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domingo, 16 de agosto de 2020

Confusiones. Cuarentena: no, pero sí… @dealgunamanera…

Cuarentena: no, pero sí…

Vos elegís, o te quedás o te morís... Dibujo: Pablo Temes

El anuncio de la nueva etapa del confinamiento estuvo llena de contradicciones. Disputa ideológica por la vacuna rusa.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 15/08/2020 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos.


Curiosa. Así podría calificarse a la denominación de esta nueva etapa de la cuarentena.  “…Seguimos hablando de cuarentena sin que en la Argentina exista cuarentena, porque la gente circula, porque los negocio se han abierto, porque la actividad industrial hoy en día está funcionando por encima del 40 por ciento”, dijo el Presidente en la conferencia sin periodistas y sin preguntas del viernes pasado.

Fue una descripción de la realidad, muy propia de los políticos en general. Olvidó mencionar que las escuelas no están abiertas, que el uso del transporte público urbano y suburbano está restringido, que los viajes de media y larga distancia por tren, ómnibus y avión están suspendidos, que no hay funciones de cine ni de teatro ni de música, no hay campeonatos de fútbol, el personal doméstico no puede ir a trabajar, que bares, restaurantes y confiterías no pueden abrir sino funcionar en base al delivery o el take away, y un largo etcétera.  

El Dr. Alberto Fernández decidió darle un enfoque de criterio médico a su presentación tanto al inicio como al final. Habló de la necesidad de hablarles a los enfermos afectados de un mal severo con la verdad. Cayó allí, pues, en una contradicción entre lo dicho y lo actuado por su gobierno. Al paciente -es decir, a la ciudadanía- no se le hizo saber la verdad de cómo sería la cuarentena. Nadie le informó en marzo que la cuarentena iba a ser larga y durar -cuanto menos- hasta septiembre o más, dato que era ya entonces previsto por todos los especialistas. Se dio la falsa idea de que la evolución de la pandemia estaba atada a períodos de quince días.

El segundo error fue no considerar los posibles efectos colaterales que todo tratamiento de un mal severo tiene.  De haber considerado esto, AF podría haber trabajado con algunos de los asesores que convocó en la semana -psicólogos, sociólogos y psiquiatras- para ver qué medidas tomar para prevenir o paliar esos efectos colaterales. Ello no sólo habría aliviado mucho el fastidio que hoy existe en la población sino que también la habría predispuesto a cumplir las normas. Las industrias y los comercios que trabajan con estricto cumplimiento de los protocolos de protección podrían haber sido habilitadas mucho antes, con la consecuente reducción de los daños -en algunos casos irreversibles- ocasionados por esta cuarentena larga y pesante.

Utilizó al final el ejemplo del tratamiento contra la diabetes y la restricción de los hidratos de carbono. Eso es correcto, lo que no significa que al paciente se le prohíban todos los alimentos. Y, ya puestos en el ejemplo, hay que decir que la actividad física y el equilibrio emocional son muy importantes para su salud.

En la conferencia el viernes, Axel Kicillof nos hizo saber que recién después de 147 días de cuarentena, se enteró de los padecimientos a los que están expuestos los médicos y todo el equipo de salud que atiende a los pacientes que se contagiaron el Coronavirus. “Pasan cosas que yo no las sabía, las vi ahí porque hablé con los enfermeros, hablé con los médicos de guardia...” (sic)

El tema de la vacuna muestra la necedad que generan los fanatismos.


Vacuna e ideología. Hemos asistido esta semana a este penoso espectáculo: la ideologización y el uso político de la vacuna. Es una muestra impresionante de la necedad que generan los fanatismos. Es algo que trasciende todas las fronteras. La vacuna rusa, que hoy genera un mar de dudas sobre su seguridad y eficacia -las que deben disiparse a través de la fase 3 de investigación-, generó un batifondo inconcluso aún. Como no podía ser de otra manera, ese batifondo llegó también a estas orillas y agitó las aguas de la política vernácula. Oficialistas y opositores hicieron lo suyo. Dentro del oficialismo  -en una muestra de anacronía que no deja de sorprender- se celebró la victoria de Vladimir Putin como representante del martillo y de la hoz, los símbolos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Parece que olvidaron que la URSS no existe más. Lo único que queda de aquello es el autoritarismo que Putin ejerce sin limitaciones.

