Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Caputo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Caputo. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de diciembre de 2025

Improvisación en la política y la furia de los más cercanos… @dealgunamanera...

 Improvisación en la política y la furia de los más cercanos…

Todo roto. Dibujo: Pablo Temes.

La gestión parlamentaria en crisis revela que algunos vicios de LLA continúan pese al triunfo electoral.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 21/12/25 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Fue una alegría efímera. La celebración de la madrugada del jueves se vio bruscamente interrumpida cuando en el Gobierno advirtieron que la Ley de Discapacidad y la Ley de Financiamiento Universitario no habían sido derogadas. Por lo tanto, la media sanción del proyecto de Ley de Presupuesto terminó siendo una derrota para el oficialismo. Ni bien supo esto, Javier Milei enfureció y amenazó con vetarla si es aprobada por el Senado. ¿Qué fue lo que pasó?

“Pasó de todo en esa madrugada”, comenta un legislador que estuvo allí, que agrega: “Hubo traiciones de todo tipo. Gobernadores que habían sido beneficiados con los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que se dieron vuelta y, para que no faltase nada, el acuerdo entre el oficialismo y el kirchnerismo por los cargos en la Auditoría General de la Nación (AGN) que enfureció al PRO” . “Acá nadie se salva; todos están manchados”, concluyó.

El diputado Cristian Ritondo bramaba de furia en esas horas en las que reinaba la oscuridad. Ritondo, que fue uno de los más fervorosos a la hora de apostar a una confluencia con La Libertad Avanza, debió “saborear” el amargor de la traición ante la designación de los nuevos auditores de la AGN: Mónica Almada, por LLA; Pamela Calletti, que responde al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz; y Juan Forlón, por Unión por la Patria. “La falta de códigos corre por cuenta de La Libertad Avanza y de quien preside la Cámara”, expresó con un indisimulable enojo que tenía como destinatario al presidente del cuerpo, Martín Menem.


Hoy más que nunca Suscribite

La transa con el kirchnerismo a espalda de sus socios es una gran contradicción.

Esta transa con el kirchnerismo llevada adelante a espaldas de sus socios naturales representa una gran contradicción con los principios del oficialismo que, en este caso –como así también en otros– pasó de vituperar a la casta a tener comportamientos similares a ella. Es decir –por si alguien no lo entendiera–, a ser uno más de la casta.

Haber incluido en el capítulo XI del proyecto de Ley de Presupuesto la derogación de la Ley de Financiamiento Universitario y de la Ley de Emergencia en Discapacidad fue un grosero error político del funcionario que lo propició. Quien lo hizo no asimiló lo que pasó hace pocos meses con estos temas tan sensibles para la opinión pública: el Congreso los aprobó, el Presidente los vetó y luego el Parlamento revirtió los vetos, para lo cual necesitó mayorías especiales, o sea, más de los dos tercios de los votos de los legisladores.

¿Fue Luis Caputo el “genio” que impulsó esa idea? ¿O fue Javier Milei quien le dio luz verde al “mejor ministro de Economía de la historia de la Argentina para avanzar con esta mala idea? ¿Fueron los gobernadores dialoguistas, luego de obtener fondos por medio de los siempre famosos ATN? Los señalados en este acápite son: el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; el gobernador de Chaco, Leandro Zdero; el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz; y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Los que conocen al detalle la trama de este ida y vuelta con destino de nada hablan de un amateurismo fenomenal por parte de los “negociadores” de LLA. Milei ha hecho saber que, así como está, la Ley de Presupuesto será vetada. Tal vez debería tomarse un minuto para pensarlo bien porque el Fondo Monetario Internacional pide que haya Ley de Presupuesto. Todos estos dilemas se dilucidarán el próximo viernes, cuando el proyecto se tratará en la Cámara de Senadores.

