domingo, 2 de mayo de 2021

Sin rumbo. Un largo camino... @dealgunamaneraok...

Un largo camino… 

Presidente Alberto Fernández. Dibujo: Pablo Temes.

La segunda ola desnuda la precariedad del país. Sistema de salud colapsado y pocas vacunas. 

© Escrito por Nelson Castro el sábado 01/05/2021 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos.

La segunda ola de la pandemia causada por el covid-19 desnuda la precariedad de la Argentina. El sistema de salud aguanta como puede mientras las vacunas siguen en falta. Para esta altura del año se habían prometido cuanto menos más de veinte millones de vacunas. A duras penas, se han conseguido diez millones. La desesperada renegociación por el inóculo abierta con Pfizer demuestra que los pedidos faraónicos que se le atribuían a la empresa farmacéutica –que arrancaban con los glaciares, seguían por la Malvinas, y pasaban por las reservas del Banco Central y llegaban a la soberanía nacional– eran una fantasía más de las tantas que suele acuñar el relato del kirchnerismo. 

 

Lo que sí se sabe es que la compañía que produce la vacuna BNT162B2 –tal su nombre técnico– estuvo dispuesta a otorgarle a la Argentina unos tres millones de dosis. Nada se sabe, en cambio, de la razón por la cual Alberto Fernández no las aceptó. Como ya es conocido, no fue solo Pfizer con la que el Gobierno tuvo una conducta poco comprensible: también se rechazaron las vacunas del programa Covax que distribuye la Organización Mundial de la Salud.

 

En este contexto, tampoco se entiende que recién el jueves la ministra de Salud, Carla Vizzotti, se haya reunido con la encargada de Negocios de los Estados Unidos, MaryKay Carlsson –en los hechos, la embajadora– para destrabar el envío de 900 mil dosis de AstraZeneca que se encuentran en ese país. ¡Qué abundancia de actitudes incomprensibles exhibe el gobierno del Frente de Todos!  

 

En el oficialismo existe por estas horas una mezcla de sensaciones. Por un lado, la incertidumbre por lo que pueda venir y, por el otro, cierto grado de alivio mezclado con triunfalismo luego del anuncio de las nuevas restricciones. ¿Qué es lo que dicen cerca de Alberto Fernández  para justificar este renovado optimismo?

 

“De a poco el Presidente volvió a encontrar el camino. Las medidas anunciadas fueron menos duras de lo esperado en cuanto a nuevas restricciones porque se logró un consenso y un compromiso con todos los actores políticos. Pero fundamentalmente porque hubo resultados”, se escucha decir por los pasillos de la Casa Rosada, desde donde se agrega que  “en estos 15 días aún sin el control de la Ciudad –cosa que resaltaron especialmente– se logró contener la subida de casos. Ahora confiamos en que CABA va a cumplir y va a salir a fiscalizar. De hecho, la reunión de Frederic con Santilli fue excelente”. “Si la Ciudad controla, a la larga ganamos todos”.

 

Hay en ese concepto la idea velada de una rebelión generalizada de las autoridades de la Capital Federal que nunca existió como tal. A eso hay que añadirle la habitual ausencia de autocrítica por lo que ocurre en el Conurbano. Lo que se vive en varias de las localidades de ese territorio indómito es un fenomenal descontrol.

 

En la Provincia aseguran que no hay descontento de parte de Axel Kicillof respecto de la ausencia de medidas más contundentes y que el gobernador sabía que el anuncio no tenía el voltaje de las declaraciones de sus laderos. “Desde el gabinete de provincia de Buenos Aires salieron siempre con los tapones de punta para obligar a la Ciudad a comprometerse. Fue una estrategia conjunta”, dijeron fuentes del gobierno nacional. El propio Kicillof se encargó en la tarde del viernes de ajustar las medidas al molde de su zapato.

 

El jueves por la noche, el Presidente acudió a Ezeiza a recibir en persona las últimas dosis que arribaron de la vacuna china. Semejante acto de populismo se vio agravado por la circulación de un spot publicitario y mensajes coordinados vía Twitter, donde los funcionarios del gobierno nacional utilizaron el hashtag #10MillonesDeVacunas en la red social del pajarito. Una obscenidad que rozó la falta de respeto a los enfermos y víctimas de la pandemia.

