domingo, 18 de diciembre de 2016

Copa Argentina 2016. ¡¡¡River Plate Campeón!!!... @dealgunamanera...

River dio vuelta una final para el infarto y es campeón… 


En Córdoba, el Millonario venció 4-3 al Canalla, se consagró campeón y clasificó a la próxima Copa Libertadores. Musto y Ruben, en dos ocasiones, habían puesto en ventaja a los rosarinos; mientras que Alonso y Alario, con un triplete, le dieron el título a los de Núñez.


Los dos equipos se mostraron agresivos en un comienzo de alta intensidad, en un campo de juego cuyas condiciones no estaban a la altura de la definición.

En este contexto, River no perdió la lucidez con la pelota en los pies, mientras que a Central lo desbordaba su propia enjundia.

Esto provocó desorden y a los 8 deparó un penal a favor del cuadro de Núñez: Andrés D’Alessandro buscó en las alturas la cabeza de Alario, quien la bajó para Ignacio Fernández y Musto lo derribó antes de que pudiera patear, de cara al gol.

Alario se hizo cargo del tiro castigo y definió al mediomientras Sebastián Sosa se volcaba hacia la izquierda, a los 10.

El gol tempranero pudo haber sido una ventaja fundamental, pero Central se valió de un error del joven arquero Augusto Batalla y de una mano de Musto que fue inadvertida por la terna arbitral.

Tras un córner servido por Walter Montoya y un rechazo de Alario, Víctor Salazar volvió a meter en el área una pelota que Musto le ganó a Batalla para convertir frente al arco desnudo, a los 25.

El envión anímico fue importante para Central y cuatro minutos más tarde Montoya encabezó un contragolpe, la abrió a la izquierda para Jonás Aguirre y este tiró el centro que Ruben capitalizó ganándole la posición a Luis Olivera para dar vuelta el tanteador.

Las emociones no daban respiro, las revoluciones seguían a mil, a los 37 Jorge Moreira buscó con un pase rasante a Alario, quien fue sujetado por Dylan Gissi en zona de penalización, y el árbitro Patricio Loustau sancionó un nuevo penal.

Alario volvió a ser el pateador designado y no defraudó, porque engañó al arquero con el cuerpo, provocó que se arrojara hacia el mismo lado y la metió contra el palo derecho.

El desarrollo del segundo tiempo fue en principio más lento, aunque los dos equipos seguían intentando jugar, ya más tranquilos.

Giovani Lo Celso empezó por derecha una buena jugada colectiva que Aguirre culminó por izquierda con un tibio remate cruzado, aunque el balón escapó al control de Batalla y otra vez apareció Ruben en el momento y lugar justos para convertir, a los 18.

A esa altura, parecía un tanto decisivo, pero a los 26, el paraguayo Moreira se valió de un lateral en ataque para volver a meterla al área, el ingresado uruguayo Alonso habilitó de cabeza a Alario y el artillero se llenó la boca de gol una vez más.

Y tres minutos después, cuando pesaba el cansancio y el desconcierto, se hizo valer el otro cambio de Gallardo.

Rodrigo Mora mandó un gran centro desde la derecha, Alario asistió y Alonso dio vuelta el marcador definitivamente a los 29, para desatar la euforia y el festejo de la multitud Millonaria que copó el Mario Kempes.

Fuente: DyN


Síntesis

River 4

Augusto Batalla, Jorge Moreira, Jonatan Maidana, Martínez Quarta, Luis Olivera, A. D’ Alessandro, I. Fernández, L. Ponzio, Gonzalo Martínez, Sebastián Driussi, L. Alario, DT: M. Gallardo.

Rosario Central 3

Sebastián Sosa, Victor Salazar, Dylan Gissi, Marco Torsiglieri, Jonás Aguirre, Walter Montoya, Damián Musto, J. L. Fernández, Giovani Lo Celso, Teo Gutiérrez, Marco Ruben, DT: E. Coudet.

Goles: PT, 10m Alario (RP), de penal, 25m Musto (RC), 29m Ruben (RC) y 39m Alario (RP), de penal. ST, 18m Ruben (RC), 26m Alario (RP) y 29m Alonso (RP).

