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domingo, 13 de septiembre de 2026

La economía enciende las alarmas rumbo a 2027… @elprofesorcapomasi...

La economía enciende las alarmas rumbo a 2027…

2X3, desastre. Dibujo: Pablo Temes.

La baja de la inflación no alcanza para aliviar el malestar social ni la inquietud oficial, y el peronismo profundiza sus internas.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 13/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma e Buenos Aires, República Argentina.


Las señales de alarma son claras y dentro del Gobierno son varios los que, en estrictísimo off the record, lo reconocen: si la situación económica no mejora, las posibilidades de triunfo en las elecciones presidenciales del año que viene se complicarán para La Libertad Avanza.

Para decirlo además con claridad y precisión: si los buenos números de la economía no se traducen en mejoría para los bolsillos de la mayoría de la gente que está sufriendo penuria tras penuria, las urnas quedarán magras de votos a favor del oficialismo.


El 1,7 de inflación que dio el Índice de Precios al Consumidor del mes de agosto entusiasmó a Javier Milei y a su ministro de Economía, Luis Caputo. Pero, más allá de eso, la evidencia de las dificultades para llegar a fin de mes que padece una cantidad creciente de personas es incontrastable. Se recuerdan dos cosas al respecto de los guarismos de agosto: la primera es que el presidente había pronosticado para este mes un número que empezaría con cero: la segunda es que, para este tiempo, el ministro, había señalado que para los últimos dieciocho meses de mandato habría un florecimiento de la actividad económica. En ninguno de los dos casos estas afirmaciones se han verificado. Por ello es que dentro del oficialismo comienzan a aparecer voces de alerta como ya se viene consignando en esta columna.

Los datos de la caída de la actividad industrial y del consumo junto con la pérdida de puestos de trabajo son incontrastables. Con respecto al consumo, es verdad que se observa un aumento de las cifras de las compras online. Pero, lo que eso marca a su vez, es que los sectores de menores recursos –que son mayoritarios– quedan afuera de este universo. El tema de los morosos, al que desde el gobierno se intenta minimizar usando tono más bien despectivo, grafica esa exclusión de los más necesitados.

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En medio de este panorama, Milei decidió relanzar las reuniones de Gabinete que no le resultan para nada atractivas. En verdad, son reuniones vaciadas en su esencia. Se supone que en ellas se presentan temas para el análisis y la discusión de los asuntos concernientes a la gestión. Sin embargo no es eso lo que sucede en las reuniones hoy en día, en las cuales se asiste a una especie de terapia grupal en la cual el Presidente reafirma que nada habrá de cambiar porque todo está bien. Son los males del poder.

A modo de justificación de su desequilibrada personalidad, Milei publicó en sus redes sociales un video en donde se lo ve y escucha manteniendo un supuesto diálogo con Domingo Faustino Sarmiento, quien afirma: “en el Día del Maestro agradecemos a todos los docentes en su empresa de civilizar. A esto, el Presidente le agrega: “el mejor maestro es el que enseña para crecer en libertad. El que enseña a pensar, no qué pensar. Y por suerte tenemos muchísimos así”. Esta frase está en absoluta contradicción con las expresiones de Milei. El enseñar a pensar supone el estímulo del análisis y del juicio crítico que es lo contrario del juicio dogmático y del prejuicio del cual hace “gala” permanentemente el líder libertario quien, en su comparación con Sarmiento, el “cuyano alborotador” –como lo definió en su gran libro Ignacio García Hamilton– promovió con pasión y ahínco la educación pública, algo que está en las antípodas de lo que viene realizando el actual gobierno.

La renovada ofensiva diplomática por la recuperación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas va sufriendo los avatares de la cruda realidad. En este marco se inscriben las confusas declaraciones del presidente Donald Trump realizadas en el día de ayer en Dublín donde se postuló como posible mediador para resolver el conflicto ante una escalada que sería “un desastre potencial”. Llamativa alocución para darse relevancia a sí mismo ante una nueva guerra que no está en los planes de nadie. Es preciso recordar en este punto que, en su enfrentamiento con Gran Bretaña por negarse a participar en la guerra contra Irán e incrementar sus gastos de defensa, Trump presionó al gobierno británico con un cambio de posición sobre la soberanía de Malvinas. Asimismo, tal como ocurre aquí, el asunto es utilizado políticamente por cada gobierno británico para dejar de lado por un momento la agenda interna, que es muy complicada, y mantener su poder. Es, al fin y al cabo, lo que hizo Margaret Thatcher.

