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domingo, 23 de agosto de 2026

CÓCTEL NOCIVO - La suma de los insultos reiterados y la ira a flor de piel... @elprofesorcapomasi...

La suma de los insultos reiterados y la ira a flor de piel...

Mens sana... Dibujo: Pablo Temes.

Repercusiones políticas de las actitudes del primer mandatario en un contexto de incertidumbre económica.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 23/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Ya ha sido dicho muchas veces en esta columna que Javier Milei es incorregible. Su psiquis es la que es y, salvo un imponderable, nada ni nadie la podrá cambiar. Amable y generoso con los que le dicen todo que sí. Brutal y cruel con quienes osan contradecirlo. Esto, sumado a la enfermedad del poder y de poder –el síndrome de Hubris–, configura un cóctel nocivo que afecta profundamente el desempeño de quien, como en este caso, ejerce la presidencia de la Nación.

El auditorio que el jueves escuchó el discurso que Milei dio ante los miembros de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham) no pudo salir de su azoro. Dos cosas fueron las que preocuparon: la primera, la reiteración de los insultos y las descalificaciones destinadas a los “empresarios prebendarlos” –a la cabeza de los cuales todos entendieron que estuvieron como siempre Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a los economistas críticos y a los periodistas; la segunda, su falta de contacto y empatía con la mucha gente que la está pasando mal.

Respecto del insulto, vale la pena recordar la famosa frase de Diógenes el cínico, nacido en Sínope en 412 a.C. y muerto en Corinto q, 2n 323 a.C., que dice así: “El insulto deshonra a quien lo profiere, no a quien lo recibe”. Por eso, es de sabios elevarse por sobre el lodazal en el que se sumerge quien insulta.

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Es lo que Lope de Vega expresa en su comedia El desprecio agraviado: la mayor venganza del que es sabio es olvidar la causa del agravio. En su tratado moral De la ira, señala Lucio Anneo Séneca: “Saepe autern satius fuit dissimulare qam ulcisi”, que significa: “a menudo es mejor olvidar una ofensa que vengarse”. Al Presidente lo ayudaría mucho tomar real dimensión de cuánto denigra a su persona y a su investidura cada vez que profiere insultos. Lamentablemente, no parece que esto tenga visos de suceder ni ahora ni en el futuro.

“La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia”, dijo en un momento el jefe de Estado, haciendo rememorar el “estamos mal, pero vamos bien” que tanto supo repetir Carlos Menem durante sus presidencias que dejaron la bomba que explotó en el gobierno de Fernando de la Rúa. “Está viendo otra película, o se la están contando” –aseguró un empresario del interior del país. Aun en provincias ricas en recursos naturales e históricamente prósperas, la crisis empieza a mostrar su peor cara. En Mendoza, por citar un ejemplo, los negocios y comercios de la calle Arístides y sus alrededores muestran una foto con números a la baja que ni el turismo puede revertir. En la provincia de Buenos Aires, los vecinos del segundo y tercer cordón del Conurbano luchan por que la situación de precariedad y falta de progreso no se normalice aún más. En cambio, quien demostró estar al tanto de la realidad que afecta a millones de personas fue Patricia Bullrich. Le hubiera venido muy bien al Presidente prestar atención a la frase que la senadora posteó en la red X. “Necesitamos más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”, dijo con su estilo directo que pone nervioso a más de uno y, sobre todo, a una. He ahí el nudo gordiano del presente que plantea el desafío clave para el Gobierno. Si ese cambio no se siente en la vida cotidiana de aquí al año que viene, le va a ser muy difícil al Gobierno ganar las próximas elecciones presidenciales. Su gran ventaja sigue siendo que, en la vereda de enfrente tiene –por ahora– a la nada misma.

A esta altura hay una coincidencia en todos los sondeos sobre la caída de imagen y valoración positiva del gobierno. Uno de esos estudios de esta semana mostró una caída en el sector que más fervorosamente apoyó a Milei y propulsó su llegada a la presidencia de la Nación: los jóvenes. No es un dato menor.

Uno de los que vienen sufriendo las consecuencias de los malos modos del Presidente para con propios y ajenos es Diego Santilli. El jefe de Gabinete tuvo un rol muy activo en despejar los obstáculos existentes para hacer posible el contacto que hubo en estos días entre Karina Milei y Mauricio Macri. La versión oficial habla de una conversación telefónica. Sin embargo, algunos de los que conocen bien la trama de lo que ocurre en los pasillos y los despachos del poder, sostienen que hubo un encuentro personal entre ambos. Sea como fuere, lo que se sabe es que el ánimo que reina en el expresidente es de desconfianza. En el oficialismo pervive el objetivo de destruir al PRO. Ese es un objetivo de una notable insensatez que anida en el pensamiento y en el sentimiento de Karina Milei desde el comienzo mismo del mandato de su hermano.

Es un pensamiento absolutamente ilógico pero imposible de ser modificable hasta aquí. Los que conocen el pensamiento de Santilli señalan la incomodidad y desacuerdo con esta actitud que va en contra de su accionar y sus ambiciones de permanencia en el poder por un mandato más.

En esta semana, el jefe de Gabinete estuvo reunido con gobernadores del norte que le reclamaron, entre otras cosas, el cumplimiento de las promesas hechas por el Presidente. Una de ellas, tiene que ver con la necesidad de obra pública que emergió como un tema de primerísima urgencia. La paciencia de los líderes provinciales es elástica pero no infinita y, más allá de la billetera de Nación, otros mandatarios podrían sumar su descontento.

Si el jefe de Estado no aprende a escuchar, la cuerda podría terminar rompiéndose.



domingo, 16 de agosto de 2026

Milei, Karina, la soledad y un laberinto en el seno del poder… @elprofesorcapomasi...

