domingo, 28 de octubre de 2018

Grandeza cero… @deaalgunamanera...

Grandeza cero…

Pobre realidad. Dibujo: Pablo Temes

El no debate en el Congreso puso en evidencia la pobreza de los legisladores.

© Escrito por Nelson Castro el domingo 28/10/2018 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los hechos de violencia ocurridos en la Plaza del Congreso el miércoles pasado tuvieron el aire de lo insurreccional. Y esto hay que subrayarlo. Habría sido muy malo para la vida institucional de la Argentina que los violentos hubieran alcanzado su cometido, que era impedir que la Cámara de Diputados sesionara. De haberlo logrado, se habría instalado en el país un peligroso precedente: el de la violencia como metodología "válida" para imposibilitar el funcionamiento del Poder Legislativo. De ahí surge el grado de irresponsabilidad del kirchnerismo y sus sectores afines de querer legitimar estos actos de verdadero vandalismo político que nada tienen que ver con el inalienable derecho a protestar que garantiza la Constitución.

Confianza. 

Cuando durante el episodio de la 125 –para poner un ejemplo ilustrativo– los sectores del ruralismo se manifestaron en aquella histórica sesión del Senado del 17 de julio de 2008lo que buscaban no era impedir que la Cámara Alta sesionase sino que se rechazara la iniciativa. Lo hicieron de manera vehemente, pero pacífica y fue esa actitud de no violencia la que le terminó dándole a esa movilización a su fuerza.

Algo absolutamente diferente y peligroso fue lo que sucedió el miércoles. La idea de Macri huyendo de la Casa Rosada en helicóptero es algo con lo que lamentablemente todavía fantasean en el kirchnerismo duro. No parece importarles mucho las consecuencias nefastas que eso traería. Si hoy en día la Argentina es poco confiable para la inversión productiva –única manera de combatir en forma genuina la pobreza– imaginemos cuánto menos lo sería tras un nuevo trauma institucional. 

Kirchneristas duros fantasean aún con la idea de Macri huyendo en helicóptero.

El Presupuesto al que le dio media sanción la Cámara de Diputados es malo. Pero no malo por sus objetivos sino por sus números y por su significado. Ese Presupuesto representa el fracaso del plan económico impulsado por el Gobierno. Todo lo que trae éste es recesión y penuria. Marca la absoluta dependencia del país del FMI y, por ende, es producto de la desfinanciación causada y agravada por la escasa confianza que hay acerca del presente y del futuro político de la Argentina.

El tema de la confianza es clave. Esto explica porqué el impacto de este acuerdo, que en un país más ordenado habría sido muy positivo, en el nuestro no lo ha sido. En cualquier otro momento, al anuncio del FMI hecho el viernes habría seguido una caída muy fuerte del riesgo-país y una suba muy significativa de los títulos públicos y de las acciones de las empresas. Sin embargo, lo que se ha visto fue un efecto muy limitado porque este pequeño avance que significa el acuerdo está sujeto al cumplimiento del Presupuesto. Y eso genera dudas.

Vidal tiene dos frentes internos: con Macros Peña y con Nicolás Dujovne.

Incógnitas. 

Y una de las mayores dudas respecto de esto las plantea la compleja problemática de la provincia de Buenos Aires porque, de alguna manera, la observancia de las pautas del Presupuesto significa ponerle un cerrojo financiero muy fuerte a la Provincia, lo que lleva directamente a acotar seriamente las posibilidades de reelección de María Eugenia Vidal. El panorama de lo que se vive en el conurbano bonaerense –que es el que decide la elección– es definitivamente malo. Las necesidades de comida se han acentuado dramáticamenteLos comedores comunitarios y parroquiales no dan abasto.

