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martes, 28 de julio de 2026

Desguazando a la República Argentina - Renovada ofensiva desreguladora... @elprofesorcapomasi...

Renovada ofensiva desreguladora...


El próximo 6 de agosto el Gobierno nacional espera retomar su ofensiva política y lograr que el Senado le dé media sanción al proyecto que habilitaría sin ninguna restricción la compra de tierras por parte de individuos y corporaciones extranjeras.

© Escrito por Juan Carlos Junio, Dirigente Cooperativista, el martes 28/07/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.​​​​​​​

El próximo 6 de agosto el Gobierno nacional espera retomar su ofensiva política y lograr que el Senado le dé media sanción al proyecto que habilitaría sin ninguna restricción la compra de tierras por parte de individuos y corporaciones extranjeras. No se trata de una ley más, sino de una decisión estratégica, ya que se abriría la puerta a que un bien preciado y único como la tierra pueda ser enajenada en forma irrestricta. De este modo, grandes corporaciones extranjeras, entre ellas, los denominados fondos de inversión podrían acceder a zonas críticas donde están nuestros recursos mineros, la biodiversidad, las fuentes de agua dulce, el petróleo y el gas. Y habría que agregar las zonas agrarias, ya que también forman parte de la criticidad de la época en materia alimentaria.​​​​​​​

En realidad, las rentas que se podrían extraer de esas riquezas no deberían nutrir las ganancias y los patrimonios de esas grandes corporaciones internacionales sino ser utilizadas por el propio país, que debe afrontar una fenomenal deuda interna con su pueblo. Tenemos millones de ciudadanos y ciudadanas en situación de pobreza, clases medias comprometidas en su nivel de vida, nuestros sistemas de salud, educación y ciencia y tecnología deteriorados, al igual que el sistema previsional ya muy debilitado a punto tal que millones de jubilados tienen ingresos muy por debajo de la línea de pobreza.​​​​​​​

Este proyecto, eufemísticamente llamado «Ley de inviolabilidad de la propiedad privada» forma parte del dispositivo de extranjerización que vienen aplicando Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. 

Grandes beneficiarios.

Pero no es el único. Está a la espera otro grupo de proyectos de ley con el mismo sentido de favorecer a núcleos del poder empresario y generar ajustes en los ingresos de la sociedad y en los servicios que brinda el Estado. Entre ellos, modificación de la carta orgánica del Banco Central, ahora exigida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), eliminación del régimen de zonas frías, reforma de la ley de salud mental, derogación de la ley de etiquetado frontal, la denominada ley hojarasca y un nuevo proyecto que no apunta a favorecer al pequeño ahorrista, sino al blanqueo de grandes evasores. En esta ofensiva se incluye también una iniciativa de carácter político-electoral con vistas al año próximo: suprimir las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para obstaculizar la unión de la oposición.​​​​​​​

Además, en la misma línea, también circula un nuevo proyecto, una suerte de ley ómnibus II, iniciativa del «gran desregulador» Sturzenegger, que impulsa una catarata de cambios que afectarían al sector editorial y librero, al vitivinícola, el agro, el cooperativismo, el farmacéutico y el gas licuado de petróleo, entre otros.​​​​​​​

En lo vinculado con las cooperativas, nuestro sector, si bien se trata de un anteproyecto que no tiene estado parlamentario, ya se está generando un debate al interior del movimiento con vistas a salir al cruce de esta nueva hipótesis de gravar con impuesto a las Ganancias al cooperativismo en todas sus ramas. Como es conocido, las cooperativas no desarrollan actividades con fines de lucro, por lo que, consecuentemente, no generan ganancias sino excedentes. El sector cooperativo cumple una función social muy relevante, aquí y en todo el mundo, por lo tanto, la expectativa es que haya políticas de fomento del cooperativismo y no lo contrario.​​​​​​​

En el afán desregulador también se incluye la derogación del precio único para la venta al público de los libros, que generó un fuerte rechazo del sector editorial y librero, ya que –según señalan– compromete la propia existencia de una de las redes de librerías más grandes del mundo, como es la existente en nuestro país, así como la fuerte presencia de editoriales independientes. Afirman que la iniciativa no abaratará el precio del libro, como sostienen desde el Gobierno, sino que, por el contrario, lo encarecerá ya que quedará a expensas de las grandes corporaciones editoriales locales y extranjeras. 

