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jueves, 1 de octubre de 2026

Problemas graves que tienen pocas explicaciones… @elprofesorcapomasi...

Problemas graves que tienen pocas explicaciones…

Karina patisserie. Dibujo: Pablo Temes.

Los datos no acompañan a un relato oficial que no consigue convencer a quienes deben decidir inversiones.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 26/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires República Argentina.

“Nos salen los dólares por las orejas”, le dijo Javier Milei por Canal 13 y TN a Nieves Zuberbühler en la nota que le concedió en pleno Manhattan. Y agregó: “llevamos un récord de haber bajado la pobreza a la mitad, es decir, de sacar 14 millones de personas de la pobreza”.

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“Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. (puntos porcentuales) y 1,2 p.p. con relación al semestre previo, ambas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024. Frente a dicho período, la tasa de pobreza se redujo de 52,9% a 32,3%, en tanto la de indigencia cayó de 18,1% a 7,5%”, consignó Luis Caputo en la red X. La manipulación de los datos por parte del ministro es indiscutible. La comparación es con el primer semestre del 2024, es decir, el lastre dejado por el desastroso gobierno de Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner, y no con el último semestre de 2025. Hay que recordar también que durante un reportaje con Horacio Riggi en abril pasado, el ministro afirmó: “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. Desde entonces ya pasaron casi seis meses en los que nada de ese vaticinio se cumplió. Lo que es más preocupante aún, es que no hay visos de que esa mejoría se concrete en lo que resta de aquí a la finalización del mandato. De hecho, el presidente pronosticó que la bonanza llegaría recién en 2028 en caso de ser reelegido.

El destino quiso que en los mismos días coincidieran en Nueva York Milei y Axel Kicillof. La imagen que dejaron fue lamentable. A quienes escucharon al Presidente no les gustó el tono agresivo y los insultos hacia el gobernador de Buenos Aires. Ese clima de antinomia genera no sólo rechazo sino también espanto, sobre todo porque en el auditorio que lo scuchaba la única certeza es la incertidumbre. Eran muchos los asistentes que tienen información sobre las encuestas que circulan por aquí en las que la victoria del oficialismo está en serias dudas. Junto con ello están los datos de las falencias del plan económico. Y esas falencias arrojan sombras sobre el futuro. Pero la ecuación es más simple aún, los inversores buscan entornos de tranquilidad y previsibilidad –al menos a mediano plazo– y la catarata de insultos de Milei espantó a más de uno.

Si acerca del actual gobierno hay dudas, lo que abunda sobre Kicillof es la preocupación. El grupo de empresarios con los que se reunió y con los que habló fue reducido. Nadie tiene un interés genuino en escuchar a una persona que siente una genuina aversión por la esencia del capitalismo. Varios de los que acudieron a su convocatoria lo hicieron por temor. Eso es lo que genera el gobernador lanzado a candidato del peronismo. Todos son conocedores de su pasado y su presente que destaca por su mala gestión, algo por lo que él culpa al gobierno nacional. Es verdad que este es un tiempo particularmente difícil. Pero su primer mandato en la provincia –cuando gobernaba el kirchnerismo– no fue mejor. Para colmo, al mismo tiempo que Kicillof fatigaba salones en Manhattan, Máximo Kirchner se despachaba con declaraciones en las que hablaba de la necesidad de crear un nuevo impuesto –a la manera de lo fue el impuesto solidario de la pandemia– para dejar en claro que el kirchnerismo aspira a volver al poder en su peor versión.

Internas libertarias.

En La Libertad Avanza las internas no cesan. La cena para la foto del miércoles en las que la estelaridad la compartieron Karina Milei y Patricia Bullrich no fue más que eso. La senadora está siguiendo con mucha atención –y preocupación– lo que está pasando en la opinión pública y en la interna del gobierno. Respecto de esta última, por los pasillos del poder no deja de hablarse de la denuncia de la diputada Marcela Pagano sobre irregularidades cometidas por allegados directos a Karina Milei que habrían causado una refriega entre los hermanos. Lo cierto es que esas irregularidades –robo de comestibles en la Quinta de Olivos  hizo que el Presidente eyectara de ese lugar clave del poder al intendente de la Residencia, Osvaldo Sosa, y a su cuñada e íntima amiga de Karina, Belén Agudiez, más conocida al interior del Gobierno como “La Brujita”. “La sabiduría comienza con la reflexión sobre sí mismo”, reza la famosa frase de Séneca que le vendría muy bien aplicar a Javier Milei en medio de las procelosas aguas de confrontaciones inútiles y pasiones desbordadas por las que navega su gobierno.



domingo, 20 de septiembre de 2026

¿Qué pasaría si Bullrich decidiera ser candidata?... @elprofesorcapomasi...

 ¿Qué pasaría si Bullrich decidiera ser candidata?


Pateo Bulrrich. Dibujo: Pablo Temes.

Mientras el Presidente parece pensar en números que no se condicen con la realidad, la senadora muestra una voz distinta.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 20/09/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. Pateo Bulrrich. 


