miércoles, 27 de marzo de 2013

Bolivia 1 vs. Argentina 1... De Alguna Manera...


Argentina logró un empate con altura...


Ever Banega puso el meritorio 1-1 en la Paz ante un duro Bolivia que deja a la Selección en la cima de las Eliminatorias, más cerca del Mundial.

El seleccionado argentino igualó 1-1 ante Bolivia en la altura de La Paz en una fecha correspondiente a las Eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014, en las que se mantiene cómodamente en la punta.

Argentina dio el paso tan temido en estas Eliminatorias, dejando atrás el triste último antecedente de la goleada 1-6 en tiempos de conducción de Diego Maradona.

Las estadísticas dirán que Marcelo Martins anotó la apertura del marcador a los 25 minutos de la etapa inicial y que Ever Banega puso el 1-1 a los 43 del mismo período, pero que la gran figura fue Angel Di María, jugando como si estuviera en el llano, sacando aire vaya a saber de dónde para sus corridas.

Lionel Messi, quien dejó en claro que la altura de La Paz complica jugar, al vérselo buscando agachado buscando aire, fue justamente el que se perdió dos veces sobre el final, una de ellas claramente, el gol de la victoria. Suena a que en cualquier otro lugar difícilmente hubiera fallado.

No obstante Messi hizo lo suyo, buscó la gambeta sin corridas como las que tiene acostumbrado y buscando que sea el rival el que se le arrime para soltar el pase a Di María o Rodrigo Palacio, de flojo partido y perdiéndose una definición tras una lucida asistencia del jugador del Real Madrid.

El técnico Alejandro Sabella hizo un planteo claro desde la misma formación: aguantar, no desgastar y salir rápido en el momento justo.

Los primeros minutos fueron los más difíciles para Argentina porque Bolivia jugó rápido con pelotas cruzadas y centros para la cabeza de Martins, o bien con disparos desde media distancia, que en La Paz toman gran velocidad. Las que fueron al arco quedaron en las manos o fueron rechazadas por Sergio Romero.

Rudy Cardozo fue el estratega, con Martins y Saucedo de punta y con los laterales haciendo uno dos. Argentina zafó por derecha porque Gino Peruzzi y Hugo Campagnaro se complementaron bien y delante estuvo Banega.

En cambio, Clemente Rodríguez la pasó mal con Diego Bejarano, Chumacero y Saucedo. La sociedad de marca con Basanta, zaguero por izquierda, no funcionó a pleno.

El gol llegó en una jugada rápida de Bejarano cruzando hacia la derecha, Chumacero metió el centro rápido y Martins cabeceó dejando a Romero a contrapie.

Recién después del gol Argentina empezó a hacer su juego de con Messi teniendo la pelota y asociándose a Di María y sus casi temerarias carreras en la altura boliviana. Dos disparos de larga distancia salieron muy cerca del arco y en otra jugada de estampa Di María cedió a Palacio, pero el ex Boca se demoró y dejó que Galarza tapara.

Clemente venía de tener una gran asistencia de Messi pero la desperdició. No pasó lo mismo en la siguiente, cuando envió el centro atrás y Banega, con su metro 74 y sin saltar metió el cabezazo hacia abajo para igualar el pleito.

En el segundo Bolivia casi ni entró al área rival y solo lo hizo con juego de alto. Siguió probando desde media distancia con Marvin Bejarano o el incansable Chumacero.

Argentina consolidó su defensa y Javier Mascherano pareció querer ingresar en el martirologio, tapando y hasta arrancando de atrás para intentar armar el gol de la victoria. Terminó abrazado a la máscara de oxígeno, como varios de sus compañeros cuando se cortaba el juego.

Messi fue un Messi distinto, sin la explosión, pero que sirvió y mucho al juego, porque retuvo y arrastro marcas para servir a los demás.

