domingo, 3 de agosto de 2014

Rainbow Looms, furor que se vende más que la Barbie… De Alguna Manera...


El juguete furor que se vende más que la Barbie…

Tutoriales. En YouTube hay más de 100 mil que enseñan a usarlas. Algunos superan el millón de visitas. Foto: Cedoc 

Lideran el ranking de ventas de Amazon en Inglaterra y Estados Unidos. Ya están en el país.

Hacía por lo menos un mes que Catalina, de 12 años, le pedía a su mamá que le comprara las gomitas elásticas de colores para poder hacer pulseras. “Una amiga del colegio las tenía, jugaban a darle formas y desde entonces me las empezó a pedir”, cuenta Leticia Seijo, que le compró un pack con 200 gomitas de colores, ganchitos y una aguja de plástico. Catalina buscó tutoriales en YouTube y encontró cientos de videos –con más de millón de visitas algunos– que enseñan técnicas para armar pulseras, collares y vinchas, hasta carteras y vestidos con un telar u otras herramientas.


Es que en Estados Unidos, Inglaterra y varios países europeos, las loom bands, como se llaman, son un fenómeno que no para de crecer y ya es el nuevo juguete de moda. En Amazon.com, por ejemplo, ocupa los primeros puestos de los rankings de los juguetes más vendidos; en 2013 fue uno de los más vendidos junto con la casa de Barbie y los Legos en Estados Unidos, y este año también destronó a la consola Wii. Así, en tiempos donde los chicos pasan más tiempo frente a una pantalla, un juego de corte más bien artesanal volvió a acaparar su atención. “Me parece fantástico este juego, porque así deja la computadora y el celular por un rato para sentarse a hacer esto que es mucho mas creativo”, agrega Seijo.

La historia detrás de las loom bands también llama la atención. En 2011, Cheong Choon Ng (45), un ingeniero malayo que vive en Michigan con su familia hace más de veinte años, vio cómo sus hijas armaban pulseras con unas gomitas elásticas. Al intentarlo él, sus manos resultaron muy grandes para sostenerlas, por lo que se le ocurrió armar un pequeño telar de plástico (loom, en inglés) donde pudiera sostenerlas mientras les daba forma. Vio un negocio ahí, por lo que mandó a hacer telares a China y empezó a vender los packs con las gomitas y las agujas sin imaginar que en menos de dos años le reportaría ganancias millonarias. Sólo el año pasado las ventas de las loom bands le dejaron ganancias por 44 millones de dólares, y al día de hoy su marca Rainbow Loom está valuada en más de cien millones de dólares. Los medios ingleses y norteamericanos que se hicieron eco de su vida impresionados por el boom de ventas destacan que, pese a ser millonario, Choong Ng sigue viviendo en la misma casa y manejando el mismo auto.


Beneficios. Que estimulan la creatividad y el ingenio son algunos de los rasgos positivos que se enumeran, además de que alejan a los chicos de las computadoras y tablets. “Este tipo de actividades contribuyen al desarrollo de la motricidad fina y favorecen la relajación y concentración del niño, ya que para realizar algún diseño con estos elementos es preciso invertir tiempo y llevar a cabo un proceso de planificación para poder crear un objeto. También permiten la participación de todos los miembros de la familia afianzando los lazos y vínculos entre ellos”, dice el psicólogo Santiago Barraza, de Hemera.

En el país se empezaron a comercializar este año en la ciudad de Buenos Aires y en algunas ciudades de Santa Fe y Córdoba, con mucha demanda. “Mucha gente que viajó a Estados Unidos las trajo y se empezaron a buscar acá. Ahora incluso te las piden más que las Barbies, son mucho más baratas, y las bolsas te traen hasta 1.200 gomitas”, cuenta Matías Benzi, de jugueterías Gulliver en Rosario. El pack de las gomitas con la aguja y el telar va de los $ 150 a los $ 300, según la cantidad. Es un juego para niños de ocho años o más, aunque también se vende a chicos y chicas menores.


