La vida es un tablero de ajedrez donde los cuadros blancos son los días y los cuadros negros son las noches. Nosotros, somos las piezas que vamos de aquí para allá para caer al final en el cuadro de la nada... De Alguna Manera... Una Alternativa…
Al Gobierno se le está haciendo cada vez más difícil
defender a Manuel Adorni, cuya situación se complica día tras día. Lo que
resulta increíble es que el Presidente no se dé cuenta de que el Adornigate lo
está afectando principalmente a él, ya que, al defenderlo, termina deteriorando
su figura. “Adorni no mintió”, expresó Milei en un posteo de estos días. Esta
es una afirmación falsa. Adorni no sólo reconoció que mintió. También confesó
que evadió el pago de impuestos, es decir, que admitió haber cometido un
delito.
Nada de esto parece alterar la férrea postura del jefe de
Estado que redobló la apuesta primero invitándolo a Adorni a una reunión en la
Residencia de Olivos el viernes, y luego a participar en el acto que, por el
Día de la Bandera, ayer se llevó a cabo en Rosario. El elenco estable de
funcionarios que tuvieron que posar junto al exvocero se mantuvo a pesar del
disgusto de varios de ellos. Sólo la Vicepresidenta Victoria Villarruel se
diferenció con una declaración tajante: “Es un acto patrio, no es un acto para
apoyar a Adorni y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que
Adorni. Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”, aseguró.
La situación interna es explosiva ya que involucra
prácticamente a todo el Gabinete. En el Congreso, defenderlo es cada vez más
difícil para el oficialismo. Ya no es sólo la vicepresidenta. Hay más
legisladores que tienen una postura crítica hacia el jefe de Gabinete. Una de
los que alerta sobre esto es Patricia Bullrich, cuyo desagrado con Adorni es
total. La jefa del Bloque de la Libertad Avanza viene advirtiendo sobre las
posibilidades cada vez más ciertas de que se lleve adelante un proceso de censura
contra el jefe de Gabinete. Este recurso está contemplado en el artículo 101 de
la Constitución aprobada y sancionada en 1994. Se lee allí: “El jefe de
gabinete de ministros debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes,
alternativamente a cada una de sus Cámaras, para informar de la marcha del
gobierno, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 71. Puede ser
interpelado a los efectos del tratamiento de una moción de censura, por el voto
de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cualquiera de las
Cámaras, y ser removido por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de
cada una de las Cámaras”. De prosperar una moción de censura contra el jefe de
Gabinete, sería la primera vez en la historia argentina que acontecería un
hecho de tamaña envergadura institucional. Un detalle relevante: el término
mayoría absoluta es importante porque representa la mitad más uno de los
miembros de un cuerpo legislativo. En el Senado el número mínimo para
alcanzarla es 37. Y, hoy en día, la oposición podría alcanzar ese número de
votos. Esto es lo que advirtió la senadora Bullrich a los hermanos Milei.
A propósito de los hermanos Milei, si algo faltaba para
recalentar el ambiente de mala onda y desprecio del Presidente, estuvo la
declaración de la madre de la vicepresidenta, Dian de Stefani, quien señaló: me
dijo que (al país) lo gobierna la hermana (sic).
El viernes, el jefe de Gabinete de Ministros dejó de ser el
vocero presidencial. En su reemplazo fue designado Adrián Ravier. El
nombramiento causó sorpresa en algunos y estupor en otros aliados. En la
oposición kirchnerista, en cambio, produjo delectación. Fue cuestión de minutos
la que le tomó al universo K reflotar las disputas que supieron tener Milei y
Ravier en los tiempos en los cuales, el hoy Presidente, fatigaba los estudios
de televisión en calidad de panelista. “Diego, el caso del excelentísimo Dr.
Ravier es la combinación del uso de la falacia del hombre de paja, poco rigor
académico por sus falencias matemáticas que llevan a que sea inconsistente en
sus afirmaciones y contaminación emocional en las críticas. Da mucha pena…”, le
decía a su exsocio Diego Giacomini en este mensaje del 1 de mayo de 2018.
“Ravier carece de velocidad mental para ser parte de un debate de TV. Es lento
y poco formado. Mirás sus videos y tarda mucho tiempo para dar argumentos
básicos. Eso denota además poco conocimiento. De hecho, es flojo en
microeconomía y matemáticas y se nota mucho”, agregó.