Milei, Karina, la soledad y un laberinto en el seno del poder…

¡¡¡Voila!!! Dibujo: Pablo Temes.

La situación del Gobierno refleja un curioso distanciamiento de la sociedad que gobierna y gestiona.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 16//08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El “mundo” dentro del cual transcurren los días de Javier Milei representa una de las incógnitas que le agregan una cuota de misterio a su persona y a su gestión. Son muchos los días que pasan en los que el Presidente no se desplaza hacia la Casa Rosada y permanece en la Residencia de Olivos. Reuniones presenciales de Gabinete no hay. No hay comunicación sobre las actividades del jefe de Estado. En Balcarce 50 muchas jornadas tienen aire de sábado o domingo. A los ministros les cuesta hablar con Milei. Ya es sabido que toda esa comunicación debe pasar por el tamiz de su hermana. Es ella la que decide quién habla con su hermano y quién no. Es ella la que determina cuáles son los días y los momentos en los que ese contacto es factible o no. La soledad del poder está directamente ligada a los males del poder. No significa esto decir que el Presidente ignore los temas de la agenda política, económica y social. Sin embargo, ese aislamiento le quita empatía. En el Diccionario de la lengua de la Real Academia Española se lee: empatía: 1 – Sentimiento de identificación con algo o alguien; 2 – Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Claramente esta condición está ausente En estos días, esas muestras de falta de empatía se vienen multiplicando. He aquí dos ejemplos: el primero, la situación dramática por la que están atravesando los más de siete millones de deudores que están siendo acosados y maltratados por acreedores que les reclaman deudas impagables ; el segundo, la disolución del Coro Nacional de Niños. Hay muchas más.

El universo de los endeudados está integrado por personas de clase media, media baja y baja que tuvieron que pedir dinero prestado para, en la mayoría de los casos, poder hacer frente a los gastos del diario vivir: comida, transporte, alquiler, medicamentos, gas, electricidad, agua. Son personas honestas que quieren honrar sus deudas y no pueden porque el impacto de los intereses llevó los montos a cifras estratosféricas. Es muy común escuchar las quejas de quienes pidieron prestado 500 mil pesos terminan con una deuda de 3 o 4 millones de pesos. Esto es definitivamente usurario e inmoral. A eso agrega algo claramente delictivo – con aires de procedimiento mafiosos – que ponen en práctica estudios de abogados contratados para cobrar la deuda: los escraches.

El argumento para no hacer nada que viene esgrimiendo el ministro de Economía es que se trata de una cuestión entre privados. Es un fundamento falaz. También lo ha dicho el propio Presidente. La verdad es que el gobierno tiene su cuota parte que se remonta a los días de la elección del año pasado, tiempo durante el cual el Banco Central puso en práctica un brusco aumento de la tasa de interés en su desesperación por contener el precio del dólar y evitar así la corrida cambiaria en marcha. Pero, además de eso, lo que no deja de sorprender es que economistas profesionales –como lo son MIlei y Caputo– no adviertan que la extensión en el tiempo del problema afectará negativamente la economía.

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Otra muestra de la falta de empatía reinante en la actual gestión es la resolución por la que se disolvió el Coro Nacional de Niños. Otra vez, las motivaciones expuestas en el comunicado de la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, son absolutamente insostenibles. Pero si la falta de argumentos es patética, la actitud de indiferencia y de desprecio por parte de los funcionarios hacia un organismo insignia de la cultura argentina es infamante. El estrepitoso silencio del gobierno es una muestra de la ausencia de fundamentos serios para justificar esta medida que, en sí, es repudiable.

En una de sus apariciones mediáticas por abril – mayo, Milei pronosticó que la cifra del índice de inflación del mes de agosto comenzaría con un 0. El índice de inflación dado a conocer por el Indec el jueves pasado aleja cualquier posibilidad de que ese pronóstico se convierta en realidad. La inflación sigue siendo un problema que el gobierno no puede solucionar. Otra proyección que tampoco se va a poder cumplir es la inflación proyectada en la Ley de Presupuesto. Para quien lo recuerde, ese índice era de 16.9%. Las proyecciones actuales, en cambio, vaticinaban que el índice anual estará rondando el 30%. ¿Y entonces?

Alguna alarma ha comenzado a sonar en las arenas de la Libertad Avanza. Por eso fue que Karina Milei decidió reactivar sus contactos con Mauricio Macri. La situación del expresidente es muy particular. Él sabe que, al día de hoy, no tiene ninguna chance de ganar la elección presidencial de 2027 si es que decidiera presentarse. No hay ninguna encuesta que le augure ventura alguna en esa votación. Hoy en día, su lucha parece estar más ligada a lograr la supervivencia del PRO. Pero algo pasó en las arenas del oficialismo como para que se reabrieran los canales de comunicación entre “La Jefa” y el ingeniero Macri. No hay amor en la relación entre los Milei y Macri; ni siquiera milanesas. Los une el espanto y el saber que, si no se juntan, el peronismo tiene chances de competir con posibilidades de ganar. Esto no representa ninguna novedad. Al fin y al cabo, es lo que ocurrió en 2023. Lo que sorprende es la necedad para reconocer esto por parte de los hermanos Milei. ¿De quién fue la idea de maltratar tanto al ex presidente?

En la vereda de enfrente, el peronismo ha vislumbrado que el cúmulo de errores cometido por el gobierno le ha abierto una chance de eventual victoria. Producto de ello se reunieron Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner. Es lo que se dice, un verdadero tren fantasma. ¡Cuánto fracaso junto!



domingo, 9 de agosto de 2026

Sturzenegger, Milei y Caputo, un pelotazo en contra... @elprofesorcapomasi

 Sturzenegger, Milei y Caputo, un pelotazo en contra...


