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lunes, 12 de octubre de 2026

El duro choque del dogma contra la difícil realidad… @elprofesorcapomasi...

El duro choque del dogma contra la difícil realidad…

Ministro y jefe. Un gabinete tensionado que necesita buenas noticias. Fotografía: Presidencia.

La situación en el Ministerio de Economía demuestra que la política es una herramienta necesaria para mantener el rumbo.
 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 11/10/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La economía no arranca.

Definitivamente, este es el problema clave que está atravesando al gobierno y complicando la vida de la gente. Las promesas de mejoras para el bolsillo y la calidad de vida se han esfumado para un porcentaje creciente de la población. Los reclamos sobre la situación laboral se multiplican. La nómina de empresas que tienen dificultades no cesa. Están las que pueden sobrevivir a expensas de un programa de reducciones de su personal y de los turnos. En muchas de ellas, donde antes había tres turnos, ahora hay dos; y en las que antes había dos, ahora solo queda uno. Es algo que ya se vio en la década de los noventa y también durante el gobierno de Mauricio Macri. Ninguna de esas dos administraciones tuvo la capacidad ni la voluntad de encontrar una solución a este dilema que tuvo una consecuencia política nefasta: el advenimiento del kirchnerismo primero y su retorno después. Creyeron que “la mano invisible del mercado”, solucionaría todo. No fue así. Y nunca es ni fue así en forma absoluta. La vida de una sociedad es algo mucho más complejo que una teoría. Lo mismo se aplica para los que defienden el estatismo a rajatabla. Las ideologías en su concepción nunca aportan soluciones cuando se las abraza a modo de dogma. Por eso, las dirigencias políticas están mostrando – acá y en el mundo - una creciente disociación de lo que pasa en el llano. Enfrascada en sus problemas, no sólo no prestan atención a lo que pasa extramuros del poder, sino que no les preocupa el estudio ni el análisis de las complejas situaciones que plantean el presente y el futuro.

Creyeron que la "mano invisble" del mercador lo arreglaría todo. Y no fue así.

En abril pasado, Luis Caputo anunció que se vendrían los mejores 18 meses de toda la historia. Estamos a mitad de octubre sin que nada de ello haya ocurrido. O sea, seis meses después, la situación no sólo no ha mejorado, sino que, para muchos sectores, ha empeorado. Esto ha llegado al gabinete, en donde a varios de sus miembros se les hace imposible evadir el tema. La razón de ello es muy simple: más allá de ese limbo que son los despachos del poder, esos funcionarios hablan y conocen gente de sus entornos que también la está pasando mal.

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Uno de los funcionarios más afectados por esta situación es Diego Santilli. El jefe de Gabinete se desvive en gestos de buena relación y comprensión con los gobernadores. Es lo mismo que había ocurrido con su predecesor, Guillermo Francos. Fruto de esa comprensión y buen diálogo acuerda con ellos, pero después se ve imposibilitado de convencer a los Milei y a Caputo de cumplir con lo pactado. Santilli sabe y ve que las cosas no están bien. Mas, todo es en vano.

Temores de Karina Milei.

Karina Milei también está inquieta con la falta de arranque de la economía y entiende perfectamente que, si eso no se modifica, la posibilidad de ganar la elección de 2027 comenzará a alejarse de forma palpable.

El ministro pide una paciencia que poco a poco empieza a estrecharse. A su vez, hay quienes sostienen haberlo escuchado coincidir con algunas de las observaciones, críticas y aportes que escucha en sus conversaciones y reuniones con especialistas y protagonistas de la vida económica y haber señalado que algunas de esas propuestas se las presentó al Presidente en el que encontró una pared infranqueable a cualquier sugerencia que lo contradijera. Es difícil saber dónde está la verdad en un gobierno con una comunicación tan mala entre sus miembros. Lo que hay directamente es una falta notable de comunicación. Muchos de esos contactos se limitan al WhatsApp (sic).