Y si bien hay versiones no oficiales que dicen que las gomitas son tóxicas, desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete lo niegan. “Hicimos una prueba en el laboratorio, como hacemos con todos los juguetes que se producen en el país y los que ingresan, y en este caso la composición química cumple con la norma requerida”, dice Matías Furió, presidente de la cámara. Lo mismo aseguran desde Tokema Toys, la distribuidora oficial de las Rainbow Looms en el país, donde explican que “las gomitas no tienen látex, pero como con  todo producto exitoso surgen las imitaciones, algunas de muy baja calidad y sin testeo de seguridad”.

Lo cierto es que por su condición didáctica y socializante, las banditas elásticas de colores ya son un furor en el mundo y llegó para desbancar a otros juguetes.


© Escrito por Josefina Hagelstrom el Sábado 03/08/2014 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.



viernes, 1 de agosto de 2014

¿Pierde algo Argentina con el default?... De Alguna Manera...


¿Pierde algo Argentina con el default?...


¿Es posible que Argentina sea a la vez víctima y culpable de su propia suspensión de pagos? Sí lo es. Igualmente, es posible que ese país tenga poco que perder económicamente, y que su Gobierno tenga mucho que ganar políticamente con el default.

En principio, Argentina tiene razón. Normalmente, cuando se logra que los inversores que poseen el 75% de la deuda de un país accedan a una reestructuración, ésta sigue adelante. Y el resto se aguanta. Argentina, en sus dos reestructuraciones, en 2005 y 2010, logró que los tenedores del 92,4% de la deuda aceptaran las condiciones para la reestructuración. Unas reestructuraciones que fueron durísimas para los acreedores, ya que éstos aceptaron unas quitas del 73%, según este estudio del FMI. Como comparación, Rusia impuso tras su suspensión de pagos de 1998 una quita de solo el 50%.

Entonces entran los holdouts ('los que resisten') que a mí me parece una definición más precisa que 'fondos buitre'. Sobre todo porque aquí buitres son todos. El mejor ejemplo es Paul Singer, que compra deuda argentina en default pagando un 6% de lo que valía cuando fue emitida, es decir, 6 centavos por valor nominal del bono.

Y a continuación se dedica a pleitear a ver cuánto saca. En 1996, Singer compró por 8,5 millones de euros deuda peruana en suspensión de pagos. En 2000, tras una guerra judicial, logró que el Gobierno de ese país le pagara 43,3 millones de euros.

En el caso argentino, el fondo de Singer NML ha comprado por 48 millones de dólares (35,8 millones de euros) deuda argentina que fue colocada por el país en el mercado por 630 millones de dólares (470 millones de euros). Según las diferentes estimaciones, esos bonos podrían valer entre 1.500 millones y 2.300 millones de dólares si se le suman los intereses pendientes.

Hasta ahí, la primera parte de mi tesis: que Argentina tiene razón. Así lo ven gente tan diversa como el Nobel de Economía Joseph Stiglitz, modelo de progres (pero asesor él mismo de hedge funds) y Anne Krueger, directora gerente en funciones del FMI con George W. Bush. Otros destacados defensores de Argentina son el propio FMI, el Gobierno de Francia (que incluso le ha apoyado en los tribunales) y el de EEUU.

Pero ahora viene la parte de culpa argentina. Que se resume en una frase: ese país no ha hecho nada para llegar a un acuerdo con los 'holdouts'. O, dicho de forma más elegante, que ha mostrado "un desprecio si precedentes por las decisiones judiciales y por las normas de negociación de reestructuraciones de deuda soberanas", según este artículo.

Singer y otros especuladores como él escogen a los países cuya deuda compran. No van a por la deuda reestructurada de Grecia (ni irán a por la deuda que se reestructure en el futuro de Grecia, que ésa es otra), sino a por deuda de países cuya credibilidad es escasa como, por ejemplo, la República Democrática del Congo, a la que sangraron hace unos años.

