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lunes, 5 de octubre de 2026

La trastienda del poder… @elprofesorcapomasi...

Milei atrae inversiones, pero hay dudas sobre su futuro…

París. Milei se reunió allí con Jamie Khoo, CEO de DayOne Data Centers. Fotografía: CEDOC

Los anuncios en Francia conviven con la preocupación por la economía y un panorama electoral cada vez más incierto.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro, el domingo 04/10/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El viaje a Francia de Javier Milei dejó expuesto, una vez más, los claroscuros de su gestión. Hubo anuncios de inversiones importantes en el sector energético generadas por la sinergia entre el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) y la gema que representa Vaca Muerta, algo que lo pone en una fenomenal vidriera internacional que atrae a los grandes jugadores de un club reducido y poderosísimo. Junto a esta marquesina, sin embargo, hubo una trastienda más compleja motivada por el impacto de la heterogénea realidad que hoy viven millones de ciudadanos de a pie. Eso también se conoce en el exterior. Por eso surgen las dudas. Dudas que tienen que ver con lo que reflejan todas las encuestas. El cambio es muy significativo: en marzo pasado en todas ellas, el triunfo de La Libertad Avanza era incuestionable. Hoy, en cambio, ninguna lo muestra en situación de ganador claro.

Esta información circula en el exterior entre las personas que deciden. Lo que los Milei no entienden es que no caen bien entre sus eventuales interlocutores sus formas. Ya no se trata de un reclamo doméstico maliciosamente atribuido por el poder a “periodistas ensobrados”. El mundo de los negocios le está mostrando la realidad. Algo de esto ya había ocurrido, con lujo de detalles, en su último viaje a Manhattan. “La violencia de sus formas espanta no por su naturaleza soez sino porque quien apuesta a desembolsar enormes cantidades de dinero busca un entorno de armonía y previsibilidad –al menos a mediano plazo– aseguró una fuente que conoce la trastienda de lo ocurrido cuando el presidente habló ante unos 170 altos ejecutivos en The Economic Club of New York. El calificativo de soberbio hacia Milei es recurrente. La insistencia en el uso de un lenguaje “quasi” patotero por parte suya y de Luis Caputo no los ayuda. Decir que el Presidente va a ganar las elecciones del año próximo en primera vuelta no le agrega a su credibilidad. Por el contrario, más bien la daña. Los deseos no siempre saltan al plano de la realidad. Un dato que es indiciario de las dudas que genera el gobierno lo dio el aumento del riesgo país y el informe de JP Morgan que fue crítico sobre la economía del país. En una semana, este banco –el más importante de los Estados Unidos–, cambió sus pronósticos en tres ocasiones. El lunes 21 de septiembre había señalado que, en este año, el crecimiento de la economía de la Argentina rondaría el 2,6%. El miércoles 23 fue un paso más allá, señalando que nuestro país podría lograr el Investment Grade.

Alcanzar este grado, permitiría tener acceso al financiamiento internacional como lo tienen, por ejemplo, Chile, Paraguay y Uruguay. Todo esto cambió repentina y drásticamente cuando el jueves 24 se conocieron el índice de pobreza y el de caída de la actividad económica, datos que, según el informe, “superaron nuestra previsión. La economía argentina registró su peor rendimiento mensual desde el confinamiento de abril de 2020”. La alarma es lo suficientemente fuerte como para que todo esto esté teniendo una consecuencia directa sobre estrategias y personas del oficialismo. Claramente las miradas se concentran en Patricia Bullrich. La jefa del Bloque de Senadores del oficialismo está moviéndose en consecuencia: en cada reportaje es muy precisa con el vocabulario que utiliza para marcar sus diferencias con los hermanos Milei. “El proyecto merece ser reelegido”, responde cuando se le pregunta si su aspiración es la de ser candidata a la presidencia. Es decisión de Bullrich insistir con su postura crítica de las actitudes negadoras del Presidente y de Caputo sobre los problemas de la economía que afectan directamente el bolsillo de la gente. En el Coloquio de IDEA, entre cuyos participantes hay afinidad con el rumbo pero críticas y preocupaciones sobre el devenir del día a día, se interesaron en tener una reunión privada y extensa con ella. En el clásico evento anual, Milei habló desde París. Dijo allí: “Lo primero que hay que tener es paciencia. Los procesos de crecimiento no son instantáneos, los procesos de crecimiento demandan mucho tiempo”. Esto es un cambio en relación a aquella otra frase –“la economía va a crecer como pedo de buzo”– que pronunció en abril de 2024 en un discurso en la Fundación Libertad. ¿Estará tomando conciencia de que esa frase debe ser entendida también por los propios y fanáticos?