Hablando del ministro, el lunes pasado no fue un buen día para él. Como lo recogen todas las crónicas, para sorpresa de todo el Gabinete, Javier Milei convocó a sus miembros a escuchar una presentación del economista Alberto Ades. Curiosamente, el ministro fue el único que no asistió, aduciendo que estaba padeciendo de un estado gripal del cual, según se supo, afortunadamente se recuperó de forma rápida. Ades es un abogado, egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires que tiene un máster en Economía en la Escuela de Economía de la Universidad de Harvard. Reside en Nueva York desde hace 30 y es un hombre de consulta de los círculos financieros de Wall Street. Obviamente, coincide en absoluto con el rumbo trazado por Javier Milei, pero es crítico de ciertos aspectos del plan económico que implementa Luis Caputo, a quien dice apoyar. Sus observaciones se resumen en tres interrogantes: el primero es la necesidad de revisar la política cambiaria, sin abandonar el objetivo de controlar la inflación, para ayudar a las empresas a encontrar viabilidad para atravesar la transición; el segundo, la necesidad de buscar instrumentos que estimulen la salida de los “dólares del colchón” hacia el sistema de bancos y mercados de capitales a fin de revitalizar y expandir el crédito; y el tercero, es profundizar el punto atinente al valor del dólar, para evaluar y debatir si un tipo de cambio más alto ayudaría a las empresas a enfrentar el tema de la competencia externa y estimular el turismo y la construcción. Más allá de los aspectos, lo que llamó la atención, fue la euforia desmedida del presidente luego la exposición del economista. Volvió a hacer referencia a la lluvia de dólares que llegará al país.

Caputo anunció que se venían los mejores 18 meses... Tampoco fue así.

La reunión entre Javier Milei y Patricia Bullrich fue el hecho político más resonante al interior de La Libertad Avanza. “Ese encuentro era algo absolutamente imprescindible. La voz de Patricia es un llamado de atención que el Presidente y Karina tienen que escuchar. Ella - la senadora - tiene el pulso de la calle que les falta a los hermanos”, se sinceraba con voz de alivio un conocedor minucioso de la interna del Gobierno. Es evidente que este encuentro marca un punto de inflexión. Bullrich no callará nada, a diferencia de lo que hace la totalidad del Gabinete. El hermetismo sobre los detalles y la extensión del encuentro, describen su intensidad. Se habló “con sinceridad” dice el texto de lo comunicado. ¿Esa sinceridad habrá incluido las críticas de la senadora a los manejos internos dentro del gobierno y también sus eventuales aspiraciones presidenciales?

jueves, 8 de octubre de 2026

Pronósticos sin mayor sustento... @elprofesorcapomasi...

Pronósticos sin mayor sustento...

Contrastes. Según datos difundidos esta semana, el 10% de la población más rica posee ingresos equivalentes a 18 veces lo que percibe el decil más pobre. Fotografía: Jorge Aloy

Las declaraciones optimistas sobre el supuesto futuro venturoso de la economía argentina fueron llevadas la semana pasada a París, en el marco del encuentro promocional «Argentina Week». 

© Escrito por Carlos Heller el lunes 05/10/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

El presidente Javier Milei buscó en la capital francesa tentar al mundo de los grandes negocios, con frases como: «Son bienvenidos para llenarse los bolsillos en la Argentina». 

También afirmó que los principales agregados económicos se encuentran en niveles máximos y proyectó que durante el cuatrienio de su gestión «vamos a crecer entre el 18% y el 20%». 

Para reforzar la confianza externa sobre los resultados de su política, Milei añadió que, si logra la reelección el año próximo, «2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia, y eso va a verse tanto en los mercados financieros como en la economía real». 

En el mismo tono salió al cruce de los datos difundidos por el INDEC sobre el enfriamiento de la actividad económica, que estaría entrando en recesión (evento que formalmente ocurre cuando se verifican dos trimestres consecutivos de caída). 

Frente a la medición oficial, Milei señaló: «Los indicadores están arrojando cualquier cosa (…). Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión».

Estimaciones y dificultades. 

