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domingo, 23 de agosto de 2026

CÓCTEL NOCIVO - La suma de los insultos reiterados y la ira a flor de piel... @elprofesorcapomasi...

La suma de los insultos reiterados y la ira a flor de piel...

Mens sana... Dibujo: Pablo Temes.

Repercusiones políticas de las actitudes del primer mandatario en un contexto de incertidumbre económica.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 23/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Ya ha sido dicho muchas veces en esta columna que Javier Milei es incorregible. Su psiquis es la que es y, salvo un imponderable, nada ni nadie la podrá cambiar. Amable y generoso con los que le dicen todo que sí. Brutal y cruel con quienes osan contradecirlo. Esto, sumado a la enfermedad del poder y de poder –el síndrome de Hubris–, configura un cóctel nocivo que afecta profundamente el desempeño de quien, como en este caso, ejerce la presidencia de la Nación.

El auditorio que el jueves escuchó el discurso que Milei dio ante los miembros de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham) no pudo salir de su azoro. Dos cosas fueron las que preocuparon: la primera, la reiteración de los insultos y las descalificaciones destinadas a los “empresarios prebendarlos” –a la cabeza de los cuales todos entendieron que estuvieron como siempre Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a los economistas críticos y a los periodistas; la segunda, su falta de contacto y empatía con la mucha gente que la está pasando mal.

Respecto del insulto, vale la pena recordar la famosa frase de Diógenes el cínico, nacido en Sínope en 412 a.C. y muerto en Corinto q, 2n 323 a.C., que dice así: “El insulto deshonra a quien lo profiere, no a quien lo recibe”. Por eso, es de sabios elevarse por sobre el lodazal en el que se sumerge quien insulta.

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Es lo que Lope de Vega expresa en su comedia El desprecio agraviado: la mayor venganza del que es sabio es olvidar la causa del agravio. En su tratado moral De la ira, señala Lucio Anneo Séneca: “Saepe autern satius fuit dissimulare qam ulcisi”, que significa: “a menudo es mejor olvidar una ofensa que vengarse”. Al Presidente lo ayudaría mucho tomar real dimensión de cuánto denigra a su persona y a su investidura cada vez que profiere insultos. Lamentablemente, no parece que esto tenga visos de suceder ni ahora ni en el futuro.

“La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia”, dijo en un momento el jefe de Estado, haciendo rememorar el “estamos mal, pero vamos bien” que tanto supo repetir Carlos Menem durante sus presidencias que dejaron la bomba que explotó en el gobierno de Fernando de la Rúa. “Está viendo otra película, o se la están contando” –aseguró un empresario del interior del país. Aun en provincias ricas en recursos naturales e históricamente prósperas, la crisis empieza a mostrar su peor cara. En Mendoza, por citar un ejemplo, los negocios y comercios de la calle Arístides y sus alrededores muestran una foto con números a la baja que ni el turismo puede revertir. En la provincia de Buenos Aires, los vecinos del segundo y tercer cordón del Conurbano luchan por que la situación de precariedad y falta de progreso no se normalice aún más. En cambio, quien demostró estar al tanto de la realidad que afecta a millones de personas fue Patricia Bullrich. Le hubiera venido muy bien al Presidente prestar atención a la frase que la senadora posteó en la red X. “Necesitamos más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”, dijo con su estilo directo que pone nervioso a más de uno y, sobre todo, a una. He ahí el nudo gordiano del presente que plantea el desafío clave para el Gobierno. Si ese cambio no se siente en la vida cotidiana de aquí al año que viene, le va a ser muy difícil al Gobierno ganar las próximas elecciones presidenciales. Su gran ventaja sigue siendo que, en la vereda de enfrente tiene –por ahora– a la nada misma.

A esta altura hay una coincidencia en todos los sondeos sobre la caída de imagen y valoración positiva del gobierno. Uno de esos estudios de esta semana mostró una caída en el sector que más fervorosamente apoyó a Milei y propulsó su llegada a la presidencia de la Nación: los jóvenes. No es un dato menor.

