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lunes, 21 de septiembre de 2026

Malvinas: mucho ruido, pocas nueces… @elprofesorcapomasi...

 Malvinas: mucho ruido, pocas nueces…


Hay una escena que los veteranos de la política argentina reconocen de memoria que es un gobierno anuncia medidas históricas sobre Malvinas en cadena nacional, la prensa amplifica el gesto, los diplomáticos aplauden y después, en la práctica, todo queda en una declaración de principios. Esta vez, sin embargo, hay algo distinto. No porque las medidas sean espectaculares, sino porque están diseñadas para morder donde importa que es la billetera de las petroleras. Aunque, visto con cuidado, el "paquete histórico" tiene menos de nuevo de lo que el relato oficial sugiere.

© Publicado el 18/09/2026 por News Letter Energético del C.E.P.A. (Centro de Economía Política Argentina) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Rep{ublica argentina.

El Decreto 868/2026 versa sobre la Ley 26.659 sancionada en 2011 que prohíbe a cualquier persona o empresa desarrollar actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin habilitación nacional. No es una ley nueva. Tampoco lo es la prohibición. Lo que cambia es quién la aplica y con qué velocidad, ahora la Cancillería queda a cargo de un procedimiento sumarial abreviado. La maquinaria está diseñada para no dormirse en los expedientes, algo que, hay que reconocerlo, no ocurría antes.

El dato que verdaderamente incomoda a las grandes petroleras internacionales no es el procedimiento sancionatorio. Es el artículo que engancha el RIGI con Malvinas. A partir de ahora, cualquier empresa que quiera adherir al régimen de incentivos deberá firmar una declaración jurada que certifique que ni ella ni sus accionistas ni sus proveedores tienen participación directa o indirecta en actividades hidrocarburíferas ilícitas en las zonas circundantes a Malvinas. La misma exigencia se extendió a los permisos de exploración y concesiones bajo la Ley 17.319. El mensaje es claro: o trabajas en Argentina, o especulas con Malvinas. El canciller Pablo Quirno lo dijo sin vueltas: las empresas "van a tener que decidir" entre operar en Malvinas "en una zona disputada con una legalidad incierta" o venir a la Argentina, donde hay "reglas claras, previsibilidad y oportunidades". La Cancillería ya envió 180 notas diplomáticas a 29 países para advertir a firmas de servicios petroleros, financieros, de seguros y logísticos que podrían quedar alcanzadas.

Desde la publicación del decreto, el Gobierno inició procesos sancionatorios contra 60 personas físicas y jurídicas por presuntas violaciones a la Ley. La lista incluye a las operadoras del proyecto Sea Lion (la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum) pero también a sus directivos, accionistas, gerentes y proveedores de servicios. Navitas ya estaba inhabilitada por 20 años desde 2022. Rockhopper corre la misma suerte desde 2012.

Harbour Energy, empresa surgida de la fusión entre Chrysaor Holdings y Premier Oil PLC (compañía sancionada), plantea una clara paradoja dado que la Secretaría de Energía aún no ha resuelto su expediente. De determinarse una sanción en su contra, se generaría un serio inconveniente estratégico, ya que la firma no solo participa en el proyecto de GNL Southern Energy, sino que también es titular de áreas petroleras como “Cuenca Marina Austral I”. El expediente sobre Chevron Argentina S.R.L. también podría presentar la misma paradoja ya que años atrás CHEVRON CORPORATION. adquirió NOBLE ENERGY INC., otra empresa sancionada.

Lo nuevo no es la sanción. Es la velocidad y el alcance, la ley prevé inhabilitaciones de 5 a 20 años, reversión de concesiones al Estado y multas equivalentes al valor de hasta 1.500.000 barriles de petróleo WTI. Para una petrolera mediana, es una condena a muerte. Para una grande, es un cálculo de riesgo que ya no cierra.

Hay, además, una pata penal. El artículo 7° de la ley vigente establece penas de 5 a 10 años de prisión para los directores, gerentes o representantes que hayan intervenido en los hechos punibles. La sola condición de director no genera responsabilidad automática, pero la exposición personal cambia el tablero. Ya no es solo la empresa la que arriesga: son los ejecutivos que firman las decisiones.

Varias de las empresas que el Gobierno dice que va a sancionar ya operan en el país, tienen contratos firmados, inversiones en curso y vínculos comerciales con las principales operadoras de Vaca Muerta. Las empresas de servicios petroleros SLB (ex Schlumberger), Baker Hughes y Halliburton tienen una presencia central en el shale argentino. Trabajan con YPF, Vista Energy, Tecpetrol y Pluspetrol. Las tres salieron a aclarar, después del anuncio, que no participarán en proyectos en Malvinas. Pero la pregunta de fondo es otra: ¿qué pasa con las que sí participan, directa o indirectamente, y que al mismo tiempo tienen negocios en Argentina? ¿Se las sanciona? ¿Se les revierten concesiones? ¿Se les impide operar en Vaca Muerta?

El antecedente más incómodo es el de un proveedor estratégico del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS): la misma compañía que fabricó las monoboyas que utilizará el proyecto estrella de transporte de crudo argentino también trabaja para Sea Lion. No es un dato menor. El Gobierno dice que va a sancionar a los proveedores de las petroleras que operan en Malvinas. Si lo hace, puede encontrarse con que está sancionando a empresas que son clave para la infraestructura de exportación de Vaca Muerta. La contradicción no es teórica: es operativa. Y el decreto, por ahora, no dice cómo se resuelve.



domingo, 19 de mayo de 2019

Adjudicación offshore en las Cuencas de las Islas Malvinas... @dealgunamanera...