La construcción de la base naval integrada en Ushuaia requiere un volumen de fondos que hoy no están disponibles. Es además una obra de largo aliento que supera lo que le resta de mandato al gobierno. Lo más significativo de la presencia en Tierra del Fuego del ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, y el canciller, Pablo Quirno, fue la foto y el diálogo con el gobernador kirchnerista Gustavo Melella, una muestra de convivencia de extrema rareza en la política vernácula.

En el peronismo las cosas no son muy diferentes. La grieta entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof se ahonda día a día. De ese abismo está intentando aprovecharse Sergio Massa que está muy activo. Su sueño es poder ser el candidato de la unidad. No hay signos de que eso conforme a la expresidenta, exvicepresidenta, exdiputada, exsenadora y actual condenada y cumpliendo prisión por el delito de corrupción. CFK no se resigna a perder el poder. Su objetivo es reganarlo. Por lo bajo, en el peronismo son muchos los que la critican por su egoísmo. Otros, en cambio, la acompañan. El caso más resonante es el de Miguel Ángel Pichetto, otro ejemplo de “camaleonismo” partidario: menemista, duhaldista, kirchnerista, candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, peronista “republicano” y dialoguista con el gobierno y ahora – sólo por ahora –nuevamente filokirchnerista. La promesa dada fue una necesidad del pasado. La mentira es una necesidad del presente. (Nicolás Maquiavelo).





jueves, 10 de septiembre de 2026

El giro imposible de Milei... @elprofesorcapomasi...

 El giro imposible de Milei...

Cadena Nacional. Milei anunció una hasta ahora desconocida vocación malvinera. Foto: NA

El sorprendente episodio protagonizado por el presidente de la Nación, Javier Milei, quien se presentó en una inesperada cadena nacional anunciando un giro de su política exterior hacia una posición soberanista ante el conflicto por las Islas Malvinas, desnudó el propósito de confundir al pueblo con una iniciativa artificiosa, atendiendo a que todas las consultoras y encuestadoras indican una clara pérdida de aprobación y consenso de su gestión en una parte importante de la ciudadanía.

© Escrito por Juan Carlos Junio el lunes 07/09/2026 y publicado por la Revista Acción de la CIudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Las causas de este retroceso en el respaldo gubernamental son muy diversas. Se puede señalar, entre ellas, una fatiga y agotamiento por el estilo agresivo y descalificante del presidente, apuntado hacia periodistas, jóvenes artistas y diversas expresiones de la cultura, militantes de partidos políticos y organizaciones sociales, entre otros.

Sin embargo, el motivo principal del descontento, como siempre, está dado por el sufrimiento creciente que afecta a vastísimos sectores como consecuencia del plan económico anarcocapitalista que lleva adelante su equipo, liderado por el ministro Luis Caputo e integrado por un grupo de tecnócratas del JP Morgan.

Efecto Scaloneta

Es lógico pensar que se generó una recuperación del impulso malvinero de carácter identitario y nacionalista a partir de la vibración producida por el inolvidable «trapo de la Scaloneta», exhibido ante centenares de millones de personas que miraban el Mundial, tras el triunfo deportivo contra el equipo inglés en la semifinal.

Tampoco resulta fácil olvidar que en un primer momento la opinión de la Casa Rosada acerca de aquel episodio fue que los jugadores albicelestes estaban haciendo «populismo berreta».

Lo cierto es que el presidente realizó una voltereta con el propósito de cambiar la agenda, en estos días tomada irremediablemente por los seis millones de hogares endeudados, que no pueden pagar sus créditos, y la conciencia creciente de que esas angustias se deben a la caída de los salarios, las jubilaciones y los ingresos en general desde los sectores más humildes a los diversos estratos de la clase media. Todo como consecuencia de las políticas económicas vigentes. También resulta imparable la sensación manifiesta de que no se llega a fin de mes, más allá de que el presidente se burle de esa situación.

Paradójicamente, o no tanto, en su viaje a Chile Milei declaró su admiración por el dictador Augusto Pinochet y el actual presidente del país trasandino, José Antonio Kast, también simpatizante de la dictadura. El mandatario no trepidó en señalar que aquel Gobierno de facto, diseñado por el gran estratega del momento, Henry Kissinger, practicó un genocidio, con miles de muertos y desaparecidos. Parece que esa tragedia del pueblo chileno poco le importa al presidente argentino, quien en cambio valora que por entonces se inauguró en la práctica la aplicación del modelo económico neoliberal inspirado en los denominados «economistas de Chicago», antecedente ideológico principal de su actual modelo.

