaria se profundiza. La pelea de Caputo y Karina ahora se trasladó al Ministerio de Justicia.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 08/03/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Es ya bien sabido que, si hay algo que a Javier Milei le encanta, es la confrontación. Para ser más precisos, la riña. Esto tiene que ver no solo con su personalidad, sino también con su “expertise” mediático, que forjó a lo largo de sus años como panelista tanto de Intratables, en la época que lo condujo Santiago del Moro, como de Animales sueltos, el programa que supo conducir Alejandro Fantino, ambos en el canal América. Por lo tanto, quien piense que con insultos, descalificaciones o bravuconadas lo va a intimidar o amedrentar se equivoca de acá a Marte o el planeta que se elija.

Eso fue lo que se vio el domingo pasado durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. El peronismo y la izquierda creyeron que con sus bravuconadas iban a amilanar a Milei. Y lo que pasó fue todo lo contrario: la circunstancia le permitió usar su lengua filosa descargando sus descalificaciones contra adversarios con los que se siente cómodo –muy cómodo– ya que ofrecen flancos débiles por doquier y le regalan oportunidades permanentemente para hacer política fácil y diferenciarse del pasado que estos representan.

Milei se mueve cómodo en la confrontación y aprovecha cada choque para reforzar su narrativa.

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Dicho esto, de los varios adjetivos calificativos que podrían corresponderle a lo sucedido en la Asamblea Legislativa del domingo pasado, el que mejor lo define es bochornoso. Lamentable también aplica. Una oportunidad perdida para exponer sus logros de manera seria, contextualizarlos y hacer foco en lo que vendrá. No es su estilo y no lo va a cambiar salvo que la opinión pública le dé la espalda, cosa que en el corto plazo tampoco parece posible. La oposición –prácticamente inexistente– ha perdido la brújula hace rato. Milei lo sabe y lo disfruta. Un capítulo aparte dentro de este “espectáculo” merece la relación entre el Presidente y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, con quien los puentes están absolutamente dinamitados. Milei ya la acusa directamente de traidora. La sorprendente historia de los vicepresidentes argentinos se repite una vez más. Por si alguien no lo tenía claro, Villarruel ya hizo saber que de ninguna manera va a renunciar. Tiene carácter y está decidida a aguantar en un lugar que, lógicamente, le sigue dando protagonismo. La última pincelada con sello propio fue su presencia en la Fiesta de la Vendimia –ayer sábado– a pocos días de su pelea verbal con el ministro de Defensa, Luis Petri, que, como buen mendocino, se sabía que estaría allí.

Pero el clima de pelea interna del Gobierno no se limita a la mala relación entre Milei y Villarruel. La disputa a matar o morir entre Karina Milei y Santiago Caputo tampoco se detiene. Esta semana el foco del enfrentamiento fue el Ministerio de Justicia. Las tantas veces anunciada salida de Mariano Cúneo Libarona fue el origen de este nuevo capítulo. Caputo aspiraba a colocar en ese puesto clave al viceministro Sebastián Amerio que, dicho sea de paso, venía trabajando desde hace tiempo para ser el sucesor. Todos conocían sus intenciones y sus aspiraciones políticas. “Se calzó el traje antes de tiempo” –dicen con ironía sus detractores en el ámbito de la Justicia–. El premio consuelo resultó ser su desembarco en la Procuración del Tesoro. En la entrevista que Cúneo Libarona le dio a Marcelo Bonelli por Radio Mitre el día de su renuncia fue lapidario con Amerio. No quedaron dudas, pues, de que el designado sería producto de la decisión de Karina Milei. Y no solo del ministro, sino también de su vice. Juan Bautista Mahiques fue clarísimo en su mensaje en la red social X –cuando le agradeció taxativamente a la hermana del Presidente, quien, además, nombró al número dos de la cartera, Santiago Viola–. El nivel de enfrentamiento es tan profundo y, a la vez, absurdo, que en la transmisión oficial que se hizo de la Asamblea Legislativa, a Caputo –el asesor– no se lo mostró. Esa orden se extendió a Daniel Parisini –el Gordo Dan–, uno de los militantes más ruidosos de la rama celestial de La Libertad Avanza.

