sábado, 12 de noviembre de 2011

Cataratas del Iguazú... De Alguna Manera...

Las Cataratas fueron elegidas una de las nuevas 7 maravillas del mundo…

Fue a través del voto de la gente, aunque el dato es provisorio porque los organizadores tienen que hacer un nuevo conteo con las cifras que surjan de los mensajes de texto.

Orgullo nacional. Luego de varios días de espera y recuento de votos, las Cataratas del Iguazú fueron elegidas como una de las nuevas 7 maravillas del mundo.

La información fue suministrada por las autoridades de la Fundación New 7 Wonder (N7W) en su página web.

Del concurso participaron 440 atractivos de 220 países.

Según el primer recuento de votos, las Cataratas son ganadoras junto al río Amazonas, el más largo del mundo; la Bahía de Halong en Vietnam; la isla de Jeju, en Corea del Sur; el río subtarráneo del Puerto Princesa, en Filipinas; Komodo, en Indonesia; y la montaña Mesa en Sudáfrica.

La Fundación New 7 Wonders, con sede en Suiza, es la responsable de la idea y organización de este concurso, cuya definición se concretó mediante el voto por Internet y SMS de millones de personas.



Las Cataratas del Iguazú ya son una de las Siete de las "Maravillas de la Naturaleza". Foto: CEDOC

Las Amazonas. Foto: CEDOC

La bahía Halong en Vietman. Foto: CEDOC

Isla de Jeju, en Corea del Sur. Foro: CEDOC

Isla de Komodo, en Indonesia. Foto: CEDOC

El río subterráneo de Puerto Princesa, Filipinas. Foto: Cedoc

La "Montaña de la mesa", en Sudáfrica. Foto: CEDOC

© Publicado en el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el viernes 11 de Noviembre de 2011.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Un cuento chino... De Alguna Manera...

Un cuento chino, Mejor Película del Festival Internacional de Cine de Roma...

La comedia hispanoargentina 'Un cuento chino', dirigida por Sebastián Borensztein y protagonizada por Ricardo Darín, fue galardonada hoy con el Premio Marco Aurelio del Jurado a la Mejor Película del VI Festival Internacional de Cine de Roma.

La cinta, que se ha convertido en uno de los estrenos más vistos en Argentina en lo que va de año, era la única producción de España y Latinoamérica a concurso en la sección oficial y una de las cinco películas en español que se proyectaban en este certamen.

'Un cuento chino' se adentra en la vida de Roberto (Darín), un hombre gruñón, aburrido y maniático que gasta sus días en una ferretería de Buenos Aires contando los tornillos que hay en cada caja nueva que recibe de sus proveedores, hasta que la vida le cambia al conocer a un chino.

La rutina de Roberto cambia cuando de pronto aparece un chino en su vida. La historia mantiene al espectador en continua atención y lo invita a reír y emocionarse más de una vez.

Otros premios...

El filme de Borensztein se alzó además con el Premio del Público a la Mejor Película en un Festival de Cine de Roma que reconoció al veterano actor estadounidense Richard Gere con el Premio Marco Aurelio a toda una carrera.

El Premio Marco Aurelio a la Mejor Actriz fue para la sueca Noomi Rapace por el filme de terror noruego 'Babycall', dirigido por Pal Sletaune y que narra la obsesión de una mujer maltratada que ha huido de su marido para proteger a su hijo de ocho años.

Por su parte, con el Premio Marco Aurelio al Mejor Actor fue reconocido el francés Guillaume Canet, por su papel en la película 'Une vie meilleure', del cineasta Cédric Kahn y que plantea una rebelión contra el sistema actual y las devastadoras consecuencias que puede tener la crisis económica para una familia de clase baja ahogada por las deudas.

El premio mayor...

El Gran Premio Marco Aurelio del Jurado fue para 'Voyez comme ils dansent', una coproducción entre Francia, Suiza y Canadá dirigida por el francés Claude Miller, y el Premio Especial del Jurado fue para la producción australiana 'The Eye of the Storm', protagonizada por la británica Charlotte Rampling y dirigida por Fred Schepisi.

Esta última cinta, ambientada en la década de los setenta del siglo pasado y que es una de las que mayor atención ha despertado en el certamen, se adentra en los conflictos familiares de estos tres personajes, que se reencuentran forzosamente en la casa de su infancia después de muchos años sin saber nada los unos de los otros.