“Yo tengo que ser sincera y decir ‘a mí no me tomen de tonta’ si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta” dijo Patricia Bullrich visiblemente molesta en la noche del jueves en la entrevista que le concedió a Eduardo Feinmann en A24. Ya en la mañana había hecho conocer su malestar por la falta de información en la entrevista con Ignacio Ortelli en su programa de Radio Rivadavia.

Esa falta de información era referida a los cambios ligados a la Emergencia en Discapacidad. A esas expresiones de disgusto y desacuerdo con la forma de conducción de los hermanos Milei, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza le agregó, el viernes, un hecho más: la publicación de un video en la que se la ve en su despacho revisando documentos en su notebook junto a dos de sus colaboradores mientras suena la canción de Lali Espósito “No me importa”. No hace falta mucho análisis para interpretar el significado de este gesto de la senadora usando un tema de la artista a la que el Presidente descalifica constantemente. ¿Qué pasaría si la senadora decidiera ir por su candidatura presidencial? Todas las encuestas muestran qué, si el frente electoral que de hecho constituyen La Libertad Avanza y el PRO se dividiese, la reelección de Milei tendría destino de fracaso.

La falta de comunicación interna del gobierno representa un grave problema que va en vías de agudizarse. El caso de Bullrich es, en realidad, algo que dista mucho de una mera omisión justo con quien debe cerrar filas para coordinar la estrategia de aprobación de las leyes en la cámara alta. Todo un síntoma de los caprichos y desconfianzas que anidan en el poder. El aislamiento de Javier Milei y la delegación de la gestión en su hermana se ahonda a medida que la adversidad se hace presente con la fuerza de los hechos. El Presidente reúne a su gente –ministros y legisladores– no para escuchar sino para arengar. Quiere que la única voz que llegue a los oídos de la dirigencia oficialista sea la suya. Hace acordar mucho a Cristina Fernández de Kirchner. En los años de su apogeo se le atribuía al poderoso secretario Legal y Técnico de la Presidencia una frase que se repetía con insistencia. Era la siguiente: “con Cristina no se habla; a Cristina se la escucha”. Cierta o no, la frase expresaba una verdad que sufrían ministros, secretarios, subsecretarios, gobernadores, diputados, senadores y un largo etcétera de funcionarios peronistas que debían limitarse a acatar sumisamente las directivas de la entonces presidenta sin tener la más mínima posibilidad de expresar un disenso o aporte crítico. Quien se atrevía a hacerlo era inexorablemente castigado. A CFK le tenían miedo, cosa que a ella le encantaba. Lo hizo saber sin tapujos en una de sus tantas peroratas por la Cadenas Nacional de Radio y Televisión el 6 de septiembre de 2012, cuando dijo sin inmutarse: “Solo hay que temerle a Dios. Y a mí, en todo caso, un poquito”. Se sentía todopoderosa y disfrutaba de esa forma de ejercer el poder.

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Lo mismo está ocurriendo ahora dentro del actual gobierno. Quien despierta el temor mayor es Karina Milei, “La Jefa”. El aislamiento es uno de los elementos clave del síndrome de Hubris que claramente afecta al jefe de Estado. Encerrado en su micromundo, él cree que la realidad es la que él imagina y no la que es. Una muestra de ello fue la reunión a la que convocó a dirigentes de La Libertad Avanza a escuchar su larga verborragia del lunes. Allí les ordenó que no se dejaran psicopatear por lo que manifiestan quienes son críticos de su gestión. Para Milei no existen el desempleo, la caída del consumo, las dificultades de una inmensa cantidad de gente para llegar a fin de mes ni el cierre de empresas. El parte que difundió la Presidencia señala que el jefe de Estado habló de un crecimiento de la economía que ya lleva 27 meses y de un consumo privado en guarismos históricos. Y para seguir con lo histórico, agregó que la velocidad del crecimiento económico es cuatro veces mayor a la consignada históricamente. Es obvio que lo que él afirma no se condice con la realidad que viven millones de personas.

Esto lo saben muchos de sus funcionarios. El problema es que, salvo la senadora Bullrich, nadie se atreve a decírselo a los hermanos Milei. Es un secreto a voces que Luis Caputo viene expresando en sus reuniones con diversos sectores y funcionarios sus preocupaciones por el estancamiento de la actividad económica. Esto mismo lo ve también el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Los números de las encuestas que marcan la caída de imagen y aprobación del gobierno –al que se mencionó líneas arriba– son sostenidos. Lo cuantitativo encierra también un fenómeno cualitativo: esa baja significa una defección de parte del voto mileísta. Una forma directa de apreciarlo es observar lo que pasa en las redes, universo que solía ser una usina de apoyos sostenidos y ruidosos hacia el líder de LLA. Hoy esa intensidad ya no está.

