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domingo, 19 de abril de 2026

Adorni como escudo - Los fusibles necesarios… @elprofesorcapomasi...

Adorni como escudo - Los fusibles necesarios…

Real state. Imagen:Pablo Temes.

El comportamiento del jefe de Gabinete revela lo peor de lo que el mismo oficialismo entiende por casta.

© Escrito por el Doctor Doctor Nelson Castro el sábado 19/04/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

Hay determinados comportamientos de los dirigentes políticos que, útiles o no, adquieren características de clásicos. Uno de ellos es el que ocurre cuando algún funcionario de un gobierno cae en desgracia y se lanza a la búsqueda de apoyos con el fin de sostenerse en el cargo.

Una muestra de esos apoyos la constituyen, entre otras cosas, las fotos y los videos del funcionario en cuestión al lado del Presidente o miembros de su entorno. Un buen ejemplo de esto es lo que está pasando en estos días con el caso de Manuel Adorni, caído en desgracia a causa de las operaciones de compra de los inmuebles en los que habita y de los viajes que realizó durante el tiempo en que se viene desempeñando como integrante conspicuo del Poder Ejecutivo. Así se lo vio sucesivamente acompañado por ministros y secretarios de Estado el día en que dio su fallida conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, o sus fotos tanto con Javier Milei como con su hermana Karina. Todo esto en medio de una situación que es cada vez más confusa y, por ende, sospechosa. Es, en definitiva, un comportamiento de casta. La casta política, de la que el Presidente y el mismísimo Adorni tantas veces han abominado. Como dice el proverbio, haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. En un gobierno, los ministros son fusibles. Por eso es que, cuando enfrentan una circunstancia que pone en juego su honestidad, su ética y/o la eficacia de su gestión, su mejor aporte es el dar un paso al costado hasta que, por lo menos, su situación se aclare.

Evidentemente las cosas están funcionando al revés en la Administración Milei. Curiosa paradoja de La Libertad Avanza, que pregonó el valor de la transparencia a modo de un mandamiento bíblico. En el recuerdo quedó la conducta de la ministra de Capital Humano, Sandra Petovello, cuando cesó de su cargo inmediatamente a una funcionaria de su staff por el hecho de haber comprado con fondos públicos una cafetera eléctrica para su despacho. Lejos de esclarecer los hechos, los testimonios de la escribana Adriana Nechevenko –cuyo desempeño en las escrituraciones de las propiedades compradas por el jefe de Gabinete– junto con las de las dos policías y las dos jubiladas que fueron los prestamistas en las operaciones inmobiliarias en cuestión, han oscurecido y complicado a Adorni.

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Una de las consecuencias de todo esto es que la interna en el oficialismo se recalienta día tras día. Lo que es evidencia de la existencia de una ferocidad imparable. El campo de batalla de esa ferocidad agresiva y soez son las redes sociales. En ese universo, los partidarios de Karina Milei por un lado y los de Santiago Caputo se destrozan sin piedad a cielo abierto.

La claudicación ética que representa el caso Adorni para La Libertad Avanza afecta fuertemente la imagen de Milei y de su gobierno. No hace falta recurrir a las encuestas para advertirlo. En la opinión pública se nota un sentimiento de decepción.

La penuria económica era esperada. Las sospechas de corrupción y privilegios de los funcionarios, no. La inflación de marzo golpeó a Milei. Lo reconoció sin tapujos en su discurso en la reunión anual de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (Amcham). Fue un discurso arduo –abundante en tecnicismos– que a muchos de los asistentes se les hizo difícil entender. Que el Presidente haya declarado que el dato fue malo es un buen signo de reconocimiento de los hechos. Sin embargo, hay que decir que, a dos años y cuatro meses de comenzada la gestión, ese gesto no alcanza. La paciencia de la ciudadanía nunca es infinita y los propios empresarios albergan más dudas que certezas. “La economía debería estabilizarse en un camino de crecimiento que abarque a más sectores. El Presidente está haciendo las cosas bien pero el tiempo es tirano”, reflexionó uno de los asistentes al Summit. No lo dijo con la seguridad de otros tiempos y ante la repregunta de su interlocutor dijo con una sonrisa algo impostada: “Elijo creer”.