Adentro!!!!!!!!. Dibujo: Pablo Temes.

De la ley de tierras a los insultos a Lula, pasando por los prácticos de buques y la inflación: oficialismo para atrás.

El cúmulo de daños autoinfligidos por el Gobierno parece no tener fin. En la semana que pasó asistimos a uno más de ellos. Fue el tratamiento del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. En su origen, el proyecto incluía una ampliación de los límites a la propiedad de tierras por parte de extranjeros. Naturalmente, el proyecto –nunca explicado adecuadamente por el oficialismo– dio pie a un fenomenal nivel de rechazo. No hace falta abundar en demasiados detalles para comprender los riesgos a los que se expone un país si decide dejar la posesión de sus tierras a estados extranjeros o a organizaciones de dudoso origen destinadas al delito en sus diversas formas, desde el narcotráfico hasta el terrorismo. Sobre ninguna de estas cosas habló el oficialismo que, una vez más, mostró falta de coordinación, mala comunicación interna y externa.

Le regaló así al kirchnerismo la posibilidad de vapulearlo, algo de no creer, sobre todo si se tiene en cuenta que durante el gobierno K se le cedió una superficie de terreno importante en la provincia de Neuquén al gobierno de China para la construcción de un observatorio espacial de apoyo a sus satélites. Ni en ese momento ni ahora, nadie dentro del amplio espectro del así llamado progresismo alzó su voz para protestar contra la entrega. No se escuchó esa vez el slogan “la patria no se vende”. Tampoco nadie alzó la voz cuando Néstor Kirchner rebajó el precio de tierras fiscales en la provincia de Santa Cruz para que fueran adquiridas por Lázaro Báez.

Otra muestra de la mala praxis existente en el Gobierno se vio en el innecesario conflicto con los prácticos de buques. El problema se originó el último día de julio. Ese viernes se dio a conocer el decreto 690 por el que se desreguló el practicaje de buques, que significó la eliminación del cupo, la apertura de negociaciones libres y la fijación de tarifas para “bajar el costo argentino”. La reacción de los prácticos, baqueanos y pilotos no se hizo esperar: desde la madrugada del domingo 2 no tomaron más servicios. Conclusión: en 3 días se paralizó el 80% del comercio exterior.

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Tanto en este asunto como el del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, los dardos de la incompetencia por el mal manejo apuntan a Federico Sturzenegger, un “coloso” con pies de barro.

Y para culminar esta serie de hechos de mala praxis política –que abundan en este gobierno– hay que incluir el absolutamente innecesario conflicto diplomático con el Brasil a partir de los insultos de Javier Milei a Luis Inacio “Lula” Da Silva, algo nunca visto. Milei, que no termina de dimensionar el peso de la responsabilidad que representa la investidura presidencial, cometió un grosero error y, además, estuvo grosero. La falta de una asesoría adecuada es un agujero de pesadas consecuencias para el manejo de la política exterior del gobierno. Milei maneja las relaciones exteriores según sus emociones, sus enojos y sus fascinaciones. Y eso es decididamente malo, para él y para el país, que, en definitiva, es lo único que importa.

El dato de la inflación de la ciudad de Buenos Aires fue una sorpresa ingrata para muchos dentro del equipo económico.

El 2.9% refleja que la solución a este problema endémico de la economía vernácula no es tan simple. Por eso, en los pasillos de la Casa Rosada hay inquietud. Una de las “inquietas” según coinciden varios es Karina Milei. Hay un estado de crispación y enojo por parte de algunos funcionarios que señalan la persistencia de esta problemática de la economía. Eso fue lo que mostró el ministro de Economía en la reunión del miércoles en la que trató de “tarados” a los que insisten en la importancia de sostener la industria local. No sería la primera vez que Luis Caputo se comporta de esta manera. En un principio se interpretó que los dardos eran para el sector industrial nucleado en la UIA -cuyo vínculo de tensión con el gobierno se sostiene- pero el propio ministro salió a aclarar el viernes que no se había referido a ellos sino “a los que defienden el modelo anterior que lo único que hizo crecer fue el déficit, y con ello, la inflación y la pobreza”. Por otra parte, es menester señalar que el titular de economía viene augurando una bonanza que, en la mayoría de los casos, no le está llegando a la gente. A principio de año prometió que los 18 meses finales del actual gobierno serían un paseo de bienestar. Han pasado ya cuatro de esos 18 meses y lo que se ha visto dista de esa proyección. Y, lo peor es que, hacia adelante, no parece que ese panorama floreciente tenga la apariencia de transformarse en una concreción. Esto mismo expresó en una frase de su homilía en el santuario de San Cayetano el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva: “parece que el bienestar nunca va al ciudadano del común”, dijo con simpleza y contundencia.

Los datos de la recaudación muestran caídas que reflejan el sostenido “parate” de amplios sectores. Esto genera dificultades para el mantenimiento del superávit. Es un círculo vicioso difícil de superar.

En simultáneo, en el peronismo todo es también pelea. Hasta la casta sindical se vio sacudida por el episodio vergonzoso con el que Facundo Moyano ocupó las pantallas y portadas de todos los medios durante más de 48 horas. No hubo voces, ni siquiera en su familia, que se hayan tomado el trabajo de defenderlo. Todo lo contrario. “Facundo siempre disfrutó mostrándose como la mosca blanca del gremialismo. La realidad es que siempre fue un individualista. Hoy es visto como un traidor y está prácticamente cancelado dentro del movimiento de trabajadores” –aseguró una importante fuente del sector que no olvida los tiempos en que el hijo menor del líder camionero se diferenciaba del resto agitando la bandera de la democracia sindical. A cada uno le llega su hora.

