jueves, 19 de abril de 2012

El primer automóvil que nació eléctrico... GM EV-1... De Alguna Manera...


EV-1. Electric Vehicle One


General Motors de los Estados Unidos presentó recientemente el primer automóvil con propulsión eléctrica producido en serie, diseñado desde un principio para este tipo de impulsión de "cero emisiones", el EV-1 (Electric Vehicle One). El singular vehículo, fruto de un gran trabajo de investigación y desarrollo, y de grandes inversiones -que superan los 500 millones de dólares-, ha despertado un vivo interés en el mundo del automóvil.

Muchos automovilistas saben que los autos eléctricos no son un "invento" moderno. En realidad, fueron concebidos antes que los rodados con motores que queman combustibles fósiles, y sus orígenes se remontan a la Europa de la década de 1880. La tracción por electricidad era sumamente apreciada porque los vehículos se movían con gran suavidad, es decir todo lo contrario de los primitivos autos a nafta, los que fácilmente eran reconocidos por ser ruidosos, malolientes y muy proclives a las fallas más contundentes y también insólitas.

El futuro del auto eléctrico depende principalmente de las formas aerodinámicas y los materiales livianos.

Pero los autos eléctricos, a pesar de que ya pasó mucho más que cien años desde su aparición en las calles, nunca pudieron sobreponerse a su "enfermedad de la infancia": la escasa autonomía o radio de acción que permitan sus voluminosas baterías. El interés por los autos eléctricos quedó entonces bastante relegado por muchas décadas, hasta que de pronto, por causa de las cada vez más severas reglamentaciones para la protección del medio ambiente que se hicieron sentir por primera vez en los países industrializados, la investigación cobró nuevos bríos y se hicieron grandes inversiones para intentar obtener el éxito.

Orígenes del EV-1

General Motors empezó a concebir su EV-1 en 1990 y lo presentó por primera vez como prototipo en la ciudad de Los Ángeles, bajo el nombre de "lmpact". Es éste el primer automóvil que "nace" eléctrico, es decir que no es una mera adaptación de un auto de serie con motor a nafta o diesel a la tracción eléctrica. Se vende a un precio de 35.000 dólares en Norteamérica. La ley exigirá que en el año 2003, el 10 por ciento de todos los automóviles nuevos que se vendan en el estado de California, deberán ser de "emisión cero" de sustancias contaminantes, y esto se puede lograr únicamente con la propulsión eléctrica. En años posteriores se incrementará dicho porcentaje y regirán leyes similares en otros estados, por ejemplo en Michigan, Arizona, Illinois y Nueva York.
 

El General Motors EV-1 se puso a la venta desde fines del año pasado en el sudoeste de los Estados Unidos, en los estados de California y Arizona, una región de clima seco que beneficia a la compleja electrónica computadorizada del vehículo, a base de prodigiosos "chips" de altísima integración.

El sistema de carga inductivo, desarrollado junto con Siemens, elimina la necesidad de contactos a la hora de recargar las baterías. El proceso dura tres horas.


Sin entrar en una descripción pormenorizada de la sofisticada tecnología del EV-1, podemos decir que este rodado de dos plazas y 1.350 kg de peso, tiene un motor eléctrico delantero conectado a las ruedas motrices, de 140 HP. Dicho motor es alimentado por un conjunto de baterías de plomo, que con su carga completa de energía permite un radio de acción en el tránsito urbano de unos 110 kilómetros, cifra que asciende a los 150 kilómetros al circular por una ruta o autopista. 

Como podemos apreciar, todavía no está resuelto el problema de conseguir baterías que hagan realidad altas autonomías, pero no obstante se han logrado importantes avances tecnológicos, principalmente en lo que concierne a los controles electrónicos. Esto abrirá las puertas a las súper baterías que la industria promete de aquí a una década. De todas maneras, el radio de acción de algo más de 100 kilómetros en ciudad es suficiente para la mayoría de las personas que se movilizan en los núcleos urbanos.

El EV-1 rueda de una manera absolutamente silenciosa y libre de vibraciones, y es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 130 kilómetros por hora.

Menor consumo de energía.
 
