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sábado, 17 de octubre de 2020

La última clase magistral de Marcelo Zlotogwiazda... @dealgunamanera...

 La última clase magistral de Marcelo Zlotogwiazda

 

Zloto: “No se puede entender la política, y mucho menos la economía, sin números. Me he peleado mucho por eso”

 

© Escrito por Ernesto Tenembaun el jueves 15/10/2020 y publicado por la página web del Partido Socialista en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos.

 

Aquí, algunos de esos conceptos que Zloto desarrolló en su última clase magistral:


“En 35 años de periodismo económico, si algo aprendí, es que la economía argentina, y cuando hablo de economía argentina de eso depende la política argentina, está determinada por el factor externo. Y no hay manera de resolver esos constantes choques que la Argentina tiene con la falta de dólares si no se modifica la matriz productiva”. 


Zloto en Comodoro Rivadavia, pocos días antes de su deceso.

“Si hay, entre tantas cosas, algo que reprocharle al período kirchnerista es que la matriz productiva básicamente se mantuvo como tal, siendo que, como todos sabemos, ha tenido oportunidades por el contexto internacional, por el viento de cola, de tener recursos como para ir en esa dirección”.


“La modificación de la matriz productiva es lo que va a terminar generando dólares. Cuando digo generando dolares, digo: un país necesita importar indefectiblemente. Porque no puede producir todo, porque sus habilidades tecnológicas no le permiten producir todo, porque sería un despilfarro desde el punto de vista de la eficacia producir todo”.


“Hay cálculos a rolete hechos por economistas sobre cuánto necesita la Argentina de importaciones para mantener determinado nivel de vida. Y lo que necesita Argentina para subir su nivel de vida de importaciones, no es compensado desde hace mucho tiempo por el nivel de importaciones o por el nivel de generación de dólares. No es sencillo modificar la matriz productiva. Es algo que necesita tiempo, es algo que no da rédito político pero es la única manera de resolver el problema: de eso estoy convencido”.


“Respecto del contexto que va a recibir Alberto Fernández y para hablar un poquito bien de actualidad, va a ser un contexto muy difícil. Alberto Fernández va a ser el presidente que reciba un país que en su primer año seguramente será recesivo. Hay sobre esto coincidencias entre los economistas, no solamente entre los considerados economistas profesionales”.


“Emmanuel Álvarez Agis, hombre de estrechísima confianza de Alberto Fernández, lo cual no significa que vaya a ser ministro de Economía, dijo el otro día: “Si Alberto Fernández hace las cosas perfectas, la Argentina puede aspirar a crecer a partir del cuarto trimestre del 2020. Y eso si hace las cosas perfectas, con toda la herencia que va a recibir. El Banco Mundial acaba de publicar ayer sus pronósticos de caída estrepitosa del Producto Bruto del 3,1 por ciento para este año y de 2,1 para el año que viene. O sea: vamos a tener un presidente que asume obviamente como todo presidente generando expectativas de cambio, sin los recursos como para satisfacer demandas”.


“Axel Kicillof declaró ayer textualmente: “No voy a recibir una provincia para poder satisfacer las demandas que tengo”. Cualquiera que lo piense dos segundos va a decir: “Obviamente”. Ahora, es inevitable que un nuevo presidente genere expectativas. Y la población no tiene eso incorporado. Un nuevo presidente se lo vota porque la gente quiere un cambio respecto de lo que existía. Hoy tiene un contexto realmente difícil que empìeza con dos negociaciones clave: el Fondo Monetario Internacional y los acreedores externos. Eso plantea un panorama distinto”.


“Uno puede generar de alguna manera una analogía con lo que fue Fernando de la Rúa. De la Rúa recibió un proceso que, para quienes más o menos sabían cómo venía la situación, desembocaba inexorablemente en una crisis, que era el final de la convertibilidad. Pudo darse, entre comillas, el lujo de estirar eso el primer año. No le salió demasiado bien. Alberto Fernández ya asume casi les diría con la certeza de que en su primer año no va a poder mostrar los resultados que muchos quisieran, o que serían necesarios”.


