jueves, 18 de octubre de 2012

No hay otro relato… De Alguna Manera...


No hay otro relato…

Contrastes. Macri con Rajoy, Cristina con Chávez.

La Presidenta se ha definido históricamente como hegeliana: la historia tiene un espíritu que busca el progreso en la continua repetición tesis, antítesis y síntesis. La Presidenta cree que el triunfo de Chávez es un triunfo también para el kirchnerismo en la Argentina. Macri coincide con ella, por eso el PRO apoyó explícitamente a Capriles alentando y esperando que el resultado de las elecciones de Venezuela fuera otro.

Pero no hace falta ser históricamente hegeliano para admitir que los ciclos tienen su espíritu de época ni para leer el triunfo de Chávez en clave internacional, sacando observaciones aplicables a los triunfos kirchneristas y la impotencia de la oposición en Argentina.

La interconexión global y regional es un dato objetivo de la realidad. No es lo mismo la Concertación de Chile, el Frente Amplio de Uruguay o el Partido de los Trabajadores de Lula que el socialismo bolivariano de Chávez o Correa, pero todos, aun con significativas diferencias de grado, definen a su opositor como la derecha, promueven planes de redistribución de la renta más agresivos y alientan una mayor intervención del Estado en la economía. Aunque no haya un Moreno, y eso lo haga pasar más inadvertido, cualquier multinacional industrial confesará que Brasil también aumentó su presión sobre los cupos de importación.

El jueves pasado, el principal asesor de Dilma Rousseff para asuntos latinoamericanos, con rango de ministro, Marco Aurelio García, dijo en nuestra Radio Nacional que el PT querría tener en Brasil los medios favorables que tiene Chávez, pero se tiene que conformar con un contexto donde todos son críticos. La profundidad y la velocidad con que se aplican las ideas difieren enormemente en función de la resistencia que se les opone. Brasil es un país más grande y más complejo, donde el poder de ningún modo podría estar tan concentrado, y donde resulta posible, por ejemplo, que la Corte Suprema de Justicia condene a prisión a diputados oficialistas y hasta a José Dirceu, la mano derecha de Lula en el PT. Pero, en esencia, las ideas son las mismas.

Ese espíritu de época no sólo habita en Latinoamérica; Obama fue electo presidente y pretende ser ahora reelecto, criticando a los ricos. O sea, aunque con mil matices, hay un solo relato en el mundo: el del reproche al capitalismo desde dentro del capitalismo.

Tiene justificación: el relato actual es el resultado del fracaso del anterior (lo mismo que el anterior de su anterior, y así sucesivamente). También muy simplificadamente: la Unión Soviética colapsó porque la socialdemocracia en Europa y el Partido Demócrata en Estados Unidos lograron, con distintas formas de Estado de bienestar, generar mejores condiciones de vida a su población que las que alcanzaban los países comunistas. Tras la caída del Muro de Berlín, el capitalismo se relajó y durante estas últimas dos décadas los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres. Economistas de todas las tendencias coinciden en que el problema a solucionar es el empeoramiento de la distribución de la renta. Los conservadores sostienen que dicho empeoramiento es la consecuencia de la crisis y los economistas más progresistas sostienen que es la causa misma, pero nadie duda de que es “el” problema, y hasta el FMI le pide ahora a Europa que termine con su política de ajuste continuo.

El espíritu de la época se podría sintetizar en una crítica al capitalismo financiero post Muro de Berlín, que mostró su primera grieta al estallar la burbuja bursátil de internet a comienzos de la década y terminó de hundirse con la crisis de 2008, que aún continúa. Pero no se propone el fin del mercado o sustituir la economía de oferta por otra de demanda como en la ex Unión Soviética. Sino una síntesis, que está en elaboración, de la que surgirá uno de los tantos nuevos ciclos del capitalismo.

En ese interregno casi nadie que se oponga a la marea ideológica (el espíritu de época) logrará ganar una elección y mucho menos imponer un relato alternativo. Por eso Rajoy, a nueve meses de haber sido electo, ya es un cadáver político en España, y Macri no puede más que balbucear generalidades vacías. El mismo Capriles, para conseguir hacer una buena elección, chavizó su discurso y su estética.