El vocero de un funcionario técnico describió un temor creciente que preocupa a más de uno en la estructura libertaria: “No se trata solamente de haber perdido cierta capacidad de maniobra cuando los resultados no salen de acuerdo a lo esperado. El problema es que el culto a ‘morir con las botas puestas’ dejó de ser un dicho pasajero de alguien convencido que está haciendo las cosas bien, a transformarse en una posibilidad real y concreta”. Saber corregir el rumbo a tiempo, es una cualidad absolutamente necesaria en un presidente. Mientras tanto, las fuerzas del cielo navegan entre nubarrones que están a la vista de todos.



domingo, 23 de agosto de 2026

"El Presidente de la República padece una Psicosis Crónica"... @elprofesorcapomasi...

Milei Padece una Pscósis Crónica...

Doctor José Abásolo,

Lo dice el Doctor José Abásolo, perito psiquiatra, ex director del BORDA, luego de analizar, según él, más de 100 videos del Presidente.

© Publicado el jueves 02/10/2025 por la Revista Digital Politicar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Entrevista completa.

La Psicosis Crónica es una alteración mental grave y prolongada en la que la persona pierde el contacto con la realidad. Se caracteriza por la presencia constante de delirios, alucinaciones y desorganización en el pensamiento, afectando la vida diaria, las emociones y la convivencia social a largo plazo.

Síntomas principales

Alucinaciones: Ver, oír o sentir cosas que no existen en el mundo real.

Delirios: Creencias falsas e fijas que no cambian a pesar de las pruebas lógicas.

Pensamiento desorganizado: Habla confusa, cambios bruscos de temas o dificultad para comunicarse.

Aislamiento social: Falta de motivación y pérdida de interés en las actividades cotidianas. 

Causas comunes

Esquizofrenia: El origen más frecuente de los cuadros psicóticos crónicos.

Trastorno esquizoafectivo: Combinación de síntomas de esquizofrenia y trastornos del estado de ánimo.

Trastorno bipolar: En sus fases más graves puede incluir síntomas psicóticos persistentes.

Daño cerebral o factores neuroquímicos: Alteraciones biológicas profundas o consumo prolongado de sustancias.

Tratamiento y manejo

Medicamentos antipsicóticos: Ayudan a controlar las alucinaciones y los delirios.

Psicoterapia: Apoyo psicológico para mejorar las habilidades sociales y el manejo del estrés.

Rehabilitación psicosocial: Programas para integrar al paciente a la comunidad y mejorar su autonomía.

Dr. José Antonio Abásolo.

El Dr. José Antonio Abásolo es un reconocido médico psiquiatra argentino, famoso por su destacada carrera de 50 años en la salud mental y su labor como perito psiquiatra forense en la justicia de la Provincia de Buenos Aires.

Trayectoria Destacada

Rol en el Caso Cabezas: Su intervención fue clave en el juicio por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas. Diagnosticó con mitomanía (Síndrome de Duprés) al testigo falso Carlos Redruello. Esto ayudó a que la investigación apuntara al empresario Alfredo Yabrán.

Servicio Público
: Trabajó más de 30 años en el Poder Judicial argentino antes de jubilarse. Su padre y su familia también han estado fuertemente ligados a la psiquiatría y al Hospital Borda.

Análisis Políticos: Ha cobrado notoriedad pública reciente por dar su opinión médica profesional sobre la salud mental de figuras públicas, incluyendo análisis sobre el presidente Javier Milei.

Javier Milei.

Abásolo: “El Presidente no está bien y su salud mental debe ser evaluada”…

Forense de trayectoria y docente universitario, José Abásolo repasa su carrera —del Borda a su pericia clave en el caso Cabezas— y explica por qué, desde la psiquiatría forense, pidió una evaluación clínica del presidente Javier Milei. En una entrevista coproducida por Politicar Magazine y Los Dos Lados Psicosis, plantea un debate público sobre salud mental, lenguaje y responsabilidad institucional.

© Escrito por la Licenciada Karina Agüero (Los Dos Lados Psicosis)

José Abásolo se recibió de médico hace 49 años y ejerce como psiquiatra desde 1980. Se desempeñó en el Poder Judicial durante 32 años (1986), fue jefe de guardia durante 7 años en el Hospital Borda y es docente auxiliar en la UBA y en la UCA.  Su participación fue clave en el Juicio por el asesinato de José Luis Cabezas: determinó que el “testigo estrella”, Carlos Redruello, era mitómano. Diagnosticó Síndrome de Duprés (mentiroso patológico), y su pericia fue decisiva: desacreditó un testimonio central y reorientó la investigación hacia el magnate Alfredo Yabrán. Redruello, se supo luego, era informante de la Policía Bonaerense y que había acusado por el crimen a una banda delictiva marplatense. Se trató de un testigo “implantado” en la causa que luego determinó la responsabilidad del empresario en el asesinato del recordado reportero gráfico. 

Abásolo, no suele dar entrevistas, ni participar en debates públicos, pero en julio de este año su nombre volvió al protagonismo mediático, cuando fue entrevistado en el programa Contracara, que conduce el periodista y analista político Juan Manuel Soaje Pinto por el Canal TLV1. Allí, el experimentado psiquiatra dio su opinión sobre la situación psíquica del presidente Javier Milei, donde como perito forense -un profesional al servicio de la administración de Justicia "arriesgo como diagnóstico presuntivo una psicosis crónica con delirio polimorfo que debe ser corroborado por profesionales especialistas”. Con lo cual se trata de un trastorno mental grave que requiere tratamiento inmediato. Esto generó una gran repercusión mediática con un sinfín de opiniones y polémicas, con acusaciones y también con felicitaciones por su valentía, todo en un clima de grieta impermeable a cualquier discusión en términos racionales e institucionales. 