El mal momento que representó para el Gobierno la aciaga madrugada del jueves se vio compensado –y con creces– por el fiasco del acto organizado por la Confederación General del Trabajo y asociados en la Plaza de Mayo en las primeras horas de la tarde de ese mismo día. Ese acto que, en su esencia, duró tan solo unos veinte minutos, fue una demostración acabada de la decadencia imparable de la dirigencia sindical y del peronismo. De los 150 mil asistentes con los que bravuconearon los organizadores quedó una sombra. Lo que abundó no fue la gente sino los claros que mostraron con tanta nitidez los drones de los canales de televisión. Los triunviros a cargo de la conducción de la CGT estuvieron más preocupados en evitar encontronazos entre sus militantes tanto con los militantes de La Cámpora –con los que se quieren cada vez menos– y con las agrupaciones de izquierda. En definitiva, lo único que le interesaba a la dirigencia sindical era salvar la ropa. Por eso recibieron con alivio el anuncio hecho con una inusual serenidad por la senadora Patricia Bullrich de que el tratamiento del proyecto de ley de reforma laboral pasa para febrero del año próximo.

En el peronismo las tensiones internas escalan día a día. El centro de la pelea es CFK.

En el peronismo las tensiones internas escalan día a día. La frase estampada en la remera que usó Máximo Kirchner en la reunión del Consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires lo dijo todo: “Juegan a primero yo, y después también”. Como se ve, no los une ni siquiera el espanto. El centro de la pelea y la puja por el poder menguante del justicialismo tiene nombre y apellido: Cristina Fernández de Kirchner.

A propósito de la condenada: mientras los testimonios de los involucrados en la causa de los cuadernos de Oscar Centeno la complican día a día, consiguió que el juez le permita acceder a la terraza del edificio de San José 1111 para tomar sol y permitir que su organismo genere las cantidades de vitamina D necesarias para asegurar la fortaleza de su sistema óseo, su sistema inmunitario y su salud en general, en vista de la larga estadía que, encerrada en su prisión dorada, le depara el futuro.






domingo, 7 de diciembre de 2025

La Vulgaridad Avanza para la Cámara de Diputados… @dealgunamanera...

La Vulgaridad Avanza para la Cámara de Diputados…

Corsódromo oficial. Dibujo: Pablo Temes.

En el contexto del caos, el Gobierno debería tomar nota de que el resultado electoral no fue un cheque en blanco.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 07/12/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Imposible es empezar esta columna sin mencionar el bochorno que representó la ceremonia de jura de los nuevos integrantes de la Cámara de Diputados de la Nación. El mejor resumen de lo que allí ocurrió el miércoles pasado lo dio un testimonio de una ciudadana de a pie entrevistada al azar por un movilero de radio.

“Da pavura pensar que de esta gente saldrán las leyes que rijan nuestros destinos y los del país”, expresó la mujer con voz que transmitía una mezcla de congoja, impotencia e indignación. No fue solamente la vulgaridad lo que abochornó sino también el desprecio hacia la gente, en la cual nadie pensó. Tal vez estaban enfrascados en la pelea infantil por conseguir el mejor despacho. Así pues, en este Congreso se deberán debatir la Ley de presupuesto 2026, la Reforma Laboral y la Reforma Tributaria. Debatir no es la palabra que corresponde para describir lo que seguramente vendrá. La oración para describir lo que vendrá debería decir que, en este Congreso, sus miembros reñirán a propósito de estos proyectos de gran importancia sobre los que nadie debatirá nada. Atrás, muy atrás, quedaron los tiempos en los que servir al pueblo como legislador era una cuestión de honorabilidad.

La situación económica sigue siendo preocupante. El gobierno se solaza hablando de la macroeconomía y poco dice – y hace – en relación con la microeconomía. La caída del consumo no para. El cierre de empresas importantes, tampoco. Las inversiones se producen en el rubro minero y energético. Son bienvenidas, pero no suficientes para un país con los índices de pobreza e indigencia que presenta la Argentina. A propósito: los números de caída han entrado en discusión. Lo marcó el prestigioso Observatorio de la Pobreza de la Universidad Católica Argentina (UCA) con una afirmación de absoluto sentido común y apego a la realidad, al señalar que la pobreza por ingresos es sólo uno de los ítems a tener en cuenta. A ese ítem deben sumársele otros como, por ejemplo, las privaciones - como la falta de acceso a servicios básicos, es decir luz, agua y gas -, las coberturas de programas sociales e incluso las percepciones subjetivas de la población sobre sus propias condiciones.

