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domingo, 29 de marzo de 2026

Adorni, un problema… @elprofesorcapomasi...

Adorni, un problema…

El fantasma de Espert. Dibujo: Pablo Temes.

La noticia del buen resultado en Estados Unidos llega cuando el jefe de Gabinete está más cuestionado.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 29/03/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


¿Tiene Manuel Adorni el ‘boleto picado”? No son pocos los que dentro del mismo gobierno dicen que sí. Sobrevuela por los pasillos del poder el fantasma del caso de José Luis Espert, al que el Presidente defendió con uñas y dientes hasta el final de sus días como diputado tras el escándalo que lo vinculó a Fred Machado, el empresario argentino detenido en los Estados Unidos bajo la acusación de conspiración, lavado de activos y estafas. Defenderlo al jefe de Gabinete se hace día tras día más difícil. La fallida conferencia de prensa del miércoles pasado así lo demostró. Habría bastado con que Manuel Adorni hubiese mostrado la factura del pago de los vuelos privados de ida y de vuelta a Punta del Este para que la enmarañada riña en que acabó el ida y vuelta con los periodistas hubiese llegado a su fin. “Acá está la factura. Fin!” hubiera sido la frase –la única posible– que habría puesto un punto final contundente a ese intercambio de chicanas con las que el jefe de Gabinete intentó desacreditar a los colegas que, preguntando y repreguntando –que es lo que los periodistas hacemos– buscaban las respuestas que nunca llegaron. “Sos apenas un periodista”, dijo un Adorni claramente conturbado para no contestar a uno de los colegas que, sin arredrarse insistió preguntando sobre quién había pagado esos vuelos.

Quienes conocemos al jefe de Gabinete de su paso por los medios, sabemos lo que hubiera dicho si un funcionario hubiese estado en su misma situación: “Afuera. Fin”.

Es notable, pues, observar cómo el poder modifica las conductas de las personas. Y, como se ve, eso atraviesa a casi todos los partidos y estructuras políticas, sean de la ideología que fueren. Escudarse en la supuesta reserva judicial para no dar a conocer el documento que hubiera aclarado el tema y puesto fin a todo este asunto que ha generado una crisis política dentro del oficialismo que desnuda, además, las internas brutales que lo atraviesan.

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En este momento, Adorni representa un problema para el Gobierno. Ya no le sirve porque socava sus bases de credibilidad entre sus adeptos y da pie para que desde el peronismo kirchnerista se disfracen de honestos y paladines de una probidad que nunca tuvieron. ¡Un verdadero disparate! El mejor servicio y favor que Adorni le debería hacer al Presidente y al Gobierno todo es renunciar. Sin embargo, Javier Milei y su hermana Karina han decidido mantenerlo en su cargo cueste lo que costare, lo que constituye un grosero error. Y, para reforzar esa defensa, el Presidente ordenó que conspicuos integrantes del Poder Ejecutivo asistieran a la conferencia de prensa para la que hubo mucho “coaching que, como siempre pasa cuando la verdad está ausente, no sirvió para nada. Así se los vio en primera fila al ministro de Economía, Luis Caputo, a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, al “coloso” Federico Sturzenegger y a Santiago Caputo con caras de piedra y azoro, seguramente conscientes del barro en el que estaba metido el jefe de Gabinete

El caso Adorni reavivó las internas –feroces– entre la hermana del Presidente y Santiago Caputo. ¡Es notable comprobar una vez más la embriaguez que produce el poder! A ninguno de los dos parece interesarles el daño que le hacen al Gobierno. Tampoco parece que esto le interese mucho a Javier Milei. Penoso.

La decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York anulando el juicio contra la Argentina por la expropiación de YPF no pudo haber ocurrido en mejor momento para el Gobierno. En medio del “affaire” Adorni, la noticia –excelente– obró como un salvavidas que, además, despejó el horizonte aún complejo de la estrategia economía del Gobierno. Para tomar dimensión de lo que hubiera representado un fallo adverso, basta con ponderar los siguientes datos: los 16 mil millones de dólares que había establecido la jueza Loretta Preska que, con adicionales, hubiera llegado a 18 mil millones, equivalían a la mitad de las exportaciones agropecuarias y superaban el total de préstamos que el Fondo Monetario Internacional le otorgó para mantener el programa económico. Un fallo adverso, hubiese acarreado un sin fin de problemas al país. Hay que recordar que, ante la negativa del Gobierno de entablar una negociación, el fondo Burford venía tratando demeter presión a nivel internacional para embargar activos que empezaban por las acciones de YPF y seguían por las reservas de oro del Banco Central, los aviones de Aerolíneas Argentinas, plantas de energía de Enarsa y los satélites de Arsat.