“Dice Milei que fui oficinista de Macri. Jamás pisé sus
oficinas. Lo defendí desde afuera cuando entendí que su propuesta era superior
que la alternativa. Milei sí se sentó con Sturzenegger, responsable técnico del
fracaso. También se sentó con la gente de Alberto. Ignorado siempre”, dijo
Ravier en un texto del 7 de marzo de 2020. Luego se amigaron y escribieron un
libro juntos: “La batalla por la macroeconomía: El debate entre Keynes,
Friedman, Lucas y Hayek”.
Los que conocen las entrañas de este gobierno expresan que
el objetivo del flamante vocero es ayudar a cerrar la feroz pelea entre Karina
Milei y Santiago Caputo. ¿Podrá? ¿O terminará siendo una misión imposible? El
presidente delegó una tarea que él mismo no pudo o no quiso resolver.
Los vaivenes de las relaciones amor-odio no son propiedad
exclusiva de Javier Milei. Muy por el contrario, abundan en todo el arco
político. La más notable de estas semanas ha sido la de Miguel Ángel Pichetto
visitando a CFK y, entre las más resonantes de los últimos años, imposible
dejar de mencionar la sucedida entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de
Kirchner quienes, luego de decirse de todo, terminaron “reconciliándose” y
conformando la desastrosa fórmula que ganó las elecciones presidenciales en
2019. Sí, Milei- Patricia Bullrich es otro ejemplo reciente de la magia de la
política. La política mal entendida, claro está.
Si el Adornigate duró demasiado tiempo a un costo demasiado
alto, ¿qué decir de la interna madre que arrastra el gobierno prácticamente
desde sus inicios?
La economía doméstica no capitaliza el derrame
–insuficiente– que debería desparramar la macro como para que funcionarios de
peso sigan dándose el gusto de perder tiempo y energía en internas banales.
Una gran parte de la sociedad que está haciendo un esfuerzo
titánico para sostenerse, ha demostrado una madurez muy superior a la de sus
dirigentes. La paciencia no es infinita.
El
peronismo escribió su carta de suicidio en Parque Lezama…
El peronismo escribió su carta de suicidio en
Parque Lezama.
El acto dejó al descubierto la profundidad de
la interna peronista y la estrategia del kirchnerismo para reordenar el
espacio. A casi un año de la detención de Cristina Kirchner, la disputa por el
liderazgo opositor volvió a ocupar el centro de la escena.
La novela "Sobre héroes y tumbas" escrita por Ernesto Sábato y
publicada en 1961 está compuesta por tres historias que se alternan dentro del
mismo libro. Un paranoico que escribe una extraña teoría en la que los ciegos
realizan una conspiración para conquistar el mundo, su hija que tiene un
tortuoso romance con un joven que va camino al desastre y una crónica histórica
sobre el traslado de los restos del general Juan Lavalle que
inscribe la historia de perpetuo enfrentamiento de nuestro país. Todas las
líneas narrativas se unen en un crimen que sintetiza una visión trágica que la
obra transmite sobre el país y las relaciones humanas. Gran parte de la novela
sucede en Parque Lezama, frente a los “pensativos leones” según los describe
Sábato. Esta novela, la del kirchnerismo dirigiéndose a toda velocidad
a su autodestrucción y, de paso, arrastrando al resto del peronismo,
tiene el mismo tema que la obra cumbre de Sábato y por las piruetas de la
relación entre ficción y realidad, tuvo en el mismo Parque Lezama su arena
donde los personajes cavan su propia tumba.
Al cumplirse un año de ladetención de Cristina Kirchner,
La Cámpora impulsó un acto del peronismo del que participaron gobernadores,
intendentes y dirigentes nacionales de diferentes vertientes justicialistas,
como Guillermo Moreno y Juan Grabois. El acto, en el que el único
orador fue Máximo Kirchner, terminó expresando que Cristina Kirchner no
solo debería estar libre, sino que debería ser la candidata del PJ. Desde el
entorno de Máximo Kirchner plantean que no descartan que el candidato
presidencial del peronismo sea el propio hijo de Cristina, que una vez asumido
se dedicaría a indultar a su madre para que luego se presente ella y gane las
elecciones. Justamente, Máximo Kirchner, el líder de La Cámpora, se propone
como una reedición de lo hecho por el Cámpora original, reeditando las palabras
de aquella elección. El eslogan sería: "Máximo al Gobierno (y al
indulto), Cristina al poder".