Hoy más que nuncaSuscribite

La “cuesta abajo en la rodada” imparable del peronismo encandila al oficialismo que sigue enfrascado en internas feroces. El diezmado tablero político de una oposición sin figuras de peso y sin cuadros que despierten interés parece descolocar el presente de un gobierno acostumbrado a buscar un enemigo con quien confrontar. La salida del cargo del secretario de Inteligencia de la Nación, Sergio Darío Neiffert, pareció sacado de la exitosísima e inolvidable serie “Súper Agente 86”. En pos de darle al episodio un poco más de volumen, algunos quisieron ver en ese derrotero una intriga propia del Agente 007, james Bond. Se equivocaron. Ni a la trama ni a sus protagonistas les da el pinet para esas historias de sofisticación y elegancia. El desplazado Neiffert salió a la puerta de su casa a echar a quienes venían a pedirle la renuncia – José Francisco Rodríguez Lago, subsecretario de Inteligencia y Nicolás Viñuesa, director del área jurídica del organismo – en calzoncillos.

En lo macro, no faltan tampoco las dificultades. El Fondo Monetario Internacional fue muy claro esta semana al señalar la falta de reservas del Banco Central. “Es esencial que (en el Gobierno) se organicen para recomponer reservas” expresó con toda contundencia Julie Kozack, la poderosa vocera del Organismo. Tan fuerte fue la advertencia que – o casualidad - el viernes por la mañana temprano, el ministro de Economía, Luis Caputo apareció en el programa de Antonio Laje por A24 para anunciar que la Argentina volverá a emitir deuda en dólares con el objetivo de refinanciar deuda que vence el año que viene. Siguen faltando los fideos y el tuco, Melconian dixit. Las “sugerencias” para darle volumen a la noticia llegaron a todos los rincones del periodismo. El gobierno debería recordar que, el triunfo en las urnas en las últimas elecciones legislativas, no significó un apoyo absoluto ni un cheque en blanco; hubo en el electorado una necesidad imperiosa de no volver a vivir bajo las penurias del kirchnerismo. En ese caso, la Argentina no hubiese tenido destino.

La realidad se empecina en recordarle a todos los ciudadanos los despropósitos y los excesos vividos en aquellos años. El mejor ejemplo es el papelón judicial que derivó en la sentencia de la causa fútbol para todos en la que paradójicamente todos los acusados que supieron tener un alto rango político terminaron absueltos. Defectos procesales y vicios inexplicables -o muy convenientes- llevaron a anular la acusación del fiscal Osorio. Por este motivo y no por la valoración de la prueba terminaron todos libres. Resta saber si habrá alguna apelación por el bien de la justicia y de los argentinos. Vale la pena traer a la memoria a algunos de los principales personajes. Los exjefes de Gabinete Jorge Capitanich, Aníbal Fernández, el ex titular del COMFER Gabriel Mariotto, y un grupo de dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y de futbolistas argentinos agremiados fueron beneficiados por el fallo en el juicio por los fondos enviados por el gobierno kirchnerista al programa Fútbol para Todos, que sirvió para que el Estado se hiciera cargo de la televisación de los torneos que estaba en manos de operadores privados. “Nos secuestraron los goles, como antes hacían con las personas” fue la frase para teñir de épica una maniobra escandalosa. Kirchnerismo puro. El presidente debería andar con pie de plomo para no cometer errores que nos hagan retroceder y revivir lo padecido 20 años atrás.





sábado, 29 de noviembre de 2025

Sobre el crédito de los bancos de Wall Street... @dealgunamanera...

 Sobre el crédito de los bancos de Wall Street: fue culpa del señor Bessent que no llegaran…


Scott Bessent. Dibujo: Pablo Temes

La activación del préstamo por US$ 20 mil millones que los bancos privados de Wall Street analizaban para asistir a la Argentina quedó frenada por las demoras y recelos del Tesoro estadounidense, que no logró garantizar un esquema financiero y político de largo plazo. La falta de respaldo obligó a recurrir a un REPO de apenas US$ 5 mil millones para cubrir el vencimiento de enero, mientras el gobierno de Milei enfrenta exigencias del FMI, del Tesoro y del mercado para acumular reservas y reducir el riesgo país.