Mientras tanto, Cristina Fernández de Kirchner sigue creyendo que es la piedra angular del poder dentro de esa estructura –hoy amorfa– que busca comandar de modo vertical. Es por eso que lo que le exige a Axel Kicillo es, lisa y llanamente, una capitulación.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 09/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 





domingo, 2 de agosto de 2026

Las opiniones de Georgieva y las decisiones de Javier Milei… @elprofesorcapomasi...

Las opiniones de Georgieva y las decisiones de Javier Milei…  


“Primera dama” enancada. Dibujo: Pablo Temes.

En un contexto de críticas, se unen los datos macro a las peripecias de una gestión que ya empezó la campaña. 

© Escrito por Doctor Nelson Castro el domingo 02/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“¿Los argentinos están dispuestos a perseverar?”, le preguntó Kristalina Georgieva a Liliana Franco en medio de la conferencia de prensa conjunta con Luis Caputo el lunes en el Ministerio de Economía. Es la pregunta que tendrá una respuesta contundente el año que viene, el día que se elija un nuevo presidente. El interrogante planteado por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional refleja la noción clara que existe en el organismo de las consecuencias que el ajuste de la economía está teniendo sobre la población. Para abundar en esta línea, Georgieva dejó asentada en su blog su conversación con Marina, la maquilladora que la asistió durante su breve estancia en la Argentina, quien le dijo que tiene tres trabajos y de lo difícil que está la vida aquí, a pesar de lo cual “ expresó su esperanza de que el país mantenga el rumbo”.

La Directora Gerente agregó que en cada uno de los distintos sitios que visitó tuvo la ocasión de hablar con personas que tenían una mirada de más largo plazo. Sobre esto hay que señalar que los lugares que visitó fueron muy pocos y que, uno de ellos, es Vaca Muerta en donde el boom de la explotación petrolera se expande día a día. En su pasaje relámpago a Vaca Muerta, Georgieva “olvidó” pasar por Añelo, la ciudad que alberga a quienes trabajan en los distintos yacimientos. Hubiera visto los significativos déficits de infraestructura y servicios que tiene el lugar, fruto de la falta de una adecuada política poblacional responsable por parte de las autoridades provinciales y nacionales y –hay que señalarlo– de muchas de las empresas allí radicadas. Y, en ese tren de acercamiento a la heterogénea realidad de nuestro país, hubiese sido igualmente útil que pudiera haber visitado alguna de las zonas del conurbano bonaerense para darse cuenta que la realidad allí es totalmente distinta. El futuro para muchos de ellos es una entelequia porque el desafío es cómo sobrevivir. Y cuando lo único que cuenta es sobrevivir, hablar de largo plazo es una quimera.

El proyecto de ley de reforma de la carta orgánica del Banco Central que Javier Milei presentó por medio de la Cadena Nacional de Radio y Televisión es parte de la campaña electoral a la que el Gobierno está lanzado. El proyecto –inentendible para la mayoría de la población– no ameritaba semejante despliegue. El tema es de un tecnicismo tal que hubiera bastado una presentación en una conferencia de prensa abierta a preguntas. La susodicha cadena amerita algunas reflexiones a la luz de algunos aspectos curiosos y contradictorios que exhibe el oficialismo. El primero es el uso de los medios públicos a los que La Libertad Avanza denostó intensamente durante la campaña electoral de 2023. El Adornigate dejó expuesta una conducta reprochable de contratación de personas amigas para ocupar espacios en la Televisión Pública. El segundo dato a recordar es que, el Presidente, había anunciado en su campaña electoral que iba a dinamitar el Banco Central. La realidad siempre se encargó de mostrar que esa era una promesa vana de campaña y nada más. Y el tercer hecho absolutamente contradictorio fue hablar de la independencia de la entidad teniéndolo sentado a la derecha de la escenografía a Santiago Bausili, actual presidente del organismo, una imagen que no hablaba precisamente de independencia. También fue una contradicción tenerlos sentados ahí a Luis Caputo y Federico Struzenegger. Todos los periodistas recordamos aquella conferencia de prensa de diciembre de 2017 en el que el entonces presidente del BCRA, Federico Sturzenegger fue eyectado de su poltrona y reemplazado por el entonces ministro de Finanzas, Luis Caputo (sic).

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A este anuncio de campaña lo acompañó en la semana el anuncio –cuántos anuncios– de que los extranjeros que realicen o promuevan expresiones de odio contra los argentinos serán deportados inmediatamente del país. Esto –que es humo– pretende subirse a los coletazos que dejó el Mundial. Es un aporte del Gobierno a la demagogia y el populismo del que tanto dice aborrecer. Todo es tan impulsivo en el Presidente que no advirtió que, si esas mismas medidas se le aplicaran a él, tendría vedado el acceso tanto Brasil como a España, lugares a los que viajó últimamente. Las conductas de Javier Milei son de una imprudencia mayúscula. No termina de comprender que el rol de su investidura –es un jefe de Estado– hace que sus exabruptos tengan el potencial de generar consecuencias negativas que afecten las relaciones entre las naciones y perjudiquen a mucha gente. Desde este punto de vista, Milei es un irresponsable.

