Mostrando las entradas con la etiqueta Miguel Pesce. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Miguel Pesce. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de mayo de 2023

Adormecidos y resignados… @dealgunamaneraok...

 Adormecidos y resignados…

Juntos por el escarnio. Dibujo: Pablo Temes

La gente espera que en las elecciones algo pueda cambiar. Pero la crueldad de la dirigencia lo hace improbable. 

© Escrito por Nelson Castro el sábado 13/05/2023 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina. 

"No necesitamos ningún quilombo más”, dijo con sobreactuado énfasis y lenguaje chabacano Sergio Massa en su discurso del jueves pasado. El ministro cree que con ese vocabulario se ganará la simpatía de la gente. La realidad se encargó de mostrarle que, en tanto y en cuanto su gestión siga fracasando, el “quicaos” seguirá en aumento. El 8,4% de inflación del mes de abril es una muestra de ello. Mayo será peor aún.

Toda la gestualidad y la prosa vacua y abundante en lugares comunes de Massa son los propios de un postulante a la Presidencia que se ha encargado de fijar las condiciones bajo las cuales pretende arribar a esa postulación: la de ser candidato único. Esa circunstancia presupone la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En esto ha logrado cerrar filas con la vice. Hablan regularmente y no sólo de economía. El Presidente se encargó el viernes por la mañana de descartar esa posibilidad y también de tratar de “energúmenos” a quienes lo propugnan. La eliminación de las PASO sería, además, una nueva y flagrante contradicción de Cristina Fernández de Kirchner que fue su creadora. Es que no hay dentro de ese espacio desagregado ningún otro nombre de peso para las presidenciales. 
Axel Kicillof sería un fracaso estrepitoso fuera de la provincia de Buenos Aires, lo de Scioli es puro voluntarismo y Wado de Pedro no tiene el peso político suficiente, ni la capacidad para ilusionar a propios y ajenos. El plan Massa se reactiva y la militancia sueña con el acto del 25 de mayo para ensayar el último operativo clamor para convencer a la jefa.

El índice de inflación de abril es un dato demoledor para la gente. Lo que no deja de impactar es la actitud indolente del oficialismo. Todo lo que hablan sobre este azote que castiga a la sociedad, lo hacen con tono de comentaristas. Se percibe una ajenidad propia de un comentarista. Lo peor es que el mes de mayo viene con proyecciones de aumentos aún mayores. Una de las causas del altísimo índice de inflación, que pone a la Argentina en el segundo puesto a la cabeza de los países con mayores índices de aumentos de precios –el primer lugar lo ocupa Líbano y el tercero, Zimbavwe–, fue la corrida cambiaria que hizo disparar el precio del dólar. Por eso es que el Gobierno está mendigando dólares a todo el mundo. Dicho con todas las letras, esta es la razón por la que el ministro de Economía no tiene más remedio que andar por el mundo en actitud mendicante a la espera de que algún país le preste a la Argentina los dólares que su economía no produce. Esto deja descolocado el aporreo con el que el kirchnerismo trata al Fondo Monetario Internacional.

Hablando del Fondo, las discusiones que se están dando en su sede en Washington son para aprobar el desembolso de los 10 mil millones de dólares que el país necesita sí o sí para lograr una cierta paz cambiaria de aquí a las elecciones. El núcleo duro del buró del FMI está enfrascado en una discusión sobre si hay que exigirle al Gobierno que devalúe. En verdad, este es otro eufemismo porque devaluación hay todos los días. Esta es otra de las mentiras del kirchnerismo. Al propio Massa le escucharon decir con gestualidad impostada que si tenía que devaluar renunciaría. Más mentiras. Hará lo que tenga que hacer.

En el camino la lánguida gestión –o nula– de los distintos sectores del Gobierno no deja de sorprender. En materia monetaria el 
Banco Central es un hervidero. La entidad ha quedado fracturada. Massa trabaja codo a codo con Lisandro Cleri –su hombre dentro de la entidad– pasando por encima del presidente Miguel Pesce, uno de los pocos funcionarios que quedan entre los que responden a Alberto Fernández. No hay coordinación de políticas monetarias y cada uno cuida su quintita. Un funcionario de Economía lo describió así: “Todo está reconfigurado.