 Adjudicación offshore: así quedan las empresas británicas y los intereses kelpers… 

Elaboración OETEC en base a datos de la Secretaría de Energía y Resolución 276/2019 de adjudicación de áreas.

El Gobierno oficializó la adjudicación de 18 áreas offshore para la exploración de gas y petróleo. De esta manera, el mapa de la zona se le sumará una petrolera británica que, bajo licitación kelper y aval de Londres, opera ilegal e ilegítimamente al norte de las islas y cuenta con licencias de exploración al sur.

La Cuenca Malvinas Oeste, una de las tres cuencas que ingresaron en la licitación y que linda con las Islas Malvinas, será testigo de la actividad exploratoria de parte de dos empresas en cinco de sus áreas licitadas: Tullow Oil y Equinor.

© Escrito por Federico Bernal y el viernes 17/05/2019 y publicado por Ambito.com de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tullow Oil

Tullow Oil es adjudicataria de las áreas MLO-114, MLO-119 y MLO-122 (al sur). En las dos primeras, cuenta con un 40% de participación e irá como consorcio junto a Pluspetrol y Wintershall. En la segunda, tiene un 100% de participación.

Tullow operó 7 licencias otorgadas por los kelpers en la Cuenca Malvinas Sur en 2007, licencias que terminaron en manos de Rockhopper, la británica punta de lanza del pillaje petrolero (a punto de comenzar la producción comercial de crudo en la Cuenca Malvinas Norte). Una de sus directoras, Anne Drinkwater, fue simultáneamente asesora petrolera del gobierno kelper. Desde julio de 2018, esta señora pasó al directorio de Equinor, precisamente el año en el que se conoció la intención del Ejecutivo argentino de licitar una parte sustancial del offshore.

Equinor

Equinor, estatal noruega, es adjudicataria de las áreas MLO-121 y MLO-123 (junto a Total Austral e YPF). Agregamos al logo de la empresa, el escudo del ilegítimo gobierno kelper por las razones dadas y que recordamos debajo.

Una actual miembro de su directorio ha tenido (y probablemente tenga) vinculación directa con el gobierno colonialista isleño. Nos referimos obviamente a la citada Anne Drinkwater. Ella fue, no solamente directora de Tullow entre 2012 y julio de 2018, sino que como dijimos mientras ocupó ese cargo fue además asesora petrolera de las autoridades ilegítimas e ilegales en Malvinas. Como ya informamos, elaboró para los kelpers en 2013 una hoja de ruta al 2018 con recomendaciones para el éxito de la actividad hidrocarburífera alrededor de las islas.

Asimismo, incorporamos en el mapa la presencia de la británica Rockhopper Exploration (RE), empresa que opera al norte de las islas licencias concedidas por el ilegítimo gobierno colonial, mientras que cuenta con licencias aún inexploradas al sur de las Malvinas.

Rockhopper Exploration

Esta empresa desarrolló una intensa campaña de exploración al norte de las islas. Si bien la producción técnicamente recuperable, descubierta y auditada, ronda un mínimo de 500 millones de barriles, el escenario que RE presenta oficialmente proyecta una cifra cercana a los 1.000 millones de barriles a ser extraídos en un plazo de 20 años (1.000 millones de barriles equivalen a cinco años de producción nacional, tomando valores de 2018). El inicio de la primera fase de desarrollo únicamente depende de que se consigan 1.000 a 1.500 millones de dólares.

Por otra parte, RE cuenta con el 100% de las licencias de exploración otorgadas por los kelpers en la Cuenca Malvinas Sur (al sur de las islas), licencias aún no trabajadas por RE. Por el contrario, quien sí las trabajó (investigó geológicamente) fue precisamente Tullow Oil en 2007, tal y como oportunamente informó este Observatorio.

Por último, tenemos los intereses específicos de los kelpers, los cuales resultaron triplemente ganadores. ¿Por qué? En primer lugar, y lógicamente, porque la mayor presencia británica en la zona los beneficia. En segundo lugar, y como puede observarse de la imagen que sigue, porque existe una estrecha relación entre Tullow Oil, Equinor y el ilegítimo gobierno isleño a través de la señora Drinkwater.

A propósito, desde OETEC nos contactamos con las autoridades del Departamento de Minería kelper y preguntamos si seguía siendo asesora. Nos respondieron que no pueden comentar sobre el estado de situación contractual de asesores del Gobierno de las Falkland Islands (sic). En tercer y último lugar, dada la comprobada continuidad geológica entre las cuencas Malvinas Oeste y Malvinas Sur, porque los resultados exploratorios en la primera serán determinantes para la segunda. Va de suyo que de ser auspiciosos podrían desembocar en la reactivación exploratoria al sur de las islas.

El triunfo de Cambiemos en 2015, declarado candidato de los kelpers, volvió a poner en marcha con inusitado impulso el saqueo hidrocarburífero en el archipiélago. Rockhopper Exploration reactivó desde entonces su avanzada exploratoria en Cuenca Malvinas Norte, encontrándose a un paso de inaugurar la primera fase de desarrollo.

Pero la naturaleza antinacional y pro-británica del régimen macrista hizo muchísimo más por los intereses británicos y kelpers en el Departamento Malvinas e Islas del Atlántico Sur de la Provincia de Tierra del Fuego.

Como si fuera un obsequio de despedida, adjudicó cinco áreas en la Cuenca Malvinas Oeste a dos empresas ligadas al gobierno colonialista isleño, una de ellas directamente a través de una de sus directoras. Dicha cuenca, de similitud geológica con la Cuenca Malvinas Sur (bajo dominio colonial) y ya explorada por Tullow en 2007, permitirá en caso de producirse resultados positivos la reanudación de la campaña exploratoria, ahora en manos de Rockhopper.