“Tal vez eso explique, si ustedes hacen un repaso, la moderación en las propuestas que ha hecho el Frente de Todos: ha sido muy cauteloso. Recién ahora empiezan a circular algunos documentos, andan circulando estos días propuestas, donde si bien el catálogo que incluye ese documento es amplio, extenso, audaz, en general es un planteo moderado, cauteloso, por la sencilla razón de que ellos saben lo que les espera”.


Siempre, las crisis fuertes, ni hablar del 2001, que tuvo la Argentina, fueron disparadas por una crisis externa. Y creo que ese es el principal problema de la Argentina. Cuando digo que es el principal problema, me refiero a que es de prioridad analítica. Si alguien me pregunta cuál es el principal problema de la Argentina, obviamente es la pobreza, es la indigencia, es la exclusión. Ahora, resolver la pobreza, la indigencia, la exclusión, es un imperativo moral. Un país como la Argentina no puede tener los números que tiene. Es un imperativo moral que, desde el punto de vista de la economía, tiene que resolverse de distintas maneras. Pero no es el principal problema macroeconómico”.





domingo, 20 de octubre de 2019

La última clase magistral de Marcelo Zlotogwiazda… @dealgunamanera...

La última clase magistral de Marcelo Zlotogwiazda…

Cristian Aliaga, Marcelo Zlotogwiazda, Nora Veiras y Rosendo Fraga. Fotografía: Con Sello Patagónico

"Superar la crisis argentina exige generar dólares. No hay otra. No hay otra que generar dólares. Argentina tiene que plantearse cómo hacer para generar más dólares que los que tiene". "No hay manera de resolver esos constantes choques que la Argentina tiene por la falta de dólares si no se modifica la matriz productiva". "No es algo sencillo modificar la matriz productiva. Es algo que necesita tiempo, es algo que no da rédito político pero es la única manera de resolver el problema: de eso estoy convencido".

© Escrito por Ernesto Tenembaum el viernes 19/10/2019 y publicado por el Diario Digital Infobae de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Marcelo Zlotogwiazda.


El viernes 11 de octubre, Marcelo Zlotogwiazda no podía saber cuánto tiempo le quedaba de vida, pero tenía información de que, de no ocurrir un milagro, ese lapso se contaría en meses, o tal vez en semanas. En la última semana de septiembre había sido internado por última vez. Ya había suspendido los tratamientos. Y tenía molestias muy evidentes. Sin embargo, el lunes anterior había conducido su programa de C5N, y toda la semana su programa de 3 horas en radio con vos. Había entregado puntualmente sus notas en Infobae. Y a todo eso le agregó el cumplimiento de un compromiso pautado cuando se sentía mejor: la concurrencia a una exposición industrial en Comodoro Rivadavia, a la que había sido invitado para ofrecer un panorama de la economía argentina. Allí fue la última vez que habló en público.


De esa charla solo queda una mínima parte grabada por los organizadores y un fragmento más extenso tomado por un celular. Allí se puede escuchar cómo el periodista combina una voz debilitada y esforzada con una exposición coherente y sólida, en cuyo contenido no se registraba nada del drama que estaba viviendo su cuerpo. En esos párrafos se puede percibir la inmensa pasión que atravesó su vida, los temas a los que dedicó su inteligencia y que tal vez puedan servir como una advertencia para la dirigencia del país: si la Argentina, a largo plazo, tiene una solución, ésta no será sencilla, y requerirá de trabajo, constancia y conocimiento. Zlotogwiazda no era una persona que se dejara seducir por slogans. “No se puede entender la política, y mucho menos la economía, sin números. Me he peleado mucho por eso”, dijo, en una entrevista radial que le hicieron, también en Comodoro.
Extracto de la última conferencia de Marcelo Zlotogwiazda en Comodoro Rivadavia, el 11 de octubre pasado.Video: Con Sello Patagónico 

Aquí, algunos de esos conceptos que Zloto desarrolló en su última clase magistral:

“En 35 años de periodismo económico, si algo aprendí, es que la economía argentina, y cuando hablo de economía argentina de eso depende la política argentina, está determinada por el factor externo. Y no hay manera de resolver esos constantes choques que la Argentina tiene con la falta de dólares si no se modifica la matriz productiva”.