Sin la actualización del Fondo de Ayuda, el manejo de esta situación se complica. Concretamente, lo que faltan son unos 25 mil millones de pesos. Por eso la gobernadora –que conoce muy bien esa realidad– tiene a funcionarios de su cercanía trajinando ese territorio a fin de que nada se desmadre. Las encuestas arrojan una caída fuerte de su imagen y esto la complica, sobre todo porque en la Provincia la elección se define en primera vuelta, independientemente de cuál sea el porcentaje de votos obtenidos por el que sale primero. Hoy por hoy, esos guarismos son favorables a Cristina Fernández de Kirchner, dato que complica a Vidal. Y a Macri.

Por eso el enojo de la gobernadora con Marcos Peña no cesa, más allá de lo amigables que, sobreactuando, se han mostrado estos últimos días.

No es el único frente interno de Vidal. Otro –que no es menos importante– lo tiene con Nicolás Dujovne. Es un enojo que se remonta al borrascoso fin de semana de comienzos de septiembre cuando parecía que la suerte del ministro de Hacienda estaba echada y el Presidente le dijo a Carlos Melconian: "Preparate que el lunes vas vos a los Estados Unidos a hablar con el FMI". Esa decisión de Macri respondió a un pedido conjunto de la gobernadora y de Horacio Rodríguez Larreta. Las voces del Palacio coinciden en afirmar que Dujovne le adjudicó esa solicitud a Vidal, por lo que en su entorno están convencidos de que el hoy reempoderado ministro ha dispuesto el recorte presupuestario de la Provincia a modo de vendetta.

Por todo esto, Vidal mantiene y cuida los aceitados vínculos con Sergio Massa. Si no llegan los aportes del Fondo de Ayuda se piensa en buscar nuevas fuentes de financiamiento. Y para eso se necesita la aprobación del Parlamento provincial por una mayoría especial. Y eso lo da el acuerdo con Massa.  

Así las cosas, la Argentina es una incógnita. Es lo que se preguntan quienes viven en el país y quienes lo ven desde afuera. Es notable la gigantesca falta de la dirigencia política. Hay sectarismo en parte de la oposición. Hay sectarismos en el oficialismo. En muchos casos, a unos y a otros lo único que los une es el espanto hacia el otro. La palabra diálogo es eso: solo una palabra en boca de muchos desprovista de hechos. En 1939, en una conferencia en la ciudad de La Plata, José Ortega y Gasset pronunció una de sus más famosas frases, que vale la pena recordar: "¡Argentinos a las cosas, a las cosas!

Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narciscismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que daría este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal".

Producción periodística: Lucía Di Carlo.



(Fuente: www.perfil.com). El periodismo profesional es costoso y por eso debemos defender nuestra propiedad intelectual. Robar nuestro contenido es un delito, para compartir nuestras notas por favor utilizar los botones de "share" o directamente comparta la URL. Por cualquier duda por favor escribir a: perfilcom@perfil.com


martes, 23 de octubre de 2018

Superliga Argentina. Independiente 3 vs. Huracán 1... @dealgunamanera...


Huracán cayó ante Independiente en el Libertadores…


El Rojo de Avellaneda derrotó al Club Atlético Huracán por 3 a 1 en la novena fecha de la Superliga Argentina de Fútbol. Emmanuel Gigliotti, en dos ocasiones, y Martín Benítez metieron los goles del local, mientras que Diego Mendoza marcó para los de la Quema. 

© Escrito por Nicolás Roncoroni el domingo 21/10/2018 y publicado por el Departamento de Prensa del Club Atlético Huracán. Fotografías: Daniel Méndez

El Globo volvió a la actividad esta tarde-noche en la Superliga Argentina de Fútbol después de dos semanas sin encuentros. Los dirigidos por Gustavo Alfaro enfrentaron a Independiente en el Estadio Libertadores de América en el partido correspondiente a la novena fecha del torneo.

A los 2 minutos, Fernando Gaibor recibió la pelota en el centro del campo y habilitó a Emmanuel Gigliotti, que puso el 1 a 0 para el local. Los de Avellaneda justificaron la rápida ventaja con varias situaciones claras en los primeros instantes del cotejo.