En vista al año electoral, a LLA la ayuda enormemente el desquicio que se vive dentro del peronismo. La renovada embestida judicial de Cristina Fernández de Kirchner en pos de revertir su condena, muestra su afán desesperado por retener el poder dentro del peronismo, en donde se asiste a un verdadero desaguisado. Este desquicio es producto de la ambición irrefrenable de “la condenada” –como ella misma se definió–, que no se resigna a aceptar que su tiempo ya pasó, de su enojo cada vez más visceral con Axel Kicillof y a la carencia de nuevos dirigentes con liderazgo dentro partido justicialista. Su objetivo, pues, es neutralizar o anular cualquier posibilidad del gobernador bonaerense de ser ungido como candidato a la presidencia. Como se ve, la capacidad de hacer daño de CFK sigue intacta. Es, al fin y al cabo, una de sus especialidades.




domingo, 26 de julio de 2026

Vuelve el Club de la Pelea... @elprofesorcapomasi...

Vuelve el Club de la Pelea...

Poderoso el Chiqui. Dibujo: Pablo Temes.

Con la derrota ante España, se inició una nueva era en la política. El paso uno es la visita de Kristalina Georgieva. Lo que permanece son las tensiones oficialistas. 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 26/07/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El Mundial se terminó. Y con ello, esas dos semanas de emoción y encantamiento que produjeron las actuaciones de la Selección nacional, que, con sus remontadas épicas ante Egipto e Inglaterra, impactó y conmovió literalmente al mundo. Es asimismo impactante ver cómo de ese estado de valoración –y, por qué no, de admiración– del temple y capacidad para hacer frente a la adversidad por parte de Lionel Messi y el resto del equipo, se pasó –en cuestión de horas– a la construcción de un submundo de intrigas y maniobras espurias que supuestamente obligaron a la Selección a jugar a menos a fin de proteger al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, de posibles acciones judiciales en su contra a causa del así llamado por muchos Afagate. La verdad es que, tal como lo han señalado y reconocido tanto todos los jugadores así como Lionel Scaloni y el resto de sus colaboradores, Argentina perdió porque España fue claramente mejor y superior durante todo el partido que se jugó en le MetLife Stadium de New Jersey.

La misma parábola se puede aplicar respecto de las opiniones sobre los argentinos. Las hinchadas argentinas que coparon estadios a más de plazas y parques con los ya clásicos banderazos despertando el elogio de muchos, pasaron a ser representantes de un país racista e intolerante. No es la primera vez que pasa algo así durante y luego de una Copa del Mundo. Lo que sí ha sido novedoso es haber visto a artistas y protagonistas de la cultura involucrarse en estas polémicas inconducentes para después tener que salir a disculparse por sus dichos y a hacer aclaraciones que, en la mayoría de los casos, nada aclaran y mucho obscurecen.

Ya pasado, entonces, el interregno del Mundial, la realidad –que nunca se fue– emerge con toda su fuerza incontenible y problemática, aquí y en todo el mundo.

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Los datos de la economía muestran que el tiempo de la bonanza está todavía lejano. La caída de la recaudación es un dato ilustrativo del deterioro de la actividad económica. El consumo sigue deprimido y, a partir de ello, no hay círculo virtuoso posible. Es verdad que hay inversiones fenomenales en el área de la actividad energética, pero eso solo no alcanza para generar bienestar para todos. A propósito de esto, un apunte: en la mayoría de los conglomerados poblacionales satelitales a eso focos de riqueza, se ven condiciones de infraestructura y precariedad alarmantes. El verdadero desarrollo exige que en esos lugares haya servicios, rutas, autopistas, caminos, comunicaciones, escuelas y hospitales de primera calidad. Solo así se puede generar un federalismo genuino. Todo lo que se aleja de ese patrón representa el subdesarrollo, no importa cuán grande sea el volumen de exportaciones e ingreso de divisas generadas. Hace poco, el intendente de Añelo, el pueblo devenido en ciudad absolutamente sobrepasado por el fenómeno de Vaca Muerta, Fernando Vanderette hizo un pedido para que los grupos familiares no se desplacen a la ciudad sin tener asegurado un puesto de trabajo. La causa de este pedido es muy simple: la infraestructura actual no está preparada para el arribo de una incesante y creciente cantidad de personas que llegan con la esperanza de forjarse un futuro mejor en esa tierra de promisión.

El Gobierno sigue bregando denodadamente para lograr que aquellos que tengan grandes cantidades atesoradas fuera del circuito formal los ingresen al sistema formal, es decir, que los saquen del colchón. Por lo que se vio - sobre todo en las últimas dos semanas - el único incentivo importante que tuvieron muchos para proceder a esa movida fue la de usarlos para pagar el viaje, la estadía y las entradas para asistir a los partidos de la selección nacional contra Suiza, Inglaterra y España.

Mañana lunes llegará al país la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. La última vez que la máxima autoridad del organismo visitó la Argentina fue en ocasión de la cumbre del G20 que se desarrolló del 29 al 1° de diciembre de 2018. Recuérdese que la predecesora de Georgieva, Christine Lagarde, jugó –junto al entonces presidente de los Estados Unidos– un rol clave en el otorgamiento del préstamo del FMI a la Argentina.

En el Gobierno se ilusionan con algo más que meras declaraciones de apoyo por parte de Georgieva, una mujer de nacionalidad búlgara de amables modales, pero de carácter firme. Su agenda incluye una visita a Vaca Muerta. Incluirá una recorrida por Añelo, donde palpará el contraste antes señalado. Más allá de las fotos y las palabras de aliento y reconocimiento tanto hacia Javier Milei como hacia Luis Caputo, no está claro si este viaje de Georgieva servirá para abrir las arcas del Organismo a fin de ayudar al gobierno a hacer frente a los elevados montos de pago de la agenda de vencimientos programados para el año venidero.