En su mensaje en la red social X, Javier Milei le agradeció las gestiones del Departamento de Estado –es decir del gobierno de Donald Trump– en la defensa de la posición argentina.

Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, que fueron los responsables de haber originado este problema mayúsculo para el país, y Mauricio Macri salieron a reivindicar su gestión en este largo juicio, al mismo tiempo que lo hizo Milei en su mensaje por cadena nacional. Lo de la ex presidenta y el actual gobernador –a la sazón el ministro de Economía que instrumentó la nacionalización de YPF– es de un cinismo que no sorprende. Ambos deberían leer con atención el fallo de la Corte de Apelaciones que señala explícitamente que el Estado argentino violó de manera flagrante su compromiso con los inversores. ¡Incorregibles ambos, Jorge Luis Borges dixit!




martes, 17 de marzo de 2026

Tensión en el Gobierno - Titanes en el ring… @elprofesorcapomasi...

 Tensión en el Gobierno - Titanes en el ring…

Banana Republic. Dibujo: Pablo Temes.

La interna libertaria se profundiza. La pelea de Caputo y Karina ahora se trasladó al Ministerio de Justicia. 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 08/03/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Es ya bien sabido que, si hay algo que a Javier Milei le encanta, es la confrontación. Para ser más precisos, la riña. Esto tiene que ver no solo con su personalidad, sino también con su “expertise” mediático, que forjó a lo largo de sus años como panelista tanto de Intratables, en la época que lo condujo Santiago del Moro, como de Animales sueltos, el programa que supo conducir Alejandro Fantino, ambos en el canal América. Por lo tanto, quien piense que con insultos, descalificaciones o bravuconadas lo va a intimidar o amedrentar se equivoca de acá a Marte o el planeta que se elija.

Eso fue lo que se vio el domingo pasado durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. El peronismo y la izquierda creyeron que con sus bravuconadas iban a amilanar a Milei. Y lo que pasó fue todo lo contrario: la circunstancia le permitió usar su lengua filosa descargando sus descalificaciones contra adversarios con los que se siente cómodo –muy cómodo– ya que ofrecen flancos débiles por doquier y le regalan oportunidades permanentemente para hacer política fácil y diferenciarse del pasado que estos representan.

Milei se mueve cómodo en la confrontación y aprovecha cada choque para reforzar su narrativa.

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Dicho esto, de los varios adjetivos calificativos que podrían corresponderle a lo sucedido en la Asamblea Legislativa del domingo pasado, el que mejor lo define es bochornoso. Lamentable también aplica. Una oportunidad perdida para exponer sus logros de manera seria, contextualizarlos y hacer foco en lo que vendrá. No es su estilo y no lo va a cambiar salvo que la opinión pública le dé la espalda, cosa que en el corto plazo tampoco parece posible. La oposición –prácticamente inexistente– ha perdido la brújula hace rato. Milei lo sabe y lo disfruta. Un capítulo aparte dentro de este “espectáculo” merece la relación entre el Presidente y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, con quien los puentes están absolutamente dinamitados. Milei ya la acusa directamente de traidora. La sorprendente historia de los vicepresidentes argentinos se repite una vez más. Por si alguien no lo tenía claro, Villarruel ya hizo saber que de ninguna manera va a renunciar. Tiene carácter y está decidida a aguantar en un lugar que, lógicamente, le sigue dando protagonismo. La última pincelada con sello propio fue su presencia en la Fiesta de la Vendimia –ayer sábado– a pocos días de su pelea verbal con el ministro de Defensa, Luis Petri, que, como buen mendocino, se sabía que estaría allí.

