Un desenlace inevitable…
La
puerta se cerró detrás de ti... ¿Se cerró?. Dibujo: Pablo Temes.
Milei tardó demasiado en actuar: el
escándalo del ex vocero terminó fracturando el frente interno.
© Escrito por el Doctor Nelson Castro el domingo 28/06/2026 y publicado por el Diario
Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
La salida de Manuel
Adorni –más tarde que temprano– es la crónica de un desenlace inevitable. Es
difícil entender por qué Javier Milei decidió enfrentar el costo político
enorme de mantenerlo en el cargo durante tanto tiempo, especialmente a partir
del momento en el reconoció que había mentido y había evadido el pago de sus
obligaciones impositivas. Para un partido como La Libertad Avanza que pregona
en sus bases una revolución moral, representó una fenomenal contradicción. No
es el único partido político envuelto en una severa contradicción entre lo que
dice y lo que hace.
El PRO quedó envuelto esta semana en un aquelarre interno después de que el ex senador Esteban Bullrich presentó la renuncia a su afiliación. Lo hizo por medio de una carta, cuyo texto, de fuerte tono crítico, es demoledor. En la misiva, luego de recordar que fue uno de los fundadores del partido, señala: “Justamente por haber sido parte de esa construcción, siento hoy la obligación moral de ser coherente con aquellos valores fundacionales. Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen. No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos”.
La carta de respuesta del PRO –definitivamente mala– dada por el diputado
Fernando Andreis, que representa la voz de Mauricio Macri, no hace más que ahondar
la falta de fundamentos para justificar un relativismo moral irrefutable.
La crónica de lo sucedido en la semana que pasó mostró una realidad
inocultable: el frente interno del gobierno está fracturado. La no concurrencia
de Patricia Bullrich a la reunión –para la foto– convocada por el jefe de
Gabinete fue una señal contundente de su disgusto con esta situación. A eso, se
le agregó lo sucedido el martes. Ese día, la senadora había anunciado a los
periodistas acreditados en el Congreso que Adorni no concurriría a cumplir con
su obligación constitucional de presentar su informe ante los miembros de la
Cámara alta el próximo jueves, 2 de julio. Su argumentación para justificar
esta decisión no tuvo sinuosidades: “Lo iban a cachetear durante ocho
horas”.
En definitiva, terminaría siendo una carnicería política. Anoticiado de
ello –y tras consultar con la hermana del presidente–, Adorni hizo saber que
estaba dispuesto a concurrir al Senado a brindar su informe. Furiosa, la
senadora oficialista estalló: “no se puede trabajar con pelotudos”, dijo a los
cuatro vientos para que la escucharan bien.
Hoy más que nunca Suscribite
Insaurralde es un personaje de alta significación dentro del kirchnerismo bonaerense, en especial de ese entramado con visos surrealistas a los que nos tiene acostumbrados el Gran Buenos Aires. Es un típico representante de los barones de ese baluarte del peronismo que ha sentado sus reales en ese territorio indómito para el resto de las fuerzas políticas vernáculas.
El ex intendente de Lomas de Zamora es un protegido de Cristina Fernández de Kirchner y de su hijo Máximo, sustentado por La Campora.
En ese universo de dispendio en el que se venía moviendo el exvocero presidencial, impactó al interior del oficialismo la información dada por Romina Manguel sobre la compra de un flipper de colección de Los Locos Adams, destinado a la casa de Adorni en el country Indio Cuá, valuado en 8.000 dólares. Vale recordar que el comportamiento del ex columnista económico ya había tocado el absurdo pocos días antes cuando se supo de sus gastos en sábanas y blanquería en general por otros cuantos millones de pesos. Adorni no dejó una por hacer.
Así pues, la tarde-noche del viernes, la Casa Rosada fue un hervidero. La secretaria general de la Presidencia puso en marcha los mecanismos para acabar con este embrollo. Es lo que les comunicó a Diego Santilli y a Martín Menem en las reuniones que mantuvo con ellos, en la que se pergeñó la forma de darle al hecho un contenido almibarado. Se armó, pues, un relato según el cual, el motivo de la salida de Adorni es cuidarlo a él y a su familia. La verdad es que, si eso hubiera sido así, se debería haber procedido antes. Mucho antes. Si hay un daño evidente y profundo es a la esfera familiar del jefe de Gabinete, a la que, con sus inconductas, dejó expuesta no sólo a la crítica de la opinión pública sino también a la investigación de la Justicia.
Al cierre de esta columna, el jefe de estado se
encontraba reunido con Adorni para escucharlo –una vez más- y tomar una
decisión final.
Aunque la salida fuera el camino elegido, el daño
producido a la gestión es, a esta altura, irreparable.









No hay comentarios.:
Publicar un comentario