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domingo, 24 de julio de 2011

Gaseosas en Argentina... De Alguna Manera...

Gaseosas que se fueron para no volver...

Muchas marcas no se vieron más y pasaron al recuerdo inexplicablemente. Si bien Coca-Cola y Pepsi jamás perdieron su trono, existieron muchas otras bebidas que se disputaron el mercado local. Así como hoy nos asombra el crecimiento del mercado de las aguas saborizadas, hubo un tiempo en el que las gaseosas fueron las reinas indiscutidas. Entre las décadas del ’50 y el ’90, en la Argentina, la oferta de bebidas con gas en la Argentina fue inmensa, y nacieron tantas como perecieron. En el camino, claro, quedaron los recuerdos y nostalgias de quienes llegaron a consumirlas. Aquí, un punteo por 10 de las más recordadas.

1. Gini
Pionera en tener envase de vidrio de 1 litro y cuarto, tuvo su cuota de éxito a mediados de los años 80. Venía con sabor a cola y a lima limón, y aún es posible encontrar botellas llenas a la venta en Mercado Libre, aunque no es recomendable llevarlas de la repisa de colección a la mesa… porque desapareció del mercado en 1999, luego de que Coca-Cola comprara la línea de bebidas de Cadbury (creadora de la marca) y la discontinuara.

2. Tab
Fue el primer intento dietético de Coca Cola, pero no tiene nada que ver con la Coca Light que conocemos hoy. Cuenta la leyenda que la razón de su extinción en el mercado local fue su “espantoso gusto a sacarina”, ese endulzante con gusto metálico que las abuelas le ponen al té. Como sea, parece que hacia 1986 la movida de la dieta y del cuerpo perfecto no prendía tanto como hoy, y fue discontinuada.

3. Pepsi Twist
La Pepsi de siempre con un “twist de limón” salió a la venta con bombos y platillos en 2002, en un lanzamiento conjunto en El Salvador, Chile, Venezuela, México, Guatemala, Argentina, Bolivia y Brasil. Pero al día de hoy, sólo sobrevivió en los dos últimos dos países. Aquí, si bien la gaseosa conserva a sus seguidores en Facebook, dejó de fabricarse en 2004, por sus bajos niveles de venta.

4. Cherry Coke
Esta versión de Coca-Cola ya existía en otros países cuando la trajeron a la Argentina, pero nuestro paladar vetó rotundamente la combinación de sabores. El fracaso fue tan inmediato que duró sólo dos años en las góndolas: llegó en 1994 en formato de latas, al año siguiente se vendía en botellas y para 1996 había desaparecido.

5. Bidú Cola
Otra gaseosa cola que, según sus adeptos, tenía un ligero gusto a limón. Fabricada por la empresa The Orange Crush Co., una compañía de Illinois que en los ‘50 hizo pie por algún tiempo en el país, se presentaba en un envase de vidrio verde, alto y esmerilado. Reinó hasta mediados de los ’70 y se esfumó sin dejar más rastro que las cortinas que algunos bares solían confeccionar con sus tapitas.
6. Mountain Dew
Creada por PepsiCo, era muy similar a la 7up y la Sprite, aún existe en otros países, pero en el nuestro fue discontinuada hacia 1982. Se dice que era la bebida con mayor cantidad de cafeína del mercado y, quienes la consumieron y aún la extrañan, aseguran que la canción que el cantante americano Daniel Johnston le compuso es un “himno”.

7. Canada Dry
La marca engloba sodas, gaseosas y aguas tónicas, y tuvo su auge de popularidad en los años 60 y 70 en la Argentina. Pero algunos ministerios de salud provinciales, como los de Santa Fe, Chaco y Corrientes, prohibieron la comercialización de la Coca Cola y sus productos derivados por dilemas sanitarios. Y si bien la bebida insignia prevaleció, Canada Dry fue una de las que quedaron en el camino. Hoy, los únicos rastros de su existencia por estos pagos está en Mercado Libre, donde se venden carteles y botellas vacías. En otros países sigue siendo un hit.

8. Wink
Nacida bajo el ala de Canada Dry, fue un suceso en los años 60 y hoy se evocan sobre todo sus publicidades, con jingles que intentaban mostrarla como el producto más vanguardista para la familia. Pero al igual que su marca madre, pereció ante las trabas argentinas.

9. Pindy
Los que fueron chicos en los ’70 recuerdan con claridad su gusto a pomelo y su botella de vidrio con logo verde. Era fabricada por Pindapoy, una empresa reconocida por sus jugos y bebidas, y fue pionera en introducir el concepto de lata. Pero su suerte cambió en 1989, cuando la hiperinflación obligó a vender la planta. Y aunque en 1995 fue comprada nuevamente por una empresa grande como Molinos, y algunos de sus productos fueron reflotados, Pindy todavía se extraña en las góndolas.

10. Bilz
Dada su larga data, serán las generaciones mayores las que más la recuerden. Es que Bilz llegó a Argentina en 1905, ofreciendo “una gaseosa con propiedades digestivas” que resaltaba sobre todo por sus graciosos afiches de naranjas humanizadas con familia e hijos. Por desgracia, su origen se contrapuso con su suministro en 1942: Bilz se importaba de Alemania y el mundo estaba inmerso en la Segunda Guerra Mundial. Por estos días aún es posible conseguirla en Europa, aunque con otro nombre, basta pedir una “Sinalco” en cualquier quiosco.


La gaseosa (también llamada refresco o bebida carbonatada), es una bebida saborizada, efervescente (carbonatada) y sin alcohol. Estas bebidas suelen consumirse frías, para ser más refrescantes y para evitar la pérdida de dióxido de carbono, que le otorga la efervescencia.

