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viernes, 20 de marzo de 2026

Otra versión del horror - Sobre El Osarío de la Rebeldía, de Enrique Vázquez...#elprofesorcapomasi...

Otra versión del horror. Sobre El Osarío de la Rebeldía, de Enrique Vázquez...

El Osarío de la Rebeldía, de Enrique Vázquez.

De los más de 500 campos de concentración y exterminio de la dictadura, el de la ESMA es el más conocido por la cantidad de sobrevivientes que pudieron dar testimonio. Pero si el horror se midiera por el número de víctimas y el misterio que rodea su última y forzosa morada, quizás el peor centro fue el que operó el Ejército en Campo de Mayo, a 30 kilómetros de la Capital. Allí ingresaron más de 5000 personas entre 1976 y 1980 y sólo sobrevivieron 43. Menos del uno por ciento, dato que explica nuestra ignorancia. En abril de 1995, el ex sargento Víctor Ibáñez habló de lo que allí había ocurrido y en 1999 Fernando Almirón recogió su testimonio en Campo Santo.   

© Escrito por Juan Urien Berri el domingo 30/08/2015 y publicado por el Diario La Nación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.  

Enrique Vázquez
, escritor y periodista de larga trayectoria, comienza El Osario de la Rebeldía. Campo de Mayo, de Roca a los Kirchner con la cinematográfica descripción de cómo los humildes ocupantes del Campo de Pestarino, entre Escobar y Pilar, a poco de cavar en sus terrenos tropezaban con huesos humanos.

Eran los restos de los desaparecidos de Campo de Mayo, aunque no de todos, pues muchos fueron arrojados al Río de la Plata desde aviones del Ejército que despegaban del aeropuerto de la unidad. Antes de continuar, el autor traza la historia de Campo de Mayo desde su origen bajo el gobierno de Roca. "Campo de Mayo y gobierno argentino eran sinónimos", explica al recordar los golpes militares y asonadas como la de Aldo Rico y sus carapintadas en la Escuela de Infantería de la unidad.

En ese recorrido 
Enrique Vázquez aprovecha para marcar, con figuras como los Generales Enrique Mosconi y Manuel Savio, que también hubo oficiales que concibieron al Ejército como impulsor del desarrollo nacional. 

La Justicia, para variar, se distrajo cuanto pudo con lo ocurrido en Campo de Mayo.  

Finalmente, se llevaron a cabo varios juicios orales, incluido uno por el secuestro y la desaparición de siete embarazadas que dieron a luz en una maternidad clandestina de la unidad. Porque allí, en la mayor guarnición militar del país, donde hubo no uno sino cuatro centros de detención, también operó en las sombras una maternidad para proveer de bebes a los represores. 

Enrique Vázquez
 explica que en uno de los juicios se probó que Campo de Mayo actuó como un cuerpo de Ejército con su propio estado mayor, que el campo de concentración se inauguró antes del golpe del 26 de marzo de 1976 y que también antes de esa fecha el Ejército dominaba a la Bonaerense en connivencia con oficiales como Luis Patti.  


© Televisión Pública. Vivo en Argentina - El osario de la rebeldía.(15-05-15)

Uno de los méritos de El Osario de la Rebeldía es darle visibilidad al peor centro de exterminio de la Argentina. Otro, mostrar que el horror que allí se vivió fue consecuencia de una larga historia.



jueves, 9 de noviembre de 2017

Los Vuelos de la Muerte... @dealgunamanera...

Hijo de genocida denunció la participación de su padre en vuelos de la muerte.

Pablo Verna pide testificar junto a otros hijos de padres represores o cómplices de la dictadura militar. Fotografía: Diario  El País

Julio Verna fue médico de Campo de Mayo durante la dictadura y aplicaba sedantes a detenidos que iban a ser arrojados al mar. “Las personas quedaban despiertas pero paralizadas por la anestesia”, relató Pablo, su hijo y denunciante.

© Publicado el miércoles 08/11/2017 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Pablo Verna, es el hijo mayor de Julio Alejandro Verna, médico con grado de Capitán Retirado del Ejército Argentino. Durante la dictadura militarVerna trabajó como médico anestesista y traumatólogo en el hospital que funcionaba dentro del centro clandestino de detención y exterminio de Campo de Mayo.

Verna hijo se animó a través de un informe en Telefé Noticias, a describir las aberrantes funciones que realizó su padre, ya que el sistema penal no le permite denunciarlo si no se trata de un delito cometido contra él mismo u otro familiar. "Mi mamá hablaba con otros familiares de lo que hacía mi viejo, no conmigo. Un día, después de tantas contradicciones que fui recopilando, lo interpelé y lo descubrí", relató.

En el informe Pablo denunció que su padre era el encargado de aplicar sedantes a los detenidos que iban a ser arrojados al mar en los vuelos de la muerte, e incluso subía a los aviones por si despertaban antes de tiempo, para reforzar la dosis: “Las personas quedaban despiertas pero paralizadas por anestesias”, describió visiblemente conmovido. 

Asimismo, aseguró que su padre participaba de allanamientos y secuestros por si resultaba herido alguno de los integrantes del grupo, y también cumplía tareas atendiendo a los prisioneros en el centro de detención, para que pudieran soportar nuevas sesiones de tortura.

Pablo recordó, además, que dentro de su casa su padre se jactaba sobre su accionar en los escuadrones de Campo de Mayo, el Centro Clandestino que secuestró y mató a casi 5 mil personas y no dejó sobrevivientes, lo que complica a la justicia para condenar a los responsables de los delitos de lesa humanidad.  

Denuncia. 

Cuando comenzaron los juicios de lesa humanidad, Pablo interpeló a su padre y obtuvo un registro de audio con la confesión de los hechos. El 23 de diciembre del 2013 Pablo se presentó en la Secretaría de Derechos Humanos y lo denunció. La Secretaría presentó la denuncia al juzgado que lleva la causa de Campo de Mayo - “vuelos de la muerte”, TOF 1 DE SAN MARTIN. La Jueza Alicia Vence aún no avanzó con la causa.

“La duda tan tremenda que tenía ya era una certeza y confirmaba lo que mi mamá me había dicho. Fue un alivio. Y ahí empezó el sufrimiento, el duelo, el dolor de que haya participado de estos crímenes”, relató Verna hijo.

Julio Verna transita sus días en un departamento de la calle Simbron al 3000, en Villa del Parque. Entra y sale de su vivienda como si nada hubiera sucedido. Al ser consultado para el informe de Telefe Noticias, se negó a dar declaraciones y dijo que “hablen con el juzgado”. Pablo, desde entonces dejó de ver a su padre. “Hacé una investigación, yo no voy a dar ningún nombre ni datos”, le advirtió.

Ver video:


Este año el joven, abogado de 44 años, se unió al grupo “Historias desobedientes” que integran hijos de represores que repudian los actos de sus padres. La iniciativa surgió por la exposición pública de Mariana Dopaso, la hija de Etchecolátz. “Es una forma de aportar nuestro grano de arena a la lucha por Memoria, Verdad y Justicia que los organismos de derechos humanos libran desde hace años. Venimos de distintas historias, y tras asumirlas queremos dar testimonio en los Tribunales”, sostuvo.

Con el apoyo de esa agrupación Pablo escribió un proyecto de ley donde propone modificar el código penal donde los hijos de las personas sospechadas de Delitos de Lesa Humanidad puedan declarar/denunciar a sus padres. “La otra alternativa era quedarme en silencio, es una complicidad mucho más que jurídica, lo hice por mí y por la humanidad”, concluyó.