© Escrito por Carlos Burgueño, Periodista. Lic. en Ciencia Política. Máster en Economía y Sociología, el sábado 29/11/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El problema de la demora en la activación del préstamo por US$ 20 mil millones que un grupo de bancos privados norteamericanos iba a otorgar a la Argentina no fue responsabilidad de las entidades comandadas por JP Morgan. Las dificultades principales provinieron de la falta de celeridad y claridad en la aplicación de las garantías necesarias para activar el crédito puente desde el Tesoro de los Estados Unidos. Fue la repartición que maneja Scott Bessent la que no logró, en tiempo y forma, generar el respaldo financiero y político indispensable para que los bancos privados de Wall Street diseñaran el mecanismo de activación del crédito. Por eso, el dinero disponible para la Argentina para afrontar los US$ 4.300 millones que el país debe pagar el 9 de enero próximo –por los vencimientos de los Bonares y Globales reestructurados en octubre de 2020– provendrá de un más modesto mecanismo de REPO (Repurchase Agreement) por unos US$ 5 mil millones. Sin intervención del Tesoro y con garantías propias de las entidades financieras.

El problema está en Buenos Aires, donde la posibilidad de un default es real.

Luego, y tal como adelantó este diario, habrá que negociar durante el segundo semestre del año si se puede reactivar el apoyo por los US$ 15 mil millones restantes, para garantizar los tres pagos que le quedarán al gobierno de Javier Milei en el resto de su gestión hasta diciembre de 2027. Y si este dinero provendrá de la reactivación del préstamo de los bancos privados que operan en Wall Street o si se deberá recurrir al mercado financiero internacional voluntario de colocación de deuda, para lo cual la Argentina deberá garantizar un riesgo país inferior a los 400 puntos básicos, como máximo.

Hoy más que nunca Suscribite

El problema de Bessent para ser garante de la emisión de deuda surgió a comienzos de noviembre, y es estrictamente político. La deuda negociada con los bancos privados estaba diseñada, en principio, para una duración de diez años. Esto quiere decir que vencería teóricamente en enero de 2036. Hasta ese momento debía coexistir el pasivo con garantía del Tesoro de los Estados Unidos. El problema técnico surgió cuando, legalmente, se debía implementar un esquema de garantías financieras que permaneciera durante veinte semestres, asegurando que el país cumpla con los pagos. Si no lo hiciera, sería el Tesoro el encargado de cubrir ese eventual default local.

Ese lapso excede la gestión de Javier Milei y de su equipo económico, aun cuando eventualmente fuera reelegido por otros cuatro años en 2027. En ese caso, su mandato se extendería hasta diciembre de 2031, cinco años antes del vencimiento de la vida útil del bono emitido por los bancos norteamericanos con la venia del Tesoro. Para entonces, las eventualidades políticas de ambos países son un misterio.

Aventurar si en Estados Unidos continuará un gobierno republicano que mantenga la garantía es relativamente más sencillo, dada su institucionalidad probada. El problema está en Buenos Aires, donde la posibilidad de un default –por el pésimo currículum financiero internacional criollo (tres desde 1983)– hace que la alternativa de un incumplimiento esté siempre al acecho. Y que la necesidad eventual de la presencia del Tesoro sea permanente. Si el país entrara en una crisis financiera y requiriera un rescate de esta deuda, debería dar explicaciones Bessent y su equipo, quienes además deberían diseñar un esquema de seguros para cubrirse monetaria y legalmente ante una eventual trapisonda local.

Para los períodos políticos futuros, nada asegura que un signo político contrario al actual –en cordial convivencia con los republicanos de Washington– se mantenga en el tiempo. Y, según trascendió, había cierta reacción negativa de Bessent y su equipo a garantizar por un período tan extenso la posibilidad de un default argentino motivado por un cambio de signo político o una crisis que impidiera cumplir con los compromisos diseñados con JP Morgan.