Cambios: ST, 25m Iván Alonso por D’Alessandro y Rodrigo Mora por Martínez (RP), 30m W. Camacho por Fernández y Germán Herrera por Lo Celso (RP),

Amonestados: D’Alessandro, Olivera, Maidana (RP), Gissi, Musto, Montoya y Torsiglieri (RC).

Expulsado: ST, 38m Ruben (RC).

Estadio: Mario Alberto Kempes.

Campo de juego: muy malo.

Espectadores: 52 mil. 

Árbitro: Patricio Loustau. 





Impuesto a las Ganancias. Errores que tienen precio… @dealgunamanera...

Errores que tienen precio… 

Una impericia doble del Gobierno lo obliga una vez más a recurrir a ayudas que nunca son del todo gratis.

Fue una de las semanas más difíciles que vivió el Gobierno en este primer año de gestión. En la cima del poder, el Presidente tomó conciencia de lo que hubiera significado la aprobación por parte del Senado del proyecto de modificación del mínimo no imponible a los sueldos. Lo que estaba en juego era la gobernabilidad. Poner freno a una inercia que ponía tanto al gobierno nacional como a los gobiernos provinciales sobre un Titanic rumbo a su iceberg requirió una tarea laboriosa de parte de funcionarios claves y de referentes tanto de la oposición como de la dirigencia sindical. “Llegás tarde pero igual te voy a ayudar”, le dijo Hugo Moyano a Mauricio Macri en el encuentro a solas que tuvieron en la mañana del miércoles en Olivos.

El proyecto oficialista era amarrete con los mínimos no imponibles. El Gobierno cometió dos errores políticos: mandarlo al Congreso sin cerciorarse sobre la viabilidad de lograr su aprobación en un ámbito en el cual es minoría; y negarse a cualquier negociación. “La soberbia del poder es así”, reconoce una voz desde la cercanía de Macri. 

El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, fue otro de los hombres que jugaron un rol de importancia en esta trama. Nadie encuentra una explicación lógica acerca de por qué el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, no le asignó un protagonismo mayor, por los números que aportó en la tensa reunión que mantuvo con los senadores de la Comisión de Presupuesto, en la que el dominio del Frente para la Victoria (FpV) es contundente. De igual importancia fue el encuentro que Abad mantuvo con la CGT.

Cuando los gobernadores supieron lo que les iba a costar la aventura que representaba el proyecto fogoneado por Massa y Kicillof, tomaron conciencia del perjuicio que representaría para sus administraciones. De ahí devino la importancia de la autoconvocatoria de nueve mandatarios provinciales que presionaron para frenar el proyecto que venía de la Cámara de Diputados. Ya antes, la insólita fe de erratas presentada por el inefable ex ministro de Economía de CFK, mediante la cual reconoció que sus cálculos se habían equivocado en $40 mil millones, había encendido las luces de alarma tanto en el FpV como en el Frente Renovador.

El jefe del bloque de senadores del FpV, Miguel Pichetto, fue otro de los protagonistas decisivos de esta historia que le dio oxígeno al Gobierno. No le fue fácil. Debió lidiar con la impericia del oficialismo, por un lado, y con las intrigas internas, por el otro. En esas arenas estuvo la influencia de Cristina Fernández de Kirchner, embarcada como fogonera de cualquier iniciativa que represente un obstáculo para la gestión de Macri.

Diálogo. La negociación está abierta. Se está discutiendo con el objetivo de acercar posiciones entre el Gobierno y la CGT, cuyo papel es clave. Hay dos restricciones muy fuertes: la primera es la disponibilidad de recursos, aspecto sobre el cual desde el Poder Ejecutivo ha bajado una orden muy fuerte: no se puede seguir aumentando el déficit fiscal. La segunda es que este proyecto tiene un conjunto de impuestos que atacan gravemente la inversión.

Esto ha sido el producto de una mezcla de picardía con perversidad. En lo que pretendió ser una muestra de astucia, Kicillof vio la oportunidad de meterle un toque de perversidad al proyecto y buscó afectar tanto el blanqueo como el proceso de inversión. En eso, el Presidente ha tomado la decisión de no ceder; no quiere que haya más impuestos, y mucho menos impuestos que puedan complicar las inversiones. En el Frente Renovador hay quienes hacen otra cuenta: piensan que gravando las exportaciones agrícolas con un 10% –por única vez– estaría la plata para hacer frente a los costos fiscales del proyecto aprobado en la Cámara baja.  Algunos gobernadores han sido razonables, además de porque no necesitan perder más plata, es porque necesitan mucho la inversión. Después de Jujuy, La Rioja tiene proyectos importantes de energía solar, por ejemplo.