Los relatos del presidente y de sus colaboradores inmediatos se reflejan además en los pronósticos que figuran en el proyecto de Presupuesto de la administración pública. 

Empezando por la estimación de un crecimiento del Producto Bruto del 3% este año y del 4% el próximo, vaticinios que contrastan con el cálculo del banco de inversión estadounidense JP Morgan, según el cual la expansión de 2026 no pasará de 1,5%.​​​​​​​

De más estaría consignar que la visión del Gobierno sobre la marcha de la economía no se condice con las evidentes dificultades que atraviesa la mayor parte de los hogares y las pequeñas y medianas empresas de los más variados sectores. 

Vale señalar, además, que el crecimiento del que habla Milei para el período 2023-27 solo se verificaría en el caso de que se registren aumentos promedio inverosímiles, de 7% este año y el que viene. 

El presidente también tuvo palabras optimistas durante su exposición virtual en el 62º Coloquio del foro empresario IDEA. 

Allí volvió a demandar apoyo para su reelección, al afirmar que «en seis meses a la Argentina no la van a reconocer», si en los próximos comicios consigue mayorías en el Parlamento. Tras ese ansiado triunfo, dijo Milei, «las velocidades de las reformas serán únicas e irrepetibles en el mundo».

Modelos. 

Los discursos oficiales siguen el mismo patrón argumental. Las dificultades que afronta el grueso de la población y gran parte del empresariado de todo tamaño se explicarían por el modelo previo, que todavía, aseguran, no fue desmontado pese a que la experiencia libertaria lleva ya casi tres años de aplicación. 

En esa línea se insiste en sostener que hay que esperar el tiempo que haga falta para que empiecen a notarse los beneficios del cambio de modelo. 

Por supuesto, poco parece importar que en el camino se registre la continuidad de la inflación (que, aúnmás moderada, sigue mellando los ingresos de trabajadores y jubilados), los saltos en el desempleo y en los niveles de pobreza o la distribución cada vez más regresiva del ingreso. 



lunes, 5 de octubre de 2026

La trastienda del poder… @elprofesorcapomasi...

Milei atrae inversiones, pero hay dudas sobre su futuro…

París. Milei se reunió allí con Jamie Khoo, CEO de DayOne Data Centers. Fotografía: CEDOC

Los anuncios en Francia conviven con la preocupación por la economía y un panorama electoral cada vez más incierto.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro, el domingo 04/10/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El viaje a Francia de Javier Milei dejó expuesto, una vez más, los claroscuros de su gestión. Hubo anuncios de inversiones importantes en el sector energético generadas por la sinergia entre el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) y la gema que representa Vaca Muerta, algo que lo pone en una fenomenal vidriera internacional que atrae a los grandes jugadores de un club reducido y poderosísimo. Junto a esta marquesina, sin embargo, hubo una trastienda más compleja motivada por el impacto de la heterogénea realidad que hoy viven millones de ciudadanos de a pie. Eso también se conoce en el exterior. Por eso surgen las dudas. Dudas que tienen que ver con lo que reflejan todas las encuestas. El cambio es muy significativo: en marzo pasado en todas ellas, el triunfo de La Libertad Avanza era incuestionable. Hoy, en cambio, ninguna lo muestra en situación de ganador claro.

