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miércoles, 14 de octubre de 2026

La felicidad en tiempos adversos... @elprofesorcapomasi...

 La felicidad en tiempos adversos...

Las claves. La felicidad no es solo economía y acceso a la salud y educación. También importan los niveles de cooperación entre las personas. Fotografía: Shutterstock.
  

Menos de la mitad de los argentinos se siente feliz con su vida. En un contexto cada vez más complejo, las formas de medir y entender esta forma del bienestar individual y social están en discusión. Una mirada a los malestares y esperanzas de la época. 

© Escrito por María Carolina Stegman el miércoles 14/10/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

La felicidad de la población está en estudio. Ya son clásicas las publicaciones que buscan a los «países más felices del mundo», podio que detentan, desde hace años, las naciones nórdicas. Los indicadores que miden esa supuesta felicidad son específicos: se evalúan la economía y los niveles de acceso a la salud y a la educación, pero también destacan los niveles de cooperación entre las personas, la posibilidad de tener una vida relajada y el acceso a cuestiones tan simples como una caminata en la naturaleza, disfrutar un café o pasar tiempo con amigos. 

A nivel local, una encuesta reciente de la consultora Management & Fit reveló que para el 71,8% de la población las principales inquietudes se vinculan a cuestiones económicas. Otro relevamiento, dado a conocer en abril de este año y llevado a cabo por el Observatorio de Psicología Social de la UBA, dice que el 58,69% de los encuestados asegura sufrir alteraciones del sueño y que el 52,40% considera estar atravesando una crisis personal o vital, a la que atribuyen en su mayoría vínculos con preocupaciones económicas.

Otro reporte, realizado por la Universidad Siglo XXI, se mete de lleno en el concepto de felicidad y asegura que desde que iniciaron la medición, en 2018, los y las argentinas alcanzaron su punto más bajo: menos de la mitad de la población, el 46,8%, se siente feliz con su vida, esto significa una baja del 1,5% respecto de 2025. También dice que el 31% se siente triste, deprimido o sin esperanzas varios días de la semana.

Bienestar emocional.

Hasta aquí, sin dudas la variable económica parece prevalecer al momento de hablar de felicidad o bienestar emocional, pero, ¿qué es la felicidad? ¿Solo se vincula a lo material? ¿Se es feliz solo o en comunidad? ¿Cuál es el rol de la esperanza?

Para Micaela Cuesta, investigadora, doctora en Ciencias Sociales y socióloga que se desarrolla en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Martín, una concepción más crítica de la felicidad debería evitar asociarla a un estado, a un objeto o a un bien. «Se puede definir la felicidad por lo que no es: no se agota en el alcance de un objeto», dice. Y suma: «Se debería evitar, desde una perspectiva crítica, que esa felicidad quede asociada a algo que se puede alcanzar a través del mercado. Los bienes de lujo también entran acá, porque supuestamente garantizarían haber alcanzado un determinado estado que redundaría en felicidad. Entonces, ni la mediación a través del mercado ni a través de la sociedad, tal como está estructurada actualmente, que es no igualitaria, sino asimétrica y mediada por formas de dominación y violencia, pueden definir la felicidad».

¿Entonces es correcto hablar de felicidad o infelicidad o habría que buscar otras formas de definición de lo que se experimenta? «No hablaría tanto de infelicidad sino de malestares, de formas de sufrimiento social que pueden ser interrumpidas por algunos momentos de felicidad», asegura Cuesta e identifica a su vez los posibles orígenes de dichos sufrimientos: «Los malestares contemporáneos tienen múltiples fuentes: están producidos por la incertidumbre, la falta de seguridad en el mundo del trabajo que se traduce en modalidades de precarización, explotación, pluriempleo que redundan en sentimiento de agotamiento que hacen casi invivible la vida», asevera.

Nadie es feliz solo.