Maximiliano Meza tuvo un mano a mano con Marcos Díaz, el cual concluyó con un remate desviado. Después, Ezequiel Cerutti contó con un par de oportunidades de meter el segundo, pero Saúl Salcedo y el arquero Díaz realizaron dos grandes intervenciones para despejar la pelota.

La única chance quemera en la etapa inicial llegó tras un centro de Andrés Roa y un desvío de Pablo Álvarez, que salió por arriba del travesaño. Previo al entretiempo, Fabricio Bustos tiró un centro de la derecha y Gigliotti estuvo a nada de conectar de cabeza.

El segundo tiempo mostró un desarrollo similar a los primeros 45 minutos. Meza contó con la primera al protagonizar un cara a cara contra Díaz, quien se lució nuevamente con una gran tapada. A los 16, Gigliotti asistió a Martín Benítez para el 2 a 0 del Rojo.

El Puma, en dos ocasiones, y Benítez estuvieron cerca de marcar el tercer tanto del encuentro, pero no contaron con la precisión necesaria para concretar las situaciones.

A los 38, Lucas Gamba tiró un centro de la izquierda, que el ingresado Diego Mendoza aprovechó para poner el 1 a 2.

La esperanza de Huracán de llegar al empate duró poco porque, a los 46 minutos, Gigliotti volvió a recibir frente al arco del Globo y puso el 3 a 1 final a favor de los de Avellaneda. De esta forma, los conducidos por Alfaro sufrieron la segunda derrota en la Superliga. El próximo viernes, los de Parque Patricios reciben a Colón de Santa Fe en el Palacio Ducó.

Síntesis:

Independiente 3

Martín Campaña; Fabricio Bustos, Emmanuel Brítez, Gastón Silva, Juan Sánchez Miño; Fernando Gaibor, Nicolás Domingo, Maximiliano Meza, Martín Benítez; Ezequiel Cerutti y Emmanuel Gigliotti. DT: Ariel Holan.

Huracán 1

Marcos Díaz; Christian Chimino, Saúl Salcedo, Federico Mancinelli, Pablo Álvarez; Carlos Auzqui, Iván Rossi, Mauro Bogado, Andrés Roa; Lucas Gamba y Andrés Chávez. DT: Gustavo Alfaro.

Gol en el primer tiempo: 2m. Gigliotti (I).

Goles en el segundo tiempo: 15m. M. Benítez (I), 37m.Mendoza (H), 45m. Gigliotti (I).

Cambios en el segundo tiempo: 21m. Walter Pérez por Bogado (H), 29m. Diego Mendoza por Chávez (H), 38m. Braian Romero por Cerutti (I), 38m. David Drocco por Auzqui (H), 41m. Guillermo Burdisso por Gaibor (I), 47m. Diego Mercado por Bustos (I).

Estadio: Independiente.

Árbitro: Fernando Echenique.





Inflación olímpica… @dealgunamanera...

Inflación olímpica…

“Es transitorio” Nicolás Dujovne. Dibujo: Pablor Temes

Las medallas deportivas no eclipsaron datos del Indec. De María Eugenia Vidal a Moyano.

Menos mal que tuvimos los Juegos Olímpicos de la Juventud para que la gente y nosotros festejáramos algo", afirmaba con una sonrisa mustia un funcionario del Gobierno con despacho cercano al del Presidente. Decía la verdad. Nada hubo por fuera de las medallas olímpicas que ganaron los deportistas argentinos que trajera algo de alegría para el ciudadano de a pie.

El 6,5% de inflación de septiembre fue un golpe fuerte para los esmirriados bolsillos de la inmensa mayoría de la población. Peor fue la inflación mayorista: 16%, en lo que es un augurio de otra cifra elevada a la hora de proyectar la inflación de octubre. Como se dijo en el Coloquio de IDEAes la peor crisis de la economía argentina desde la salida de la convertibilidad.