Esta información circula en el exterior entre las personas que deciden. Lo que los Milei no entienden es que no caen bien entre sus eventuales interlocutores sus formas. Ya no se trata de un reclamo doméstico maliciosamente atribuido por el poder a “periodistas ensobrados”. El mundo de los negocios le está mostrando la realidad. Algo de esto ya había ocurrido, con lujo de detalles, en su último viaje a Manhattan. “La violencia de sus formas espanta no por su naturaleza soez sino porque quien apuesta a desembolsar enormes cantidades de dinero busca un entorno de armonía y previsibilidad –al menos a mediano plazo– aseguró una fuente que conoce la trastienda de lo ocurrido cuando el presidente habló ante unos 170 altos ejecutivos en The Economic Club of New York. El calificativo de soberbio hacia Milei es recurrente. La insistencia en el uso de un lenguaje “quasi” patotero por parte suya y de Luis Caputo no los ayuda. Decir que el Presidente va a ganar las elecciones del año próximo en primera vuelta no le agrega a su credibilidad. Por el contrario, más bien la daña. Los deseos no siempre saltan al plano de la realidad. Un dato que es indiciario de las dudas que genera el gobierno lo dio el aumento del riesgo país y el informe de JP Morgan que fue crítico sobre la economía del país. En una semana, este banco –el más importante de los Estados Unidos–, cambió sus pronósticos en tres ocasiones. El lunes 21 de septiembre había señalado que, en este año, el crecimiento de la economía de la Argentina rondaría el 2,6%. El miércoles 23 fue un paso más allá, señalando que nuestro país podría lograr el Investment Grade.

Alcanzar este grado, permitiría tener acceso al financiamiento internacional como lo tienen, por ejemplo, Chile, Paraguay y Uruguay. Todo esto cambió repentina y drásticamente cuando el jueves 24 se conocieron el índice de pobreza y el de caída de la actividad económica, datos que, según el informe, “superaron nuestra previsión. La economía argentina registró su peor rendimiento mensual desde el confinamiento de abril de 2020”. La alarma es lo suficientemente fuerte como para que todo esto esté teniendo una consecuencia directa sobre estrategias y personas del oficialismo. Claramente las miradas se concentran en Patricia Bullrich. La jefa del Bloque de Senadores del oficialismo está moviéndose en consecuencia: en cada reportaje es muy precisa con el vocabulario que utiliza para marcar sus diferencias con los hermanos Milei. “El proyecto merece ser reelegido”, responde cuando se le pregunta si su aspiración es la de ser candidata a la presidencia. Es decisión de Bullrich insistir con su postura crítica de las actitudes negadoras del Presidente y de Caputo sobre los problemas de la economía que afectan directamente el bolsillo de la gente. En el Coloquio de IDEA, entre cuyos participantes hay afinidad con el rumbo pero críticas y preocupaciones sobre el devenir del día a día, se interesaron en tener una reunión privada y extensa con ella. En el clásico evento anual, Milei habló desde París. Dijo allí: “Lo primero que hay que tener es paciencia. Los procesos de crecimiento no son instantáneos, los procesos de crecimiento demandan mucho tiempo”. Esto es un cambio en relación a aquella otra frase –“la economía va a crecer como pedo de buzo”– que pronunció en abril de 2024 en un discurso en la Fundación Libertad. ¿Estará tomando conciencia de que esa frase debe ser entendida también por los propios y fanáticos?

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Hoy ninguna encuesta muestra a Javier Milel en condición de ganador claro en 2027

Las internas en el peronismo no le van en saga a las que ocurren dentro del gobierno. La decisión de Cristina Fernández de Kirchner de llenar de espinas y otros obstáculos el camino de Axel Kicillof a la candidatura a la presidencia de la Nación es incesante y feroz. La decisión de Máximo Kirchner de salir hablar sobre el tema, así como también la de Oscar Parrilli, uno de los secuaces más fieles de la expresidenta presa para fogonear su candidatura presidencial, tienen el objetivo de complicarle la vida al gobernador de la provincia de Buenos Aires. Cuando se los escucha, se preocupan en dejar en claro que el proyecto es reinstalar las peores prácticas del kirchnerismo: reforma judicial, reforma de la Constitución Nacional, impunidad. Lo curioso –para sus seguidores que intentan sostener el relato– es que siguen apareciendo cajas fuertes e indicios de que la década ganada fue un festival de corrupción aprovechado por quienes se llenaban la boca hablando de igualdad social y redistribución de la riqueza.






jueves, 1 de octubre de 2026

Problemas graves que tienen pocas explicaciones… @elprofesorcapomasi...

Problemas graves que tienen pocas explicaciones…

Karina patisserie. Dibujo: Pablo Temes.

Los datos no acompañan a un relato oficial que no consigue convencer a quienes deben decidir inversiones.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 26/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires República Argentina.