Lo mismo sucedió en los años 90, cuando el espíritu de época era opuesto al actual: aquel que criticara las privatizaciones, la apertura o la desregulación carecía de posibilidades de ser escuchado. Por eso Kirchner en los 90 defendía la convertibilidad y la privatización de YPF, y De la Rúa, para ganar, proponía mantener la misma economía y sus diferencias apelaban a lo simbólico y republicano pero con el mismo relato. Brasil también tuvo convertibilidad y uno a uno del dólar con la moneda local, aunque con sus clásicas diferencias en la velocidad y profundidad de los cambios: ellos entraron después y salieron antes que nosotros; además, mucho más ordenadamente que en Argentina, al igual que con sus privatizaciones.

El menemismo también fue un relato con sus culpables anteriores (el estatismo, la inflación), con su jerga (economicista), y fue posible, como todos los relatos, porque se subió al espíritu de esa época.

Chávez es el general de la antítesis de aquel relato. El primero que se opuso al Consenso de Washington. Hoy, como le dijo Cristina al felicitarlo, cosecha lo que sembró. Seguirá así hasta que surja la síntesis superadora y el espíritu de época recorra otro camino. Para eso falta que Europa concluya su crisis (¿dos años más?) y la economía mundial se recupere e inicie otro ciclo expansivo. Mientras eso no suceda, la oposición remará en dulce de leche.

© Escrito por Jorge Fontevecchia y publicada por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el viernes 12 de Octubre de 2012.

El concepto de lo mental... De Alguna Manera...


Error categorial…

Héctor Magnetto y Gilbert Ryle. Medios, metafísica y 7D.

El libro El concepto de lo mental es un clásico de la filosofía moderna. En él se acuñó un concepto clave: el “error categorial”. Su autor, el célebre profesor de Metafísica de la Universidad de Oxford durante gran parte del siglo XX, Gilbert Ryle, bregaba por construir una “geografía lógica” que nos exorcisara de lo que él llamaba “el mito del fantasma de la máquina iniciado con Descartes”, e indirectamente de todos los mitos de fantasmas.

“Los errores categoriales teóricamente interesantes –escribió Ryle– son los cometidos por personas capaces de usar conceptos, por lo menos en situaciones que les son familiares, pero que, sin embargo, al pensar en abstracto pueden asignar dichos conceptos a tipos lógicos distintos de aquellos a los que pertenecen.”

Ernesto Laclau, otro célebre profesor, en su caso de Teoría Política, de otra universidad inglesa, la de Essex, me hizo pensar en Gilbert Ryle. Fue por el ciclo Debates y Combates, que terminó anteayer en Tecnópolis, donde Laclau asignó a la Ley de Medios el carácter de “batalla” y “absolutamente central” (ver página 14).

¿Será así?, me pregunté a mí mismo: ¿habré pasado tantos años dentro de la máquina periodística sin darme cuenta de que la habitaba el fantasma absolutamente central del país?
Para responderme, y evitar el error categorial de confundir distintos tipos lógicos, seguí el método de aceptar como cierto el argumento que se pretende rebatir y profundizarlo.

Durante los últimos años, desde el periodismo militante se realiza la misma crítica al periodismo: que durante los noventa nos llenábamos la boca diciendo que éramos independientes del poder y sacábamos pecho publicando informaciones críticas de los gobiernos pero que en realidad no éramos tan valientes como parecíamos porque el poder no estaba en los gobiernos o en el Estado sino que el verdadero poder eran los dueños del dinero, y que con ésos no nos metíamos.

Que a la Corpo, las corporaciones en su conjunto, todas dominadas por ese señor Don Dinero, no la tocábamos porque eran nuestros empleadores y nos podían echar, en el caso de los periodistas, o eran los dueños de las empresas que ponían avisos que sostenían a los medios, en el caso de los editores. En síntesis, que el poder era de los empresarios, “los dueños de la Argentina”.

Pero esa lógica la destruyó el propio kirchnerismo con su éxito disciplinador porque ya no queda ningún empresario que se anime a levantar mínimamente la voz. Paolo Rocca tuvo que disculparse por carta con la Presidenta por una modestísima crítica a ciertas inconsistencias macroeconómicas. Y Alfredo Coto, después de haber sido el primer empresario públicamente atacado por Néstor Kirchner en 2006 por decir que la inflación del año siguiente iba a ser del 14% (veníamos del 6%), en el reportaje que publicó este diario hace un mes dijo que prefiere una inflación mayor al 20% a una recesión, y que la inflación actual tiene una tendencia a la baja. ¿Qué empresario se anima a levantar la voz con algo que contradiga la economía oficial? Evidentemente, el verdadero poder no está en los empresarios argentinos porque si así fuera no serían tan timoratos ni a veces hasta obsecuentes.