“Si hay, entre tantas cosas, algo que reprocharle al período kirchnerista es que la matriz productiva básicamente se mantuvo como tal, siendo que, como todos sabemos, ha tenido oportunidades por el contexto internacional, por el viento de cola, de tener recursos como para ir en esa dirección”.

“La modificación de la matriz productiva es lo que va a terminar generando dólares. Cuando digo generando dólares, digo: un país necesita importar indefectiblemente. Porque no puede producir todo, porque sus habilidades tecnológicas no le permiten producir todo, porque sería un despilfarro desde el punto de vista de la eficacia producir todo”.

“Hay cálculos a rolete hechos por economistas sobre cuánto necesita la Argentina de importaciones para mantener determinado nivel de vida. Y lo que necesita Argentina para subir su nivel de vida de importaciones, no es compensado desde hace mucho tiempo por el nivel de importaciones o por el nivel de generación de dólares. No es sencillo modificar la matriz productiva. Es algo que necesita tiempo, es algo que no da rédito político pero es la única manera de resolver el problema: de eso estoy convencido”.

“Respecto del contexto que va a recibir Alberto Fernández y para hablar un poquito bien de actualidad, va a ser un contexto muy difícil. Alberto Fernández va a ser el presidente que reciba un país que en su primer año seguramente será recesivo. Hay sobre esto coincidencias entre los economistas, no solamente entre los considerados economistas profesionales”.

"Emmanuel Álvarez Agis, hombre de estrechísima confianza de Alberto Fernández, lo cual no significa que vaya a ser ministro de Economía, dijo el otro día: “Si Alberto Fernández hace las cosas perfectas, la Argentina puede aspirar a crecer a partir del cuarto trimestre del 2020. Y eso si hace las cosas perfectas, con toda la herencia que va a recibir. El Banco Mundial acaba de publicar ayer sus pronósticos de caída estrepitosa del Producto Bruto del 3,1 por ciento para este año y de 2,1 para el año que viene. O sea: vamos a tener un presidente que asume obviamente como todo presidente generando expectativas de cambio, sin los recursos como para satisfacer demandas”.

“Axel Kicillof declaró ayer textualmente: “No voy a recibir una provincia para poder satisfacer las demandas que tengo”. Cualquiera que lo piense dos segundos va a decir: “Obviamente”. Ahora, es inevitable que un nuevo presidente genere expectativas. Y la población no tiene eso incorporado. Un nuevo presidente se lo vota porque la gente quiere un cambio respecto de lo que existía. Hoy tiene un contexto realmente difícil que empieza con dos negociaciones clave: el Fondo Monetario Internacional y los acreedores externos. Eso plantea un panorama distinto”.

“Uno puede generar de alguna manera una analogía con lo que fue Fernando de la Rúa. De la Rúa recibió un proceso que, para quienes más o menos sabían cómo venía la situación, desembocaba inexorablemente en una crisis, que era el final de la convertibilidad. Pudo darse, entre comillas, el lujo de estirar eso el primer año. No le salió demasiado bien. Alberto Fernández ya asume casi les diría con la certeza de que en su primer año no va a poder mostrar los resultados que muchos quisieran, o que serían necesarios”.

“Tal vez eso explique, si ustedes hacen un repaso, la moderación en las propuestas que ha hecho el Frente de Todos: ha sido muy cauteloso. Recién ahora empiezan a circular algunos documentos, andan circulando estos días propuestas, donde si bien el catalogo que incluye ese documento es amplio, extenso, audaz, en general es un planteo moderado, cauteloso, por la sencilla razón de que ellos saben lo que les espera”.

“Siempre, las crisis fuertes, ni hablar del 2001, que tuvo la Argentina, fueron disparadas por una crisis externa. Y creo que ese es el principal problema de la Argentina. Cuando digo que es el principal problema, me refiero a que es de prioridad analítica. Si alguien me pregunta cuál es el principal problema de la Argentina, obviamente es la pobreza, es la indigencia, es la exclusión. Ahora, resolver la pobreza, la indigencia, la exclusión, es un imperativo moral. Un país como la Argentina no puede tener los números que tiene. Es un imperativo moral que, desde el punto de vista de la economía, tiene que resolverse de distintas maneras. Pero no es el principal problema macroeconómico”.

