viernes, 26 de julio de 2013

"La Iglesia no puede ser una ONG"... De Alguna Manera...


El Papa le pidió a los argentinos: "La Iglesia no puede ser una ONG"...

Frente a miles de jóvenes en la catedral de Río, Francisco pidió "no licuar la fe" y admitió sentirse "enjaulado".


En su cuarto día en Brasil, el papa Francisco se reunió este mediodía con un grupo de jóvenes argentinos en la Catedral de San Sebastián en Río de Janeiro. "El encuentro fue en la catedral de Río después de la visita a la favela de Varguinha", confirmó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

El sumo pontífice pidió a los jóvenes que "hagan lío en las diócesis", que "salgan afuera" y que "no se dejen excluir" porque "si la Iglesia no sale, se convierte en una ONG y la Iglesia no puede ser una ONG". "Quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea instalación, comodidad, clericalismo, estar encerrados en nosotros mismos, las parroquias son para salir".

"Los jóvenes tienen que salir y hacerse valer. Tienen que salir por sus derechos y los viejos no claudiquen ser la reserva cultural de los pueblos", afirmó el Papa, durante un encuentro con los jóvenes argentinos en la catedral de Río de Janeiro.

Y agregó: "La fe en Jesucristo no es broma. Es un escándalo que Dios haya venido a hacerse hombre, que haya venido a hacerse uno de nosotros, que haya venido a morir en la cruz. Es un escándalo.
Por favor no licúen la fe en Jesucristo, hay licuado de banana. hay licuado de durazno. No tomen licuado de Fe, la fe se toma entera, es la fe en Jesús que me amó y murió por mi".

El Papa confesó esta tarde que "por momentos" se siente "enjaulado" a partir de la nueva responsabilidad para la que fue designado como jefe de la Iglesia Católica.

"Me da pena que estén enjaulados. Yo por momentos siento 'qué feo es estar enjaulados', se los confieso de corazón. Me hubiera gustado estar más cerca de ustedes, pero comprendo que por cuestiones de orden a veces no se puede", declaró.

El Papa brindó ese mensaje a los miles de jóvenes argentinos que llegaron hasta la catedral de Río de Janeiro para saludarlo y escuchar su mensaje.

De acuerdo al vocero del Papa, la decisión de reunirse hoy sufrió "cambios de último momento", porque "no es fácil agregar un evento en un programa tan cerrado". A las 18, el pontífice argentino encabezará la fiesta de acogida de los jóvenes en el paseo marítimo de Copacabana.

© Publicado el jueves 25/07/2013 por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.




Mateo 25



1  Entonces el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo.

2  Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas.

3  Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

4  Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.

5  Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.

6  Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle.

7  Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas.

8  Y las fatuas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

9  Mas las prudentes respondieron, diciendo. Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras.

10  Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta.

11  Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos.

12  Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.

13  Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.

14  Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes.

15  Y á éste dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: á cada uno conforme á su facultad; y luego se partió lejos.

16  Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.

17  Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos.

18  Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

19  Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.

20  Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.

21  Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.

22  Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.

23  Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.

24  Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;

25  Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.

26  Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;

27  Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura.

28  Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

29  Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.

30  Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.

31  Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria.

32  Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

33  Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda.

34  Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

35  Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis;

36  Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí.

37  Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber?

38  ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos?

39  ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti?

40  Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.

41  Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles:

42  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

43  Fuí huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

44  Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos?

45  Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí lo hicisteis.

46  E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna.

Las  Bienaventuranzas


1716 Las bienaventuranzas están en el centro de la predicación de Jesús. Con ellas Jesús recoge las promesas hechas al pueblo elegido desde Abraham; pero las perfecciona ordenándolas no sólo a la posesión de una tierra, sino al Reino de los cielos:

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán en herencia la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de loscielos.

Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de malcontra vosotros por mi causa.

Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos.


(Mt 5,3-12)

1717 Las bienaventuranzas dibujan el rostro de Jesucristo y describen su caridad; expresan la vocación de los fieles asociados a la gloria de su Pasión y de su Resurrección; iluminan las acciones y las actitudes características de la vida cristiana; son promesas paradójicas que sostienen la esperanza en las tribulaciones; anuncian a los discípulos las bendiciones y las recompensas ya incoadas; quedan inauguradas en la vida de la Virgen María y de todos los santos.
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