Este cruce de dudas retrasó el diseño del préstamo por US$ 20 mil millones y dio lugar a la creación de un REPO más modesto.

La idea de Caputo era presentar antes de fin de año el acuerdo con los bancos privados, mostrar que el temor al potencial default de la gestión Milei estaba disipado y que había llegado el momento de volver al mercado financiero internacional de deuda voluntaria. Sin embargo, no podrá ser. En el mejor de los casos, el pago de enero se concretará con dinero que solo alcanzará para cumplir ese vencimiento con los bonistas.

La estrategia del Ministerio de Economía era aún más optimista, y sostenía que tampoco sería necesario aceptar el préstamo securitizado por el Tesoro: que, con solo presentarlo, automáticamente se abrirían para Finanzas los “cielos celestes” de la colocación internacional de deuda. En definitiva, los US$ 20 mil millones de los bancos privados más los US$ 20 mil millones del swap con el Tesoro sumarían unos US$ 40 mil millones que Caputo exhibiría en la vidriera internacional, garantizando un interés bajo en una colocación voluntaria de bonos públicos; mejorando plazos y montos respecto de la reestructuración de Guzmán, en la que se negoció una tasa del 3,07%.

Para tener una referencia de lo lejos que se está hoy de aquel porcentaje, la Argentina pagaría algo más del 9% anual en dólares.

La estrategia de Economía era optimista: no era necesario aceptar el préstamo.

Ahora, Luis “Toto” Caputo deberá trabajar a destajo en una estrategia que incluya un cambio drástico en la política cambiaria del primer semestre. Para el período sojero de 2026 (entre marzo y julio), Economía deberá mostrar una clara tendencia a la compra de dólares y al aumento de reservas del Banco Central. Es un requisito tripartito e ineludible: lo exige el FMI, el Tesoro de los Estados Unidos y los mercados financieros. Tanto Kristalina Georgieva, como Bessent y los técnicos de J.P. Morgan que trabajaban en el préstamo, se lo dejaron en claro al Palacio de Hacienda.

Si aun así se necesitara todo o parte del dinero de Donald Trump para el segundo vencimiento, el del 9 de julio de 2026, habría dos opciones: un simple swap de monedas (intercambio de pesos por dólares sin registrar deuda en los pasivos del Estado) o una recompra de bonos en poder del Estado a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

Lo importante de ambas alternativas es que, según la visión oficial y la de la mayoría de los analistas, no requerirían una ley, ya que técnicamente no implican nueva deuda: solo recambio de vencimientos cortos por largos. Pero para eso, hay que replicar la tasa de Guzmán: 3,07%. De lo contrario, en términos reales habría mayor endeudamiento. Salvo que el 9 de enero se pague con reservas. Algo que no podrá ser.



domingo, 23 de noviembre de 2025

Negociaciones - Era de contradicciones en el seno del poder de LLA… @dealgunamanera...

Negociaciones - Era de contradicciones en el seno del poder de LLA…

No creo en las Karinas, pero que las hay, las hay. Dibujo: Pablo Temes.

La irrupción de Adorni y Santilli en un rol negociador no termina de hacer más fluido el diálogo con otros sectores. 

Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 23/11/25 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

Son días de negociaciones políticas febriles. Es una dinámica poco vista a lo largo de los dos primeros años del gobierno de La Libertad Avanza. “Es distinto de lo que pasaba cuando hablábamos con Francos”, señalaba esta semana uno de los representantes provinciales que participan de esta ronda de conversaciones. En verdad, el problema no era el exjefe de Gabinete; el problema era Javier Milei.

Era él quien no cumplía con lo que se prometía en esos encuentros. Esa actitud del Presidente parece haber cambiado después del 26 de octubre. Es que el triunfo electoral lo dio no solo la reconfirmación de su poder sino también la comprensión de que el camino de la confrontación puede servir para ganar una elección, pero no para gobernar. No ha sido menor para arribar a esa conclusión la posición del gobierno de los Estados Unidos, cuyo apoyo fue clave para generar el marco de estabilidad económica que hizo posible superar un estado de zozobra que estaba poniendo en riesgo tanto la economía como la gobernabilidad. “Al Presidente no le quedaban muchas opciones: o cambiaba y abría la cancha o la gestión se le iba a hacer cuesta arriba, aun con el buen resultado electoral”, sentenció un allegado a un gobernador del Norte.