La impostura

Todo indica que resultará muy difícil sostener la credibilidad de esta campaña malvinera teniendo en cuenta que Milei desde siempre se declaró admirador de Margaret Thatcher, quien fuera la conductora política de la guerra de 1982. En ese marco, se deba añadir que el presidente hizo público su reconocimiento de la legitimidad de los kelpers, a contramano de la postura histórica en el reclamo soberano de nuestro país, y su política de conciliación con los ingleses a partir de la idea de que «ellos ganaron la guerra y nosotros la perdimos».

En síntesis, Milei generó con su mensaje en cadena nacional un enorme salto desde sus convicciones thatcherianas hacia una postura nacionalista, y soberanista, e inclusive se mostró crítico de sus amigos del consorcio israelí-británico que se propone explotar el petróleo circundante a las islas. Un giro virtualmente imposible de creer.

En todo caso, lo que puede resultar un hecho real es la tentación del presidente estadounidense, Donald Trump, como expresión del hegemonismo de la gran potencia hacia nuestro continente, de desplazar la presencia británica en la región, y transformarse en la potencia determinante en el Atlántico sur que, como es sabido, tiene una creciente importancia no solo por la territorialidad de las islas y la explotación ictícola y petrolera, sino por el control del paso interoceánico y la cercanía con la Antártida, principal fuente de agua dulce del planeta.

En síntesis, a partir de una declaración de Trump, Milei da un giro que se parece más a una impostura con objetivos electoralistas, que a una política soberana real, difícil de creer por parte de un Gobierno que, en sus dos años y medios de gestión, evidenció un claro desdén por los intereses nacionales que debería defender.




sábado, 5 de septiembre de 2026

Yo quiero a mi bandera... @elprofesorcapomasi

Yo quiero a mi bandera....

El Gabinete.

Milei se subió a la causa de Malvinas después de pasarse una vida elogiando a Thatcher. Causa nacional para tapar la crisis económica.

© Escrito por Ignacio Fidanza el viernes 04/09/2026 y publicado por el Periódico Digital La Política On Line On Line de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

SUMO. Que me Pisen

La receta es conocida y la jugó hasta el cansancio el kirchnerismo. La apelación a una causa nacional que una al pueblo frente al enemigo externo, fueron las pasteras, los fondos buitres y las Malvinas. En la hora más baja de su programa económico, Milei descubrió el agujero del mate. Ante la traición de Rothbard y Hayek, que demoran en entregar el paraíso en la tierra prometido por el culto austriaco, no queda otra que apelar a una cuerda sensible para el pueblo argentino, con la esperanza de sumar algunos votos el año que viene cuando se juega la reelección.

El problema es que octubre del 2027 queda muy lejos. Pero el verdadero problema es que el recauchutado de la política kirchnerista para Malvinas que anunció Milei, es una impostura en un gobierno que de manera más coherente con su ideario, había decidido plantarse en la real politik menemista en este tema delicado.


Milei se pasó la vida elogiando a la criminal de guerra Thatcher y ahora mismo tiene en marcha la organización de un Argentina Week en Londres, para seducir a los capitales que operan en la City de Londres. Libras, no misiles, que igual no tenemos. Esa era su política. Pero ante la caída en las encuestas, el manotazo populista. De cuestionar la bandera de la Scaloneta en el partido contra Inglaterra por "populista" y "berreta", a esta cadena nacional con redoble de tambores, banderas y gestos adustos. 

Los anuncios, pasados en limpio, son modestos: reponer las sanciones a las petroleras inglesas e israelíes que operan en el Atlántico Sur, que él mismo desmontó; y crear una base militar en Tierra del Fuego, objetivo de Estados Unidos.

La tercer pata del programa es recomponer la capacidad militar de las Fuerzas Armadas. Para eso hace falta plata y Milei es el presidente argentino que ubicó los salarios de los militares por debajo de la línea de la pobreza y que llevó la inversión del Estado a casi a cero. Buena suerte con esa promesa.


La causa de Malvinas merece mejores razones que la búsqueda de un atajo para desviar la vista del pantano económico. Pero pasó antes y pasa ahora. Desde el punto de vista político, su agitación suele coincidir con momentos de debilidad de los gobiernos. Es desgraciado, pero es lo que muestra la historia reciente.