Uno de los que vienen sufriendo las consecuencias de los malos modos del Presidente para con propios y ajenos es Diego Santilli. El jefe de Gabinete tuvo un rol muy activo en despejar los obstáculos existentes para hacer posible el contacto que hubo en estos días entre Karina Milei y Mauricio Macri. La versión oficial habla de una conversación telefónica. Sin embargo, algunos de los que conocen bien la trama de lo que ocurre en los pasillos y los despachos del poder, sostienen que hubo un encuentro personal entre ambos. Sea como fuere, lo que se sabe es que el ánimo que reina en el expresidente es de desconfianza. En el oficialismo pervive el objetivo de destruir al PRO. Ese es un objetivo de una notable insensatez que anida en el pensamiento y en el sentimiento de Karina Milei desde el comienzo mismo del mandato de su hermano.

Es un pensamiento absolutamente ilógico pero imposible de ser modificable hasta aquí. Los que conocen el pensamiento de Santilli señalan la incomodidad y desacuerdo con esta actitud que va en contra de su accionar y sus ambiciones de permanencia en el poder por un mandato más.

En esta semana, el jefe de Gabinete estuvo reunido con gobernadores del norte que le reclamaron, entre otras cosas, el cumplimiento de las promesas hechas por el Presidente. Una de ellas, tiene que ver con la necesidad de obra pública que emergió como un tema de primerísima urgencia. La paciencia de los líderes provinciales es elástica pero no infinita y, más allá de la billetera de Nación, otros mandatarios podrían sumar su descontento.

Si el jefe de Estado no aprende a escuchar, la cuerda podría terminar rompiéndose.



lunes, 17 de agosto de 2026

Por qué gobierna Karina… @elprofesorcapomasi

Por qué gobierna Karina…

Ella. Comanda la agenda política, legislativa y electoral, mientras en la última semana su hermano se recluyó en la soledad de Olivos. Fotografía: CEDOC.

¿Qué hubiese pasado si en lugar de Norberto “Beto” Milei, el padre de Javier hubiera sido Jorge Messi?

© Escrito por Gustavo González, Presidente y CEO de Editorial Perfil, el domingo 16/08/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.



Según el astro deportivo y todos los que conocieron al papá de Messi, Jorge se caracterizó por el afecto, el acompañamiento y la contención que siempre le dedicó a quien se convertiría en el mejor futbolista de su tiempo.

Darle amor a un hijo no garantiza que ese hijo vaya a ser exitoso en su actividad laboral, pero suele ser un buen punto de partida para que sea feliz y luego comparta ese amor con otros.

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La historia de Milei fue dolorosamente distinta. Lo suyo fueron golpizas y humillaciones desde pequeño, según lo contó reiteradas veces. Y así como Lionel Messi se convirtió en una persona empática y cuidadosa con los demás, reproduciendo de grande lo que vivió de chico; Javier Milei se transformó en este hombre que destrata por igual a los que más tienen y a los que sufren por no poder pagar sus deudas.

Sorprende la flexibilidad de políticos, medios y sociedad para seguir naturalizando que...

Creo que lo que habría pasado si Milei no hubiera tenido los padres que tuvo, es que no habría llegado a ser Presidente de la Argentina.

Si no hubieran destruido desde pequeño su seguridad y amor propio, si no lo hubieran convertido en un ser solitario, desconfiado de los demás y con dificultades para generar relaciones personales duraderas, Milei no sería como es. No sería este hombre que aplica en otros la crueldad que recibió de niño y se muestra infalible para no revelarse roto. Ajeno a cualquier racionalidad política, siempre al borde de traspasar los límites del relacionamiento democrático, agresivo y extravagante.

“Es exactamente lo que voté”, repiten en las redes sus seguidores. Representan a ese 30% que lo fue a buscar en las PASO y en las generales de 2023 y fue la base de su triunfo. El 30% que, según las encuestas, sigue siendo su núcleo duro de apoyo.

Difícil que ese tercio extremo de la sociedad se hubiese sentido bien representada por un líder formado en un hogar como el de los Messi.

El origen del poder. Contra el dolor recibido, Milei desarrolló insensibilidad. Contra ese poder paternal que lo destruyó psicológicamente, se aferró a una ideología que promueve la destrucción del Estado paterno.

... la hermana de quien fue elegido como Presidente, maneje los hilos del Gobierno

Y contra el desamparo, buscó la protección sobrenatural de su hermana menor que, como él dice, es la única –con a su perro Conan–, que nunca lo traicionó y siempre permaneció a su lado.

Karina está empoderada por un hermano que le atribuye poderes que los humanos no poseen, como la capacidad de comunicarlo con su perro muerto y con el mismo Dios.