Apoyo y reclamos.

En el contexto de esta compleja realidad que vive el país, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, visita la Argentina para explicitar el apoyo del Fondo al plan económico de Milei y su ministro Luis Caputo. Sus razones resultan obvias: tiene que cobrarle a nuestro país, por lejos el deudor más grande de la organización, los créditos que otorgaron, trasgrediendo su propio estatuto, en cumplimiento de una orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante los sucesivos requerimientos de endeudamiento de Mauricio Macri y Milei.​​​​​​​

Los vencimientos de capital e intereses de este y los próximos años son cuantiosos, por lo tanto, el FMI tiene sus prevenciones acerca de la posibilidad real de Argentina para afrontarlos, a pesar de la adhesión irrestricta del actual Gobierno a sus lineamientos económicos.

El FMI, como siempre, apoya, pero viene por más. En este caso reclama una «reforma tributaria integral», una de cuyas prioridades es lo que denomina la reducción del umbral del Impuesto a las Ganancias, que vendría a significar, en buen romance, que millones de asalariados se sumen al pago de ese impuesto, como así también incrementar el aporte de los monotributistas.​​​​​​​

Además, no podía faltar el reclamo perentorio de que se realice una drástica reforma previsional que continúe recortando los beneficios que aún brinda el sistema jubilatorio nacional. Por último, resulta sugestiva la presencia de Georgieva en los yacimientos de Vaca Muerta. Queda claro que estiman que los fenomenales recursos energéticos del país podrían ser la fuente de recursos por la cual puedan cobrar sus acreencias. 


domingo, 26 de julio de 2026

Vuelve el Club de la Pelea... @elprofesorcapomasi...

Vuelve el Club de la Pelea...

Poderoso el Chiqui. Dibujo: Pablo Temes.

Con la derrota ante España, se inició una nueva era en la política. El paso uno es la visita de Kristalina Georgieva. Lo que permanece son las tensiones oficialistas. 

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 26/07/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El Mundial se terminó. Y con ello, esas dos semanas de emoción y encantamiento que produjeron las actuaciones de la Selección nacional, que, con sus remontadas épicas ante Egipto e Inglaterra, impactó y conmovió literalmente al mundo. Es asimismo impactante ver cómo de ese estado de valoración –y, por qué no, de admiración– del temple y capacidad para hacer frente a la adversidad por parte de Lionel Messi y el resto del equipo, se pasó –en cuestión de horas– a la construcción de un submundo de intrigas y maniobras espurias que supuestamente obligaron a la Selección a jugar a menos a fin de proteger al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, de posibles acciones judiciales en su contra a causa del así llamado por muchos Afagate. La verdad es que, tal como lo han señalado y reconocido tanto todos los jugadores así como Lionel Scaloni y el resto de sus colaboradores, Argentina perdió porque España fue claramente mejor y superior durante todo el partido que se jugó en le MetLife Stadium de New Jersey.

La misma parábola se puede aplicar respecto de las opiniones sobre los argentinos. Las hinchadas argentinas que coparon estadios a más de plazas y parques con los ya clásicos banderazos despertando el elogio de muchos, pasaron a ser representantes de un país racista e intolerante. No es la primera vez que pasa algo así durante y luego de una Copa del Mundo. Lo que sí ha sido novedoso es haber visto a artistas y protagonistas de la cultura involucrarse en estas polémicas inconducentes para después tener que salir a disculparse por sus dichos y a hacer aclaraciones que, en la mayoría de los casos, nada aclaran y mucho obscurecen.

Ya pasado, entonces, el interregno del Mundial, la realidad –que nunca se fue– emerge con toda su fuerza incontenible y problemática, aquí y en todo el mundo.