El Milei abanderado de la economía neoliberal tildaba de populista la apelación a las Malvinas. Expresaba una línea histórica muy discutible y hasta cipaya, pero coherente. Hay que ser realista, la Argentina es un país pobre con una economía destartalada, no está en condiciones de enfrentar al Reino Unido. Primero, debe concentrarse en recomponer su fortaleza económica. El Milei presidente, con la reelección exigida, tira por la borda su pensamiento de años y se abraza a la causa Malvinas.

"La causa de Malvinas merece mejores razones que la búsqueda de un atajo para desviar la vista del pantano económico. Pero pasó antes y pasa ahora. Desde el punto de vista político, su agitación suele coincidir con momentos de debilidad de los gobiernos."


Lo hace, por supuesto, subido a dos declaraciones al pasar de Trump, en la que fiel a su estilo transaccional, digámoslo así, buscó presionar a los ingleses porque no lo acompañan en su fallida incursión contra Irán. Es decir, Milei se apresura a ofrecerse como una pieza menor de un juego mucho más grande, que no maneja.

Esas declaraciones de Trump fueron aprovechadas al máximo por Santiago Caputo para reponer su lugar en la centralidad del gobierno libertario, ofreciendo un atajo, un espectáculo político calcado del manual del Mago del Kremlin, Vladislav Surkov. Allá y entonces fue Chechenia acá y ahora es Malvinas. Al asesor le sirve para mostrarle a Milei que es el único con ideas en un gobierno que se quedó sin ideas, le sirve como insumo de activación de su apagado aparato digital y le sirve para exhibirse como un interlocutor de peso en el gobierno argentino, ante la administración Trump.

En Inglaterra se tomaron el tema como de quien viene. El secretario de Defensa, Wes Streeting, afirmó: "La declaración de Milei nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas". Mientras que el parlamentario laborista James MacCleary, no se privó de pasarle la factura al programa libertario: "No es más que un tigre de papel, que intenta desviar la atención de sus propios fracasos internos".

El giro promete incomodidades al gobierno de Milei. El más preocupado es el ministro Toto Caputo, de muy buenos vínculos con el sistema financiero de Londres, al que apeló para instrumentar la opaca extracción del oro de las reservas del Banco Central, de la que sigue sin dar explicaciones claras, ante la complicidad manifiesta de jueces y fiscales argentinos.

Pero no es el único. Las petroleras que operan en Malvinas y ahora están sujetas a sanciones son socias de la YPF de Horacio Marin, en el proyecto más importante de la empresa de bandera argentina. Hay una línea que va de Rockhopper a Adnoc UK a XRG, su brazo de inversión internacional, que es la compañía que firmó con YPF el acuerdo para el proyecto de GNL en Vaca Muerta.

Es posible que como muchas de las causas nacionales que se han esgrimido por motivos electorales, los anuncios de este jueves se vayan oxidando con el paso del tiempo, cuando baje la espuma de la retórica nacionalista y las dificultades de la vida cotidiana vuelvan a prevalecer.

Y ahí vamos al corazón del problema político que hay detrás de la puesta en escena de este jueves: octubre queda muy lejos y la economía no muestra signos de recuperación importantes.

"Una economía que ajusta por cuarto año consecutivo exige al electorado una abnegación peligrosa de descontar. Por eso, Caputo quiere aflojar, pero lo tiene que hacer en los muy estrechos límites que le marca el culto de atarse al mástil de Milei."


Milei está atrapado en una realidad que desafía sus dogmas económicos y entre la realidad y los dogmas eligió los dogmas. Un político pragmático de derecha, como su admirado Menem, cuando tuvo que entrar en déficit para asegurarse la reelección lo hizo sin complejos. Primero el poder, después la teoría económica.

Pero para Milei el superávit fiscal no es un dato de la macroeconomía, es un principio de fe, como explicó en su delirante discurso a los alumnos de la ORT, en los que mezcló neoliberalismo y religión, al punto de argumentar que el capitalismo es el paraíso en la tierra.


Y como para sorpresa de nadie la recaudación cae por la caída de la actividad, el gobierno está ingresando al calendario electoral con una baja de ingresos que lo obliga a ajustar aún más un gasto que ya tocó el hueso. Un informe del Iaraf de Nadin Argañaraz revela que en agosto el gasto del Estado tuvo una baja real interanual del 8%, con una brutal caída del 63% de las transferencias a las provincias. Ese es el núcleo del modelo político de Milei, ajustar a las provincias, total cuanto más pobres se vuelven los gobernadores, más dóciles esperan la próxima migaja.