“Queremos algo consensuado pero con estas restricciones. El impuesto sobre el juego lo aceptamos, ahí hubo una mano sucia que se metió”, explica un legislador del riñón de Cambiemos.

La CGT es otro de los estamentos en los que todo este proceso viene dejando secuelas. Hay en ese universo dos protagonistas claves: Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Las aguas están revueltas por allí. Una muestra es el paro del transporte de mañana lunes. “Más allá del rol que hayan podido jugar Barrionuevo y Moyano, queremos dejar en claro que el estado de asamblea dictado para el lunes por los gremios del transporte es una medida fortísima”, señala una voz relevante del sindicalismo que reconoce que hubo impericia de la parte del triunvirato cegetista ligada al massismo, y agrega: “Nosotros queremos una ley votada antes de fin de año. Pero la pata del Frente Renovador terminó mareada por los vaivenes políticos. Aceleraron al principio y luego terminaron cediendo para capitular en las reuniones con el oficialismo. Hay malestar con ellos en esta parte de la CGT. Por eso no vamos a ceder en la medida del lunes que, en la práctica, implicará un parate casi total”.

La Argentina exhibe datos que la dirigencia política en general desatiende. Cuesta entender que no se hayan dado cuenta de que lo que está faltando es una reforma tributaria integral, sensata y realista. Cuesta entender que no hayan comprendido que, sin esa reforma, las dificultades acecharán a cada nuevo gobierno, que lo que hoy es malo para el oficialismo de turno lo será también para el del turno siguiente. Es lo que expresa con total claridad e indubitable contundencia el “teorema de Baglini”, que parece que nadie ha aprendido. Consecuencia de ese entendimiento es esta falencia estructural de la Argentina que, además de perjudicar la gestión de cualquier gobierno, afecta a la ciudadanía. 

“No hace falta un gobierno perfecto; hace falta uno que sea práctico” (Aristóteles).

Producción periodística: Santiago Serra. 



sábado, 17 de diciembre de 2016

Huracán 1 vs. Talleres de Córdoba 0... @dealgunamanera...

Huracán cerró el año con una victoria ante Talleres…


Huracán venció esta noche por uno a cero a Talleres de Córdoba en el estadio Tomás Adolfo Ducó por la décimo cuarta fecha del torneo de Primera División.

© Escrito por Rodrigo da Silva el viernes 16/12/2016 y publicado por el Departamento de Prensa del Club Atlético Huracán. Fotos: Daniel Méndez.

Cuando el presente futbolístico no es el mejor, a veces sólo se puede mirar hacia adelante. Salir y empujar hacia adelante. Ese camino comenzó hoy. La arenga en la manga duró más de lo normal, se escuchó un grito unísono, un grito de guerra, un grito de resurrección.

Ese mismo grito desaforado que llegaba desde la tribuna, lleno de enojo y decepción por la escasa cantidad de puntos también ayudó a despertar. El rival, aunque se presentó con el melancólico recuerdo de Frank Darío Kudelka y aquellos tiempos, intentaría prolongar su buena racha y por ende, estirar el mal momento del Globo.

La primera etapa fue pareja aunque Huracán mereció más. Llegó por los costados, encontró juego en los pies de Daniel Montenegro y se apoyó en el hambre y la juventud de Javier Iritier, quién demostró nuevamente no sólo estar dotado de habilidad en muchas facetas sino que también exhibió el mismo carácter y personalidad que lo llevó a agarrar la pelota en aquel penal fallido.

En el segundo tiempo, el Globo encontró desde el banco de suplentes frescura, nuevas ideas e individualidades que ayudaron a romper el esquema cordobés. Diego Mendoza renovó el frente de ataque y además de aguantar la pelota, generó espacios para sus compañeros.