“Nos salen los dólares por las orejas”, le dijo Javier Milei por Canal 13 y TN a Nieves Zuberbühler en la nota que le concedió en pleno Manhattan. Y agregó: “llevamos un récord de haber bajado la pobreza a la mitad, es decir, de sacar 14 millones de personas de la pobreza”.

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“Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. (puntos porcentuales) y 1,2 p.p. con relación al semestre previo, ambas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024. Frente a dicho período, la tasa de pobreza se redujo de 52,9% a 32,3%, en tanto la de indigencia cayó de 18,1% a 7,5%”, consignó Luis Caputo en la red X. La manipulación de los datos por parte del ministro es indiscutible. La comparación es con el primer semestre del 2024, es decir, el lastre dejado por el desastroso gobierno de Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner, y no con el último semestre de 2025. Hay que recordar también que durante un reportaje con Horacio Riggi en abril pasado, el ministro afirmó: “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. Desde entonces ya pasaron casi seis meses en los que nada de ese vaticinio se cumplió. Lo que es más preocupante aún, es que no hay visos de que esa mejoría se concrete en lo que resta de aquí a la finalización del mandato. De hecho, el presidente pronosticó que la bonanza llegaría recién en 2028 en caso de ser reelegido.

El destino quiso que en los mismos días coincidieran en Nueva York Milei y Axel Kicillof. La imagen que dejaron fue lamentable. A quienes escucharon al Presidente no les gustó el tono agresivo y los insultos hacia el gobernador de Buenos Aires. Ese clima de antinomia genera no sólo rechazo sino también espanto, sobre todo porque en el auditorio que lo scuchaba la única certeza es la incertidumbre. Eran muchos los asistentes que tienen información sobre las encuestas que circulan por aquí en las que la victoria del oficialismo está en serias dudas. Junto con ello están los datos de las falencias del plan económico. Y esas falencias arrojan sombras sobre el futuro. Pero la ecuación es más simple aún, los inversores buscan entornos de tranquilidad y previsibilidad –al menos a mediano plazo– y la catarata de insultos de Milei espantó a más de uno.

Si acerca del actual gobierno hay dudas, lo que abunda sobre Kicillof es la preocupación. El grupo de empresarios con los que se reunió y con los que habló fue reducido. Nadie tiene un interés genuino en escuchar a una persona que siente una genuina aversión por la esencia del capitalismo. Varios de los que acudieron a su convocatoria lo hicieron por temor. Eso es lo que genera el gobernador lanzado a candidato del peronismo. Todos son conocedores de su pasado y su presente que destaca por su mala gestión, algo por lo que él culpa al gobierno nacional. Es verdad que este es un tiempo particularmente difícil. Pero su primer mandato en la provincia –cuando gobernaba el kirchnerismo– no fue mejor. Para colmo, al mismo tiempo que Kicillof fatigaba salones en Manhattan, Máximo Kirchner se despachaba con declaraciones en las que hablaba de la necesidad de crear un nuevo impuesto –a la manera de lo fue el impuesto solidario de la pandemia– para dejar en claro que el kirchnerismo aspira a volver al poder en su peor versión.

Internas libertarias.

En La Libertad Avanza las internas no cesan. La cena para la foto del miércoles en las que la estelaridad la compartieron Karina Milei y Patricia Bullrich no fue más que eso. La senadora está siguiendo con mucha atención –y preocupación– lo que está pasando en la opinión pública y en la interna del gobierno. Respecto de esta última, por los pasillos del poder no deja de hablarse de la denuncia de la diputada Marcela Pagano sobre irregularidades cometidas por allegados directos a Karina Milei que habrían causado una refriega entre los hermanos. Lo cierto es que esas irregularidades –robo de comestibles en la Quinta de Olivos  hizo que el Presidente eyectara de ese lugar clave del poder al intendente de la Residencia, Osvaldo Sosa, y a su cuñada e íntima amiga de Karina, Belén Agudiez, más conocida al interior del Gobierno como “La Brujita”. “La sabiduría comienza con la reflexión sobre sí mismo”, reza la famosa frase de Séneca que le vendría muy bien aplicar a Javier Milei en medio de las procelosas aguas de confrontaciones inútiles y pasiones desbordadas por las que navega su gobierno.



domingo, 20 de septiembre de 2026

¿Qué pasaría si Bullrich decidiera ser candidata?... @elprofesorcapomasi...