O sea, poder y dinero son tipos lógicos familiares pero no idénticos en la Argentina actual. Y aun concediendo que antes podría haber sido diferente, si gracias al kirchnerismo el Estado y el Gobierno recuperaron el dominio, dado que el periodismo tiene que ser crítico del poder, entonces, nuevamente, el buen periodismo, para cumplir su papel de crítico del poder, debe volver a ser el crítico de cada gobierno, incluyendo éste.

Otro error categorial, que el éxito del kirchnerismo viene a evidenciar, es que empresas y medios tampoco son el mismo tipo lógico. Los medios son empresas pero no son sólo eso. Si fueran lo mismo, alguno de los empresarios amigos del Gobierno que compraron o crearon medios habría alcanzado éxito de audiencia, más aún contando con los gigantescos recursos materiales e inmateriales del Estado, los que crean una barrera para los medios críticos que debería aumentar las ventajas de los medios oficialistas generando un círculo virtuoso. Pero eso no se produce.

Otra luz que el kirchnerismo con su éxito aportó fue sobre el mito “medio=sólo intereses comerciales”, y surge de observar que ningún empresario se atreve a mostrarse en conflicto con el Gobierno. ¿Por qué entonces Clarín, La Nación, Editorial Perfil y otros medios críticos del Gobierno no se acomodan al modelo para maximizar su beneficio aumentando sus ganancias como lo haría cualquier empresa?

Probablemente la explicación resida en que las empresas periodísticas, a diferencia de las empresas a secas, tienen en su constitución el gen del periodismo, cuyo mandato primigenio (aunque muchas veces sofocado) es el de ser crítico. ¿Crítico de quién? O sea, ¿dónde está el verdadero poder? Eso también lo elegirá la audiencia que le dará vida a cada medio.

Para finalizar, siguiendo el método de dar por cierto el argumento que se sospecha equivocado para ver si recorriendo su camino se puede probar su falla, si no hubiera ningún error categorial y Clarín fuera la oposición y no un conglomerado de medios sino una verdadera y poderosa organización política, ganada la batalla contra Clarín, quedará el espacio de la oposición vacío. Entonces, podría surgir una oposición partidaria que hasta ahora estuvo opacada por Clarín y que a diferencia de éste podría ser votada en las urnas y eventualmente ganar elecciones.

¿Será más “hegemónico” (en realidad, será una mayor amenaza a la hegemonía que desea imponer el kirchnerismo) un conglomerado de medios fuerte que un partido opositor fuerte que realmente pueda disputar el gobierno?

Si la hegemonía del peronismo obedeció a que en el pasado quienes no se sintieron representados por los políticos iban a golpear la puerta de los cuarteles y ahora la puerta de los “generales mediáticos”, y a partir de la aplicación plena de la Ley de Medios tendrán obligadamente que militar en política partidaria, obviamente surgiría una Argentina más democrática.

Lamentablemente, creo que hay un error categorial en ese razonamiento. El mismo que se percibe en la publicidad oficial sobre el 7D cuando se refiere a “un puñado de familias” que deberán devolver licencias como si se tratara de latifundios en una reforma agraria hace un siglo.

© Escrito por Jorge Fontevecchia y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el sábado 13 de octubre de 2012.

Lula, enfático contra la re-reelección… De Alguna Manera...


Lula, enfático contra la re-reelección…

El ex presidente de Brasil Luiz Inacio "Lula" da Silva, habla durante la jornada inaugural del Coloquio de IDEA. Foto: DyN

El ex presidente de Brasil señaló que "la democracia es un ejercicio de alternancia". Las repercusiones entre los políticos argentinos presentes.

El ex presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, fue el encargado de dejar inaugurada la edición número 48 del Coloquio de IDEA, la reunión anual de empresarios argentinos en Mar del Plata.

Siete meses después de que los médicos decretaran que estaba librado de un cáncer de laringe, el líder del Partido de los Trabajadores (PT), dos voces presidente de Brasil, reconoció anoche que Argentina es el primer país sudamericano que visita tras saber de su recuperación.

Da Silva, que durante el mediodía del miércoles almorzó con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, aseguró que con la jefa de Estado lo unen una "larga amistad" e "ideales políticos" que lo hacen "sentir como en casa".

