Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Caputo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Caputo. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de abril de 2026

Los “18 meses de Caputo” - El derrame que no llega… @elprofesorcapomasi...

 Los “18 meses de Caputo” - El derrame que no llega…

Adorni Propiedades. Dibujo: Pablo Temes. 

Comienza a verse que el discurso oficial choca con una paciencia que se agota, incluso entre sus votantes.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 26/04/2026 y Publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina,

El gobierno de Javier MIlei deja atrás una semana turbulenta. Las internas en el oficialismo no cesan y ponen en aprietos al ministro de Economía Luis Caputo. Fuentes cercanas a Economía aseguran que el “mejor de la historia” ya tiró toda la carne al asador y que está preocupado –molesto– por los vaivenes políticos y la caída en las últimas encuestas. Es lógico, siendo él quien tiene que negociar con el establishment nacional e internacional de cara a una reactivación de la economía que no termina de producirse y, encima, está asediada por los bajos salarios y el recalentamiento de los precios.

Como en tiempos del macrismo, la célebre frase de “los brotes verdes” que nunca terminaron de germinar es una sombra que persigue al actual gobierno. Sin embargo, el ministro soltó una sentencia bastante pretenciosa para el panorama actual: palabras más, palabras menos, dijo que los próximos 18 meses serán los mejores de las últimas décadas para el país. Esta proyección optimista se basa en la estabilización macroeconómica, la confianza internacional en el presidente Milei y la llegada de inversiones, impulsadas por instrumentos como el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, las grandes inversiones hasta el momento están vinculadas a sectores puntuales como minería, energía renovable e infraestructura portuaria. Para que el derrame pueda alcanzar a la gente de a pie, sin dudas habrá que esperar. El problema es que la paciencia está comenzando a agotarse y que la mayoría de la gente, entre la que se cuentan votantes libertarios que apostaron a un cambio, ya no puede esperar. No se trata de una cuestión de deseos; cuando el bolsillo aprieta, la necesidad se impone sobre los cálculos de cualquier color político.

Así las cosas, la semana que mañana comienza no estará exenta de ruido político. El Presidente adelantó que acompañará al cuestionado Manuel Adorni en la presentación de su informe de gestión en la Cámara de Diputados el día miércoles. Más allá del apoyo a su jefe de Gabinete y amigo, en la Rosada fantasean con que su presencia sirva como muro de contención ante la andanada de críticas que recibirá de la oposición de todos los colores políticos. A nadie le importa lo que pueda decir en lo que respecta a la gestión, el foco estará puesto en su situación personal y en lo que pueda aclarar –u oscurecer el exvocero– de los otros escándalos que tienen al Gobierno de protagonista, como el caso $Libra. No nos engañemos, el escenario será testigo de una riña sin precedentes.

Hoy más que nunca Suscribite

En el peronismo/kirchnerismo las cosas tampoco están para ilusionar a nadie. La pelea entre el gobernador Axel Kicillof y el sector ligado a Máximo Kirchner y La Cámpora continúa su escalada. La Cámara de Casación confirmó el pasado viernes el decomiso de los bienes de la expresidenta, de sus hijos y del empresario Lázaro Báez, para comenzar a cubrir los casi $ 685 mil millones por los que deben responder los condenados en la causa Vialidad. Se trata de una medida restitutiva para todos los argentinos que no tienen antecedentes. Más allá de la condena formal, devolver lo robado es indispensable para que la justicia sea completa.

Es imposible no analizar en esta columna la decisión de Javier Milei de no permitir a los periodistas acreditados ingresar a la Casa de Gobierno para cumplir sus tareas profesionales. Para poner en dimensión este hecho nunca visto –la única vez que ocurrió un cierre similar fue un día durante la pandemia– hay que recordar el tristemente célebre eslogan “No odiamos lo suficiente a los periodistas”, utilizado frecuentemente por el Presidente y sus acólitos. Escuchar a Milei fomentar el odio estremece.

Quienes supieron fomentarlo fueron los Kirchner. Tanto Néstor cuanto Cristina.