El Departamento de Energía de los Estados Unidos, así como la Agencia de Protección Ambiental (EPA), han establecido que el GM EV-1 consume 30 kilovatios-hora por cada 160 kilómetros manejando en la ciudad, y 25 kilovatios-hora al transitar en autopista. La energía eléctrica que consume el vehículo reingresa a las baterías en el proceso de recarga, que puede ser realizado en estaciones de servicio especiales que ya existen en California y Arizona, o bien en el propio hogar. Haciendo una comparación con un automóvil a motor de nafta que consume un promedio de 10 litros de combustible cada 100 kilómetros, y recorriendo anualmente ambos 24.000 kilómetros, el GM EV-1 requiere un gasto de 420 dólares anuales en concepto de consumo de energía eléctrica (suponiendo que se recarguen las baterías en horas pico de demanda de energía) mientras que el automóvil a nafta requiere recargas de combustible por un total de 696 dólares al año. 

En la estación de servicio especial, y cuando el automovilista recurre a ella para la recarga de las baterías, lo único que tiene que hacer es conectar una especie de gruesa manija (con un sistema inductivo incluido) en un alojamiento delantero que queda visible al levantar una tapa en el capot, a la vez que coloca su tarjeta de crédito en un lector de la instalación y que debita de su cuenta la suma por la energía consumida. Este sistema de recarga es totalmente seguro, a prueba de accidentes, y con él las baterías recuperan su carga completamente en sólo dos o tres horas.
 
El automovilista también tiene la posibilidad de conectar su auto eléctrico a un tomacorriente de su casa (por ejemplo, el del lavarropas) y esperar de 12 a 14 horas para que recupere su aliento vital.
 
Microcomputadoras con grandes reservas de memoria se hacen cargo de todas las funciones de este original automóvil eléctrico, desde el control de los órganos de la propulsión hasta el cierre de las puertas con teclado para introducir un código, pasando por los instrumentos del tablero y llegando a los frenos y la dirección electro-hidráulica. A propósito, es éste el primer auto de serie que trae frenos eléctricos en las ruedas traseras. Los delanteros son hidráulicos.
También se ha recurrido a los materiales de la era espacial (plásticos especiales, súper aleaciones de aluminio, materiales compuestos) para reducir el peso -algo de vital importancia en todo vehículo eléctrico para minimizar las pérdidas de energía- pero conservando las características de seguridad de la carrocería y el chasis. Incluso los neumáticos especiales están inflados a muy alta presión para minimizar las pérdidas del rodaje.

EV-1 hay que introducir un código de cinco cifras en vez de una llave.

 

El General Motors EV-1 es tan silencioso que los ingenieros tuvieron que diseñar un sistema de sonido especial que puede accionar el conductor para alertar a los peatones, es decir que se simula un ruido de un automóvil convencional.

El conductor es informado en todo momento de la reserva de energía de las baterías a través de un indicador en el tablero. Una computadora a bordo del vehículo calcula el radio de acción en función de las condiciones meteorológicas, del estado del tránsito y de la forma de manejar.

También llama la atención la atractiva forma aerodinámica del vehículo, elaborada de forma tal que presente la menor resistencia al avance posible. Todo para ahorrar energía, y tenerla disponible en las ruedas.

De este modo el automóvil eléctrico intenta nuevamente abrirse paso entre los devoradores de combustible fósil y permanecer latente a la espera de que la era del petróleo se extinga lo antes posible...







Alejandro Nadur , presidente del Club Atlético Huracán... De Alguna Manera...

“No armé un plantel con pretensión 
de ascenso”...

Alejandro Nadur, presidente del Club Atlético Huracán.

Entrevista a Alejandro Nadur, presidente de Huracán.

¿Qué lo llevó a interceder con la gente para que se calmara en el partido contra Merlo?
-Quería que no llegaran a las agresiones físicas, tratar de escucharlos. Hay hinchas de Huracán desanimados y otros, la mayoría, sufriendo. Y lo que escuché fue tremendo. Me transmitieron el temor que sienten después de tantos resultados negativos.

-¿En qué se equivocó usted en estos 9 meses?
-En no haber armado un plantel con pretensiones de ascenso.

-¿Necesitaron atender otros objetivos más allá de lo deportivo?
-Puede haber excusas, pero la realidad es la pobre cantidad de puntos que tenemos.

-¿Considera que sabe de fútbol?
-Estoy capacitado para resolver temas de administración económica, financiera, de recursos humanos y de toma de decisiones, que es lo que mejor realizo. En fútbol, mi estado es de aprendizaje.