Quienes conocen esa relación esotérica, no están seguros de si ella de verdad cree tener tales capacidades o si sólo trata de hacérselo creer a él. No necesariamente para controlarlo, sino para contenerlo emocionalmente y brindarle supuestas palabras desde el más allá que lo alienten y lo justifiquen.

Por eso, el poder de la mujer más poderosa de la Argentina es la segunda consecuencia de la educación que esos padres le dieron a sus hijos.

A la dureza que ella misma debió forjar para intentar resguardarse de las palizas que recibía su hermano, le sumó su inquebrantable aptitud para ayudarlo a sobrevivir a través de los años. Que es lo que hoy sigue haciendo.

Difícilmente Karina hubiera ocupado un rol protagónico en otra administración, pero la explicación de por qué gobierna el país está en el poder que ejerce sobre quien había sido elegido para ocupar ese lugar. No hay otro secreto, ni triángulos ni cuadraturas de poder: sólo hay un hombre elegido para manejar el poder y una mujer que controla a ese hombre.

Si en estos años se hizo evidente esa centralidad, a medida que se acercan las elecciones su protagonismo crece más. Lo que en estos días quedó en evidencia, mientras el Presidente se recluía en Olivos casi sin recibir visitas, como señalan los informes de ingreso de la quinta presidencial.

Como hacía cuando eran niños, ella adquiere más relevancia cuando los peligros acechan a su hermano mayor. Los peligros actuales son esta preocupante combinación de una economía que no termina de arrancar, una inflación que no termina de bajar y encuestas que confirman la incertidumbre social.

Objetivo reelección. Karina siempre fue la que puso y sacó funcionarios (al único que no logra echar, por ahora, es a Santiago Caputo), la que monitoreó los acuerdos legislativos y la encargada del armado electoral que enfrentó con éxito las elecciones de 2023 y 2025.

Su hermano es el responsable de la macroeconomía y de la política internacional. Ella, del resto.

En el medio sólo hay funcionarios que obedecen, a tiro de ser reemplazados ante el menor desliz. Sólo casos específicos como los Caputo, Santilli y Pettovello, conservan ciertos márgenes de maniobra, que nunca son amplios. Como lo acaba de sufrir Sturzenegger, condicionado a partir de ahora a rendirle cuentas a la mesa política que ella comanda.

Con la reelección como objetivo, todas las decisiones deben estar orientadas en esa dirección y pasar por ella.

Cerró filas con Patricia Bullrich, haciendo de cuenta de que le cree cuando la senadora jura que brega por la reelección de Milei. La secretaria general necesita que Bullrich sume votos en el Senado con la misma vocación con que Martín Menem lo hace en Diputados.

Karina no se preocupa tanto por su mala imagen en un 70% de la sociedad, sino porque la de su hermano es, apenas, diez puntos menos negativa que la suya.

Javier Milei es dogmático por origen divino (sostiene que Dios le dio una misión que los humanos no deben cuestionar), pero Karina por las dudas opera para garantizar que ese designio se haga realidad.

De ahí el apuro de las últimas horas para recrear alianzas legislativas, darle herramientas (dinero) a Santilli para que pueda ofrecer algo a los gobernadores a cambio de apoyo (los que antes apoyaron no lo volverán a hacer sin alguna contraprestación para sus provincias) y reflotar la nunca formalizada alianza con el PRO.

Cerca de Mauricio Macri se entendió que Karina debía estar muy preocupada con los números de las encuestas como para tener que llamarlo. Se sabe del desprecio mutuo que se dispensan.

Ella cree que el primer acuerdo con el macrismo debería ser por la postergación o eliminación de las PASO, para no darle esa herramienta a un peronismo que necesita de las primarias para saldar sus diferencias internas. Recién después llegaría el momento de hablar de candidaturas.

El razonable temor de Macri es que, de apoyar esa iniciativa, lo que sobrevenga sea la fábula del escorpión por la cual la naturaleza de los Milei los haga ir por todos los cargos de relevancia. Aún a riesgo de que ambos pierdan, LLA y el PRO.

Naturalizar a Karina. En cualquier caso, lo que sorprende es la flexibilidad de políticos, medios y sociedad para seguir naturalizando la trascendencia de una mujer que poco tiempo atrás perdió en un programa de Guido Kaczka la oportunidad de ganarse un televisor, pero que en 2023 ganó una elección presidencial en la que no había sido candidata.