Y el Premio a la Mejor Banda Sonora fue para la producción alemana de Leander Haussmann 'Hotel Lux', gracias a la música que Ralf Wengenmayr ha puesto para esta historia que intenta presentar el nazismo y el estalinismo desde un punto de vista cómico.

Dentro de la sección paralela 'Alicia en la ciudad', la cinta ecuatoriana 'En el nombre de la hija', de Tania Hermida, se llevó el Premio Marco Aurelio que otorgaba un jurado compuesto por niños menores de 13 años.

La película de Hermida, que está ambientada en los años setenta del pasado siglo, plantea el conflicto personal de una niña que siempre ha recibido una educación atea y socialista y que tiene que pasar las vacaciones de verano junto a sus primos en la casa de campo de sus abuelos, muy católicos y tradicionales.

El jurado de la sección oficial a concurso del VI Festival Internacional de Cine de Roma estaba presidido por Ennio Morricone y lo integraban, entre otros, los cineastas Susanne Bier y Carmen Chaplin y la actriz Debra Winger.

© EFE. Publicado en el Diario El Mundo de Madrid, España el viernes 4 de Noviembre de 2011.

El barullo... De Alguna Manera...

El barullo...

No es que nunca se vio, sino todo lo contrario. Pero la insistencia de chocar contra la misma piedra es digna de respeto.

Aunque ya venía amenazando poco antes de las elecciones, el clima de que "algo anda mal" no tardó ni un par de días en expandirse tras el 54 por ciento. El vehículo fue, es y será, cada vez que pueda o tenga que ser, el dólar como pasión argentina; como refugio hacia el cual escapar, o en el que guarecerse por si las moscas, según la convicción de sectores de una clase media que es la destinataria exclusiva del humor mediático. En la creación o amplificación de atmósferas conflictivas, importa tres pitos lo que ocurra con aquellos cuyo poder adquisitivo tiene nada que ver, en forma directa, con la cotización de la divisa estadounidense. En los grandes medios que motorizan expectativas desfavorables no existen ni la estabilidad del empleo, ni la asignación universal por hijo, ni el impacto de ésta en los índices de escolaridad, ni que precios crecientes no es igual a precios altos. Ni, menos que menos, los indicadores populares de que la política volvió a sentirse como algo que no discurre, necesariamente, por su sujeción a los agentes del poder económico. Esto no significa cargar culpas o responsabilidades decisorias en el papel de la prensa opositora; ni ignorar que en efecto hay dificultades en el flanco externo de la economía, por mucho que "problemas" y "algo anda mal" no sea la misma cosa.

Es cierto que las importaciones crecen más que las exportaciones y que lo girado al exterior por las multinacionales se incrementó, porque también lo hicieron sus ganancias y por los requerimientos de sus casas matrices debido a la crisis financiera mundial. Es cierto que eso debe reubicar el alerta por el grado de extranjerización de la economía argentina. Y es cierto que el gobierno argentino, como lo explica Enrique Martínez en un análisis de circulación electrónica, cometió un error. "Reglamentar la compra de dólares, aun en muy pequeña cantidad (...), avivó fantasmas del pasado sin necesidad y, rápidamente, fue aprovechado por quienes quieren sabotear esta política con una intención muy clara: conseguir que Argentina tome deuda externa nuevamente, y reinicie la rueda perversa que ya sabemos a dónde conduce (...) Un error que en política no es admisible: tomar una decisión sin prever qué hará el adversario sobre ella. La prensa hostil, más varios operadores cambiarios, reaccionaron con agilidad y sembraron el temor, porque en ese burbujeo es donde más ganan." Basta citar alguna cifra, como la que habla de que los exportadores sojeros, desde hace alrededor de dos semanas, liquidan un 40 por ciento menos de lo que les corresponde impositivamente. Y también es cierto, como especifica el titular del INTI, que debe diferenciarse a quien guardó o guarda dólares en el colchón de quien busca colocarlos en un banco del exterior, usualmente por una vía irregular. "Cierta prensa malintencionada llama a ambas cosas 'fuga de capital', cuando en rigor sólo la segunda lo es. La primera forma de ahorro les quita recursos a los bancos, pero eso es mucho menos grave que llevarse el dinero fuera del país."