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Los datos de la economía muestran que el tiempo de la bonanza está todavía lejano. La caída de la recaudación es un dato ilustrativo del deterioro de la actividad económica. El consumo sigue deprimido y, a partir de ello, no hay círculo virtuoso posible. Es verdad que hay inversiones fenomenales en el área de la actividad energética, pero eso solo no alcanza para generar bienestar para todos. A propósito de esto, un apunte: en la mayoría de los conglomerados poblacionales satelitales a eso focos de riqueza, se ven condiciones de infraestructura y precariedad alarmantes. El verdadero desarrollo exige que en esos lugares haya servicios, rutas, autopistas, caminos, comunicaciones, escuelas y hospitales de primera calidad. Solo así se puede generar un federalismo genuino. Todo lo que se aleja de ese patrón representa el subdesarrollo, no importa cuán grande sea el volumen de exportaciones e ingreso de divisas generadas. Hace poco, el intendente de Añelo, el pueblo devenido en ciudad absolutamente sobrepasado por el fenómeno de Vaca Muerta, Fernando Vanderette hizo un pedido para que los grupos familiares no se desplacen a la ciudad sin tener asegurado un puesto de trabajo. La causa de este pedido es muy simple: la infraestructura actual no está preparada para el arribo de una incesante y creciente cantidad de personas que llegan con la esperanza de forjarse un futuro mejor en esa tierra de promisión.

El Gobierno sigue bregando denodadamente para lograr que aquellos que tengan grandes cantidades atesoradas fuera del circuito formal los ingresen al sistema formal, es decir, que los saquen del colchón. Por lo que se vio - sobre todo en las últimas dos semanas - el único incentivo importante que tuvieron muchos para proceder a esa movida fue la de usarlos para pagar el viaje, la estadía y las entradas para asistir a los partidos de la selección nacional contra Suiza, Inglaterra y España.

Mañana lunes llegará al país la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. La última vez que la máxima autoridad del organismo visitó la Argentina fue en ocasión de la cumbre del G20 que se desarrolló del 29 al 1° de diciembre de 2018. Recuérdese que la predecesora de Georgieva, Christine Lagarde, jugó –junto al entonces presidente de los Estados Unidos– un rol clave en el otorgamiento del préstamo del FMI a la Argentina.

En el Gobierno se ilusionan con algo más que meras declaraciones de apoyo por parte de Georgieva, una mujer de nacionalidad búlgara de amables modales, pero de carácter firme. Su agenda incluye una visita a Vaca Muerta. Incluirá una recorrida por Añelo, donde palpará el contraste antes señalado. Más allá de las fotos y las palabras de aliento y reconocimiento tanto hacia Javier Milei como hacia Luis Caputo, no está claro si este viaje de Georgieva servirá para abrir las arcas del Organismo a fin de ayudar al gobierno a hacer frente a los elevados montos de pago de la agenda de vencimientos programados para el año venidero.

Como efecto pos-Mundial también hay que mencionar la vuelta con toda su intensidad del así llamado “Club de la Pelea” de la política vernácula. A las riñas ya existentes dentro del oficialismo entre Karina Milei y Santiago Caputo, en el kirchnerismo entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, hay que agregar la que se ha iniciado entre Mauricio Macri y su primo Jorge Macri. Parece algo insólito, pero es así. Esto representa un mojón más en el derrotero de pérdida de poder político del ex presidente, a quien ninguna encuesta –más o menos seria– le asigna chance alguna para ganar la elección presidencial el año próximo. En medio de tanta riña sería menester que todos los mencionados se ocuparan en algún momento de los que –como lo dijo Lionel Messi– no llegan a fin de mes. Es lo que le prometen hacer todos los días. Es lo que, en verdad, no hacen ningún día.





jueves, 28 de mayo de 2026

Los esfuerzos no fueron suficientes... @elprofesorcapomasi...

Los esfuerzos no fueron suficientes...

Persianas bajas. Comercios cerrados, una postal habitual en Buenos Aires y otras ciudades. Foto: Jorge Aloy.