El rol de Guillermo Francos ha pasado ahora a ser desempeñado por el ministro del Interior, Diego Santilli. Por ahora, Manuel Adorni acompaña. Santilli, formado en el peronismo, tiene el know how que exige su cargo. Siempre ha sido un hombre hábil, con soltura política y capacidad de negociación. Los que conocen las internas del Gobierno señalan que esa capacidad de dialogar y de entender el quid de la negociación política está inquietando al ministro de Economía, Luis Caputo. Los gobernadores piden plata a cambio de apoyar las reformas que pretende implementar Milei. Es lo que hacen siempre, gobierne quien gobernare. Esa metodología disgusta profundamente a Caputo quien, en estas horas, salió fuerte en las redes a desmentir un artículo publicado en The Wall Street Journal en el que se informaba que la asistencia a la Argentina por parte de los bancos estadounidenses rondaría los 5 mil millones de dólares y no los 20 mil millones que se habían anunciado. “Nunca hablamos con los bancos de un rescate de 20 mil millones. Es una operación más, con la sola intención de generar confusión”, escribió. Ante tal manifestación, fue imposible no recordar que, hace tan solo un mes, el ministro dijo en LN+ que había “un swap de 20 mil millones. Y estamos trabajando en otra facilidad por otros 20 mil millones, y ya lo dijo el secretario del Tesoro” (sic). Caputo se siente con el poder suficiente como para aspirar a que toda negociación política esté lejos de incomodar o poner en riesgo sus objetivos. Es lógico, luego de tantos elogios derramados por el primer mandatario.

Hoy más que nunca Suscribite

Es decisiva la floja imagen del primogénito de los Kirchner en sus apariciones.

En medio de esta circunstancia, las internas dentro del oficialismo están lejos de haber cesado. Karina Milei avanza mientras Santiago Caputo retrocede. La hermana del Presidente está empeñada en moverse intensamente en lo que es su objetivo: la conformación del partido a nivel nacional. La prioridad absoluta es la elección presidencial de 2027. El Jefe necesita seguir acumulando poder a nivel federal para contar con apoyo local en cada una de las provincias. Hay quienes dicen que aprendió la lección y que ya no busca confrontar en aquellos territorios donde le resultaría más fácil apoyarse en aliados circunstanciales. Solo el tiempo se encargará de mostrar si este cambio de actitud es realmente cierto. “Karina aprendió muy rápido a construir y manejar el poder. Lo ejerce de forma bastante brutal y siempre se ha sentido más cómoda sin ceder un centímetro de terreno. Difícil que eso cambie”, aseguró un opositor moderado que tuvo que padecerla en carne propia.

La ventaja crucial con que cuenta el oficialismo a la hora de afianzar su poder es que tiene enfrente a un peronismo desmembrado e incapaz de encontrar una figura detrás de la cual encolumnarse. Axel Kicillof no termina de convencer y, a estas alturas, se parece más a una figura de transición que a una oportunidad de peso con chances reales de competir en 2027. Los problemas que atraviesa la Provincia y la necesidad de conseguir financiamiento para hacer frente a sus propios vencimientos desnudaron las internas que condicionan al gobernador; en primer lugar asediado por La Cámpora. El mandatario provincial no hace caso a los incrédulos y sigue adelante con su juego de confrontación directa con Milei. La interna entre los Kirchner y el ex mimado de la señora condenada sigue teniendo de rehén al peronismo bonaerense. “No podemos continuar viviendo del pasado; hasta que no nos saquemos de encima el relato de los tiempos grandiosos de Cristina, el partido no terminará de salir del pantano y no tendremos la oportunidad de ser competitivos ni ahora ni en el 27”, graficó uno de los intendentes que le sirven de soporte al gobernador. El territorio sigue siendo la apuesta más fuerte de Kicillof, dispuesto a enterrar a su otrora jefa política. La intrascendencia de Máximo Kirchner al frente del PJ local condiciona sus posibilidades en las próximas elecciones por el control del partido. La paciencia se terminó y la floja imagen del primogénito de los Kirchner en sus últimas apariciones públicas fue decisiva.