Desde esta mirada, la felicidad no parece estar tampoco vinculada a un repliegue en la interioridad, en el yo, que es lo que promuevan muchas de las ideologías del emprendedurismo actuales que se traducen en formas de autoayuda. Esto es así porque no es difícil darse cuenta de que hay pocas cosas que las personas pueden resolver solas. «Somos sujetos interdependientes y casi todas nuestras prácticas vitales están sujetas a esa interdependencia, que no es, como se nos quiere hacer creer, empobrecedora, sino potencializadora, habilitante –dice Cuesta–. Siempre se nos muestra una cara ominosa de la interdependencia, se dice que depender de otro «limita» la capacidad de expansión, de libertad o de existencia, cuando en realidad ocurre casi lo contrario: solo podemos realizarnos porque existen otros, otras, no solo sujetos sino también instituciones que permiten que podamos llevar a cabo aquello que identificamos con ser felices, o interrumpir formas de sufrimiento», advierte la investigadora. 

Para legitimar este pensamiento basta con pensar en las formas de trabajo. «Desde el feminismo podemos afirmar, a partir de investigaciones y prácticas, que no habría ninguna posibilidad de trabajar o vender fuerza de trabajo en el mercado si no existiera antes un trabajo no reconocido y mal remunerado que son los de cuidado y reproducción de la vida cotidiana», expone Cuesta. Históricamente, los griegos pensaban a la felicidad como un bien público, que la felicidad estaba asociada a la vida pública. Claro que quienes podían acceder a esa vida pública eran muy pocos: varones en general y pertenecientes a ciertos estratos sociales; el resto estaba excluido. Una de las primeras exclusiones, además de los esclavos, eran las mujeres.

Según señala Cuesta, hay algo de la vida política y de la participación en una comunidad que nos aproxima a la felicidad, cierto encuentro con lo diferente en uno que nos sorprende o nos hace reflexionar respecto de algo que no habíamos reflexionado antes, que involucran a un otro o al orden de la otredad. Lo cierto es que, desde su mirada, cuando las formas de vida posible se cierran sobre sí mismas o parecen agotarse, esto no puede conducir más que a formas de sufrimiento; cuanto más se empobrecen las expectativas de estilos de vida posible, más padecimientos ocurren en la vida de los sujetos. «En momentos de crisis, como los actuales, cuando se obturan esas expectativas, cuando reina la incertidumbre, cuando no se encuentran caminos viables para transitar las diversas biografías, es cuando más se habla de la felicidad, pero menos practicable se vuelve», advierte.

Sin resignación y con esperanza activa.

Otro de los tópicos que aparece discursivamente, sobre todo en la dirigencia política, es la cuestión del «sacrificio» para luego alcanzar la supuesta felicidad, una especie de tierra prometida cuya conquista justificaría todo el malestar previo, un discurso ligado a cierta retórica religiosa, de carácter mitológico. Cuesta propone «pensar en otro sentido de la religión en el que sí exista algo del orden de la esperanza, más vinculada a volver a comunicarse con otros, religarse y generar comunidades no sacrificiales, sino igualitarias, donde la esperanza esté alojada en prácticas concretas, no como una sala de espera o una antesala de un estado futuro de salvación, sino como un hacer activo».

«La instalación del malestar en la sociedad solo puede beneficiar a los que dominan. Porque en general, esa instalación provoca la resignación, y la resignación lleva a una suerte de renuncia a la voluntad de transformación de aquello que causa el malestar. Es una forma de la indiferencia y, en algunos casos, de despolitización, o de politización reactiva o autoritaria. Quienes ocupan posiciones de formación de la opinión pública deberían cuidarse mucho de alentar esas formas de instalarse en el malestar, de promover cierto escepticismo o nihilismo ‒concluye la investigadora‒. La resignación solo puede llevar agua hacia el molino del statu quo, de las asimetrías, de las modalidades de dominación vigentes que son unas de las fuentes de donde brotan los malestares de la sociedad».


jueves, 8 de octubre de 2026

Pronósticos sin mayor sustento... @elprofesorcapomasi...

Pronósticos sin mayor sustento...

Contrastes. Según datos difundidos esta semana, el 10% de la población más rica posee ingresos equivalentes a 18 veces lo que percibe el decil más pobre. Fotografía: Jorge Aloy

Las declaraciones optimistas sobre el supuesto futuro venturoso de la economía argentina fueron llevadas la semana pasada a París, en el marco del encuentro promocional «Argentina Week». 