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Hoy ninguna encuesta muestra a Javier Milel en condición de ganador claro en 2027

Las internas en el peronismo no le van en saga a las que ocurren dentro del gobierno. La decisión de Cristina Fernández de Kirchner de llenar de espinas y otros obstáculos el camino de Axel Kicillof a la candidatura a la presidencia de la Nación es incesante y feroz. La decisión de Máximo Kirchner de salir hablar sobre el tema, así como también la de Oscar Parrilli, uno de los secuaces más fieles de la expresidenta presa para fogonear su candidatura presidencial, tienen el objetivo de complicarle la vida al gobernador de la provincia de Buenos Aires. Cuando se los escucha, se preocupan en dejar en claro que el proyecto es reinstalar las peores prácticas del kirchnerismo: reforma judicial, reforma de la Constitución Nacional, impunidad. Lo curioso –para sus seguidores que intentan sostener el relato– es que siguen apareciendo cajas fuertes e indicios de que la década ganada fue un festival de corrupción aprovechado por quienes se llenaban la boca hablando de igualdad social y redistribución de la riqueza.






jueves, 1 de octubre de 2026

Problemas graves que tienen pocas explicaciones… @elprofesorcapomasi...

Problemas graves que tienen pocas explicaciones…

Karina patisserie. Dibujo: Pablo Temes.

Los datos no acompañan a un relato oficial que no consigue convencer a quienes deben decidir inversiones.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 26/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires República Argentina.

“Nos salen los dólares por las orejas”, le dijo Javier Milei por Canal 13 y TN a Nieves Zuberbühler en la nota que le concedió en pleno Manhattan. Y agregó: “llevamos un récord de haber bajado la pobreza a la mitad, es decir, de sacar 14 millones de personas de la pobreza”.

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“Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. (puntos porcentuales) y 1,2 p.p. con relación al semestre previo, ambas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024. Frente a dicho período, la tasa de pobreza se redujo de 52,9% a 32,3%, en tanto la de indigencia cayó de 18,1% a 7,5%”, consignó Luis Caputo en la red X. La manipulación de los datos por parte del ministro es indiscutible. La comparación es con el primer semestre del 2024, es decir, el lastre dejado por el desastroso gobierno de Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner, y no con el último semestre de 2025. Hay que recordar también que durante un reportaje con Horacio Riggi en abril pasado, el ministro afirmó: “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. Desde entonces ya pasaron casi seis meses en los que nada de ese vaticinio se cumplió. Lo que es más preocupante aún, es que no hay visos de que esa mejoría se concrete en lo que resta de aquí a la finalización del mandato. De hecho, el presidente pronosticó que la bonanza llegaría recién en 2028 en caso de ser reelegido.

El destino quiso que en los mismos días coincidieran en Nueva York Milei y Axel Kicillof. La imagen que dejaron fue lamentable. A quienes escucharon al Presidente no les gustó el tono agresivo y los insultos hacia el gobernador de Buenos Aires. Ese clima de antinomia genera no sólo rechazo sino también espanto, sobre todo porque en el auditorio que lo scuchaba la única certeza es la incertidumbre. Eran muchos los asistentes que tienen información sobre las encuestas que circulan por aquí en las que la victoria del oficialismo está en serias dudas. Junto con ello están los datos de las falencias del plan económico. Y esas falencias arrojan sombras sobre el futuro. Pero la ecuación es más simple aún, los inversores buscan entornos de tranquilidad y previsibilidad –al menos a mediano plazo– y la catarata de insultos de Milei espantó a más de uno.

Si acerca del actual gobierno hay dudas, lo que abunda sobre Kicillof es la preocupación. El grupo de empresarios con los que se reunió y con los que habló fue reducido. Nadie tiene un interés genuino en escuchar a una persona que siente una genuina aversión por la esencia del capitalismo. Varios de los que acudieron a su convocatoria lo hicieron por temor. Eso es lo que genera el gobernador lanzado a candidato del peronismo. Todos son conocedores de su pasado y su presente que destaca por su mala gestión, algo por lo que él culpa al gobierno nacional. Es verdad que este es un tiempo particularmente difícil. Pero su primer mandato en la provincia –cuando gobernaba el kirchnerismo– no fue mejor. Para colmo, al mismo tiempo que Kicillof fatigaba salones en Manhattan, Máximo Kirchner se despachaba con declaraciones en las que hablaba de la necesidad de crear un nuevo impuesto –a la manera de lo fue el impuesto solidario de la pandemia– para dejar en claro que el kirchnerismo aspira a volver al poder en su peor versión.