Como efecto pos-Mundial también hay que mencionar la vuelta con toda su intensidad del así llamado “Club de la Pelea” de la política vernácula. A las riñas ya existentes dentro del oficialismo entre Karina Milei y Santiago Caputo, en el kirchnerismo entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, hay que agregar la que se ha iniciado entre Mauricio Macri y su primo Jorge Macri. Parece algo insólito, pero es así. Esto representa un mojón más en el derrotero de pérdida de poder político del ex presidente, a quien ninguna encuesta –más o menos seria– le asigna chance alguna para ganar la elección presidencial el año próximo. En medio de tanta riña sería menester que todos los mencionados se ocuparan en algún momento de los que –como lo dijo Lionel Messi– no llegan a fin de mes. Es lo que le prometen hacer todos los días. Es lo que, en verdad, no hacen ningún día.





domingo, 12 de julio de 2026

El plan de Donald Trump para redefinir el mapa de la Argentina… @elprofesorcapomasi...

 El plan de Trump para redefinir el mapa de la Argentina…

Retratos de Javier Milei y de Donald Trump, durante los festejos por los 250 años de la independencia norteamericana en la Embajada de EE.UU. Fotografía: Rodrigo Abd - AP.

Busca garantizar el control del Atlántico Sur, el paso transoceánico y la Antártida; impulsó un acuerdo de defensa que le abre la puerta a Peter Thiel; las diferencias con Brasil y el replanteo sobre Malvinas.

© Escrito por Jorge Liotti el sábado 04/07/2026 y publicado por el Diario La Nación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El vínculo directo que forjó el presidente Javier Milei con su par Donald Trump generó una corriente de relación entre la Argentina y Estados Unidos inédita en la historia. Ni siquiera en el menemismo el alineamiento había sido tan profundo. El argumento más frecuente para explicar este grado de sintonía fue el de la empatía personal entre los mandatarios, sus afinidades ideológicas y estéticas, y la vocación común de generar una liga global de líderes de la derecha dura.

Pero de fondo subyace un factor mucho más consistente, cuyas implicancias reales todavía son difíciles de pronosticar: el cambio radical en la visión geoestratégica de Estados Unidos que impuso Trump, en la cual por primera vez en la historia América latina ocupa un papel de relevancia. La intervención en Venezuela, la presión sobre Cuba y los documentos de defensa y seguridad que difundió entre diciembre y enero pasados son una expresión elocuente. 


Javier Milei y Donald Trump en enero pasado, durante la firma del Board of Peace en Davos. Fotografía: Markus Schreiber - AP

En ese contexto, la Argentina se transformó en una pieza clave, especialmente por la relevancia que en la nueva doctrina norteamericana adquieren el Atlántico Sur, los pasos transoceánicos y la AntártidaEn alguna medida, el jefe de la Casa Blanca está redefiniendo el mapa del país. Como si fuera el planisferio invertido que tenía en su escritorio Raúl Alfonsín, y que retrató Pablo Gerchunoff.

Ese significativo reseteo se sostiene en tres replanteos conceptuales. El primero, que Estados Unidos asume que ya se agotó definitivamente la etapa de la unipolaridad que marcó la post Guerra Fría, por lo cual dejó de ser la potencia hegemónica. En consecuencia, debe prepararse para un mundo más caótico, en el cual emerge una nueva bipolaridad, ahora con China. Esta línea se viene edificando desde la gestión de Barack Obama, pero ahora adquirió una nueva intensidad. 

Joe Biden y Barack Obama. Fotografía: Lynne Sladky – AP 

El segundo, que en ese nuevo diseño global el mundo se distribuye en áreas de influencia, y la región donde Washington proyecta su ascendencia es inevitablemente el continente americano, por geografía, por historia y por razones de seguridad. Es la versión Trump de la vieja doctrina Monroe, con la diferencia de que la potencia a repeler no es Europa, como en 1823, sino China, que ya extiende su dominio por Asia.

Y el tercer replanteo, derivado de lo anterior, es que Estados Unidos reemplaza su histórica visión hemisférica horizontal, que la unía esencialmente a Europa, por una concepción hemisférica vertical, que va desde el Ártico hasta la Antártida. Desde la perspectiva trumpista, Europa ha dejado de ser confiable como aliado incondicional y sus prestaciones en materia militar han mermado. En consecuencia avanza hacia un desacople que se expresa en las tensiones dentro de la OTAN, aun cuando la amenaza de Rusia haya aumentado tras la invasión a Ucrania.

Pete Hegseth, secretario de Guerra, llega a una conferencia en el Comando Sur. Fotografía. Rebecca Blackwell - AP. 

Complementariamente el Pentágono analiza un cambio fuerte en su operatividad al evaluar la unificación del Comando Norte (cuya área de acción es América del Norte y el Caribe, donde se encaran los problemas más críticos: inmigración y narcotráfico) con el Comando Sur (para América del Sur), en un único Comando Hemisférico, avanzando hacia una seguridad continental integrada. También prevé una actualización de su doctrina, a partir del reciente recambio en el Colegio Interamericano de Defensa, que reúne a militares y diplomáticos de la región, bajo la órbita de la OEA. Allí acaban de dejar la conducción en manos de un general del Comando Sur que tiene como misión adaptar la orientación de la institución a la nueva cosmovisión.

Dentro de este marco conceptual, una obsesión recurrente de Trump son los pasos interoceánicos, porque son los que le permiten dominar los mares que rodean y protegen el continente americano, frente a un programa naval de China que ha venido creciendo sostenidamente en los últimos años. 

Un avión con Donald Trump Jr. aterriza en Nuuk, Groenlandia, en enero de 2025. Fotografía: Emil Stach - Ritzau Scanpix Foto. 