Un dato preocupa a los hombres de negocios: la inflación no cesa aun con un dólar a la baja y con salarios planchados. Sin poder adquisitivo en manos de los consumidores sería inútil intentar sostener un crecimiento productivo que no encuentre demanda en su contraparte. En los industriales parece haber cierto nerviosismo por la parsimonia de Caputo. A su vez, empresarios de otros sectores empiezan a mirar con buenos ojos los intentos de Federico Sturzenegger por apurar los tiempos del rumbo que se ha trazado. El problema toma mayor dimensión cuando la mirada se aleja del círculo rojo y desciende al resto de los mortales. La gente de a pie la está pasando mal. “El atraso en el pago de las cuotas es una constante de todos los meses. Los padres no pueden pagar y eso que nuestra institución es de las más baratas por esta zona”. Quien habla es el empleado administrativo de un colegio parroquial de la Recoleta, que, además, aseguró: “Nosotros estamos en una zona privilegiada de la Capital, sabemos que el panorama es crítico a medida que te vas alejando un poco más del centro”. Entre tanto, el Gobierno debería ser más cuidadoso en su imagen, el humor social no está para bollos ni papelones. La pelea entre el Gordo Dan y la diputada Lemoine no contribuye a nada. Ni hablar del ignífugo secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli, miembro destacado de la casta política de todos los tiempos, que salió a promocionar la temporada de invierno en los centros de esquí nacionales con un spot vergonzoso con una lluvia de telgopor simula la caída de nieve sobre su persona.

Un dato que se conoció en paralelo: el pase diario para acceder al Cerro Catedral será de 160 mil pesos por persona. Otra muestra de que políticos y algunos empresarios viven en un mundo de fantasía sin ningún tipo de anclaje en la realidad.





domingo, 8 de marzo de 2026

Titanes en el ring…

Banana Republic. Dibujo: Pablo Temes

La interna libertaria se profundiza. La pelea de Caputo y Karina ahora se trasladó al Ministerio de Justicia.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 08/03/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Es ya bien sabido que, si hay algo que a Javier Milei le encanta, es la confrontación. Para ser más precisos, la riña. Esto tiene que ver no solo con su personalidad, sino también con su “expertise” mediático, que forjó a lo largo de sus años como panelista tanto de Intratables, en la época que lo condujo Santiago del Moro, como de Animales sueltos, el programa que supo conducir Alejandro Fantino, ambos en el canal América. Por lo tanto, quien piense que con insultos, descalificaciones o bravuconadas lo va a intimidar o amedrentar se equivoca de acá a Marte o el planeta que se elija.

Eso fue lo que se vio el domingo pasado durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. El peronismo y la izquierda creyeron que con sus bravuconadas iban a amilanar a Milei. Y lo que pasó fue todo lo contrario: la circunstancia le permitió usar su lengua filosa descargando sus descalificaciones contra adversarios con los que se siente cómodo –muy cómodo– ya que ofrecen flancos débiles por doquier y le regalan oportunidades permanentemente para hacer política fácil y diferenciarse del pasado que estos representan.

Milei se mueve cómodo en la confrontación y aprovecha cada choque para reforzar su narrativa.

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Dicho esto, de los varios adjetivos calificativos que podrían corresponderle a lo sucedido en la Asamblea Legislativa del domingo pasado, el que mejor lo define es bochornoso. Lamentable también aplica. Una oportunidad perdida para exponer sus logros de manera seria, contextualizarlos y hacer foco en lo que vendrá. No es su estilo y no lo va a cambiar salvo que la opinión pública le dé la espalda, cosa que en el corto plazo tampoco parece posible. La oposición –prácticamente inexistente– ha perdido la brújula hace rato. Milei lo sabe y lo disfruta. Un capítulo aparte dentro de este “espectáculo” merece la relación entre el Presidente y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, con quien los puentes están absolutamente dinamitados. Milei ya la acusa directamente de traidora. La sorprendente historia de los vicepresidentes argentinos se repite una vez más. Por si alguien no lo tenía claro, Villarruel ya hizo saber que de ninguna manera va a renunciar. Tiene carácter y está decidida a aguantar en un lugar que, lógicamente, le sigue dando protagonismo. La última pincelada con sello propio fue su presencia en la Fiesta de la Vendimia –ayer sábado– a pocos días de su pelea verbal con el ministro de Defensa, Luis Petri, que, como buen mendocino, se sabía que estaría allí.