La memoria nos traer al presente la miríada de episodios en los cuales ambos tuvieron expresiones de desprecio y acciones de acoso hacia quienes pensaban distinto y los criticaban. En ese marco, la intimidación fue un instrumento utilizado intensamente contra los periodistas por todos los medios del Estado puestos a disposición del matrimonio presidencial. Ese vilipendio bajó a la calle, que se volvió insegura para muchos de los que sufrimos aquel embate que dio pie, entre otras cosas, a “juicios populares” llevados a cabo en plena Plaza de Mayo y encabezados por Hebe de Bonafini con total beneplácito de la expresidenta, hoy cumpliendo pena de prisión.

Según la definición dada por el mismísimo Javier Milei, los cimientos de la filosofía del “liberal-libertario”, que se basan en el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, son: la defensa absoluta de la vida, la libertad y la propiedad privada, fundamentados en el principio de no agresión (PNA) y un mercado libre sin intervención estatal.

Por lo que se aprecia en la vida diaria, el Presidente parece haber olvidado poner en práctica el principio de no agresión (PNA). Los periodistas no somos los únicos en sufrir las consecuencias de la falta de observancia de este postulado.

Los hermanos Milei muestran experimentar los rasgos más severos de la enfermedad del poder. Uno de ellos es la intolerancia a la crítica externa e interna.

El ataque al periodismo es propio de conductas antidemocráticas. La repetición de estos hechos es producto del rol clave que juega el periodismo en este momento del país ydel mundo. Los hechos más relevantes de corrupción de la Argentina de los últimos tiempos han sido revelados por la prensa y no por la Justicia. Una breve enumeración nos lleva a los “cuadernos de Centeno”, la causa Vialidad, los Panamá Papers, el caso $Libra, el caso Adorni, el caso de las irregularidades con el dólar durante el tiempo del cepo en el gobierno de Alberto Fernández, Sergio Massa y CFK, la campaña de desprestigio contra Milei por supuestos agentes rusos y un largo etcétera.

Como ya se ha repetido muchas veces en esta columna, “el periodismo es un instrumento esencial para hacer a las sociedades más honestas y democráticas”. Esto es lo que les molesta a Javier Milei y a su hermana.




domingo, 29 de marzo de 2026

Adorni, un problema… @elprofesorcapomasi...

Adorni, un problema…

El fantasma de Espert. Dibujo: Pablo Temes.

La noticia del buen resultado en Estados Unidos llega cuando el jefe de Gabinete está más cuestionado.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 29/03/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


¿Tiene Manuel Adorni el ‘boleto picado”? No son pocos los que dentro del mismo gobierno dicen que sí. Sobrevuela por los pasillos del poder el fantasma del caso de José Luis Espert, al que el Presidente defendió con uñas y dientes hasta el final de sus días como diputado tras el escándalo que lo vinculó a Fred Machado, el empresario argentino detenido en los Estados Unidos bajo la acusación de conspiración, lavado de activos y estafas. Defenderlo al jefe de Gabinete se hace día tras día más difícil. La fallida conferencia de prensa del miércoles pasado así lo demostró. Habría bastado con que Manuel Adorni hubiese mostrado la factura del pago de los vuelos privados de ida y de vuelta a Punta del Este para que la enmarañada riña en que acabó el ida y vuelta con los periodistas hubiese llegado a su fin. “Acá está la factura. Fin!” hubiera sido la frase –la única posible– que habría puesto un punto final contundente a ese intercambio de chicanas con las que el jefe de Gabinete intentó desacreditar a los colegas que, preguntando y repreguntando –que es lo que los periodistas hacemos– buscaban las respuestas que nunca llegaron. “Sos apenas un periodista”, dijo un Adorni claramente conturbado para no contestar a uno de los colegas que, sin arredrarse insistió preguntando sobre quién había pagado esos vuelos.

Quienes conocemos al jefe de Gabinete de su paso por los medios, sabemos lo que hubiera dicho si un funcionario hubiese estado en su misma situación: “Afuera. Fin”.

Es notable, pues, observar cómo el poder modifica las conductas de las personas. Y, como se ve, eso atraviesa a casi todos los partidos y estructuras políticas, sean de la ideología que fueren. Escudarse en la supuesta reserva judicial para no dar a conocer el documento que hubiera aclarado el tema y puesto fin a todo este asunto que ha generado una crisis política dentro del oficialismo que desnuda, además, las internas brutales que lo atraviesan.