Pero una economía que ajusta por cuarto año consecutivo exige al electorado una abnegación peligrosa de descontar. Por eso, Caputo quiere aflojar, pero lo tiene que hacer en los muy estrechos límites que le marca el culto de atarse al mástil de Milei. Esa tensión explica el tortuoso camino de los módicos créditos hipotecarios de la Anses -apenas 15 mil- que el ministro de Economía tuvo que negociar por meses.

Populismo sin plata es como geopolítica sin armas. Difícil.

No deja de ser llamativo que las dos iniciativas que ensayó el gobierno en las últimas semanas para mejorar su vínculo con la sociedad sean remixados de recetas kirchneristas. Malvinas y Procrear. Pero no hay que confundirse, no es una política de Estado, o mejor dicho, la única política de Estado en la Argentina es políticos en el poder, haciendo cualquier cosa para quedarse en el poder. 



domingo, 30 de agosto de 2026

Milei, cada vez más iracundo y también a la defensiva… @elprofesorcapomasi...

 Milei, cada vez más iracundo y también a la defensiva

Boquitas paspadas. 
Dibujo: Pablo Temes. 


La furia contra sus críticos convive con una economía que no llega al bolsillo. Advertencias por el creciente desgaste.


© Escrito por el
Doctor Nelson Castro el domingo 30/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Quienes tratan a Javier Milei en la intimidad, coinciden en su descripción. Hablan de una persona amable, educada, culta, estudiosa y ocupada en encontrar las soluciones a los múltiples problemas que enfrenta la Argentina. Coinciden también en la dependencia que tiene de su hermana. Es una dependencia profunda e intensa. Es, claramente, el producto de una historia de vida. Esos mismos interlocutores también señalan la impresión de estar frente a una persona que se encuentra permanentemente a la defensiva y particularmente sensible a la crítica.

La agresividad, en sus distintas formas, es la expresión conductual de una emoción intensa derivada directamente de la ira. Ese estado emocional es muchas veces producto de una situación que le genera a la persona un sentimiento de inseguridad. Frente a esta circunstancia aparece la necesidad de una reacción: la agresión. En suma, no hay una reacción agresiva cuando no hay inseguridad.

Las agresiones verbales de Milei contra todos los que se atreven a criticarlo son producto de su inseguridad, la que, por supuesto, nunca reconocerá.


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La realidad tiene una fuerza imparable. Por eso, no importa cuánto insulte o descalifique el Presidente y alguno de sus ministros a los economistas y a los periodistas que lo critican, los hechos son los que son.

Como dice el proverbio, “la necesidad tiene cara de hereje”. Es lo que representa el anuncio hecho por Luis Caputo en la conferencia de prensa del miércoles por la mañana. Los créditos hipotecarios son una necesidad para millones de personas que no tienen ninguna chance de acceder a una vivienda. La medida, que representa un paso adelante para paliar este déficit y la instrumentación, se hará a través de la utilización de dinero proveniente del Fondo de Garantía de

Sustentabilidad del Anses. Es decir, es dinero del Estado. Dicho esto, hay que recordar que a nadie le interesó señalarle al gobierno la contradicción entre su dogma y la realidad. Muy por el contrario, hubo coincidencia acerca de lo bueno de la medida que demuestra que el Estado tiene un roll en el capitalismo. La clave está en hacer un buen uso de esos recursos y en la transparencia. Nada se puede lograr de otra manera. El mal uso que del Estado he hecho y hace el peronismo terminó por desvirtuar su papel del cual hay gran necesidad en la Argentina como la hay en todo el mundo.

La economía está en el centro de la problemática de la ciudadanía. Esto que es evidente para muchos dentro del oficialismo, no lo es para Milei ni para Caputo. Y esto es un problema que preocupa a cada vez más gente. En los últimos días el que advirtió sobre esto fue Agustín Laje, quien había sido una de las espadas mediáticas más potentes del Presidente.

Laje advirtió sobre la difícil situación de la economía doméstica. “Si los gobiernos de derechas de Argentina, de Colombia, de Chile, de Ecuador, de Perú no logran mejorarle el metro cuadrado a la gente, el péndulo se va a ir de nuevo hacia la izquierda”, dijo Laje en una expresión de absoluto sentido común. “La batalla cultural es para que las condiciones de las cosas intangibles sucedan.

Pero la gente no te vota más por una palabra, por un valor o por un principio”, agregó, a modo de advertencia sobre el eventual resultado de las próximas elecciones.

La reacción del presidente no se demoró. Por lo tanto, en cuestión de minutos, Laje pasó de ser un heraldo del mileísmo a un detractor. “Traidor”, lo fulminó Milei.