Pero el clima de pelea interna del Gobierno no se limita a la mala relación entre Milei y Villarruel. La disputa a matar o morir entre Karina Milei y Santiago Caputo tampoco se detiene. Esta semana el foco del enfrentamiento fue el Ministerio de Justicia. Las tantas veces anunciada salida de Mariano Cúneo Libarona fue el origen de este nuevo capítulo. Caputo aspiraba a colocar en ese puesto clave al viceministro Sebastián Amerio que, dicho sea de paso, venía trabajando desde hace tiempo para ser el sucesor. Todos conocían sus intenciones y sus aspiraciones políticas. “Se calzó el traje antes de tiempo” –dicen con ironía sus detractores en el ámbito de la Justicia–. El premio consuelo resultó ser su desembarco en la Procuración del Tesoro. En la entrevista que Cúneo Libarona le dio a Marcelo Bonelli por Radio Mitre el día de su renuncia fue lapidario con Amerio. No quedaron dudas, pues, de que el designado sería producto de la decisión de Karina Milei. Y no solo del ministro, sino también de su vice. Juan Bautista Mahiques fue clarísimo en su mensaje en la red social X –cuando le agradeció taxativamente a la hermana del Presidente, quien, además, nombró al número dos de la cartera, Santiago Viola–. El nivel de enfrentamiento es tan profundo y, a la vez, absurdo, que en la transmisión oficial que se hizo de la Asamblea Legislativa, a Caputo –el asesor– no se lo mostró. Esa orden se extendió a Daniel Parisini –el Gordo Dan–, uno de los militantes más ruidosos de la rama celestial de La Libertad Avanza.

El nivel de internismo es tan duro que la transmisión oficial de la apertura de sesiones no mostró al superasesor.

Es preciso mencionar que, en momentos de enfrentamiento del Gobierno con la cúpula de la AFA y con investigaciones judiciales en curso, la designación de Mahiques despertó toda clase de suspicacias por los supuestos vínculos de “la familia judicial” con los investigados. Daniel Vítolo, ahora extitular de la IGJ, fue uno de los primeros –junto a los titulares de otros organismos– en ser eyectado de su puesto. Vítolo había solicitado veedores para seguir de cerca la escandalosa situación del organismo rector del fútbol con Tapia y Toviggino a la cabeza. Para ser justos, el flamante ministro aseguró en declaraciones a LN+ que sostendrá ese pedido, lo cierto es que casi nadie quedó conforme. El Presidente habló de “la moral como política de Estado”, el electorado espera que la tan mentada lucha contra la casta no sea selectiva. Un giro empírico en su lucha contra la corrupción en el fútbol sería injustificable y una desilusión para todos los que creyeron en su palabra.

Milei ya está en Miami para la reunión organizada por Trump para sus aliados en la región. La guerra en Medio Oriente abre nuevos interrogantes respecto a su impacto en la economía mundial. Un conflicto bélico nunca es bueno para nadie. El líder libertario no debería envalentonarse por estar del lado de las principales potencias. El rol de la Argentina en un conflicto que le es ajeno es absolutamente secundario y nadie debería confundirse al respecto. El poder nubla la mente y rodearse de los líderes más poderosos del mundo requiere de una templanza y una conexión con la realidad muy fina para no terminar dando pasos en falso.




domingo, 23 de noviembre de 2025

Negociaciones - Era de contradicciones en el seno del poder de LLA… @dealgunamanera...

Negociaciones - Era de contradicciones en el seno del poder de LLA…

No creo en las Karinas, pero que las hay, las hay. Dibujo: Pablo Temes.

La irrupción de Adorni y Santilli en un rol negociador no termina de hacer más fluido el diálogo con otros sectores. 

Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 23/11/25 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

Son días de negociaciones políticas febriles. Es una dinámica poco vista a lo largo de los dos primeros años del gobierno de La Libertad Avanza. “Es distinto de lo que pasaba cuando hablábamos con Francos”, señalaba esta semana uno de los representantes provinciales que participan de esta ronda de conversaciones. En verdad, el problema no era el exjefe de Gabinete; el problema era Javier Milei.