«Deben continuar los esfuerzos para crear una economía más competitiva y abierta, incluso mejorando la previsibilidad de los marcos tributarios y regulatorios, para liberar el potencial de los sectores estratégicos de Argentina en agricultura, energía, minería y la economía del conocimiento». Lo dijo la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, esta semana, tras calificar de «impresionantes» los «avances en la desregulación de la economía y la adopción de legislación reformista en los ámbitos fiscal, comercial y laboral».

© Escrito por Carlos Heller el domingo 24/05/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

A partir de esa cuestionable interpretación sobre los resultados reales del rumbo emprendido por el Gobierno libertario, el organismo liberó un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares. 

No es de extrañar el enfoque del FMI ni la promoción de sus habituales recetas, sustentadas en teorías neoliberales y aprovechadas por grupos concentrados de alta rentabilidad y también por Gobiernos del exterior ávidos de asegurarse la provisión de alimentos, minerales, hidrocarburos e insumos básicos para sus empresas.  

El «mayor esfuerzo» que se demanda desde Washington –coincidente con las propuestas gubernamentales– parece decir que no fueron suficientes los padecimientos de la mayor parte de la población y particularmente de su entramado pyme. 

Vale preguntarse, ¿fue poco el cierre de 257 empresas solo durante el mes de febrero pasado? ¿No basta con el cese de actividades de 24.347 firmas durante todo el período de gestión de Javier Milei? 

Esos datos fueron suministrados por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) y muestran que la situación en esta materia es peor que la registrada durante la pandemia de coronavirus, cuando quebraron 21.405 empresas.

Tendencia.

Las políticas actuales son en gran medida las responsables de la pérdida de 327.813 empleos registrados desde fines de 2023. Se pueden también medir los esfuerzos del grueso de la ciudadanía a través de la evolución de los salarios reales de los trabajadores registrados. Sería erróneo afirmar que esos ingresos eran óptimos en el primer trimestre de 2025. Pues bien, un año después retrocedieron 3,4% y están hoy 11,4% por debajo de enero-marzo de 2023. 

Otro indicador: el encarecimiento de la canasta de servicios públicos en menos de dos años y medio fue superior al registrado por el promedio de precios de la economía. Según los datos del INDEC, los primeros aumentaron 482% frente a 303,5% de la suba de precios en el nivel general. 

A falta de buenas noticias reales, y mientras siguen sin cumplirse los vaticinios de baja definitiva de la inflación formulados durante la campaña electoral de 2023, el Gobierno festejó la suba del Estimador Mensual de la Actividad Económica de marzo, que repuntó 3,5% con relación a febrero (en la serie sin estacionalidad) y 5,5% interanual. 

Si en cambio se toma el primer trimestre de 2026 y se lo compara con igual período del año anterior, la suba llega al 1,7% y es explicada en gran medida por Agricultura y Ganadería (18%); Minas y canteras (que incluye hidrocarburos, 18%) e Intermediación Financiera (7%).

A la vez, Industria manufacturera cayó 2,3%, al igual que Comercio mayorista y minorista (-2,4%). Una evolución que evidencia el resultado de las políticas del Gobierno.

Anuncios.

Se celebran asimismo en los despachos oficiales los anuncios de abultadas inversiones, muchas de ellas en áreas mineras y en infraestructura, como si se tratara de aportes de efectos inmediatos, cuando sus resultados concretos se verían en años, si no en lustros. 

La Argentina tiene petróleo, gas, agua, tierras raras, litio y casi todos los recursos naturales que actualmente están en el centro de las grandes disputas geopolíticas globales. Por lo tanto, es probable que en algún momento lleguen inversiones hacia estos sectores, que luego generen. 

Georgieva. Para la directora del FMI, pese a los impresionantes avances desreguladores, hace falta más ajuste. Foto: Getty Images. 

Pero con las condiciones favorables del RIGI, el beneficio para el país va a ser muy bajo, dadas las grandes concesiones impositivas y la posibilidad de remitir al exterior los dólares de sus exportaciones, además de no ser actividades que generen muchos puestos de trabajo. 