Tiempos. 

“Es un fenómeno transitorio”, dijo el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, al referirse al tema. ¿Cuánto es transitorio?, es la pregunta que debería responder el funcionario. ¿Dos meses, seis, diez, un año?

Habría que recordarle al ministro que otros predecesores suyos supieron decir las mismas cosas que, al final, no se cumplieron.



El debate por la Ley de Presupuesto ha representado un claro retroceso del oficialismo en cuanto a la observancia de sus promesas de campaña que, en lo económico, han venido cayendo una tras una. La referencia concreta es al tema impositivo. En esos días de 2015, Macri fatigaba las tribunas de campaña y los medios criticando la alta presión impositiva de la Argentina. Su compromiso iba a ser trabajar para reducirla significativamente. A tres años de aquel tiempo de campaña se asiste a la reinstalación de las retenciones a las exportaciones agrícolas, a un aumento del impuesto a los bienes personales y a la mantención del impuesto a las ganancias, con un mínimo no imponible que afecta fuertemente a los salarios. Esto, en un contexto paradojal en el que, por una parte, se habla de la necesidad de reducir el déficit fiscal mientras que, por otra, el gasto del Estado aumenta por una mayor demanda de asistencia. 

Cuenta la anécdota que, hace unos días, durante una reunión de trabajo del Presidente con su equipo, Dujovne le estaba dando un informe acerca de la situación económica de las provincias y en un momento, el ministro dijo: "Señor Presidente, están todas las provincias con superávit fiscal en verdad, todas menos una". "Sí, ya sé: la provincia de Buenos Aires", respondió Macri, que siempre piensa que es esa la provincia que le causa los mayores dolores de cabeza. Pero, para su sorpresa, Dujovne le respondió: "No es Buenos Aires, sino la Nación la que tiene problemas fiscales".

En silencio, quien está dando una batalla muy dura es María Eugenia VidalLa gobernadora de Buenos Aires necesita que se le otorguen las compensaciones que está reclamando. Busca así evitar caer en un déficit primario de las cuentas públicas, lo que la llevaría a tener que endeudarse otra vez no solo para poder financiar ese déficit, sino también para hacer frente al pago de los servicios de la deuda pública.

Vidal está enojada con el Gobierno. Necesita que se le otorguen las compensaciones que reclama.

Batallas. 

Vidal está enojada con el gobierno nacional. Por eso sus críticas en lo interno van creciendo a medida que sus problemas presupuestarios se van ahondando. Para ella las cosas cambiaron significativamente –para mal– a partir de la crisis. Hasta entonces, todas eran buenas. Con el Fondo del Conurbano, con la obra pública, con una economía que se iba despertando en forma paulatina pero sostenida, se armó un combo que catapultó su figura a índices de valoración positiva muy altos. En una de las últimas mediciones de ese tiempo llegó a tener un 70% de imagen favorable. Hoy las cosas son distintas. Si bien su imagen sigue manteniendo índices positivos, viene experimentando una caída progresiva. Y eso se verifica en sus contactos con la gente que continúan siendo frecuentes y diversos, pero más difíciles. El repudiable escrache por parte de un grupo compuesto por militantes de la CTA, del kirchnerismo y de partidos de izquierda que sufrió en la Escuela de Música de Chascomús no fue el único.

Hay mucho hermetismo en el grupo económico de Vidal. Todavía no se sabe cuáles serán los números finales del presupuesto que está demorado, debido a que se está a la espera de algún tipo de aporte del gobierno nacional. Si se encuentra la manera de transferirle esos fondos a Vidal sin generar la protesta de las otras provincias, se va a hacer no cobrándole una deuda o atrasando su pago o financiando alguna obra que tiene que pagar la Provincia. No va a ser fácil “regalarle” algo. Pero Macri sabe que algo tiene que hacer porque si no logra una buena performance electoral en territorio bonaerense, sus chances de ser reelecto habrán de esfumarse. De ninguna manera, pues, puede soltarle la mano a la gobernadora, quien, por su parte, mantiene una muy buena relación con Sergio Massa.