Era él quien no cumplía con lo que se prometía en esos encuentros. Esa actitud del Presidente parece haber cambiado después del 26 de octubre. Es que el triunfo electoral lo dio no solo la reconfirmación de su poder sino también la comprensión de que el camino de la confrontación puede servir para ganar una elección, pero no para gobernar. No ha sido menor para arribar a esa conclusión la posición del gobierno de los Estados Unidos, cuyo apoyo fue clave para generar el marco de estabilidad económica que hizo posible superar un estado de zozobra que estaba poniendo en riesgo tanto la economía como la gobernabilidad. “Al Presidente no le quedaban muchas opciones: o cambiaba y abría la cancha o la gestión se le iba a hacer cuesta arriba, aun con el buen resultado electoral”, sentenció un allegado a un gobernador del Norte.

El rol de Guillermo Francos ha pasado ahora a ser desempeñado por el ministro del Interior, Diego Santilli. Por ahora, Manuel Adorni acompaña. Santilli, formado en el peronismo, tiene el know how que exige su cargo. Siempre ha sido un hombre hábil, con soltura política y capacidad de negociación. Los que conocen las internas del Gobierno señalan que esa capacidad de dialogar y de entender el quid de la negociación política está inquietando al ministro de Economía, Luis Caputo. Los gobernadores piden plata a cambio de apoyar las reformas que pretende implementar Milei. Es lo que hacen siempre, gobierne quien gobernare. Esa metodología disgusta profundamente a Caputo quien, en estas horas, salió fuerte en las redes a desmentir un artículo publicado en The Wall Street Journal en el que se informaba que la asistencia a la Argentina por parte de los bancos estadounidenses rondaría los 5 mil millones de dólares y no los 20 mil millones que se habían anunciado. “Nunca hablamos con los bancos de un rescate de 20 mil millones. Es una operación más, con la sola intención de generar confusión”, escribió. Ante tal manifestación, fue imposible no recordar que, hace tan solo un mes, el ministro dijo en LN+ que había “un swap de 20 mil millones. Y estamos trabajando en otra facilidad por otros 20 mil millones, y ya lo dijo el secretario del Tesoro” (sic). Caputo se siente con el poder suficiente como para aspirar a que toda negociación política esté lejos de incomodar o poner en riesgo sus objetivos. Es lógico, luego de tantos elogios derramados por el primer mandatario.

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Es decisiva la floja imagen del primogénito de los Kirchner en sus apariciones.

En medio de esta circunstancia, las internas dentro del oficialismo están lejos de haber cesado. Karina Milei avanza mientras Santiago Caputo retrocede. La hermana del Presidente está empeñada en moverse intensamente en lo que es su objetivo: la conformación del partido a nivel nacional. La prioridad absoluta es la elección presidencial de 2027. El Jefe necesita seguir acumulando poder a nivel federal para contar con apoyo local en cada una de las provincias. Hay quienes dicen que aprendió la lección y que ya no busca confrontar en aquellos territorios donde le resultaría más fácil apoyarse en aliados circunstanciales. Solo el tiempo se encargará de mostrar si este cambio de actitud es realmente cierto. “Karina aprendió muy rápido a construir y manejar el poder. Lo ejerce de forma bastante brutal y siempre se ha sentido más cómoda sin ceder un centímetro de terreno. Difícil que eso cambie”, aseguró un opositor moderado que tuvo que padecerla en carne propia.

La ventaja crucial con que cuenta el oficialismo a la hora de afianzar su poder es que tiene enfrente a un peronismo desmembrado e incapaz de encontrar una figura detrás de la cual encolumnarse. Axel Kicillof no termina de convencer y, a estas alturas, se parece más a una figura de transición que a una oportunidad de peso con chances reales de competir en 2027. Los problemas que atraviesa la Provincia y la necesidad de conseguir financiamiento para hacer frente a sus propios vencimientos desnudaron las internas que condicionan al gobernador; en primer lugar asediado por La Cámpora. El mandatario provincial no hace caso a los incrédulos y sigue adelante con su juego de confrontación directa con Milei. La interna entre los Kirchner y el ex mimado de la señora condenada sigue teniendo de rehén al peronismo bonaerense. “No podemos continuar viviendo del pasado; hasta que no nos saquemos de encima el relato de los tiempos grandiosos de Cristina, el partido no terminará de salir del pantano y no tendremos la oportunidad de ser competitivos ni ahora ni en el 27”, graficó uno de los intendentes que le sirven de soporte al gobernador. El territorio sigue siendo la apuesta más fuerte de Kicillof, dispuesto a enterrar a su otrora jefa política. La intrascendencia de Máximo Kirchner al frente del PJ local condiciona sus posibilidades en las próximas elecciones por el control del partido. La paciencia se terminó y la floja imagen del primogénito de los Kirchner en sus últimas apariciones públicas fue decisiva.