Destacado por los empresarios como un estadista, el ex presidente recordó ante el auditorio cuando debió presidir una charla similar (también rodeado por empresarios) en Davos, en 2003, durante el Foro Económico Mundial cuando, entre las propuestas para los males que aquejaban al Brasil, le proponían "primero crecer y luego distribuir": "Me acuerdo cuando (Fernando Henrique, ex presidente de Brasil) Cardoso y (Carlos) Menem competían por ver quién era el mejor amiguito de (Bill, ex presidente de EE.UU) Clinton", ironizó.

En una entrevista con el diario La Nación, al ser consultado sobre la reelección del bolivariano Hugo Chávez en Venezuela, Lula enfatizó su rechazo a la "rere". "Cuando era presidente prohibí que mi partido presentara cualquier tipo de reforma proponiendo mi re-reelección, porque me parece que la democracia es un ejercicio de alternancia de poder, no sólo de personas, sino de sectores de la sociedad". En esta línea, formuló anoche una encendida defensa de las "políticas de diálogo y consenso", al afirmar que en su gobierno convocó a diferentes sectores porque consideró que un mandatario "no lo sabe todo".

La charla de Lula, que se extendió poco más de una hora, estuvo centrada en el impulso de las economías regionales, tras el vendaval que dejó la crisis en todo el mundo en el año 2008. Hubo espacio, además, para las bromas sobre la eterna rivalidad futbolística entre Argentina y Brasil: el ex presidente opinó que "durante 20 años los argentinos se pasaron diciendo que Maradona era mejor que Pelé, pero ahora Messi es el mejor jugador del mundo".

El ex mandatario de Brasil compartió la cena del encuentro en la misma mesa con el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, el de Salta, Juan Manuel Urtubey y el de Santa Fe, Antonio Bonfatti. En el recinto de IDEA estaban además el líder de la CGT opositora, Hugo Moyano, el titular de las 62 Organizaciones Sindicales Peronistas, Gerónimo Venegas, y el diputado del FAP, Víctor de Genaro, junto a su compañero de bancada y economista Claudio Lozano.

© Publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el jueves 18 Octubre de 2012

En el recinto de IDEA estaban además el líder de la CGT opositora, Hugo Moyano, el titular de las 62 Organizaciones Sindicales Peronistas, Gerónimo Venegas, y el diputado del FAP, Víctor de Genaro, junto a su compañero de bancada y economista Claudio Lozano. | Télam

Lula terminó su disertación de algo más de una hora con el aplauso de pie de más de la mitad de la audiencia de 900 empresarios anotados para el encuentro. | Télam 

Lula compartió la cena del encuentro en la misma mesa con el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sola, el de Salta, Juan Manuel Urtubey y el de Santa Fe, Antonio Bonfatti. | Perfil.com

El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva formuló una encendida defensa de las políticas de diálogo y consenso, al afirmar que en su gobierno convocó a diferentes sectores porque consideró que un mandatario "no lo sabe todo". | Perfil.com

"Convoqué a los trabajadores, a los que no tenían casas, a las pymes y a las grandes empresas, porque un presidente no lo sabe todo", aseguró Lula al abrir el 48 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). | Perfil.com 

 El ex mandatario brasileño detalló gran parte de los planes que puso en marcha durante su gobierno por el cual más de 25 millones de pobres pasaron a formar parte de la clase media, y destacó que la gran inversión en esos programas "se hizo con la inflación bajo control". | Perfil.com 

Al hablar sobre el modelo económico señaló que "si queremos crear un ciclo de desarrollo sustentable, la palabra clave es inclusión de los países pobres, poblaciones marginales". | DyN 

 Hugo Moyano también se acercó a saludar a Lula da Silva. | DyN 

Todos querían la foto con Lula. En este caso, José Manuel de la Sola junto al ex presidente. | DyN

miércoles, 17 de octubre de 2012

Chile 1 vs. Argentina 2... De Alguna Manera...


Argentina reaccionó y ganó 2 a 1...


Higuaín y Messi, autores de los tantos argentinos. AP
 

El equipo de Sabella arrancó mal pero a los 29 minutos apareció Messi y dos minutos después, Higuaín. Gutiérrez descontó sobre el final.

Argentina arrancó mal pero reaccionó a tiempo y de la mano de Lionel Messi y Gonzalo Higuaín le ganó a Chile por 2 a 1 en el Estadio Nacional, en Santiago, para encaminarse hacia el Mundial de Brasil 2014.

Justamente Messi abrió el camino con una aparición y definición magistral, a los 27 minutos del primer tiempo, ya que recibió un pase preciso y al claro de Fernando Gago, hizo pasar de largo a un adversario y colocó la pelota a la derecha del arquero Miguel Pinto. Dos minutos después, Higuain se escurrió como si fuera agua en el fondo chileno y estampó el 2-0. El descuento la Roja lo marcó en el minuto 91 Felipe Gutiérrez al definir cruzado a la izquierda de Sergio Romero.

