Mostrando las entradas con la etiqueta Ruta 2. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ruta 2. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de octubre de 2010

El loco de la Ruta 2... Carlos A. Babington... De Alguna Manera...

Carlos A. Babington... El loco de la RN 2...

Babington, por decisión de su médico, no pudo ir al clásico. Por eso se subió al auto, llegó hasta Hudson y recién le avisaron en el 2-0...

Qué es eso? ¿Qué es eso? ¡Un bocinazo! ¡Hay un gol! ¡Alguien festeja! Si se escucha otra bocina no quedan dudas, ya se celebra... Pero no hay nada. Vuelve el silencio. Uno camina y percibe un golpeteo sordo, un tam-tam opresivo desde el lado de adentro del pecho. La boca pastosa, ¿cómo mierda pueden tardar tanto en pasar 45 minutos? Si uno va a comer por ejemplo, o a tomar un café y está allí, al pedo, charlando, mirando a la gente, distraído y de pronto cuando mira el reloj, ya se le ha pasado más de una hora. ¿Cómo es posible esa diferencia de densidad en el tiempo? El genial Roberto Fontanarrosa le puso las palabras exactas al domingo a la tarde de Carlos Babington, el presidente de Huracán. En su cuento “La observación de los pájaros”, el escritor rosarino cuenta cómo un hincha fanático de Central decide irse a dar un paseo una tarde de clásico ante Newell’s. El Inglés casi que se convirtió en el protagonista del cuento, se cambió la camiseta (la de Huracán por la del Canalla, obvio) y su forma de vivir el histórico 3-0 ante San Lorenzo fue manejando por la ruta 2. El día después, con la sonrisa que no le entraba en la cara, el presidente se acercó al entrenamiento. Y ahí le contó sus vivencias a Olé : “Yo no lo vi al partido. Estuve dando vueltas con el auto, informándome muy cada tanto... Tampoco lo escuché por radio. Lamentablemente el médico me prohibió ir a la cancha. Lo tengo indicado por problemas cardíacos. Y en los partidos tan importantes, directamente ni por tele los veo. Lo sufro a mi manera. Me enteré recién cuando íbamos 2-0 y después me fueron informando”.

Hace tiempo que Babington no puede ver los partidos del Globo por decisión de su médico. Primero la restricción era para los partidos de visitante, luego iba al estadio pero no miraba los encuentros y ahora, nada. En lo posible ni contacto pidió el doctor. Y el presidente, que también fue artífice del anterior 3-0 en 1972, detalló el modus operandi del clásico: “El vicepresidente (Giuliano) me llamó al handy cuando metimos el 2-0. Después me avisó que había un penal, pero tardaba mucho en decirme que el penal había sido gol. Me ponía nervioso, hasta que me cantó el gol y aclaró que se había pateado dos veces”.

Como buen hincha, Carlos tuvo su cábala para el derby. Y ese gesto también tuvo que ver con su recorrido en el auto. “Ayer agarré la ruta 2. Son cábalas... El otro día cuando perdimos con Boca me había ido para el lado de Ezeiza y no dio resultado, ja. Así que el domingo cambié, agarré el camino como yendo hacia Hudson. Y para los clásicos hago siempre lo mismo: llego hasta que termina el primer tiempo, pongo el horario y después vuelvo como para llegar sobre el final del partido. Llegué hasta el kilómetro 64 más o menos. Increíble. Son mañas, viste. Igual, está claro que el mérito fue de Miguel y de los jugadores, lo mío es una pavada. Pero no vino mal, ¿no?”.

Es el loco de la ruta 2.

© Escrito por Ariel Cristófalo y publicado por el Diario Deportivo Olé el martes 26 de Octubre de 2010