 

Entre tanto, la Corte Suprema volvió a postergar su definición en cuanto a la disputa por las clases presenciales. En el Gobierno están convencidos de que el máximo tribunal no tomará una decisión taxativa. “No se va a expedir sobre un tema que tiene que resolver la política o, mejor dicho, creemos que se va a pronunciar en ese sentido”.

 

Con la Ciudad, una herida abierta. AF anunció, casi al final de su mensaje, que enviará al Congreso un proyecto de ley que “me faculte como presidente y que faculte a los gobernadores a tomar restricciones y medidas de cuidado. De este modo estoy ratificando mi vocación de diálogo”. Desde la oposición le respondieron que no le van a conceder facultades extraordinarias para disponer de la libertad de los argentinos o avasallar la autonomía de las provincias o la Ciudad de Buenos Aires. Al ser consultados sobre este punto, desde la Rosada fueron sumamente precisos: “No se avanzará sobre la libertad de ninguna provincia porque los gobernadores tendrán la facultad de administrar las restricciones en función de su semáforo epidemiológico”. ¿Y la Ciudad?  “Dijo gobernadores porque la Ciudad no tiene estatuto de provincia”.

 

Hay en la base de este proyecto una intención velada que, sin embargo, emerge con total claridad: neutralizar a la Justicia en general y a la Corte Suprema en particular. Y eso apunta, políticamente, directamente a Horacio Rodríguez Larreta.

 

En el Gobierno invoca, como fuente de inspiración, a la canciller alemana, Angela Merkel. Esta es una muestra más de la falta de límites del kirchnerismo. Comparar la fortaleza del sistema institucional de Alemania con el de nuestro país es una osadía. Y ni qué hablar de su situación socioeconómica. Si, además, el Presidente tuviera la intención de informarse bien, sabría que el proyecto de Merkel está siendo sometido a una andanada de presentaciones judiciales que lo cuestionan duramente.   


Mientras tanto, el ministro de Economía, Martín Guzmán, quiso echar al subsecretario de Energía, Federico Basualdo, hombre del kirchnerismo duro. La renuncia de Basualdo fue confirmada el viernes por la mañana desde la Casa Rosada, el Ministerio de Economía y la mismísima Secretaría de Energía. Desde entonces, se desató una interna feroz de final abierto. Cristina Fernández de Kirchner manda y Alberto Fernández obedece.

 

Producción periodística: Santiago Serra.






 

 

 

Chacarita Juniors cumple 115 Años... @dealgunamaneraok...

Chacarita Juniors cumple 115 años | La historia de sus 5 (o 6) camisetas y un homenaje. 


Chacarita Juniors con su camiseta tradicional, roja, blanca y negra, el día que goleó a River Plate 4 a 1 y salió campeón Metropolitano 1969.

Este 1º de mayo el club afincado en San Martín celebra su aniversario. Contrariamente a lo que se cree, tuvo más de una camiseta. De la blanca a la tricolor y un mito que se cae. 

© Escrito por Carlos Piro el sábado 01/05/2021 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos.

Chacarita Juniors cumple este 1 de mayo 115 años. Fundado por un grupo de muchachos que formaban parte del “Club Atlético Defensores de Chacarita”, luego desaparecido.

 

Mucho se habla de las camisetas, de defender los colores que identifican al club y de los significados ocultos, de partidos que se ganan con la camiseta, de mufas y de suertes varias. Pero la camiseta y sus colores es quizá el último refugio de identidad de los hinchas.

 

En tiempos donde el marketing y las cábalas parecen más importantes que el talento y los entrenamientos, bien vale un repaso por la historia de la camiseta más linda y original del fútbol argentino, al menos, como la definía Roberto Fontanarrosa, que en su libro “No te vayas campeón”, escribió “Qué linda es la camiseta de Chacarita. Es más, si algún día me hacen uno de esos tontos reportajes llamados “ping-pong”, cuando me pregunten por “una camiseta”, diré: “La de Chacarita”. Es la que más me gusta (…) la de Chacarita tiene, si se quiere, un toque de sofisticación, de ingenio. Y yo creo que ese toque reside en esa línea finita, blanca, que se ha colado entre las rojas y las negras, más anchas y prepotentes. Esa línea delgada y blanca aporta un trazo de distinción, brinda luz, relieve, cierto brillo. Tiene algo de capricho, además, al ser más finita que las otras y marca la diferencia, por otra parte, con las miles de vulgares camisetas a franjas verticales de sólo dos colores.