Por otra parte, no pocos analistas ponen en duda la continuidad del equilibrio fiscal conseguido a fuerza de ajustes en el gasto, aún en las áreas más elementales y con daños productivos y sociales. 

No obstante, el presidente Javier Milei acaba de señalar que van a seguir apretando la política monetaria hasta eliminar la inflación. Cuesta calcular cuánto desempleo adicional y caída de la demanda interna hacen falta para conseguir dicho objetivo. 

No hay que perder de vista que en abril la inflación mayorista se aceleró al 5,3%, impulsada principalmente por el rubro de petróleo crudo y gas, que subió un 22,9% en medio de las repercusiones del conflicto en Oriente Medio, lo cual en alguna medida se trasladará luego a la inflación al consumidor. 

En abril mismo, los ingresos totales del fisco marcaron una merma interanual del 2,1% en términos reales, noveno mes consecutivo con caídas, en gran medida consecuencia de la baja de alícuotas, de la eliminación de ciertas retenciones y otros impuestos, y de la menor recaudación producto de la merma en el consumo y del cierre de empresas. 

El Gobierno, ante cierto declive del superávit fiscal del mes pasado, decidió ajustar los gastos del Presupuesto 2026. 

También se le dio media sanción en Diputados a la modificación del Régimen de Zonas Frías, a fin de eliminar subsidios al gas natural para ahorrar casi 300.000 millones de pesos. Se busca restringir la bonificación de hasta el 50% de la tarifa de gas únicamente a la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna, excluyendo a las provincias que ingresaron en la ampliación de 2021, la cual benefició a unos tres millones de usuarios de gas natural por redes. 

Esta evolución podría haberse evitado: la Argentina es un país que se autoabastece energéticamente, y con voluntad política hubiera sido posible evitar el traslado a precios internos de la suba de los valores internacionales.

Alternativas.

En este marco, debemos aspirar a que en la próxima elección tengamos una propuesta lo suficientemente clara, amplia y plural como para poder plantear una alternativa verdadera al actual modelo. 

De nada sirve que por querer seducir al electorado la oposición termine cayendo en postulados básicos del actual Gobierno y en programas neoliberales. El modelo alternativo debe basarse en un Estado presente, a través de regulaciones y políticas que apunten al desarrollo del mercado interno y a sistemas de salud y educación pública fuertes, que bregue por el fortalecimiento de los sistemas de ciencia y tecnología públicos, y por el desarrollo regional y provincial, entre otros tantos temas. Y que, en definitiva, se oriente a mejorar el bienestar de la mayor parte de la ciudadanía.



sábado, 29 de noviembre de 2025

Sobre el crédito de los bancos de Wall Street... @dealgunamanera...

 Sobre el crédito de los bancos de Wall Street: fue culpa del señor Bessent que no llegaran…


Scott Bessent. Dibujo: Pablo Temes

La activación del préstamo por US$ 20 mil millones que los bancos privados de Wall Street analizaban para asistir a la Argentina quedó frenada por las demoras y recelos del Tesoro estadounidense, que no logró garantizar un esquema financiero y político de largo plazo. La falta de respaldo obligó a recurrir a un REPO de apenas US$ 5 mil millones para cubrir el vencimiento de enero, mientras el gobierno de Milei enfrenta exigencias del FMI, del Tesoro y del mercado para acumular reservas y reducir el riesgo país.

© Escrito por Carlos Burgueño, Periodista. Lic. en Ciencia Política. Máster en Economía y Sociología, el sábado 29/11/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El problema de la demora en la activación del préstamo por US$ 20 mil millones que un grupo de bancos privados norteamericanos iba a otorgar a la Argentina no fue responsabilidad de las entidades comandadas por JP Morgan. Las dificultades principales provinieron de la falta de celeridad y claridad en la aplicación de las garantías necesarias para activar el crédito puente desde el Tesoro de los Estados Unidos. Fue la repartición que maneja Scott Bessent la que no logró, en tiempo y forma, generar el respaldo financiero y político indispensable para que los bancos privados de Wall Street diseñaran el mecanismo de activación del crédito. Por eso, el dinero disponible para la Argentina para afrontar los US$ 4.300 millones que el país debe pagar el 9 de enero próximo –por los vencimientos de los Bonares y Globales reestructurados en octubre de 2020– provendrá de un más modesto mecanismo de REPO (Repurchase Agreement) por unos US$ 5 mil millones. Sin intervención del Tesoro y con garantías propias de las entidades financieras.