 ¿Qué pasaría si Bullrich decidiera ser candidata?


Pateo Bulrrich. Dibujo: Pablo Temes.

Mientras el Presidente parece pensar en números que no se condicen con la realidad, la senadora muestra una voz distinta.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 20/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. Pateo Bulrrich. 


“Yo tengo que ser sincera y decir ‘a mí no me tomen de tonta’ si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta” dijo Patricia Bullrich visiblemente molesta en la noche del jueves en la entrevista que le concedió a Eduardo Feinmann en A24. Ya en la mañana había hecho conocer su malestar por la falta de información en la entrevista con Ignacio Ortelli en su programa de Radio Rivadavia.

Esa falta de información era referida a los cambios ligados a la Emergencia en Discapacidad. A esas expresiones de disgusto y desacuerdo con la forma de conducción de los hermanos Milei, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza le agregó, el viernes, un hecho más: la publicación de un video en la que se la ve en su despacho revisando documentos en su notebook junto a dos de sus colaboradores mientras suena la canción de Lali Espósito “No me importa”. No hace falta mucho análisis para interpretar el significado de este gesto de la senadora usando un tema de la artista a la que el Presidente descalifica constantemente. ¿Qué pasaría si la senadora decidiera ir por su candidatura presidencial? Todas las encuestas muestran qué, si el frente electoral que de hecho constituyen La Libertad Avanza y el PRO se dividiese, la reelección de Milei tendría destino de fracaso.

La falta de comunicación interna del gobierno representa un grave problema que va en vías de agudizarse. El caso de Bullrich es, en realidad, algo que dista mucho de una mera omisión justo con quien debe cerrar filas para coordinar la estrategia de aprobación de las leyes en la cámara alta. Todo un síntoma de los caprichos y desconfianzas que anidan en el poder. El aislamiento de Javier Milei y la delegación de la gestión en su hermana se ahonda a medida que la adversidad se hace presente con la fuerza de los hechos. El Presidente reúne a su gente –ministros y legisladores– no para escuchar sino para arengar. Quiere que la única voz que llegue a los oídos de la dirigencia oficialista sea la suya. Hace acordar mucho a Cristina Fernández de Kirchner. En los años de su apogeo se le atribuía al poderoso secretario Legal y Técnico de la Presidencia una frase que se repetía con insistencia. Era la siguiente: “con Cristina no se habla; a Cristina se la escucha”. Cierta o no, la frase expresaba una verdad que sufrían ministros, secretarios, subsecretarios, gobernadores, diputados, senadores y un largo etcétera de funcionarios peronistas que debían limitarse a acatar sumisamente las directivas de la entonces presidenta sin tener la más mínima posibilidad de expresar un disenso o aporte crítico. Quien se atrevía a hacerlo era inexorablemente castigado. A CFK le tenían miedo, cosa que a ella le encantaba. Lo hizo saber sin tapujos en una de sus tantas peroratas por la Cadenas Nacional de Radio y Televisión el 6 de septiembre de 2012, cuando dijo sin inmutarse: “Solo hay que temerle a Dios. Y a mí, en todo caso, un poquito”. Se sentía todopoderosa y disfrutaba de esa forma de ejercer el poder.