Uno de los más preocupados con esta situación es Diego Santilli. El jefe de Gabinete tiene contacto con la calle y con las dirigencias del país. Por ende, sabe que el futuro electoral de La Libertad Avanza será de mucha incertidumbre si la economía no despega y llega al bolsillo de la gente. De nada valen los números récords de exportaciones y nuevas inversiones fomentadas por el RIGI si eso no derrama.

En su exposición ante los estudiantes del cuarto y quinto año de la ORT titulada “Ética como Política de Estado”, Javier Milei habló del relativismo moral. Para quien no supiera su significado se define al relativismo moral como una teoría ética para la cual no hay ninguna forma universal de saber lo que está bien y lo que está mal. Eso significa, en lo hechos, la existencia de una doble vara por la cual una misma cosa, hecho o conducta, es mala o buena según quien haga. Por ejemplo, en el caso del periodismo, si se lo critica al kirchnerismo, el periodismo es bueno; pero, si se lo critica al oficialismo, el periodismo es malo. Otro ejemplo: si el kirchnerismo busca nombrar jueces afines, eso es repudiable y representa un ataque contra la independencia del Poder Judicial que es esencial para la república: pero, si quien hace esto es el gobierno, eso no merece reproche. La alocución del Presidente en el colegio

fue otro ejemplo de relativismo moral. Eso lo hacían – y lo siguen haciendo – muchos dirigentes del peronismo que tomaron a las escuelas como botín de la militancia. Eso fue lo que precisamente ocurrió en la ORT con Milei que usó esa tribuna para hacer una arenga partidaria por lo cual son muchos los padres de los alumnos que están elevando sus voces para protestar. El Presidente pretende ser un heraldo de la moral. Mucha gente que lo votó en 2023 lo hizo porque creyó en su discurso. Muchos de ellos se sienten hoy en día defraudados. Cuando Javier Milei se transforma en una persona agresiva y llena de furia se parece a Cristina Fernández de Kirchner en sus días de apogeo e ira incontenible. Y eso no es lo que pregona el dogma libertario que incluye el respeto al que piensa diferente.




domingo, 23 de agosto de 2026

CÓCTEL NOCIVO - La suma de los insultos reiterados y la ira a flor de piel... @elprofesorcapomasi...

La suma de los insultos reiterados y la ira a flor de piel...

Mens sana... Dibujo: Pablo Temes.

Repercusiones políticas de las actitudes del primer mandatario en un contexto de incertidumbre económica.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 23/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Ya ha sido dicho muchas veces en esta columna que Javier Milei es incorregible. Su psiquis es la que es y, salvo un imponderable, nada ni nadie la podrá cambiar. Amable y generoso con los que le dicen todo que sí. Brutal y cruel con quienes osan contradecirlo. Esto, sumado a la enfermedad del poder y de poder –el síndrome de Hubris–, configura un cóctel nocivo que afecta profundamente el desempeño de quien, como en este caso, ejerce la presidencia de la Nación.

El auditorio que el jueves escuchó el discurso que Milei dio ante los miembros de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham) no pudo salir de su azoro. Dos cosas fueron las que preocuparon: la primera, la reiteración de los insultos y las descalificaciones destinadas a los “empresarios prebendarlos” –a la cabeza de los cuales todos entendieron que estuvieron como siempre Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a los economistas críticos y a los periodistas; la segunda, su falta de contacto y empatía con la mucha gente que la está pasando mal.

Respecto del insulto, vale la pena recordar la famosa frase de Diógenes el cínico, nacido en Sínope en 412 a.C. y muerto en Corinto q, 2n 323 a.C., que dice así: “El insulto deshonra a quien lo profiere, no a quien lo recibe”. Por eso, es de sabios elevarse por sobre el lodazal en el que se sumerge quien insulta.

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Es lo que Lope de Vega expresa en su comedia El desprecio agraviado: la mayor venganza del que es sabio es olvidar la causa del agravio. En su tratado moral De la ira, señala Lucio Anneo Séneca: “Saepe autern satius fuit dissimulare qam ulcisi”, que significa: “a menudo es mejor olvidar una ofensa que vengarse”. Al Presidente lo ayudaría mucho tomar real dimensión de cuánto denigra a su persona y a su investidura cada vez que profiere insultos. Lamentablemente, no parece que esto tenga visos de suceder ni ahora ni en el futuro.