El paso de Karina Milei del tarot y la pastelería a manejar los hilos de un país, será uno de los episodios más fascinantes que los historiadores del futuro deberán desentrañar y juzgar.

Es probable que, cuando eso ocurra, la sociedad ya haya dado su veredicto declarándola culpable.

Como si no hubiera sido la propia sociedad (o una mayor parte de ella) la que fue a buscar a los hijos que educó Norberto Milei para que la represente.



domingo, 5 de julio de 2026

De Amarillo a Violeta. El momento de Diego… @elprofesorcapomasi...

 De Amarillo a Violeta. El momento de Diego…


Gramática visual. Dibujo: Pablo Temes.

El cambio en el gabinete es más que una variación de estilos: se trata de una nueva centralidad. 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 05/07/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Con la renuncia de Manuel Adorni el gobierno se ha sacado de encima un enorme problema. Tan grande era el lastre que representaba la cada vez más indefendible figura del exjefe de Gabinete, que resulta increíble que Javier y Karina Milei no se hayan dado cuenta antes de lo dañino que era Adorni para ellos mismos. De hecho, la gestión gubernamental estaba literalmente paralizada, algo que muchas otras figuras de peso en el oficialismo reconocían. 

Era imposible pensar negociaciones políticas de cualquier tipo tanto con propios como con ajenos. El ahora exfuncionario se había transformado en una especie de mancha venenosa. Nadie quería reunirse con él. Recuérdese, como muestra, el fallido encuentro para la foto con los senadores propios, al cual faltó nada menos que la jefa del bloque, Patricia Bullrich quien, por otra parte, había advertido que en el Congreso estaban los votos para aprobar una moción de censura que hubiera llevado a la dimisión forzosa del jefe de Gabinete. Este hecho –de haberse producido– hubiera dañado fuertemente a los hermanos Milei y a todo el gobierno. 

A su vez, Luis Caputo venía viendo en carne propia el impacto negativo que en la economía estaba dejando toda la situación. En sus conversaciones con diferentes referentes del mundo económico, reinaba en ellos una combinación de sorpresa y preocupación: sorpresa, porque nadie entendía la causa del empecinamiento de Javier Milei en exponerse a los efectos negativos del “Adornigate” y preocupación porque esto complicaba el futuro electoral de La Libertad Avanza, circunstancia clave para definir muchas de las futuras posible inversiones de capitales internacionales. 


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Diego Santilli es exactamente lo opuesto de su predecesor. Posee aptitud para el diálogo y tiene experiencia en el manejo de la “rosca” política. Tiene también ambiciones: la más conocida es la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Por lo tanto, si alguien no lo advirtió, hay que decir que es “casta pura”. Tiene, pues, un desafío enorme por delante. La eliminación del Ministerio del Interior es una clara muestra de la voluntad de los Milei de darle al jefe de Gabinete plenos poderes para erigirse en el protagonista exclusivo del diálogo y las negociaciones con los gobernadores. Esta centralidad en esa relación con los mandatarios provinciales ya la había llevado adelante Guillermo Francos durante su gestión como jefe de Gabinete. En ese período, se nombró ministro del Interior a Lisandro Catalán pero, el real pivote del manejo político con las provincias lo llevó adelante el mismo Francos.

Habrá, pues, dos vice jefaturas: una de Gabinete y otra de Interior: la primera la ocupará Ignacio Devitt, mientras que la segunda, estará a cargo de Gustavo Coria. Un detalle no menor: ambos responden a Karina MIlei. Es decir, serán sus comisarios políticos. Esto también es otra muestra de “casta pura” por parte del gobierno. Y, para ahondar aún más ese patrón de “casta”, véanse los primeros movimientos de Santilli que están vinculados al objetivo electoral del año próximo. He ahí, pues, la discusión por la eliminación de la Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y, en su defecto, la reimplantación de las colectoras, un verdadero mecanismo de trampa destinado a burlar la voluntad del electorado tantas veces repudiado y tantas veces usado por el peronismo en sus distintas vertientes para perpetuarse en el poder. Ésta no será la excepción.

El ex hombre del PRO tiene además otra cualidad que le otorga cierto blindaje en sus aspiraciones bonaerenses: es, en su origen, peronista. Un caso bastante similar al de Cristian Ritondo de pasado amarillo pero raigambre en el PJ. Muchos recuerdan su paso –sin demasiados sobresaltos– como ministro de Seguridad de María Eugenia Vidal. Los muchachos peronistas si algo saben bien, es a quién apuntar –y a quién no.
 