Por esta razón, Politicar Magazine a través de su director, Lic. Luciano Ronzoni Guzmán convocó a la Licenciada en Psicopedagogía y Especializada en Psicoanálisis Karina Agüero, que dirige el canal multiplataforma Los dos lados psicosis, desde el cual realiza un importante trabajo psicoeducativo, para realizar esta entrevista en coproducción. 

“Por la sensibilidad del tema, ya que se trata de la persona que ejerce la Primera Magistratura del país,  buscamos que fuera realizada por una profesional de la salud mental, comprometida con la psicoeducación comunitaria, y que la misma se centre en la opinión del Dr. Abásolo sobre la situación mental del presidente Javier Milei, ya que es un debate necesario y público”, aseguró Ronzoni Guzmán quién agregó “pensamos que esta entrevista requería una comunicadora con un perfil que no fuera político, especializada en salud mental, para lograr la máxima objetividad sin caer en el partidismo, ni en la grieta política. Esta tarea busca además poner en debate la situación de la salud mental en la Argentina, por ello la Lic. Agüero, tiene un destacado trabajo en el área y es una profesional de probidad intachable”. 

Entrevista… 

KA: Nos parece muy importante comenzar la entrevista con su trabajo, su desempeño profesional, que es muy extenso y que se desempeñó como perito en psiquiatría forense.

JA:
-Me recibí de médico en 1976, especializado en psiquiatría en 1980, disciplina a la que siempre estuve vinculado. Mi padre fue médico psiquiatra y fue director del Hospital Borda. Con orgullo digo que mis hijos tienen padre, abuelo y bisabuelo psiquiatra. Porque por parte de mi señora, el abuelo de ella era un psiquiatra de Río de Janeiro, Antonio Xavier de Oliveira, que escribió muchos libros y fue diputado en su época. Mi especialidad es lo que más me gustó. Conocí el Borda en el año 1959. Era otro Borda, se llamaba todavía Hospicio de las Mercedes. Tengo casi 74 años y voy a cumplir 50 de psiquiatra. Después me casé, tengo cinco hijos también médicos y abogados, y casi 13 nietos porque hay uno en camino también. Siempre quise formar una familia, era un desafío glorioso. Lo viví siempre de esa manera y gracias a Dios ocurrió.

-Es maravilloso lo que está diciendo porque la familia fue perdiendo lugar en los últimos tiempos.   

-La familia no son solo células de la sociedad, es una comunidad de vida, de amor y escuela de virtudes. En realidad, si la educación es conducir a una persona hacia el lado de la virtud, ¿qué mejores docentes que los padres? Docentes afectivos, docentes intelectivos y volitivos también, porque en general el padre y la madre, ambos, en su compromiso con lo familiar, constituyen un modo de convivencia que después los hijos seguramente lo tengan internalizado y puedan con eso iniciar sus propias familias. Y yo lo he podido experimentar. Trabajé 23 años en el Poder Judicial hasta que me jubilé y muchos años en el Hospital Borda como médico interno y jefe de guardia. Ingresé por concurso en el Poder Judicial, donde me tocó todo: esfera laboral, civil y penal. Mi vida se vinculó con homicidios, violaciones, problemas laborales que generan, por ejemplo, trauma físico, evaluar en qué estado se encuentra a los efectos de informarle al Juez o la Cámara sobre qué patología tiene el individuo, qué grado de deterioro, qué grado de incapacidad. Si la gravedad de la enfermedad mental demanda una tramitación de insania y que el Juez nombre un curador. Es el universo en el que más me dediqué, pero empecé por el hospital psiquiátrico.

-Es interesante escucharlo porque siempre se refiere a los pacientes con palabras muy amorosas, de acompañamiento, y es bastante poco común, aunque debería serlo.

-Los que nos formamos en hospitales sabemos que la esencia dice: "no curas, mejoras; no mejoras, acompañas". Siempre me gustó estar cerca del enfermo, si así no fuera no podría hacer nada para sanarlo. Los acompañaba, tocaba la guitarra con ellos, cantábamos, hacíamos terapias de apoyo, porque en un esquizofrénico que lleva 30 años internado, como me pasó a mí encontrar expedientes de 30 años e incluso 40 o 50 años, con médicos que los atendieron que ya habían muerto, pacientes que alcancé a tratar que hacía desde los años 1930 que estaban internados. La compañía es fundamental: los cuidamos, cobijamos, los acompañamos y nos reímos con ellos. Esa es la posición humana del espíritu del médico. La empatía es captar el sentido de una vivencia ajena y hacerla propia. Es poder decir, en manos de un poeta: "ya no hay dolor que al mío no responda, ni corazón que en mí no esté latiendo, ni lágrima de amor que se me esconda". Cuando ocurre eso en el espacio vivencial es que estoy sintiendo capacidad afectiva que no todo el mundo tiene. Por ejemplo, los psicópatas. Los psicópatas carecen de empatía: conocen el precio de todas las cosas, pero el valor de ninguna. Sensualistas sin corazón, razonadores sin espíritu.