Por esa razón, amenazó con invadir Groenlandia, hasta que logró que le habilitaran la instalación de tres bases militares en la gigantesca isla. Después presionó fuertemente a Panamá para expulsar a las empresas asiáticas de la logística del canal y lo declaró una prioridad de seguridad nacional, aunque por ese cruce sólo pueden pasar embarcaciones comerciales, no buques de guerra, que por su dimensión y calado requieren de otra profundidad.

Y es allí en donde emerge la gravitación del último paso interoceánico, compuesto por el estrecho de Magallanes y el pasaje de Drake al sur de la isla de Tierra del Fuego, que no sólo es uno de los seis pases estratégicos a nivel global, sino que es uno de los mejores lugares para operar y esconder submarinos balísticos, en casos de crisis.


Cruce de camiones por el Estrecho de Magallanes. Fotografía: Hernan Zenteno - La Nacion.

Bajo esta lógica, para Estados Unidos se transformó en un objetivo garantizar la gobernabilidad del cono sur, que significa alejar la amenaza china, contar con socios confiables y establecer una presencia disuasiva más visible.

esta mirada no está atada exclusivamente a una dimensión militar, sino también a otro aspecto estratégico que es asegurar cadenas de suministro para las economías del futuro, en un contexto global que se ha vuelto demasiado inestable.

Por eso ahora incorpora un plano adicional a su mirada cuando transforma en un factor de seguridad a la energía y a los minerales críticos (la Argentina suministra hoy el 58,8% del carbonato de litio que importa EE.UU.), y cuando proyecta la importancia de la Patagonia como un lugar propicio para la instalación de empresas tecnológicas que son aliadas directas de la administración Trump, las que además del frío y el agua requieren también estar lejos de las zonas de conflicto. El que maneja la energía, la tecnología y los datos, gestiona un poder que ahora desafía la clásica prevalencia militarista.


La Base Marambio es la principal estación científica y militar permanente que Argentina mantiene en la Antártida. Fotografía: Instituto Antártico Argentino. 

En esta mirada más integral, opera un cambio fundamental: a diferencia de lo que ocurría hace 100 años, hoy la Argentina tiene objetivos mucho más complementarios con Estados Unidos, que requiere una provisión continua de energía, alimentos y minerales, sin importar al mismo tiempo el desorden que emana de proveedores tradicionales como Rusia o Medio Oriente. Todos estos tópicos vienen siendo motivo de conversación diplomática, a veces reservada.

Los acuerdos de Thiel.

Trump realizó en menos de un año tres gestos económicos muy fuertes de apoyo a la gestión de Milei. Intercedió para lograr un nuevo acuerdo con el FMI, lo rescató con un swap de urgencia antes de las elecciones y lo respaldó en el juicio por YPF. Ayudó al Gobierno en sus urgencias como ninguna otra administración norteamericana lo había hecho en su historia. Pero al mismo tiempo impulsó sus objetivos menos inmediatos y se movió para correr a China del proyecto de un puerto y una base integrada en Tierra del Fuego, profundizó una serie de ejercicios militares con la Argentina y avanzó en un esquema de cooperación que tuvo un punto culminante con la habilitación de la venta de los aviones F16.


Donald Trump y los presidentes aliados de la región firman el acuerdo antinarco conocido como Escudo de las Américas. Fotografía: AP. 

Además, en los últimos dos meses Estados Unidos avanzó en dos acuerdos de hondas implicancias para el país. El primero fue un pacto regional que se firmó en marzo en Doral, Florida, que se conoció como el “Escudo de las Américas”. Allí 12 países, incluida la Argentina, se comprometieron a disponer del uso de la fuerza militar para desmantelar organizaciones criminales transnacionales y el narcoterrorismo. En los hechos, es un puente de ingreso de las fuerzas norteamericanas, en coordinación con los gobiernos de la región, para poder intervenir frente a una amenaza creciente para la estabilidad hemisférica. La presencia allí del ministro de Defensa, Carlos Presti, pareció desbordar la discusión legal que existe en la Argentina sobre los límites de la acción militar en cuestiones de seguridad interna.

Este compromiso tiene un efecto colateral inevitable: enturbia el vínculo con Brasil, que no adhirió al convenio y que desconfía de las intenciones de Washington. En Itamaraty, la cancillería brasileña, ven con preocupación la apertura generosa que la Argentina le ofrece a Estados Unidos en la región, porque altera un equilibrio implícito en la relación bilateral.


Acuerdo que firmaron el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el embajador de EEUU, Peter Lamelas. Fotografía: Ministerio de Defensa.
 

El segundo acuerdo se firmó hace un mes entre Presti y el embajador norteamericano, Peter Lamelas, y atañe específicamente a cuestiones de defensa. Argentina quedó en línea para participar de un programa de adquisición de drones, y al mismo tiempo se estableció un compromiso de abastecimiento de combustible para buques militares en condiciones preferenciales, que los estrategas relacionaron con el interés de EE.UU. en el Atlántico sur.

Pero en este entendimiento, se incluyó un párrafo que no se difundió públicamente. Es el que hace mención a que la cooperación de Estados Unidos va a ser canalizada a través de la empresa Arsoft US “junto a sus empresas asociadas” MeetKai, XRF.AI y el Grupo Arecco. Es decir que el acuerdo incluye a los contratistas designados, como suele imponer el Pentágono. Presti incluso participo de una exhibición de esas empresas hace más de un mes.

El Ministro @tgcarlospresti visitó la demostración de sistemas de Inteligencia Artificial para las Fuerzas Armadas, presentada en el marco de la cooperación con los Estados Unidos por Arsoft US, junto a sus empresas asociadas MeetKai y XRF.AI, y Grupo Arecco. 