El principal adversario del Gobierno es la realidad y no el peronismo de por sí que, esta semana, exhibió la dimensión profunda de su división. La foto del palco, en el acto de Tucumán –un acto organizado por y para el beneficio político del gobernador Juan Luis Manzur en su afán de marcarle la cancha a su predecesor, José Alperovich–, fue la de un rejuntado lanzado a ver cómo sacar partido de ese mar revuelto que es hoy en día el justicialismo. Massa y Scioli no tienen ya nada que los una.

A propósito del ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, su situación judicial asoma complicada. Muchos de los que nada lo quieren dentro del PJ le auguran –sin ningún pesar– la cárcel.

Al que le preocupa la cárcel es a Hugo MoyanoEn verdad, también a su hijo, Pablo. Los salvó –por ahora– el juez Luis Carzoglioun abogado que pasó de ser director del cementerio de Avellaneda a juez. La pantomima que protagonizó el miércoles por la tarde en la puerta de su juzgado para explicar su decisión de no convalidar el pedido de detención de Pablo Moyano solicitado por el fiscal Sebastián Scalera, hizo acordar a las del ex juez Norberto Oyarbide. "Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos" (Aristóteles).

Producción periodística: Lucía Di Carlo.



miércoles, 17 de octubre de 2018

Selección Argentina. Amistoso. Argentina 0 vs. Brasil 1... @dealgunamanera...

Sobre el final, Brasil venció a Argentina en Arabia Saudita…

Festeja Miranda y festeja Brasil que se quedó con el clásico sudamericano en Arabia.

Con un gol de cabeza de Miranda a los 92' de juego, tras un tiro de esquina ejecutado por Neymar al primer palo y una floja salida de "Chiquito" Romero, el seleccionado verdeamarelo se impuso por 1 a 0 ante el conjunto albiceleste en un amistoso que se jugó por primera vez en Arabia Saudita en el centésimo enfrentamiento entre ambos equipos.

©Publicado el martes 16/10/2018 por el Diario La Jornada de la Ciudad de Trelew, Provincia del Chubut, República Argentina.

Sin haber podido aprovechar el buen momento que tuvo al principio del complemento, Argentina perdió hoy sobre la hora 1 a 0 ante Brasil en el estadio King Abdullah Sports City de Arabia Saudita, en un amistoso internacional.


El único gol lo convirtió Miranda de cabeza a los 47 minutos del segundo tiempo, luego de un córner enviado por Neymar que encontró al defensor muy solo para definir.

Argentina controló el trámite en la primera etapa sin ser profundo, tuvo chances para convertir en el primer cuarto de hora de la segunda y, luego de no haberlas aprovechado, terminó siendo superado ante un adversario que está más armado.

En el partido cien disputado entre ambos, Brasil inclinó la balanza en el historial al quedar con 38 victorias, 37 derrotas y 25 empates.

Argentina fue prolija y no pasó sobresaltos

En la primera etapa, Argentina apostó a estar ordenada, sin pasar sobresaltos, y a excepción de una jugada aislada que casi termina en gol de Miranda, lo logró con creces.

Consciente que enfrentaba a un rival poblado de estrellas, que sólo tuvo la baja de Marcelo por lesión, el equipo de Lionel Scaloni ajustó mucho las marcas y no permitió que Brasil tuviera sociedades, por lo que dependió mucho de Neymar, muy bien controlado por Renzo Saravia, uno de los puntos altos.