Internas libertarias.

En La Libertad Avanza las internas no cesan. La cena para la foto del miércoles en las que la estelaridad la compartieron Karina Milei y Patricia Bullrich no fue más que eso. La senadora está siguiendo con mucha atención –y preocupación– lo que está pasando en la opinión pública y en la interna del gobierno. Respecto de esta última, por los pasillos del poder no deja de hablarse de la denuncia de la diputada Marcela Pagano sobre irregularidades cometidas por allegados directos a Karina Milei que habrían causado una refriega entre los hermanos. Lo cierto es que esas irregularidades –robo de comestibles en la Quinta de Olivos  hizo que el Presidente eyectara de ese lugar clave del poder al intendente de la Residencia, Osvaldo Sosa, y a su cuñada e íntima amiga de Karina, Belén Agudiez, más conocida al interior del Gobierno como “La Brujita”. “La sabiduría comienza con la reflexión sobre sí mismo”, reza la famosa frase de Séneca que le vendría muy bien aplicar a Javier Milei en medio de las procelosas aguas de confrontaciones inútiles y pasiones desbordadas por las que navega su gobierno.



domingo, 20 de septiembre de 2026

¿Qué pasaría si Bullrich decidiera ser candidata?... @elprofesorcapomasi...

 ¿Qué pasaría si Bullrich decidiera ser candidata?


Pateo Bulrrich. Dibujo: Pablo Temes.

Mientras el Presidente parece pensar en números que no se condicen con la realidad, la senadora muestra una voz distinta.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 20/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. Pateo Bulrrich. 


“Yo tengo que ser sincera y decir ‘a mí no me tomen de tonta’ si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta” dijo Patricia Bullrich visiblemente molesta en la noche del jueves en la entrevista que le concedió a Eduardo Feinmann en A24. Ya en la mañana había hecho conocer su malestar por la falta de información en la entrevista con Ignacio Ortelli en su programa de Radio Rivadavia.

Esa falta de información era referida a los cambios ligados a la Emergencia en Discapacidad. A esas expresiones de disgusto y desacuerdo con la forma de conducción de los hermanos Milei, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza le agregó, el viernes, un hecho más: la publicación de un video en la que se la ve en su despacho revisando documentos en su notebook junto a dos de sus colaboradores mientras suena la canción de Lali Espósito “No me importa”. No hace falta mucho análisis para interpretar el significado de este gesto de la senadora usando un tema de la artista a la que el Presidente descalifica constantemente. ¿Qué pasaría si la senadora decidiera ir por su candidatura presidencial? Todas las encuestas muestran qué, si el frente electoral que de hecho constituyen La Libertad Avanza y el PRO se dividiese, la reelección de Milei tendría destino de fracaso.

La falta de comunicación interna del gobierno representa un grave problema que va en vías de agudizarse. El caso de Bullrich es, en realidad, algo que dista mucho de una mera omisión justo con quien debe cerrar filas para coordinar la estrategia de aprobación de las leyes en la cámara alta. Todo un síntoma de los caprichos y desconfianzas que anidan en el poder. El aislamiento de Javier Milei y la delegación de la gestión en su hermana se ahonda a medida que la adversidad se hace presente con la fuerza de los hechos. El Presidente reúne a su gente –ministros y legisladores– no para escuchar sino para arengar. Quiere que la única voz que llegue a los oídos de la dirigencia oficialista sea la suya. Hace acordar mucho a Cristina Fernández de Kirchner. En los años de su apogeo se le atribuía al poderoso secretario Legal y Técnico de la Presidencia una frase que se repetía con insistencia. Era la siguiente: “con Cristina no se habla; a Cristina se la escucha”. Cierta o no, la frase expresaba una verdad que sufrían ministros, secretarios, subsecretarios, gobernadores, diputados, senadores y un largo etcétera de funcionarios peronistas que debían limitarse a acatar sumisamente las directivas de la entonces presidenta sin tener la más mínima posibilidad de expresar un disenso o aporte crítico. Quien se atrevía a hacerlo era inexorablemente castigado. A CFK le tenían miedo, cosa que a ella le encantaba. Lo hizo saber sin tapujos en una de sus tantas peroratas por la Cadenas Nacional de Radio y Televisión el 6 de septiembre de 2012, cuando dijo sin inmutarse: “Solo hay que temerle a Dios. Y a mí, en todo caso, un poquito”. Se sentía todopoderosa y disfrutaba de esa forma de ejercer el poder.