Pero estos no son los tiempos de la vuelta de Perón y la
presidencia de Cámpora. En aquellos años el peronismo era imbatible: nunca
había perdido una elección. Ahora acarrea varias derrotas, y prácticamente la
mitad del país opina que Cristina está detenida correctamente porque el período
kirchnerista estuvo signado por la corrupción. Una lista que haga foco en la
libertad de Cristina y en la figura de Máximo Kirchner como la de un delegado
aspira a retener solo el núcleo duro del kirchnerismo: no dialoga con otros
sectores de la sociedad que tienen una agenda de centro o centroderecha y que hoy
no están conformes con Milei.
En resumidas cuentas, una candidatura camporista con el eje
en "Cristina Libre" es dividir al peronismo, ya que ni el
kicillofismo ni el peronismo federal reunido en Parque Norte piensan así y, por
consiguiente, es regalarle la reelección a Milei, quien gracias a la
estabilidad de la inflación y a la baja del riesgo país puede endeudarse para
meter su propio plan platita de cara al 2027. Y si Milei ya tiene una
aprobación del 40% y el peronismo sigue dividido, se acerca a ganar,
incluso en primera vuelta.
Esto aniquilaría al peronismo frente a todos sus
seguidores, que entenderían que el PJ ya no sirve para tratar de defender sus
intereses o aspiraciones sociales.
Ya vimos cómo la UCR, un partido centenario que se
fragmentó por solo defender sus posiciones ocupadas en el Estado, perdió todo
el rumbo y la identidad. Esto mismo puede pasarle al peronismo, un partido que
se habla solo a sí mismo y lo único que discute es quién es la conducción, los
lugares en listas o la libertad de una líder que paga por el carácter
inexplicable del creciente patrimonio matrimonial y el de allegados como Lázaro
Báez, a todas luces un testaferro de Néstor Kirchner. Esto no significa que el
proceso judicial que culminó con Cristina presa haya estado exento de
controversias. Sin embargo, desde el sentido común de los argentinos, es
difícil sostener que no hubo un aceitado sistema de corrupción en el
kirchnerismo y que la sociedad acepte que eso debe mirarse a un lado para que
el peronismo le gane a Milei no parece ser el pensamiento de la mayoría de la
sociedad necesaria para ganar la elección.
Del otro lado, Milei le plantea al sector no kirchnerista
de los argentinos que deben tolerar sus avances antidemocráticos y evidentes
casos de corrupción para que no gane el kirchnerismo. Una patria extorsionada y
avanzando a una tragedia, digna cuna de "Sobre héroes y tumbas", una
novela que describe con maestría.
La falta de debates sobre cómo resolver los problemas
económicos o siquiera construir la mayoría electoral para ganarle a Milei se
vio en el acto de Parque Lezama, fundamentalmente cuando Máximo
cruzó duramente al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, vamos a escucharlo.
Si durante el kirchnerismo, Cristina había publicado
“Sinceramente”, que reivindicaba sus mandatos y se autocritica por no haber
apoyado al feminismo en sus orígenes, vinculándose al movimiento masivo por el
derecho al aborto que ella bloqueó durante sus ocho años de mandato y La
Cámpora estaba enfocada en construir la alquimia electoral para ganarle a
Macri, ahora se retrocedió a una noción aún más elemental: Cristina libre. Esa
es la consigna que para ellos sintetiza la salida del país. Si Cristina está libre, podrá
conducir al peronismo hacia una victoria y al país hacia su
recuperación. La realidad es que Cristina estaba libre hasta hace muy poco y
postuló a Alberto Fernández, luego le hizo una interna permanente y la
conclusión fue un gobierno que frustró a la mayoría y finalmente ganó Milei.
“Cristina libre” es una consigna que solo contiene al
núcleo duro del kirchnerismo y a nadie más, y las elecciones se tratan de
contener a la mayoría.
De la otra vereda de la interna en el kicillofismo,
la legisladora porteña Berenice Iañez en una charla llamada
“Cátedra Libre Hebe Bonafini” dijo que el peronismo no puede conducirse desde
el “balcón shakesperiano” de San José 1111 y los militantes peronistas no
pueden ser Romeos y Julietas intentando un imposible. De vuelta, la alusión a
la literatura trágica.
