Como el de Asís, Francisco también se acercó al pueblo y "se desnudó" frente a la gente...
Papa
Francisco camina por la ciudad del Vaticano. Imagen: Shutterstock.
Aunque su formación fue jesuita, los gestos de
Jorge Bergoglio fueron franciscanos ni bien comenzó a transitar por el Vaticano
y su estilo lo llevó incluso a la tapa de Rolling Stones. Lo que más
sorprendió.
Papa
Francisco camina por la ciudad del Vaticano. Imagen: Shutterstock.
Aunque su formación fue jesuita, los gestos de Jorge Bergoglio fueron franciscanos ni bien comenzó a transitar por el Vaticano y su estilo lo llevó incluso a la tapa de Rolling Stones. Lo que más sorprendió.
© Escrito por Mónica Martin,
Editora Cultura, turismo, espectáculos,
arte, sociedad. Publicado el 23/04/2025 por el Diario Perfil de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
“Cristo está al lado de los pobres; no a través de la violencia, de los juegos de poder, de los sistemas políticos, sino por medio de la verdad sobre el hombre, camino hacia un futuro mejor” decía el documento firmado en 1979, en Puebla, por los adeptos a la Teología de la Liberación, cuyos principales popes se habían reunido en esa ciudad mexicana, en el marco de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano.
¿Qué mensaje quería entonces enviar el primer Papa de la historia que
había alumbrado el hemisferio sur? El del despojamiento.
San
Francisco, el creador de la orden Franciscana, la orden de las Hermanas Clarisas y la Orden Franciscana Seglar,
había venido al mundo en 1181, en plena edad Media, como Giovanni di Pietro
Bernardone. Su padre era uno de los comerciantes de telas más prósperos y ricos
de esa ciudad de la provincia de Perugia y tanto ornato terminó por sobrarle al
hijo.
Francisco rechazaba los lujos innecesarios de los ministros de la Iglesia de su tiempo, cuando los señores feudales seguían siendo un instrumento de poder paralelo a la Iglesia. Eran los albores de las Cruzadas, esa extensa y oscura épica de heroísmo, caballería y cristiandad.
Asís, en la provincia italiana de
Perugia. Francisco fue soldado y defendió su ciudad con las armas antes de
abrazar la fe.
Dice la
leyenda que su gesto fue acompañado por otro más contundente: desvestirse delante
de los jueces para entregarle hasta la última de sus posesiones. Proclamó
entonces a Dios como su Padre verdadero a partir de entonces. El obispo lo
abrazó y envolvió su desnudez con su ropa episcopal. Desde
entonces, su vestimenta fue extremadamente sencilla, casi harapienta.
Se dice que la iglesia de Porciúncula era su preferida. Allí,
probablemente en 1208, escuchó las palabras del Evangelio de San Lucas: “No
lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a
conocidos..." el mensaje divino que lo inspiró a
reconstruir iglesias desvencijadas, además de seguir predicando la austeridad.
Contra lo que pensaron algunos poderosos de su tiempo, Francisco de Asís tenía gente que lo escuchara y en cuestión de meses, su orden sumó otros devotos fervientes como él.
La casa
de San Francisco. El Papa Francisco vivió y será velado en Santa
Marta (izq.), en vez de seguir la tradición de residir en el pretensioso
Palacio Apostólico tradicional (der.).
Asís, la
ciudad de Perugia en donde nació Giovanni di Pietro Bernardone, San Francisco
de Asís, en 1182.
Austeridad. El Papa
Francisco visitó leprosos y lavó pies, como el monje
franciscano.















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