Ojalá Zlotogwiazda hubiera conocido el respeto unánime y masivo que se expresó cuando se difundió la noticia de su fallecimiento.


El lunes 14, Zloto tuvo el último diálogo con algunos de sus amigos. Allí comentó que le habían impresionados los desarrollos que encontró en Comodoro en áreas como robótica, software y aplicaciones. Se había quedado con dudas respecto de cuál era el componente importado de esos emprendimientos: tema clave si lo relevante es la generación neta de dólares. De eso hablaba mientras sus fuerzas se le escabullían. Después se fue a dormir y ya no despertó. Ojalá hubiera conocido el respeto unánime y masivo que se expresó cuando se difundió la noticia de su fallecimiento. Le hubiera dado, al mismo tiempo, pudor y alegría. Se lo merecía, realmente. 



martes, 15 de octubre de 2019

Zloto, te vamos a extrañar mucho… @dealgunamanera...

Zloto, te vamos a extrañar mucho…


Zloto militó toda su vida como periodista por una causa. Como sabía mucho de economía y era muy sensible -aunque no siempre lo demostrara- militó por la causa de una sociedad más justa, menos desigual. El periodista murió este martes.

© Escrito por María O'Donnell el martes 15/10/2019 y publicado por Infobae de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 


Creo que no conocí a ningún periodista más coherente, más empecinado, que Zloto. Nunca subordinó sus ideas a una causa partidaria ni a su realización personal. Jamás se distrajo: era demasiado disciplinado para caer en una distracción, aunque supo transmitir mucho amor y calidez a quienes lo rodeaban en los días más difíciles. Le importaban las políticas públicas y sus consecuencias.

Analizaba cualquier medida -sin importar quién la hubiese tomado- siempre con la misma vara: según cómo iban a impactar en la distribución del ingreso. A riesgo de ser monótono, o intransigente. Eso a él no le importaba, el qué dirán lo tenía sin cuidado: sabía cuáles eran sus prioridades. Militó causas que para él eran fundamentales aunque no fuesen populares.


Durante el gobierno de Cristina Kirchner defendió la suba de tarifas. Simplemente, porque le parecía injusto que en Puerto Madero pagaran las facturas con subsidios. Con Macri defendió la vigencia del impuesto a las ganancias para los altos salarios, porque creía con mucha convicción que las sociedades más justas se construyen cuando los que más tienen son los que más pagan.

Zloto nunca dejó de ser Zloto en una profesión que amó y ejerció -literalmente- hasta el último día de su vida. En lo personal, le agradezco todo lo que me enseñó cuando se ablandó nuestra relación y traspasó el ámbito profesional.


Descubrí en Zloto una calidez oculta detrás de tantos números, aunque no debí sorprenderme: a nadie que fuese indiferente le importaría tanto la suerte del más débil. Corro el riesgo de caer en una frase grandilocuente, en una de esas frases que él hubiese reprobado por su sobriedad, pero lo digo con mucha convicción: la muerte de Zloto es una enorme pérdida para el periodismo argentino. 

Te vamos a extrañar. Mucho.



martes, 15 de mayo de 2018

El Fondo, la estanflación y la “adicción” a las Lebac… @dealgunamanera...

El Fondo, la estanflación y la “adicción” a las Lebac…


¿El FMI es de verdad distinto al de hace 20 años? Mientras Dujovne negocia en Washington, la incertidumbre se extiende.

© Escrito por Marcelo Zlotogwiazda el viernes 11/05/2018 y publicado por  el Portal Nuestras Voces de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Habrá que esperar a conocer el resultado de la negociación que Nicolás Dujovne está llevando adelante en Washington para terminar de verificar que no es cierto que el Fondo Monetario Internacional sea “muy distinto al de hace veinte años”, tal como afirmó el ministro al anunciar el pedido de asistencia financiera. Hay abundante evidencia para sostener que la institución que conduce Christine Lagarde mantiene su esencia histórica, y que lo más probable es que cualquier préstamo que conceda a la Argentina va a estar sujeto a las clásicas condiciones de ajuste que caracterizaron a cada uno de los acuerdos anteriores.

