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jueves, 12 de marzo de 2026

Economía y Tributos - El IVA marca la caída… @elprofesorcapomasi

 Economía y Tributos - El IVA marca la caída…

Consumo. El IVA es la principal fuente de ingresos tributarios y depende en buena medida del consumo. Fotografía: NA.

La recaudación volvió a caer en febrero y acumuló su séptimo retroceso real consecutivo. Este impuesto, termómetro del nivel de actividad interna, y el comercio exterior explican el derrumbe fiscal.

© Escrito por Cristian Carrillo el sábado 07/03/2026 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

La recaudación tributaria volvió a caer en febrero y encadenó su séptimo retroceso interanual consecutivo en términos reales, en un contexto en el que el consumo interno y el comercio exterior muestran niveles inferiores a 2025 y en el que las decisiones de política económica adoptadas por el Gobierno de Javier Milei impactan sobre la estructura de ingresos fiscales.

De acuerdo con los datos informados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en febrero de 2026 la recaudación totalizó 16.231.830 millones de pesos, con una suba nominal interanual de 20,1%, que al descontar una inflación mensual estimada entre 2,6% y 2,8% se tradujo en una caída real de entre 9,5% y 9,7%, según los cálculos de la consultora LCG y del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

En el primer bimestre del año, el total acumulado alcanzó 11,6 billones de pesos y mostró un descenso de 13,1% real interanual para LCG y de 8,7% para Iaraf, diferencia explicada por criterios de medición y supuestos de inflación, aunque con una tendencia coincidente: el retroceso es sostenido. El informe de LCG señala que febrero marcó el séptimo mes consecutivo de caída real de la recaudación. A excepción del impuesto a los combustibles, que creció 19% interanual real según esa consultora y 18,8% según Iaraf, el resto de los tributos mostró variaciones negativas.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA), principal fuente de ingresos tributarios y termómetro del nivel de actividad interna, registró una contracción que concentró más de la mitad de la caída total. Según LCG, lo recaudado por IVA (DGI+DGA) se derrumbó 14% en términos reales interanuales. Iaraf estimó una baja de 13,6% real en febrero y de 12,5% en el primer bimestre. ARCA informó que el IVA Neto recaudó $5.405.501 millones y tuvo una variación nominal interanual de 13,7%, con un IVA Impositivo que aumentó 28,4% y un IVA Aduanero que cayó 16,1% nominal.

El componente aduanero del IVA explicó casi el 50% de la caída total de la recaudación, con un retroceso de 36,7% real interanual según LCG y de 37% según Iaraf. En el acumulado de dos meses, la caída del IVA DGA fue de 33% real interanual. Las razones señaladas por ARCA incluyen la derogación, a partir de marzo de 2025, de la suspensión de los certificados de exclusión de percepciones aduaneras, la desaceleración de las importaciones luego de una base de comparación elevada, y dos días hábiles menos que en febrero del año anterior. También incidió positivamente el tipo de cambio, aunque no compensó el resto de los factores.

El IVA DGI, vinculado de manera directa con el consumo interno, cayó 3,2% real interanual, según LCG, y 3,3% según el economista Gabriel Caamaño, acumulando ya un cuatrimestre en contracción. ARCA indicó que el fuerte incremento del acogimiento de deuda corriente a planes de pago atenuó la variación interanual, lo que sugiere un mayor financiamiento de obligaciones tributarias por parte de empresas y contribuyentes, en un escenario de menor liquidez. Además, lo recaudado por el impuesto a los Créditos y Débitos bancarios, también asociado con la actividad doméstica, cayó 7,5% real interanual en febrero.

Reducción.

La persistencia de una caída real cercana al 10% mensual interanual en febrero, luego de seis meses previos en descenso, plantea un escenario en el que el financiamiento del Estado depende cada vez más de la dinámica de la actividad y de la estructura tributaria vigente.Con un IVA q

ue retrocede entre 13,6% y 14% real y que por sí solo explica más de la mitad de la caída total, el margen para sostener el nivel de ingresos sin modificar alícuotas o bases imponibles se reduce.