Extrañamente, Messi no pudo definir cuando se equivocó feo Raldes y lo dejó frente a Galarza. El toque justo no apareció esta vez y casi que Galarza se vistió de héroe al taparle el disparo al mejor jugador del mundo y también salvar a Bolivia de una nueva derrota en el camino a Brasil.

El árbitro chileno Enrique Ossés pitó el final cortando un ataque argentino. Para el banco argentino poco importó. Ya era empate con gusto a victoria.

© Fuente: DyN. Publicado el día martes 26/03/2013 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Las fotos:


















Los goles:



Las estadísticas:



martes, 26 de marzo de 2013

Habemus Morenum… De Alguna Manera...

Habemus Morenum…


Dólar e inflacion. La Presidenta no encuentra entre sus colaboradores la llave para resolver la economía. El insólito Moreno.

Aunque no se diga, para no hacer crujir al relato más de lo que éste podría soportar, el Gobierno ha comenzado a reconocer que el dólar blue y la inflación son un problema. El “Aló Presidenta” a última hora del jueves dejó en claro que ambas cuestiones ya no le son indiferentes.

El desconcierto comenzó entre las 12.30 y las 13 del martes. En media hora, el dólar subió 15 centavos y, según afirmaron fuentes del mercado, no se trató de compras al por mayor ni de grandes operaciones. “Hasta hace poco, si una empresa u operador quería comprar 1 millón de dólares, podía hacerlo sin problemas porque había un gran mercado. Hoy quedan operando un puñado de jugadores y no es fácil hacer una operación negra en este contexto”, señaló una voz que conoce lo que sucede en ese mundo. La suba del martes estuvo impulsada por la demanda minorista, ahorristas que volcaron su dinero al blue para asegurarlo. La gente exige billetes. Hace unos días, un dólar a $ 7,50 parecía caro. Hoy ese valor es cosa del pasado. El desmanejo de la economía y la consecuente aplicación de parches han llegado a la calle. Por lo tanto, el que tiene dólares no los suelta y el que no los tiene, los busca con afán.

Minutos antes de las 14 de ese martes, el mercado se frenó. Sucedió que faltaban dólares y sobraban pesos. 

El comprador ofrecía 8,25 y no había oferta. Algunas operaciones pico tocaron los 8,30. El resto ya es historia conocida: el miércoles se acentuó la tendencia alcista y el dólar cerró a $ 8,75.

Por la noche, la Presidenta convocó a una reunión de urgencia en Olivos. Allí se sentaron el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont; el viceministro de Economía, Axel Kicillof; el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

Fuentes que conocen los detalles del encuentro aseguran que Cristina Fernández de Kirchner estaba furiosa por lo que consideró “la peor medida de los diez años de kirchnerismo”. Se refería al cepo cambiario. La fuerza de su ira recayó principalmente sobre Ricardo Echegaray y Mercedes Marcó del Pont. “El o yo”, planteó la presidenta del Central. Desde el entorno de la economista salieron a desmentir esta situación que, dos fuentes gubernamentales que saben lo que se dice en la Babel de Olivos, confirmaron.

La reunión dejó más dudas que certezas. Hombres disímiles, enfrentados entre sí, con poderes paralelos y orgullos pronunciados, no lograron calmar a la Presidenta y el encuentro apenas alcanzó para establecer un plan de contingencia.

Moreno fue quien apuntó con mayor virulencia contra Echegaray y Marcó del Pont. El secretario de Comercio deslizó la necesidad de acrecentar el ritmo de devaluación para inyectarle algún nuevo brío a la alicaída actividad industrial y desinflar el blue. Ahí la Presidenta se plantó y le hizo saber que “no estaba dispuesta a tomar una medida tan impopular justo en un año electoral”. Igual, todos los presentes se fueron con la convicción de que esto, así, hasta octubre, no aguanta.