Hace solo algunos meses, La Libertad Avanza no imaginaba el cierre de año auspicioso que tendrá. Una oportunidad única que el presidente Milei no debería dejar pasar.



sábado, 25 de octubre de 2025

El costo del poder - Milei gastó más de 7.400 millones de dólares para sostener el dólar antes de las elecciones… @dealgunamanera...

Milei gastó más de 7.400 millones de dólares para sostener el dólar antes de las elecciones… 

El "paisano" Benjamín. Dibujo: Pablo Temes.

Las elecciones legislativas del domingo llegan con un costo histórico: el Gobierno utilizó una cifra que podría trepar a US$ 8.400 millones con el aporte del Tesoro de EE.UU. –para contener al dólar en los dos meses previos al comicio–. Según el Banco Provincia, se trata del cuarto mayor episodio de ventas desde 2003. En paralelo, un informe del J.P. Morgan advierte que los mercados descuentan un resultado adverso para los libertarios, aunque algunas acciones locales aún ofrecen margen de recuperación si el oficialismo logra evitar una derrota contundente.

© Escrito por Carlos Burgueño, Periodista. Lic. en Ciencia Política. Máster en Economía y Sociología, el sábado 25/10/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

 

Las elecciones en la Argentina cuestan caras. Quizá más que en cualquier otro país de la comarca latinoamericana. Y, en particular, el acto eleccionario de mañana salió carísimo. Concretamente, unos US$ 7.400 millones de dólares. Y podrían ser 7.500 millones de dólares. Ese es el dinero calculado que el Gobierno debió utilizar para sostener el dólar en los complicados últimos dos meses, el tiempo electoral previo al 26 de octubre. Y todo esto para llegar en una situación casi terminal.  

Medido en términos del último informe del J.P. Morgan presentado el miércoles pasado en sociedad en Buenos Aires, de la mano del propio CEO plenipotenciario del banco a nivel mundial, Jamie Dimon, el “praiceo” de los bonos y acciones argentinos navega cerca del 30% de los votos a los libertarios de mañana. El informe, llamado 
“Estrategia sobre Argentina. Perspectivas antes de las elecciones legislativas de medio término”, no necesariamente es negativo. Presentado ante la mirada de ilustres popes que visitaron Buenos Aires en las últimas horas, como Dimon, Condoleezza Rice y Tony Blair (ambos políticos hoy militando para el banco internacional), el trabajo del J.P. Morgan recomienda con mucha prudencia y selectividad algunas acciones argentinas de los sectores de energía y bancos, por su potencial de recuperación poselectoral y ante un panorama de posible castigo injustificado de los mercados en las últimas semanas sobre estos papeles; ante la visión de los operadores financieros de optar por el peor escenario ante la suerte del Gobierno en las elecciones de mañana. Según la visión del banco norteamericano, algunas acciones argentinas tienen cotización de un nivel de votos del 30% para los libertarios, porcentaje que si finalmente queda bajo y a las huestes de Javier Milei le va mejor, se convierten en alternativas de alta rentabilidad potencial. Para el J.P. Morgan, si no hay una nueva “paliza” electoral en la provincia de Buenos Aires, el mercado podría reducir su nivel de preocupación. Mientras tanto, se llega a mañana con alto temor por parte de los inversores. Muchos de ellos impulsados en el miedo por el otro famoso informe del mismo J.P. Morgan del 31 de junio pasado, donde se le recomendaba a sus clientes con posiciones en pesos, que abandonen ese barco y se refugien en el dólar. Recomendación que los tenedores de papeles en moneda criolla obedecieron.



