El Ministerio de Defensa suspendió el remate de un barco histórico utilizado en la Guerra de Malvinas...
Se trata del A.R.A. Aviso Alférez
Sobral (A-9). El buque será donado para que sea convertido en un museo flotante
de la Guerra de Malvinas.
© Escrito por Ayelen Segovia el jueves 12/09/2024 y publicado por
el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
El Ministerio de Defensa anunció que suspendió la subasta del buque de guerra A.R.A. Aviso Alférez Sobral (A-9), que fue utilizado durante la Guerra de Malvinas. La decisión fue tomada por el titular de la cartera, Luis Petri, y en un breve comunicado se indicó que el buque será donado para ser transformado en un museo.
A inicios de esta semana, la Armada Argentina informó a través del
Boletín Oficial que este viernes 13 de septiembre subastarían cuatro barcos que se encuentran encallados en Mar del Plata. Estos iban a ser
rematados como chatarra. Puntualmente, el A.R.A. Aviso Alférez SobraL (A-9) iba a tener un valor base de 14,2 millones de pesos.
La Armada Argentina subastará cuatro buques de su flota que se encuentran
en desuso
Ante las críticas que despertó esta decisión en la opinión
pública, Luis Petri decidió retirar el buque de la subasta y
determinó que este sería donado para que el adjudicatario lo transforme en un
museo. Por su parte, los otros tres buques, el hidrográfico
A.R.A. Comodoro Rivadavia (Q-11) y las corbetas A.R.A. Drummond (P-31) y A.R.A. Guerrico (P-32), continúan en remate.
La Armada Argentina indicó a través de un comunicado que
"organismos públicos o instituciones privadas legalmente constituidas en
el país interesadas en recibirlo en donación para convertirlo en exclusivamente
en buque museo", deberán presentar su solicitud formal antes
del 16 de diciembre, acompañada de un "proyecto viable".
Asimismo, desde la fuerza indicaron que previamente ya se habían donado
la campana, un cañón y
el mobiliario del A.R.A. Aviso Alférez Sobral (A-9), ítems que
deberán ser restaurados.
La fecha de
la subasta para la donación del A.R.A. Aviso Alférez Sobral (A-9) fue prolongada en respuesta a la decisión
del Ministerio de Defensa y la Armada de brindar
mayor tiempo a los interesados para preparar y presentar
los proyectos de puesta en valor del buque como museo.
Hace algunos años, las provincias de Santa Cruz, Chubut. Entre Ríos y Santa Fe ya habían expresado su interés en adquirir el buque encallado, incluso las autoridades santafesinas presentaron un proyecto que no prosperó y terminó siendo retirado.
Cómo se revirtió la decisión del Ministerio de Defensa
Fuentes de la Asociación Fundadores y Pioneros de Vicente López, involucrada en el proceso, explicaron a PERFIL que la primera gestión con la Armada Argentina comenzó en 2018, momento en el que enviaron una carta solicitando información sobre el barco y su situación.
Según explicaron el objetivo era "ver si podía existir la posibilidad de que la Armada pudiera donar o ceder el barco para ser ubicado en el Puerto de Olivos", solicitando detalles sobre "la situación y el procedimiento que podía llevar a que el barco sea donado y no desguazado".
Si bien el proceso se vio interrumpido por la pandemia, pero fue retomado. "En 2022 retomamos la gestión junto al Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Vicente López. Volvimos a reunir información y a tratar de averiguar en qué estado estaba el proceso de licitación del barco".
Las fuentes cercanas al tema explicaron que "en base a esa información se elaboró un proyecto que contemplaba qué hay que hacer con el Sobral", el cual implicaba un proceso de mantenimiento y restauración que, al año pasado, era de 250 mil dólares a pagar en dos años.
"Llevamos todo un proyecto que estaba basado en aportes de empresas. Lo elevamos a la Municipalidad de Vicente López, un desarrollo de qué hacer con el barco, cómo hacerlo, la inversión que había que hacer y las potenciales empresas a las cuales se les podría pedir apoyo en una inversión de 250 mil dólares prorrateado en un período de más o menos dos años", detallaron.
No obstante, dicha gestión no tuvo una contestación definitiva, por lo que se venció el plazo hasta abril y se abrió la nueva etapa donde, este lunes se llamó públicamente a la licitación de los buques, donde se produce un nuevo movimiento de los involucrados, incluyendo a Teresa Inés Sobral, nieta de la figura que le dio su nombre al barco.
"Ella logra llevar su inquietud al ministerio de Defensa y se activó esta cuestión de esperar tres meses a ver qué se hace. Van a ver de todas las iniciativas cuál es la salida viable y práctica de hacer el trabajo de rescatar el barco y ponerlo en condiciones de que sea museo", agregaron.
Luego, concluyeron: "Vemos en el barco historia, no un conflicto armado, es un barco que forma parte de la historia importante de Argentina en el siglo XX. La voluntad de todos es que no sea chatarra y que pueda estar en el mejor lugar para exhibición y para transmitir la historia".
El 27 de marzo de 1982 se decidió que el buque partiera hacia el Atlántico Sur y se posicionara entre el continente y las Islas Malvinas, buscando ubicarse en un punto clave para eventuales misiones de búsqueda y rescate, tarea que se le encomendó el 1 de mayo cuando un misil Sidewinder impactó en la turbina derecha bombardero argentino Canberra MK-62.
Los pilotos, Eduardo de Ibáñez y Mario González, fueron eyectados y se le encomendó al buque rastrear a los pilotos en un punto determinado a menos de 200 kilómetros al norte del Estrecho de San Carlos, espacio que divide ambas islas del archipiélago, donde se encontraba la flota británica.
Posteriormente, la noche del 2 de mayo, dos misiles de un helicóptero inglés impactaron contra el barco. Como consecuencia, ocho marinos murieron en combate y la nave sufrió destrozos en su puente y en sus sistemas de navegación, por lo que quedó inutilizable.
Las
víctimas del ataque inglés fueron el comandante del buque, Sergio Gómez Roca, el
guardiamarina Claudio Olivieri, el
cabo principal, Mario Alancay, los cabos
segundo Sergio Medina, Elvio Tonina y Ernesto Del Monte, el
marinero Héctor Dufrechou y
el conscripto Roberto D’Errico.
La nave en cuestión fue construida en 1944 en Estados Unidos y tiene 43,6 metros de eslora y 10,3 metros de manga. Su primer objetivo fue llevar a cabo tareas auxiliares en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial bajo el nombre U.S.S. Salish. Dieciocho años después, fue entregado a la Armada Argentina y se rebautizó como Alférez José María Sobral, por un explorador militar y geólogo reconocido por sus hazañas en la Antártida.
No obstante, poco después uno de los dos helicópteros disparó un misil Sea Skua el cual impactó en la proa. Luego, un segundo misil destrozó el puente de comando y el puesto de radio, el cual mató ocho de los tripulantes de la nave.
De todas formas el barco seguía funcionando a pesar de los destrozos, por lo que marchó tres días sin mástil hasta que la tripulación divisó las costas de Río Deseado, Santa Cruz, donde se reparó parcialmente la nave para que pudiera seguir navegando hacia Puerto Belgrano.
AS/LT