© Escrito por Carlos Heller el lunes 05/10/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

El presidente Javier Milei buscó en la capital francesa tentar al mundo de los grandes negocios, con frases como: «Son bienvenidos para llenarse los bolsillos en la Argentina». 

También afirmó que los principales agregados económicos se encuentran en niveles máximos y proyectó que durante el cuatrienio de su gestión «vamos a crecer entre el 18% y el 20%». 

Para reforzar la confianza externa sobre los resultados de su política, Milei añadió que, si logra la reelección el año próximo, «2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia, y eso va a verse tanto en los mercados financieros como en la economía real». 

En el mismo tono salió al cruce de los datos difundidos por el INDEC sobre el enfriamiento de la actividad económica, que estaría entrando en recesión (evento que formalmente ocurre cuando se verifican dos trimestres consecutivos de caída). 

Frente a la medición oficial, Milei señaló: «Los indicadores están arrojando cualquier cosa (…). Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión».

Estimaciones y dificultades. 

Los relatos del presidente y de sus colaboradores inmediatos se reflejan además en los pronósticos que figuran en el proyecto de Presupuesto de la administración pública. 

Empezando por la estimación de un crecimiento del Producto Bruto del 3% este año y del 4% el próximo, vaticinios que contrastan con el cálculo del banco de inversión estadounidense JP Morgan, según el cual la expansión de 2026 no pasará de 1,5%.​​​​​​​

De más estaría consignar que la visión del Gobierno sobre la marcha de la economía no se condice con las evidentes dificultades que atraviesa la mayor parte de los hogares y las pequeñas y medianas empresas de los más variados sectores. 

Vale señalar, además, que el crecimiento del que habla Milei para el período 2023-27 solo se verificaría en el caso de que se registren aumentos promedio inverosímiles, de 7% este año y el que viene. 

El presidente también tuvo palabras optimistas durante su exposición virtual en el 62º Coloquio del foro empresario IDEA. 

Allí volvió a demandar apoyo para su reelección, al afirmar que «en seis meses a la Argentina no la van a reconocer», si en los próximos comicios consigue mayorías en el Parlamento. Tras ese ansiado triunfo, dijo Milei, «las velocidades de las reformas serán únicas e irrepetibles en el mundo».

Modelos. 

Los discursos oficiales siguen el mismo patrón argumental. Las dificultades que afronta el grueso de la población y gran parte del empresariado de todo tamaño se explicarían por el modelo previo, que todavía, aseguran, no fue desmontado pese a que la experiencia libertaria lleva ya casi tres años de aplicación. 

En esa línea se insiste en sostener que hay que esperar el tiempo que haga falta para que empiecen a notarse los beneficios del cambio de modelo. 

Por supuesto, poco parece importar que en el camino se registre la continuidad de la inflación (que, aúnmás moderada, sigue mellando los ingresos de trabajadores y jubilados), los saltos en el desempleo y en los niveles de pobreza o la distribución cada vez más regresiva del ingreso. 



jueves, 10 de septiembre de 2026

El giro imposible de Milei... @elprofesorcapomasi...

 El giro imposible de Milei...

Cadena Nacional. Milei anunció una hasta ahora desconocida vocación malvinera. Foto: NA

El sorprendente episodio protagonizado por el presidente de la Nación, Javier Milei, quien se presentó en una inesperada cadena nacional anunciando un giro de su política exterior hacia una posición soberanista ante el conflicto por las Islas Malvinas, desnudó el propósito de confundir al pueblo con una iniciativa artificiosa, atendiendo a que todas las consultoras y encuestadoras indican una clara pérdida de aprobación y consenso de su gestión en una parte importante de la ciudadanía.

© Escrito por Juan Carlos Junio el lunes 07/09/2026 y publicado por la Revista Acción de la CIudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Las causas de este retroceso en el respaldo gubernamental son muy diversas. Se puede señalar, entre ellas, una fatiga y agotamiento por el estilo agresivo y descalificante del presidente, apuntado hacia periodistas, jóvenes artistas y diversas expresiones de la cultura, militantes de partidos políticos y organizaciones sociales, entre otros.