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Lo mismo está ocurriendo ahora dentro del actual gobierno. Quien despierta el temor mayor es Karina Milei, “La Jefa”. El aislamiento es uno de los elementos clave del síndrome de Hubris que claramente afecta al jefe de Estado. Encerrado en su micromundo, él cree que la realidad es la que él imagina y no la que es. Una muestra de ello fue la reunión a la que convocó a dirigentes de La Libertad Avanza a escuchar su larga verborragia del lunes. Allí les ordenó que no se dejaran psicopatear por lo que manifiestan quienes son críticos de su gestión. Para Milei no existen el desempleo, la caída del consumo, las dificultades de una inmensa cantidad de gente para llegar a fin de mes ni el cierre de empresas. El parte que difundió la Presidencia señala que el jefe de Estado habló de un crecimiento de la economía que ya lleva 27 meses y de un consumo privado en guarismos históricos. Y para seguir con lo histórico, agregó que la velocidad del crecimiento económico es cuatro veces mayor a la consignada históricamente. Es obvio que lo que él afirma no se condice con la realidad que viven millones de personas.

Esto lo saben muchos de sus funcionarios. El problema es que, salvo la senadora Bullrich, nadie se atreve a decírselo a los hermanos Milei. Es un secreto a voces que Luis Caputo viene expresando en sus reuniones con diversos sectores y funcionarios sus preocupaciones por el estancamiento de la actividad económica. Esto mismo lo ve también el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Los números de las encuestas que marcan la caída de imagen y aprobación del gobierno –al que se mencionó líneas arriba– son sostenidos. Lo cuantitativo encierra también un fenómeno cualitativo: esa baja significa una defección de parte del voto mileísta. Una forma directa de apreciarlo es observar lo que pasa en las redes, universo que solía ser una usina de apoyos sostenidos y ruidosos hacia el líder de LLA. Hoy esa intensidad ya no está.

El vocero de un funcionario técnico describió un temor creciente que preocupa a más de uno en la estructura libertaria: “No se trata solamente de haber perdido cierta capacidad de maniobra cuando los resultados no salen de acuerdo a lo esperado. El problema es que el culto a ‘morir con las botas puestas’ dejó de ser un dicho pasajero de alguien convencido que está haciendo las cosas bien, a transformarse en una posibilidad real y concreta”. Saber corregir el rumbo a tiempo, es una cualidad absolutamente necesaria en un presidente. Mientras tanto, las fuerzas del cielo navegan entre nubarrones que están a la vista de todos.



domingo, 13 de septiembre de 2026

La economía enciende las alarmas rumbo a 2027… @elprofesorcapomasi...

La economía enciende las alarmas rumbo a 2027…

2X3, desastre. Dibujo: Pablo Temes.

La baja de la inflación no alcanza para aliviar el malestar social ni la inquietud oficial, y el peronismo profundiza sus internas.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 13/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma e Buenos Aires, República Argentina.


Las señales de alarma son claras y dentro del Gobierno son varios los que, en estrictísimo off the record, lo reconocen: si la situación económica no mejora, las posibilidades de triunfo en las elecciones presidenciales del año que viene se complicarán para La Libertad Avanza.

Para decirlo además con claridad y precisión: si los buenos números de la economía no se traducen en mejoría para los bolsillos de la mayoría de la gente que está sufriendo penuria tras penuria, las urnas quedarán magras de votos a favor del oficialismo.


El 1,7 de inflación que dio el Índice de Precios al Consumidor del mes de agosto entusiasmó a Javier Milei y a su ministro de Economía, Luis Caputo. Pero, más allá de eso, la evidencia de las dificultades para llegar a fin de mes que padece una cantidad creciente de personas es incontrastable. Se recuerdan dos cosas al respecto de los guarismos de agosto: la primera es que el presidente había pronosticado para este mes un número que empezaría con cero: la segunda es que, para este tiempo, el ministro, había señalado que para los últimos dieciocho meses de mandato habría un florecimiento de la actividad económica. En ninguno de los dos casos estas afirmaciones se han verificado. Por ello es que dentro del oficialismo comienzan a aparecer voces de alerta como ya se viene consignando en esta columna.