Basta repasar el párrafo sobre la Argentina en el Panorama Económico Regional que el Fondo publicó en octubre del año pasado, que bajo el título “Prioridades de Política: reducir la inflación y el déficit fiscal”, recomendaba acelerar la reducción del desequilibrio fiscal, mantener una política monetaria restrictiva de altas tasas de interés, racionalizar el gasto público incluyendo salarios, flexibilizar el mercado laboral, rebajar impuestos y abrir más la economía.

Con más detalle, el informe que elaboró en diciembre pasado la misión del Fondo que auditó las cuentas de la Argentina insistió en la misma línea. Entre otras cosas, dejó por escrito que “bajar el gasto público es esencial, especialmente salarios, jubilaciones y transferencias sociales” y que “para impulsar la productividad y el crecimiento a largo plazo se requiere acelerar la apertura importadora”.

Más de lo mismo de siempre
Es cierto que discursivamente la institución se ha renovado. Lagarde suele referirse críticamente a la excesiva desigualdad, reivindica instrumentos del tipo la Asignación Universal por Hijo, habla a favor de que los impuestos sean más progresivos, de la conveniencia de aumentar fuertemente la presión impositiva sobre los más ricos. Incluso sobre esto último los técnicos del organismo han publicado un extenso manual sobre cómo implementar un impuesto a los individuos de elevada riqueza.

Pero a la hora de los bifes, las recomendaciones no se apartan de la tradicional línea ortodoxa, y toda lleva a pensar que si algún acuerdo prospera tendrá las condicionalidades acostumbradas.

Las causas de la crisis
Otra falsedad del discurso oficial de estos días es que la causa del temporal cambiario fue la suba de la tasa de interés en Estados Unidos. En todo caso, eso pudo haber sido el disparador.

Pero una cosa es ser un disparador y otra muy distinta es ser causa. Como señalan economistas de todo el arco ideológico, la causa de esta crisis es el creciente desequilibrio de su sector externo, que entre el déficit de cuenta corriente (balanza comercial, turismo, intereses de deuda, remisión de utilidades, fletes y seguros) y la dolarización y fuga de excedentes, suma

50.000 millones de dólares.

Es esa fragilidad la que explica por qué una leve modificación en el contexto internacional desató aquí un temporal pero en casi todo el resto del mundo apenas un viento molesto. Es esa debilidad estructural que empeoró durante este gobierno la que explica que el riesgo país haya subido aquí el triple que en el promedio de los países emergentes y que la devaluación del peso respecto a noviembre pasado haya triplicado la de las monedas de Rusia o Brasil.

La realidad les cayó como un balde de agua helada a los funcionarios a cargo de la economía que estaban empecinados en minimizar el problema del sector externo con el argumento de que la libre movilidad de capitales y el tipo de cambio flotante se encargarían de nivelar los desequilibrios.

Ingenuidades ideológicas y desconocimiento de la historia
Mientras Dujovne y su equipo negocian en Washington y la incertidumbre y el susto se extienden entre la gente, las gerencias de las grandes compañías formadoras de precios están por estas horas definiendo las nuevas listas luego de la devaluación. La situación es muy heterogénea entre empresas y productos, pero no cabe ninguna duda de que habrá fuertes remarcaciones y que la inflación de mayo no será muy diferente al número de abril que el Indec difundirá el próximo martes.

Como adelanto, el Instituto Estadístico de los Trabajadores calculó que la inflación para los asalariados registrados fue del 2,9 por ciento en abril, y elevó su pronóstico para todo el año al 24,5 por ciento. Lo mismo hicieron Ecolatina y Macroview: la primera al 24 por ciento y la consultora de Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo al 25.

La meta oficial del 15 por ciento quedará enterrada a varios metros de profundidad, y las cláusulas de revisión de las paritarias se activarán como bomberos ante el sonido de la alarma.