-¿Cuánta plata había en la caja cuando asumieron?
-En el arqueo de caja cuando entramos en el club, sólo encontramos 1.500 pesos. Por su situación jurídica, en Huracán no existen cuentas bancarias. Pero sí embargos e inhibiciones. Y teníamos 10 millones de pesos a pagar en el corto plazo. La gestión de Babington dejó deudas económicas, deudas financieras, deudas institucionales, deudas sociales, deudas deportivas y deudas futbolísticas.

-¿Cómo se lleva con él?
-Lo vi solamente en dos reuniones de 2 minutos cada una. No fue él quien entregó el club a las nuevas autoridades. Fue una gestión para no olvidar, y saber cómo no debemos administrar a Huracán.

-¿Qué es lo que más lo sorprendió cuando entró en el club?
-La escasa cantidad de jugadores propiedad del club, los contratos demasiado altos, los procesos arcaicos en la gestión del club, y la desastrosa situación económica y financiera.

-¿Cuánto dinero dejó de recibir Huracán por el descenso entre televisión, sponsors y demás? ¿Y cuánto bajó el presupuesto de una categoría a otra?
-Dejó de percibir más de 25 millones de pesos pero el presupuesto no bajó. Aunque estamos en la B Nacional, seguimos con contratos vigentes y compromisos de contratos rescindidos de Primera División. En cuanto a televisión, cobrábamos 17 millones, y hoy en el Nacional B cobramos 4 millones de pesos, que recibió por adelantado la Comisión Directiva anterior. Compensamos con algo de ingeniería financiera y mucho de aportes de socios.

-¿Préstamos o donaciones?
-Nadie regala tanta plata. Por los montos de los que hablamos, no puede ser otra cosa que préstamos. Pero sin intereses.

-¿Usted cuánto dinero aportó?
-No quiero ni debo decir cuánto. Porque no estoy solo. Se trata de un grupo de socios que aporta. Es la única manera de equilibrar la balanza entre lo que entra y lo que sale. Tenemos un déficit mensual importante.

-¿En cuánto tiempo querrá que el club se la devuelva?
-Los socios solventes no esperamos la devolución a corto plazo.

-¿Y es lógico que un club viva de esa manera?
-Obviamente no lo es. Pero hoy es la única alternativa.

Huracán debió ser dueño de Pastore.

-Uno de los pases más polémicos de los últimos años fue el de Javier Pastore, al haberle correspondido una parte tan escasa al club. ¿Entiende que Simonian salió favorecido en la relación con Huracán?
-Sí. Huracán debió ser titular de los derechos económicos del jugador. Los dirigentes de los clubes debemos trabajar seriamente en los derechos de los clubes. Debemos unificar los derechos federativos y los derechos económicos, ambos deben ser de las instituciones. Seguramente Simonian en mayo devolverá parte de los ingresos obtenidos en su relación con la Comisión Directiva anterior.

-¿Confía en un empresario?
-Hay un acuerdo de palabra para que ceda el 5% de la parte del pase que le corresponde de la última venta.

-¿Es lógico que sea un acuerdo de palabra y no algo por escrito teniendo en cuenta las cifras que se manejan?
-Es lo que hay. Es el activo heredado de la Comisión Directiva anterior.

© Escrito por  Ariel Senosiain y publicado por el Diario Deportivo Olé de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el jueves 19 de Abril de 2012.






La Casa está en Orden... A 25 años... De Alguna Manera...

Becerra: "Si mataban a Alfonsín, nos tenían 
que matar a nosotros"...

 
19 de abril de 1987 El presidente Raúl Alfonsín en un encendido discurso en defensa de la estabilidad institucional frente al cuestionamiento de los amotinados en Campo de Mayo, pronuncia la célebre frase "Felices Pascuas"..."La casa está en orden". Foto: Cedoc

A 25 años de la rebelión a Alfonsín de Semana Santa. El secretario del ex Presidente recordó a Perfil.com los tensos momentos en la Rosada ante el levantamiento carapintada. "Tuvimos que empuñar armas".

Carlos Becerra (63 años) era el Secretario General de la Presidencia en aquel otoño de 1987, cuando Aldo Rico y un grupo de militares del Ejército se acuartelaron para reclamar cambios en la cúpula castrense y, sobretodo, eludir los juicios por graves crímenes durante la dictadura.

Becerra es abogado y aún sigue ligado desde Córdoba a la Unión Cívica Radical. Durante la breve gestión de De la Rúa ocupó el mismo cargo y también fue jefe de la SIDE. A 25 años de la agitada Semana Santa, el ex funcionario recordó a este portal los momentos de máxima tensión en la Casa Rosada ante el levantamiento carapintada.