Y ahí Argentina ocupa un lugar destacado. Ese país ha recorrido un camino espectacular en los últimos años. Ha pasado, por ejemplo, de ser 'mercado emergente' a 'mercado frontera' ('frontier market') en el Índice MSCI. O sea, ha pasado de estar al nivel de China, al de Marruecos, Kenia, Jamaica o Pakistán.

Por eso Argentina tiene poco que perder, porque ha lo ha perdido todo. El país está aislado de los mercados internacionales desde 2001. Solo algunos fondos altamente especulativos que aman el riesgo, como Perrys, han invertido en, por ejemplo, YPF desde la expropiación a Repsol.

Pero además está RUFO. O sea Rights Upon Future Offerings. Ésa es una cláusula en virtud de la cual, si Argentina acepta que la deuda de los 'holdouts' se rige por las condiciones previas a los canjes de 2005 y 2010, todos los demás tenedores de deuda del país pueden exigir que sus bonos tengan el mismo tratamiento.

Ése es el argumento del Gobierno de Cristina Kirchner: si cede a Singer y sus colegas, todos los demás pedirán lo mismo, y Argentina suspenderá pagos completamente.

Sin embargo, Singer y los otros fondos solo quieren dinero. Y están dispuestos a que les paguen por medio de terceros, o en paraísos fiscales, o como sea. Todavía el miércoles, Gary Hufbaer, ex asistente del secretario del Tesoro de Estados Unidos y actualmente investigador del centro de estudios Instituto Peterson para la Economía Internacional de Washington, me explicaba que él estaba convencido de que Argentina y los fondos iban a llegar a algún acuerdo entre bastidores. 

Pero Argentina siempre ha dicho 'no'. Se ha negado a dar cualquier tratamiento preferente a estos fondos. ¿Por qué?

Una explicación a la que algunos le dan credibilidad es que el Gobierno argentino quería usar a los 'holdouts' como excusa para forzar una nueva reestructuración de la deuda, con más quitas. En otras palabras: reducir más la deuda. La cláusula RUFO expira el 31 de diciembre. A partir de entonces, Buenos Aires podría dar tratamiento diferenciado a los inversores que tienen su deuda. Los que no han aceptado los canjes (los 'buitres'), se llevarían más. Los que sí lo han hecho, tendrían que asumir nuevas quitas.

La clave para ello sería que Argentina siguiera negociando con los 'holdouts' hasta el 31 de diciembre. En el proceso, seguiría pagando la deuda. Y a partir de enero podría imponer nuevas condiciones a unos y a otros. 

Incluso si Argentina suspende pagos temporalmente, al reanudar el servicio de la deuda debería pagar un interés del 8%, que es, para los acreedores, una maravilla tal y como están los intereses en el mundo actual. ¿Qué inversor no estaría dispuesto a esperar unos meses a cambio de un 8% de interés? En otras palabras: no está claro que está crisis vaya a tener muchos perdedores con capacidad de influencia

Los que sí van a perder no tienen caparidad de influir. Son 40 millones de argentinos. En un país con una inflación del 40% y en recesión, con la peor situación económica de Sudamérica tras Venezuela, la suspensión de pagos es otro golpe a la economía, porque aleja todavía más la posibilidad de recibir los capitales que el país necesita para desarrollarse y salir de su proceso de tercermundizacion.

Si Cristina Kirchner quiere reducir la deuda forzando otro default, no lo debería hacer sobre las costillas de sus ciudadanos. Claro que esas costillas ya han recibido muchos palos. Uno más no va a marcar mucha diferencia.

© Escrito por Pablo Pardo corresponsal en Washington el Viernes 1º de Agosto de 2014, y publicado por el Diario El Mundo de Madrid, España.





La necesidad de defender la Democracia en un mundo en ebullición... De Alguna Manera...


¿De nuevo Argentina en el bando equivocado?...

La necesidad de defender la Democracia en un mundo en ebullición.