Massa actúa hoy como Presidente de la Nación y Lisandro Cleri como presidente del Central; Pesce y AF... bien gracias”. A Miguel Pesce lo sostienen los bancos, sus intereses lo mantienen allí. Todavía conserva la lapicera y tiene capacidad para tomar medidas sectoriales. Sin embargo, no participa de posibles ideas o soluciones para enderezar la macro. Un rol triste y casi testimonial.

Jugar con la paciencia   

El otro espectáculo lamentable lo sigue dando la oposición. Desde que No tan Juntos por el Cambio comenzó con sus peleas internas, ha entrado en caída libre como lo muestra la intención de voto de todas las encuestas. No reparan en la realidad de la gente o, al menos, parecen no estar dispuestos a renunciar a sus ansias de poder. Todos allí esperan un gesto de dignidad en sus oponentes, pero nadie evalúa dar el primer paso. En el Frente de Todos contra Todos se ilusionan con el crecimiento de Javier Milei. Anida allí un deseo oscuro, pero probable. En el oficialismo están convencidos de que el líder libertario no podrá gobernar. Son varios los dirigentes políticos que amenazaron en público con hacer todo lo posible para concretar ese sueño antidemocrático.

La otra alternativa que maneja parte de la izquierda y todo el kirchnerismo duro es “dejarlo hacer”. Sostienen que Milei por su propia inestabilidad emocional y su temperamento es una bomba de tiempo con la mecha corta que les garantizaría su regreso mucho antes de lo esperado. La posible dolarización, las privatizaciones de las empresas públicas, la reforma laboral con aires de flexibilización, y la reducción de la planta del Estado, son inaceptables para la vieja política. 

La gente está adormecida, ha perdido la esperanza y espera con resignación el calendario electoral, con la utopía de que algo pueda cambiar en el corto plazo. La crueldad y la irresponsabilidad de la dirigencia toda hacen esto sumamente improbable.



   

martes, 13 de septiembre de 2022

El reino del parche… @dealgunamaneraok...

 El reino del parche…

La Argentina, un país donde el corto plazo es la única vara para medir los actos del Gobierno. 

© Escrito por Nelson Castro el sábado 10/09/2022 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
 

La Argentina es el reino del parche del día a día. El corto plazo es la única vara con la que se miden los actos de gobierno.

La calma cambiaria no durará mucho. Un industrial lo describió a la perfección: “La liquidación del dólar soja –que otorga un tipo de cambio de 200 pesos por dólar– es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Qué pasará a partir del 1° de octubre, cuando haya caducado esta maniobra?”, se preguntó la fuente con tono de incertidumbre. Enseguida agregó que el sistema, además de ser selectivo, es injusto ya que otros sectores de la economía necesitan su dólar diferenciado.

En el Banco Central (BCRA) sigue la cola de empresarios que van a solicitar ampliar el cupo de importaciones para poder producir. La respuesta es la misma para todos: “Salvo para salud y otros indispensables, no hay plata”; es parte del plan “vamos viendo”.


Tanta es la incoherencia, que el último viernes el mismísimo BCRA emitió un llamativo comunicado en el que expresaba su crítica hacia esta devaluación selectiva con la que no está de acuerdo no solo el presidente de la entidad, Miguel Pesce, sino también Axel Kicillof. El gobernador de la provincia de Buenos Aires no comparte para nada esta decisión del equipo económico.


La gira del ministro Sergio Massa, abundante en fotos y gacetillas con las que su equipo de comunicación fatiga las casillas de correo de las redacciones de diarios y estaciones de radio y televisión desde las primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche, es la muestra de la disociación que se vive al interior del gobierno del Frente de Todos contra Todos. Varios de los que conversaron con el ministro coincidieron en sus conclusiones: “Tiene un discurso que acá cae bien. El problema es que cuando se le hacen preguntas concretas sobre el cepo, la brecha cambiaria, la repatriación de utilidades y el discurso del Gobierno, comienza a hacer agua”, señalan esos interlocutores.