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Lo mismo está ocurriendo ahora dentro del actual gobierno. Quien despierta el temor mayor es Karina Milei, “La Jefa”. El aislamiento es uno de los elementos clave del síndrome de Hubris que claramente afecta al jefe de Estado. Encerrado en su micromundo, él cree que la realidad es la que él imagina y no la que es. Una muestra de ello fue la reunión a la que convocó a dirigentes de La Libertad Avanza a escuchar su larga verborragia del lunes. Allí les ordenó que no se dejaran psicopatear por lo que manifiestan quienes son críticos de su gestión. Para Milei no existen el desempleo, la caída del consumo, las dificultades de una inmensa cantidad de gente para llegar a fin de mes ni el cierre de empresas. El parte que difundió la Presidencia señala que el jefe de Estado habló de un crecimiento de la economía que ya lleva 27 meses y de un consumo privado en guarismos históricos. Y para seguir con lo histórico, agregó que la velocidad del crecimiento económico es cuatro veces mayor a la consignada históricamente. Es obvio que lo que él afirma no se condice con la realidad que viven millones de personas.

Esto lo saben muchos de sus funcionarios. El problema es que, salvo la senadora Bullrich, nadie se atreve a decírselo a los hermanos Milei. Es un secreto a voces que Luis Caputo viene expresando en sus reuniones con diversos sectores y funcionarios sus preocupaciones por el estancamiento de la actividad económica. Esto mismo lo ve también el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Los números de las encuestas que marcan la caída de imagen y aprobación del gobierno –al que se mencionó líneas arriba– son sostenidos. Lo cuantitativo encierra también un fenómeno cualitativo: esa baja significa una defección de parte del voto mileísta. Una forma directa de apreciarlo es observar lo que pasa en las redes, universo que solía ser una usina de apoyos sostenidos y ruidosos hacia el líder de LLA. Hoy esa intensidad ya no está.

El vocero de un funcionario técnico describió un temor creciente que preocupa a más de uno en la estructura libertaria: “No se trata solamente de haber perdido cierta capacidad de maniobra cuando los resultados no salen de acuerdo a lo esperado. El problema es que el culto a ‘morir con las botas puestas’ dejó de ser un dicho pasajero de alguien convencido que está haciendo las cosas bien, a transformarse en una posibilidad real y concreta”. Saber corregir el rumbo a tiempo, es una cualidad absolutamente necesaria en un presidente. Mientras tanto, las fuerzas del cielo navegan entre nubarrones que están a la vista de todos.



domingo, 13 de septiembre de 2026

La economía enciende las alarmas rumbo a 2027… @elprofesorcapomasi...

La economía enciende las alarmas rumbo a 2027…

2X3, desastre. Dibujo: Pablo Temes.

La baja de la inflación no alcanza para aliviar el malestar social ni la inquietud oficial, y el peronismo profundiza sus internas.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 13/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma e Buenos Aires, República Argentina.


Las señales de alarma son claras y dentro del Gobierno son varios los que, en estrictísimo off the record, lo reconocen: si la situación económica no mejora, las posibilidades de triunfo en las elecciones presidenciales del año que viene se complicarán para La Libertad Avanza.

Para decirlo además con claridad y precisión: si los buenos números de la economía no se traducen en mejoría para los bolsillos de la mayoría de la gente que está sufriendo penuria tras penuria, las urnas quedarán magras de votos a favor del oficialismo.


El 1,7 de inflación que dio el Índice de Precios al Consumidor del mes de agosto entusiasmó a Javier Milei y a su ministro de Economía, Luis Caputo. Pero, más allá de eso, la evidencia de las dificultades para llegar a fin de mes que padece una cantidad creciente de personas es incontrastable. Se recuerdan dos cosas al respecto de los guarismos de agosto: la primera es que el presidente había pronosticado para este mes un número que empezaría con cero: la segunda es que, para este tiempo, el ministro, había señalado que para los últimos dieciocho meses de mandato habría un florecimiento de la actividad económica. En ninguno de los dos casos estas afirmaciones se han verificado. Por ello es que dentro del oficialismo comienzan a aparecer voces de alerta como ya se viene consignando en esta columna.