El poder de fuego que tiene en equipo de Alejandro Sabella estableció la diferencia en el tanteador, pero en el primer período pasó demasiados sobresaltos en la retaguardia, en la que sólo se destacó Sergio Romero, aunque tuvo algunos cruces oportunos Federico Fernández.

El equipo albiceleste es el sólido líder de esta competencia que justamente con este décimo capítulo puso en marcha la segunda rueda. En cambio, Chile arrastra malos resultados y ve peligrar su boleto, por lo que este nuevo revés puede ponerle fin al ciclo del cuestionado Claudio Borghi.

El capítulo inicial fue muy complicado para el conjunto de la AFA, a tal extremo que sólo por su poderío ofensivo se consiguió la distancia de dos goles. De todos modos, en el nacimiento del partido, el capitán Messi dejó solo a Ángel Di María sobre la izquierda y el futbolista del Real Madrid tiró cruzado y desviado.

Pero a los 4 minutos la Roja le dio el primer susto a los albicelestes, porque desbordó Jean Beausejour, aunque la pelota se le fue por la línea de fondo sin que lo advirtieran las autoridades, la jugada siguió, tiro Gary Medel desde una posición frontal, tapó Romero y Sebastián Pinto recogió el rebote, pero remató sin la dirección adecuada.

En una escalada de Mauricio Isla sobre la derecha quedó desacomodado Pablo Zabaleta, pero el centro rasante fue despejado por Federico Fernández en una intervención clave.

Sobre el primer cuarto de hora se produjo una nueva trepada de Isla por su sector y esa escena concluyó cuando el cabezazo de Mark González fue salvado por Chiquito Romero. A los 16 hubo un contraataque de Argentina y disparó Sergio Agüero, pero bloqueó Miguel Pinto.

A los 19 Gonzalo Jara tomó de la camiseta a Higuaín dentro del área, sin que el juez paraguayo Antonio Arias se diera por enterado, pero se trató de una muestra más de que los locales eran incapaces de contener a los atacantes del elenco de Sabella. Esa etapa concluyó con las joyas que aportaron Messi e Higuain como ofrendas a la red.

En la segunda parte el nivel del juego y de las emociones decayó, porque a Chile se no notó cada vez más impotente y los argentinos se conformaron con mantener controlada la situación.

Los anfitriones en ese período golpearon en forma excesiva, a tal extremo que Marcelo Díaz y Jara estuvieron al borde de la expulsión y si eso no ocurrió fue por lo clemente que se comportó el árbitro guaraní.

Como consecuencia de una de esas infracciones violentas, Jara sacó de la cancha a Higuaín, quien fue retirado por un fuerte traumatismo en la base de la pierna derecha.

Hasta el epílogo Chile se limitó a avanzar y Argentina a tratar de ayudarlo al reloj hasta que quedara completo el recorrido, pero cuando todo se acababa se concretó el descuento insuficiente de Gutiérrez. En definitiva, Argentina se empezó a asomar a Brasil 2014, mientras que a Chile se le complica el trayecto.

© Publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el martes 16 de Octubre de 2012. 

Las fotos

González cabecea. Destrás, Federico Fernández. AFP

Sabella y sus jueguitos. AFP

Agüero. AFP

 Messi, el hombre a controlar por parte de los chilenos. AFP

Gary Medel, Gonzalo Jara y Marcelo Díaz no pueden alcanzar a Messi. AFP

Agüero. Télam

Messi marcó el primer tanto. AP

Gago pelea la pelota con Fernández. AP

Campagnaro lucha con Vilches. AP

El festejo de Messi. AP

Messi. AP

Messi, autor del primer tanto. AP

Higuaín y Messi, autores de los tantos argentinos. AP

Higuaín festeja su gol. Télam

El festejo del gol de Higuaín. Télam

 Higuaín salió con mucho dolor de la cancha. Télam

Los argentinos festejan un triunfo que los acerca a Brasil 2014. Télam


Los Goles:






Las estadísticas:


1- CHILE

M. Pinto; Isla, Jara, M. González, Beausejour; Medel, M. Díaz, Mark González; Pinto, M. Fernández, Sánchez.

DT: Claudio Borghi.

2- ARGENTINA

Romero; Campagnaro, F. Fernández, Garay, Zabaleta; Gago, Mascherano, Di María; Agüero, Messi, Higuaín.