También se están recortando los pronósticos de crecimiento, que ya se habían rebajado por la sequía. Las nuevas correcciones son la respuesta lógica a que el salto inflacionario va a deteriorar el salario real y el consumo, y al fuerte recorte en la obra pública que ya anunció Dujovne. A eso habrá que agregar el efecto de la suba de la tasa de interés, de la mayor incertidumbre y del creciente malestar, sobre las decisiones de compra, demanda de crédito y de inversión.

Al respecto, el índice de expectativas que elabora Thomson Reuters junto con Ipsos Argentina arrojó una fuerte caída de 62,4 en abril a 54,8 en mayo, y se ubica casi 13 puntos por debajo del pico de octubre pasado. Esa misma encuesta revela que el índice de clima de inversión percibido retrocedió de 42,9 a 37,6 de abril a mayo, y se ubica casi 12 puntos por debajo del máximo registrado en noviembre.

Para Ecolatina el PBI crecerá este año menos del 2 por ciento. Parecido al informe de Macroview de esta semana que incluye como un escenario probable una suba inferior al 2 por ciento.

A una economía con una inflación del orden del 25 por ciento anual y un crecimiento inferior al 2 por ciento bien le cabe el calificativo de estanflación.

El vicio de las Lebacs
Y se viene el martes próximo el vencimiento de Lebac por más de 600.000 millones de pesos, equivalentes a más de 50.000 millones de dólares. Como un adicto a una droga, el programa económico se envició de Lebac, el título que el Banco Central ofrece para reabsorber los pesos que el mismo Banco Central emite para comprarle a Dujovne los dólares que pide prestado el ministro Luis Caputo.

Desde que gobierna Cambiemos el stock de Lebac se cuadruplicó hasta alcanzar 1.224.300 millones de pesos. Es la contrapartida de las reservas que acumuló Federico Sturzenegger por el endeudamiento en dólares tomado para cubrir el déficit fiscal y el agujero externo.
Como un adicto al consumo de droga, el gobierno depende de que se renueve el grueso de las Lebac que vencen el martes, porque de lo contrario se corre el serio riesgo de que quienes no renueven destinen los pesos a la compra de dólares.

Para intentar evitarlo el Banco Central subió la tasa de interés hasta niveles exorbitantes como estímulo para mantener la adicción.

La abstinencia sería muy difícil de soportar.





martes, 13 de febrero de 2018

Polémicas Declaraciones de Eugenio Zaffaroni… @dealgunamanera…

 Polémicas Declaraciones de Eugenio Zaffaroni…

Las declaraciones de Eugenio Zaffaroni causaron repudio en varios sectores. Fotografía: Télam

El exjuez de la Corte Suprema Zaffaroni asegura que Macri "nos está llevando a una catástrofe social".

© Publicado el martes 13/02/2018 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El juez kirchnerista quiso aclarar manifestó en una entrevista televisiva su máximo deseo: "Si se van antes, podemos resolver el problema. Es un deseo".

Eugenio Zaffaroni, exjuez del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación y actualmente juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), intentó aclarar sus polémicas declaraciones de hace un mes atrás, cuando había pronunciado: “Quisiera que el gobierno se vaya lo antes posible”

Sin embargo, una vez que se encendieron las cámaras de C5N volvió a manifestar su disconformidad con la presidencia de Mauricio Macri y reiteró su deseo de un cambio de gobierno anticipado: “Si se van antes, podemos resolver el problema”.

“No quiero un 2001, evitemos un desastre de esa naturaleza. Evitar eso es clave, evitemos violencia”, advirtió Zaffaroni, que en el programa del periodista Marcelo Zlotogwiazda se manifestó como "populista". Ampliando la idea anterior, Zaffaroni manifestó: “Si se van antes, vamos a tener menos deuda. Si se van antes, podemos resolver el problema. Es un deseo. Puede ser que se vayan en 2019... total hay un año de diferencia, pero esto nos está llevando a una catástrofe social”.

Zaffaroni aprovechó la televisión para criticar la política de seguridad llevada adelante por la ministra Patricia Bullrich: "Cuidado con lo de la víctima, porque el control social ahora es profundizar los conflictos. Crear victimizados, criminalizados y policizados para incentivar las contradicciones entre los excluidos, para que se maten entre ellos.