Pero el clima de pelea interna del Gobierno no se limita a la mala relación entre Milei y Villarruel. La disputa a matar o morir entre Karina Milei y Santiago Caputo tampoco se detiene. Esta semana el foco del enfrentamiento fue el Ministerio de Justicia. Las tantas veces anunciada salida de Mariano Cúneo Libarona fue el origen de este nuevo capítulo. Caputo aspiraba a colocar en ese puesto clave al viceministro Sebastián Amerio que, dicho sea de paso, venía trabajando desde hace tiempo para ser el sucesor. Todos conocían sus intenciones y sus aspiraciones políticas. “Se calzó el traje antes de tiempo” –dicen con ironía sus detractores en el ámbito de la Justicia–. El premio consuelo resultó ser su desembarco en la Procuración del Tesoro. En la entrevista que Cúneo Libarona le dio a Marcelo Bonelli por Radio Mitre el día de su renuncia fue lapidario con Amerio. No quedaron dudas, pues, de que el designado sería producto de la decisión de Karina Milei. Y no solo del ministro, sino también de su vice. Juan Bautista Mahiques fue clarísimo en su mensaje en la red social X –cuando le agradeció taxativamente a la hermana del Presidente, quien, además, nombró al número dos de la cartera, Santiago Viola–. El nivel de enfrentamiento es tan profundo y, a la vez, absurdo, que en la transmisión oficial que se hizo de la Asamblea Legislativa, a Caputo –el asesor– no se lo mostró. Esa orden se extendió a Daniel Parisini –el Gordo Dan–, uno de los militantes más ruidosos de la rama celestial de La Libertad Avanza.

El nivel de internismo es tan duro que la transmisión oficial de la apertura de sesiones no mostró al superasesor.

Es preciso mencionar que, en momentos de enfrentamiento del Gobierno con la cúpula de la AFA y con investigaciones judiciales en curso, la designación de Mahiques despertó toda clase de suspicacias por los supuestos vínculos de “la familia judicial” con los investigados. Daniel Vítolo, ahora extitular de la IGJ, fue uno de los primeros –junto a los titulares de otros organismos– en ser eyectado de su puesto. Vítolo había solicitado veedores para seguir de cerca la escandalosa situación del organismo rector del fútbol con Tapia y Toviggino a la cabeza. Para ser justos, el flamante ministro aseguró en declaraciones a LN+ que sostendrá ese pedido, lo cierto es que casi nadie quedó conforme. El Presidente habló de “la moral como política de Estado”, el electorado espera que la tan mentada lucha contra la casta no sea selectiva. Un giro empírico en su lucha contra la corrupción en el fútbol sería injustificable y una desilusión para todos los que creyeron en su palabra.

Milei ya está en Miami para la reunión organizada por Trump para sus aliados en la región. La guerra en Medio Oriente abre nuevos interrogantes respecto a su impacto en la economía mundial. Un conflicto bélico nunca es bueno para nadie. El líder libertario no debería envalentonarse por estar del lado de las principales potencias. El rol de la Argentina en un conflicto que le es ajeno es absolutamente secundario y nadie debería confundirse al respecto. El poder nubla la mente y rodearse de los líderes más poderosos del mundo requiere de una templanza y una conexión con la realidad muy fina para no terminar dando pasos en falso.




lunes, 5 de enero de 2026

Triunfos políticos, pero sin derrame en la economía… @elprofesorcapomasi...

Triunfos políticos, pero sin derrame en la economía…

Dibujo: Pablo Temes.

Luego de un 6 de septiembre fatídico, el oficialismo no dejó de tener victorias electorales y legislativas.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 04/01/2026 y publicado por el © Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Fue el fin de año soñado para el Gobierno. Inimaginable tan solo tres meses y medio atrás. Aquel 6 de septiembre fue un día de pesadilla no solo para el oficialismo, sino también para el país. La aplastante victoria electoral del peronismo en las elecciones para la Legislatura provincial y los concejos deliberantes en las intendencias en la provincia de Buenos Aires representaron un golpe tremendo para La Libertad Avanza que dejó al desnudo los gruesos errores cometidos por Karina Milei tanto en el armado de las listas de candidatos como en la estrategia de campaña.

“Tenemos que aprender de los errores cometidos”, dijo con rostro adusto el Presidente en su discurso en el que reconoció la derrota. No está claro cuánto de ello –el reconocimiento de los errores propios– ocurrió en la campaña. Lo que quedó claro fue que ocurrieron dos cosas que permitieron revertir ese resultado de catástrofe para el oficialismo: la primera fue la soberbia que exhibió el kirchnerismo ante la posibilidad de su reverdecer, lo que generó el espanto de un sector de la sociedad que, habiendo decidido no ir a votar en la elección provincial, tuvo clara conciencia del abismo al que otra vez se asomaba la Argentina si el peronismo ganaba y, aun discrepando de muchas de las ideas y medidas adoptadas por el Gobierno, cambió de parecer y fue a sufragar en la elección del 26 de octubre para frenar cualquier posibilidad de una vuelta a esa espantosa gestión que terminó con una inflación anual del 211,4%.