Hoy más que nunca Suscribite

En este momento, Adorni representa un problema para el Gobierno. Ya no le sirve porque socava sus bases de credibilidad entre sus adeptos y da pie para que desde el peronismo kirchnerista se disfracen de honestos y paladines de una probidad que nunca tuvieron. ¡Un verdadero disparate! El mejor servicio y favor que Adorni le debería hacer al Presidente y al Gobierno todo es renunciar. Sin embargo, Javier Milei y su hermana Karina han decidido mantenerlo en su cargo cueste lo que costare, lo que constituye un grosero error. Y, para reforzar esa defensa, el Presidente ordenó que conspicuos integrantes del Poder Ejecutivo asistieran a la conferencia de prensa para la que hubo mucho “coaching que, como siempre pasa cuando la verdad está ausente, no sirvió para nada. Así se los vio en primera fila al ministro de Economía, Luis Caputo, a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, al “coloso” Federico Sturzenegger y a Santiago Caputo con caras de piedra y azoro, seguramente conscientes del barro en el que estaba metido el jefe de Gabinete

El caso Adorni reavivó las internas –feroces– entre la hermana del Presidente y Santiago Caputo. ¡Es notable comprobar una vez más la embriaguez que produce el poder! A ninguno de los dos parece interesarles el daño que le hacen al Gobierno. Tampoco parece que esto le interese mucho a Javier Milei. Penoso.

La decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York anulando el juicio contra la Argentina por la expropiación de YPF no pudo haber ocurrido en mejor momento para el Gobierno. En medio del “affaire” Adorni, la noticia –excelente– obró como un salvavidas que, además, despejó el horizonte aún complejo de la estrategia economía del Gobierno. Para tomar dimensión de lo que hubiera representado un fallo adverso, basta con ponderar los siguientes datos: los 16 mil millones de dólares que había establecido la jueza Loretta Preska que, con adicionales, hubiera llegado a 18 mil millones, equivalían a la mitad de las exportaciones agropecuarias y superaban el total de préstamos que el Fondo Monetario Internacional le otorgó para mantener el programa económico. Un fallo adverso, hubiese acarreado un sin fin de problemas al país. Hay que recordar que, ante la negativa del Gobierno de entablar una negociación, el fondo Burford venía tratando demeter presión a nivel internacional para embargar activos que empezaban por las acciones de YPF y seguían por las reservas de oro del Banco Central, los aviones de Aerolíneas Argentinas, plantas de energía de Enarsa y los satélites de Arsat.

En su mensaje en la red social X, Javier Milei le agradeció las gestiones del Departamento de Estado –es decir del gobierno de Donald Trump– en la defensa de la posición argentina.

Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, que fueron los responsables de haber originado este problema mayúsculo para el país, y Mauricio Macri salieron a reivindicar su gestión en este largo juicio, al mismo tiempo que lo hizo Milei en su mensaje por cadena nacional. Lo de la ex presidenta y el actual gobernador –a la sazón el ministro de Economía que instrumentó la nacionalización de YPF– es de un cinismo que no sorprende. Ambos deberían leer con atención el fallo de la Corte de Apelaciones que señala explícitamente que el Estado argentino violó de manera flagrante su compromiso con los inversores. ¡Incorregibles ambos, Jorge Luis Borges dixit!




domingo, 22 de febrero de 2026

Reformas estructurales, votos asegurados e inflación en alza… @elprofesorcapomasi

Reformas estructurales, votos asegurados e inflación en alza…

Deforma laboral. Dibujo: Pablo Temes.

Con victorias legislativas y concesiones a gobernadores y gremios, el oficialismo exhibió músculo político.

© Escrito por el Doctor Doctor Nelson Castro el domingo 22/02/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La semana comenzó difícil para el oficialismo. El tiro en los pies que se dio con la inclusión del inadmisible artículo 44 en el proyecto de ley de reforma laboral generó un ida y vuelta de reproches de alto volumen no solo desde toda la sociedad, sino también desde el interior del Gobierno. Los reproches de unos hacia otros fueron y despiadados. ¿A quién se le ocurrió ese disparatado artículo? Esa era la pregunta que todos se hacían en el oficialismo. Los que presumían de saberlo todo respondían con total contundencia que solo una persona podría haberlo hecho: Javier Milei. Incomprobable, pero, a la vez, absolutamente posible.