Lo que divide aguas en última instancia en política internacional no es el sistema financiero mundial, la ideología, la identidad cultural ni los intereses comerciales. Esas cosas tienen su peso, nadie puede negarlo. Pero lo más determinante es la democracia. Es la desconcentración del poder en un país lo que va a incidir de forma más significativa en el rumbo de esa sociedad y en el tipo de comportamiento de su dirigencia.

Lo anterior se pudo observar en reiteradas ocasiones a lo largo de la historia, y se ha acentuado con la globalización. Tanto por su fortaleza interna como por su posibilidad de expresar su natural deseo de paz, han sido los pueblos bajo sistemas democráticos los que han actuado más decidida y eficazmente en contra del autoritarismo y a favor de equilibrios internacionales relativamente benevolentes y estables. Napoleón fue derrotado gracias al liderazgo del Reino Unido.

Algo similar les pasó con los Estados Unidos a Alemania en la primera y la segunda guerras mundiales y a la URSS en la Guerra Fría. Europa Occidental (no así la oriental comunista) pudo renacer pacíficamente luego de 1945 gracias a los estímulos de desarrollo económico, integración política y democratización que establecieron las democracias victoriosas (en especial EEUU). Lo mismo ocurrió con Japón y Corea del Sur, hasta hoy protectorados estadounidenses voluntarios, orgullosos de su desarrollo y temerosos del autoritarismo ruso, chino y norcoreano. Después de todo, la democracia defiende la libertad porque cree que cuando ésta se amplía los seres humanos se vuelven más productivos y cooperativos, con lo cual todos se benefician.

Es cierto que la totalitaria URSS peleó junto con las democracias durante la Segunda Guerra Mundial, pero esto se puede explicar por la propia dinámica del autoritarismo. Los gobernantes de los sistemas democráticos, por lo menos en las grandes cuestiones que son de público conocimiento, están obligados a obrar conforme al interés general y eso los lleva a combatir el autoritarismo en el exterior (aunque a veces puedan equivocar el camino o establecer prioridades parciales). Por el contrario, un gobernante autoritario actúa exclusivamente en función de su interés personal de mantener y asegurar su propio poder, sin presión alguna en contrario. A un gobernante autoritario le puede convenir aliarse transitoriamente con un país democrático si ve su ambición de poder amenazada por otro gobernante autoritario, y a esa democracia le interesará esa unión en la medida en que crea que el otro autoritarismo representa una amenaza mayor y más urgente a su sistema de creencias y a su forma de vida. No se debe olvidar que Stalin pactó con Hitler para dividirse Polonia y eso fue lo que permitió que Alemania iniciara la guerra.

Sólo la equivocada decisión del líder nazi de invadir la URSS movió a Stalin a buscar la ayuda de las democracias. Era evidente que esa alianza finalizaría ni bien terminara la guerra, y así sucedió. De hecho, ya en pleno conflicto Churchill presionaba a favor de un desembarco en Europa por Grecia, puesto que esto hubiera limitado el avance del ejército rojo y evitado la instauración del totalitarismo comunista en la mitad oriental del Viejo Continente. Hoy, en los albores del siglo XXI, la democracia vuelve a ser el gran tema de conflicto y la gran línea divisora de aguas. Vladimir Putin ha consolidado su autoritarismo kageberiano en Rusia y ha iniciado un nuevo período expansionista, tomando por sorpresa al mundo en Georgia y Ucrania. China se ha beneficiado durante varias décadas de la alianza comercial con Estados Unidos, fortaleciendo su economía y su ejército pero sin abrir su sistema político, lo cual ha provocado roces no menores entre ambos países. Por su parte, el radicalismo islámico se encuentra en expansión. En su vertiente más violenta e intolerante, ha logrado instaurar entre Irak y Siria un “Estado Islámico” de tinte totalitario que se encuentra perpetrando un verdadero genocidio y que amenaza con desestabilizar la región.