Hace solo algunos meses, La Libertad Avanza no imaginaba el cierre de año auspicioso que tendrá. Una oportunidad única que el presidente Milei no debería dejar pasar.



domingo, 2 de noviembre de 2025

Francos cayó en la interna Milei-Karina-Caputo… @dealgunamanera...

Francos cayó en la interna Milei-Karina-Caputo…

No pudo con esta última granada, Guillermo Francos. Dibujo: Pablo Temes.

La renuncia del jefe de Gabinete expuso la guerra interna. Su salida fortalece a Karina y a Caputo, el joven.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 01/11/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


No hubo tregua para Guillermo Francos. El protagonismo que Javier Milei le dio en la noche triunfal del domingo no fue más que el reconocimiento postrero que se le da a alguien en el medio de una despedida. Los que conocían al dedillo el devenir de las relaciones entre uno y otro marcaban con tono asertivo que ese lazo estaba roto.

Recuérdese que el ahora exjefe de Gabinete se había quejado por las desautorizaciones verbales y fácticas a las que lo venía sometiendo Santiago Caputo y hasta había reclamado públicamente –aunque sin nombrarlo– por la falta de responsabilidad que implica no estampar la firma en los actos de gobierno. Seguramente, al hacerlo, debió haber tenido la esperanza de que Javier Milei lo respaldara y acabara con esa situación. Pero nada de eso ocurrió. Fue una esperanza vana. Desde el lunes mismo las versiones alrededor de su salida del gabinete rodaron sin cesar en una especie de continuado. Esas versiones incluían los nombres posibles de sus sucesores. El nombre que más sonaba era el de Santiago Caputo. Sin embargo, algunas de esas murmuraciones de pasillo daban el nombre de Manuel Adorni como el del posible sucesor. A quienes sostuvieron esa posibilidad les cabe el reconocimiento de un acierto.

Es el mismo acierto que tuvieron los que, hace muchos meses, anticiparon que Adorni no asumiría su banca en la Legislatura porteña. Finalmente, entonces, la candidatura del ahora ex vocero fue testimonial.

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La interna del Gobierno le fue mostrando a Francos que sus días en el gabinete estaban contados. En su última entrevista con Eduardo Feinmann dijo con toda claridad que no se veía en ningún otro cargo que no fuese el de jefe de Gabinete. Jugó su pleno en un mensaje claro para el Presidente, para su hermana Karina y para el propio asesor estrella. Durante esas horas, también, buscó tener un diálogo directo con Milei, intento que no prosperó. Mientras tanto seguía estando en el centro de las especulaciones y, ante cada micrófono se veía obligado a tener que responder –una y otra vez– que nada sabía de su futuro. Ese hartazgo hizo eclosión el viernes por la tarde, cuando, finalmente, tuvo lugar la conversación final con el jefe de Estado. A los que conocían las internas en el entorno del Poder Ejecutivo, la noticia de la renuncia de Francos no los sorprendió. Tal vez sí los sorprendió el momento, al igual que su texto de renuncia. “Ante los persistentes trascendidos sobre modificaciones en el Gabinete Nacional, me dirijo a Usted con el objeto de presentarle mi renuncia al cargo de jefe de Gabinete de Ministros, para que pueda afrontar sin condicionamientos la etapa de gobierno que se inicia luego de las elecciones nacionales del pasado 26 de octubre”. Hay una entrelínea de reproche indisimulable al Presidente que, ante esos “persistentes trascendidos” no hubo por su parte –ni de su entorno– ningún movimiento para desmentirlos. Tampoco hubo ninguna acción para frenar la salida de Francos.