Le costó varios días al Gobierno darse cuenta de que no había ninguna posibilidad de que el proyecto de ley fuera aprobado en la Cámara de Diputados si no se eliminaba de un plumazo ese artículo. Finalmente, eso ocurrió el miércoles. En el ínterin fue penoso ver a la senadora Patricia Bullrich fatigando los sets de televisión y los micrófonos de las radios tratando de defender lo que era claramente indefendible. El objetivo de esa defensa cerril era evitar que la modificación del proyecto de ley obligara a remitirlo nuevamente al Senado para su tratamiento definitivo. Esa meta fue imposible de alcanzar.

Si la victoria del Gobierno fue contundente, también lo fue la derrota del peronismo en general y de la CGT en particular.

Hoy más que nunca Suscribite

Resignado y ya con la perspectiva de lo inevitable, el oficialismo enfrentó la sesión, con la perspectiva de una victoria parlamentaria segura y la certeza de que a la batalla en la Cámara baja le seguiría una nueva en la Cámara alta. El triunfo en la Cámara de Diputados fue contundente y holgado: 145 votos a favor y 115 votos en contra. Los gobernadores de Santa Cruz, Catamarca, Tucumán, Salta y Misiones –todos peronistas– más el de San Juan aportaron los votos de sus diputados, dándole así robustez política a la aprobación del proyecto.

Si la victoria del Gobierno fue contundente, también lo fue la derrota del peronismo en general y de la CGT en particular. El artículo 44 le dio vida a la dirigencia sindical para enarbolar la bandera de la protesta y abocarse a la concreción de un paro general nacional. Hay que subrayar que, en principio, la CGT permaneció silente ante la aprobación del proyecto de ley. Esa alerta la dimos varios periodistas, a partir de una declaración de Federico Sturzenegger, quien en un providencial “sincericidio” se refirió a este artículo queriendo justificarlo. Fue explicar lo inexplicable. Recién ahí el sindicalismo reaccionó. Recuérdese, por otra parte, que el triunvirato y la cúpula habían dado luz verde al proyecto de ley una vez que se habían garantizado los fondos y aportes patronales que les permiten seguir haciendo política. Nótese el detalle: seguir haciendo política.

Sturzenegger cometió un sincericidio al intentar justificar los descuentos por enfermedad

Producida la eliminación del artículo, esa medida de fuerza carecía de sentido. Debió haber sido levantada. Hubiera sido una medida verdaderamente revolucionaria, porque hubiese sido una muestra de sensatez, astucia y de reflejos políticos también. Pero nada de ello ocurrió. Por lo tanto, el paro fue absolutamente irrelevante desde el punto de vista político, social y económico. En lo político, porque, finalmente, el proyecto de ley se aprobó; en lo social, porque la mayoría de la población quiere y necesita trabajar, no parar; y en lo económico, porque se perdieron centenares de millones de pesos. Esa es plata que pierde la gente y, en especial, dentro de ese universo, los que menos tienen.

Para completar el cuadro de lo sucedido el jueves, hay que mencionar los episodios escandalosos protagonizados por la diputada kirchnerista Florencia Carignano, quien procedió a desconectar los micrófonos de los taquígrafos y se dirigió de manera vulgar a la diputada Lilia Lemoine que grababa todo y, cuyo léxico tampoco apela a las más refinadas y elegantes expresiones y palabras tan abundantes en la lengua española.

Video: © eldoce

El peronismo sigue sin advertir que comete un grueso error si cree que con el patoterismo va a amedrentar a la militancia y/o la dirigencia de La Libertad Avanza. En verdad, es exactamente al revés. El oficialismo –empezando por el Presidente– se siente absolutamente cómodo navegando por las aguas siempre procelosas de la vulgaridad, la descalificación y la agresión verbal. ¡Ya deberían haberse dado cuenta!

El cierre de Fate

En el medio de todo esto, surgió el cierre de FATE (Fábrica Argentina de Telas Engomadas). El momento elegido por la empresa productora de neumáticos generó una abundancia de hipótesis conspirativas que aún no ha cesado. Javier Madanes Quintanilla, el principal accionista de la firma, supo exponer hace unos años una curiosa afinidad con el kirchnerismo. En efecto, durante un acto sucedido en junio de 2012, Madanes Quintanilla le agradecía a Cristina Fernández de Kirchner por la colaboración de su gobierno por la posibilidad de reinvertir y generar una mayor cantidad de puestos de trabajo (sic).