Mariano González apareció para darle contensión y más orden a la gestación de juego. Finalmente, Lucas Chacana le dió el gol. Cuando faltaban menos de ocho minutos para el final del encuentro y los de Parque Patricios iban en busca de la diferencia en el marcador, desde un tiro libre por derecha una serie de cabezazos y un mal despeje le dieron la posibilidad al tucumano de veintitrés años de rematar de volea una pelota que llovía desde el cielo dentro del área y que se incrustó en el fondo de la red.

Huracán 1 

Matías Giordano, Carlos Araujo, Federico Mancinelli, Martín Nervo,  Luca Sosa, Mauro Bogado, Daniel Montenegro, Javier Iritier, Alejandro Romero Gamarra, Patricio Toranzo, Germán Lesman. DT: Néstor Apuzzo

Talleres de Córdoba 0 

Guido Herrera; Leonardo Godoy, Carlos Quintana, Juan Cruz Komar e Ian Escobar; Leonardo Gil, Pablo Guiñazú y Emanuel Reynoso; Sebastián Palacios, Carlos Muñoz y Aldo Araujo. DT: Frank Kudelka.

Gol en el segundo tiempo: 36m Chacana (H).

Cambios en el segundo tiempo: 13m Mendoza por Montenegro (H), 22m Giménez por Reynoso (T) y Mariano González por Toranzo (H), 27m Ramis por Araujo (T), 32m Lucas Chacana por Lesman (H), 35m Klusener por Muñoz Rojas (T).

Arbitro: Federico Beligoy.









 




jueves, 15 de diciembre de 2016

El balance que nadie hizo (y que a nadie importa)… @dealgunamanera...

El balance que nadie hizo (y que a nadie importa)…


Ahora que el gobierno nacional entendió que con buena onda y alegría se puede animar un cumpleaños pero que a los políticos les gusta más otro tipo de partuza, es más sencillo de realizar el balance del primer año de gestión de Mauricio Macri al frente de la presidencia argentina.

© Escrito en el Blog Relato del Presente de Nicolás Lucca el miércoles 14/12/2016 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Que sea sencillo no quiere decir que alguien tenga ganas de hacerlo: no es el laburo lo que cuesta, sino el hecho de tener que reconocer que son poquitos los colegas que han mantenido el decoro y la altura periodística a lo largo del año. El resto, reemplazó a los encuestadores en el fino arte de hablar sin saber, sin prepararse, sin entender y, de manera principal, sin reconocer errores. De más está decir que hay contadas excepciones en este grupo también: los que rosquearon a cuatro manos.

El principal escollo periodístico superado tras la salida del kirchnerismo fue el acceso a los funcionarios. La necesaria renovación de los medios quedó para otra oportunidad en buena parte gracias a que, nuevamente, la vieja escuela tuvo habilitada su histórica metodología laboral: levantar el teléfono, golpear una puerta, tomar un café. Los que tuvimos que adaptarnos a ejercer el periodismo sin nadie que te atienda el teléfono sin mandarte a la puta que te parió, no vemos nada que revolucione el laburo más allá de la cuestión humana.

De un modo que los psicólogos no se han animado a abordar, todavía abunda el análisis político de lo que sucede en la segunda mitad de la segunda década del siglo XXI con parámetros ideológicos del milenio pasado. Son los que siguen hablando de izquierdas, derechas, neoliberalismo, conservadurismo y demás conceptos en un país en el que siempre se hace lo que pinta y las ideologías son la marca impresa en el envoltorio.

Para qué analizar por qué la lucha contra la corrupción interna la realiza mucho mejor una diputada en sus ratos libres que la oficina destinada a tales fines si es más fácil culpar al cuco. Muchos explican la corrupción de un gobierno progre como un aprovechamiento de una ideología noble; de igual modo, también creen que la corrupción de un gobierno no progre es innata a la derecha.

Desde Europa –ese continente donde la democracia llegó un siglo después que en América pero al que buscamos siempre como ejemplo– siempre bajó la idea de que el populismo es sinónimo de derecha. Durante el kirchnerismo colapsaron las neuronas al ver un discurso de izquierda con un accionar social fascistoide, un enriquecimiento obsceno para una casta exclusivísima y terminaron dando por sentado que se trató de un desvío ideológico. Ante este dilema, se morían de ganas de tener un tipo que encarne todo lo que ellos ven como lo malo del mundo: alguien que tiene plata mediante ese sistema tan abstracto que consiste en capitalizar el dinero.