El agua con dióxido de carbono produce un equilibrio químico con el ácido carbónico:
H2O + CO2 <---> H2CO3
H2CO3 <---> H+ + HCO3-
HCO3- <---> H+ + CO3=
Historia

Comienza la fabricación de bebidas carbonatadas en New York en 1832, cuando John Matthews inventa un aparato para mezclar agua con gas de dioxido de carbón, y además agregarle sabor.
De la popularidad de la bebida nacen negocios que mezclan el agua carbonatada con sabores a elección, llamadas fuentes de soda. Sabores como naranja, limón, uva eran muy demandados. En aquella época la gaseosa también se vendía en farmacias como remedio para curar diversos males.
En 1885, W.B. Morrison un farmacéutico propietario de "Old Corner Drug Store" en Waco, Texas, desarrolló un distinguido sabor en su fuente de soda. Su nombre Dr Pepper, la más antigua gaseosa, que aún se vende en Estados Unidos. Casi por la misma época (1886), otro farmacéutico, llamado John S. Pemberton, experimenta con hierbas y especies como nuez de kola africana y la hoja de coca en la ciudad de Atlanta. El resultado, una bebida que bautizó como Coca Cola. Pemberton muere a sólo un año y medio de haber introducido al mercado el nuevo producto. En 1898, un farmacéutico de Carolina del Norte, Caleb Bradham, busca un tónico para el dolor de cabeza a la que le agrega pepsina. En 1903, registró la marca de esta bebida como "Pepsi".
Nace una nueva industria: la de las gaseosas. Uno de los desafíos fue la distribución de esta bebida que hasta el momento debía ser mezclada en el momento del consumo. La solución era embotellar la bebida, pero existían problemas técnicos de lograr un sellado hermético que permitiera conservar el gas. Se hicieron muchos intentos de cierre hasta que se inventa la tapa tipo "corona" que permite cerrar una botella de vidrio. Con el tiempo a la botella le sucederían otras alternativas de envasado como la lata y la botella de plástico. Actualmente las botellas de plástico (del tipo PET o politereftalato de etileno) ofrece una solución liviana, libre de olor e irrompible.
En San Luis, Estados Unidos, se crea una fórmula con sabor a lima-limón que es lanzada el año 1929. El producto llegaría a llamarse 7 Up. Después de la Gran Depresión el negocio de la gaseosa se expandió. Por aquella época había cerca de 600 bebidas con sabor a lima-limón. 7 Up logró sobrevivir y ser líder de mercado, en su categoría de bebida no-Cola.
Como respuesta a 7 Up, The Coca-Cola Company introduce la marca Sprite en 1961, sin lograr dañar seriamente su liderazgo, hasta que en los años 80 fuerza a sus embotelladores a embotellar Sprite en desmedro de 7 Up.
En 1963, Coca-Cola Company introduce la primera gaseosa "dietética" o de bajas calorías: TaB.
En los 60 se desata una fuerte competencia por el domino del mercado de las bebidas cola. La llamada "Guerra de las Colas", lleva a Coca Cola y Pepsi a intensificar sus campañas de marketing. Pepsi desarrolla una imagen joven mientras que Coca Cola, algo más formal, insta a la esperanza y el deporte. En los 80 Pepsi lanza "The Pepsi Challenge" que consistía en una prueba de sabor a ciegas, donde la mayoría de los consumidores prefirió Pepsi por encima de Coca Cola.
Coca Cola en los años posteriores sacó nuevas líneas de productos. En 1985 sufre un revés al lanzar una nueva formula para la Coca Cola, que no fue exitosa y los consumidores exigen el regreso de la formula original. Coca Cola vuelve con la "Coca Cola Clásica". En 1982 se lanza Diet Coke.

Ingredientes comunes
Agua carbonatada: Es la base esencial para la producción de cualquier gaseosa. En grandes fábricas primero de desmineraliza el agua, y luego se le agregan minerales en cantidades predeterminadas.

Aditivos
Edulcorantes: Le confieren sabor dulce, se separan según su procedencia en tres clases:


Naturales: Sacarosa (azúcar de mesa). Generalmente se utilizan otras azúcares, que endulzan menos, traen los mismos problemas de diabetes por gramo (es decir, que traen más problemas para el mismo sabor dulce), pero resultan más baratas. Actualmente la más utilizada es la fructosa (JMAF, Jarabe de Maíz de Alfa Fructosa).

Sintéticos: Son más baratos, pero pueden tener sabores no muy agradables, y algunos se relacionan con ciertos cánceres. Por ejemplo: Ciclamato (E 952), Acesulfamo K (E 950), Aspartamo (E 951), etc.

Naturales, pero que no aportan glucosa: Los glucósidos steviósidos y rebaudiósidos obtenidos de la planta Stevia rebaudiana no aumentan la glucemia, pero son hasta 300 veces más dulces que el azúcar.

Acidulante: Le proporcionan la acidez adecuada. Por ejemplo: Ácido cítrico, Ácido fosfórico, etc.

Estabilizantes de la acidez.
Colorantes.
Aromatizantes.
Conservantes.
Antioxidantes.
Espesante


Las gaseosas y la salud
El síndrome metabólico se define por la presencia de tres o más factores de riesgo. Uno es la obesidad central (un exceso de grasa en la cintura). Otros factores son: nivel de triglicéridos elevados, colesterol bueno (HDL) reducido, presión arterial por encima de 13/8 y glucosa en ayunas elevada o diabetes tipo 2 previamente diagnosticada.