El problema está en Buenos Aires, donde la posibilidad de un default es real.

Luego, y tal como adelantó este diario, habrá que negociar durante el segundo semestre del año si se puede reactivar el apoyo por los US$ 15 mil millones restantes, para garantizar los tres pagos que le quedarán al gobierno de Javier Milei en el resto de su gestión hasta diciembre de 2027. Y si este dinero provendrá de la reactivación del préstamo de los bancos privados que operan en Wall Street o si se deberá recurrir al mercado financiero internacional voluntario de colocación de deuda, para lo cual la Argentina deberá garantizar un riesgo país inferior a los 400 puntos básicos, como máximo.

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El problema de Bessent para ser garante de la emisión de deuda surgió a comienzos de noviembre, y es estrictamente político. La deuda negociada con los bancos privados estaba diseñada, en principio, para una duración de diez años. Esto quiere decir que vencería teóricamente en enero de 2036. Hasta ese momento debía coexistir el pasivo con garantía del Tesoro de los Estados Unidos. El problema técnico surgió cuando, legalmente, se debía implementar un esquema de garantías financieras que permaneciera durante veinte semestres, asegurando que el país cumpla con los pagos. Si no lo hiciera, sería el Tesoro el encargado de cubrir ese eventual default local.

Ese lapso excede la gestión de Javier Milei y de su equipo económico, aun cuando eventualmente fuera reelegido por otros cuatro años en 2027. En ese caso, su mandato se extendería hasta diciembre de 2031, cinco años antes del vencimiento de la vida útil del bono emitido por los bancos norteamericanos con la venia del Tesoro. Para entonces, las eventualidades políticas de ambos países son un misterio.

Aventurar si en Estados Unidos continuará un gobierno republicano que mantenga la garantía es relativamente más sencillo, dada su institucionalidad probada. El problema está en Buenos Aires, donde la posibilidad de un default –por el pésimo currículum financiero internacional criollo (tres desde 1983)– hace que la alternativa de un incumplimiento esté siempre al acecho. Y que la necesidad eventual de la presencia del Tesoro sea permanente. Si el país entrara en una crisis financiera y requiriera un rescate de esta deuda, debería dar explicaciones Bessent y su equipo, quienes además deberían diseñar un esquema de seguros para cubrirse monetaria y legalmente ante una eventual trapisonda local.

Para los períodos políticos futuros, nada asegura que un signo político contrario al actual –en cordial convivencia con los republicanos de Washington– se mantenga en el tiempo. Y, según trascendió, había cierta reacción negativa de Bessent y su equipo a garantizar por un período tan extenso la posibilidad de un default argentino motivado por un cambio de signo político o una crisis que impidiera cumplir con los compromisos diseñados con JP Morgan.

Este cruce de dudas retrasó el diseño del préstamo por US$ 20 mil millones y dio lugar a la creación de un REPO más modesto.

La idea de Caputo era presentar antes de fin de año el acuerdo con los bancos privados, mostrar que el temor al potencial default de la gestión Milei estaba disipado y que había llegado el momento de volver al mercado financiero internacional de deuda voluntaria. Sin embargo, no podrá ser. En el mejor de los casos, el pago de enero se concretará con dinero que solo alcanzará para cumplir ese vencimiento con los bonistas.

La estrategia del Ministerio de Economía era aún más optimista, y sostenía que tampoco sería necesario aceptar el préstamo securitizado por el Tesoro: que, con solo presentarlo, automáticamente se abrirían para Finanzas los “cielos celestes” de la colocación internacional de deuda. En definitiva, los US$ 20 mil millones de los bancos privados más los US$ 20 mil millones del swap con el Tesoro sumarían unos US$ 40 mil millones que Caputo exhibiría en la vidriera internacional, garantizando un interés bajo en una colocación voluntaria de bonos públicos; mejorando plazos y montos respecto de la reestructuración de Guzmán, en la que se negoció una tasa del 3,07%.