Más allá de estos vericuetos, el caso es representativo de la crisis por la que atraviesan muchos rubros del sector industrial. La caída del consumo, la cantidad de productos importados que entran al país sin aranceles, la alta carga impositiva de la Argentina y la dificultad de obtener créditos a tasas accesibles constituyen un combo altamente dañino para el entramado productivo de la Argentina. De esto se habló en la reunión que el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo con los representantes de la UIA.

Ambas partes se encargaron de señalar que la reunión había sido cordial. Dato: cuando de un encuentro de semejante importancia, el subrayado hace hincapié en “reunión cordial” es que, respecto del fondo de las cuestiones, nada trascendente pasó y que no se arribó a ninguna solución para un problema. Y eso fue lo que sucedió: mucho ruido y pocas –muy pocas– nueces.




domingo, 8 de febrero de 2026

El enemigo interno, cuando el Gobierno se daña a sí mismo… @elprofesorcapomasi...

 El enemigo interno, cuando el Gobierno se daña a sí mismo…

Lo que te traje a medida. Dibujo: Pablo Temes.

Con acuerdos internacionales y proyectos clave en el Congreso, Milei toma decisiones que lo erosionan.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 08/02/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Una de las características salientes de este gobierno es la de auto infligirse daños en momentos en que las circunstancias y los hechos le son favorables. Lo sucedido esta semana es una comprobación contundente de esta y otras particularidades que son producto de conductas soberbias y autoritarias.

Veamos lo bueno. El acuerdo comercial y de inversiones con los Estados Unidos tiene aspectos inéditos que, si son adecuadamente aprovechados, abren posibilidades muy importantes para la economía de nuestro país. Los puntos clave son: la eliminación de aranceles para 1.675 productos argentinos, acceso de la carne argentina a los mercados de los EE.UU., compromiso de revisión de los aranceles impuestos por Washington al acero y al aluminio, inversiones de empresas estadounidenses en sectores críticos de nuestro país –postergado para más adelante por las controversias que genera en EE.UU.– la eliminación de posiciones arancelarias para 221 productos americanos, un marco seguro para las inversiones en el área de las startups, fintechs y empresas tecnológicas, y la adopción de estándares internacionales en el reconocimiento de la propiedad intelectual. Este acuerdo es el primero de su tipo en América del Sur. Se enmarca en una agenda política claramente auspiciosa para el Gobierno que se apresta a avanzar esta semana con el tratamiento –con perspectivas en principio favorables– en el Congreso, del proyecto de ley de Reforma Laboral y el de Baja de la Edad de Imputabilidad. Esto sería lo lógico. Pero, claro está, que en Javier Milei y su entorno las cosas son diferentes: lo que allí anida es la lógica de la ilógica. Y nada ni nadie lo podrá hacer cambiar. Quien lo intente, fracasará. Se vio esto en estos últimos meses. El Milei moderado fue sólo una postura pasajera adoptada durante la campaña electoral luego de la derrota en la provincia de Buenos Aires. Las conductas del Presidente están atadas a una personalidad atravesada por los desequilibrios y los desbordes emocionales, características que la enorme mayoría de los funcionarios del Gobierno reconocen –y sufren–. A eso se le agregan los componentes del síndrome de Hybris, que tanto en Milei como en Donald Trump se manifiestan en toda su dimensión. A Milei le gusta que le teman; a Trump, también. Milei cree que es el non plus ultra de todo; Trump, también. Milei desprecia a los que no piensan como él; Trump, también. Milei cree que todo lo que hace es maravilloso; Trump, también.