En la mitad de cancha, Battaglia y Paredes hicieron un partido más lento, de tenencia y eso generó que el equipo no quedara mal parado, aunque tuvo un costo en ofensiva ya que Mauro Icardi por momentos estuvo bastante solo y mucho de espaldas al arco.

Con este escenario, Argentina tuvo dos ocasiones para marcar: un tiro cruzado de Lo Celso luego de un buen centro de Tagliafico se fue apenas desviado y un tiro libre de Paulo Dybala que "besó" un palo.En cambio, Brasil contó con la más clara luego de un centro de Casemiro que definió Miranda y que Nicolás Otamendi sacó, de cabeza, en la línea.


Arrancó mejor Argentina, pero terminó pagando el sufrimiento

En los primeros quince minutos del complemento, el partido se rompió un poco a partir de que Argentina tuvo dominio del balón y un cambio de ritmo que le hizo ser más punzante en ofensiva, aunque las chances de Icardi y un tiro desde lejos de Paredes no terminaron en gol.

Como durante casi todo el juego, Brasil dependió mucho de Neymar y recién a los 23 pudo ganarle a Saravia y generar una ocasión neta: luego de un desborde suyo, metió un centro que Richarlison, con todo el arco de disposición, terminó enviando afuera.

En los últimos minutos de juego, y con bastantes cambios de cada lado, el equipo dirigido por Tité manejó el balón y se posó en campo adversario.Incluso, Neymar abandonó su posición de extremo por izquierda y, parado por el centro, no tuvo una marca fija y eso le permitió generar un mayor volumen de juego.

El final encontró a Brasil dejando una mejor imagen y, aún sin tener un gran juego asociado, terminó volcando el juego sobre el área argentina.

Así las cosas, tuvo tres chances más que no terminaron bien porque Romero tuvo una buena tapada ante un tiro de Arthur, un remate de Casemiro se fue apenas desviado y porque el ingresado Richarlison no definió bien.

Cuando parecía que el ganador se definiría en los penales, un córner de Neymar terminó en gol: Otamendi perdió la marca de Miranda, Romero tardó en salir y el defensor terminó anticipándolo de cabeza.

Síntesis:

Argentina 0 


Sergio Romero; Renzo Saravia, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes, Rodrigo Battaglia, Giovani Lo Celso; Paulo Dybala, Mauro Icardi y Ángel Correa. DT: Lionel Scaloni.

Brasil 1 

Alisson; Danilo, Marquinhos, Miranda, Filipe Luís; Casemiro; Arthur, Casemiro; Philippe Coutinho, Neymar; Gabriel Jesus y Firmino. DT: Tite.

Gol en el segundo tiempo: 47m Miranda (B).

Cambios en el segundo tiempo: 7m Fabinho por Danilo (B), 12m Lautaro Martínez por Dybala (A), 19m Richarlison por Gabriel Jesus (B), 21m Roberto Pereyra por Correa (A), 27m Eduardo Salvio por Lo Celso (A), 36m Marcos Acuña por Tagliafico (A), 42m Giovanni Simeone por Icardi (A).

Estadio: King Abdullah Sports City (Arabia Saudita).

Árbitro: Felix Brych (Alemania).





lunes, 15 de octubre de 2018

Entre pentecostales y corruptos… @dealgunamanera...

Entre pentecostales y corruptos…

Jair Bolsonaro.

Para que exista un Bolsonaro, tiene que haber millones de ciudadanos que ya no suscriben un pacto que los obligue.

© Escrito por Beatriz Sarlo el domingo 14/10/2018 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los resultados de la elección presidencial de Brasil indican un triunfo de Bolsonaro, tan amplio como para justificar su bravata de que el 28 de octubre, día de la segunda vuelta, estará festejando en la playa. Aquellos que venimos de una tradición laica aprendimos, una vez más, la lección sobre los pentecostales, cuyo peso en Brasil se trasladó a la cantidad de representantes en el Congreso, donde antes de la última elección eran más de setenta. Hace tres décadas ya se había fundado en Brasil una Asociación de Evangélicos. Pero los pentecostales y evangélicos no son la causa. Se necesita una perspectiva inversa para averiguar qué les da poder a Bolsonaro y a los pentecostales. Ambos expresan sentimientos colectivos sobre la política.