Para completar ese alineamiento de los planetas favorable al Gobierno, es menester incluir el escándalo de corrupción que sacude los cimientos de la Asociación del Fútbol Argentino que, a la manera de un poderoso viento de cola, ha ayudado – y seguramente lo seguirá ayudando– al oficialismo a surfear diciembre y enero sin ningún sobresalto, a contramano de lo que habían predicho los líderes de la decadente CGT, algunos dirigentes de la izquierda y los gerentes de la pobreza En el peronismo, por su parte, son cada vez más los que empiezan a inquietarse con las revelaciones que sobre este asunto se van produciendo a diario. La trama permite enmarcar al “Afagate” como un caso de corrupción y lavado de dinero. Se ha abierto ante los ojos de la opinión pública un encadenamiento de hechos y personajes que muestran cómo esa máquina de generar dinero turbio y usarlo para objetivos también turbios –que se remonta a la época del Grondonato– continuó hasta el presente, con metodologías más sofisticadas y, hasta hoy, con lo misma impunidad.

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Las revelaciones de esta semana pusieron en el centro de la escena a Javier Faroni, que supo ser un exitoso productor teatral en Mar del Plata, quien, de la noche a la mañana, sorprendió apareciendo como miembro del directorio de Aerolíneas Argentinas en los albores de la presidencia de Alberto Fernández, siendo que no tenía ningún antecedente dentro de la actividad aerocomercial. Debió dejar este cargo en 2022 en medio de denuncias por bienes no declarados en el exterior y acrecentamientos patrimoniales. Se lo recuerda porque en los años de la pandemia se encargó de organizar los vuelos de repatriación de futbolistas. Ese fue el comienzo de su relación con Claudio Tapia.

La foto, pues, muestra una situación política absolutamente favorable para el Gobierno. La consolidación de su poder en las dos cámaras del Congreso le garantizan la gobernabilidad, es decir, la posibilidad de implementar las medidas necesarias para llevar adelante su gestión. Esta circunstancia tiene, en principio, dos consecuencias: la primera es que aparece otra vez la peligrosa tendencia del oficialismo a gobernar por decretos de necesidad y urgencia; la segunda, que Javier Milei no podrá adjudicar al kirchnerismo ser la causa de los eventuales problemas, errores, dificultades o malos resultados de su gestión.

Desde el punto de vista de la economía, el año que pasó dejó expuesta una dualidad cuya solución representa el principal desafío del Gobierno: la macroeconomía se ordenó, pero eso no representó en paralelo una mejoría para el bolsillo de la gente de a pie. Ese “derrame” aún no llegó.

La reforma de la ley de Inteligencia, formalizada el viernes a la mañana a través del decreto 941/2025 publicado en el Boletín Oficial, representa un ejemplo claro de lo arriba expresado. Es, claramente, una violación flagrante de los principios establecidos en la Constitución Nacional. Una reforma de este tipo debe hacerse exclusivamente por medio de una ley, es decir, debe ser aprobada por el Congreso. Constitucionalistas destacados de diversas corrientes ideológicas han coincidido en su crítica. Como muy bien lo señaló con absoluta contundencia y claridad el Prof. Dr. Daniel Sabsay, este decreto “concede facultades extraordinarias al Presidente. Entre otras aberraciones, un funcionario podrá detener a personas en la vía pública. Espero que la Justicia declare la inconstitucionalidad”. Si esto lo hubiera hecho el kirchnerismo, todos los integrantes de este gobierno, con Javier Milei a la cabeza, lo estarían criticando severamente.

El relativismo moral es uno de los grandes males de la política en la Argentina y en el mundo. Si Milei quisiera convertirse en un verdadero estadista, no debería permitir tales avasallamientos.





domingo, 23 de noviembre de 2025

Negociaciones - Era de contradicciones en el seno del poder de LLA… @dealgunamanera...

Negociaciones - Era de contradicciones en el seno del poder de LLA…

No creo en las Karinas, pero que las hay, las hay. Dibujo: Pablo Temes.

