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martes, 23 de diciembre de 2025

Mito de la cultura argentina… @dealgunamanera...

 Mito de la cultura argentina…

Magnetismo. Con su encanto, su pisada escénica y su pregnancia, Alterio atraía la mirada de los espectadores. Fotografía: Getty Images.​​​​​​​

La trayectoria de Héctor Alterio deja una huella indeleble en la memoria colectiva. En la nota de la semana de Revista Acción, un emotivo recorrido por la carrera del actor que falleció a los 96 años, desde sus inicios con Nuevo Teatro hasta su consagración definitiva en el cine.

 

© Escrito por Jorge Dubatti el lunes 15/12/2025 y publicado por la Revista Acción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

 

La cultura argentina llora la muerte de Héctor Alterio. El gran actor falleció en Madrid, a los 96 años (había nacido en 1929, en Buenos Aires), tras una plena y productiva existencia artística. Su muerte es sentida en la vida nacional como una dolorosa pérdida. La Argentina pudo homenajearlo en 2023, cuando vino a Buenos Aires a presentar su espectáculo autobiográfico Una pequeña historia, escrito por su compañera de toda la vida, Ángela Bacaicoa. En aquella ocasión, el Ministerio de Cultura de la Nación, con Tristán Bauer al frente, le entregó una distinción por su trayectoria en el CCK. Recientemente recibió el Premio del Fondo Nacional de las Artes.

Los orígenes de Alterio están vinculados al teatro independiente y a Nuevo Teatro, el grupo que lideraban Alejandra Boero y Pedro Asquini, en el que pronto sobresalió. Su primer trabajo con esa emblemática formación fue El alquimista, de Ben Jonson, en 1950, y el último, dos décadas después, La valija, de Julio Mauricio. En aquel período integró los elencos de Medea, de Jean Anouilh (1951-1952); Madre Coraje, de Bertolt Brecht (1954); Los indios estaban cabreros, de Agustín Zuzzani (1958); Raíces, de Arnold Wesker, que por su éxito de público permaneció en cartel de 1964 a 1966.

Muy pronto Alterio comenzaría a filmar. En 1954 participa en el cortometraje Un teatro independiente (dirigido por Simón Feldman), sobre Nuevo Teatro. Su primer largometraje fue Todo sol es amargo (Alfredo Mathé, 1966) y su primera consagración en cine fue La Patagonia rebelde (Héctor Olivera, 1974), a la que siguió con enorme resonancia La tregua (Sergio Renán, 1974), nominada al Oscar como mejor película extranjera. Entre fines de los 60 y comienzos de los 70 participó en numerosos filmes, entre los que queremos destacar Don Segundo Sombra (Manuel Antín, 1969), El santo de la espadaLa maffia y Los siete locos (todas bajo las órdenes de Leopoldo Torre Nilsson, en 1970, 1972 y 1973, respectivamente) y Quebracho (Ricardo Wullicher, 1974).


Carisma y técnica.

En 1974 viaja a España para participar con La tregua en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. En Madrid recibe amenazas de muerte de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), por lo que decide quedarse en España e iniciar su exilio. Muy pronto comenzó a trabajar en teatro (Las cítaras colgadas de los árboles, de Antonio Gala) y se suma a la compañía de Nuria Espert con Divinas palabras, de Ramón María del Valle-Inclán.

Ya en 1975 participa como protagonista en una película española de éxito internacional, Cría cuervos, dirigido por Carlos Saura. No para de filmar: A un dios desconocido (Jaime Chávarri, 1977), le vale ser distinguido como mejor actor en el prestigioso Festival de San Sebastián. Siguen, entre muchas otras, Asignatura pendiente (José Luis Garcia, 1976), El crimen de Cuenca (Pilar Miró, 1979), El nido (Jaime de Armiñán, 1980), El señor Galíndez (Rodolfo Kuhn, 1983). En España trabaja intensamente, además, en televisión. 

Pero siguió viniendo periódicamente a la Argentina para filmar, para el estreno de sus películas o para presentar piezas teatrales, como Los gatos, de Agustín Gómez Arcos, ofrecida en el Teatro Regina de Buenos Aires en 1993. Filma nuevamente en Argentina en 1980 (Tiro al aire) y luego no deja de hacerlo, especialmente a partir de la restitución democrática: Los viernes de la Eternidad (Héctor Olivera, 1981), Camila (María Luisa Bemberg, nominada al Oscar), La historia oficial (Luis Puenzo, 1985, premio Oscar a la mejor película extranjera), Caballos salvajesCenizas del ParaísoPlata quemada y Kamchatka (las cuatro dirigidas por Marcelo Piñeyro, en 1995, 1997, 2000 y 2002), El hijo de la novia (José Luis Campanella, 2001, con quien también hizo la serie televisiva Vientos de agua, 2006), y muchas más. Son diversas las variables que transforman a un actor en un mito más allá de la muerte. Mito de la cultura argentina que perdurará en la memoria de quienes lo conocieron y vieron en el teatro y que también transmitiremos de generación en generación.