Si el consumo interno continúa mostrando variaciones negativas, reflejadas en un IVA DGI en torno al -3% real y en un impuesto a los Créditos y Débitos en -7,5%, la recuperación de la recaudación quedará atada a un repunte de la actividad que todavía no se verifica en los datos fiscales. Al mismo tiempo, la reducción de derechos de exportación y la caída de importaciones limitan el aporte del comercio exterior, que en febrero registró bajas de hasta 39,6% en exportaciones y 26,7% en importaciones.

El esquema actual implica que una parte significativa del ajuste en los ingresos recae sobre tributos no coparticipables, afectando principalmente a la Nación. Con una caída de 10% real en los recursos nacionales frente a 8% en los provinciales, el Tesoro enfrenta una reducción que, de sostenerse, puede condicionar la programación financiera del año.

La brecha.

En este contexto, la proyección de una caída de 7% real anual en 2026 y el impacto adicional de 0,29% del PIB asociado a la reforma laboral plantean la posibilidad de que el Gobierno evalúe nuevas medidas para compensar la merma de ingresos. Las alternativas incluyen profundizar la reducción del gasto, revisar exenciones o modificar anticipos y alícuotas, como ocurrió con el esquema de Ganancias que elevó los anticipos del 8,33% al 11% mensual.

La dinámica de los planes de pago y del mayor financiamiento con ARCA, señalada como uno de los factores que incidieron en la caída interanual del IVA, también sugiere que parte de la recaudación se posterga hacia adelante, lo que puede suavizar algunos meses pero no altera la tendencia si la base imponible continúa disminuyendo.

Con siete meses consecutivos de caída real y un bimestre que acumula retrocesos de entre 8,7% y 13,1% según la fuente, el desempeño del IVA y de los tributos vinculados al comercio exterior se convierten en referencias centrales para evaluar el rumbo fiscal. Si el consumo interno no se recupera y las importaciones no revierten su descenso, la recaudación seguirá condicionada por una estructura que hoy muestra más contracciones que expansiones y que obliga a definir cómo se cubrirá la brecha entre ingresos proyectados y compromisos asumidos.



domingo, 10 de marzo de 2024

Los ajustados de siempre… @dealgunamaneraok...

Los ajustados de siempre

 Javier Milei. Diujo: Pablo Temes. 

Ninguna repartición cercana o lejana a los libertarios aceptó la propuesta de reducir el gasto. El ajuste fue a los ciudadanos.    

© Escrito por Carlos Burgueño el sábado 09/03/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Cuando dos osos pelean, el que pierde es el piso. Esto dice un viejo dicho ruso, muy utilizado durante la Guerra Fría en ambos lados del conflicto. Y que aplica al debate sobre el ajuste fiscal argentino versión 2024. En general, los 
conflictos por dinero entre la Nación y alguna provincia que nacen por la disminución del envío de fondos desde el Ejecutivo a algún gobernador no terminan con un ajuste en la región perjudicada, sino en un aumento en la presión impositiva en ese territorio.

Aunque el debate entre el gobernante que quita el dinero y el perjudicado se vea embanderado por el recorte de gastos públicos, por lo mucho que gasta “la casta” y el hecho de que “no hay plata”, y que en el bando contrario se afirme que en realidad los poderosos quieren ejecutar su venganza y multiplicar sus panes, quitándole fondos al pueblo, siempre estos conflictos por dinero que van de un lado a otro terminan de la misma manera.

El damnificado descubre la manera de cobrar el faltante en los ciudadanos a los que se quiere defender. Sea desde la cúpula gubernamental o desde el responsable de una provincia o municipio. En la historia reciente de la Argentina, nunca un responsable de manejar un territorio (sea de la ideología que sea) cubrió el faltante con un ajuste interno, con una disminución de gastos superfluos, con la suspensión de algún recital o la eliminación de algún privilegio. Siempre, la solución del conflicto fiscal se resolvió aumentando la presión de fondos sobre el contribuyente local. El debate es en realidad por el impuesto o tributo a incrementar. Nunca en su disminución. 