Lorenzino ofreció una mixtura de opciones. Habló de una solución de mercado, inyectando mayores divisas y apurando la devaluación mediante la suba de la cotización del dólar oficial para achicar la brecha entre los dos mercados. Además, apuntó a Moreno al proponer liberar gradualmente las importaciones. Mientras esto ocurría, la mano de Amado Boudou asomaba detrás. El vice, en una reunión posterior en Economía, subrayó la necesidad de concretar un gran acuerdo de precios y salarios hasta las elecciones.

Echegaray insistió en que hay que frenar el gasto y controlar la inflación, pero mantener el cepo en forma tajante.

Kicillof, en tanto, se volvió a mostrar partidario de formalizar el desdoblamiento cambiario. Entonces, la Presidenta, demostrando poseer una buena apreciación de la realidad, le espetó: “Eso es lo que viene ocurriendo en los hechos”. El joven economista, cuyo protagonismo parece diluirse, intentó explicarle las ventajas de oficializar la medida y realizar algunos ajustes técnicos para corregir el rumbo. No la convenció.

Marcó del Pont, cansada y debilitada por las peleas internas (sobre todo con Moreno y Echegaray), apuntó contra el titular de la AFIP, a quien responsabilizó por la última suba del dólar negro.

Hoy, el mercado financiero, atomizado y diezmado por las restricciones, puede controlarse con unos diez a 15 millones de dólares. En la City aseguran que esa cantidad de dinero en la plaza alcanza para hacer subir o bajar la cotización del blue.

No es casualidad que la calma llegara el día jueves, antes del discurso presidencial, con una baja del paralelo de  treinta centavos. El plan oficial incluyó aprietes telefónicos, gendarmes en las calles y operaciones ilegales que inyectaban dólares oficiales al mercado negro mediante el aporte de algunos bancos y casas de cambio allegadas al Gobierno. El viernes, el blue recuperó tres centavos.

El panorama es claro y, aunque nadie se atreve a decirlo, las llamadas intimidantes de Moreno no bastan para bajar la cotización del blue. “Creer que con un loco diciendo que va a hacer bajar el paralelo a $ 6 se arregla la economía es no tener idea de nada”, se quejaba con preocupación un líder sindical de la CGT oficialista. Fuentes del mercado aseguran que los operadores son pocos y se conocen entre sí. Todos los relatos coinciden en señalar a una entidad financiera que sirve al Gobierno para inyectar dólares en el mercado paralelo a fin de hacerlo bajar de manera inmediata. ¿Será verdad la mecánica que varios operadores de la City describen con precisión, por la que algunas entidades financieras reciben los dólares del BCRA a un precio casi igual al oficial y lo vuelcan al mercado paralelo vendiéndolo a 8,40? Si es así, ¿quién se queda con esa diferencia?

El “Aló Presidenta” del jueves dejó en claro que el congelamiento de precios hace agua. De ahí, el anuncio de la apertura de las importaciones en algunos rubros. Dos de los destinatarios de esa medida parecerían ser Sancor y La Serenísima. El “gran acuerdo” de precios y salarios entre la CGT oficial y los principales empresarios, es –para desagrado de Moreno– idea de Boudou, a quien el secretario de Comercio detesta. En medio de estas pujas e intrigas en la cúpula del poder, la economía navega a bordo de una nave que se va asemejando cada vez más a un Titanic cuyo capitán cree que los icebergs no existen.

Producción periodística: Guido Baistrocchi.

© Escrito por Nelson Castro el domingo 24/03/2013 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.




lunes, 25 de marzo de 2013

Susana Viau, 1944-2013... Q.E.P.D. ... De Alguna Manera...


Murió Susana Viau, la pluma punzante que irritó al poder…

Ironía. Murió en el aniversario del golpe militar que la obligó al exilio.

Informada hasta de lo secreto, fue una mujer valiente que denunció la corrupción política. Murió ayer la periodista Susana Viau, columnista de este diario donde ya se la echa de menos. Tenía 68 años. Un cáncer de pulmón terminó con su vida que todavía atesoraba lúcidos análisis políticos, frases como adagios destinados a perdurar en sus lectores, presagios de cumplimiento cierto, ironías de filo aceitado y una firme determinación de denunciar la corrupción y la mugre del poder público.