Sin embargo, el motivo principal del descontento, como siempre, está dado por el sufrimiento creciente que afecta a vastísimos sectores como consecuencia del plan económico anarcocapitalista que lleva adelante su equipo, liderado por el ministro Luis Caputo e integrado por un grupo de tecnócratas del JP Morgan.

Efecto Scaloneta

Es lógico pensar que se generó una recuperación del impulso malvinero de carácter identitario y nacionalista a partir de la vibración producida por el inolvidable «trapo de la Scaloneta», exhibido ante centenares de millones de personas que miraban el Mundial, tras el triunfo deportivo contra el equipo inglés en la semifinal.

Tampoco resulta fácil olvidar que en un primer momento la opinión de la Casa Rosada acerca de aquel episodio fue que los jugadores albicelestes estaban haciendo «populismo berreta».

Lo cierto es que el presidente realizó una voltereta con el propósito de cambiar la agenda, en estos días tomada irremediablemente por los seis millones de hogares endeudados, que no pueden pagar sus créditos, y la conciencia creciente de que esas angustias se deben a la caída de los salarios, las jubilaciones y los ingresos en general desde los sectores más humildes a los diversos estratos de la clase media. Todo como consecuencia de las políticas económicas vigentes. También resulta imparable la sensación manifiesta de que no se llega a fin de mes, más allá de que el presidente se burle de esa situación.

Paradójicamente, o no tanto, en su viaje a Chile Milei declaró su admiración por el dictador Augusto Pinochet y el actual presidente del país trasandino, José Antonio Kast, también simpatizante de la dictadura. El mandatario no trepidó en señalar que aquel Gobierno de facto, diseñado por el gran estratega del momento, Henry Kissinger, practicó un genocidio, con miles de muertos y desaparecidos. Parece que esa tragedia del pueblo chileno poco le importa al presidente argentino, quien en cambio valora que por entonces se inauguró en la práctica la aplicación del modelo económico neoliberal inspirado en los denominados «economistas de Chicago», antecedente ideológico principal de su actual modelo.

La impostura

Todo indica que resultará muy difícil sostener la credibilidad de esta campaña malvinera teniendo en cuenta que Milei desde siempre se declaró admirador de Margaret Thatcher, quien fuera la conductora política de la guerra de 1982. En ese marco, se deba añadir que el presidente hizo público su reconocimiento de la legitimidad de los kelpers, a contramano de la postura histórica en el reclamo soberano de nuestro país, y su política de conciliación con los ingleses a partir de la idea de que «ellos ganaron la guerra y nosotros la perdimos».

En síntesis, Milei generó con su mensaje en cadena nacional un enorme salto desde sus convicciones thatcherianas hacia una postura nacionalista, y soberanista, e inclusive se mostró crítico de sus amigos del consorcio israelí-británico que se propone explotar el petróleo circundante a las islas. Un giro virtualmente imposible de creer.

En todo caso, lo que puede resultar un hecho real es la tentación del presidente estadounidense, Donald Trump, como expresión del hegemonismo de la gran potencia hacia nuestro continente, de desplazar la presencia británica en la región, y transformarse en la potencia determinante en el Atlántico sur que, como es sabido, tiene una creciente importancia no solo por la territorialidad de las islas y la explotación ictícola y petrolera, sino por el control del paso interoceánico y la cercanía con la Antártida, principal fuente de agua dulce del planeta.

En síntesis, a partir de una declaración de Trump, Milei da un giro que se parece más a una impostura con objetivos electoralistas, que a una política soberana real, difícil de creer por parte de un Gobierno que, en sus dos años y medios de gestión, evidenció un claro desdén por los intereses nacionales que debería defender.




domingo, 21 de junio de 2026

Las causas y los resultados… @elprofesorcapomasi

Las causas y los resultados… 

Importación. La llegada de containers con mercadería del exterior es una constante. Fotografía: Shutterstock. 

Los indicadores económicos reflejan de forma inequívoca los resultados que conlleva la aplicación de un ajuste interminable. Los ingresos y el consumo de la mayor parte de la población se siguen deteriorando y las causantes principales son las políticas del Gobierno, entre ellas las de ajuste fiscal y apertura importadora. 

© Escrito por Carlos Heller el 19/06/2026 y publicado por la © Revista Acción en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

En este último terreno puede apreciarse una de las claves del modelo en curso. 