-A mí lo que guio toda mi práctica y todo lo que yo pude pensar y hacer con mi esposo fueron a partir de palabras de Lacan, como por ejemplo “no retroceder ante la psicosis”, cada persona es un universo. 

-Hay psicosis que pueden tratarse con ese abordaje. Los que son impermeables a la terapia son los psicópatas, que son la pesadilla de la psiquiatría forense. Buscan poder, riqueza, lo poco lírico que son, manipulan al otro, pasan desapercibidos, incluso tienen lo que se llama un atractivo superficial, digamos, son embaucadores. Pero son psicópatas. Antiguamente no los llamaban psicópatas, eran los perversos. Después, en Inglaterra, se los llamó “insanos morales”. No deliran, pero carecen de orden valorativo: el otro es un objeto, no es un prójimo. Luego los americanos comienzan el DSM buscando tipificar, pero somos seres que vivimos en un devenir constante. No es que somos una foto, somos una biografía, estamos siendo, somos ser y tiempo.

-En la psicosis muchas veces ocurre que cuando la persona está muy descompensada también los demás son como objetos. Recuerdo una escena de Javier Milei, donde un niño se cae desmayado en el escenario y el presidente, lejos de sostenerlo, lanza una broma al público. Para mí, un perverso hubiera sobre actuado la ayuda, agarrando al niño, conteniéndolo para quedar valorado ante los demás y ser el centro de atención. Milei ni siquiera registró la caída del chico, donde un perverso hubiera visto una oportunidad de destacarse, para él no representó nada. La lectura que hizo de la situación también es extraña: hay un pibe en el piso y él expresa “dije zurdos y se desmayó, ¿no?”. Una broma, pero además un registro extraño, delirante con respecto a la situación, donde el otro no es otro. Pero no como en el perverso que usa la situación para manipular y llevarse provecho.    

-Bueno, él seguramente será producto de su biografía también. Él denunció a sus padres con un término: progenitores. A este hombre le faltó ternura para no llamarlos papá y mamá o padre. Eran gente mala, sin dudas, pero progenitores me parece una extravagancia del lenguaje. ¿Por qué insisto en el lenguaje? Porque somos lo que decimos y cómo lo decimos. El lenguaje es lo que habitamos, es el pensamiento interior. Por eso, degradar el idioma es degradar lo humano. Noto en el lenguaje de los políticos el insulto, la descalificación. Hay patologías mentales que no tienen frenos inhibitorios en su verbo y esa falta hace que digan cualquier cosa, sin medir las consecuencias de sus acciones. Por eso siempre me gustaron nuestros escritores. La poesía cura por belleza, mejora por belleza.  

-¿Sabe que no pude dejar de pensar? Estuve leyendo el Escrito 1 de Lacan que  empieza con una frase de Buffon que él retoma: “Le style, c'est l'homme même”, “el estilo es el hombre mismo” o sea, “el lenguaje es el hombre mismo. Y me pareció una frase que no se suele escuchar, maravillosa y no me la podía parar de repetir. En las clases más vulnerables hay más violencia física, menos uso del lenguaje y más cuerpo comprometido. 

-Exactamente, tal cual usted lo dice. Por eso la importancia de las palabras: inculcarlas no por ilustración, sino para que lo vivan en experiencia.   

-Dentro de la psicosis hay síntomas que se llaman negativos, donde hay un aplanamiento del lenguaje y un aplanamiento afectivo, donde el lenguaje deja de tener sonoridad, de tener entonación, de tener ese ritmo que le da justamente la emoción, ¿no? Y esto es lo que usted recupera. Qué interesante recuperar eso por medio de la poesía en la psicosis, por ejemplo.   

-La mejor definición de locura no la dijo precisamente un psiquiatra, la dijo Chesterton: "el loco ha perdido todo menos la razón". Lo que pasa es que su razón fue arrancada de la raigambre vital. Es una razón que opera en vacío, es una razón desafectada, en la forma grave de la locura. Porque les vuelvo a decir: no hay una locura, hay muchas, hay gente que está en puntos intermedios. Una persona paranoide, un poco desconfiada, no es una psicosis paranoica. Entonces, no es fácil tampoco, porque una persona que verifica si la puerta está cerrada una vez, ya es un neurótico obsesivo que es complejo. Es lo mismo que cuando una idea se solidifica y es sobrevalorada, se convierte en una idea delirante.   

-Usted fue muy valiente realmente al decir algo que nadie se anima, como que todos rodean, todos lo saben, todos lo ven, pero nadie lo quiere decir.   