Podemos acusar a los del gobierno de pelotudo emocional, de boludos alegres, de inocentes políticos, de faltos de timing –no vean el video de Pato Bullrich haciendo trencito en el ministerio de Seguridad, repito: no lo vean– y de fanáticos de Osho, pero de ahí a dibujar conceptos populistas sólo porque cumplieron con un punto del manual del enemigo, es como mucho. El populismo se nutre del nacionalismo, la magnificencia, el fundacionalismo y la retórica. Afirmar que es populista un gobierno al que se le tiene que rogar que deje de abrazar a los cactus, es reducir el problema a su mínima expresión.

Podría decirse que los primeros beneficiados directos de la gestión Cambiemos son los fabricantes de camisas celestes, no así los que se dedican a elaborar corbatas o sacos. El problema de la falta de corbata es que muchas veces terminan haciendo esperpentos que nadie en su sano juicio llega a comprender. Es el síndrome Kicillof: como el pelo de Sansón pero alojado en ese retazo de seda que cubre los botones de la camisa y cierra el cuello.

Ya que hablamos de Kichi: he visto sujetos prometer desde la oposición cosas que no pueden cumplir desde el poder, pero lo que never in the puta life había visto es a un banana exigir desde la oposición cosas de las que se cagó de risa desde el poder, y encima pifiarle en los números. Es la famosa diferencia entre culpa y dolo del derecho penal. En el caso de la culpa, el hecho ocurre por negligencia o imprudencia. No sabían, boquearon, pensaron que podían y no pudieron, etcétera. Ahora, levantar la bandera luego de haber sido capo de la Anses y jefe de gabinete –como en el caso del compañero Sergio Tomás–, o de haber sido ministro de Economía –tovarich Axel–, sólo es posible de analizar desde el cinismo o la psiquiatría.

Básicamente, la cámara de diputados es una colección de pacientes psiquiátricos –recomiendo buscar algún video al azar de Sandra Mendoza, cualquiera sirve– y golpes de suerte. Y mientras sigamos con este sistema político, veremos muchos golpes de suerte: nadie sabe a quién está metiendo en el Congreso más allá del primer y segundo nombre de una lista electoral. 

Tal es el caso de María Teresa García, diputada por la provincia de Buenos Aires destacada por haber presentado el proyecto de declaración de interés general de un evento en Córdoba, o por haber repudiado la salida de Argentina de un canal venezolano. En sintonía con García viene su compañero provincial Leonardo Grosso, que si no tienen idea de quién es, obedece a que ocupó el puesto número 13 de la lista de candidatos a diputados en las últimas elecciones.

Su labor parlamentaria está plagada de declaraciones de preocupación por Dilma Rousseff, Hebe de Bonafini y una muestra de respeto por las instituciones republicanas cuando pidió que se declare de interés parlamentario una sentencia judicial que aún no se había dictado. Lo bueno es que estos analfabestias pasan desapercibidos gracias al mérito de grandes luminarias como Facundo Moyano, quien no tiene problemas en afirmar que un veto presidencial es un atentado institucional cuando, casualmente, es una facultad institucional facilitada por la Constitución Nacional. Imaginemos los que podemos esperar de quienes no tenemos la más puta idea de quiénes son.

Causa gracia verlos serios ante las cámaras de tevé, con cara mezcla de tristes y enojados con la vida, cuando unos minutos atrás los vimos cagarse de risa, abrazados en el recinto. ¿Cómo creerles que lo que hicieron fue por nosotros y no por berrinche de malcriado que se quedó sin juguete o por interés hiperpersonalísimo en la previa del año electoral?

Unos días después zanjaron la duda: afirmaron que “sólo es posible frenar” la modificación si el Gobierno arma una mesa de diálogo que incluya a la oposición y a los sindicatos. No les importan ni los trabajadores, ni el bolsillo de “lajente”, sólo querían sentarse cerca del calor del poder. Se ve que el café no tiene el mismo gusto fuera de la Rosada o que Boudou no dejó ni los sobrecitos de edulcorante en su paso por el Congreso.