La semana comenzó con la sorpresiva renuncia de Marco Lavagna a su cargo de director del Indec. Para que no quedaran dudas de cuál fue la causa de esa dimisión, el ministro de Economía, Luis Caputo salió a señalar –con todas las letras– que la decisión había sido tomada por el Presidente por no estar de acuerdo con que se comenzara a implementar un nuevo índice de precios al consumidor (IPC). “Marco quería cambiar el índice y ya tenía una fecha. El Presidente no estaba de acuerdo”, dijo el inefable ministro, quien agregó: “Si vamos a hacer esto, lo lógico es terminar el proceso de desinflación con la misma medición que venimos midiendo siempre y realizar una nueva encuesta que refleje los cambios actuales”. Más claro, Milei y Caputo se arrogan la potestad de determinar a su antojo cuándo actualizar la metodología del IPC. Durante una presentación que, el 7 de mayo de 2007, realizó el entonces jefe de Gabinete del gobierno de Néstor Kirchner, Alberto Fernández, anunció que el IPC de entonces no servía y que, por lo tanto, el Gobierno iba a elaborar otro. Por supuesto que hay enormes diferencias entre aquella situación y ésta: hoy no están ni Guillermo Moreno ni su patota. Quien lo sucede a Lavagna, Pedro Lines, es un profesional de perfil técnico e idoneidad reconocida. Pero, la esencia de la conducta política que llevó a Milei a tomar esta decisión es la misma que tuvo Néstor Kirchner y, por ende, la consecuencia también es la misma: la credibilidad del Indec queda dañada. Es increíble que no lo adviertan ni aprendan las lecciones del pasado.

Hoy más que nunca Suscribite

A esto le siguió el embrollo con los industriales textiles. La ropa en la Argentina es carísima. Nadie lo discute. Caputo tuvo razón en lo que dijo. El problema es que, supuestamente, es él quien, como ministro de Economía, debería trabajar en establecer las causas de esta situación y buscar una solución. Y esto, no para proteger a los empresarios deshonestos y aprovechadores del sector, sino para permitir que continúen los que son honestos y no viajan en aviones privados. Una de las evidencias que exponen las declaraciones del ministro es lo estrecha que es su cotidianeidad. Acostumbrado a vivir en la nube de los ámbitos de las grandes finanzas, en los que el lujo es la moneda corriente, cree que esa es la realidad. Su frase: “Hace 15 años que no me compro ropa en el país” –exhibió un total desprecio por la situación de la inmensa mayoría de la población que no tiene esa oportunidad. Se supone que, su función como ministro es que –entre otras cosas– la gente pueda tener a su alcance y comprarse ropa de buena calidad. Por otra parte, no se trata sólo de la ropa: está caro el calzado, están caros los alimentos, están caras las herramientas, están caros los materiales de construcción, están carísimos los útiles escolares, etc… Todo está caro en la Argentina.

Finalmente, la semana culminó con la creación de la Oficina de Respuesta Oficial (ORO) con el objetivo de “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia operaciones de medios de comunicación y de la casta política”. Esto es una copia de la decisión tomada por Trump creando una plataforma para apuntar a medios de comunicación considerados “parciales”. En el gobierno de Alberto Fernández se creó el Observatorio de la Desinformación y la Violencia Simbólica En Medios y Plataformas Digitales (Nodio), cuyo objetivo era la “detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión”. Como se ve, los argumentos son exactamente los mismos. Y el objetivo, también: amedrentar a los periodistas y medios críticos del Gobierno. Así, La Libertad no Avanza: ¡Retrocede!



Link Tienda Top Toys


domingo, 21 de diciembre de 2025

Improvisación en la política y la furia de los más cercanos… @dealgunamanera...

 Improvisación en la política y la furia de los más cercanos…

Todo roto. Dibujo: Pablo Temes.

La gestión parlamentaria en crisis revela que algunos vicios de LLA continúan pese al triunfo electoral.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 21/12/25 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Fue una alegría efímera. La celebración de la madrugada del jueves se vio bruscamente interrumpida cuando en el Gobierno advirtieron que la Ley de Discapacidad y la Ley de Financiamiento Universitario no habían sido derogadas. Por lo tanto, la media sanción del proyecto de Ley de Presupuesto terminó siendo una derrota para el oficialismo. Ni bien supo esto, Javier Milei enfureció y amenazó con vetarla si es aprobada por el Senado. ¿Qué fue lo que pasó?

“Pasó de todo en esa madrugada”, comenta un legislador que estuvo allí, que agrega: “Hubo traiciones de todo tipo. Gobernadores que habían sido beneficiados con los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que se dieron vuelta y, para que no faltase nada, el acuerdo entre el oficialismo y el kirchnerismo por los cargos en la Auditoría General de la Nación (AGN) que enfureció al PRO” . “Acá nadie se salva; todos están manchados”, concluyó.