Escuchemos el tramo final del discurso de la legisladora
kicillofista.
Kicillof tiene desafíos muy grandes por delante. Si rompe
con el kirchnerismo, puede ser visto como quien destruyó las posibilidades
del PJ para ganarle a Milei y si sigue unido a la Cámpora deberá
pelear hasta último momento por ser el candidato del peronismo y se le
complicará para atraer a otros sectores que representen a los argentinos que no
son ni mileistas ni kirchneristas, sin los cuales no se le gana a Milei. Desde
el entorno del gobernador se piensa en Llaryora o algún
gobernador del peronismo no kirchnerista como candidato a vicepresidente en la
fórmula.
Por otro lado, el kirchnerismo no plantea ir a unas
PASO. Quiere que el resto se subordine, algo que no tiene forma de
imponer, aunque siempre puede romper el peronismo y así generar su derrota.
La gran pregunta es: ¿el kirchnerismo realmente entiende lo
que está sucediendo y tiene un as bajo la manga o están tan aislados de la
realidad y en su propia narrativa que no perciben el daño político que le
infligen al peronismo? Difícil saberlo, pero es probable que la prisión de
Cristina esté generando un proceso de aislamiento en ese espacio político que
los haga sacar conclusiones alejadas de la realidad. Algo peligroso para el
conjunto de la oposición dado el peso que aún tienen.
En 1897, Émile Durkheim publicó "El suicidio",
uno de los textos fundacionales de la sociología moderna. Su gesto fue
revolucionario: tomó un acto que parecía el más íntimo y personal de todos
—quitarse la propia vida— y demostró que obedecía a causas sociales
mensurables. Detrás de cada suicidio individual, Durkheim encontró estructuras
colectivas: el grado de integración de una persona en su comunidad, el nivel de
regulación que esa comunidad ejercía sobre ella. Así construyó su célebre tipología:
el suicidio egoísta, el altruista, el anómico y el fatalista, cada uno
revelando una forma distinta en que la tensión entre individuo y sociedad puede
volverse insoportable.
Lo que sigue es un ejercicio de transposición conceptual.
Utilizamos las categorías de Durkheim en sentido estrictamente metafórico y con
fines analíticos: no para hablar de muerte literal, sino de destrucción
simbólica de carreras, liderazgos, partidos y proyectos políticos. Durkheim
nunca aplicó su tipología de esta manera, y sería un error metodológico
confundir ambos planos. Pero si se acepta la metáfora del
"suicidio político" —la autodestrucción voluntaria o
semivoluntaria de un proyecto colectivo—, su esquema resulta notablemente
sugerente.
El suicidio político egoísta: sería el caso de líderes que
terminan aislándose de su propia base social, pierden contacto con sus aliados
y toman decisiones que destruyen el proyecto. La analogía con Durkheim es
directa: una pérdida de integración, el dirigente deja de estar conectado con
la comunidad política que le daba sustento. Richard Nixon durante el escándalo
Watergate es el ejemplo más citado; también ciertos líderes
revolucionarios que, una vez en el poder, se distanciaron de las organizaciones
que los habían sostenido.
El suicidio político anómico: probablemente el más
frecuente. Se produce cuando un partido o liderazgo pierde las reglas que le
daban identidad: las contradicciones internas se vuelven tan grandes que el
proyecto termina desintegrándose. La analogía con Durkheim es muy directa: las
normas que organizaban la acción colectiva dejan de ser creíbles. La crisis
final de la Unión Soviética bajo Gorbachov suele interpretarse en esta clave
—las viejas reglas habían dejado de funcionar y las nuevas aún no existían—, al
igual que numerosos partidos tradicionales europeos que perdieron identidad
ideológica tras cambios sociales acelerados.
El suicidio político fatalista, el caso opuesto:
organizaciones tan rígidas que terminan destruyéndose por incapacidad de
adaptación. Regímenes autoritarios incapaces de reformarse, partidos
excesivamente disciplinados que expulsan toda renovación y terminan
marginalizados. La sobreabundancia de reglas asfixia la vitalidad del proyecto.