El nivel de internismo es tan duro que la transmisión oficial de la apertura de sesiones no mostró al superasesor.

Es preciso mencionar que, en momentos de enfrentamiento del Gobierno con la cúpula de la AFA y con investigaciones judiciales en curso, la designación de Mahiques despertó toda clase de suspicacias por los supuestos vínculos de “la familia judicial” con los investigados. Daniel Vítolo, ahora extitular de la IGJ, fue uno de los primeros –junto a los titulares de otros organismos– en ser eyectado de su puesto. Vítolo había solicitado veedores para seguir de cerca la escandalosa situación del organismo rector del fútbol con Tapia y Toviggino a la cabeza. Para ser justos, el flamante ministro aseguró en declaraciones a LN+ que sostendrá ese pedido, lo cierto es que casi nadie quedó conforme. El Presidente habló de “la moral como política de Estado”, el electorado espera que la tan mentada lucha contra la casta no sea selectiva. Un giro empírico en su lucha contra la corrupción en el fútbol sería injustificable y una desilusión para todos los que creyeron en su palabra.

Milei ya está en Miami para la reunión organizada por Trump para sus aliados en la región. La guerra en Medio Oriente abre nuevos interrogantes respecto a su impacto en la economía mundial. Un conflicto bélico nunca es bueno para nadie. El líder libertario no debería envalentonarse por estar del lado de las principales potencias. El rol de la Argentina en un conflicto que le es ajeno es absolutamente secundario y nadie debería confundirse al respecto. El poder nubla la mente y rodearse de los líderes más poderosos del mundo requiere de una templanza y una conexión con la realidad muy fina para no terminar dando pasos en falso.




El 8M en tres grandes brechas: mujeres y diversidades argentinas fuera de la agenda… @elprofesorcapomasi...

El 8M en tres grandes brechas: mujeres y diversidades argentinas fuera de la agenda…


Inequidad. Se mantienen las diferencias de ingresos y de oportunidades en Argentina. Fotografía: Pablo Cuarterolo.

Institutos privados y oficiales analizaron la situación de las mujeres en Argentina con motivo del 8 de marzo. Concluyeron que las brechas entre mujeres y hombres persisten y, en algunos casos, se incrementaron. Los salarios, la inserción al mercado laboral y reparto de las tareas de cuidado se encuentran entre los indicadores analizados.

© Escrito por Agustina Bordigoni el domingo 08/03/2026 y publicado por el Diario Perfil del Ciudad Autónoma de Buenos Aire, República Argentina.

Las mujeres están sobrerrepresentadas en las estadísticas sobre pobreza, desempleo e informalidad laboral, y también en el cuidado: una actividad que constituye un importante aporte a la economía, aunque por lo general se realice de manera no remunerada. A pesar de que las brechas persisten, una gran cantidad de programas destinados a reducirlas –incluido también el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad– fueron desmantelados durante la actual gestión.

En un contexto en el que la igualdad de género parece estar fuera de agenda –y en conmemoración del 8M–, distintos organismos e instituciones publicaron informes sobre la participación de las mujeres en la economía argentina. En tres de ellos (Indec, IAG y CEPA) los datos analizados se pueden clasificar en tres grandes temas.

1. Ocupación, salarios y precariedad laboral. Según el dosier estadístico del Indec las mujeres presentan mayores niveles de escolarización que los varones, “con mejor desempeño en los índices de asistencia, permanencia y graduación”. También presentan mayores índices en la educación superior: los últimos datos oficiales reportaron que en 2023 las mujeres representaron el 60% de las nuevas inscripciones y el 64% de las personas graduadas.

Las mujeres están sobrerrepresentadas en las estadísticas de pobreza y desempleo.