Hoy más que nunca Suscribite

Desde ese informe, muchos operadores encuentran el momento del inicio de las plagas de Egipto para la estrategia cambiaria, financiera y electoral de los libertarios. A partir de los primeros días de julio, y ante el hecho inocultable había fracasado cualquiera que haya sido la estrategia del oficialismo para acumular reservas, comenzó una primero lenta y luego acelerada carrera para posicionarse en la verdadera moneda fuerte del país: el dólar. Nada nuevo. Ni nada que no se pudiera prever. Pero sí sorpresivo para un esquema libertario, donde lo que se debería haber respirado es confianza, en aquellos días de fines del primer semestre del 2025. Comenzaron así las políticas de intervención indirecta y después directa para intervenir en el mercado cambiario; lo que determina luego lo caro que salió la política de no dejar escapar al dólar para tener más chances electorales. Lo primero no se pudo lograr. El dólar terminó peleando los 1.500 pesos. Lo segundo se verá mañana.

El fenómeno fue tratado por otro informe. Según el trabajo “Semana Económica. Cuántos dólares necesitará la economía argentina en 2026 y 2027: haciendo cuentas raras para economías normales”, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, se llega a la conclusión que el período de mayor intervención fue el de septiembre y octubre, donde se usaron unos US$ 7.400 millones para sostener la divisa. Que igualmente llegó a las elecciones peleando el tope de gama del sistema de bandas negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Facilidades Extendidas firmado el 11 de abril. Según el trabajo, “entre septiembre y octubre, se usaron US$ 7.400 millones de fuentes exógenas –ajenas a la dinámica propia de mercado– para contener al tipo de cambio: el Banco Central vendió US$ 1.100 millones en el MULC, el sector agropecuario adelantó US$ 5.700 millones y el Tesoro vendió US$ 440 millones netos (US$ –550 millones en la primera semana de septiembre, luego le compró US$ 2.120 millones al sector agropecuario y finalmente vendió poco más de US$ 2 mil millones en octubre)”. A este dinero habría que sumar el glorioso aporte del Tesoro de los Estados Unidos, cuya cifra final es algo vidriosa, pero que podría haber al alcanzado los US$ mil millones, contabilizando el aporte inconmensurable de unos US$ 450 millones del miércoles 22 de octubre. Aporte que permitió cerrar la semana con más tranquilidad cambiaria que la proyectada por las fuerzas cambiarias locales.

El trabajo del Banco Provincia hace historia, y evalúa que “sin incluir las eventuales compras de pesos del Tesoro de Estados Unidos, este sería el cuarto mayor episodio de ventas desde 2003: la primera fue entre agosto y diciembre de 2015, cuando el Banco Central vendió US$ 9.900 millones, la segunda entre abril y mayo de 2018, cuando se sacrificaron US$ 7.750 millones de reservas y la tercera entre agosto y octubre de 2019, con US$ 7.650 millones”.

Habrá que ver desde el lunes, si este aporte de US$ 7.400 millones (que podrían ser más de 8.400 si contabilizamos al Tesoro de los Estados Unidos), resultó un buen negocio. Esto sucederá si se cumple la premisa que el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo lanzó el jueves pasado, donde aseguraba que desde el lunes 27 nada se modificará, que la política cambiaria no sufrirá alteraciones, que continuará el sistema de bandas y que, incluso, el valor del dólar retrocederá. Habrá que tomarle la palabra.

En algún momento de comienzos del 2023 pensaba el Gobierno que el trayecto económico a las elecciones del domingo serían una especie de desfile. Se pensaba en una inflación a septiembre del 2025 con un cero por delante (fue de 2,2%), un dólar dominado (pelea los 1.500 pesos con una devaluación acumulada de 40%), una actividad altiva (quizá estemos en proceso de recesión) y un consumo reactivado (entre septiembre y agosto cayó 0,2%). Se llega además, con un salvataje de los Estados Unidos y un FMI esperando que se terminen de contar los votos para presionar por las reservas.

Sin embargo, en la economía como en el fútbol, siempre hay revancha. Mañana se sabrá si Javier Milei y Luis “Toto” Caputo la tendrán. 

Y el lunes, los que votarán serán los mercados.