El suicidio político por líder carismático: aquí aparece
algo que Durkheim no desarrolló y que se acerca más a Max Weber. Algunos
líderes construyen un movimiento tan dependiente de su propia figura que
impiden la aparición de sucesores. Mientras viven parecen fortalecer el
proyecto, pero a largo plazo lo debilitan. Perón en algunos análisis sobre la
sucesión del peronismo, Chávez respecto de la dependencia del liderazgo
personal, De Gaulle respecto del gaullismo clásico. Paradójicamente, el líder
no destruye el movimiento por falta de autoridad, sino por exceso de
centralidad.
De alguna manera, todas estas categorías están presentes en
el paciente kirchnerista. Está aislado de la realidad, pierde el sentido que le
da identidad, que es pelear por los que menos tienen. Es una organización
demasiado rígida y verticalista y tiene una líder carismática que está presa y
no puede ser candidata. Todos estos elementos hacen síntesis y los proyectan a
una política suicida para sí mismos y al tener peso dentro del peronismo, para
el conjunto del PJ. A su vez, como el justicialismo es la porción más
importante de la oposición, la posibilidad de que haya un gobierno que no sea
de extrema derecha se aleja cada vez que ellos avanzan trágicamente a su final.
El acto en Parque Lezama son esos hechos de la historia que pasan bajo el
radar, que tienen poco impacto en la opinión pública pero son decisivos.
Haciendo otra transposición conceptual, reiteramos, solo a
fines de explicar nuestro punto, en el psicoanálisis parte de la conducta del
suicida antes de su acto se denomina acting out. Para Lacan, el acting out es
un mensaje dirigido al Otro: el sujeto actúa, pero hay un destinatario
implícito, una demanda cifrada que pide ser leída. "El acting out es una
transferencia salvaje", sostuvo en el Seminario X sobre la Angustia. ¿Lo
del kirchnerismo es una suerte de acting out en el que le señalan al resto de
la oposición que son capaces de permitir el triunfo de Milei si no se los
contiene en un proyecto que les dé lugar? Es decir, ¿finalmente el kirchnerismo
amenaza con la creciente destrucción del país que implicaría un nuevo gobierno
de Milei para evitar ser desplazados totalmente de la política nacional? En ese
caso, Kicillof debe probarse como un verdadero líder y
contener al kirchnerismo para que no arrastre al conjunto del país a un nuevo
período mileísta, pero debe hacerlo de tal manera, que Cristina no lo vuelva un
nuevo Alberto, porque en ese caso ni siquiera podría ganar las elecciones.
Siempre puede haber nuevas opciones y el pueblo argentino,
incluso parte del que apoya al kirchnerismo puede advertir que se avanza
inexorablemente a un desastre y apoyar a otros candidatos. Esperemos que así
sea. Hoy la consigna que se repite en La Cámpora de “Nada sin Cristina”
significa en lo concreto un “Todo con Milei”.
Sabemos bien que muchas personas pueden estar atravesando
problemas que generen la idea de terminar con su vida, en ningún momento de
esta columna la intención fue faltarle el respeto al dolor de nadie. La
realidad es que la dirección que toma el kirchnerismo y el destino que puede
llevar al conjunto de la oposición y en alguna medida al país hace que no
hayamos encontrado otra palabra mejor que explique el carácter trágico del
momento político.
Producción de texto e imágenes: Matías
Rodríguez Ghrimoldi
Importación. La
llegada de containers con mercadería del exterior es una constante. Fotografía:
Shutterstock.
Los
indicadores económicos reflejan de forma inequívoca los resultados que conlleva
la aplicación de un ajuste interminable. Los ingresos y el consumo de la mayor parte de la población se siguen
deteriorando y las causantes principales son las políticas del Gobierno, entre
ellas las de ajuste fiscal y apertura importadora.
En este
último terreno puede apreciarse una de las claves del modelo en curso.
Entre
enero y mayo se observó una baja interanual de 10,8% en las cantidades de
productos adquiridos en el exterior, con caídas en todos los rubros vinculados
a la producción, como los bienes de capital, sus piezas y accesorios o los
bienes intermedios.
Los
principales afectados son la producción y el empleo local, mientras, como
contrapartida, subieron las compras de bienes de consumo y de vehículos
automotores de pasajeros.
La Unión
Industrial Argentina (UIA) reportó una caída de la actividad del sector fabril
del 5% interanual en mayo, y del 0,8% con relación a abril. Más allá de mejoras
puntuales de algún rubro, la tendencia general sigue siendo a la baja.