El problema político que enfrenta Massa se llama Cristina Fernández de Kirchner. Ella y el kirchnerismo duro representan la antítesis de lo que el ministro expone. A eso se le agrega la postura del kirchnerismo por Cuba, Nicaragua y Venezuela. Este doble discurso es nocivo para la gestión del ministro.

En el Fondo Monetario Internacional hay voluntad de ayudarlo. Eso es lo que le prometieron los funcionarios del gobierno de Joe Biden que son clave en el directorio de la entidad. Sobre lo que pasó en estos meses habrá una mirada piadosa. El asunto será el futuro. Y ahí aparecerá otra vez la problemática interna del Gobierno.


Mientras tanto, aquí, los discursos oficialistas que siguieron luego del atentado sufrido por la expresidenta en funciones no hicieron más que echar leña al fuego. Alberto Fernández sigue culpando a la oposición y a los periodistas independientes. Victoria Donda revivió la idea de lanzar una ley contra los discursos de odio. ¿Quién determinaría qué críticas son aceptables o bien intencionadas? Un plan sin pies ni cabeza que tuvo que ser desmentido –a medias– por la portavoz Gabriela Cerruti, que atinó a decir que la legislación existe y que “lo que hay que hacer es cumplir con la legislación vigente y poner en debate de qué estamos hablando cuando hablamos de discursos de odio”. Más polémica para embarrar la cancha en un país que ya no tolera más giros ideológicos.

Desde la oposición contraatacan: “Al Gobierno lo único que le interesa es silenciar voces, victimizarse, borrar del mapa la Justicia independiente y poner la democracia contra las cuerdas”.


El mejor ejemplo fueron las palabras del senador por Formosa, José Mayans –un “digno” exponente de lo que es el régimen de Gildo Insfrán–, que dijo muy suelto de cuerpo que para alcanzar la paz social hay que frenar el juicio por la causa Vialidad. Más claro, agua. La extorsión está en marcha.

“La jefa es el centro de todo, y así debe ser. Nosotros no comulgamos con ningún ajuste, la ineptitud del Presidente tensó la cuerda al máximo, ahora lo único que importa es protegerla, pero de verdad”, señalaron desde el Patria.

Por eso careció de toda credibilidad la convocatoria de último momento que el Gobierno hizo para convocar a referentes de la oposición a la polémica misa de hoy en Luján que, además, generó una intensa discusión y enojo al interior de la Iglesia argentina, cuyo episcopado expresa una fenomenal falta de liderazgo que alimentan internas que la carcomen.


La convocatoria por la paz y la unidad hecha por la Iglesia fue transformada en una misa por el kirchnerismo, en un acto de apoyo a CFK. Por eso nadie respondió a los muchos llamados que el ministro del Interior –un exégeta del doble discurso– hizo en las últimas horas para convencer a opositores de participar en la ceremonia religiosa en la Basílica de Luján. ¿Cómo creerle a alguien que un día señala que las críticas del periodismo al Gobierno fueron la base del atentado contra CFK, que además afirmó que si condenaban a Cristina quemaban todo, y que luego invita a la oposición a “bajar un cambio”?

El kirchnerismo ha observado que el abyecto uso político que ha hecho del repudiable –y afortunadamente fallido– atentado contra su vida sufrido por CFK no ha tenido el resultado esperado. Las encuestas encargadas por el Gobierno muestran un alto grado de incredulidad de los sectores que no le son afines que, hoy en día, son mayoritarios.


La intención del Gobierno de aprovechar el estrépito producido por el intento de magnicidio para tapar la dura realidad socioeconómica del país ha fracasado. Cuando esta semana que comienza se conozca el índice de inflación, el Gobierno se verá otra vez con la cruda realidad que complica la vida de toda la ciudadanía y para la cual las soluciones no aparecen.