No podemos pretender otra cosa de la inmensa mayoría de nuestra clase política. Si algo no cambió en la historia de occidente es a qué llamamos ciudadano: el individuo que se alza más allá de sus particularidades y se vuelve capaz de privilegiar –o al menos tolerar– el interés común de una sociedad. Antiguamente se educaba al individuo para que salga de su mundo y vea la constelación de particularidades que conforman el universo que lo rodea.

Los antiguos griegos, padres extraños de eso que impunemente aún llamamos democracia, enseñaban a argumentar, pero no para ganar por placer, sino para aproximarse a la verdad. Por contraposición, consideraban que no contaba con educación quien se comportaba de manera caprichosa y que sólo buscaba su bien propio. Ya que tanto hablamos de democracia, podríamos comenzar por dimensionar cuántos de nuestros representantes están a la altura de las circunstancias si siquiera nos animamos a afirmar que califican para ser ciudadanos.

En medio de ese peregrinaje al edén de la normalidad encarado por el Gobierno padecemos las muestras más visibles del gradualismo. Podríamos haber llegado extenuados, reventados, aunque rápido, pero optamos por un gradualismo tibio que no quedó bien con nadie: los principales beneficiados por el mantenimiento de políticas asistencialistas son los mismos que quieren empalarlos en la Plaza de Mayo. En la meta de cruzar el desierto en 40 días y que el Gobierno tuviera casi dos años de relax hasta las elecciones, nos tocó la interpretación antigua del evangelio y le estamos pegando a la caminata por cuarenta años con una lata de sardinas para calmar la sed.

El escollo del hipergradualismo es que si la temperatura baja de 40 grados a 38, voy a seguir chivando como Máximo en un gimnasio. O en tribunales. No pretendo que bajemos a 5 grados bajo cero y nos caguemos muriendo de una neumonía fiscal, pero algún punto medio tiene que haber para sentir algo de fresco.

Massa aprovechó el boleo de Ganancias para reposicionarse dentro de lo que él quiere: liderar a la oposición. Vio la oportunidad y la aprovechó. Luego le mandó una cartita abierta a Mauri pidiéndole de sentarse a dialogar, explicándole que le pegó por su culpa, que no quiso lastimarlo pero que lo obligó. Mientras el diputado está a un paso de colgar un pasacalles sobre Balcarce 50, hay que reconocer que el caso es imbatible: nadie quiere pagar ese mecanismo utilizado para empernar hasta la médula al que no tiene cómo evadir –no porque no lo desee, sino porque está en blanco– mientras nota que el déficit fiscal son los padres: 30 mil millones de pesos destinados a “tener las fiestas en paz” calmando a quienes ahora quieren más. Si hubieran utilizado la mitad de ese dinero para levantar a las familias que duermen en las calles, son gobierno hasta el 2550, o hasta que Cristina deje de pasear por Comodoro Py, lo que ocurra primero.

Sin embargo, el karma político de ganancias que tanto le jugó a favor al kirchnerismo hoy no tiene por qué funcionar de otro modo: vivimos en un país tan pobre que, con los salarios actuales, el margen de afectados es una porción que no mueve el amperímetro electoral. Por si fuera poco, lejos de unificar, Massa terminó por trasladar la grieta al corazón del peronismo, que a esta altura tendría que agradecer la existencia de la izquierda para no quedar cómo el partido récord en atomización: los gobernadores se calentaron para la mierda con el proyecto opositor, con la única excepción de Mario Das Neves. Por un lado quedó la mayoría del sindicalismo junto a los legisladores, por el otro los mandatarios provinciales. Los que ya tienen el Poder vs. los Wannabe.

El macrismo debería agradecer que Massa se mandó la voltereta aglutinadora de un mega Frente PJ –Frente Para Joder– y aprender de una vez por todas lo que le vienen marcando desde hace exactamente 366 días: que necesitan basar sus acciones más en la triste realidad y menos en Claudio María Domínguez.

En este contexto, podemos imaginar cómo resultará el debate legislativo por la regulación de los alquileres, un tema que afectará a millones de ciudadanos, pero en el que cualquier regulación es peor que el problema: quién en su sano juicio pondrá a alquilar una propiedad si no tiene la garantía jurídica de cobrar lo que desea cobrar.