Para tener una referencia de lo lejos que se está hoy de aquel porcentaje, la Argentina pagaría algo más del 9% anual en dólares.

La estrategia de Economía era optimista: no era necesario aceptar el préstamo.

Ahora, Luis “Toto” Caputo deberá trabajar a destajo en una estrategia que incluya un cambio drástico en la política cambiaria del primer semestre. Para el período sojero de 2026 (entre marzo y julio), Economía deberá mostrar una clara tendencia a la compra de dólares y al aumento de reservas del Banco Central. Es un requisito tripartito e ineludible: lo exige el FMI, el Tesoro de los Estados Unidos y los mercados financieros. Tanto Kristalina Georgieva, como Bessent y los técnicos de J.P. Morgan que trabajaban en el préstamo, se lo dejaron en claro al Palacio de Hacienda.

Si aun así se necesitara todo o parte del dinero de Donald Trump para el segundo vencimiento, el del 9 de julio de 2026, habría dos opciones: un simple swap de monedas (intercambio de pesos por dólares sin registrar deuda en los pasivos del Estado) o una recompra de bonos en poder del Estado a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

Lo importante de ambas alternativas es que, según la visión oficial y la de la mayoría de los analistas, no requerirían una ley, ya que técnicamente no implican nueva deuda: solo recambio de vencimientos cortos por largos. Pero para eso, hay que replicar la tasa de Guzmán: 3,07%. De lo contrario, en términos reales habría mayor endeudamiento. Salvo que el 9 de enero se pague con reservas. Algo que no podrá ser.



domingo, 12 de octubre de 2025

Los costos del «salvavidas»... @dealgunamanera...

Los costos del «salvavidas»

El Gobierno argentino, representado por su equipo económico, aceptó esta semana en Washington decisiones relevantes sobre el futuro del país, en perfecta sintonía con su par de la Casa Blanca, el secretario del Tesoro, Scott Bessent.

© Escrito por Carlos Heller, Dirigente Cooperativista, el sábado 11/10/2025 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El plan de «ayuda» acordado se justificó por razones relevantes, explicitó Bessent. «El éxito de la agenda de reformas de Argentina –afirmó– es de importancia sistémica. Y una Argentina fuerte y estable que ayude a anclar un hemisferio occidental próspero es de interés estratégico para Estados Unidos».

 

Adicionalmente, para despejar dudas de «los mercados», aportó lo suyo la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. La Argentina, dijo en una conferencia, «está llevando adelante un programa de ajuste muy drástico. El éxito va a depender de lograr que la gente acompañe».

En esa expectativa, Georgieva no dudó en sugerir el camino a profundizar, al tiempo que les dijo a los funcionarios de La Libertad Avanza que encaran una tarea de valientes. «En mi parte del mundo, en Europa Central y del Este, tuvimos ejemplos de líderes valientes que hicieron cosas muy difíciles, recortaron pensiones y salarios en un 40% o 50%, y fueron reelegidos. ¿Por qué? Porque lograron que la gente los acompañara».

 

Un punto a destacar de Georgieva fue que advirtió que la reducción del déficit no puede basarse solo en el ajuste del gasto, sino que también se requieren políticas que expandan la actividad y, por consiguiente, la recaudación de impuestos. Escenario que para nada refleja la realidad actual de la Argentina, con su economía estancada, un sector productivo abandonado a su suerte y sometido a la apertura importadora, el achicamiento del mercado interno y desajustes financieros que se expresan en tasas de interés altas y volátiles y un tipo de cambio que genera desconfianzas. 

 

La titular del FMI insistió: «El paso más importante y el más difícil –dijo– es involucrar a la gente. Hacer que comprenda que el creciente déficit y el mayor gasto público no necesariamente les benefician». Y reconoció que «todavía no hemos descubierto cómo involucrar a la gente con nosotros en situaciones que son difíciles».