Adenda: el martes pasado falleció Magdalena Ruiz Guiñazú.

Magdalena no solo fue una persona de intachable rectitud, valentía y honestidad periodística, sino también de coraje ciudadano. Esta columna está dedicada a su memoria.




  

martes, 16 de agosto de 2022

Plan "Vamos viendo"... @dealgunamaneraok...

 Plan "Vamos viendo"

Elisa “Sanadora”. Dibujo: Pablo Temes. 

Tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio reinan la improvisación y las pujas internas, frente a una situación muy crítica. 

© Escrito por Nelson Castro el sábado 13/08/2022 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de las/os Argentinas/os.

En el Gobierno, al menos eso dicen puertas afuera, hay quienes no ven grandes problemas en el horizonte de mediano plazo para la Argentina. Están convencidos de que el problema de las reservas del BCRA se solucionará casi como por arte de magia cuando –pasado el invierno– disminuyan las importaciones de energía y sus costos excesivos producto de la guerra en Europa. Septiembre sería el horizonte más cercano para el remanso. Un experto en eficiencia energética hace una observación al respecto: “El mayor consumo de electricidad es el que se produce en verano por el uso intensivo de los aires acondicionados y el 60% de la electricidad que se produce en el país proviene de quemar gas. Entonces, si bien entre la salida del invierno y la llegada del verano el consumo de gas disminuye, no es cierto que en los meses de verano su consumo sea inocuo”. 

También manipulan otros datos que presentan a su favor. Dicen que “la economía no para de crecer” y sostienen que la falta de trabajo es un invento de los medios de comunicación y repiten como un mantra que el desempleo cayó al 7% en el cuarto trimestre de 2021”. Sin embargo, los mismos funcionarios cercanos al Presidente no mencionan que 2 de cada 3 puestos creados en ese lapso fueron en negro. Prefieren sostener que el país se encamina exitosamente a una situación de “pleno empleo”. 

Aunque es difícil de creer, esa es la información que repiten una y otra vez algunos funcionarios pertenecientes al entorno presidencial. 

Pero todavía hay más. 

Aseguran que los salarios se acercan a niveles “que por primera vez en mucho tiempo pueden pelearle a la inflación” y que la recaudación impositiva es récord. Salvo este último punto que oprime a los contribuyentes, pulveriza a la clase media y les pone un freno a las pymes, el resto es humo. Sobre todo el aumento a los jubilados y su bono extraordinario, que se convirtió en la nada misma al ritmo de la inflación de julio, que fue del 7,4%.
 

Se acabaron las fichas

En ese mundo de fantasía en el que habitan muchos de los que hoy ocupan puestos en el Gobierno, hubo quienes salieron a festejar que el índice de precios al consumidor haya estado por debajo del 8%. ¡Un disparate total! Por lo pronto, desde sectores afines al Frente de Todos contra Todos ya se reconoce que la inflación de agosto será también muy alta. 

Dos episodios dan cuenta de cómo están las cosas puertas adentro. El primero es una alarma que no cesa para las aspiraciones de poder y credibilidad del superministro Sergio Massa. La designación de Gabriel Rubinstein como viceministro duró menos de 24 h. CFK lo vetó sin importar que su nombre ya hubiera trascendido a la prensa. La ex presidenta en funciones no toleró que los diarios sacaran a la luz las feroces críticas que el prestigioso economista les dedicó a ella y a su gobierno. Sergio Massa es abogado y necesita imperiosamente ocupar ese puesto con un economista sólido. Hasta ahora todos le dijeron que no. 

Algo similar está ocurriendo con los nombramientos en la AFIP que conduce el kirchnerista Carlos Castagneto

Fuentes del organismo aseguran que existe una parálisis preocupante y que la AFIP es un descontrol. Castagneto no ha podido designar gente de su confianza en dos lugares vitales para su funcionamiento. La Subdirección General de Coordinación Técnico- Institucional (que en la práctica es la que lleva la agenda de temas del día a día junto al administrador general) sigue vacía. Lo mismo ocurre con la Subdirección General de Asuntos Jurídicos (quien ocupe ese lugar será el virtual número 2 de Castagneto). Para muchos, el porqué de estas demoras es una incógnita pero, en lo que todos los conocedores de las entrañas del poder están de acuerdo es en que las demoras tienen que ver con las disputas internas que están condicionando las designaciones. 