Entre enero y mayo se observó una baja interanual de 10,8% en las cantidades de productos adquiridos en el exterior, con caídas en todos los rubros vinculados a la producción, como los bienes de capital, sus piezas y accesorios o los bienes intermedios. 

Los principales afectados son la producción y el empleo local, mientras, como contrapartida, subieron las compras de bienes de consumo y de vehículos automotores de pasajeros. 

La Unión Industrial Argentina (UIA) reportó una caída de la actividad del sector fabril del 5% interanual en mayo, y del 0,8% con relación a abril. Más allá de mejoras puntuales de algún rubro, la tendencia general sigue siendo a la baja. 

Las exportaciones, en tanto, están impulsadas por el complejo agrícola, combustibles y sus derivados, así como el oro y el litio. Son sectores que tienen muy pocos encadenamientos con el resto de la economía. En este contexto, desde noviembre de 2023 a marzo de este año cerraron 26.448 empresas, según la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT). 

En el mismo lapso, perdieron sus empleos 314.000 asalariados registrados (datos del Sistema Previsional Integrado Argentino). 

Naturaleza

Como es la propia naturaleza del esquema actual lo que imposibilita que la actividad se dinamice, no es esperable que la situación cambie si se siguen aplicando las mismas políticas. Las estadísticas podrían mostrar un crecimiento de algunos sectores de la economía, pero sin derrame sobre el resto. 

Producto de la menor actividad y de la baja de alícuotas de impuestos, los ingresos del fisco declinaron en términos reales un 4,3% interanual, mientras que el gasto público se contrajo un 2,2%. 

El Gobierno festeja que en los cinco primeros meses del año se registró un superávit fiscal primario del 0,7% del PIB y del 0,2% para el financiero (incluye los pagos por intereses de la deuda). 


Desempleo. En mayo, miles de postulantes se acercaron a un frigorífico bonaerense que convocó para cubrir 60 vacantes laborales. Fotografía: Francisco Loudeiro. 

Se exhibe además como un éxito el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional. Pero el propio organismo admite que el saldo favorable en las cuentas públicas no sería tal si se contabilizara adecuadamente la emisión de letras capitalizables, cuyos intereses no pasan por el cuadro de resultados, sino que directamente generan nueva deuda. 

El FMI, por otra parte, pide que se aumente el impuesto a las Ganancias a los trabajadores, sugiere eliminar el monotributo para que esa categoría de contribuyentes pase al régimen general (y paguen más impuestos) y alienta la ampliación del RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) para que incluya mayores concesiones a los inversores. 

Por lo pronto, continúan los anuncios resonantes, aunque los dólares llegan a cuentagotas y solo cabe esperar una mínima participación local en los beneficios futuros de la explotación minera y energética. 

Dudas

En este marco, no extraña que calificadoras y bancos de inversión hayan comenzado a deslizar ciertas dudas sobre la posibilidad de que la economía (y el humor social) mejoren de aquí a las elecciones de 2027, lo que se traduce en el denominado «riesgo político». Es decir, que se elija a un Gobierno de otro signo y se abandone el sendero de ajuste y desregulación. 

Por nuestra parte, insistimos en señalar que la solución a muchos de nuestros problemas pasa por retomar otro modelo que permita que la economía crezca, que se emprenda el camino de desendeudamiento y que el equilibrio fiscal no se tenga que resolver con un ajuste sin fin, sino como consecuencia de políticas impositivas progresivas. 

Esto implicaría todo un cambio de paradigma que está fuera de los libretos y de las consideraciones del manual neoliberal, seguido hoy en Argentina en versión extrema. 

El problema de fondo, finalmente, está en el modelo, que trata de generar una sociedad del sálvese quien pueda, y que indefectiblemente destruye empleos, desplaza a miles de empresas, sobre todo pymes, y quita derechos a la mayoría de los argentinos y las argentinas.



jueves, 28 de mayo de 2026

Los esfuerzos no fueron suficientes... @elprofesorcapomasi...

Los esfuerzos no fueron suficientes...

Persianas bajas. Comercios cerrados, una postal habitual en Buenos Aires y otras ciudades. Foto: Jorge Aloy.