Los datos de la caída de la actividad industrial y del consumo junto con la pérdida de puestos de trabajo son incontrastables. Con respecto al consumo, es verdad que se observa un aumento de las cifras de las compras online. Pero, lo que eso marca a su vez, es que los sectores de menores recursos –que son mayoritarios– quedan afuera de este universo. El tema de los morosos, al que desde el gobierno se intenta minimizar usando tono más bien despectivo, grafica esa exclusión de los más necesitados.

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En medio de este panorama, Milei decidió relanzar las reuniones de Gabinete que no le resultan para nada atractivas. En verdad, son reuniones vaciadas en su esencia. Se supone que en ellas se presentan temas para el análisis y la discusión de los asuntos concernientes a la gestión. Sin embargo no es eso lo que sucede en las reuniones hoy en día, en las cuales se asiste a una especie de terapia grupal en la cual el Presidente reafirma que nada habrá de cambiar porque todo está bien. Son los males del poder.

A modo de justificación de su desequilibrada personalidad, Milei publicó en sus redes sociales un video en donde se lo ve y escucha manteniendo un supuesto diálogo con Domingo Faustino Sarmiento, quien afirma: “en el Día del Maestro agradecemos a todos los docentes en su empresa de civilizar. A esto, el Presidente le agrega: “el mejor maestro es el que enseña para crecer en libertad. El que enseña a pensar, no qué pensar. Y por suerte tenemos muchísimos así”. Esta frase está en absoluta contradicción con las expresiones de Milei. El enseñar a pensar supone el estímulo del análisis y del juicio crítico que es lo contrario del juicio dogmático y del prejuicio del cual hace “gala” permanentemente el líder libertario quien, en su comparación con Sarmiento, el “cuyano alborotador” –como lo definió en su gran libro Ignacio García Hamilton– promovió con pasión y ahínco la educación pública, algo que está en las antípodas de lo que viene realizando el actual gobierno.

La renovada ofensiva diplomática por la recuperación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas va sufriendo los avatares de la cruda realidad. En este marco se inscriben las confusas declaraciones del presidente Donald Trump realizadas en el día de ayer en Dublín donde se postuló como posible mediador para resolver el conflicto ante una escalada que sería “un desastre potencial”. Llamativa alocución para darse relevancia a sí mismo ante una nueva guerra que no está en los planes de nadie. Es preciso recordar en este punto que, en su enfrentamiento con Gran Bretaña por negarse a participar en la guerra contra Irán e incrementar sus gastos de defensa, Trump presionó al gobierno británico con un cambio de posición sobre la soberanía de Malvinas. Asimismo, tal como ocurre aquí, el asunto es utilizado políticamente por cada gobierno británico para dejar de lado por un momento la agenda interna, que es muy complicada, y mantener su poder. Es, al fin y al cabo, lo que hizo Margaret Thatcher.

La construcción de la base naval integrada en Ushuaia requiere un volumen de fondos que hoy no están disponibles. Es además una obra de largo aliento que supera lo que le resta de mandato al gobierno. Lo más significativo de la presencia en Tierra del Fuego del ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, y el canciller, Pablo Quirno, fue la foto y el diálogo con el gobernador kirchnerista Gustavo Melella, una muestra de convivencia de extrema rareza en la política vernácula.

En el peronismo las cosas no son muy diferentes. La grieta entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof se ahonda día a día. De ese abismo está intentando aprovecharse Sergio Massa que está muy activo. Su sueño es poder ser el candidato de la unidad. No hay signos de que eso conforme a la expresidenta, exvicepresidenta, exdiputada, exsenadora y actual condenada y cumpliendo prisión por el delito de corrupción. CFK no se resigna a perder el poder. Su objetivo es reganarlo. Por lo bajo, en el peronismo son muchos los que la critican por su egoísmo. Otros, en cambio, la acompañan. El caso más resonante es el de Miguel Ángel Pichetto, otro ejemplo de “camaleonismo” partidario: menemista, duhaldista, kirchnerista, candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, peronista “republicano” y dialoguista con el gobierno y ahora – sólo por ahora –nuevamente filokirchnerista. La promesa dada fue una necesidad del pasado. La mentira es una necesidad del presente. (Nicolás Maquiavelo).





jueves, 10 de septiembre de 2026

El giro imposible de Milei... @elprofesorcapomasi...