En el mercado de trabajo estas diferencias se invierten en favor de los varones. De acuerdo con el informe del CEPA –y en base a estadísticas oficiales– la tasa de actividad de las mujeres (52,6%) es 17,5 puntos porcentuales menor a la de los varones (70,1%). Por otro lado, “la tasa de desempleo femenina aumentó 1,1 puntos porcentuales en términos interanuales, pasando de 6,3% a 7,4%, mientras que la masculina lo hizo en 0,6 puntos porcentuales (de 5,3% a 5,9%)”. Como resultado, afirman, la brecha de género en el desempleo se profundizó durante la actual gestión, situándose en 1,5 puntos porcentuales.

Durante el tercer trimestre de 2025 la tasa de informalidad general se ubicó en 36,7%: 38% para las mujeres y 35,5% para los varones, consolidando una brecha de 2,5 puntos porcentuales, indican desde el CEPA.

La inserción tampoco es igualitaria a nivel salarial: el reporte del IAG señala que la brecha de género salarial llegó a un pico máximo en 2025: por cada hora trabajada los hombres ganaron, en promedio, un 9,4% más que las mujeres. “Esto se debe, sobre todo, a la caída de los salarios públicos: mientras que el 13% de los hombres ocupados trabajan en el sector público, el 19% de las mujeres lo hacen”, señalaron.

2. Feminización de la pobreza (y masculinización de la riqueza). Las mujeres representan el 64,2% entre las personas más pobres, destaca el análisis del CEPA. “La contracara de la feminización de la pobreza es la masculinización de la riqueza: el 63% del sector de mayores ingresos son varones”. Esto se refleja también en el pago de impuestos progresivos: “Las mujeres son el 32,8% de quienes tributan Bienes Personales –que el gobierno redujo a su mínima expresión– y el 30% de quienes pagan impuesto a las ganancias”.

El IAG analiza el cambio de las estrategias de los hogares para complementar ingresos y resalta que, en comparación con el mismo periodo de 2023, en el tercer trimestre de 2025 creció un 12% la cantidad de hogares con jefatura femenina que tuvieron que recurrir a gastar ahorros, vender pertenencias, pedir prestado o endeudarse. En el caso de los varones, ese porcentaje creció un 3,7%.

Fotografía: Pablo Cuarterolo.

“La situación empeora particularmente en los hogares con jefatura femenina de más de 66 años. El deterioro particular que muestra este subgrupo es vinculable con la caída real que sufrió la jubilación mínima con bono”, explicaron.

El dosier oficial indica por otro lado que en el tercer trimestre de 2025 el 14,7% de los hogares con jefatura femenina había recibido algún tipo de ayuda en especie, mientras que este porcentaje se redujo al 10,1% en el caso de hogares con jefatura de varones.

Diagnósticos tardíos, brecha salarial y techo de cristal, tres desigualdades que persisten.

3. Reparto de las tareas de cuidado. Las mujeres destinan en promedio seis horas y media del día a tareas de cuidado no remuneradas (TNR). Los hombres, tres horas y cuarenta. “Esto tiene, a su vez, implicancias en la inserción en el mercado de trabajo remunerado, donde los varones dedican 1:32 horas diarias más que las mujeres en promedio”, advierte el informe del CEPA.

En hogares que tienen demandantes de cuidado estas brechas se profundizan. “Las horas promedio destinadas al TNR se ubican en nueve horas (8:59) en mujeres y apenas cuatro horas y media (4:36) en varones, incrementando la brecha de TNR a cuatro horas y veintitrés minutos (4:23), casi 3 horas superior a la brecha en hogares sin demandantes de cuidado”.

Como ha resaltado en varias notas este medio, las tareas de cuidado son cada vez menos valoradas en los cálculos oficiales que miden la canasta de crianza. La cantidad necesaria de dinero para cubrir bienes y servicios de un niño o niña de entre 4 y 5 años, de acuerdo con las estimaciones oficiales, aumentó menos que la inflación general: de enero de 2025 al mismo mes de 2026 se incrementó un 23,9%, cuando el índice de precios al consumidor escaló –en el mismo período– un 32,4%. Niveló para abajo en este total (de $ 483.497) el costo estimado que se le asigna a las tareas de cuidado, que creció solamente un 16,5%. El valor de la hora de cuidado se ubica actualmente en los $ 2.192, mientras que en 2025 esta cifra ascendía a los $ 1.881.