“La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia”, dijo en un momento el jefe de Estado, haciendo rememorar el “estamos mal, pero vamos bien” que tanto supo repetir Carlos Menem durante sus presidencias que dejaron la bomba que explotó en el gobierno de Fernando de la Rúa. “Está viendo otra película, o se la están contando” –aseguró un empresario del interior del país. Aun en provincias ricas en recursos naturales e históricamente prósperas, la crisis empieza a mostrar su peor cara. En Mendoza, por citar un ejemplo, los negocios y comercios de la calle Arístides y sus alrededores muestran una foto con números a la baja que ni el turismo puede revertir. En la provincia de Buenos Aires, los vecinos del segundo y tercer cordón del Conurbano luchan por que la situación de precariedad y falta de progreso no se normalice aún más. En cambio, quien demostró estar al tanto de la realidad que afecta a millones de personas fue Patricia Bullrich. Le hubiera venido muy bien al Presidente prestar atención a la frase que la senadora posteó en la red X. “Necesitamos más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”, dijo con su estilo directo que pone nervioso a más de uno y, sobre todo, a una. He ahí el nudo gordiano del presente que plantea el desafío clave para el Gobierno. Si ese cambio no se siente en la vida cotidiana de aquí al año que viene, le va a ser muy difícil al Gobierno ganar las próximas elecciones presidenciales. Su gran ventaja sigue siendo que, en la vereda de enfrente tiene –por ahora– a la nada misma.

A esta altura hay una coincidencia en todos los sondeos sobre la caída de imagen y valoración positiva del gobierno. Uno de esos estudios de esta semana mostró una caída en el sector que más fervorosamente apoyó a Milei y propulsó su llegada a la presidencia de la Nación: los jóvenes. No es un dato menor.

Uno de los que vienen sufriendo las consecuencias de los malos modos del Presidente para con propios y ajenos es Diego Santilli. El jefe de Gabinete tuvo un rol muy activo en despejar los obstáculos existentes para hacer posible el contacto que hubo en estos días entre Karina Milei y Mauricio Macri. La versión oficial habla de una conversación telefónica. Sin embargo, algunos de los que conocen bien la trama de lo que ocurre en los pasillos y los despachos del poder, sostienen que hubo un encuentro personal entre ambos. Sea como fuere, lo que se sabe es que el ánimo que reina en el expresidente es de desconfianza. En el oficialismo pervive el objetivo de destruir al PRO. Ese es un objetivo de una notable insensatez que anida en el pensamiento y en el sentimiento de Karina Milei desde el comienzo mismo del mandato de su hermano.

Es un pensamiento absolutamente ilógico pero imposible de ser modificable hasta aquí. Los que conocen el pensamiento de Santilli señalan la incomodidad y desacuerdo con esta actitud que va en contra de su accionar y sus ambiciones de permanencia en el poder por un mandato más.

En esta semana, el jefe de Gabinete estuvo reunido con gobernadores del norte que le reclamaron, entre otras cosas, el cumplimiento de las promesas hechas por el Presidente. Una de ellas, tiene que ver con la necesidad de obra pública que emergió como un tema de primerísima urgencia. La paciencia de los líderes provinciales es elástica pero no infinita y, más allá de la billetera de Nación, otros mandatarios podrían sumar su descontento.

Si el jefe de Estado no aprende a escuchar, la cuerda podría terminar rompiéndose.



domingo, 16 de agosto de 2026

Milei, Karina, la soledad y un laberinto en el seno del poder… @elprofesorcapomasi...

Milei, Karina, la soledad y un laberinto en el seno del poder…

¡¡¡Voila!!! Dibujo: Pablo Temes.

La situación del Gobierno refleja un curioso distanciamiento de la sociedad que gobierna y gestiona.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 16//08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El “mundo” dentro del cual transcurren los días de Javier Milei representa una de las incógnitas que le agregan una cuota de misterio a su persona y a su gestión. Son muchos los días que pasan en los que el Presidente no se desplaza hacia la Casa Rosada y permanece en la Residencia de Olivos. Reuniones presenciales de Gabinete no hay. No hay comunicación sobre las actividades del jefe de Estado. En Balcarce 50 muchas jornadas tienen aire de sábado o domingo. A los ministros les cuesta hablar con Milei. Ya es sabido que toda esa comunicación debe pasar por el tamiz de su hermana. Es ella la que decide quién habla con su hermano y quién no. Es ella la que determina cuáles son los días y los momentos en los que ese contacto es factible o no. La soledad del poder está directamente ligada a los males del poder. No significa esto decir que el Presidente ignore los temas de la agenda política, económica y social. Sin embargo, ese aislamiento le quita empatía. En el Diccionario de la lengua de la Real Academia Española se lee: empatía: 1 – Sentimiento de identificación con algo o alguien; 2 – Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Claramente esta condición está ausente En estos días, esas muestras de falta de empatía se vienen multiplicando. He aquí dos ejemplos: el primero, la situación dramática por la que están atravesando los más de siete millones de deudores que están siendo acosados y maltratados por acreedores que les reclaman deudas impagables ; el segundo, la disolución del Coro Nacional de Niños. Hay muchas más.