Los datos de la caída de la actividad industrial y del consumo junto con la pérdida de puestos de trabajo son incontrastables. Con respecto al consumo, es verdad que se observa un aumento de las cifras de las compras online. Pero, lo que eso marca a su vez, es que los sectores de menores recursos –que son mayoritarios– quedan afuera de este universo. El tema de los morosos, al que desde el gobierno se intenta minimizar usando tono más bien despectivo, grafica esa exclusión de los más necesitados.

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En medio de este panorama, Milei decidió relanzar las reuniones de Gabinete que no le resultan para nada atractivas. En verdad, son reuniones vaciadas en su esencia. Se supone que en ellas se presentan temas para el análisis y la discusión de los asuntos concernientes a la gestión. Sin embargo no es eso lo que sucede en las reuniones hoy en día, en las cuales se asiste a una especie de terapia grupal en la cual el Presidente reafirma que nada habrá de cambiar porque todo está bien. Son los males del poder.

A modo de justificación de su desequilibrada personalidad, Milei publicó en sus redes sociales un video en donde se lo ve y escucha manteniendo un supuesto diálogo con Domingo Faustino Sarmiento, quien afirma: “en el Día del Maestro agradecemos a todos los docentes en su empresa de civilizar. A esto, el Presidente le agrega: “el mejor maestro es el que enseña para crecer en libertad. El que enseña a pensar, no qué pensar. Y por suerte tenemos muchísimos así”. Esta frase está en absoluta contradicción con las expresiones de Milei. El enseñar a pensar supone el estímulo del análisis y del juicio crítico que es lo contrario del juicio dogmático y del prejuicio del cual hace “gala” permanentemente el líder libertario quien, en su comparación con Sarmiento, el “cuyano alborotador” –como lo definió en su gran libro Ignacio García Hamilton– promovió con pasión y ahínco la educación pública, algo que está en las antípodas de lo que viene realizando el actual gobierno.

La renovada ofensiva diplomática por la recuperación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas va sufriendo los avatares de la cruda realidad. En este marco se inscriben las confusas declaraciones del presidente Donald Trump realizadas en el día de ayer en Dublín donde se postuló como posible mediador para resolver el conflicto ante una escalada que sería “un desastre potencial”. Llamativa alocución para darse relevancia a sí mismo ante una nueva guerra que no está en los planes de nadie. Es preciso recordar en este punto que, en su enfrentamiento con Gran Bretaña por negarse a participar en la guerra contra Irán e incrementar sus gastos de defensa, Trump presionó al gobierno británico con un cambio de posición sobre la soberanía de Malvinas. Asimismo, tal como ocurre aquí, el asunto es utilizado políticamente por cada gobierno británico para dejar de lado por un momento la agenda interna, que es muy complicada, y mantener su poder. Es, al fin y al cabo, lo que hizo Margaret Thatcher.

La construcción de la base naval integrada en Ushuaia requiere un volumen de fondos que hoy no están disponibles. Es además una obra de largo aliento que supera lo que le resta de mandato al gobierno. Lo más significativo de la presencia en Tierra del Fuego del ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, y el canciller, Pablo Quirno, fue la foto y el diálogo con el gobernador kirchnerista Gustavo Melella, una muestra de convivencia de extrema rareza en la política vernácula.

En el peronismo las cosas no son muy diferentes. La grieta entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof se ahonda día a día. De ese abismo está intentando aprovecharse Sergio Massa que está muy activo. Su sueño es poder ser el candidato de la unidad. No hay signos de que eso conforme a la expresidenta, exvicepresidenta, exdiputada, exsenadora y actual condenada y cumpliendo prisión por el delito de corrupción. CFK no se resigna a perder el poder. Su objetivo es reganarlo. Por lo bajo, en el peronismo son muchos los que la critican por su egoísmo. Otros, en cambio, la acompañan. El caso más resonante es el de Miguel Ángel Pichetto, otro ejemplo de “camaleonismo” partidario: menemista, duhaldista, kirchnerista, candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, peronista “republicano” y dialoguista con el gobierno y ahora – sólo por ahora –nuevamente filokirchnerista. La promesa dada fue una necesidad del pasado. La mentira es una necesidad del presente. (Nicolás Maquiavelo).