La otra figura del momento es Patricia Bullrich. Su experiencia le sirvió para salir ilesa dentro y fuera de La Libertad Avanza mientras duró la trama de las penurias de Adorni. Avisó, se diferenció y manejó los tiempos a su antojo. “La opinión pública sabe que Patricia tiene un recorrido camaleónico, pero hoy valora su valentía y su carácter por haberse plantado ante los vaivenes y las dudas de los hermanos Milei. Es vista como la mujer fuerte frente a Karina” -reflexionó un analista político que camina la calle y conoce las encuestas. 

Mas allá del color amarillo en algunos miembros del gabinete, el oficialismo se mantiene firme en sus límites con el PRO. En la ciudad de Buenos Aires ven como una utopía las intenciones de Jorge Macri de ser cabeza de fórmula con la Libertaria Pilar Ramírez o cualquier otra figura. Además, el vínculo entre los primos Macri no atraviesa un buen momento. A nivel nacional la receta es exactamente la misma: puede haber alianzas, sí; pero con la misma dinámica que en la contienda pasada. Esto es, los libertarios ocupando los primeros lugares en las listas y los aliados sean del PRO o de cualquier otro color político como furgón de cola. 

Resulta increíble cómo, desde los dos espacios, no han aprendido nada de las lecciones del pasado. Los mileístas podrían asegurar una elección complicada sobre todo en la provincia de Buenos Aires; y los macristas vuelven como el cántaro a la fuente para ser ninguneados al borde de la humillación. Lo único que podría torcer el escenario es que la economía llegue todavía más ajustada a un 2027 definitorio.




domingo, 28 de junio de 2026

Un desenlace inevitable… @elprofesorcapomasi...

Un desenlace inevitable…

La puerta se cerró detrás de ti... ¿Se cerró?. Dibujo: Pablo Temes.

Milei tardó demasiado en actuar: el escándalo del ex vocero terminó fracturando el frente interno.

© Escrito  por el Doctor Nelson Castro el domingo 28/06/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La salida de Manuel Adorni –más tarde que temprano– es la crónica de un desenlace inevitable. Es difícil entender por qué Javier Milei decidió enfrentar el costo político enorme de mantenerlo en el cargo durante tanto tiempo, especialmente a partir del momento en el reconoció que había mentido y había evadido el pago de sus obligaciones impositivas. Para un partido como La Libertad Avanza que pregona en sus bases una revolución moral, representó una fenomenal contradicción. No es el único partido político envuelto en una severa contradicción entre lo que dice y lo que hace. 

El PRO quedó envuelto esta semana en un aquelarre interno después de que el ex senador Esteban Bullrich presentó la renuncia a su afiliación. Lo hizo por medio de una carta, cuyo texto, de fuerte tono crítico, es demoledor. En la misiva, luego de recordar que fue uno de los fundadores del partido, señala: “Justamente por haber sido parte de esa construcción, siento hoy la obligación moral de ser coherente con aquellos valores fundacionales. Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen. No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos”.

La carta de respuesta del PRO –definitivamente mala– dada por el diputado Fernando Andreis, que representa la voz de Mauricio Macri, no hace más que ahondar la falta de fundamentos para justificar un relativismo moral irrefutable. 

La crónica de lo sucedido en la semana que pasó mostró una realidad inocultable: el frente interno del gobierno está fracturado. La no concurrencia de Patricia Bullrich a la reunión –para la foto– convocada por el jefe de Gabinete fue una señal contundente de su disgusto con esta situación. A eso, se le agregó lo sucedido el martes. Ese día, la senadora había anunciado a los periodistas acreditados en el Congreso que Adorni no concurriría a cumplir con su obligación constitucional de presentar su informe ante los miembros de la Cámara alta el próximo jueves, 2 de julio. Su argumentación para justificar esta decisión no tuvo sinuosidades: “Lo iban a cachetear durante ocho horas”. 

En definitiva, terminaría siendo una carnicería política. Anoticiado de ello –y tras consultar con la hermana del presidente–, Adorni hizo saber que estaba dispuesto a concurrir al Senado a brindar su informe. Furiosa, la senadora oficialista estalló: “no se puede trabajar con pelotudos”, dijo a los cuatro vientos para que la escucharan bien.