-El Quijote, en los diálogos con Sancho, insiste mucho en esos monstruos que hay que combatir, que son el miedo, la injusticia, la mentira. Y nos apartamos de la verdad por esos cuatro caminos: por la mentira, por el error, por la confusión y por la ignorancia. Si no lo dijera sería una omisión. Milei no es mi paciente, pero ejerce la primera magistratura de la República, es el representante de los argentinos. No todos tienen el entrenamiento, el tino, el ojo para reconocer si tiene un problema en su personalidad. En este caso, yo lo hago para advertir. Entonces sugiero que se lo vea, que se haga un diagnóstico, que se lo evalúe para seguridad propia y de terceros, porque él, como enfermo, es vulnerable a los inescrupulosos. Pero yo no le veo otra salida más que se lo examine. Esto no es una falta de respeto: lo digo como médico psiquiatra que conoce de trastornos mentales. Siempre tuve que ver gente y examinar a pedido de juez y sin pedido de juez. En este caso, él tiene una gran responsabilidad.

La relación médico-paciente no es la relación del psiquiatra forense con la cosa pública. El señor Milei no es un paciente mío porque en ese caso existe el secreto profesional, pero como forense no me puedo omitir: tengo la obligación de decir lo que yo veo como irregular, que se evalúe y se corrobore por otros médicos. Secreto profesional en el orden jurídico no existe: es información pública. En el consultorio es otro mundo. No obstante, él también ventila su interioridad, cuenta con quién se acuesta, que si hizo un trío, como esos personajes de la escena que orbitan a su lado. Se siente en un escenario, se subió a una actuación y no baja a la realidad.    

-Yo noté que se fueron sumando síntomas: desde que asumió aumentó el nivel de intolerancia, los insultos, el estado de ánimo siempre alterado. Se publicaron dos biografías donde se habla de delirios, síntomas negativos que le habían visto, como que no se bañaba, cuestiones que están en relación con un cuadro psiquiátrico. Uno de los amigos salió a decir que tomaba medicación, todas cosas que empañan y no aportan claridad. ¿Es posible esto?

-A mí no me extrañaría que esté recibiendo psicofármacos. Yo, como médico, no lo sé. Por eso en la pericia psiquiátrico-forense se estudia psicopatobiografía. Entonces, hay auxiliares, asistentes sociales que van a su casa, se estudian sus antecedentes clínicos y mentales, si estuvo o no estuvo internado. Toda esa información un Juez puede conseguirla. Un psiquiatra privado puede ampararse en el secreto profesional. Entonces, en ese caso no. Pero puede haber testimonios de gente que lo ve con comportamientos anormales. Los mismos padres pueden contar sobre su biografía y así se va armando un psicodiagnóstico. ¿Por qué puedo ver y puedo opinar sobre la personalidad? Porque los psiquiatras tomamos el discurso y el comportamiento, las acciones, los modos afectivos, la forma de relación, la grandilocuencia: “Yo vengo a liberar al pueblo judío desde acá”, “el Papa es un imbécil, es el representante del maligno”. Carece de moderación. Hay síntomas visibles como la megalomanía, una sobrevaloración de sí mismo, autorreferencialidad, desconfianza, narcisismo, histrionismo, falta de empatía.

Karina Agüero es psicopedagoga, especializada en psicoanalisis y psicoeducadora.

-Si lo diagnosticaran, tuviera un trastorno psiquiátrico y lo compensaran, ¿podría seguir siendo presidente?

-No lo creo, pero no soy el médico actuante. Otro rasgo es el misticismo exacerbado, por eso dije que mi diagnostico presuntivo es que padece una psicosis crónica con delirio polimorfo y que aclaro debe ser corroborado. Milei tiene un convencimiento casi impermeable a la crítica. La gente lo tomará como un chiste porque está acostumbrada a la televisión, al Gran Hermano donde aparece cualquier cosa, donde hay lenguaje, pero no hay contenido. La sociedad se acostumbra al espectáculo de circo, en todos lados se grita, se insulta, hasta en los programas periodísticos. ¿Cómo disimula un elefante en la calle Florida? Soltando 1000 elefantes, y entonces no se sabe cuál es el que buscamos. Cuando aparece un personaje así, disruptivo, no es extraño que sea aceptado, porque hay una naturalización del estado de cosas.

-Desde aquí decidimos psicoeducar reconociendo síntomas, y que eso no es diagnosticar, pero es una forma: reconociendo síntomas pueden llevar, por ejemplo, a un familiar a que sea evaluado, porque si no llegan cuando la persona ya está muy descompensada y la tienen que internar involuntariamente. Por eso, la importancia de reconocer las alarmas de forma temprana.    

-Esas son las experiencias psicóticas primarias, por ejemplo, la alucinación: un hombre que escucha voces internas, o empieza a decir que lo persiguen, o se lo ve retraído, que no quiere hablar con nadie, que no se muestra afectivo, que no come. Todo lo que es cambio de conducta que llama la atención, que empieza a intuir cosas que no existen, pérdida de concentración. Es decir, a mí me tocó aparecer por fuerza mayor por el Caso Cabezas y ahora con usted. Después no estoy en los medios. Me gustó lo de psicoeducación porque, en el fondo, mucha gente ignora las cosas y si no se la informa, no se la educa, a algunos no les gustará. Muchos amigos míos me dicen: "Pero ¿por qué hablas así del presidente? Sos Kuka". Yo también veía en la señora que está presa rasgos en su personalidad que no condecían con lo que uno entiende como estabilidad. 