Es lo que se vive hoy en día. Y lo que, por ejemplo, están experimentando los residentes de provincias como Buenos Aires, La Rioja, Misiones, Córdoba y otras, donde las facturas y boletas de rentas, impuestos locales e ingresos brutos se están multiplicando; mientras sus gobernadores están en plena pelea con 
Javier Milei por los fondos quitados de la coparticipación o las líneas discrecionales varias.

Confirmado: Argentina no crece hace 12 años (pueden ser 13)

Y es lo que determina el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) publicado esta semana, y donde se estudia detenidamente el conflicto surgido durante el gobierno de Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, ante la quita de fondos de la Nación para reenviárselos a la provincia de Buenos Aires. Menciona la entidad que maneja Nadin Argañaraz que “los conflictos entre Nación y provincias por recursos fiscales terminan con subas de impuestos: el ejemplo reciente de CABA.

En 2023, el aumento de la presión tributaria de Ingresos Brutos originada en gravar intereses de pasivos monetarios del BCRA habría sido del 0,28% del PIB”. Afirma la entidad que “en 2023 CABA aumentó su presión tributaria efectiva de IIBB de manera significativa entre 2019 y 2023 respecto al grupo de provincias formado por Buenos Aires, Córdoba y Mendoza”. Menciona además que la presión tributaria efectiva de CABA aumentó 0,38 puntos porcentuales del PIB, mientras que la del grupo lo hizo solamente en 0,1 p.p. del PIB. El motivo principal que explica la diferencia, de 0,28 p.p. del PIB, habría sido el gravamen a las Leliq, que tuvieron un gran aumento en el año 2023.  


Aquel conflicto aún no resuelto marcó que como resultado neto final del descenso de envíos nacionales y la suba de presión tributaria de ingresos brutos, CABA en 2023 habría recuperado los ingresos perdidos y obtenido ingresos extras por $ 77 mil millones constantes de diciembre de 2023, pero terminó con un incremento de la presión tributaria efectiva del segundo impuesto más distorsivo que tiene la estructura tributaria argentina, más allá de estar oculto en el precio de bienes y servicios.

El FMI y el Papa advierten: sin clase media fracasará el ajuste

La metáfora del conflicto entre Alberto FernándezHoracio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof es que la provincia de Buenos Aires mantuvo los fondos gracias a la licuación de gastos, la Ciudad los recuperó y la Nación no perdió. Pero la presión tributaria general se incrementó.  

La semana pasada, Axel Kicillof anunció que en la provincia de Buenos Aires se aplicará próximamente un pago extraordinario del impuesto a los ingresos brutos, el más distorsivo de todo el sistema tributario argentino y aquel que todos los analistas afirman que debe ser el primero en ser desmantelado con el objetivo de cubrir parte de los fondos quitados desde la Nación en medio del ajuste libertario. Se afirma que solo lo pagarán los sectores de mayores ingresos y que por ahora quedarán fuera las pymes.

Sin embargo, el análisis del mosaico tributario afirma que quienes liquidan ingresos brutos en Buenos Aires (aun los mayores aportantes) son grandes empresas industriales. Muchas de las cuales están hoy al borde de ingresar en terapia intensiva. Y que están en condiciones paupérrimas de calcular “ingresos”, aunque sean brutos. Mientras tanto, también en Buenos Aires, se está aplicando un ajuste en las tarifas locales de rentas superiores al 200%; mientras que en los automóviles la suba es del 180%. Se replica la foto en el resto de las provincias.

Hasta marzo de 2024, ninguna repartición, ni cercana ni lejana a los libertarios, aceptó la propuesta del Presidente de reducir el gasto público. La elección del ajuste fue trasladar el costo a los ciudadanos. Que curiosamente coinciden con los votantes. A los que se les prometió otra cosa para este 2024. Tanto desde la Nación como desde las provincias.