-¿Cómo se enteró del levantamiento? ¿Dónde estaba? ¿Quién se lo comunicó?
-Estaba en Buenos Aires, yo era secretario general de Presidencia y estaba “cama adentro” todo el día. Vivía en funciones. El capitán Barreiro citado por un tribunal de Córdoba por delitos de lesa humanidad fue un disparador del descontento que había dentro de las Fuerzas Armadas. El operativo de Rico y los Carapintadas se produjo y apareció con el Regimiento de Campo de Mayo. El disparador fue judicial y después fue institucional de altísima gravedad.

-Pocos años después de Semana Santa, Aldo Rico declaró que los asesores presidenciales le ocultaron a Alfonsín la rebelión hasta último momento. ¿Fue así?
-Esos dichos de Rico no son ciertos: el presidente Alfonsín estaba totalmente al tanto de lo que pasaba en cada una de las fuerzas, más en las fuerzas de seguridad. El ministerio de Justicia hacía un informe sobre cómo marchaban cada una de estas causas judiciales en los distintos tribunales del país que involucraban a los mandos castrenses. Lo que sucede es que públicamente los oficiales que dieron el no, reclamaban un cambio en el Ejército. Había una situación de crisis dentro de las Fuerzas. Se juntaron varias cosas: la derrota en Malvinas y el regreso de la democracia generaron discusiones permanentes sobre el rol del Ejército durante la dictadura. Se generó una situación de tensión al juzgarse primero las Juntas militares y luego el presidente cumplió con el Decreto de Enjuiciamiento: se determinó que tenían responsabilidades distintas, pero igualmente eran de responsable de los mandos intermedios. Los Tribunales Militares se apartaron y las causas se transfirieron a la Justicia Civil. Se empezaron a citar a comandantes como imputados... El escenario se tensó y se vivió zozobra.

-¿Recuerda su primera conversación con el ex Presidente o la primera “reunión de crisis” luego del levantamiento carapintada?
-Hubo una reunión con él y todo el Gabinete y el ministro de Justicia. Hubo varias reuniones. El estaba sumamente preocupado, pero con la entereza de un estadista, de un valiente, que estaba dispuesto a enfrentar la situación y a defender la democracia hasta las últimas consecuencias. Hasta en el ejercicio de su comando, yendo en persona a Campo de Mayo, demostró el ejercicio de un valiente que se fue a meter donde estaban los hombres armados para dialogar sin armas y lograr que las depusieran.

-Hubo funcionarios que confesaron empuñar armas. ¿Usted tuvo que tomar alguna en defensa propia en el '87?
-Hubo un momento, fue la noche del sábado. Teníamos una serie de dudas de cómo iban a reaccionar los mandos militares y obtuvimos una información concreta de que había un grupo de carapintadas que habían salido en dos camiones de Campo de Mayo y no sabíamos el destino. Al final fueron detenidos en la zona del Puerto. Tuvimos el dato que su intención era atacar la Casa de Gobierno. La Rosada fue desaloja, le dijimos al personal que se fuera y la mayoría de los funcionarios nos quedamos en la Casa de Gobierno empuñando armas para defenderla. Raúl Alfonsín estaba en su despacho también dispuesto a resistir. El Cuerpo de Ganaderos estaba cuerpo a tierra y preparándose para un virtual ataque que por fortuna no ocurrió.

- Ríos Ereniú dijo años después que Alfonsín ordenó la represión, pero que debía realizarse el domingo por la mañana si no se llegaba a una solución pacífica. ¿Estaba planeado “asaltar” Campo de Mayo?
-El escenario era muy complejo. La Plaza de Mayo estaba llena de ciudadanos y en miles de argentinos se habían apostado sobre Campo de Mayo dispuesto a “asaltarla. Afortunadamente, esto no ocurrió. Hubo una primera barrera de contención con legisladores de todos los partidos: habían peronistas, radicales, socialistas... Estaban Antonio Cafiero, Manzano, Miguel Ángel Toma, Federico Storani, Jesús Rodríguez, Leopoldo Moreau. De todas maneras, la esperanza del Presidente era que éste gesto de autoridad y valentía de Alfonsín para acudir a Campo de Mayo culminaba allí. Cuando vuelve y dice: “La casa está en orden”. Hay una ultima parte que no se repite en la historia y agrega a esa célebre frase: “Y no hubo derramamiento de sangre”. Un asalto a Campo de Mayo hubiese sido una carnicería. Alfonsín fue un hombre de la democracia y eso responde a lo dicho por Ereniú.