Esa es la perversa técnica de este momento". "¿Qué hace el sistema penal por la víctima? ¿Hace algo?", se preguntó. Refiriéndose al caso del policía Chocobar, el juez reflexionó: "¿Por qué no recibió a los médicos que salvaron la vida de la víctima?"


viernes, 8 de diciembre de 2017

Lluvia de dólares, atraso cambiario y shock a jubilados… @dealgunamanera...

Lluvia de dólares, atraso cambiario y shock a jubilados…

El atraso cambiario favorece a la desaceleración de la inflación pero afecta la competitividad de la producción nacional (Adrián Escandar)

Si a fin de año el tipo de cambio cotiza a $17,80 tal como indica el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) del Banco Central, la divisa habrá aumentado en 2017 exactamente 10%. Eso es bastante menos de la mitad que la inflación anual.

© Escrito por Marcelo Zlotogwiazda el viernes 08/12/2017 y publicado por el Diario Digital Infobae de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Cuando hace unos días le preguntaron su opinión sobre el tema Nicolás Dujovne dijo que "el tipo de cambio relevante es el multilateral".

El ministro de Hacienda tiene razón: para evaluar si hay o no atraso cambiario no sólo hay que tomar en cuenta lo que sucede con el dólar y los precios locales, sino también lo que ocurre con las monedas y con los precios de los otros países que comercian con la Argentina. De esa manera se captaría, por ejemplo, el impacto negativo de una devaluación del Real sobre la competitividad cambiaria local. El indicador que incorpora todo eso es el tipo de cambio real multilateral (TCRM).

Pero el ministro de equivocó al afirmar que "el tipo de cambio multilateral este año no se atrasó". La medición diaria que realiza el Banco Central muestra que ese índice está casi un 5% por debajo al del último día de 2016.


Ese atraso cambiario se suma al que hubo el año pasado. Si sólo se compara dólar vs. Inflación, se observa que en 2016 el primero aumentó 21%, pasó de $13,40 a $16,20, y los precios alrededor del doble. Si se lo mide con el TCRM, la caída o atraso fue de un 10 por ciento.

En resumen, el retraso cambiario acumulado en los dos últimos años hace que el TCRM sea actualmente apenas 17% más alto que el día previo al levantamiento del cepo cambiario, cuando el dólar cotizó a $9,75, para delicia de los que podían aprovechar esa ganga.

En el Gobierno hay conciencia y preocupación por el nivel del tipo de cambio, por los déficits comercial, de turismo y por el atesoramiento por parte de particulares y empresas

Más allá del desliz de Nicolás Dujovne, en el Gobierno hay conciencia y preocupación de que eso es un problema. No es para menos: el retraso cambiario es causa clave de que la balanza comercial vaya a cerrar el año con un déficit que será récord histórico, porque las exportaciones están estancadas y las importaciones suben aceleradamente; de que el gasto en viajes y turismo no para de subir; y de la inmensa compra de dólares para atesoramiento por parte de particulares y empresas.

Paradójicamente, las principales causas del retraso cambiario las genera la política económica del Gobierno. Si a pesar de todo el drenaje de divisas que se va por el déficit comercial, por viajes y turismo, por compras para ahorrar y por el creciente pago de intereses de la deuda externa, el dólar no sube ni hay pérdida de reservas, la razón es que simultáneamente la economía está recibiendo una lluvia de dólares del exterior.

No se trata de una lluvia de dólares de compañías internacionales interesadas en invertir en proyectos productivos o en infraestructura. El grueso de los dólares que llegan es por el endeudamiento público y por los capitales especulativos atraídos por la fenomenal rentabilidad de la bicicleta que les proporciona una política monetaria de altísimas tasas de interés, que tiene a las Lebac como figura estelar. "La plata que viene es la de la bicicleta financiera, que es una plata transitoria que ya la vivimos con Martínez de Hoz", dijo… Miguel Angel Broda.