 El giro imposible de Milei...

Cadena Nacional. Milei anunció una hasta ahora desconocida vocación malvinera. Foto: NA

El sorprendente episodio protagonizado por el presidente de la Nación, Javier Milei, quien se presentó en una inesperada cadena nacional anunciando un giro de su política exterior hacia una posición soberanista ante el conflicto por las Islas Malvinas, desnudó el propósito de confundir al pueblo con una iniciativa artificiosa, atendiendo a que todas las consultoras y encuestadoras indican una clara pérdida de aprobación y consenso de su gestión en una parte importante de la ciudadanía.

© Escrito por Juan Carlos Junio el lunes 07/09/2026 y publicado por la Revista Acción de la CIudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Las causas de este retroceso en el respaldo gubernamental son muy diversas. Se puede señalar, entre ellas, una fatiga y agotamiento por el estilo agresivo y descalificante del presidente, apuntado hacia periodistas, jóvenes artistas y diversas expresiones de la cultura, militantes de partidos políticos y organizaciones sociales, entre otros.

Sin embargo, el motivo principal del descontento, como siempre, está dado por el sufrimiento creciente que afecta a vastísimos sectores como consecuencia del plan económico anarcocapitalista que lleva adelante su equipo, liderado por el ministro Luis Caputo e integrado por un grupo de tecnócratas del JP Morgan.

Efecto Scaloneta

Es lógico pensar que se generó una recuperación del impulso malvinero de carácter identitario y nacionalista a partir de la vibración producida por el inolvidable «trapo de la Scaloneta», exhibido ante centenares de millones de personas que miraban el Mundial, tras el triunfo deportivo contra el equipo inglés en la semifinal.

Tampoco resulta fácil olvidar que en un primer momento la opinión de la Casa Rosada acerca de aquel episodio fue que los jugadores albicelestes estaban haciendo «populismo berreta».

Lo cierto es que el presidente realizó una voltereta con el propósito de cambiar la agenda, en estos días tomada irremediablemente por los seis millones de hogares endeudados, que no pueden pagar sus créditos, y la conciencia creciente de que esas angustias se deben a la caída de los salarios, las jubilaciones y los ingresos en general desde los sectores más humildes a los diversos estratos de la clase media. Todo como consecuencia de las políticas económicas vigentes. También resulta imparable la sensación manifiesta de que no se llega a fin de mes, más allá de que el presidente se burle de esa situación.

Paradójicamente, o no tanto, en su viaje a Chile Milei declaró su admiración por el dictador Augusto Pinochet y el actual presidente del país trasandino, José Antonio Kast, también simpatizante de la dictadura. El mandatario no trepidó en señalar que aquel Gobierno de facto, diseñado por el gran estratega del momento, Henry Kissinger, practicó un genocidio, con miles de muertos y desaparecidos. Parece que esa tragedia del pueblo chileno poco le importa al presidente argentino, quien en cambio valora que por entonces se inauguró en la práctica la aplicación del modelo económico neoliberal inspirado en los denominados «economistas de Chicago», antecedente ideológico principal de su actual modelo.

La impostura

Todo indica que resultará muy difícil sostener la credibilidad de esta campaña malvinera teniendo en cuenta que Milei desde siempre se declaró admirador de Margaret Thatcher, quien fuera la conductora política de la guerra de 1982. En ese marco, se deba añadir que el presidente hizo público su reconocimiento de la legitimidad de los kelpers, a contramano de la postura histórica en el reclamo soberano de nuestro país, y su política de conciliación con los ingleses a partir de la idea de que «ellos ganaron la guerra y nosotros la perdimos».

En síntesis, Milei generó con su mensaje en cadena nacional un enorme salto desde sus convicciones thatcherianas hacia una postura nacionalista, y soberanista, e inclusive se mostró crítico de sus amigos del consorcio israelí-británico que se propone explotar el petróleo circundante a las islas. Un giro virtualmente imposible de creer.