Cuando, en 1992, el sociólogo británico David Lehmann me contó sus investigaciones sobre los pentecostales en Brasil, para mí eran todavía una novedad. Lehmann debió persuadirme de su importancia. Pocos años después, Pablo Semán investigó a los pentecostales y otras formas de religión popular en Argentina. Hizo trabajo de campo en las villas y describió el crecimiento local del pentecostalismo "por la capacidad que tiene para movilizar y combinar los preexistentes supuestos culturales de grupos afectados por diversas formas de pobreza".

La cultura y la cultura política, que hemos considerado occidental con sus coloridos clivajes regionales, hacen crisis frente a las iglesias evangélicas. ¿Por qué fue Bolsonaro el candidato del capitalismo liberal recalcitrante y, también, de los pobres que llenan los templos pentecostales? En un escenario nuevo, el fundamentalismo religioso es una influencia cercana, barrial, asistencial, consoladora, bien diferente de los avatares contemporáneos de la política, que deja en el abandono a las masas que, en otras circunstancias, pudo dirigir. Los pentecostales crecen en comunidades heridas y desdichadas, aunque no solo allí. Su victoria es una consecuencia, no simplemente una causa.

Twitter. 

Como Trump, Bolsonaro desplegó su campaña en Twitter, una plataforma que distribuye la ilusión de pertenencia. Quizá solo un concierto de rock o una gran final de fútbol mantengan todavía la capacidad de forjar un vínculo intenso y vivido. Pero, más allá de esos acontecimientos del show-business o del deporte, la unión por simpatía y los afectos comunitarios se desvanecen en el pasado. En estas condiciones, los políticos, Trump o Macri, Bolsonaro o Cristina Kirchner, usan Twitter para instalar, una vez más, la sensación de pertenencia colectiva a algo, sea lo que fuere. Además, Twitter corre con la ventaja de que no pide lealtades profundas ni permanentes, sino compromisos de corta duración: exactamente lo que las sociedades contemporáneas ofrecen a quienes viven en su inmenso reducto de lealtades débiles y reacciones extremas pero volátiles.

Sin duda, Twitter reparte noticias falsas porque no se rige por los principios de verdad o mentira, sino por los más subjetivos de creencia o desconfianza. En un mundo veloz, su mayor cualidad proviene de la brevedad y la simplicidad intelectual de los mensajes. Miguel Lago afirmó que Brasil es el primer país que entra en la “hiperhistoria”, un tiempo en que ya no se distingue entre realidad y virtualidad. Bolsonaro, con su estilo corto y de impacto, es “prácticamente un youtuber”(piaui.folha.uol.com.br/extremo-centro-x-extrema-direita/). Leer una página de diario es una aventura compleja, hoy reemplazada por el shock.

Bolsonaro está dotado para el shock por una naturaleza que fue perfeccionada por la ideología. Lo que piensa se adhiere, palabra por palabra, a un sentido común que, hasta hace poco, habríamos llamado arcaico o reaccionario. No domesticada por lo que se considera políticamente correcto, su “sinceridad” nace del hartazgo de los sermones bien pensantes. Tal padre no quiere tener un hijo homosexual; tal hombre blanco no quiere que su hija se case con un negro. Así de sencillo. Trump adivinó que sus votantes sentían lo mismo que él ante los progresos del igualitarismo. Bolsonaro detectó algo parecido en Brasil.

Como Trump y otros casos, Bolsonaro se aprovecha de los votantes hartos de la política y los políticos. Ese no es su problema, sino el nuestro.

La corrupción. 