-Exacto, me parece muy bien, porque muchas veces cuando subí los videos me decían: “Sos Kuka, ¿por qué no hablaste cuando estaba?". Eso es lo más leve que recibí.

-Por eso cambié: Kirchner es una realidad carcelaria y Milei es una realidad psiquiátrica para estudiar. Punto. El que se enoja y dice: "No, pero usted lo que pasa es que parece un discurso político más que un psiquiatra", yo me remito a la realidad. La realidad es esa: que ella está en la cárcel y que él necesita asistencia. Comienza el ataque, la falacia ad hominem para refutar argumentos. Contrarguméntenme si no hay en Milei narcisismo, si no hay megalomanía, si no hay ideas autorreferenciales y demás síntomas que expresé y si lo pueden refutar. El Presidente de la Nación no está bien. Tampoco me gusta el que lo insulta por televisión, lo usa para pegarle golpes. No es así. Los políticos cambiaron también.

-¿Cómo es el mecanismo para solicitar una pericia?

-Hay un proceso que ya se solicitó, que es un juicio político por insania, pero no prospera todavía en la Comisión y es muy difícil que avance. Miren todo lo que tardó la expresidenta en ser condenada desde las primeras imputaciones que empezaron en 2014. Imaginen esto. Ya está advertida la sociedad: en un juicio político por insanía se le va a pedir un examen, creo que tienen que intervenir cinco psiquiatras reconocidos, dan el informe sobre si está en condiciones de ejercer cargos de alta responsabilidad institucional. Punto final. Pero todo se va a ir diluyendo con el tiempo en función de los resultados de la política. Ahora fue un golpe de agua fría con el sacudimiento de votos, quizá haya una rectificación. Lo dudo por experiencia: él va a seguir así. A veces pienso —opinión— que lo menos doloroso para él tal vez sea un diagnóstico, porque la otra que le puede tocar es un juicio penal y cárcel. A mí me acusan de que lo digo para que sea declarado inimputable. No es así. Solo advierto lo que observo como psiquiatra forense. Para mí es una obligación moral solicitar que sea evaluado.





lunes, 17 de agosto de 2026

Por qué gobierna Karina… @elprofesorcapomasi

Por qué gobierna Karina…

Ella. Comanda la agenda política, legislativa y electoral, mientras en la última semana su hermano se recluyó en la soledad de Olivos. Fotografía: CEDOC.

¿Qué hubiese pasado si en lugar de Norberto “Beto” Milei, el padre de Javier hubiera sido Jorge Messi?

© Escrito por Gustavo González, Presidente y CEO de Editorial Perfil, el domingo 16/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.



Según el astro deportivo y todos los que conocieron al papá de Messi, Jorge se caracterizó por el afecto, el acompañamiento y la contención que siempre le dedicó a quien se convertiría en el mejor futbolista de su tiempo.

Darle amor a un hijo no garantiza que ese hijo vaya a ser exitoso en su actividad laboral, pero suele ser un buen punto de partida para que sea feliz y luego comparta ese amor con otros.

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La historia de Milei fue dolorosamente distinta. Lo suyo fueron golpizas y humillaciones desde pequeño, según lo contó reiteradas veces. Y así como Lionel Messi se convirtió en una persona empática y cuidadosa con los demás, reproduciendo de grande lo que vivió de chico; Javier Milei se transformó en este hombre que destrata por igual a los que más tienen y a los que sufren por no poder pagar sus deudas.

Sorprende la flexibilidad de políticos, medios y sociedad para seguir naturalizando que...

Creo que lo que habría pasado si Milei no hubiera tenido los padres que tuvo, es que no habría llegado a ser Presidente de la Argentina.

Si no hubieran destruido desde pequeño su seguridad y amor propio, si no lo hubieran convertido en un ser solitario, desconfiado de los demás y con dificultades para generar relaciones personales duraderas, Milei no sería como es. No sería este hombre que aplica en otros la crueldad que recibió de niño y se muestra infalible para no revelarse roto. Ajeno a cualquier racionalidad política, siempre al borde de traspasar los límites del relacionamiento democrático, agresivo y extravagante.

“Es exactamente lo que voté”, repiten en las redes sus seguidores. Representan a ese 30% que lo fue a buscar en las PASO y en las generales de 2023 y fue la base de su triunfo. El 30% que, según las encuestas, sigue siendo su núcleo duro de apoyo.

Difícil que ese tercio extremo de la sociedad se hubiese sentido bien representada por un líder formado en un hogar como el de los Messi.

El origen del poder. Contra el dolor recibido, Milei desarrolló insensibilidad. Contra ese poder paternal que lo destruyó psicológicamente, se aferró a una ideología que promueve la destrucción del Estado paterno.

... la hermana de quien fue elegido como Presidente, maneje los hilos del Gobierno

Y contra el desamparo, buscó la protección sobrenatural de su hermana menor que, como él dice, es la única –con a su perro Conan–, que nunca lo traicionó y siempre permaneció a su lado.