En el medio de todas estas tribulaciones, el desafío del Gobierno es uno: llevar adelante las transformaciones que la Argentina necesita para modernizar su legislación laboral y modificar su estructura impositiva en pos de crear las condiciones que permitan generar crecimiento y desarrollo para que haya más y mejores fuentes de trabajo genuino, bien remunerado y en blanco. Junto con ello está la necesidad de un Estado moderno que cumpla con su rol de brindar educación, salud, seguridad, justicia y defensa. Esto exige consensos. Es lo que desde todos los sectores de una sociedad que está harta de enfrentamientos estériles le reclaman a Javier Milei. ¿Lo comprenderá? ¿Lo comprenderá su hermana Karina? ¿Lo entenderá Santiago Caputo? En este contexto la salida de Francos está muy cerca de ser un gol en contra. Su cintura política y su capacidad para tender puentes en medio de los ataques de furia de Milei contra sus aliados y sus rivales han sido únicas dentro del equipo violeta. ¿Acaso Milei tuvo que sacrificar una de sus piezas más valiosas para zanjar las terribles internas en el seno del poder entre su hermana y el joven Caputo? Es probable. Lo seguro es que los tiempos se aceleraron y lo que parecía que tendría lugar luego del recambio legislativo estalló de repente.

Varios ministros dejaron trascender que el aire en la cima del poder era irrespirable. Rápido de reflejos, el Presidente optó por intentar equilibrar el poder puertas adentro del triángulo de hierro. Al dejar ir a Francos, le allanó el camino a Caputo. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que Adorni es, junto a los Menem, uno de los mimados de la hermana Karina; con su nombramiento, se aseguró el control de la Jefatura de Gabinete para que no caiga en manos de su rival político interno. Volviendo al futuro del joven maravilla, aún no se conoce cuál será su nuevo rol pero ha trascendido que quedaría al frente de una supercartera que podría absorber interior, con amplias funciones de interlocutor político con los gobernadores, algo para lo que Manuel Adorni no parece tan habituado. “Ganó Karina” –aseguró una voz al tanto de esas luchas de poder–. Nadie puede asegurar que en la convivencia interna vuelva a reinar la concordia; lo único cierto es que el triunfo arrasador del Gobierno en las urnas le dio el poder suficiente para hundir aún más al peronismo en su crisis y le dio la oportunidad de poder avanzar con las reformas antes mencionadas para que el país arranque de una vez y para siempre. La contracara es que se acabaron las excusas, el momento de despegar es ahora o no lo será por un largo tiempo más.







domingo, 19 de octubre de 2025

Salvataje y Turbulencias - El auxilio de Trump no logra disipar las dudas…

 Salvataje y Turbulencias - El auxilio de Trump no logra disipar las dudas…

“Le pertenezco Mr., Donald...” Dibujo: Pablo Temes

La ayuda del amigo americano no alcanzó para calmar los mercados. Crecen las tensiones internas.


© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 19/10/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Nunca se vio algo igual. La dimensión de la ayuda del gobierno de los Estados Unidos a la Argentina no tiene parangón en la historia de las relaciones entre los dos países. Es producto no sólo de la afinidad ideológica entre sus dos presidentes sino también del afecto personal que Donald Trump siente por Javier Milei. Ese afecto nació en aquella visita que en mayo de 2024 Milei le hizo a Trump cuando sus chances de ganar la elección parecían un imposible.

Trump –en su apogeo, tras su paso relámpago y fulgurante por Medio Oriente como hacedor de la ansiada paz en esa convulsionada región – decidió mantener en su agenda la reunión con el presidente argentino a pesar de las opiniones de algunos de sus asesores que le sugirieron cancelarla. El traspié generado por la respuesta de Trump ante la pregunta de Nieves Zuberbühler, enviada especial de TN y Canal 13, desnudó la falta de preparación de la reunión por parte del gobierno argentino.

