Hay Acuerdo: celebrando lo bueno del comienzo del 2026…
El
2026 empezó con una buenísima noticia: después de alrededor de 25 años, la
Unión Europea votó a favor de firmar el Acuerdo entre ellos y el Mercosur. Era
una deuda que no se podía salvar, porque los países de Europa no lograban que
la mayoría lo aprobara. Incluso ahora se aprobó y se firmó, pero hay algunos
países como Francia, que no lo aprobaron, porque sus agricultores no lo
aceptan. Si bien son minoría, por eso se pudo aprobar la firma, sin embargo,
las dudas y reparos existen en ambos grupos.
Todo esto produce una inestabilidad social, económica, política y
militar que mantiene a los países de la Unión Europea en una situación difícil.
Por eso asegurar este Acuerdo que implica un muy importante número de
habitantes involucrados a largo plazo, es realmente muy oportuno en este
momento.
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A su vez para los países del Mercosur este Acuerdo también es de mucha
gravitación, en momentos en que Estados Unidos los está amenazando con la
implantación de aranceles y oscila entre el amor y el rechazo a nuestros
países,. Eesto constituye una garantía estable que actúa como un excelente
paraguas que los defienda de las oscilaciones temperamentales de Trump y su
conducta hacia ellos.
Lamentablemente la firma del Acuerdo ocurrió en un contexto de
distanciamiento entre los presidentes de Brasil y Argentina. El Mercosur fue
producto de la unión e interés común de los presidentes Sarney y Alfonsín y siguió
cultivándose en ese ambiente de cordialidad y de ideales comunes entre ambos
países. Ahora. Es evidente que Lula y Milei tienen posiciones diferentes en lo
relativo a la política exterior, no solo la interior y el manejo económico de
sus países. Mientras Milei sigue a Trump no solo personalmente, sino también el
país, porque desde enero del 2025 Argentina acompaña y adopta las mismas
actitudes y medidas que los Estados Unidos a nivel internacional. Lula, por el
contrario, no acuerda con Trump y la mayoría de sus ideas y políticas y así lo
expresa muy claramente en términos de política exterior. Por eso Brasil rechazó
y criticó abiertamente la invasión militar a Caracas que resultó en el
secuestro de Maduro y su esposa, por parte de los Estados Unidos. Esto fue
denunciado por Brasil, como un acto contra el derecho internacional y como tal,
independientemente de la valoración de Maduro, no puede aceptarse. Es por esto
que las diferencias entre Milei y Lula no son menores, ni pueden catalogarse
como algo circunstancial. Aparte de esto, la firma del Acuerdo es algo que
debemos celebrar y trabajar para que se pueda ratificar en el Congreso y se
implemente.
Pero, además, el 2026 nos trajo otras buenas noticias, aunque no tan
importantes como la antes comentada. Me refiero, por ejemplo, a la mejora en la
inserción de las mujeres en la agroindustria, algo que continúa creciendo y que
debido a la incorporación tecnológica permite que las mujeres ahora puedan
desarrollarse en un campo que hasta hace pocos años era casi exclusivo de los
varones. Esto no solo amplía los puestos laborales para las mujeres, también
permite que asciendan a posiciones de conducción, especialmente las más
jóvenes.
Es interesante que son las de hasta 30 años las más favorecidas. Su
crecimiento es mayor en las áreas de comercio e industria. Algo más moderado en
capital e insumos. En logística y transporte es menor. Un área en la que les es
más difícil progresar a las mujeres es en las actividades agrícolas; en estas
la dificultad de trabajar horario completo o a tiempo completo por parte de las
mujeres limita su participación. Es un área en la que se deberán ampliar las
posibilidades de acceso y sostenimiento de las mujeres en esta actividad. Por
ello además de la mayor inclusión tecnológica es necesario crear las
condiciones para que puedan compartir y/o contar con apoyo para las tareas de
cuidados, ya sea de niños, de personas dependientes como enfermas mentales,
discapacitadas y ancianas. Las áreas rurales requieren que se desarrollen las políticas
de cuidado.
A pesar de esto, es auspiciosa la mayor presencia de mujeres en la
agroindustria y abre nuevas posibilidades económicas para ellas. Es importante
pueda que pueda crecer y ampliarse. Una tarea para los próximos años que
debemos sostener y promover.

