«Deben continuar los esfuerzos para crear una economía más competitiva y abierta, incluso mejorando la previsibilidad de los marcos tributarios y regulatorios, para liberar el potencial de los sectores estratégicos de Argentina en agricultura, energía, minería y la economía del conocimiento». Lo dijo la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, esta semana, tras calificar de «impresionantes» los «avances en la desregulación de la economía y la adopción de legislación reformista en los ámbitos fiscal, comercial y laboral».

© Escrito por Carlos Heller el domingo 24/05/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

A partir de esa cuestionable interpretación sobre los resultados reales del rumbo emprendido por el Gobierno libertario, el organismo liberó un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares. 

No es de extrañar el enfoque del FMI ni la promoción de sus habituales recetas, sustentadas en teorías neoliberales y aprovechadas por grupos concentrados de alta rentabilidad y también por Gobiernos del exterior ávidos de asegurarse la provisión de alimentos, minerales, hidrocarburos e insumos básicos para sus empresas.  

El «mayor esfuerzo» que se demanda desde Washington –coincidente con las propuestas gubernamentales– parece decir que no fueron suficientes los padecimientos de la mayor parte de la población y particularmente de su entramado pyme. 

Vale preguntarse, ¿fue poco el cierre de 257 empresas solo durante el mes de febrero pasado? ¿No basta con el cese de actividades de 24.347 firmas durante todo el período de gestión de Javier Milei? 

Esos datos fueron suministrados por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) y muestran que la situación en esta materia es peor que la registrada durante la pandemia de coronavirus, cuando quebraron 21.405 empresas.

Tendencia.

Las políticas actuales son en gran medida las responsables de la pérdida de 327.813 empleos registrados desde fines de 2023. Se pueden también medir los esfuerzos del grueso de la ciudadanía a través de la evolución de los salarios reales de los trabajadores registrados. Sería erróneo afirmar que esos ingresos eran óptimos en el primer trimestre de 2025. Pues bien, un año después retrocedieron 3,4% y están hoy 11,4% por debajo de enero-marzo de 2023. 

Otro indicador: el encarecimiento de la canasta de servicios públicos en menos de dos años y medio fue superior al registrado por el promedio de precios de la economía. Según los datos del INDEC, los primeros aumentaron 482% frente a 303,5% de la suba de precios en el nivel general. 

A falta de buenas noticias reales, y mientras siguen sin cumplirse los vaticinios de baja definitiva de la inflación formulados durante la campaña electoral de 2023, el Gobierno festejó la suba del Estimador Mensual de la Actividad Económica de marzo, que repuntó 3,5% con relación a febrero (en la serie sin estacionalidad) y 5,5% interanual. 

Si en cambio se toma el primer trimestre de 2026 y se lo compara con igual período del año anterior, la suba llega al 1,7% y es explicada en gran medida por Agricultura y Ganadería (18%); Minas y canteras (que incluye hidrocarburos, 18%) e Intermediación Financiera (7%).

A la vez, Industria manufacturera cayó 2,3%, al igual que Comercio mayorista y minorista (-2,4%). Una evolución que evidencia el resultado de las políticas del Gobierno.

Anuncios.

Se celebran asimismo en los despachos oficiales los anuncios de abultadas inversiones, muchas de ellas en áreas mineras y en infraestructura, como si se tratara de aportes de efectos inmediatos, cuando sus resultados concretos se verían en años, si no en lustros. 

La Argentina tiene petróleo, gas, agua, tierras raras, litio y casi todos los recursos naturales que actualmente están en el centro de las grandes disputas geopolíticas globales. Por lo tanto, es probable que en algún momento lleguen inversiones hacia estos sectores, que luego generen. 

Georgieva. Para la directora del FMI, pese a los impresionantes avances desreguladores, hace falta más ajuste. Foto: Getty Images. 

Pero con las condiciones favorables del RIGI, el beneficio para el país va a ser muy bajo, dadas las grandes concesiones impositivas y la posibilidad de remitir al exterior los dólares de sus exportaciones, además de no ser actividades que generen muchos puestos de trabajo. 