La irrupción de Adorni y Santilli en un rol negociador no termina de hacer más fluido el diálogo con otros sectores. 

Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 23/11/25 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

Son días de negociaciones políticas febriles. Es una dinámica poco vista a lo largo de los dos primeros años del gobierno de La Libertad Avanza. “Es distinto de lo que pasaba cuando hablábamos con Francos”, señalaba esta semana uno de los representantes provinciales que participan de esta ronda de conversaciones. En verdad, el problema no era el exjefe de Gabinete; el problema era Javier Milei.

Era él quien no cumplía con lo que se prometía en esos encuentros. Esa actitud del Presidente parece haber cambiado después del 26 de octubre. Es que el triunfo electoral lo dio no solo la reconfirmación de su poder sino también la comprensión de que el camino de la confrontación puede servir para ganar una elección, pero no para gobernar. No ha sido menor para arribar a esa conclusión la posición del gobierno de los Estados Unidos, cuyo apoyo fue clave para generar el marco de estabilidad económica que hizo posible superar un estado de zozobra que estaba poniendo en riesgo tanto la economía como la gobernabilidad. “Al Presidente no le quedaban muchas opciones: o cambiaba y abría la cancha o la gestión se le iba a hacer cuesta arriba, aun con el buen resultado electoral”, sentenció un allegado a un gobernador del Norte.

El rol de Guillermo Francos ha pasado ahora a ser desempeñado por el ministro del Interior, Diego Santilli. Por ahora, Manuel Adorni acompaña. Santilli, formado en el peronismo, tiene el know how que exige su cargo. Siempre ha sido un hombre hábil, con soltura política y capacidad de negociación. Los que conocen las internas del Gobierno señalan que esa capacidad de dialogar y de entender el quid de la negociación política está inquietando al ministro de Economía, Luis Caputo. Los gobernadores piden plata a cambio de apoyar las reformas que pretende implementar Milei. Es lo que hacen siempre, gobierne quien gobernare. Esa metodología disgusta profundamente a Caputo quien, en estas horas, salió fuerte en las redes a desmentir un artículo publicado en The Wall Street Journal en el que se informaba que la asistencia a la Argentina por parte de los bancos estadounidenses rondaría los 5 mil millones de dólares y no los 20 mil millones que se habían anunciado. “Nunca hablamos con los bancos de un rescate de 20 mil millones. Es una operación más, con la sola intención de generar confusión”, escribió. Ante tal manifestación, fue imposible no recordar que, hace tan solo un mes, el ministro dijo en LN+ que había “un swap de 20 mil millones. Y estamos trabajando en otra facilidad por otros 20 mil millones, y ya lo dijo el secretario del Tesoro” (sic). Caputo se siente con el poder suficiente como para aspirar a que toda negociación política esté lejos de incomodar o poner en riesgo sus objetivos. Es lógico, luego de tantos elogios derramados por el primer mandatario.

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Es decisiva la floja imagen del primogénito de los Kirchner en sus apariciones.

En medio de esta circunstancia, las internas dentro del oficialismo están lejos de haber cesado. Karina Milei avanza mientras Santiago Caputo retrocede. La hermana del Presidente está empeñada en moverse intensamente en lo que es su objetivo: la conformación del partido a nivel nacional. La prioridad absoluta es la elección presidencial de 2027. El Jefe necesita seguir acumulando poder a nivel federal para contar con apoyo local en cada una de las provincias. Hay quienes dicen que aprendió la lección y que ya no busca confrontar en aquellos territorios donde le resultaría más fácil apoyarse en aliados circunstanciales. Solo el tiempo se encargará de mostrar si este cambio de actitud es realmente cierto. “Karina aprendió muy rápido a construir y manejar el poder. Lo ejerce de forma bastante brutal y siempre se ha sentido más cómoda sin ceder un centímetro de terreno. Difícil que eso cambie”, aseguró un opositor moderado que tuvo que padecerla en carne propia.