Las internas dentro del Frente de Todos contra Todos representan el principal problema para Massa o cualquier otro que estuviese en su lugar. Una de ellas es la disputa que hay con el presidente del Banco Central, Miguel Pesce. A Pesce le queda poco tiempo en su poltrona. A fin de septiembre vence su mandato y ya se sabe que, salvo por Alberto Fernández, nadie en el oficialismo lo quiere. 

La reunión de Massa con la Mesa de Enlace tuvo mucho ruido y pocas nueces. En realidad, el ruido lo hizo la inexplicable decisión del ministro de hacerla en un lugar secreto. ¨En concreto, no dejó nada¨, dijo con todas las letras el presidente de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni. 

En este plan “Vamos viendo” lo fundamental es tirar los problemas para delante y llegar al Mundial con la menor cantidad de sobresaltos posibles. 

El ex intendente de Tigre apuesta fuerte a su viaje a los Estados Unidos, en donde sus contactos aseguran darle a su periplo el volumen político del que adoleció su predecesora, Silvina Batakis, que llegó a Washington siendo ministra para enterarse a su regreso de que había dejado de serlo.     

El Titanic sigue su rumbo 

Para las organizaciones sociales que no son afines al Gobierno la paciencia se terminó. El Polo Obrero acampó en Plaza de Mayo y Eduardo Belliboni le contestó al viceministro de Desarrollo Social que hay un “desmesurado” nivel de pobreza y que ya hubo “situaciones desmesuradas en este país en las que los gobiernos volaron por el aire”. Juan Grabois, que ya había arremetido muy fuerte con apelaciones a la violencia contra el gobierno de los Fernández, avisó por lo bajo que su límite ha llegado: “Si para septiembre las autoridades no pegan un volantazo e implementan medidas para los sectores populares, vamos a volver a la calle con todo”. 

Por si faltara poco en No tan Juntos por el Cambio, Elisa Carrió –fiel a su costumbre– prendió el ventilador. Fuentes de la coalición opositora aseguran que Mauricio Macri se enteró por televisión. En el mismo momento en que la líder de la Coalición Cívica se despachaba contra todos, el expresidente estaba en Happening cenando con dirigentes radicales de Evolución, acompañado de Fernando De Andreis y otros laderos. “No le gustó lo que escuchó. A ninguno de los presentes le gustó. Fundamentalmente por dos motivos: los ataques personales y el timing elegido. Parece que le hubiera tirado un salvavidas a Massa en el peor momento de su semana. El rechazo fue unánime”, aseguraron.

El viernes al mediodía nuevamente en el restaurante de Costanera el grupo se juntó para hacer control de daños. De Andreis actuó como vocero y dio por terminado el episodio: “Juntos por el Cambio no se rompe”, aseguró. Es cierto, tan cierto como que Horacio Rodríguez Larreta se retiró del lugar visiblemente molesto.




   

domingo, 31 de julio de 2022

Se acabaron las fichas… @dealgunamaneraok...

 Se acabaron las fichas… 

De reojo. Sergio Massa. Dibujo: Pablo Temes. 

La llegada de Sergio Massa muestra que el Presidente claudicó. Concluyó así un golpe institucional nunca visto. 

© Escrito por Nelson Castro el sábado 30/07/2022 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos. 


Luego de la renuncia de Martín Guzmán, ni Alberto Fernández ni su jefa política, la expresidenta en funciones, estaban convencidos de darle las riendas del gobierno al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Silvina Batakis no fue la persona deseada para encarrilar la economía sino que fue la única que dijo sí en el aquelarre que se vivió a comienzos de julio, durante el fin de semana en que Martín Guzmán renunció a su cargo. 