Por otra parte, no pocos analistas ponen en duda la continuidad del equilibrio fiscal conseguido a fuerza de ajustes en el gasto, aún en las áreas más elementales y con daños productivos y sociales. 

No obstante, el presidente Javier Milei acaba de señalar que van a seguir apretando la política monetaria hasta eliminar la inflación. Cuesta calcular cuánto desempleo adicional y caída de la demanda interna hacen falta para conseguir dicho objetivo. 

No hay que perder de vista que en abril la inflación mayorista se aceleró al 5,3%, impulsada principalmente por el rubro de petróleo crudo y gas, que subió un 22,9% en medio de las repercusiones del conflicto en Oriente Medio, lo cual en alguna medida se trasladará luego a la inflación al consumidor. 

En abril mismo, los ingresos totales del fisco marcaron una merma interanual del 2,1% en términos reales, noveno mes consecutivo con caídas, en gran medida consecuencia de la baja de alícuotas, de la eliminación de ciertas retenciones y otros impuestos, y de la menor recaudación producto de la merma en el consumo y del cierre de empresas. 

El Gobierno, ante cierto declive del superávit fiscal del mes pasado, decidió ajustar los gastos del Presupuesto 2026. 

También se le dio media sanción en Diputados a la modificación del Régimen de Zonas Frías, a fin de eliminar subsidios al gas natural para ahorrar casi 300.000 millones de pesos. Se busca restringir la bonificación de hasta el 50% de la tarifa de gas únicamente a la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna, excluyendo a las provincias que ingresaron en la ampliación de 2021, la cual benefició a unos tres millones de usuarios de gas natural por redes. 

Esta evolución podría haberse evitado: la Argentina es un país que se autoabastece energéticamente, y con voluntad política hubiera sido posible evitar el traslado a precios internos de la suba de los valores internacionales.

Alternativas.

En este marco, debemos aspirar a que en la próxima elección tengamos una propuesta lo suficientemente clara, amplia y plural como para poder plantear una alternativa verdadera al actual modelo. 

De nada sirve que por querer seducir al electorado la oposición termine cayendo en postulados básicos del actual Gobierno y en programas neoliberales. El modelo alternativo debe basarse en un Estado presente, a través de regulaciones y políticas que apunten al desarrollo del mercado interno y a sistemas de salud y educación pública fuertes, que bregue por el fortalecimiento de los sistemas de ciencia y tecnología públicos, y por el desarrollo regional y provincial, entre otros tantos temas. Y que, en definitiva, se oriente a mejorar el bienestar de la mayor parte de la ciudadanía.



jueves, 30 de abril de 2026

Datos, noticias y señales... @elprofesorcapomasi

Datos, noticias y señales... 

Los indicadores muestran fuertes caídas en actividades fabriles, pérdida de empleos y baja de los ingresos de hogares. Análisis y opinión en la nota de la semana de Revista Acción. 

© Escrito por Carlos Heller el miécoles 29/04/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Prácticamente cada semana se difunden datos que confirman el empeoramiento de las condiciones sociales y económicas que el modelo libertario busca consolidar, en perjuicio de la mayor parte de la población. En estos días, además, se añadieron otras preocupantes propuestas oficiales de similar tono regresivo. 

​​​​​​​Por un lado, se pretende limitar las prácticas democráticas, mediante la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). A la vez, otro proyecto gubernamental insiste en promover recortes de derechos de las personas con discapacidad. 

Indicadores.

​​​​​​​En lo que respecta a los datos económicos, se conoció que el nivel de actividad registró una baja interanual del 0,2% durante el primer bimestre, pero el promedio oculta una gran heterogeneidad. 

​​​​​​​Frente a enero-febrero de 2025 crecieron el sector agropecuario (17,5%), la minería (10,1%) y la intermediación financiera (6,6%). De modo simultáneo, cayeron en el mismo período la industria manufacturera (-5,7%); el comercio mayorista y minorista (-5,2%); y electricidad, gas y agua (-4,4%). 

​​​​​​​En la actividad metalúrgica, la asociación de empresarios del sector reveló que luego del retroceso de 2024, en marzo pasado se registró una baja productiva del 4,2% frente a un año atrás. De cada diez máquinas existentes, casi seis están paradas, graficó el titular de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), Elio del Re. Como resultado, se perdieron casi 21.000 puestos de trabajo desde el inicio de la actual gestión presidencial. 