Karina está empoderada por un hermano que le atribuye poderes que los humanos no poseen, como la capacidad de comunicarlo con su perro muerto y con el mismo Dios.

Quienes conocen esa relación esotérica, no están seguros de si ella de verdad cree tener tales capacidades o si sólo trata de hacérselo creer a él. No necesariamente para controlarlo, sino para contenerlo emocionalmente y brindarle supuestas palabras desde el más allá que lo alienten y lo justifiquen.

Por eso, el poder de la mujer más poderosa de la Argentina es la segunda consecuencia de la educación que esos padres le dieron a sus hijos.

A la dureza que ella misma debió forjar para intentar resguardarse de las palizas que recibía su hermano, le sumó su inquebrantable aptitud para ayudarlo a sobrevivir a través de los años. Que es lo que hoy sigue haciendo.

Difícilmente Karina hubiera ocupado un rol protagónico en otra administración, pero la explicación de por qué gobierna el país está en el poder que ejerce sobre quien había sido elegido para ocupar ese lugar. No hay otro secreto, ni triángulos ni cuadraturas de poder: sólo hay un hombre elegido para manejar el poder y una mujer que controla a ese hombre.

Si en estos años se hizo evidente esa centralidad, a medida que se acercan las elecciones su protagonismo crece más. Lo que en estos días quedó en evidencia, mientras el Presidente se recluía en Olivos casi sin recibir visitas, como señalan los informes de ingreso de la quinta presidencial.

Como hacía cuando eran niños, ella adquiere más relevancia cuando los peligros acechan a su hermano mayor. Los peligros actuales son esta preocupante combinación de una economía que no termina de arrancar, una inflación que no termina de bajar y encuestas que confirman la incertidumbre social.

Objetivo reelección. Karina siempre fue la que puso y sacó funcionarios (al único que no logra echar, por ahora, es a Santiago Caputo), la que monitoreó los acuerdos legislativos y la encargada del armado electoral que enfrentó con éxito las elecciones de 2023 y 2025.

Su hermano es el responsable de la macroeconomía y de la política internacional. Ella, del resto.

En el medio sólo hay funcionarios que obedecen, a tiro de ser reemplazados ante el menor desliz. Sólo casos específicos como los Caputo, Santilli y Pettovello, conservan ciertos márgenes de maniobra, que nunca son amplios. Como lo acaba de sufrir Sturzenegger, condicionado a partir de ahora a rendirle cuentas a la mesa política que ella comanda.

Con la reelección como objetivo, todas las decisiones deben estar orientadas en esa dirección y pasar por ella.

Cerró filas con Patricia Bullrich, haciendo de cuenta de que le cree cuando la senadora jura que brega por la reelección de Milei. La secretaria general necesita que Bullrich sume votos en el Senado con la misma vocación con que Martín Menem lo hace en Diputados.

Karina no se preocupa tanto por su mala imagen en un 70% de la sociedad, sino porque la de su hermano es, apenas, diez puntos menos negativa que la suya.

Javier Milei es dogmático por origen divino (sostiene que Dios le dio una misión que los humanos no deben cuestionar), pero Karina por las dudas opera para garantizar que ese designio se haga realidad.

De ahí el apuro de las últimas horas para recrear alianzas legislativas, darle herramientas (dinero) a Santilli para que pueda ofrecer algo a los gobernadores a cambio de apoyo (los que antes apoyaron no lo volverán a hacer sin alguna contraprestación para sus provincias) y reflotar la nunca formalizada alianza con el PRO.

Cerca de Mauricio Macri se entendió que Karina debía estar muy preocupada con los números de las encuestas como para tener que llamarlo. Se sabe del desprecio mutuo que se dispensan.

Ella cree que el primer acuerdo con el macrismo debería ser por la postergación o eliminación de las PASO, para no darle esa herramienta a un peronismo que necesita de las primarias para saldar sus diferencias internas. Recién después llegaría el momento de hablar de candidaturas.

El razonable temor de Macri es que, de apoyar esa iniciativa, lo que sobrevenga sea la fábula del escorpión por la cual la naturaleza de los Milei los haga ir por todos los cargos de relevancia. Aún a riesgo de que ambos pierdan, LLA y el PRO.

Naturalizar a Karina. En cualquier caso, lo que sorprende es la flexibilidad de políticos, medios y sociedad para seguir naturalizando la trascendencia de una mujer que poco tiempo atrás perdió en un programa de Guido Kaczka la oportunidad de ganarse un televisor, pero que en 2023 ganó una elección presidencial en la que no había sido candidata.

El paso de Karina Milei del tarot y la pastelería a manejar los hilos de un país, será uno de los episodios más fascinantes que los historiadores del futuro deberán desentrañar y juzgar.

Es probable que, cuando eso ocurra, la sociedad ya haya dado su veredicto declarándola culpable.

Como si no hubiera sido la propia sociedad (o una mayor parte de ella) la que fue a buscar a los hijos que educó Norberto Milei para que la represente.