El grueso de los dólares que llegan es por el endeudamiento público y por los capitales especulativos atraídos por la fenomenal rentabilidad de la bicicleta que les proporciona una política monetaria de altísimas tasas de interés

"El retraso cambiario es la contracara de las Lebac al 30% anual", reconoce un funcionario con mayor cargo jerárquico que Dujovne, que si bien considera que Federico Sturzenegger exagera con la tasa de interés, sabe y se resigna a que el titular del Banco Central va a seguir teniendo el respaldo de Mauricio Macri para mantener la tasa bien alta por dos o tres meses más, en los que se espera un salto inflacionario como consecuencia de los aumentos en tarifas y combustibles.

Nicolás Dujovne lo expresó en público: "Nos queda por delante un tiempo donde la política monetaria tiene que ser dura para acomodar los precios". Monetarismo explícito.

El atraso cambiario tiene claras consecuencias en el perfil productivo. En una reunión con periodistas de anteayer le preguntaron al CEO del grupo Newsan, Luis Galli, cómo impacta el atraso cambiario en las actividades del holding. Respondió que eso les conviene para la unidad de negocios de importación de electrodomésticos y electrónica (Noblex, Atma, Philco, Siam, celulares, etc.), pero complica a la unidad de negocios de exportación de pesca, que en muy poco tiempo ya les genera ingresos por cerca de USD 300 millones, que de todas maneras es mucho menos de la mitad que lo que importan de insumos y productos finales.

El peso del déficit fiscal

En el Gobierno también son conscientes de que la estrategia de cubrir déficit fiscal con endeudamiento tiene un horizonte limitado, y es por eso que a la política de reducción del desequilibrio fiscal que caracterizan como gradualista la quieren complementar con un shock de ajuste sobre los jubilados.

Por más que el Presidente afirme que los jubilados no van a perder respecto a la inflación, y por más que el diputado Pablo Tonelli apele al sofisma de que perder plata no es perder poder adquisitivo, no hay ningún lugar a duda de que la fórmula de movilidad que impulsa el Poder Ejecutivo y que ya fue aprobada en el Senado les recorta, hasta el fin de sus días, el haber que los jubilados hubieran cobrado con la fórmula vigente. Sólo para el año próximo la pérdida ronda los $70.000 millones, a lo que hay que agregar la rebaja en la AUH.

No hay ningún lugar a duda de que la fórmula de movilidad que impulsa el Poder Ejecutivo y que ya fue aprobada en el Senado les recorta, hasta el fin de sus días, el haber que los jubilados hubieran cobrado con la fórmula vigente

Para que la votación de la reforma previsional no les resulte tan "ingrata" como a Miguel Ángel Pichetto y a los otros senadores peronistas que aprobaron un drástico recorte, diputados del bloque del PJ y también algunos radicales están analizando modificaciones que suavizarían el impacto de la ley que tuvo media sanción en la Cámara alta. Es un intento que tiene poca probabilidad de prosperar, porque el Gobierno considera que el ahorro previsional es un objetivo imprescindible, y porque con el nuevo reparto de bancas en Diputados y con la ayuda de los gobernadores que firmaron el acuerdo fiscal con la Nación, el oficialismo tiene altas chances de obtener entre los 35 peronistas del nuevo interbloque federal los votos que le faltan para llegar a la mayoría.

Es curioso que el "gradualismo fiscal" se sustente en dos shocks. El que perjudica a los jubilados y el de las tarifas de servicios públicos.

El primero es social y políticamente indefendible. La recuperación tarifaria era necesaria e inevitable, aunque su implementación es discutible.

Con ese combo el Gobierno aspira a que el déficit fiscal primario de 2018 y 2019 baje a 3,2 y 2,2 puntos porcentuales del PBI, respectivamente, y sean inferiores al crecimiento proyectado de 3,5% en la actividad agregada, de forma tal de que se vaya achicando las necesidades de endeudamiento en proporción al tamaño de la economía.

Aunque precisamente el menor ingreso disponible para consumir que implican esos dos shocks alimenta dudas sobre el nivel de crecimiento de 2018. El último relevamiento del Banco Central achicó el pronóstico promedio a 3,1 por ciento.