Las exportaciones,
en tanto, están impulsadas por el complejo agrícola, combustibles y sus
derivados, así como el oro y el litio. Son sectores que tienen muy pocos
encadenamientos con el resto de la economía. En este contexto, desde noviembre
de 2023 a marzo de este año cerraron 26.448 empresas, según la Superintendencia
de Riesgos de Trabajo (SRT).
En el
mismo lapso, perdieron sus empleos 314.000 asalariados registrados (datos del
Sistema Previsional Integrado Argentino).
Naturaleza
Como es
la propia naturaleza del esquema actual lo que imposibilita que la actividad se
dinamice, no es esperable que la situación cambie si se siguen aplicando las
mismas políticas. Las estadísticas podrían mostrar un crecimiento de algunos
sectores de la economía, pero sin derrame sobre el resto.
Producto
de la menor actividad y de la baja de alícuotas de impuestos, los ingresos del
fisco declinaron en términos reales un 4,3% interanual, mientras que el gasto
público se contrajo un 2,2%.
El
Gobierno festeja que en los cinco primeros meses del año se registró un
superávit fiscal primario del 0,7% del PIB y del 0,2% para el financiero
(incluye los pagos por intereses de la deuda).
Desempleo. En mayo, miles de postulantes se acercaron a un frigorífico
bonaerense que convocó para cubrir 60 vacantes laborales. Fotografía: Francisco
Loudeiro.
Se exhibe
además como un éxito el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo
Monetario Internacional. Pero el propio organismo admite que el saldo favorable
en las cuentas públicas no sería tal si se contabilizara adecuadamente la
emisión de letras capitalizables, cuyos intereses no pasan por el cuadro de
resultados, sino que directamente generan nueva deuda.
El FMI,
por otra parte, pide que se aumente el impuesto a las Ganancias a los
trabajadores, sugiere eliminar el monotributo para que esa categoría de
contribuyentes pase al régimen general (y paguen más impuestos) y alienta la
ampliación del RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) para que
incluya mayores concesiones a los inversores.
Por lo
pronto, continúan los anuncios resonantes, aunque los dólares llegan a
cuentagotas y solo cabe esperar una mínima participación local en los
beneficios futuros de la explotación minera y energética.
Dudas
En este
marco, no extraña que calificadoras y bancos de inversión hayan comenzado a
deslizar ciertas dudas sobre la posibilidad de que la economía (y el humor social)
mejoren de aquí a las elecciones de 2027, lo que se traduce en el denominado
«riesgo político». Es decir, que se elija a un Gobierno de otro signo y se
abandone el sendero de ajuste y desregulación.
Por
nuestra parte, insistimos en señalar que la solución a muchos de nuestros
problemas pasa por retomar otro modelo que permita que la economía crezca, que
se emprenda el camino de desendeudamiento y que el equilibrio fiscal no se
tenga que resolver con un ajuste sin fin, sino como consecuencia de políticas
impositivas progresivas.
Esto
implicaría todo un cambio de paradigma que está fuera de los libretos y de las
consideraciones del manual neoliberal, seguido hoy en Argentina en versión
extrema.
El
problema de fondo, finalmente, está en el modelo, que trata de generar una
sociedad del sálvese quien pueda, y que indefectiblemente destruye empleos,
desplaza a miles de empresas, sobre todo pymes, y quita derechos a la mayoría
de los argentinos y las argentinas.
Messi, más
gloria y un "hat trick" para la goleada argentina...
La Scaloneta goleó a Argelia por 3-0
y la inoxidable estrella argentina igualó al alemán Miroslav Klose como máximo
goleador de los mundiales, al anotar a los 17 minutos del primer tiempo y a los
15 y 31 del complemento. Además se convirtió, con casi 39 años, en el goleador
más longevo de la selección. Kansas City y el mundo, otra vez de pie.
Con un golazo de Messi y buen juego por momentos, aunque expuesta la
contra y a los pases filtrados del rival, la selección le gana a Argelia por
1-0 al cabo del primer tiempo de su debut mundialista en Kansas City.
Pese al triunfo parcial, Argelia se mostró como un rival de cuidado e
incluso, además del gol que le anularon a Chaibi a los 7 minutos, el
"Dibu" Martínez debió intervenir sobre los 30 minutos y en los instantes
finales dos incursiones ofensivas también metieron miedo.
La Scaloneta generó la primera situación clara los 5 minutos, cuando se
juntaron Lautaro Martínez y Messi, y el capitán definió con clase para lo que
parecía el 1-0, pero el asistente y rápidamente el VAR anularon la acción por
posición adelantada.