-¿Recuerda cómo se preparó esa escena ante la multitud?
-Ese discurso no se planificó. Alfonsín se bajó del helicóptero, no habló con nadie y se fue al balcón. Fue absolutamente improvisado, no lo preparó nadie.

-¿Cómo fue su rol y el de Enrique "Coti" Nosiglia los días posteriores como “superministros” de crisis?
-Sin duda que la participación de Nosiglia ha sido siempre de un gran patriotismo y una gran preparación institucional. Teníamos problemas en todo el país, con pequeños levantamientos y eso generó la necesidad de que el ministro de Defensa revea la situación de las Fuerzas Armadas y hacía falta analizar con profundidad los peligros a los que se sometió el sistema democrático y cómo íbamos a seguir.

-Se dijo que durante aquella Semana Santa, usted y Nosiglia prepararon un “plan B” en el caso que los rebeldes mataran a Raúl Alfonsín...
-Siempre existió la posibilidad de que alguien se le ocurriera hacer una cosa de esas. No es que hubiera un plan B. Pero matarlo a Alfonsín primero nos tenían que matar a nosotros, porque él estaba dando instrucciones en su despacho y nosotros alrededor de él.

-¿Le quedó grabada alguna palabra o frase que le haya dicho por esos días el ex Presidente?
-Tengo recuerdos lindos. La imagen más fuerte es cuando le informé los de dos camiones con efectivos para atacarnos. Alfonsín estaba descasando, se vistió, entró a su despacho, nos llamó a los dos o tres que estábamos por ahí. “A ver, ¿qué es lo que tenemos que hacer? Bueno. Si esto ocurre, está todo listo. Vamos, muchachos, tenemos que preparar las cosas que hay que preparar”. Era un demócrata cabal.

© Publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el jueves 19 de Abril de 2012.

Carlos Becerra, durante la presidencia de Fernando De la Rúa, en la que también Secretario General de la Presidencia y jefe de la SIDE. Foto: Cedoc

16 de abril de 1987. Un grupo de soldados, con su rostro embadurnado y listos para el combate, se enfrentan a los civiles que repudian su rebelión. Foto: Télam


El líder golpista, Aldo Rico, enfrenta a los periodistas en forma arrogante luego de amotinarse en Campo de Mayo. Foto: Télam

19 de abril de 1987 Un padre mira preocupado hacia los balcones de la Casa de Gobierno. Su hijo sostiene un cartel que dice: "Quiero aprender en democracia. No me falle señor Presidente". Foto: Télam

17 de abril de 1987. Tropas leales, encabezadas por el general Ernesto Alais, detienen su marcha en el puente Zárate-Brazo Largo, debido a que se niegan a reprimir la sublevación. Foto: Télam

17 de abril de 1987, un grupo de soldados se muestran amenazantes ante los civiles que los repudian en Campo de Mayo, en una de las tres noches en las que el país estuvo en vilo a causa de la rebelión. Foto: Télam

17 de abril de 1987. Aldo Rico, líder de la sublevación, habla despectivamente con la prensa en Campo de Mayo. Foto: Télam


17 de abril de 1987,el juez de San Isidro, Alberto Piotti, llega a Campo de Mayo para dialogar Foto: Télam



17 de abril de 1987, un grupo de soldados en Campo de Mayo se muestran desafiantes ante la decisión de la justicia de investigar las violaciones a los derechos humanos de la anterior dictadura militar. Foto: Télam

17 de abril de 1987, El Gral. Ernesto Alais en el camino rumbo a Campo de Mayo, sus oficiales se niegan a reprimir a los camaradas. Foto: Télam


17 de abril de 1987. Las tropas leales al mando del general Ernesto Alais, detienen su marcha en Zárate, ante el planteo de los oficiales subalternos, de no reprimir a sus camaradas amotinados en Campo de Mayo. Foto: Télam


16 de abril de 1987, el presidente Raúl Alfonsín, durante su discurso ante la Asamblea Legislativa advierte al pueblo sobre la gravedad de la rebelión que encabeza el teniente coronel Aldo Rico. Foto: Télam