La ventaja crucial con que cuenta el oficialismo a la hora de afianzar su poder es que tiene enfrente a un peronismo desmembrado e incapaz de encontrar una figura detrás de la cual encolumnarse. Axel Kicillof no termina de convencer y, a estas alturas, se parece más a una figura de transición que a una oportunidad de peso con chances reales de competir en 2027. Los problemas que atraviesa la Provincia y la necesidad de conseguir financiamiento para hacer frente a sus propios vencimientos desnudaron las internas que condicionan al gobernador; en primer lugar asediado por La Cámpora. El mandatario provincial no hace caso a los incrédulos y sigue adelante con su juego de confrontación directa con Milei. La interna entre los Kirchner y el ex mimado de la señora condenada sigue teniendo de rehén al peronismo bonaerense. “No podemos continuar viviendo del pasado; hasta que no nos saquemos de encima el relato de los tiempos grandiosos de Cristina, el partido no terminará de salir del pantano y no tendremos la oportunidad de ser competitivos ni ahora ni en el 27”, graficó uno de los intendentes que le sirven de soporte al gobernador. El territorio sigue siendo la apuesta más fuerte de Kicillof, dispuesto a enterrar a su otrora jefa política. La intrascendencia de Máximo Kirchner al frente del PJ local condiciona sus posibilidades en las próximas elecciones por el control del partido. La paciencia se terminó y la floja imagen del primogénito de los Kirchner en sus últimas apariciones públicas fue decisiva.

Hace solo algunos meses, La Libertad Avanza no imaginaba el cierre de año auspicioso que tendrá. Una oportunidad única que el presidente Milei no debería dejar pasar.



domingo, 2 de noviembre de 2025

Francos cayó en la interna Milei-Karina-Caputo… @dealgunamanera...

Francos cayó en la interna Milei-Karina-Caputo…

No pudo con esta última granada, Guillermo Francos. Dibujo: Pablo Temes.

La renuncia del jefe de Gabinete expuso la guerra interna. Su salida fortalece a Karina y a Caputo, el joven.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 01/11/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


No hubo tregua para Guillermo Francos. El protagonismo que Javier Milei le dio en la noche triunfal del domingo no fue más que el reconocimiento postrero que se le da a alguien en el medio de una despedida. Los que conocían al dedillo el devenir de las relaciones entre uno y otro marcaban con tono asertivo que ese lazo estaba roto.

Recuérdese que el ahora exjefe de Gabinete se había quejado por las desautorizaciones verbales y fácticas a las que lo venía sometiendo Santiago Caputo y hasta había reclamado públicamente –aunque sin nombrarlo– por la falta de responsabilidad que implica no estampar la firma en los actos de gobierno. Seguramente, al hacerlo, debió haber tenido la esperanza de que Javier Milei lo respaldara y acabara con esa situación. Pero nada de eso ocurrió. Fue una esperanza vana. Desde el lunes mismo las versiones alrededor de su salida del gabinete rodaron sin cesar en una especie de continuado. Esas versiones incluían los nombres posibles de sus sucesores. El nombre que más sonaba era el de Santiago Caputo. Sin embargo, algunas de esas murmuraciones de pasillo daban el nombre de Manuel Adorni como el del posible sucesor. A quienes sostuvieron esa posibilidad les cabe el reconocimiento de un acierto.

Es el mismo acierto que tuvieron los que, hace muchos meses, anticiparon que Adorni no asumiría su banca en la Legislatura porteña. Finalmente, entonces, la candidatura del ahora ex vocero fue testimonial.

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La interna del Gobierno le fue mostrando a Francos que sus días en el gabinete estaban contados. En su última entrevista con Eduardo Feinmann dijo con toda claridad que no se veía en ningún otro cargo que no fuese el de jefe de Gabinete. Jugó su pleno en un mensaje claro para el Presidente, para su hermana Karina y para el propio asesor estrella. Durante esas horas, también, buscó tener un diálogo directo con Milei, intento que no prosperó. Mientras tanto seguía estando en el centro de las especulaciones y, ante cada micrófono se veía obligado a tener que responder –una y otra vez– que nada sabía de su futuro. Ese hartazgo hizo eclosión el viernes por la tarde, cuando, finalmente, tuvo lugar la conversación final con el jefe de Estado. A los que conocían las internas en el entorno del Poder Ejecutivo, la noticia de la renuncia de Francos no los sorprendió. Tal vez sí los sorprendió el momento, al igual que su texto de renuncia. “Ante los persistentes trascendidos sobre modificaciones en el Gabinete Nacional, me dirijo a Usted con el objeto de presentarle mi renuncia al cargo de jefe de Gabinete de Ministros, para que pueda afrontar sin condicionamientos la etapa de gobierno que se inicia luego de las elecciones nacionales del pasado 26 de octubre”. Hay una entrelínea de reproche indisimulable al Presidente que, ante esos “persistentes trascendidos” no hubo por su parte –ni de su entorno– ningún movimiento para desmentirlos. Tampoco hubo ninguna acción para frenar la salida de Francos.