Esas compañías son proveedoras de software específicos e inteligencia artificial del Pentágono y operan en el mismo ecosistema de tecnología para la defensa que aporta Palantir, la empresa del magnate Peter Thiel. “Thiel es el principal socio en tecnología militar de la administración Trump. Está claro que en el acuerdo de Defensa que se firmó tendrá un rol importante. De todos modos, lo más preocupante es su posible participación en el proyecto de gemelos digitales, porque eso le permitirá un acceso ilimitado a todos los datos personales”, explica un importante exfuncionario de la gestión libertaria. 


Peter Thiel, CEO de Palantir ingresa a la Casa Rosada para reunirse con el presidente Javier Milei. Fotografía: Hernan Zenteno - La Nacion.

Para algunos sectores militares y diplomáticos la eventual influencia de Thiel es una expresión de algunos problemas de fondo que rodean al vínculo privilegiado entre la Argentina y EE.UU. En primer lugar, la natural asimetría en los acuerdos, producto de la disparidad de capacidades de ambos países, que desde una mirada convencional marca una resignación de cuotas de soberanía por parte de la Casa Rosada.

Esto se complementa con cierta precariedad jurídica que envuelve este proceso. Por ejemplo, el pacto antinarco de Doral y el acuerdo bilateral de Defensa no pasaron por el Congreso. Tampoco tuvo debate legislativo el ingreso de tropas extranjeras para la realización de ejercicios militares, ya que sólo se habilitó por decreto. Estas limitaciones son las que hacen dudar de la continuidad de esta convergencia una vez que Trump y Milei no estén más en el poder.


La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) reclama por la obra social de los militares. Fotografía: UPCN.

Y el tercer aspecto reside en las dificultades presupuestarias que tienen las Fuerzas Armadas, que contrastan con el nivel de integración que propone EE.UU. La Argentina destina menos del 1% de su presupuesto a la defensa (y el 80% se va en sueldos), muy por debajo de países como Chile o Brasil, y tiene graves problemas operativos, como haber dejado de contar con un portaaviones, haber perdido su capacidad submarina y haber resignado su potencial aéreo. Hoy se reproducen las bajas militares por los magros salarios y acecha una crisis en la obra social por una deuda abultada. Parece regir una disonancia entre estos problemas domésticos y la vocación por transformarse en un aliado preferencial de la principal potencia global.

Malvinas.

Nunca el gobierno y los medios británicos habían reaccionado en modo tan inmediato respecto de una noticia sobre las islas Malvinas como cuando a fines de abril se filtró un mail del Pentágono que hacía referencia a un posible cambio en la postura de EE.UU. sobre el conflicto. No sólo influyó el hecho de que se difundiera en una agencia de noticias de origen inglés, como Reuters, sino principalmente con que el mensaje partió del corazón de Washington, no de una embajada o una fuente periférica. El episodio fue interpretado con profunda seriedad en Londres, como pocas veces ocurre. 


Donald Trump con el primer ministro británico Keir Starmer, durante su última visita a Inglaterra. Fotografía: Evan Vucci – AP.
 

La razón evidente de ese mensaje, que después el secretario de Estado, Marco Rubio, intentó minimizar, fue expresar el malestar de Trump por la reticencia de Gran Bretaña a facilitar operaciones militares norteamericanas en la isla Diego García, en el marco de la guerra contra Irán. Por eso la mención a las Malvinas en este contexto pareció más un intento de provocación que un replanteo serio.

Sin embargo, algunos actores de la diplomacia militar, tanto argentina como estadounidense, sugieren no interpretarlo tan superficialmente, no porque haya un giro en ciernes, sino porque proponen enmarcarlo en el contexto de los nuevos lineamientos geoestratégicos de la Casa Blanca.


La base militar de Mount Pleasant, la fortaleza construida por Gran Bretaña tres años después de la Guerra de las Mavinas. Fotografía: Mauro V. Rizzi - LA NACION. 

Bajo esta óptica, la disputa por la soberanía de las islas es una cuestión menor en comparación con el objetivo de Estados Unidos de garantizar su dominio en el Atlántico Sur y replegar a China. Por eso Washington estaría inclinado a favorecer un acercamiento entre la Argentina y Gran Bretaña, bajo su paraguas. Por ahora sin más implicancias a futuro que la vocación por remover obstáculos y actuar en forma conjunta en cuestiones como la pesca ilegal, el paso seguro por Drake y la logística fluida hacia la Antártida (cuyo tratado debe ser revisado en 2048, en un contexto de revalorización de su potencial mineral).

La primera expresión de este cambio de prioridades se produjo con la venta de los aviones F16, a la que Gran Bretaña siempre se había opuesto, pero a la que ahora debió ceder por la presión de Trump. Algunos expertos incluso destacan que se trata de la versión más moderna y mejor equipada de esos cazas, un factor que siguieron atentamente en Londres y en Santiago (Chile realiza anualmente ejercicios militares con los británicos en el estrecho de Magallanes, por ahora sin generar quejas formales de la Argentina).


Javier Milei participo de ejercicios navales combinados a bordo del portaaviones USS Nimitz de los Estados Unidos. Fotografía: Presidencia. 

El conflicto por las islas Malvinas quedó así expuesto a un cambio de paradigma mucho más amplio que impulsa Trump, y que probablemente en algunos aspectos trasciendan a su gestión. El gran interrogante en este aspecto es: ¿está la Argentina en condiciones de interpretar el sentido más profundo del cambio geoestratégico que experimenta Estados Unidos? ¿O se contenta con los beneficios de corto plazo que ofrece la administración republicana?