El plan Batakis fue un fracaso causado por la resistencia de Alberto Fernández al ingreso de Massa al gabinete, que terminó convirtiéndose en una bomba que estuvo a punto de hacer implosionar al Gobierno. No quedó otra opción, pues, que acudir a Massa. Ningún economista de renombre y prestigio aceptó subirse a este Titanic. CFK y AF tuvieron que dejar sus miedos de lado y ungir al presidente de la Cámara de Diputados como un ministro de Economía con poder para manejar las otras áreas vinculadas a su cartera. Para el tigrense es un trampolín de cara a la elección presidencial de 2023 y, para las dos cabezas del Ejecutivo, un competidor que, con muy pocos logros, podría volverse serio. Un detalle sirve para definir la psicología del flamante ministro: en la tarde noche del jueves, alguno de sus colaboradores se comunicaban vía WhatsApp con las redacciones de algunos canales para quejarse de que en los zócalos no se lo trataba con el título de “superministro” (sic). 

¿Qué ocurrió entonces para que aceptaran poner tanto en juego? 

La primera señal de alarma llegó desde Washington. Un economista que conoce la idiosincrasia del poder económico fue contundente: “Se dieron cuenta de que Batakis tenía buenas intenciones pero también fue claro para ellos que carecía de la pericia técnica para manejar una situación extrema y que no tenía un plan”. 

Una agonía premeditada 

La segunda alarma fue más bien un baldazo de agua fría. El encuentro del pasado miércoles del Presidente con los gobernadores fue definitorio. Fernández intentó reunirlos luego del encuentro de los jefes provinciales en el CFI. El desaire fue total. “Le dieron vuelta la cara y le marcaron la cancha como nunca antes. Le advirtieron que ya no tenía margen de maniobra y que no estaban dispuestos a caer con él”, aseguró el asesor de uno de los mandatarios fuertes del norte argentino. A Alberto Fernández no le quedó más remedio que claudicar y aceptar el plan Sergio Massa, a quien no todos los mandatarios provinciales del peronismo quieren. Hasta el momento, no hubo una catarata de apoyos públicos hacia el tigrense. 

Al Presidente se le acabaron las fichas. Está terminado. Le queda un puñado de funcionarios de confianza en todo el Gobierno: Santiago Cafiero, Juan Manuel Olmos, Claudio Moroni, Vilma Ibarra y Gabriel Katopodis. Vilma Ibarra está en la mira de Cristina Fernández de Kirchner, quien nunca le perdonará las críticas que escribió sobre ella en su libro Cristina versus Cristina. 

Las señales son claras y muestran la realidad. En la tarde del jueves fue el propio Massa quien visitó en su despacho del Senado a CFK. Ambos se conocen de memoria y no confían el uno en el otro. “Si Massa levanta el perfil y hace dos pases seguidos bien, cuando aparezca la primera encuesta de imagen que señale su crecimiento, CFK le clavará el aguijón y comenzará una nueva disputa de poder. Por más que los títulos de los diarios sean rimbombantes, lo único que tenemos por delante es un nuevo reloj de arena que le sirve al oficialismo para llegar más cómodo a fin de año”, resumió un peronista de la Cámara de Diputados. 

Cristina se puso a gobernar 

“Batakis se había reunido con la cúpula del FMI y a su regreso la esperaron con un portazo. Esas desprolijidades bien argentinas en el exterior tendrán consecuencias, por más disfraz de superministro que se calce Massa. Para el mundo es uno más”, aseguró un operador económico internacional que conoce de cerca esa dinámica.

Lo de Daniel Scioli fue el otro gran papelón. Luego de afirmar entre sus pares que “el Ministerio de la Producción estaba hecho a su medida”, tuvo que hacer las valijas para volver a la embajada en Brasil. 

Por si esto fuera poco, el FMI desmintió una información difundida por el Gobierno que indicaba que Alberto Fernández le había comunicado telefónicamente a Kristalina Georgieva la decisión de nombrar a Sergio Massa como nuevo ministro de Economía. Una infantilidad negligente. Esa conversación nunca existió. Lo notable es que esa información falsa fue filtrada por el propio AF. 