En los últimos años, esa condición le valió el desprecio del kirchnerismo, el ostracismo de quienes en otra época fueron sus amigos, sus colegas y hasta sus discípulos, y el desdén de quienes recibieron los dardos de su pluma punzante e informada hasta de lo secreto. Fue la periodista que más irritó a la presidente Cristina Kirchner.

Fue, también, una mujer valiente. Despedirla, en esta crónica apresurada y todavía incrédula, implica adentrarse en la vida de alguien que hizo de la discreción una de sus virtudes periodísticas y humanas. Ayer, sus afectos del alma la recordaban como una mujer de carácter muy enérgico, decidido: “Tenía, dijo una de sus amigas, ese criterio moral firme, que se ha ido perdiendo con el tiempo. No era alguien que estuviera dispuesta a ceder. Era una mina de fierro. Capaz de jugarse por sus compañeros, sin especulaciones. Y era una maravilla estar con ella”. También la recordaban ayer como una amante del cine, la literatura y la música de Francia. Y de Clint Eastwood.

Susana había nacido en Buenos Aires en 1944 y se vinculó muy joven al periodismo. A fines de la dictadura de la llamada Revolución Argentina, entre 1966 y 1973, colaboró con la mítica revista política “Panorama”, donde entabló amistad con Tomás Eloy Martínez, una amistad que se prolongó hasta la muerte de Tomás, en enero de 2010. Trabajó también en la revista semanal “7 Días” que editaba Abril y luego ingresó en otra publicación mítica, el diario “La Opinión” que dirigía Jacobo Timerman.

Los turbulentos años 70 la hicieron integrar en el PRT, el partido político que tuvo en el ERP a su brazo armado, una militancia de la que Susana nunca abjuró, que hizo pública, y que hoy es un argumento más esgrimido por quienes intentan desprestigiarla. Viau fue también puntal periodístico de “El Cronista Comercial”, el diario que dirigía Rafael Perrota, miembro del ERP hasta su secuestro y desaparición en junio de 1977.

Para entonces, Viau había logrado huir del país, probablemente por tierra y ciertamente a Brasil. La Cruz Roja logró ingresarla a España en calidad de refugiada política. Allí Viau hizo de todo, llegó a vender artesanías en el popular Rastro de Madrid, sin poder acceder a trabajar en periodismo en aquellos años agitados de la transición española. No deja de ser una ironía que Susana haya muerto en el aniversario del golpe militar.

Regresó a la Argentina en 1986. Trabajó en Página 12, donde el menemismo le dio más que materia prima para sus investigaciones. La más célebre, la de leche contaminada destinada a planes sociales, un caso que involucró al secretario privado de Menem, Miguel Ángel Vicco. Escribió también “El Banquero-Raúl Moneta: un amigo del poder en la ruta del lavado”, una dura biografía sobre el empresario.

Susana trabajó luego, desde su aparición hasta su cierre, en “Crítica”, el diario que dirigió Jorge Lanata y más tarde se integró a Clarín donde escribió agudas columnas dominicales, punzantes, irónicas, sutiles, intensas, casi un reflejo de su personalidad. Una de las más recordadas anoche, cuando empezaba a caer la certeza de su muerte, fue “El gobierno de Cristina se está “isabelizando”, en noviembre del año pasado.

John Donne decía en el siglo XVII que todos somos parte de un continente y que cuando el mar se lleva una porción de tierra, todos quedamos disminuidos. Sabemos ya por quién doblan las campanas. Pero cuando muere un testigo lúcido de nuestro tiempo, el mar se lleva algo más que un pedazo de nosotros.

Hoy, desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde, será velada en Avenida de Mayo 1209, sede de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires. Sobreviven a Susana Viau su esposo, Enrique Pacheco y sus hijos, María y Enrique.

© Escrito por Alberto Amato el lunes 25/03/2013 y publicado por el Diario Clarín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.