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Las voces que conocen las entrañas del poder señalan que, finalmente, Javier Milei terminó dándose cuenta de cuán dañino estaba siendo para él en particular y para el gobierno en general la permanencia de Adorni. “Es un lastre que se hace cada día más pesado”, expresa una de esas voces. Otra, también cercana, señala que, en la semana, la imagen de Adorni quedó emparentada con la de Martín Insaurralde, haciendo referencia a los videos publicados por Diego Cabot en LN+ en los que Jesica Cirio se pasea por el vestidor de la casa que compartía con el ex intendente de Lomas de Zamora abriendo cajones y mostrando los muchos paquetes llenos de dólares en envoltorios termosellados.

Insaurralde es un personaje de alta significación dentro del kirchnerismo bonaerense, en especial de ese entramado con visos surrealistas a los que nos tiene acostumbrados el Gran Buenos Aires. Es un típico representante de los barones de ese baluarte del peronismo que ha sentado sus reales en ese territorio indómito para el resto de las fuerzas políticas vernáculas. 

El ex intendente de Lomas de Zamora es un protegido de Cristina Fernández de Kirchner y de su hijo Máximo, sustentado por La Campora. 

En ese universo de dispendio en el que se venía moviendo el exvocero presidencial, impactó al interior del oficialismo la información dada por Romina Manguel sobre la compra de un flipper de colección de Los Locos Adams, destinado a la casa de Adorni en el country Indio Cuá, valuado en 8.000 dólares. Vale recordar que el comportamiento del ex columnista económico ya había tocado el absurdo pocos días antes cuando se supo de sus gastos en sábanas y blanquería en general por otros cuantos millones de pesos. Adorni no dejó una por hacer. 

Así pues, la tarde-noche del viernes, la Casa Rosada fue un hervidero. La secretaria general de la Presidencia puso en marcha los mecanismos para acabar con este embrollo. Es lo que les comunicó a Diego Santilli y a Martín Menem en las reuniones que mantuvo con ellos, en la que se pergeñó la forma de darle al hecho un contenido almibarado. Se armó, pues, un relato según el cual, el motivo de la salida de Adorni es cuidarlo a él y a su familia. La verdad es que, si eso hubiera sido así, se debería haber procedido antes. Mucho antes. Si hay un daño evidente y profundo es a la esfera familiar del jefe de Gabinete, a la que, con sus inconductas, dejó expuesta no sólo a la crítica de la opinión pública sino también a la investigación de la Justicia. 

Al cierre de esta columna, el jefe de estado se encontraba reunido con Adorni para escucharlo –una vez más- y tomar una decisión final.

Aunque la salida fuera el camino elegido, el daño producido a la gestión es, a esta altura, irreparable.




martes, 23 de junio de 2026

La interna que no cierra… @elprofesorcapomasi,,,

 La interna que no cierra…

Mi pobre angelito. Dibujo: Pablo Temes.

Milei blinda a Adorni de la amenaza de censura en el Senado, mientras Ravier asume como vocero.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro, el domingo 21/06/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

Al Gobierno se le está haciendo cada vez más difícil defender a Manuel Adorni, cuya situación se complica día tras día. Lo que resulta increíble es que el Presidente no se dé cuenta de que el Adornigate lo está afectando principalmente a él, ya que, al defenderlo, termina deteriorando su figura. “Adorni no mintió”, expresó Milei en un posteo de estos días. Esta es una afirmación falsa. Adorni no sólo reconoció que mintió. También confesó que evadió el pago de impuestos, es decir, que admitió haber cometido un delito.

Nada de esto parece alterar la férrea postura del jefe de Estado que redobló la apuesta primero invitándolo a Adorni a una reunión en la Residencia de Olivos el viernes, y luego a participar en el acto que, por el Día de la Bandera, ayer se llevó a cabo en Rosario. El elenco estable de funcionarios que tuvieron que posar junto al exvocero se mantuvo a pesar del disgusto de varios de ellos. Sólo la Vicepresidenta Victoria Villarruel se diferenció con una declaración tajante: “Es un acto patrio, no es un acto para apoyar a Adorni y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”, aseguró.