El Arrowhead Stadium de Kansas, colmado por unos 30 mil hinchas de la
selección, enmudeció cuando Chaibi recibió un pase filtrado a los 7 y definió
al costado del "Dibu" Martínez. Pero el VAR volvió a intervenir y
también resolvió la posición adelantada del diez argelino.
El alma volvió al cuerpo y Argentina ganó en confianza, hasta que a los
17 Messi recibió un pase filtrado desde el medio, justo en el callejón central,
apenas cambió el ritmo y colgó el remate alto sobre el palo de Luca Zidane, el
hijo de la gloriosa francesa Zinedine Zidane (presente en el estadio) para el
1-0 en su gol N° 14 en los mundiales y en el partido 200 con la selección.
El equipo de Scaloni tuvo alguna chance más, pero sobre el final de la
etapa regalo espacios y Argelia se mostró punzante y peligroso, lo que
implicaba la necesidad de corregir de cara al complemento.
En el segundo tiempo, Argentina empezó presionando mejor y tuvo dos
chances claras, primera de Messi con un remate imperfecto que se fue por arriba
y después una habilitación del diez a Lautaro que definió cruzado y encontró la
respuesta de Zidane.
Scaloni ya había reemplazado a Montiel por Molina y no espero ni
siquiera 10 minutos para resolver los ingresos de Julián Álvarez y Nicolás
González, por Lautaro Martínez y Thiago Almada.
Y los cambios surtieron efecto, a los 15 minutos el "Dibu"
Martínez le puso un pase perfecto desde el campo argentino a Messi, recostado
sobre la izquierda, el diez cedió para Nicolás González, que tiró un centro
envenenado, Alexis Mc Allister tomó el rebote y sacó un latigazo perfecto,
Zidane dejó el rebote y el "Mesías", que había ido al área, tocó con
sutileza sobre un costado para anotar el 2-0 y desatar más locura argentina.
Messi también estuvo el tercero cuando el estadio volvía a rendirse a
sus pies, pero Zidane desvió el remate alto a los 20 minutos del complemento.
Y el genio tenía que llevarse la pelota, y el "hat trick"
llegó con otra contra explosiva y el pase al medio de Nicolás González para
Messi, que en la entrada al área se perfiló antes de sacar un latigazo que
terminó en la ratonera, lejos del humillado Zidane. 3-0 y locura total ante
tanta genialidad.
El glorioso capitán superó a Mbapé y alcanzó a Miroslav Klose como
máximo goleador de la selección.
No había más hacer para el genio argentino que fue reemplazado por el
debutante Nicolás Paz.
Al partido que comenzó incomodo le terminó sobrando un cuarto, Argelia
fue por el descuento, Argentina se fue peligrosamente cerca de su arquero, pero
no hubo modificacones en el resultado y la selección tuvo un debut mundialista
inolvidable, gracias a la genialidad de su glorioso capitán.
- Síntesis -
Argentina: 3
Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro
Martínez, Facundo Medina; Rodrigo de Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández,
Thiago Almada; Lionel Messi y Lautaro Martínez. DT: Lionel Scaloni.
Argelia: 0
Luca Zidane; Rayan Ait Nouri, Ramy Bensebaini, Aissa Mandi, Rafik
Belghali; Nabil Bentaleb, Ibrahim Maza, Hicham Boudaoui; Fares Chaibi, Amine
Gouiri y Anis Hadj Moussa. DT: Vladimir Petkovic.
Goles en el primer tiempo:17m. Lionel Messi (A).
Goles en el segundo tiempo:15m. y31m. Lionel Messi (A).
Cambios en el segundo tiempo: 1m. Nahuel Molina por Gonzalo
Montiel (Argentina), 10m. Nicolás González por Thiago Almada y Julián Álvarez
por Lautaro Martínez (Argentina), 19m. Mohamed Amoura por Amine Gouiri, Houssem
Aouar por Hicham Boudaoui y Riyad Mahrez por Anis Hadj Moussa (Argelia), 35m.
Nicolás Otamendi por Cristian Romero y Nicolás Paz por Lionel Messi
(Argentina), 37m. Adil Boulbina por Nabil Bentaleb y Ramiz Zerrouki por Ibrahim
Maza (Argelia).