16 de Abril de 1987. El líder golpista, Aldo Rico, enfrenta a los periodistas en forma arrogante luego de amotinarse en Campo de Mayo. Foto: Télam


16 de Abril de 1987 El secretario general de las 62 Organizaciones, el metalúrgico Lorenzo Miguel, expresa en el Congreso el masivo apoyo a las Instituciones Nacionales. Foto: Télam


16 abril 1987 Todo el arco politico se abroquela en la defensa de las Instituciones Democràticas ante el amotinamiento militar en Campo de Mayo. Foto: Télam


16 de abril de 1987. El titular de la CGT Saúl Ubaldini y otros dirigentes sindicales expresan su apoyo y defensa al proceso democrático. Foto: Télam


16 de abril de 1987, dirigentes de todo el espectro político, refirman su adhesión a la democracia. Foto: Télam


El dirigente peronista Antonio Cafiero exhorta a los manifestantes, reunidos en Campo de Mayo, a defender el gobierno democrático del presidente Alfonsín. Foto: Télam



19 de abril de 1987, el presidente Raúl Alfonsín habla en los balcones de la Casa Rosada, antes de reunirse con el teniente coronel Aldo Rico, en un momento de máxima tensión de la rebelión. Foto: Télam



16 de abril de 1987, Masiva concentración en apoyo a la democracia inundó la Plaza de Mayo y sus adyacencias. Los manifestantes, con banderas de todo el arco político argentino, aguardan el discurso del Presidente. Foto: Télam


19 de abril de 1987 El presidente Raúl Alfonsin en un encendido discurso en defensa de la estabilidad institucional frente al cuestionamiento de los amotinados en Campo de Mayo, pronuncia la célebre frase "Felices Pascuas"... "La casa está en orden". Foto: Télam



19 de abril de 1987. Una multitud frente a Casa de Gobierno expresa su profundo respaldo a la democracia. En medio de un hormiguero de gente, se observan banderas argentinas y un cartel emblemático que dice: "Fuerza Raúl estamos con vos". Foto: Télam

miércoles, 18 de abril de 2012

La Educación según Macri... De Alguna Manera...

Qué hay detrás del cierre de cursos en capital...
 

Contradicciones y engaños en los argumentos oficiales. La matrícula escolar privada aumentó su participación en un 10% a costa de la pública. Qué pasa en el país.

Un día después de cerrada la paritaria docente porteña -cubriendo, con suerte, la inflación-, la docencia se desayunó con el cierre de cursos impulsado por el gobierno macrista. Desempolvando una resolución de 1997, procedió al cierre de 222 cursos y grados de primaria y secundaria, aplicando un criterio relativo a la cantidad de alumnos por curso, cerrando todo aquel con menos de 15 estudiantes en primaria y de 20 en secundaria.

El criterio meramente numérico fue luego justificado con uno esgrimido como pedagógico, aunque en ningún momento fundamentado en estudios o experiencias. Para el ministro de Educación Bullrich “pedagógicamente el ideal es entre 25 y 30” alumnos por clase. Según la viceministra Ravaglia, “veintiocho es un muy buen número para trabajar” en un aula.

Con ese “ideal” no hacen otra cosa que prometer muchos más cierres a futuro.

Además los docentes denunciaron que en varios casos las “fusiones” implicaban cursos de más de 30 y de 40 alumnos. Tampoco tenían en cuenta cursos de modalidad integradora con chicos con capacidades diferentes, ni el hecho de que hay escuelas en que es la infraestructura la que no permite más alumnos, sin quedar todos apilados.

El gobierno editó unos cuadros para responder a las criticas. Allí, utilizando como cita de autoridad -aunque como veremos luego, de manera falsa- a las evaluaciones internacionales PISA, arguyen que “aulas con menos de 15 alumnos no son pedagógicamente recomendables porque el conocimiento se genera de forma grupal”. Sí el criterio fuera pedagógico ¿Por qué directamente excluyen de las “fusiones” a las escuelas situadas en los Distritos Escolares 5, 19, 20 y 21, “por su delicada situación de vulnerabilidad social”? ¿No querrán que los sectores vulnerables generen conocimiento? En realidad, aquellos distritos están saturados de demanda. Además, claramente no es lo mismo un curso con 15 alumnos o poco más, que uno de 28, como proponen las autoridades.