La situación interna es explosiva ya que involucra prácticamente a todo el Gabinete. En el Congreso, defenderlo es cada vez más difícil para el oficialismo. Ya no es sólo la vicepresidenta. Hay más legisladores que tienen una postura crítica hacia el jefe de Gabinete. Una de los que alerta sobre esto es Patricia Bullrich, cuyo desagrado con Adorni es total. La jefa del Bloque de la Libertad Avanza viene advirtiendo sobre las posibilidades cada vez más ciertas de que se lleve adelante un proceso de censura contra el jefe de Gabinete. Este recurso está contemplado en el artículo 101 de la Constitución aprobada y sancionada en 1994. Se lee allí: “El jefe de gabinete de ministros debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternativamente a cada una de sus Cámaras, para informar de la marcha del gobierno, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 71. Puede ser interpelado a los efectos del tratamiento de una moción de censura, por el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cualquiera de las Cámaras, y ser removido por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada una de las Cámaras”. De prosperar una moción de censura contra el jefe de Gabinete, sería la primera vez en la historia argentina que acontecería un hecho de tamaña envergadura institucional. Un detalle relevante: el término mayoría absoluta es importante porque representa la mitad más uno de los miembros de un cuerpo legislativo. En el Senado el número mínimo para alcanzarla es 37. Y, hoy en día, la oposición podría alcanzar ese número de votos. Esto es lo que advirtió la senadora Bullrich a los hermanos Milei.

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A propósito de los hermanos Milei, si algo faltaba para recalentar el ambiente de mala onda y desprecio del Presidente, estuvo la declaración de la madre de la vicepresidenta, Dian de Stefani, quien señaló: me dijo que (al país) lo gobierna la hermana (sic).

El viernes, el jefe de Gabinete de Ministros dejó de ser el vocero presidencial. En su reemplazo fue designado Adrián Ravier. El nombramiento causó sorpresa en algunos y estupor en otros aliados. En la oposición kirchnerista, en cambio, produjo delectación. Fue cuestión de minutos la que le tomó al universo K reflotar las disputas que supieron tener Milei y Ravier en los tiempos en los cuales, el hoy Presidente, fatigaba los estudios de televisión en calidad de panelista. “Diego, el caso del excelentísimo Dr. Ravier es la combinación del uso de la falacia del hombre de paja, poco rigor académico por sus falencias matemáticas que llevan a que sea inconsistente en sus afirmaciones y contaminación emocional en las críticas. Da mucha pena…”, le decía a su exsocio Diego Giacomini en este mensaje del 1 de mayo de 2018. “Ravier carece de velocidad mental para ser parte de un debate de TV. Es lento y poco formado. Mirás sus videos y tarda mucho tiempo para dar argumentos básicos. Eso denota además poco conocimiento. De hecho, es flojo en microeconomía y matemáticas y se nota mucho”, agregó.

“Dice Milei que fui oficinista de Macri. Jamás pisé sus oficinas. Lo defendí desde afuera cuando entendí que su propuesta era superior que la alternativa. Milei sí se sentó con Sturzenegger, responsable técnico del fracaso. También se sentó con la gente de Alberto. Ignorado siempre”, dijo Ravier en un texto del 7 de marzo de 2020. Luego se amigaron y escribieron un libro juntos: “La batalla por la macroeconomía: El debate entre Keynes, Friedman, Lucas y Hayek”.

Los que conocen las entrañas de este gobierno expresan que el objetivo del flamante vocero es ayudar a cerrar la feroz pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo. ¿Podrá? ¿O terminará siendo una misión imposible? El presidente delegó una tarea que él mismo no pudo o no quiso resolver.

Los vaivenes de las relaciones amor-odio no son propiedad exclusiva de Javier Milei. Muy por el contrario, abundan en todo el arco político. La más notable de estas semanas ha sido la de Miguel Ángel Pichetto visitando a CFK y, entre las más resonantes de los últimos años, imposible dejar de mencionar la sucedida entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner quienes, luego de decirse de todo, terminaron “reconciliándose” y conformando la desastrosa fórmula que ganó las elecciones presidenciales en 2019. Sí, Milei- Patricia Bullrich es otro ejemplo reciente de la magia de la política. La política mal entendida, claro está.

Si el Adornigate duró demasiado tiempo a un costo demasiado alto, ¿qué decir de la interna madre que arrastra el gobierno prácticamente desde sus inicios?

La economía doméstica no capitaliza el derrame –insuficiente– que debería desparramar la macro como para que funcionarios de peso sigan dándose el gusto de perder tiempo y energía en internas banales.

Una gran parte de la sociedad que está haciendo un esfuerzo titánico para sostenerse, ha demostrado una madurez muy superior a la de sus dirigentes. La paciencia no es infinita.