Adorni como escudo - Los fusibles necesarios…
Real state. Imagen:Pablo Temes.
© Escrito por el Doctor Doctor Nelson Castro el sábado 19/04/2026 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hay determinados comportamientos de los dirigentes políticos que, útiles
o no, adquieren características de clásicos. Uno de ellos es el que ocurre
cuando algún funcionario de un gobierno cae en desgracia y se lanza a la
búsqueda de apoyos con el fin de sostenerse en el cargo.
Una muestra de esos apoyos la constituyen, entre otras cosas, las fotos
y los videos del funcionario en cuestión al lado del Presidente o miembros de
su entorno. Un buen ejemplo de esto es lo que está pasando en estos días con el
caso de Manuel Adorni, caído en desgracia a causa de las operaciones de compra
de los inmuebles en los que habita y de los viajes que realizó durante el
tiempo en que se viene desempeñando como integrante conspicuo del Poder
Ejecutivo. Así se lo vio sucesivamente acompañado por ministros y secretarios
de Estado el día en que dio su fallida conferencia de prensa en la Casa de
Gobierno, o sus fotos tanto con Javier Milei como con su hermana Karina. Todo
esto en medio de una situación que es cada vez más confusa y, por ende,
sospechosa. Es, en definitiva, un comportamiento de casta. La casta política,
de la que el Presidente y el mismísimo Adorni tantas veces han abominado. Como
dice el proverbio, haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. En un gobierno,
los ministros son fusibles. Por eso es que, cuando enfrentan una circunstancia
que pone en juego su honestidad, su ética y/o la eficacia de su gestión, su
mejor aporte es el dar un paso al costado hasta que, por lo menos, su situación
se aclare.
Evidentemente las cosas están funcionando al revés en la Administración
Milei. Curiosa paradoja de La Libertad Avanza, que pregonó el valor de la
transparencia a modo de un mandamiento bíblico. En el recuerdo quedó la
conducta de la ministra de Capital Humano, Sandra Petovello, cuando cesó de su
cargo inmediatamente a una funcionaria de su staff por el hecho de haber
comprado con fondos públicos una cafetera eléctrica para su despacho. Lejos de
esclarecer los hechos, los testimonios de la escribana Adriana Nechevenko –cuyo
desempeño en las escrituraciones de las propiedades compradas por el jefe de
Gabinete– junto con las de las dos policías y las dos jubiladas que fueron los
prestamistas en las operaciones inmobiliarias en cuestión, han oscurecido y
complicado a Adorni.
Hoy más que nunca Suscribite
Una de las consecuencias de todo esto es que la interna en el
oficialismo se recalienta día tras día. Lo que es evidencia de la existencia de
una ferocidad imparable. El campo de batalla de esa ferocidad agresiva y soez
son las redes sociales. En ese universo, los partidarios de Karina Milei por un
lado y los de Santiago Caputo se destrozan sin piedad a cielo abierto.
La
claudicación ética que representa el caso Adorni para La Libertad Avanza afecta
fuertemente la imagen de Milei y de su gobierno. No hace falta recurrir a las
encuestas para advertirlo. En la opinión pública se nota un sentimiento de
decepción.
La penuria económica era esperada. Las sospechas de corrupción y
privilegios de los funcionarios, no. La inflación de marzo golpeó a Milei. Lo
reconoció sin tapujos en su discurso en la reunión anual de la Cámara de
Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (Amcham). Fue un discurso arduo
–abundante en tecnicismos– que a muchos de los asistentes se les hizo difícil
entender. Que el Presidente haya declarado que el dato fue malo es un buen
signo de reconocimiento de los hechos. Sin embargo, hay que decir que, a dos
años y cuatro meses de comenzada la gestión, ese gesto no alcanza. La paciencia
de la ciudadanía nunca es infinita y los propios empresarios albergan más dudas
que certezas. “La economía debería estabilizarse en un camino de crecimiento
que abarque a más sectores. El Presidente está haciendo las cosas bien pero el
tiempo es tirano”, reflexionó uno de los asistentes al Summit. No lo dijo con la
seguridad de otros tiempos y ante la repregunta de su interlocutor dijo con una
sonrisa algo impostada: “Elijo creer”.
Un dato preocupa a los hombres de
negocios: la inflación no cesa aun con un dólar a la baja y con salarios
planchados. Sin poder adquisitivo en manos de los consumidores sería inútil
intentar sostener un crecimiento productivo que no encuentre demanda en su
contraparte. En los industriales parece haber cierto nerviosismo por la
parsimonia de Caputo. A su vez, empresarios de otros sectores empiezan a mirar
con buenos ojos los intentos de Federico Sturzenegger por apurar los tiempos
del rumbo que se ha trazado. El problema toma mayor dimensión cuando la mirada
se aleja del círculo rojo y desciende al resto de los mortales. La gente de a
pie la está pasando mal. “El atraso en el pago de las cuotas es una constante
de todos los meses. Los padres no pueden pagar y eso que nuestra institución es
de las más baratas por esta zona”. Quien habla es el empleado administrativo de
un colegio parroquial de la Recoleta, que, además, aseguró: “Nosotros estamos
en una zona privilegiada de la Capital, sabemos que el panorama es crítico a
medida que te vas alejando un poco más del centro”. Entre tanto, el Gobierno
debería ser más cuidadoso en su imagen, el humor social no está para bollos ni
papelones. La pelea entre el Gordo Dan y la diputada Lemoine no contribuye a
nada. Ni hablar del ignífugo secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli,
miembro destacado de la casta política de todos los tiempos, que salió a
promocionar la temporada de invierno en los centros de esquí nacionales con un
spot vergonzoso con una lluvia de telgopor simula la caída de nieve sobre su
persona.
Un dato que se conoció en paralelo: el pase diario para acceder al Cerro
Catedral será de 160 mil pesos por persona. Otra muestra de que políticos y
algunos empresarios viven en un mundo de fantasía sin ningún tipo de anclaje en
la realidad.









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