 

Y lo hace, puntualicemos, en la medida justa, sin complicar la imagen de la divisa funebrera al punto de convertirla en una señal de ajuste televisiva o en un simple código de barras. Y es, por sobre todas las cosas —y a esto quiero llegar, mis amigos—, una camiseta de fútbol, una pura y elocuente camiseta de fútbol

 

 

Pero, ¿de dónde surge la camiseta de “Chaca”? ¿Es cierto eso de que el rojo es por su origen socialista, el blanco por la pureza de los ideales y el negro por un “toque de humor” por el cementerio? No, es un mito, lindo, bien contado, pero falso. No existe ningún documento ni testimonio histórico que lo certifique.

 

Es más, muchas veces se dice que Chacarita Juniors nació “tricolor” en aquel 1 de mayo, pero tampoco es cierto. Según el relato de José Manuel Lema, el alma de la fundación en aquel 1906 en una nota publicada por una revista partidaria del club, “la vestimenta del primer equipo que lució el cuadro estaba formado por una casaca blanca con un escudito con iniciales como bolsillo y fue obsequiado por la hermana del socio Palacios”.


Chacarita Juniors en 1984, con camiseta blanca.

 

Un año después, el 18 de abril de 1907, el diario “La Argentina publicaba, entre otras informaciones, que “El uniforme del club Chacarita Juniors será el siguiente: blusa colorada y blanca a mitades y pantalón blanco”.

 

Más tarde, en el 2 de mayo de 1908, en el diario “El mundo”, se informaba que el club cambiaba su indumentaria. “Los colores que usará el club Chacarita Juniors son los siguientes: camiseta a rayas verdes y blancas y pantalones azul marino. Ruega a sus socios se presenten al field el domingo con el uniforme mencionado”.

 

 

En los diarios de la época no se vuelve a mencionar la camiseta ni los colores del club hasta 1922. Tampoco hay documentos oficiales de aquellos años, y el primero que se conserva, el Acta de Refundación del club, de 1919, no se habla de los colores ni de las camisetas.

 

En el mencionado 1922, ya no se trata de un anuncio oficial, sino de una mención, casi al pasar, el 9 de agosto, en el diario La república. Por el “Campeonato metropolitano”, se enfrentaron Chacarita Juniors y Vida y Acción. “Llevóse a cabo el domingo último este encuentro por el campeonato metropolitano, en el parque Chacabuco, cancha del segundo de los nombrados. El partido fue intersante y pródigo en combinaciones lucidas por ambas partes, pero los blanco y celeste (Vida y acción), se impusieron a los azules (Chacarita Juniors) por el elevado score de 9 a 0”, dice la publicación. 

 

Chacarita Juniors en 1931 con camiseta celeste.

Finalmente, la camiseta que hoy se considera “camiseta tradicional”, la tricolor, la roja y negra, separada por una línea finita blanca, surge en 1924. Según una publicación del sábado 12 de abril, en el diario Última hora, se anucia que “Chacarita cambia de colores. 

 

El club Chacarita Juniors ha comprado en una casa europea once camisetas color negro con rayas delgadas rojas y blancas. Entienden los dirigentes de la popular institución del Norte, que hay varios clubs que usan camisetas color celeste y es por ello que resolvieron cambiar de casaca”.

 

Así, se descartaba la camiseta celeste por considerársela muy común, y se eligió una camiseta distintiva, que fue ejemplo para otros clubes, y que a casi cien años de su creación, mantiene su originalidad y su belleza. Fue a partir de una camiseta que usaba Nicodemo Perticone, uno de los refundadores de club, que se eligieron los colores.