La euforia con que se vivió en el oficialismo todo el apoyo recibido desde la Casa Blanca se fue desvaneciendo con el correr de los días. Esa primera reacción de optimismo desbordante no se tradujo a los llamados mercados. El dólar cerró la semana con tendencia alcista a pesar de los muchos billetes inyectados a la plaza por los bancos que están actuando como ejecutores de esta decisión del Tesoro de los Estados Unidos. Esto es producto de algo denominado incertidumbre. Esa incertidumbre es provocada no sólo por el difícil escenario electoral que debe enfrentar el oficialismo sino también por sus muchos problemas internos y de gestión. “Cuando la confianza no termina de afianzarse ocurren estas cosas. El problema de fondo sigue siendo político” –aseguró un economista que supo ser cercano a La Libertad Avanza.

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Una de las tantas disputas internas es la que vienen sosteniendo el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y Santiago Caputo. Hoy por hoy, nadie sabe cómo pude terminar eso. Lo que sí se sabe es que la tensión entre ellos crece día tras día. En la entrevista que le concedió a Esteban Trebucq, el Presidente – a quien se lo vio tenso y enojado– reconoció que después de las elecciones habrá un cargo para el asesor estrella que, hay que señalar, tuvo mucha injerencia a través de sus contactos clave en la administración Trump para destrabar la instrumentación de los acuerdos de ayuda, en una negociación que tuvo ribetes muy intensos por la urgencia que el Gobierno tenía de frenar –sí o sí– la escalada del dólar. Una corrida previa a las elecciones hubiera herido gravemente la performance del oficialismo.

Javier Milei afirmó que podría sumar a exfuncionarios de Macri al gabinete y comparó a los kirchneristas con los Gremlins.

Lo que es claro que la seguidilla de contrarios sucesos que le vienen ocurriendo al Gobierno –el caso Spagnuolo, el caso Espert, la reversión de los vetos presidenciales por parte del Congreso– han fortalecido a Caputo quien, a su manera, bregó siempre por generar canales de diálogo y cooperación entre el oficialismo y sectores de la oposición que le son afines. Precisamente, la implementación de esos acuerdos representa otro factor de incerteza. Evidencia acabada de ello fue el intercambio de mensajes sucedidos el jueves entre Mauricio Macri y el asesor. El expresidente señaló que “la gente necesita dejar atrás rápidamente el estancamiento y pasar de la estabilidad al crecimiento”, para después agregar que se necesitará que “después del 26 el Gobierno convoque al diálogo, con humildad y honestidad” y “que acepte eventualmente una oposición constructiva que traerá propuestas desde cada rincón del país para realizar las reformas necesarias que nos harán cambiar”.

La contestación de Santiago Caputo no se hizo esperar: “Esto que dijo Macri lo venimos planteando hace un año y medio, no es el oráculo; estamos de acuerdo, pero los cambios y las reformas las lidera Milei”. El mensaje fue claro: todos de acuerdo, pero lo que plantea el ex presidente ya lo había propuesto el oficialismo y que quede claro que, más allá de cualquier acuerdo, el que manda es Milei, nada de compartir cartel o poder con otro u otros.

En la vereda de enfrente el peronismo luce cada vez más desvaído y anacrónico. El 17 de octubre encontró a sus dirigentes separados, como tantas otras veces. Otra muestra de esto fue la escuálida concurrencia que alteró la tranquilidad del vecindario de Monserrat adyacente a la prisión de San José 1111, en donde Cristina Fernández de Kirchner intentó investirse con ropajes de heroína, algo que claramente no es. Las diferencias de la expresidenta con Axel Kicillof se agrandan día a día. En estas horas, las confesiones del ex general venezolano Hugo Armando Carvajal, quien fue jefe de contrainteligencia de los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, indicando que hubo dinero que a través de Pdvsa el régimen bolivariano destinó para apoyar las campañas electorales del kirchnerismo, reflota toda la trama de corrupción implementada para permanecer en el poder indefinidamente. Un pecado que nadie que se considere democrático debería olvidar.

La campaña del peronismo/kirchnerismo se vio sostenida únicamente por los errores antes mencionados de los libertarios. Los candidatos del PJ se limitaron a poner el piloto automático, no hacer nada para no cometer errores y repetir como loros algún que otro eslogan de campaña. Nada nuevo para ofrecer a un electorado desorientado y cada vez más desilusionado de la clase política que lo conmina a vivir peor y con menores perspectivas de crecimiento.