Nuevo estallido en la interna barra de Huracán: balazos, facas y
detenidos…
Por eso pareció extraño que la comisaría Cuarta que tiene jurisdicción en la zona no tuviera información de inteligencia. Porque un rato antes de las 17 horas, cuando había muchas familias en la zona disfrutando la tarde soleada y mientras el grupo dominante empezaba a reunirse en el lugar de siempre para esperar allí al resto e ir en caravana hacia el Palacio Ducó para ver el partido contra Deportivo Riestra pautado para las 21, dos motos aparecieron como de la nada, cada una con dos hombres a bordo, con casco y bufanda. Por el frío imperante alguno podría suponer que era una vestimenta adecuada pero la realidad era otra: tapar sus rostros sobre lo que iba a suceder. Que fue una ráfaga: desde los motovehículos salieron disparos sobre los barras reunidos en el lugar, que estaban precavidos y todos se tiraron al piso. E inmediatamente respondieron los que estaban en la plaza con otros balazos.
La Policía que estaba en la zona del Penna, alertada por los estruendos, fue hasta el lugar de los acontecimientos. Y hubo un enfrentamiento con los de la José C. Paz, quienes acusan que en vez de ir sobre los agresores buscaron directamente provocarlos a ellos. Sea como fuere, la Plaza se convirtió en un pandemónium y con los refuerzos que llegaron y a puro balazo de goma, los hombres de azul pudieron controlar la situación. Terminaron llevándose 14 barras detenidos y entre lo que secuestraron había un revólver calibre 32, desde el cual presuntamente salieron los disparos de la barra oficial cuando fue atacada por la disidente, varias facas y otras armas blancas dispuestas como para una guerra a todo o nada.
El que no estaba en el lugar era el jefe de la barra del Globo, Claudio De Respinis, alias Cone, quien ya terminó su prisión domiciliaria pero sigue con prohibición de concurrencia para ir a los estadios. Probablemente si el ataque se hubiese producido dos horas después, estaríamos hablando de varios heridos ya que el grueso de la barra, no menos de 300 violentos, se juntan habitualmente a esa hora.
Este es el
tercer ataque a balazos desde que comenzó la interna allá por 2024. Todo empezó
en el carnaval de ese año cuando un enfrentamiento en pleno corso de la avenida
Caseros con armas blancas obligó a suspender el desfile de comparsas. Desde
entonces, el Cone de Respinis y su hermano, el Narigón Pablo, se pusieron más
estrictos con los beneficios y el reparto de entradas. A eso se sumó que el
Globito empezó a hacer muy buena campaña y los beneficios empezaron a
duplicarse pero no a derramarse. En julio de 2024 hubo un planteo de la gente de
Villa Zabaleta, con el Gordo Pablo a la cabeza, para emparejar la cuestión.
La respuesta fue negativa y lo que vino fue
peor: un mes después a metros de la cancha de Independiente minutos antes del
comienzo del partido contra Argentinos Juniors por la Copa Argentina se produjo
el primer
enfrentamiento a balazos que dejó un herido.
Ahí hubo un
repliegue de la disidente sabiendo que la Policía y el club jugaban con la
facción oficial, que aprovechó la situación para copar otra institución, el
histórico club Piraña, para quedarse con lo producido de los torneos amateurs
que se juegan allí más lo que se recauda en el bar. Insólito.
Pero con el comienzo del 2025 empezaron los
problemas otra vez. Huracán fue convocado para jugar en Uruguay el torneo de
verano Serie Río de La Plata y se suponía que viajaría toda la barra. Pero el
bando de José C. Paz acaparó los micros puestos por el club y las entradas y
dejó un cupo menor para sus rivales. El bando de Zavaleta decidió no aceptar
las condiciones y quedarse en Buenos Aires preparando la batalla.
Primero
pintó todo el barrio con frases contra los De Respinis. Después hubo
una pelea con el grupo de Pagola cerca de la avenida Saénz y fueron a por todo
en el partido contra San Lorenzo. Ese día hubo una batalla que terminó con más
de 80 detenidos y muchísimos barras en derecho de admisión, sobre todo de la
facción disidente.
Que poco
tiempo después atacó a balazos la casa del Cone, cuya gente mantuvo
el poder. Eso provocó otro repliegue hasta esta tarde, cuando las balas
empezaron a surcar de nuevo el cielo de Parque Patricios y sólo porque Dios
decidió congraciarse con esta ciudad al Sur del planeta, no hubo víctimas
fatales.

















