Los documentos PISA dicen otra cosa. Al analizar diversas variables, no consideran en principio una relación directa entre el tamaño de las cursos y el rendimiento, pero hacen eso al señalar que lo más importante es destinar salarios elevados a los docentes. Al mismo tiempo, señalan que el tamaño de la clase afecta la dedicación de los docentes a cada alumno y la dinámica social entre aquellos. Al observar los países con las mejores evaluaciones, dominan aquellos con promedios menores a 20 alumnos por clase.

El modelo finlandés del PRO y la realidad porteña

Mauricio Macri es el “Presidente Honorario” de la Fundación Pensar, “think tank” de su gobierno. Su director académico, Iván Petrella, recientemente declaró que “los mejores docentes del mundo” son los de Finlandia, valorando la formación de los mismos y reivindicando a su ministro de educación como una “estrella” (Perfil 6/4). Sin embargo en estas tierras hacen un Presupuesto 2012 con un incremento de 15% (por debajo de la inflación) al ya de por sí magro Programa de Extensión y Capacitación Docente del CEPA, a la vez que suben en 32% los subsidios para educación privada. En Finlandia la educación privada es casi nula, un 1%, en todos los niveles educativos. El tamaño promedio de las clases es de 20 alumnos, contra 28 en Argentina. 

En las clases de ciencia, donde tienen sus mejores resultados en PISA, el límite es 16 -además de contar con la infraestructura adecuada. La jornada escolar llega hasta 31 horas por semana, contra 20hs aquí; en todo el país se incumple la Ley de Educación votada en 2006, que establecía un 30% de jornada completa en primaria para 2010: estamos en 6%). El Estado provee útiles, libros, almuerzo (acá Macri recorta las viandas, incluso a los chicos ‘en situación de calle’ –ver fallo de la jueza Lidia Lago y transporte si los alumnos viven lejos (acá Macri quita micros a los chicos de la Villa 31). Mientras aquí se pretende avanzar con la “evaluación docente” (el año pasado Bulrrich y Ravaglia festejaron un discurso de Cristina Kirchner en tal sentido), en Finlandia eliminaron las evaluaciones en 1990, “no tenemos inspecciones ni supervisores. 

Confiamos en nuestros docentes” sostuvo la directora educativa Irmeli Halinen. En respuesta al planteo presidencial, Néstor Di Milia (Ademys) planteaba “nosotros nos autoevaluamos continuamente, pero no nos parece que una evaluación tenga que estar vinculada al salario” y Baradel (Suteba) “no se puede hablar de calidad educativa si un docente tiene dos o tres cargos o excesivas horas de clase que cubrir para poder llegar a fin de mes”.

En relación a los salarios, un documento de la Dirección General de Planeamiento del Ministerio de Educación porteño, señala que el salario real docente se encuentra en los mismos niveles que tenía en 1992 o en 2001. (Ver documento).  Es inevitable preguntarse, entonces, a dónde fue a parar el crecimiento económico.

Avanza la educación… privada

Al comparar los relevamientos anuales del gobierno porteño entre 2007 y 2010 (último disponible), se ve claramente el descenso en la matrícula pública y el crecimiento de la privada.


Se trata de un proceso acentuado durante el gobierno de Mauricio Macri pero que viene de los gobiernos anteriores (Ibarra, Telerman).



Un reciente documento del gobierno porteño analiza la población porteña asistente a establecimientos publicos y privados, informando que en 2003 el 62% asistía al sector público y el 38% al privado, creciendo este hasta el 40,1% en 2007 y al 44,2% en 2010. Desde la asunción de Macri el sector privado creció más del 10% a costa del publico. Los cambios en la matricula se dan a la par del aumento en los subsidios al sector privado, mientras se reducen y subejectuan partidas para el sector público, como el caso de la infraestructura escolar.

Qué pasa en el país. Macristas, kirchneristas y ‘amplio progresistas’ en la misma sintonía.

Subsidios: El sostenimiento del sector privado con millonarios fondos del Estado no es una política exclusiva de la ciudad de Buenos Aires. En todo el país, los subsidios crecieron de $1500 millones en 2003 a casi $9000 millones en 2010. Antes que la ciudad, transfieren más partidas la provincia de Buenos Aires, con $3131 millones en 2010, Santa Fe con $1122 millones y Córdoba con $1105 millones. Luego sigue la ciudad con $940 millones. En el presupuesto porteño 2012, las partidas alcanzan la cifra de $1.332.869.952. En Santa Fe, gobernada por los ‘amplio progresistas’ del PS en alianza con la UCR, para 2012 presupuestaron $1684 millones. Allí el 30% de la matrícula está en las privadas. El porcentaje del gasto educativo destinado al sector privado se mantuvo allí en un 20%, pese al cambio de gobierno entre PJ y PS-UCR en 2007. En ese sentido, el gobierno macrista se destaca por haber incrementado los subsidios a las privadas en un 15,4%, pasando de un promedio del 16% del gasto educativo al 18,5%, en desmedro de lo destinado al sector público.