Lo sorprendente es que, quien no culpó a Massa de traidor, tildó a Macri de inocente o prepotente –todo depende de la firma– por no haber pedido a los gobernadores que sus diputados no dieran quorum, por no haber levantado la sesión extraordinaria o por no haberse sentado a negociar lo que no le interesaba sacar de otra forma. O sea, cuestionan al Poder Ejecutivo que pregona el legalismo que no haya apelado a las trampas de la política vernácula. Redondeando: que la culpa es de Presidencia por haber usado una pollera demasiado corta.

Con este panorama, creer que llegará la lluvia de inversiones alguna vez es como fantasear con los abdominales para el verano mientras calmamos la angustia con una grande de provolone con fainá.

Mercoledí. Lo único que podría pasarse en limpio es que se comprobó que en Argentina sí se puede gobernar desde un escritorio. Desde arriba de un escritorio. Con un palo en la mano y un fajo de billetes en la otra.



Diosdado Cabello a Mauricio Macri: ¡Corbarde!..." @dealgunamanera...

Cabello llamó "cobarde" a Macri y pidió que el embajador recoja sus cosas…


El hombre fuerte del Gobierno de Maduro reaccionó por la situación que atravesó la canciller venezolana en el país.

La escalada diplomática llegó a niveles impensados. Tras el escándalo que protagonizó la canciller venezolana en la Argentina, esta tarde el dirigente chavista, Diosdado Cabello, tildó de cobarde al presidente Mauricio Macri y le pidió al embajador argentino Carlos Cheppi que si tuviera "dignidad" debería "recoger sus cosas" y regresar al país. 

"Lo que le hicieron a Delcy ayer es una agresión contra la mujer, pero es una agresión contra la patria, Venezuela. Si el embajador argentino en Venezuela tuviera un poquito de dignidad o de moral, ya hubiera recogido sus maletas y se va de Venezuela", lanzó Cabello en un acto en Caracas que fue transmitido en su programa Con el mazo dando.

Cabello se mostró ofuscado por el desplante de los cancilleres del Mercosur a la representante diplomática venezolana y afirmó: "¿Qué hicieron los cancilleres? Ni siquiera se presentaron dónde estaba Delcy. Ni siquiera tuvieron la valentía de presentarse, suspendieron la reunión. Pero ahí estaba la mujer venezolana, ahí estaba nuestra patria”. “Por cierto... todo eso lo manda Macri. Todo eso son instrucciones del cobarde de Macri. ¡Cobarde!. Yo no voy a decir esto para que lo hagan, pero a Delcy le dieron un golpe", describió.

Sin invitación, la ministra venezolana se presentó en el país para concurrir a un encuentro de los cancilleres del bloque del Mercado Común del Sur (Mercosur). Rodríguez manifestó que había sido agredida por un policía al buscar ingresar a la Cancillería y por un funcionario en el interior del edificio. 



martes, 13 de diciembre de 2016

Zanella lanzó un nuevo scooter… @dealgunamaenra...

Zanella lanzó un nuevo scooter… 

Se trata del Styler 150 LT. Desde 18.990 pesos, ya está disponible en todos los concesionarios de la marca en el país. 
Zanella anunció el lanzamiento de la Styler 150 LT, que ya está disponible en todos sus concesionarios. Este modelo se incorpora a su línea de scooters, segmento que la compañía lidera con cerca del 50% del mercado.

Concebida bajo el concepto “más espacio, más diseño, más potencia”, la Styler 150 LT es un producto moderno que está especialmente pensado para el uso urbano. Una de sus principales características es el amplio espacio de guardado que ofrece, ya que cuenta con compartimiento bajo asiento de gran capacidad y rack porta objetos trasero, además de un espacio delantero para carga adicional. Asimismo, equipa un rodado de 12”/10”, motorización de considerable  potencia (10 HP), freno de disco delantero y USB.

“Luego de celebrar la fabricación de la moto 2.200.000 en la Argentina, reafirmamos nuestro compromiso de tener el modelo más competitivo de cada categoría”, afirmó el ingeniero Walter Steiner, presidente de Zanella. Y agregó: “La Styler 150 LT ofrece un producto totalmente versátil, destacado por su diseño, potencia y con el mejor precio del mercado”.

Con un importe sugerido al público desde 18.990 pesos (IVA incluido), se encuentra disponible en los colores blanco perla, gris oscuro mate y negro metal en todos los concesionarios Zanella del país.