 

 

Cuenta su hijo Miguel, que se trató de una tela que le había regalado a su abuela una señora de origen árabe, con quien habían llegado a la Argentina en el mismo barco. Como se trataba de una tela con demasiados colores como para la moda femenina de aquellos años, doña María Antonia Buzzi decidió hacerle una camiseta a su hijo, para que vaya a jugar con sus amigos. De ahí, se tomaron los colores que le dieron identidad a Chacarita Juniors, ya que a la hora de pensar en un diseño original, Nicolás Caputo, otro de los próceres de la refundación de Chaca, le dijo a su amigo Perticone que tenían que hacer las camisetas con esos colores. Esa camiseta original, estuvo por años en la familia de aquel pionero chacaritense.


Por estos difíciles días de 2021, Chaca volvió a la “celeste”, que había usado en aquellos primeros años de la década del 20, y también en los comienzos del profesionalismo, allá por 1931. Hoy es una “camiseta alternativa, diseñada completamente en celeste y con los tres colores distintivos en línea a uno de los costados. Su uso fue considerado “cábala” por muchos, ya que después de varios años de triunfos escasos, se enhebró una serie de tres victorias con la “celeste”, a la que le atribuyen un extraño poder, que se disolvió completamente al caer por 4 a 0 en la canchita del Deportivo Riestra, en uno de los resultados deportivos más humillantes de su historia. Hasta su director técnico, Cristian Aldirico, que también es hincha de Chacarita, defendió la camiseta tradicional en una conferencia de prensa y desdeñó las "cabalas".

 

 

Los tradicionalistas, los más fanáticos, los que dicen respetar la historia más que las alternativas del marketing y del pensamiento mágico defienden a ultranza la camiseta tricolor. “Con esa le ganamos la final del Campeonato Metropolitano de 1969 a River Plate por 4 a 1 y con esa, bailamos al Bayern Munich en la Copa Joan Gamper”, repiten en la platea o en las redes sociales. No es para menos. Si hasta fue la tricolor la que los hinchas le “prestaron” a los jugadores aquella tarde de 1994 en que nació el “Día del hincha de Chacarita”.

 

El día que Chacarita Juniors se vistió de rosa 


 

Chacarita Juniors en 2020 con camiseta rosa en homenaje al día de la mujer.
 

Una rareza fue ver a Chacarita con la camiseta rosa. Se trató de un homenaje por el día de la mujer. Fue en el partido que le ganó 1 a 0 a San Martín de Tucumán en el norte argentino el 8 de marzo de 2020. Se trató de una camiseta con igual diseño que la tricolor tradicional, pero en tres tonos diferentes de rosa. Si bien se ganó el partido, no se le atribuyó ningún poder mágico y hasta el momento no fue vuelta a utilizar.





martes, 27 de abril de 2021

27 de Abril. Día Mundial del Código Morse... @dealgunamaneraok...

 Día Mundial del Código Morse: ¿Qué es y por qué se celebra hoy?

Con casi 200 años de existencia, el código Morse fue fundamental en las comunicaciones de larga distancia.  

 

Samuel Finley Breese Morse

Con casi 200 años de existencia, el código Morse fue fundamental en las comunicaciones de larga distancia. 

© Publicado el martes 27/04/2021 por el Portal de Noticias Infobae de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos.


El Código Morse es un medio de comunicación basado en la transmisión y recepción de mensajes mediante la emisión de mensajes o rayos de luz. 

 

Está formado por puntos, rayas y espacios, que una vez combinados, forman palabras, números y símbolos.

 

El primer mensaje fue enviado el viernes 24 de mayo de 1844 por el propio inventor, Samuel Morse, y fue considerado un momento histórico para la humanidad. La elección fue una frase corta sacada de la biblia, 

 

“Lo que Dios ha creado”. La frase viajó desde Washington hasta Baltimore. Fue la primera vez en la historia de la humanidad en que se lograba comunicar pensamientos complejos entre lugares alejados entre sí de manera casi instantánea.

 

Se celebra justamente este día ya que se conmemora el nacimiento de su inventor.

 

¿Quién fue Samuel Morse?


Samuel Finley Breese Morse, nacido el 27 de abril de 1791, fue un inventor y pintor estadounidense que, junto con su asociado Alfred Vail, inventó e instaló un sistema de telegrafía en Estados Unidos, el primero de su clase. Se trataba del telégrafo Morse, que permitía transmitir mensajes mediante pulsos eléctricos cifrados en el código morse, también inventado por él.