Aumento matricula privada: En 2003, a nivel nacional el 25% de los estudiantes en educación común asistían a establecimientos privados. En 2010 treparon al 28,3%, lo que significa un aumento del 13% para el sector privado (en los sectores inicial y primario es bastante más alto, lo que marca una perspectiva creciente). En el conurbano bonaerense se pasó de 32,9% a 39,2%, un aumento del 19%. El ‘ranking’ del avance privado lo encabezan Catamarca con casi 40% de aumento, Neuquén en 32% y La Pampa en 31%.

El crecimiento del negocio privado de la educación a costo de lo público a partir de 2003, no sigue una tendencia alcista general de décadas en la Argentina, algo que “el relato” calificaría como una “deuda” o “lo que falta” por cambiar. Entre 1994 y 2003 la matrícula privada rondó entre el 24% y el 25% (sí coinciden ambas décadas en el avance al financiamiento privado). Es entonces un fenómeno nuevo de la era K y una manifestación más del contenido real del “modelo”.

Retroceso que es un avance

La fuerte respuesta de la docencia porteña, con el apoyo de los alumnos, padres y diversas organizaciones, logró una primera victoria al reducir el gobierno los cierres, pasando de 222 a 96 cursos y grados.

El gobierno insiste que no so se “cierran” los cursos, en el sentido de que no se echa a los estudiantes. A su vez, declaran que el lugar físico desocupado sería utilizado para salas de nivel inicial (lo cual no deja de ser complicado en términos de acondicionamiento del aula y de ubicación de distintos niveles educativos en un mismo lugar). Aquello alerta a los docentes, dado que de esa forma ese espacio se pierde para las primarias y secundarias, lo que consolida a futuro la baja en la matrícula al achicar el espacio para la demanda educativa en tales niveles.

La apertura de “nuevas secciones” anunciada por el gobierno, corresponde en su mayoría al nivel inicial, en tanto que es en los niveles primario y medio donde se producen los cierres. Una resolución del Tribunal Superior de Justicia porteño dictada en 2011, con la cual el macrismo se comprometió, indicaba la apertura de 6091 vacantes para el nivel inicial antes del 2012. Los anuncios de apertura apenas cubre un cubre un cuarto de esa demanda. El resto es obligado a irse al sector privado.

La falta de vacantes, en zonas rodeadas de escuelas privadas, se suma a otros aspectos que hacen a la elección de aquellas, todas vinculadas a decisiones políticas. Por un lado el gobierno sostiene escuelas que cobran miles de pesos, por otro, no se trata simplemente de que “los que tienen plata que paguen su educación” ya que de esa forma se legitima una educación de primera para ricos y una educación de segunda para pobres. Otro aspecto es el ataque a la educación laica con el sostenimiento a las instituciones de educación religiosa, que reciben 100% de subsidios (en la provincia de Salta, la religión está directamente incluida en la educación pública). 

Las escuelas privadas tienen mejor infraestructura y realizan actividades extracurriculares, los subsidios estatales ayudan por tanto a que las cuotas sirvan para mejorar esos otros aspectos. Mientras sucede esto, las partidas para infraestructura escolar publica se sub-ejecutan año a año. También, en diciembre pasado, la legislatura votó el cierre del polideportivo “Martina Céspedes” en el barrio de San Telmo, bajo una autopista, utilizado por más de 2 mil alumnos de escuelas públicas de la zona. La iniciativa del PRO, para construir allí un “polo gastronómico” privado, fue aprobada con los votos del kirchnerismo (incluyendo al diputado Tito Nenna ligado a la dirección del sindicato docente UTE, según señalaron desde Tribuna Docente) y de Proyecto Sur. Posteriormente adujeron no haber leído lo que votaban. Hoy el barrio se encuentra movilizado contra el cierre.

© Escrito por Lucas Tabaschek y publicado por plazademayo.com el lunes 16 de Abril de 2012.