DT: Alejandro Sabella.

Estadio: Nacional (Santiago).

Arbitro: Antonio Arias (Paraguay).

Goles: 28m, Messi (A); 30m, Higuaín (A); 90m, Gutiérrez (C).

Cambios: 55m, Vargas por Pinto (C); 60m, Guiñazú por Higuaín (A); 74m


Un equipo con varias figuras…

Las intervenciones del arquero fueron importantes cuando Chile presionó y rompió la barrera defensiva argentina, el volante fue clave para que apareciera el juego y el crack dio la nota para terminar de despertar a la Selección.

- Romero: Respondió perfecto ante un violento remate dentro del área de Medel, en una jugada que agarró mal parada a toda la defensa argentina. Luego tuvo otra intervención milagrosa ante un cabezazo con destino de gol de Mark González. Sus intervenciones salvadoras lo convirtieron rápidamente en figura. En el descuento, no pudo evitar el gol de Gutiérrez.

- Campagnaro: Beausejur lo complicó por su franja. Hizo agua en el peor momento del equipo. No aportó prácticamente nada en ataque, pero fue a pedido del DT. Pifió una pelota complicada en el área.

- Fernández: No arrancó bien en el partido, sobre todo en los primeros minutos, donde sintió la presión de los delanteros chilenos. Fue de menor a mayor. Le pifió a la pelota en un tiro libre en el que Messi lo dejó solo frente al arquero. Volvió a estar cerca del gol con un cabezazo desviado.

- Garay: Al igual que sus compañeros de línea, sufrió los primeros minutos los avances de Chile. No dio la seguridad que había mostrado en el partido frente a Uruguay. Mejoró en la segunda parte.

- Zabaleta: Le tocó jugar por izquierda, en el lugar del lesionado Rojo, que fue reemplazado por Campagnaro. No se sintió cómodo. Islas lo complicó seguido.

- Gago: Se retrasó para ayudar en defensa y tuvo un par de intervenciones claves para disipar el peligro que insinuaba Chile. Cuando apareció en la ofensiva, fue clave. Habilitó a Messi con un gran pase para su gol. Y fue clave en el juego del equipo. Volvió a demostrar su importancia y, pese a que no marcó goles, fue también figura.

- Mascherano: Entró relativamente tarde en el partido, y eso le facilitó las cosas a los volantes chilenos, que dominaron durante un buen tramo el mediocampo. Mejoró con el equipo y terminó quitando y ordenando a sus compañeros de línea.

- Di María: No definió bien en las chances de gol que tuvo: la primera al cuerpo del arquero, la segunda por arriba, pero con un remate anunciado. Había tardado en entrar en juego, pero le dio la habilitación a Higuaín en su gol. Defensivamente, le robó una pelota a Medel que tenía destino de gol. En segundo tiempo se hizo amonestar por no dejar jugar un lateral, y por esa amarilla se perderá el próximo partido ante Venezuela.

- Messi: La primera que tocó, aceleró y dejó a Di María en posición de gol. Después tuvo un bache importante, cuando el equipo no encontraba la pelota y, para colmo, se mostraba demasiado largo. Pero apenas Argentina mostró un pizca de reacción, habilitado por una gran pase profundo de Gago, amasó la pelota frente a Jara dentro del área y definió de zurda para el 1-0. Tuvo el tercero, en otro arranque arrollador, pero perdió en el mano a mano con Pinto. Volvió a ser figura.

- Agüero: Argentina atacaba de contraataque y, por esa vía, aunque un poco solitario, tuvo su primera oportunidad de gol, pero definió sobre el cuerpo del arquero chileno. Tuvo el tercero de Argentina en sus pies, sombrerito, dos en el camino, y un remate que Pintó desvió justito.

- Higuaín: Cuando la Argentina no daba pie con bola, intentó imponerse en el área rival por potencia. Ese espíritu lo guió para anotar el segundo gol de la Selección. Recibió un cambio de frente de Di María, la aguantó, dejó dos defensores chilenos en el camino y cuando vio el hueco sacó un violento remate cruzado para clavar la pelota en el ángulo.

- Guiñazú: Ingresó a los 61 minutos, por Higuaín, que salió lesionado debido a una entrada violenta de Jara. Se ubicó como volante.

- Sosa: Ingresó sobre el final por Di María.

- Barcos: Ingresó por Agüero también en el final.



© Publicado por el Diario Página/12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el martes 16 de Octubre de 2012.