En todo caso, lo que puede resultar un hecho real es la tentación del presidente estadounidense, Donald Trump, como expresión del hegemonismo de la gran potencia hacia nuestro continente, de desplazar la presencia británica en la región, y transformarse en la potencia determinante en el Atlántico sur que, como es sabido, tiene una creciente importancia no solo por la territorialidad de las islas y la explotación ictícola y petrolera, sino por el control del paso interoceánico y la cercanía con la Antártida, principal fuente de agua dulce del planeta.

En síntesis, a partir de una declaración de Trump, Milei da un giro que se parece más a una impostura con objetivos electoralistas, que a una política soberana real, difícil de creer por parte de un Gobierno que, en sus dos años y medios de gestión, evidenció un claro desdén por los intereses nacionales que debería defender.




sábado, 5 de septiembre de 2026

Yo quiero a mi bandera... @elprofesorcapomasi

Yo quiero a mi bandera....

El Gabinete.

Milei se subió a la causa de Malvinas después de pasarse una vida elogiando a Thatcher. Causa nacional para tapar la crisis económica.

© Escrito por Ignacio Fidanza el viernes 04/09/2026 y publicado por el Periódico Digital La Política On Line On Line de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

SUMO. Que me Pisen

La receta es conocida y la jugó hasta el cansancio el kirchnerismo. La apelación a una causa nacional que una al pueblo frente al enemigo externo, fueron las pasteras, los fondos buitres y las Malvinas. En la hora más baja de su programa económico, Milei descubrió el agujero del mate. Ante la traición de Rothbard y Hayek, que demoran en entregar el paraíso en la tierra prometido por el culto austriaco, no queda otra que apelar a una cuerda sensible para el pueblo argentino, con la esperanza de sumar algunos votos el año que viene cuando se juega la reelección.

El problema es que octubre del 2027 queda muy lejos. Pero el verdadero problema es que el recauchutado de la política kirchnerista para Malvinas que anunció Milei, es una impostura en un gobierno que de manera más coherente con su ideario, había decidido plantarse en la real politik menemista en este tema delicado.


Milei se pasó la vida elogiando a la criminal de guerra Thatcher y ahora mismo tiene en marcha la organización de un Argentina Week en Londres, para seducir a los capitales que operan en la City de Londres. Libras, no misiles, que igual no tenemos. Esa era su política. Pero ante la caída en las encuestas, el manotazo populista. De cuestionar la bandera de la Scaloneta en el partido contra Inglaterra por "populista" y "berreta", a esta cadena nacional con redoble de tambores, banderas y gestos adustos. 

Los anuncios, pasados en limpio, son modestos: reponer las sanciones a las petroleras inglesas e israelíes que operan en el Atlántico Sur, que él mismo desmontó; y crear una base militar en Tierra del Fuego, objetivo de Estados Unidos.

La tercer pata del programa es recomponer la capacidad militar de las Fuerzas Armadas. Para eso hace falta plata y Milei es el presidente argentino que ubicó los salarios de los militares por debajo de la línea de la pobreza y que llevó la inversión del Estado a casi a cero. Buena suerte con esa promesa.


La causa de Malvinas merece mejores razones que la búsqueda de un atajo para desviar la vista del pantano económico. Pero pasó antes y pasa ahora. Desde el punto de vista político, su agitación suele coincidir con momentos de debilidad de los gobiernos. Es desgraciado, pero es lo que muestra la historia reciente.

El Milei abanderado de la economía neoliberal tildaba de populista la apelación a las Malvinas. Expresaba una línea histórica muy discutible y hasta cipaya, pero coherente. Hay que ser realista, la Argentina es un país pobre con una economía destartalada, no está en condiciones de enfrentar al Reino Unido. Primero, debe concentrarse en recomponer su fortaleza económica. El Milei presidente, con la reelección exigida, tira por la borda su pensamiento de años y se abraza a la causa Malvinas.

"La causa de Malvinas merece mejores razones que la búsqueda de un atajo para desviar la vista del pantano económico. Pero pasó antes y pasa ahora. Desde el punto de vista político, su agitación suele coincidir con momentos de debilidad de los gobiernos."


Lo hace, por supuesto, subido a dos declaraciones al pasar de Trump, en la que fiel a su estilo transaccional, digámoslo así, buscó presionar a los ingleses porque no lo acompañan en su fallida incursión contra Irán. Es decir, Milei se apresura a ofrecerse como una pieza menor de un juego mucho más grande, que no maneja.