La realidad es que la vacuna rusa, que se experimentó en 38 personas, toma como base elementos de una de las dos vacunas que se están investigando en China. Y, más allá de los anuncios, es improbable que el gobierno de Putin se lance a administrarla masivamente sin completar un testeo de prueba extendido. Esa es la esencia de la Fase 3, más allá de cómo se la quiera llamar.

La realidad indica que el mundo va a tener necesidad de echar mano de todas las vacunas que se produzcan y que resulten eficaces y seguras, porque ninguna compañía  por sí solo podrá abastecer la demanda monumental que habrá en los cinco continentes.    

Y si algo faltaba para agregar a esta visión ideologizada de la vacuna, aparecieron las reacciones sobre el anuncio del Presidente en que informó acerca de la fabricación en la Argentina del principio activo de la vacuna que investiga la Universidad de Oxford, la que será luego envasada e industrializada en México. Sin duda, una gran noticia a la que, en el universo de la ideología y el fanatismo político se la redujo a parámetros mínimos, propios de pensamientos miopes y pequeños.

En las redes sociales, el kirchnerismo duro llegó a cuestionar el hecho de que sea un laboratorio británico con aportes del gobierno del Reino Unido el que lleve adelante el proyecto. Desde los sectores más duros del PRO, en cambio, se apresuraron a mostrar el acuerdo como el resultado de inversiones del laboratorio en nuestro país que se hicieron por gestiones de Mauricio Macri. Es decir que, en lugar de discutir sobre la calidad de la vacuna, su seguridad y su eficacia, cualidades de las que dependerá la posibilidad cierta de combatir con éxito al Coronavirus y recuperar nuestras normas de vida, la disputa fue -es- por quién lleva adelante la investigación. Con pensamientos como estos, el mundo habría sucumbido. “La ciencia es universal; la necedad, nacionalista” (Maurice Ravel)





viernes, 10 de abril de 2020

"En este momento todos los economistas nos volvemos keynesianos”... @dealgunamanera...

Loser: "En este momento todos los economistas nos volvemos keynesianos”

En este momento todos los economistas nos volvemos keynesianos.

El ex director del FMI dijo que el modelo de bienestar tiene aplicación para enfrentar la crisis económica producida por la pandemia. Planteó que la reestructuración de la deuda externa debe darse "de manera amistosa y que los acreedores tienen que entender que tienen que perder".

© Publicado por el viernes 10/04/2020 por el Diario El Cronista de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República ed los Argentinos.

El economista Claudio Loser sugirió hoy “buscar los libros de Keynes y volver a leerlos” y aseguró que “en este momento todos los economistas nos volvemos keynesianos”.

En ese sentido, el pensamiento de Keynes “es totalmente relevante hoy en día y tiene que verse como la solución de hoy”, apuntó el ex director para el hemisferio occidental del FMI.

Remarcó que en el contexto de la pandemia por el coronavirus. “Hay elementos similares con la crisis del ‘30 en términos de la magnitud de la caída de la economía, estamos en una situación de profunda crisis económica por razones no económicas”, analizó.

Claudio Loser: "Hay elementos similares con la crisis del 30

Claudio Loser, ex director del FMI para el hemisferio occidental, sobre las consecuencias del coronavirus en la economía: "Hay elementos similares con la crisis del 30 en términos de la magnitud de la caída de la economía, estamos una situación de profunda crisis económicas por razones no económicas". 

De la pandemia también dijo: "Tiene una determinada vida pero dado que el resto del mundo está en lo mismo hay menos demanda de productos". Y señaló: "Hay una caída de la producción que está llevando al mundo a una situación muy complicada y le pega directamente a Argentina (...) 

Otro elemento es que no tiene la capacidad de compensar como otros países". De la deuda externa señaló: "No hay duda que hay de que reestructurarla en forma amistosa como están haciendo países como Ecuador".



Loser señaló que “la caída de producción está llevando al  mundo a una situación muy complicada y eso va a pegar directamente en Argentina”. Y añadió que “no queda más remedios que tomar medidas para incentivar la economía, pero no todos los países tienen recursos para darse ese lujo”.

En declaraciones a FM La Patriada, Loser fue consultado por la deuda externa. En ese sentido, expresó que “no hay duda que hay que reestructurar la deuda" y agregó que esa reestructuración debe ser "en forma amistosa como están haciendo países como Ecuador”.

“Los acreedores van a a tener que entender que esta situación va a tener que ser resuelta con una quita, los acreedores van a tener que perder”.

Y completó en cuanto a Argentina que “algo de espacio hay para pagar este año. No es una situación de todo o nada”.