 

En el año 1843 pudo patentar su invento y gracias a esto ganó fama internacional.

 

Tardó seis años en normalizar un código para poder comunicarse a través de los cables telegráficos. Morse desarrolló una primera versión de su código en 1837 para enviar números, que luego se debían convertir en mensajes completos usando un libro de claves. Este código fue expandido por Vail en 1841 para incluir letras y otros signos de puntuación, creando así el código actual. Morse reconoció la importancia de este sistema y lo patentó junto con el telégrafo eléctrico. Fue conocido como American Morse Code y utilizado en la primera transmisión por telégrafo.

 

¿Cómo funciona el código morse?


El alfabeto en código Morse. 



El alfabeto Morse está formado por puntos y rayas que se manifiestan en sonidos de diferente duración. La raya tiene una duración equivalente a tres puntos o unidades. Es importante conocer las siguientes reglas para comprender el funcionamiento del Código Morse: 

1. El punto es considerado como una unidad o 1/25 seg. 

2. La línea equivale a tres puntos. 

3. Entre un impulso y otro impulso existe una unidad de tiempo. 

4. Entre un carácter, un número o signo y otro existen tres unidades de tiempo. 

5. Entre una palabra y otra palabra existen cinco unidades de tiempo. 

Gracias a Samuel Morse, la comunicación cambió rápidamente, y desde entonces siguió cambiando cada vez más rápido. 

Morse no fue el único que trabajó para desarrollar una manera de comunicarse a través del telégrafo, pero la suya es la única que ha sobrevivido. Los cables, los imanes y las claves utilizados en la demostración inicial dejaron paso a las pantallas táctiles de los teléfonos móviles, pero el código Morse se mantuvo esencialmente igual, y en el siglo XXI, quizá para sorpresa de algunos, conserva su relevancia. 

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Antes que las redes sociales existió el código Morse, todo un precursor




domingo, 25 de abril de 2021

Operativo desgaste. A la caza de Rodríguez Larreta… @dealgunamaneraok...

A la caza de Rodríguez Larreta…


El conflicto por la presencialidad aleja la posibilidad de utilizar a la educación como un recurso para luchar contra la grieta.

© Escrito por Nelson Castro el  domingo 25/04/2021 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República de los Argentinos.


 

No se puede seguir responsabilizando a la gente por los incumplimientos en los cuidados personales y por la falta de conciencia social. Es probable que se haya dado ese mensaje, pero el alerta basado en ese punto nos terminó jugando en contra”, asegura un funcionario del gobierno nacional. La bronca con Axel Kicillof y Daniel Gollán continúa. Sobre todo por haber encabezado una voz de alarma que en rigor de verdad superó en contundencia a la del propio presidente.

 

La nueva estrategia luego de la falta de entendimiento y la judicialización de la presencialidad en la escuela es clara: desgastar la figura del jefe de Gobierno porteño. Los ejemplos sobran. La jugada de Carlos Zannini en su presentación ante el juez Furnari para limitar la asistencia a las aulas de la Ciudad fue el puntapié inicial. 

 

Le siguieron los incidentes en Lugano con 300 manifestantes del MTL Rebelde que quisieron ingresar al Ministerio de Desarrollo porteño en reclamo de alimentos e insumos textiles para una cooperativa vecinal. En el ínterin autoridades de la Provincia dejaron trascender que más de 75 mil porteños se habían vacunado en su distrito. Y hacia el final de la semana la titular del PAMI, la camporista Luana Volnovich, denunció por Twitter que el Gobierno de la Ciudad estaba atrasado en la vacunación a afiliados de PAMI y con vacunas en stock sin ser aplicadas.

 

Este último punto fue tan burdo como infantil, a pesar de la gravedad que implica esa denuncia, por su intencionalidad indisimulable que fue puesta de manifiesto apenas unas horas más tarde. Recordemos que el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta había solicitado más vacunas a la Nación para inocular adultos mayores. El kirchnerismo –experto en la utilización política de los recursos del Estado– le envió esas dosis al PAMI para no beneficiar a su rival en la Ciudad y que la administración de Larreta solo se encargue de la logística basándose en el padrón de afiliados de PAMI para la asignación de turnos.