Esas declaraciones de Trump fueron aprovechadas al máximo por Santiago Caputo para reponer su lugar en la centralidad del gobierno libertario, ofreciendo un atajo, un espectáculo político calcado del manual del Mago del Kremlin, Vladislav Surkov. Allá y entonces fue Chechenia acá y ahora es Malvinas. Al asesor le sirve para mostrarle a Milei que es el único con ideas en un gobierno que se quedó sin ideas, le sirve como insumo de activación de su apagado aparato digital y le sirve para exhibirse como un interlocutor de peso en el gobierno argentino, ante la administración Trump.

En Inglaterra se tomaron el tema como de quien viene. El secretario de Defensa, Wes Streeting, afirmó: "La declaración de Milei nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas". Mientras que el parlamentario laborista James MacCleary, no se privó de pasarle la factura al programa libertario: "No es más que un tigre de papel, que intenta desviar la atención de sus propios fracasos internos".

El giro promete incomodidades al gobierno de Milei. El más preocupado es el ministro Toto Caputo, de muy buenos vínculos con el sistema financiero de Londres, al que apeló para instrumentar la opaca extracción del oro de las reservas del Banco Central, de la que sigue sin dar explicaciones claras, ante la complicidad manifiesta de jueces y fiscales argentinos.

Pero no es el único. Las petroleras que operan en Malvinas y ahora están sujetas a sanciones son socias de la YPF de Horacio Marin, en el proyecto más importante de la empresa de bandera argentina. Hay una línea que va de Rockhopper a Adnoc UK a XRG, su brazo de inversión internacional, que es la compañía que firmó con YPF el acuerdo para el proyecto de GNL en Vaca Muerta.

Es posible que como muchas de las causas nacionales que se han esgrimido por motivos electorales, los anuncios de este jueves se vayan oxidando con el paso del tiempo, cuando baje la espuma de la retórica nacionalista y las dificultades de la vida cotidiana vuelvan a prevalecer.

Y ahí vamos al corazón del problema político que hay detrás de la puesta en escena de este jueves: octubre queda muy lejos y la economía no muestra signos de recuperación importantes.

"Una economía que ajusta por cuarto año consecutivo exige al electorado una abnegación peligrosa de descontar. Por eso, Caputo quiere aflojar, pero lo tiene que hacer en los muy estrechos límites que le marca el culto de atarse al mástil de Milei."


Milei está atrapado en una realidad que desafía sus dogmas económicos y entre la realidad y los dogmas eligió los dogmas. Un político pragmático de derecha, como su admirado Menem, cuando tuvo que entrar en déficit para asegurarse la reelección lo hizo sin complejos. Primero el poder, después la teoría económica.

Pero para Milei el superávit fiscal no es un dato de la macroeconomía, es un principio de fe, como explicó en su delirante discurso a los alumnos de la ORT, en los que mezcló neoliberalismo y religión, al punto de argumentar que el capitalismo es el paraíso en la tierra.


Y como para sorpresa de nadie la recaudación cae por la caída de la actividad, el gobierno está ingresando al calendario electoral con una baja de ingresos que lo obliga a ajustar aún más un gasto que ya tocó el hueso. Un informe del Iaraf de Nadin Argañaraz revela que en agosto el gasto del Estado tuvo una baja real interanual del 8%, con una brutal caída del 63% de las transferencias a las provincias. Ese es el núcleo del modelo político de Milei, ajustar a las provincias, total cuanto más pobres se vuelven los gobernadores, más dóciles esperan la próxima migaja.

Pero una economía que ajusta por cuarto año consecutivo exige al electorado una abnegación peligrosa de descontar. Por eso, Caputo quiere aflojar, pero lo tiene que hacer en los muy estrechos límites que le marca el culto de atarse al mástil de Milei. Esa tensión explica el tortuoso camino de los módicos créditos hipotecarios de la Anses -apenas 15 mil- que el ministro de Economía tuvo que negociar por meses.

Populismo sin plata es como geopolítica sin armas. Difícil.

No deja de ser llamativo que las dos iniciativas que ensayó el gobierno en las últimas semanas para mejorar su vínculo con la sociedad sean remixados de recetas kirchneristas. Malvinas y Procrear. Pero no hay que confundirse, no es una política de Estado, o mejor dicho, la única política de Estado en la Argentina es políticos en el poder, haciendo cualquier cosa para quedarse en el poder.