Su carisma, su encanto, su pisada escénica, su pregnancia que atrae la mirada de los espectadores y graba su rostro en la retina; su formación técnica impecable; su producción sostenida y siempre resonante en los imaginarios públicos; su creatividad, su capacidad de resolver escénicamente, volviéndolo irreemplazable; su vida cívica, su coherencia y su ética como ciudadano, así como su «texto-estrella», es decir, todos los trabajos que realizó: uno piensa en Alterio y aparecen en serie los recuerdos entrañables de La Patagonia rebeldeLa treguaCría cuervosLa historia oficialCaballos salvajes El hijo de la novia.




sábado, 13 de junio de 2015

Sergio Renán (1933 – 2015) QEPD... @dealgunamanera...

Sergio Renán (1933 – 2015)…


El actor y director de cine y teatro Sergio Renán falleció hoy a los 82 años en un centro de salud porteño en el que permanecía internado desde hacía más de una semana a causa de una infección.

Sus restos serán velados a partir de esta tarde en el Teatro Colón, institución que dirigió entre 1989 y 1996.

El artista falleció esta madrugada a los 82 años por un cuadro infeccioso que lo obligó a permanecer internado varios días.

El actor, director y régisseur había sufrido una pancreatitis y un cáncer de laringe, de los que pudo recuperarse, y luego había sido sometido a una traqueotomía.

Nacido como Samuel Kohan en Entre Ríos el el 30 de enero de 1933, el artista y creador tuvo una extensa y reconocida trayectoria en el mundo teatral y cinematográfico, donde se destacó como el director de la película La Tregua, de 1974, el primer film argentino nominado al Oscar como Mejor Película en Lengua extranjera. En 1981 recibió el Diploma de Honor en los Premios Konex, como director de cine.

En teatro se destacó su realización de Las criadas de Jean Genet en 1970, Drácula de Bram Stoker en 1980, Madame Butterfly, Ha llegado un inspector de J. B. Priestley en 1998 y Un enemigo del pueblo de Henrik Ibsen (2007).

Renán también se destacó como actor al participar de los films El poder de las tinieblas (1979) de Mario Sabato, o en Los siete Locos (1973), interpretando el memorable personaje de Roberto Arlt, el Rufián Melancólico.

Como director de ópera presentó, entre otras, en el Teatro Colón de Buenos Aires, Manon, Rigoletto (1985), Otello (1987) y Cosi fan tutte (1990).

© Publicado el sábado 13 de Junio de 2015 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fuente: DYN

viernes, 11 de abril de 2014

Alfredo Alcón, Q.E.P.D. De Alguna Manera…

Alfredo Alcón...
Alfredo Alcón con Leopoldo Torre Nilson en la filmación de la película El Santo de la Espada..
El prestigioso actor Alfredo Alcón murió hoy a los 84 años en su casa tras sufrir una complicación respiratoria, luego de haber permanecido internado desde diciembre hasta febrero en una clínica por una infección intestinal que había demandado una operación, informó su amigo personal Jorge Vitti.
Nacido como Alfredo Félix Alcón Riesco en el barrio porteño de Liniers el 3 de marzo de 1930, el artista pasó con éxito por el teatro, el cine y la televisión.
Como actor de teatro, representó personajes de William Shakespeare, Federico García Lorca, Arthur Miller, Tennessee Williams, Henrik Ibsen, Eugene O’Neill y Samuel Beckett, entre muchos otros.
Alcón había sido intervenido quirúrgicamente en diciembre en el Sanatorio La Trinidad Palermo.
Desde “El amor nunca muere”, de 1955, protagonizó más de cuarenta largometrajes, en los que compartió rodaje con Mirtha Legrand en “La pícara soñadora”, entre otras estrellas.
Con el reconocido director Leopoldo Torre Nilsson, hizo algunos de sus papeles cinematográficos más memorables, como el protagónico de “El santo de la espada”(1970), película basada en la novela de Ricardo Rojas sobre la vida del Libertador José de San Martín.
También con Nilsson, filmó los notables “Martín Fierro” (1968), sobre el poema gauchesco de José Hernández; “La maffia” (1972), “Los siete locos” (1973) -Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín- y “Boquitas pintadas” (1974) -Concha de Plata y Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián-, basadas las dos últimas en las novelas homónimas de Roberto Arlt y Manuel Puig, respectivamente.
Encarnó también uno de los personajes del filme más taquillero de la historia del cine argentino, “Nazareno Cruz y el lobo” (1975), de Leonardo Favio, con un récord de 3,4 millones de espectadores. Alcón obtuvo, entre muchos otros galardones, el Premio al mejor actor en el Festival Internacional de Cine de Cartagena por “Los siete locos”, y el Premio Cóndor de Plata al mejor actor por sus sendos protagónicos en “Los inocentes” y “Martín Fierro”.
Además, en 2005, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina le otorgó el Premio Cóndor de Plata a la trayectoria.

Biografíahttp://es.wikipedia.org/wiki/Alfredo_Alc%C3%B3n
© Fuente: DYN. Publicado el Viernes 11/04/2014 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.