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domingo, 5 de enero de 2020

Furor en Chueca con los 'pollofres': gofres con forma de pene… @dealgunamanera...

Furor en Chueca con los 'pollofres': gofres con forma de pene…


La Pollería es un local que acaba de abrir en la madrileña calle Barbieri. La idea es sencilla, pero provocadora: unos bollos fálicos acompañados de distintas cremas.

© Escrito por Mar Muñiz y publicado el miércoles 11/12/2019 por el Diario El Mundo de la Ciudad de Madrid, España. 




La semana pasada Pedro Buerbaum, un tinerfeño de 24 años, abrió La Pollería (Barbieri, 23), un local en el barrio de Chueca que vende gofres con forma de pene. Él los llama 'pollofres' y, aunque suponía que hacer bollos como falos en la zona gay por excelencia de la capital iba a ser un "pelotazo", se ha quedado corto.

El local, cuenta Pedro, es muy pequeño y, al menos por ahora, está de bote en bote. Por eso, el público consume los 'pollofres' en la puerta y las risas de los comensales contagian a otros viandantes. Ya se sabe que el humor bizarro nunca falla. "Se ha viralizado de una forma tremenda, porque los clientes comparten fotos y vídeos en sus redes. Tenemos un montón seguidores [ahora mismo más de 4.500 en Instagram], y hemos creado perfiles también en Tinder y Grindr", explica.




Buerbaum tiene, además, un local en Malasaña en el que elabora helados con algodón de azúcar. Mientras pensaba cómo superar el bache estacional de un negocio de verano, se le ocurrió esta idea, original y provocadora. Los gofres están hechos con la receta tradicional y espera, cuando 'aterrice' de este éxito, prepararlos también con ingredientes alternativos: "Hemos recibido más de 300 comentarios preguntando si los hacemos veganos, pero se hacen con leche, huevo... y por el momento lo veo difícil. Más adelante, nos gustaría poder ofrecer 'pollofres' para celíacos", dice.




Los gofres cuestan 3,80 euros más 0,50 por bañarlos en alguna crema. Ahora tienen sirope de chocolate negro, Nutella, chocolate de fresa, un dulce avainillado de color azul, crema de Kinder Bueno y chocolate blanco, "que es el topping estrella". Otra vez, el humor bizarro.


Los elaboran con unas planchas y miden 17 centímetros. Si se consideran o no realistas es harina de otro costal. "La semana que viene queremos empezar a rellenarlos también por abajo", adelanta. El caso es innovar y seguir alimentando el boca a boca, aunque el dueño reconoce que el primer sorprendido es él: "Viene mucho público femenino, gays y también muchas parejas heterosexuales. Lo toman como un juego. Incluso gente mayor".



Este emprendedor tiene claro que ahora se trata de aprovechar el tirón: se está preparando para la semana del Orgullo Gay y ya les han propuesto poner 'stands' en diversos festivales gays. Aunque en las RRSS se ha generado un cierto debate sobre si los 'pollofres' cosifican al hombre y sobre si se hipersexualiza al colectivo LGTBI, el dueño prefiere mantenerse al margen y que la polémica alimente el 'hype': "Nosotros somos neutrales. Solo hacemos gofres con una forma divertida", concluye.









martes, 29 de mayo de 2018

María Dolores ya no volverá a cantar las mañanitas… @dealgunamanera...

María Dolores ya no volverá a cantar las mañanitas…

María Dolores Pradera, en una actuación en 1983. Fotografía: Gustavo Cuevas

La artista llevó las canciones españolas a América latina y aquellas las trajo de vuelta.

© Escrito por Rosa León el martes 29/05/2018 y publicado por el Diario El País de la Ciudad de Madrid, España.

Hace unas horas María Dolores ha dejado de cantar. Nunca una frase ha sido más exacta. Cantaba en medio de una conversación, cantaba cuando te llamaba por teléfono… cantaba en cualquier situación y en cualquier momento. Ya no volverá a cantarle las mañanitas a los amigos en sus cumpleaños. Despedir a María Dolores es despedir a una de las intérpretes más geniales que ha dado este país.

Tuve la suerte, el honor, el placer, de producirle cuatro discos para su compañía discográfica y creo que son los discos donde no solo he disfrutado escuchándola cantar, son los discos donde mejor me lo he pasado y más me he reído, porque María Dolores no era solamente una genial intérprete, tenía un fino y agudo sentido del humor.


Ir a cenar con ella era la confirmación de tener una cena donde las risas estaban aseguradas.

Pertenece a una generación, la de Fernán Gómez, Tono, Azcona, que tuvieron que vivir y sobrevivir en la dura posguerra y lo hicieron desde el humor y ese humor ha acompañado a María Dolores hasta hoy.

Cenando con ella en un restaurante al lado de su casa, le pidió al camarero salsa tártara, el camarero preguntó en la cocina y le dijo que lo sentía enormemente, pero que no tenían salsa tártara y totalmente seria le dijo al camarero: “Pues vaya usted a Tartaria, que seguro que tienen”.

Estábamos celebrando la salida del primer disco que hicimos juntas con un montón de amigos y tuvo un pequeño accidente: se rompió una muñeca. Al día siguiente en el hospital donde estuvo ingresada me decía: "Imagínate que en vez de romperme la muñeca me hubiera dado un golpe en la cabeza y al otro barrio. Me hubieran puesto sobre las mesas del restaurante y al pasar todo el mundo a verme diría 'qué cutis”.

Para mí esta mujer ha sido un ejemplo de lo que debe o debería ser la música y lo que deberían ser los cantantes. Se acercó a la canción desde la cultura y con enorme respeto por la palabra. Veneraba a los autores que escribían bien.

Llevó nuestras canciones a América latina y trajo las canciones americanas a España, pero todas las canciones, las de aquí y las de allí, parecían hechas a la medida para ella. Eso solo ocurre con los grandes.

Nunca quiso ir a la moda, ni hacer los discos según las leyes del mercado, la moda era ella, por eso sus canciones y sus discos se podrán escuchar siempre.

Se ha muerto en primavera y seguro que lo ha decidido así para no llegar al verano.

Siempre decía que el verano era muy hortera. Genio y figura.

Te quiero mucho María Dolores.