 

Ciertamente, la coyuntura es tanto o más difícil que la atravesada en la década de los 90, cuando sostuve algo hoy plenamente vigente: «El límite al ajuste radica en la capacidad de resistencia de los ajustados».

 

Urgencias.

Lo que se vivió en los últimos días en la Argentina fue preocupante, si se toma como referencia la sustancial venta de dólares de las reservas por parte del Gobierno, para mantener su esquema de bandas.

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La sangría duró hasta que Bessent confirmó, mediante un posteo, que «hoy compramos directamente pesos argentinos». Otra forma de decir que el Gobierno de EE.UU. vendió dólares en el mercado cambiario nacional para sostener las cotizaciones. Lo cual, aunque se lo quiera mostrar como una operación normal, fue una inaceptable intromisión en el mercado de cambios argentino.

 

Bessent anunció asimismo que «hemos finalizado un marco de swap de divisas de 20.000 millones de dólares con el Banco Central de Argentina». Y por si hicieran falta más señales, sostuvo que el Tesoro de EE.UU. «está preparado para tomar medidas excepcionales para proporcionar estabilidad a los mercados».

 

Cabe resaltar el agudo comentario del estadounidense Paul Krugman, premio Nobel de Economía, publicado en el New York Times. Señaló allí que el intercambio de monedas de Bessent «no solo fue un intento de rescatar a la versión argentina de Elon Musk, sino también a sus colegas de los fondos de cobertura». 

 

Por su parte, una de las principales referentes del partido Demócrata, Elizabeth Warren, expresó: «Trump cerró nuestro Gobierno. Pero está abierto a desembolsar US$ 20.000 millones para su aliado político en la Argentina. Tenemos un nuevo proyecto de ley para detener este rescate y poner a “Estados Unidos primero”».

 

A esta altura cabe preguntarse: ¿hasta dónde llegarán las concesiones no manifestadas aún, que el Gobierno argentino se comprometió a hacer? ¿Cuánto habrá que pagar, no solo en intereses por los fondos recibidos, sino en términos estratégicos? ¿Cuánta soberanía se resignará?

 

Al momento de pagar por los favores obtenidos, difícilmente la mayor parte de la población se vea beneficiada por reformas como la impositiva y la laboral, que en última instancia propician un cambio de precios relativos en contra del salario y recorte de sus derechos.

 

Límites.

El oficialismo, en tanto, trabaja en dos sentidos para mantener neutralizado al Parlamento. Junto con la apuesta al mejor resultado posible en las elecciones, se busca recomponer la relación con algunos gobernadores y con determinados espacios políticos.

 

Son preocupantes, en este sentido, las versiones que hablan de «un acuerdo para trabajar juntos» después del 26 de octubre, publicadas en la prensa tras el último encuentro entre Javier Milei y Mauricio Macri.

A su vez, los gobernadores «dialoguistas» dejan trascender que después de los comicios volverían a acordar a espaldas de la voluntad popular.

 

El Gobierno, por lo pronto, tratará de garantizarse el tercio de legisladores necesario para continuar su cadena de decretos de necesidad y urgencia y de vetos a leyes sancionadas por el Congreso.

 

En la sesión del miércoles pasado en Diputados se alcanzó el quorum para tratar la ley que limita el uso de los DNU, y se lograron las mayorías para la aprobación en general. No obstante, el proyecto volvió al Senado, debido al rechazo del artículo 3, que establecía un plazo de 90 días para que el Congreso deba tratar los decretos.

 

El Gobierno ganó tiempo hasta después de las elecciones, pero sobre todo morigeró una derrota política, al prorrogar momentáneamente el instrumento que utilizó todo este tiempo (los DNU) para avanzar con su programa de ajuste, endeudamiento y reformas, de espaldas a la opinión del Parlamento.

 

El voto de parte de la «oposición amigable» resultó crucial para que el proyecto volviese a la Cámara de origen. Lo ocurrido pone de manifiesto la importancia de votar en octubre a sabiendas de lo que está en juego.