El diputado Cristian Ritondo bramaba de furia en esas horas en las que reinaba la oscuridad. Ritondo, que fue uno de los más fervorosos a la hora de apostar a una confluencia con La Libertad Avanza, debió “saborear” el amargor de la traición ante la designación de los nuevos auditores de la AGN: Mónica Almada, por LLA; Pamela Calletti, que responde al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz; y Juan Forlón, por Unión por la Patria. “La falta de códigos corre por cuenta de La Libertad Avanza y de quien preside la Cámara”, expresó con un indisimulable enojo que tenía como destinatario al presidente del cuerpo, Martín Menem.


Hoy más que nunca Suscribite

La transa con el kirchnerismo a espalda de sus socios es una gran contradicción.

Esta transa con el kirchnerismo llevada adelante a espaldas de sus socios naturales representa una gran contradicción con los principios del oficialismo que, en este caso –como así también en otros– pasó de vituperar a la casta a tener comportamientos similares a ella. Es decir –por si alguien no lo entendiera–, a ser uno más de la casta.

Haber incluido en el capítulo XI del proyecto de Ley de Presupuesto la derogación de la Ley de Financiamiento Universitario y de la Ley de Emergencia en Discapacidad fue un grosero error político del funcionario que lo propició. Quien lo hizo no asimiló lo que pasó hace pocos meses con estos temas tan sensibles para la opinión pública: el Congreso los aprobó, el Presidente los vetó y luego el Parlamento revirtió los vetos, para lo cual necesitó mayorías especiales, o sea, más de los dos tercios de los votos de los legisladores.

¿Fue Luis Caputo el “genio” que impulsó esa idea? ¿O fue Javier Milei quien le dio luz verde al “mejor ministro de Economía de la historia de la Argentina para avanzar con esta mala idea? ¿Fueron los gobernadores dialoguistas, luego de obtener fondos por medio de los siempre famosos ATN? Los señalados en este acápite son: el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; el gobernador de Chaco, Leandro Zdero; el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz; y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Los que conocen al detalle la trama de este ida y vuelta con destino de nada hablan de un amateurismo fenomenal por parte de los “negociadores” de LLA. Milei ha hecho saber que, así como está, la Ley de Presupuesto será vetada. Tal vez debería tomarse un minuto para pensarlo bien porque el Fondo Monetario Internacional pide que haya Ley de Presupuesto. Todos estos dilemas se dilucidarán el próximo viernes, cuando el proyecto se tratará en la Cámara de Senadores.

El mal momento que representó para el Gobierno la aciaga madrugada del jueves se vio compensado –y con creces– por el fiasco del acto organizado por la Confederación General del Trabajo y asociados en la Plaza de Mayo en las primeras horas de la tarde de ese mismo día. Ese acto que, en su esencia, duró tan solo unos veinte minutos, fue una demostración acabada de la decadencia imparable de la dirigencia sindical y del peronismo. De los 150 mil asistentes con los que bravuconearon los organizadores quedó una sombra. Lo que abundó no fue la gente sino los claros que mostraron con tanta nitidez los drones de los canales de televisión. Los triunviros a cargo de la conducción de la CGT estuvieron más preocupados en evitar encontronazos entre sus militantes tanto con los militantes de La Cámpora –con los que se quieren cada vez menos– y con las agrupaciones de izquierda. En definitiva, lo único que le interesaba a la dirigencia sindical era salvar la ropa. Por eso recibieron con alivio el anuncio hecho con una inusual serenidad por la senadora Patricia Bullrich de que el tratamiento del proyecto de ley de reforma laboral pasa para febrero del año próximo.

En el peronismo las tensiones internas escalan día a día. El centro de la pelea es CFK.

En el peronismo las tensiones internas escalan día a día. La frase estampada en la remera que usó Máximo Kirchner en la reunión del Consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires lo dijo todo: “Juegan a primero yo, y después también”. Como se ve, no los une ni siquiera el espanto. El centro de la pelea y la puja por el poder menguante del justicialismo tiene nombre y apellido: Cristina Fernández de Kirchner.

A propósito de la condenada: mientras los testimonios de los involucrados en la causa de los cuadernos de Oscar Centeno la complican día a día, consiguió que el juez le permita acceder a la terraza del edificio de San José 1111 para tomar sol y permitir que su organismo genere las cantidades de vitamina D necesarias para asegurar la fortaleza de su sistema óseo, su sistema inmunitario y su salud en general, en vista de la larga estadía que, encerrada en su prisión dorada, le depara el futuro.