 

Sin embargo, algo estaba mal. Cuando el equipo del gobierno porteño inició los llamados a los abuelos se encontró con una gran cantidad de irregularidades entre ausentes y fallecidos. Le pidieron una reunión a la cúpula de PAMI para resolver el problema que Volnovich se encargó de cancelar pocas horas antes del encuentro.

 

Acorralada por el papelón, decidió pasar al ataque y “denunciar” en las redes sociales que la Ciudad no estaba vacunando a los abuelos. Nuevo conflicto judicial en puerta a pesar de que a última hora del viernes se reunieron las segundas líneas de Salud de la Ciudad y de PAMI para encontrarle una solución al tema. Con este nivel de conflictividad resulta imposible llevar adelante cualquier política sanitaria. En el medio, está la gente.

 

Alberto Fernández y Kicillof también se reunieron esa misma tarde para analizar la situación en Provincia y el AMBA. Unas horas antes el ministro de Seguridad provincial Sergio Berni había dicho públicamente que se necesita una cuarentena total por dos o tres semanas. Más presión para sumar restricciones y una película que ya vimos la semana pasada. Segundas partes casi nunca fueron buenas. El avance de la segunda ola desnudó el fracaso del plan de vacunación y la incapacidad para afrontar una situación que, aunque parezca increíble, no fue prevista aun teniendo a Europa como espejo.

 

He aquí un punto clave para comprender lo que debió haberse hecho y no se hizo, circunstancia que permite entender el costo que para una sociedad representa la falta de jerarquía de la mayoría de su dirigencia política.

 

Una de las características de esta pandemia es que los hechos ocurren antes en el hemisferio norte que en el hemisferio sur. La segunda ola comenzó a manifestarse en Europa con toda su fuerza entre noviembre y diciembre del año pasado. El gobierno nacional debió haberse tomado de ello para ponerse a trabajar de inmediato en una estrategia para encararla. Cuando el Presidente habló del “relajamiento sanitario” –que nunca existió como tal– debió haber dicho “relajamiento político”.

 

Si se hace memoria, ese fue el tiempo en que Alberto Fernández se la pasaba hablando de los millones y millones de vacunas que llegarían al país entre enero y febrero. Fue esa una muestra clara de que no tenía la más remota idea de lo que estaba aconteciendo en el mundo con la disputas por el inóculo. Pero no solamente eso: tampoco estaba viendo lo que sucedía con la segunda ola. De haberlo hecho, hubiese comprendido que debía ponerse a trabajar con todas las fuerzas políticas en pos de preparar a un país –ya de por sí agobiado– para enfrentar ese desafío.

 

“Todos unidos triunfaremos”. 

 

Un desafío de las dimensiones de la pandemia producida por el covid-19-Sars2 demanda a una sociedad un esfuerzo fenomenal. Esa circunstancia pone a la dirigencia política frente a una obligación moral ineludible: actuar pensando solamente en el bien común, dejando de lado toda mezquindad. Quien debe dar el ejemplo al respecto es el Presidente. Lo que queda claro en este presente es  que Alberto Fernández viene haciendo exactamente lo opuesto. Haberse puesto al frente de la guerra contra Horacio Rodríguez Larreta y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires constituye un error garrafal. Es insólito que, en la reunión que hubo en la Casa Rosada el viernes a última hora de la tarde para analizar qué hacer ante la escasez de camas en hospitales y centros médicos privados y cómo seguir después del viernes próximo, no haya sido invitado a participar el jefe de Gobierno porteño.

 

La batalla por la presencialidad en las escuelas es un capítulo más de esa guerra. Lo que es increíble que AF no haya comprendido es que esa disputa política se traslada a la ciudadanía y arrasa con cualquier intento de tender puentes que permitan superar el ámbito de división por el que hoy en día transcurre la vida en nuestro país.

 

El conflicto originado por la presencialidad o no en la escuela tira a la basura la posibilidad de utilizar a la educación como un recurso fundamental para luchar contra la grieta. Los alumnos –niños y adolescentes– han pasado a ser rehenes y víctimas de esta situación. No hay idea del daño que esto significa.

 

El enemigo del presente es el Covid-19, no el que piensa distinto.

 

Producción periodística: Santiago Serra.