Massa y su entorno están muy activos operando en círculos mediáticos que les son afines. Desde ahí dejaron trascender algunas de las medidas que anunciaría el miércoles próximo. Algunos de los economistas a los cuales consulta ya han salido a aclarar que de ninguna manera piensan incorporarse al Gobierno. 

Un gobierno sin rumbo 

El nuevo ministro quería tener también bajo su órbita la AFIP y el Banco Central. CFK le dijo que no. El dato no es menor. Uno de los ejes del manejo del área económica es la política monetaria, que depende directamente del BCRA, cuyo presidente, Miguel Pesce, supo tener encontronazos frecuentes con el ex ministro Guzmán. De hecho, este fue un asunto que estuvo entre las causas que lo llevaron a renunciar. Pesce viene sosteniendo a rajatabla que no es necesaria una devaluación. Sin embargo, todos los economistas a los que Massa consulta piensan exactamente lo contrario. La idea de darle al campo un dólar de exportación equivalente al dólar bolsa representa una devaluación. 

Otra área clave que no manejará Massa es la de energía. Se habla de que, a causa de la buena relación que el tigrense tiene con Máximo Kirchner, no habrá allí sobresaltos. Lo cierto es que la segmentación tarifaria, medida necesaria para reducir los subsidios y bajar el déficit del Estado, llevará un largo tiempo y estará cargada de un enfoque ideológico que generará conflictos. 

Culmina así un proceso que ha representado un golpe institucional nunca visto en la historia de la Argentina. La que manda es la vicepresidenta. Alberto Fernández ha quedado reducido a ser una caricatura risueña de una mitología casera.



   

domingo, 3 de julio de 2022

CFK consiguió la ida de Guzmán. Déjà vu con rumbo de iceberg... @dealgunamaneraok...

 CFK consiguió la ida de Guzmán. Déjà vu con rumbo de iceberg... 

Filosa relación, ex ministro Martín Guzmán. Dibujo: Pablo Temes. 

La ofensiva de la Vicepresidenta agudiza los problemas del Gobierno. El ahora ex ministro pegó el portazo cansado de los desaires constantes. 

© Escrito por Nelson Castro el sábado 02/07/2022 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de las/os Argentinas/os.

 

Es la ilusión de omnipotencia preferida del kirchnerismo creer que tienen el poder de controlar todo restringiendo, prohibiendo y maltratando. Una película que ya hemos visto y que tuvo su capítulo más populista en tiempos del ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Tiempo perdido. Pero la Vicepresidenta en funciones echó a rodar la cinta  y los fanáticos del libreto ideológico preparan las palmas para aplaudir, una vez más, el estrepitoso fracaso. 

La autora intelectual de este, uno de los peores gobiernos de la democracia, ordenó públicamente aplicar un duro cepo a las importaciones, acto seguido y en la misma línea, el Gobierno decidió prohibir las compras en cuotas con tarjeta en el exterior en los servicios puerta a puerta. Recordemos que en noviembre pasado había terminado con la financiación para pasajes y servicios turísticos fuera de nuestra frontera. 

“Van a seguir diciendo que no hay cepo y que las restricciones son un invento de la prensa o algún otro poder malvado pero ya nos hemos tropezado con esta piedra y sabemos que lo que sigue es más cepo y más ajuste. Por otra parte, entre la falta de planificación, de reacción y de criterio político, no les quedan muchas otras opciones. Van a dejar para lo último el dólar solidario para que la gente tenga la sensación de que puede comprar pero las medidas en ese sentido se van a profundizar”, aseguró un economista que conoce cómo piensan en el Gobierno.

La mano que mueve la lapicera

“No me gustaría estar en el lugar de Miguel Pesce pero tampoco me gustaría estar dentro del Banco Central. Quedan pocos pilotos de tormenta y encima no los escuchan. En una entidad de ese calibre necesitas tipos que las hayan pasado todas. No veo que eso esté ocurriendo y no se le puede echar la culpa a la línea, cada uno está cuidando su laburo en el medio de un descalabro generalizado por la falta de conducción política”, aseguró un ex funcionario del BCRA. 