El elemento novedoso y decisivo es la corrupción. Una estudiante pobre y negra describió un significativo cambio: después del escándalo del Lava Jato, sus padres no votaron al PT, como lo habían hecho hasta entonces, “porque ellos son de una época cuando los políticos no iban presos, y, desde que empezaron a ir a la cárcel, se decepcionaron por completo” (piaui.folha.uol.com.br/arrastao-da-direita-redefine-o-pais). 

Bolsonaro no acusa solamente a Lula de corrupto. Sus posiciones describen de ese modo a toda la política. En esto coincide con un sentido común que también conocemos en Argentina: “todos los políticos llegan para llenarse”. Sin embargo, que el alejamiento de la política tome como argumento la corrupción, no impide que ese argumento exprese de verdad una época en que los gobiernos populistas, incluso los de carácter progresista como el de Lula, declinaron dar una batalla por la decencia y, que, para gobernar, compraron voluntades y establecieron alianzas en un complejo sistema de partidos como el brasileño. Después de años, enfrentaron el hecho de que los propios compañeros se habían hundido en ese sistema de tolerancia. No se trataría de sobresueldos, que se discutieron en España y de los que allá se acusó al Partido Popular, sino de coimas. Si hay sentencias apoyadas en las pruebas que se han mostrado, se trata de enriquecimiento privado y per cápita de los políticos.

Por su parte, los intelectuales del kirchnerismo, reunidos en Carta Abierta, han elegido un camino fácil. Podrían haber razonado que sus dirigentes necesitaban el dinero para hacer una política que, sin tales recursos, sería impracticable. Desecharon ese camino exculpatorio, difícil, pero posible. No hablan de lo que se llama financiamiento ilegal de la política. Simplemente, niegan todo acto de corrupción que embarre los costosos atuendos y mansiones de quienes gobernaron entre 2003 y 2015.

Convengamos que, como salida, es la menos inteligente. Les será difícil demostrar que las pruebas, en cada una de las causas, son falsas. Y que todos los juicios a la corrupción se ocupan, como afirma Carta Abierta 26, de “oscuros eventos de ilicitud que se dan por anticipadamente acontecidos en el seno de los gobiernos kirchneristas, sin más recursos probatorios que los tan asiduamente llamados relatos. ¿La penumbra jurídica y el parloteo comunicacional no constituyen una realidad ultraficcional…?” No es una buena defensa de la inocencia de CFK ante las acusaciones que comparte con De Vido, mano derecha de su esposo, Néstor Kirchner.

Y mejor no atribuir todo a una conspiración de la derecha dirigida únicamente contra los progresistas, ya que el miércoles pasado llegó la noticia de que, en Perú fue detenida Keiko Fujimori, bajo cargos penales similares a los de su padre, presidente durante diez años. Hasta el momento, ambos son acusados de corrupción, no de ser populistas-distribucionistas-antiimperialistas.


Bolsonaro descubrió que ese tipo de defensa más que mejorar la situación del acusado la empeora, porque se combina con el talante antipolítico de los votantes a los que convoca. Para que exista un Bolsonaro, tiene que haber millones de ciudadanos que ya no suscriben un pacto que los obligue. Hace más de una década, en La política después de los partidos, escribió Isidoro Cheresky"La actual adhesión al líder es más directa y menos comprometida. Se expresa como opinión o como voto, pero no requiere participación". Bolsonaro no pide militancia ni compromiso de larga duración. Le parece estupendo que sus votantes estén hartos de la política y los políticos. Ese no es su problema. Esa es justamente su inapreciable ventaja. Por eso, el problema es nuestro.


(Fuente: www.perfil.com). El periodismo profesional es costoso y por eso debemos defender nuestra propiedad intelectual. Robar nuestro contenido es un delito, para compartir nuestras notas por favor utilizar los botones de "share" o directamente comparta la URL. Por cualquier duda por favor escribir a: perfilcom@perfil.com