El universo de los endeudados está integrado por personas de clase media, media baja y baja que tuvieron que pedir dinero prestado para, en la mayoría de los casos, poder hacer frente a los gastos del diario vivir: comida, transporte, alquiler, medicamentos, gas, electricidad, agua. Son personas honestas que quieren honrar sus deudas y no pueden porque el impacto de los intereses llevó los montos a cifras estratosféricas. Es muy común escuchar las quejas de quienes pidieron prestado 500 mil pesos terminan con una deuda de 3 o 4 millones de pesos. Esto es definitivamente usurario e inmoral. A eso agrega algo claramente delictivo – con aires de procedimiento mafiosos – que ponen en práctica estudios de abogados contratados para cobrar la deuda: los escraches.

El argumento para no hacer nada que viene esgrimiendo el ministro de Economía es que se trata de una cuestión entre privados. Es un fundamento falaz. También lo ha dicho el propio Presidente. La verdad es que el gobierno tiene su cuota parte que se remonta a los días de la elección del año pasado, tiempo durante el cual el Banco Central puso en práctica un brusco aumento de la tasa de interés en su desesperación por contener el precio del dólar y evitar así la corrida cambiaria en marcha. Pero, además de eso, lo que no deja de sorprender es que economistas profesionales –como lo son MIlei y Caputo– no adviertan que la extensión en el tiempo del problema afectará negativamente la economía.

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Otra muestra de la falta de empatía reinante en la actual gestión es la resolución por la que se disolvió el Coro Nacional de Niños. Otra vez, las motivaciones expuestas en el comunicado de la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, son absolutamente insostenibles. Pero si la falta de argumentos es patética, la actitud de indiferencia y de desprecio por parte de los funcionarios hacia un organismo insignia de la cultura argentina es infamante. El estrepitoso silencio del gobierno es una muestra de la ausencia de fundamentos serios para justificar esta medida que, en sí, es repudiable.

En una de sus apariciones mediáticas por abril – mayo, Milei pronosticó que la cifra del índice de inflación del mes de agosto comenzaría con un 0. El índice de inflación dado a conocer por el Indec el jueves pasado aleja cualquier posibilidad de que ese pronóstico se convierta en realidad. La inflación sigue siendo un problema que el gobierno no puede solucionar. Otra proyección que tampoco se va a poder cumplir es la inflación proyectada en la Ley de Presupuesto. Para quien lo recuerde, ese índice era de 16.9%. Las proyecciones actuales, en cambio, vaticinaban que el índice anual estará rondando el 30%. ¿Y entonces?

Alguna alarma ha comenzado a sonar en las arenas de la Libertad Avanza. Por eso fue que Karina Milei decidió reactivar sus contactos con Mauricio Macri. La situación del expresidente es muy particular. Él sabe que, al día de hoy, no tiene ninguna chance de ganar la elección presidencial de 2027 si es que decidiera presentarse. No hay ninguna encuesta que le augure ventura alguna en esa votación. Hoy en día, su lucha parece estar más ligada a lograr la supervivencia del PRO. Pero algo pasó en las arenas del oficialismo como para que se reabrieran los canales de comunicación entre “La Jefa” y el ingeniero Macri. No hay amor en la relación entre los Milei y Macri; ni siquiera milanesas. Los une el espanto y el saber que, si no se juntan, el peronismo tiene chances de competir con posibilidades de ganar. Esto no representa ninguna novedad. Al fin y al cabo, es lo que ocurrió en 2023. Lo que sorprende es la necedad para reconocer esto por parte de los hermanos Milei. ¿De quién fue la idea de maltratar tanto al ex presidente?

En la vereda de enfrente, el peronismo ha vislumbrado que el cúmulo de errores cometido por el gobierno le ha abierto una chance de eventual victoria. Producto de ello se reunieron Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner. Es lo que se dice, un verdadero tren fantasma. ¡Cuánto fracaso junto!