“Creo que la fase moderada está agotada”, dijo el Cuervo Larroque para avivar la tensión en el Frente de Todos contra Todos. La división es lo que los mantiene vivos por estas horas. Horadar la imagen presidencial y agitar un operativo clamor para el regreso de “la jefa” es la nueva consigna de la estudiantina camporista. Sin embargo, hay otro movimiento que tiene lugar en el seno del peronismo. 

El encuentro de “la liga” de gobernadores peronistas hace una semana en provincia de Chaco es otro síntoma de una penosa realidad. Buena parte de los caciques provinciales se prepara para acercarse al Cristinismo de la mano de Jorge Capitanich y Axel Kicillof coincidiendo en banderas impulsadas por CFK como el pedido de las provincias para “descentralizar las políticas sociales”. No sería raro que la Vicepresidenta elija reconstruir su poder desde allí. 

El otro dato en la misma dirección es que los organizadores del acto por la conmemoración del fallecimiento del general Perón, se ocuparon de contar con la presencia de la mayor cantidad de intendentes del espacio. “Si alguien está pensando en una PASO debería entender que los deseos y la realidad no siempre van de la mano”, dijo una voz del Patria en clara alusión al Presidente.

Cristina se puso a gobernar

Impacto. Todo fue en vano. Una noticia inesperada sacudió la arena política. El ministro de Economía Martín Guzmán pegó el portazo interrumpiendo el ida y vuelta de la melodramática novela que vive el Ejecutivo. No lo hizo en cualquier momento, desairó con la noticia a la propia CFK minutos después de que la Vice le respondiera a Alberto Fernández en pleno acto. Las palabras de la jefa, que volvió sobre la metáfora de la lapicera, quedaron inmediatamente en el olvido.


“Es lógico que se vaya, no le iba a dar el gusto a Cristina de señalarlo de por vida como el culpable de la debacle del gobierno, una debacle que, ante todo, es política”, replicaron cerca del Presidente. 

A la hora de cerrar esta columna comenzaban las negociaciones febriles para ubicar al sucesor en Economía. La ofensiva de la ex presidenta en funciones no cesa. Ella tiene una noción clara del desastre en el que está sometido el gobierno del que forma parte. “No me hablen de Alberto Fernández. Es el peor error que he cometido en mi vida¨, se sinceró CFK ante uno de los interlocutores con el que habló hace unos días. Su enojo es creciente. Su preocupación abarca el presente y el futuro. 

Un sábado aciago para el Presidente. Un primer mandatario con pocas opciones, poco poder y, por supuesto, sin tiempo. El operativo clamor en pos de la candidatura presidencial de CFK lanzado desde La Cámpora es algo que desde esta columna se viene mencionando hace semanas. Es, en verdad, la única alternativa con la que cuenta el kirchnerismo. Ningún otro dirigente del peronismo tiene la envergadura política para liderar ese espacio ameboide que es hoy el peronismo. Lo significativo de lo expresado por el ministro Larroque es la reivindicación de las posturas chavistas del kirchnerismo que lo llevaron al fracaso. 

Los disparates que semana tras semana se le escuchan al Presidente superan con creces cualquier ficción. A ello contribuyen también los relatos de fantasía que intentan generar una épica que, en los hechos, son inexistentes. El abanico va desde decir que Alberto Fernández ¨lo paró en seco¨ al primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson, hasta que ¨Macron me pidió que los ayude con el petróleo¨. Lo de Boris Johnson fue desmentido por el gobierno británico y lo del pedido del presidente francés fue lisa y llanamente un imposible: ¿Qué ayuda podría dar Fernández con el petróleo cuando aquí no hay gasoil para levantar la cosecha, realizar la siembra o transportar cualquier tipo de mercadería?  

Argentina está otra vez arriba de un Titanic con rumbo directo al iceberg.