En el medio de todas estas tribulaciones, el desafío del Gobierno es uno: llevar adelante las transformaciones que la Argentina necesita para modernizar su legislación laboral y modificar su estructura impositiva en pos de crear las condiciones que permitan generar crecimiento y desarrollo para que haya más y mejores fuentes de trabajo genuino, bien remunerado y en blanco. Junto con ello está la necesidad de un Estado moderno que cumpla con su rol de brindar educación, salud, seguridad, justicia y defensa. Esto exige consensos. Es lo que desde todos los sectores de una sociedad que está harta de enfrentamientos estériles le reclaman a Javier Milei. ¿Lo comprenderá? ¿Lo comprenderá su hermana Karina? ¿Lo entenderá Santiago Caputo? En este contexto la salida de Francos está muy cerca de ser un gol en contra. Su cintura política y su capacidad para tender puentes en medio de los ataques de furia de Milei contra sus aliados y sus rivales han sido únicas dentro del equipo violeta. ¿Acaso Milei tuvo que sacrificar una de sus piezas más valiosas para zanjar las terribles internas en el seno del poder entre su hermana y el joven Caputo? Es probable. Lo seguro es que los tiempos se aceleraron y lo que parecía que tendría lugar luego del recambio legislativo estalló de repente.

Varios ministros dejaron trascender que el aire en la cima del poder era irrespirable. Rápido de reflejos, el Presidente optó por intentar equilibrar el poder puertas adentro del triángulo de hierro. Al dejar ir a Francos, le allanó el camino a Caputo. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que Adorni es, junto a los Menem, uno de los mimados de la hermana Karina; con su nombramiento, se aseguró el control de la Jefatura de Gabinete para que no caiga en manos de su rival político interno. Volviendo al futuro del joven maravilla, aún no se conoce cuál será su nuevo rol pero ha trascendido que quedaría al frente de una supercartera que podría absorber interior, con amplias funciones de interlocutor político con los gobernadores, algo para lo que Manuel Adorni no parece tan habituado. “Ganó Karina” –aseguró una voz al tanto de esas luchas de poder–. Nadie puede asegurar que en la convivencia interna vuelva a reinar la concordia; lo único cierto es que el triunfo arrasador del Gobierno en las urnas le dio el poder suficiente para hundir aún más al peronismo en su crisis y le dio la oportunidad de poder avanzar con las reformas antes mencionadas para que el país arranque de una vez y para siempre. La contracara es que se acabaron las excusas, el momento de despegar es ahora o no lo será por un largo tiempo más.







domingo, 5 de octubre de 2025

Crisis Libertaria - El oficialismo pierde el rumbo en plena campaña… @dealgunamanera...

 Crisis Libertaria - El oficialismo pierde el rumbo en plena campaña…

Mundos subterráneos. Dibujo: Pablo Temes.


Los casos Spagnuolo y Espert golpean la credibilidad de Javier y Karina Milei. La interna se desordena.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el sábado 04/10/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El Gobierno transita por un momento de tribulaciones continuadas. La zozobra parece no tener fin. A la compleja situación económica –el efecto Trump parece haberse diluido– se le agregan los problemas puntuales que golpean a protagonistas claves de su elenco. Los audios de Diego Orlando Spagnuolo hablando sobre coimas pedidas a la droguería Suizo Argentina para ser destinadas a Karina Milei horadaron la imagen de honestidad del Gobierno y tuvieron un efecto muy negativo sobre la performance electoral de La Libertad Avanza en las elecciones distritales del 7 de septiembre pasado para la provincia de Buenos Aires. 