En África son pocos los países moderados o democráticos con sistemas estables. América Latina, a su vez, se encuentra todavía debatiéndose entre el modelo autoritario bolivariano liderado por el venezolano Nicolás Maduro y la democracia republicana que se consolida a diferentes ritmos y con matices en países como Chile, Uruguay, Brasil, Colombia y Costa Rica. ¿De qué lado se colocará la Argentina en este nuevo escenario mundial de tipo conflictivo? ¿Repetiremos el error de la Segunda Guerra Mundial, cuando nos mantuvimos neutrales simpatizando con el Eje? ¿Queremos la democracia o el autoritarismo para nosotros y para el mundo? ¿De nuevo el antinorteamericanismo servirá como excusa barata para desdeñar la democracia? Pareciera ser que todo esto estará discutiéndose, lo sepamos o no, en las próximas elecciones de 2015.

El actual gobierno argentino ha demostrado en sobradas ocasiones sus apetencias autoritarias y hegemónicas, buscando mantener y acrecentar una concentración del poder fuera de los límites republicanos. Y su afinidad ideológica con los modelos venezolano y cubano demuestra que ello tiene un trasfondo difícil de moderar. Asimismo, el reciente acercamiento político a Putin indica la profundización de esta tendencia en la política exterior.

Finalmente, la utilización ideológica del conflicto legal (legítimo por cierto) con los holdouts parece estar en la misma sintonía, brindando un marco discursivo apto para demonizar a las democracias y minimizar la importancia de un valor básico y fundamental para la convivencia humana, como lo es la legalidad. No sabemos ni podemos saber todavía qué dimensiones ni qué rumbo tomará el actual escenario mundial en ebullición.

Es razonable alimentar ciertas expectativas de que la humanidad haya aprendido algo en el último siglo, aunque eso no depende de nosotros. Lo que sí podemos y debemos elegir como país es de qué lado pararnos y a favor de qué.

© Escrito por Rafael Micheletti el Viernes 1º de Agosto de 2014 y publicado por http://periodicotribuna.com.ar

 

Argentina en Default... De Alguna Manera...


Argentina en Default...


Finalmente, no hubo acuerdo con los fondos buitre: cuando parecía que un acuerdo era posible, fracasó este miércoles una reunión crucial celebrada en Nueva York y es un hecho que Argentina caiga en default, según advirtió el mediador Daniel Pollack.

Al cabo de seis horas de deliberaciones, el ministro de Economía, Axel Kicillof, no logró llegar a un punto en común con los fondos buitre, que reclaman cobrar títulos de la deuda nacional en mejores condiciones que aquellos bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010. También cayó en saco roto una negociación impulsada por bancos argentinos.

Al término del encuentro en Nueva York, Kicillof brindó una rueda de prensa en el Consulado argentino en esa ciudad estadounidense, donde negó que Argentina vaya a entrar en default y cargó contra el magistrado Thomas Griesa por trabar el pago a los bonistas reestructurados: "Que el juez impida cobrar es un problema que carga sobre sus espaldas", sostuvo el funcionario.


También dijo que es posible que banqueros argentinos enrolados en ADEBA compren a los buitres los títulos en default, después de que se frustraran las negociaciones entre el Gobierno y los holdouts, ya que los fondos especulativos —según Kicillof— pretenden que el país incurra en un acto "ilegal" al pagarles más dinero que a los bonistas reestructurados.

De todos modos, según recuerda agencia Noticias Argentinas la gestión encarada en paralelo por bancos privados de la Argentina para tratar de llegar a un acuerdo con los fondos buitre también fracasó.

"No se pudo avanzar con el intento de comprar la deuda en manos de los fondos buitre", confió la fuente consultada. Así, la Argentina debería ahora afrontar una cesación de pagos al menos hasta fin de año, cuando vencerá la cláusula RUFO, y en enero podría haber una nueva negociación con los fondos especulativos, que compraron bonos en U$S 50 millones en 2008 y pretenden obtener 1.600 por ciento de ganancias, según indicó Kicillof en Nueva York.


© Publicado el Jueves 31/07/2014 por el Equipo de Economía de Tribuna de Periodistas y publicado por http://periodicotribuna.com.ar