​​​​​​​Del Re aclaró que «la industria metalúrgica no es un sector que despide rápido: el trabajador metalúrgico necesita formación, capacitación, (…) se invirtieron recursos en él. Para nosotros, despedir un trabajador es evidenciar que nuestro proyecto no va a tener éxito». 

​​​​​​​El marco general de esas vicisitudes, según el Indec, muestra la persistencia del deterioro de los ingresos laborales. Los sueldos de los asalariados/as privados registrados descendieron 5,2% en el primer bimestre con relación a igual período de 2023 y están en su menor nivel desde el comienzo de la serie en 2017, con excepción del 2024. Los y las asalariados/as públicos/as, por su parte, perdieron un 19,6% de su poder adquisitivo en el mismo lapso.

 ​​​​​​​Aumentos.

El panorama se agrava por el encarecimiento de los servicios públicos, debido tanto a la reducción de los subsidios por parte del Estado, como a las subas de tarifas que cobran las empresas. 

​​​​​​​Un estudio de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet precisó que la canasta de servicios del Área Metropolitana de Buenos Aires, que incluye agua, energía eléctrica, gas natural y transporte, se incrementó un 667% entre diciembre de 2023 y abril de 2026, bien por encima del nivel general de precios estimado (223%). 

​​​​​​​El agua aumentó 418%, la electricidad 276% y el gas por redes 1.048%. Sin embargo, el mayor incremento lo sufren los usuarios del transporte público: 1.236% en el período (el pasaje cuesta hoy más de 13 veces lo que costaba 28 meses atrás). 

​​​​​​​Consecuencias.

El Gobierno, por otra parte, envió al Senado un proyecto para eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), originalmente creadas para incrementar la participación ciudadana en la vida democrática. En todo caso, la solución sería mejorar el proceso, no eliminarlo. 

​​​​​​​Se pretende, además, reformar la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos para, entre otras cuestiones, ampliar el límite al aporte de recursos no estatales del 2% al 35%. 

​​​​​​​Este cambio podría devenir en situaciones de corrupción y privilegios para determinados sectores, subordinando las posibilidades que tienen las distintas fuerzas a los intereses de los principales grupos económicos. Esto menguaría las chances de aquellas fuerzas que persigan un modelo de país que entre en contradicción con los intereses del capital concentrado. Ante esta avanzada, mi posición es conocida: habría que ir hacia una total financiación pública, prohibiendo cualquier otra modalidad alternativa. 

​​​​​​​El Poder Ejecutivo, por otra parte, presentó un proyecto denominado «Ley Contra el Fraude de Pensiones por Invalidez», cuyo mismo título estigmatiza y discrimina. De sancionarse, la iniciativa pondría en riesgo no solo el acceso a las pensiones no contributivas sino también al sistema de prestaciones básicas vigente desde hace casi 30 años. 

​​​​​​​Vale recordar que el Congreso sancionó en julio de 2025 la Ley de Emergencia en Discapacidad, con el objetivo de garantizar el acceso a derechos fundamentales que estaban siendo amenazados por las acciones del Gobierno. 

​​​​​​​El presidente vetó la norma en agosto, aunque luego el Parlamento logró insistir en su sanción. No obstante, violando nuestro sistema constitucional, el Poder Ejecutivo la promulgó, aunque simultáneamente suspendió su vigencia. Finalmente, y luego de un fallo judicial, la ley se reglamentó en febrero pasado. 

​​​​​​​En síntesis, cada día quedan más a la vista las consecuencias del modelo libertario, cuyas premisas son que «la justicia social es un delito» y que «el Estado es una organización criminal». Visión compartida con anteriores experiencias neoliberales, durante la dictadura cívico-militar como en los años 90 del siglo pasado. 

​​​​​​​Contra esas pautas privatistas y desreguladoras reafirmamos –como quedó demostrado en los dos primeros decenios de este siglo– que la mejora de las condiciones de vida de la mayoría de la población solo será posible si se cuenta con un Estado presente para quienes más lo necesitan.