Las consecuencias adversas del caso que, dicho sea de paso, muestra un escasísimo avance judicial, las sigue viviendo Karina Milei en carne propia: el miércoles pasado fue abucheada en el Movistar Arena por gente que le endilgaba el quedarse con el ya famoso “tres por ciento”. Hay dudas entre los propios. A esa saga se le ha sumado esta semana la del diputado José Luis Espert, cuya situación en la campaña y en la presidencia de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja se hace insostenible. Su falta de respuesta ante cada una de las diez veces que Pablo Rossi le preguntó en su programa de A24 sobre si había cobrado los también ya célebres 200 mil dólares provenientes de un pago de Fred Machado, acusado por la Justicia de los Estados Unidos por narcotráfico y lavado de dinero, y el posterior y malísimo intento de explicación dado el jueves por la noche, no hicieron más que hundirlo. Tampoco pudo responder en el mismo espacio al periodista Santiago Fioriti. La documentación publicada en diarios, difundida en radios y mostrada en todos canales de televisión y streaming demolió todos y cada uno de sus argumentos con una contundencia implacable. Los libertarios de la primera hora están furiosos. “Parecemos un equipo amateur. El papelón en los medios no tiene vuelta atrás. ¿Para qué se expuso? Él sabía que había fotos y videos. ¿No lo pensó?”, se preguntan por estas horas en el elenco violeta.

"Parecemos un equipo amateur. El papelón en los medios no tiene vuelta atrás. ¿Para qué se expuso?" 

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Por ello, el único camino posible que le queda a Espert para evitarle al Gobierno males mayores es bajarse de la campaña. Le va a ser imposible evitar hablar de este tema tan oscuro y sospechoso en cualquier lugar en el cual se presentare. La oposición –con razón– continuará asestándole golpes uno tras otro. Salvo un imponderable, que no se ve hoy en el horizonte, esto le pone también fin a su aspiración de ser candidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

El único sostén del “Profe”, como lo llama, proviene de Javier Milei. En el gabinete nadie lo quiere. Santiago Caputo no lo quiere: la hermana del Presidente, tampoco. Patricia Bullrich fue la primera en sostener públicamente que debía dar explicaciones más allá de algún intento posterior de bajar la intensidad. La ministra es experta en detectar el cambio de los vientos. Esto refleja también la nebulosa en la que está sumido el oficialismo todo. No hay directiva que se siga de forma orgánica, socavando –al mismo tiempo– la palabra del propio presidente. Cada uno dice lo que le parece y cuando le parece. Las contradicciones son enormes.

El Gobierno ha perdido el aura angelada que lo acompañó sorprendentemente durante los primeros 19 meses de gestión. Esa pérdida se refleja, entre otras cosas, en esa falta de timing y de adecuada evaluación de la realidad. Un ejemplo de ello lo dio en la media mañana del viernes el vocero presidencial, Manuel Adorni, cuando anunció un plan de mejoras para el Hospital Garrahan de 30 mil millones de pesos. ¿Hacía falta esperar que se revirtiera el veto presidencial al presupuesto para el hospital, para que saliera esa ayuda? ¿De quién fue la idea de maltratar sistemáticamente al personal que allí se desempeña? La motosierra que le fue útil en la construcción inicial hoy parece condenarlo.

Lo mismo se aplica para el caso de Mauricio Macri, a quien Javier Milei y su hermana maltrataron de todas las formas posibles. Resulta que ahora Macri adquiere un relieve muy importante como dador de gobernabilidad ante la eventualidad de un mal resultado electoral el próximo 26 de octubre. En ese sentido, el tema de la gobernabilidad fue un reclamo directo de las autoridades del Fondo Monetario Internacional que, a tales fines, le exigieron a Milei acuerdo con el expresidente y con los gobernadores que aún tienen afinidad con él y con quienes se peleó. Dentro del PRO la actitud colaborativa –una vez más– de su líder divide las aguas. Hay quienes sostienen que no tiene sentido “subirse a un avión que viene perdiendo altura y sin un motor”.

Del otro lado están los que tienen una mirada maquiavélica del asunto: “No es momento de venganzas infantiles. Milei sabe que no tiene margen de maniobra, esta vez su actitud deberá ser distinta o el barco se hunde”.

La realidad es todavía más exigente. La Libertad Avanza deberá cerrar acuerdos con los gobernadores luego del 26. Si alcanza un resultado ajustado o mínimamente favorable, necesitará de acuerdos variopintos para obtener una seguridad que el macrismo solo no le puede garantizar. Volveremos a ver al ministro Guillermo Francos conduciendo la ambulancia para socorrer a los heridos que se han quedado por el camino. El cachetazo de la política es una enseñanza que Milei no debería olvidar jamás.