En línea análoga con esos manipuleos mediáticos, el recorte en los subsidios del Estado a las empresas de servicios públicos, como a compañías financieras y de seguros, juegos de azar, puertos y aeropuertos, etcétera, fue presentado cual demostración del estrangulamiento que atravesarían las arcas fiscales. La impertérrita gata Flora sale a escena una vez más, tras su insistencia de hace tiempo con lo imperioso de que el Gobierno recorte ese tipo de beneficios. Ahora que lo hace, por las cuentas requirentes de ajuste pero en un marco que puede impedir su traslado a las porciones sociales más desprotegidas, resulta que es símbolo de soga casi al cuello.

En sentido más universal acerca de las andanzas discursivas de la derecha, no sólo en plano periodístico, en Página/12 del martes pasado hay una excelente entrevista del colega Javier Lewkowicz a Pablo Bortz, economista argentino de la Universidad Tecnológica de Delft, Holanda. La nota merece ser leída en su totalidad porque, tanto desde la sencillez explicativa como por los datos y conclusiones que brinda Bortz, echa muy buena luz estructural sobre la presunta insensatez del "rescate" que la Unión Europea le (se) propone para la caldera griega. Pero el remate, sobre todo, es neurálgico.

A la pregunta de qué efecto produce a nivel político la crisis económica, Bortz señala que "los partidos de ultraderecha, que luego de la Segunda Guerra Mundial no tenían gran relevancia, ahora han crecido en muchos distritos hasta ser, casi, opción de gobierno (...) La derecha hizo (...) un discurso muy inteligente. Si en Argentina apela a 'Doña Rosa' (bueno, podría decirse que apelaba), en Holanda inventaron a 'Hank y Greta', una pareja cincuentona que 'paga impuestos para que en las universidades estudien vagos y los extranjeros les quiten el trabajo a los nativos' (...) Dicen que Grecia es el ejemplo de descontrol fiscal, se quejan de 'los vagos griegos', pero Grecia no paga en pensiones, como porcentaje del PBI, más que Alemania o Austria. En cambio, los griegos trabajan un 40 por ciento más, en horas, que los alemanes y los holandeses". Y entonces sigue el apunte que, como bien dice Bortz, nadie menciona. "Grecia tiene un importante gasto militar, (...) por el conflicto con Turquía por Chipre. Y no por casualidad, sus principales proveedores de armas son Alemania y Francia. De hecho, (...) hubo un rescate de 100 mil millones de euros, condicionado a que Grecia compre 20 mil millones en armas."

¿Esto vendría a ser el "anarco-capitalismo financiero"? No, esto es capitalismo en el más puro de sus estados. El periodista podría observar, acerca de eso, un matiz de diferencia con el discurso impactante que dio la presidenta argentina esta semana, en Francia, durante la cumbre de los desarrollados más los emergentes. Vale reparar, como marcaje excedente de la nota de color, que volvió a prescindir de hasta un mero ayudamemoria como sostén de su oratoria excepcional: imaginemos, por un segundo, que delante de esa crema de presidentes y primeros ministros hubiera tenido que exponer cualquiera de los espectros de nuestra oposición.

Fuera de eso, Cristina ratificó su confianza en el sistema, aludiendo a la necesidad de un capitalismo más serio que, en vez de controlar a los países a ver cómo ajustan, regule a los que verdaderamente deben regularse. Obama y Sarkozy se rindieron mediáticamente a los pies de esta jefa de Estado que les chanta en la cara cuánto están equivocándose, pero asoma alguna dosis de ingenuidad --de cínica brillantez, es probable-- en la pretensión de que se corrijan. La mirada o demanda del suscripto es un tanto rebuscada, políticamente hablando, porque la correlación de fuerzas internacional es la que es. Debería bastar con que Cristina llegó hasta el límite de correrlos por izquierda. Pero si pasamos a lo ideológico, estaría claro que el capitalismo ya no tiene respuestas de justicia social y que se impone una instancia superadora. Un foro como el G-20 no da para decir eso, con toda seguridad.

Jamás debe perderse de vista la distancia abismal entre la responsabilidad de un líder político y las facilidades de un comentarista. Y por lo pronto, se advierte en el discurso presidencial la idea subyacente de que, así como están, no van a ninguna parte que no sea horrible para la mayoría y las mayorías de los pueblos. Cristina es lo más a la izquierda que haya surgido de mucho tiempo a esta parte, en este país y en el subcontinente, desde una concepción de estadista respetada. Y encabeza aquí la única herramienta política que, hoy por hoy, es capaz de consolidar un rumbo de reparación para esas grandes mayorías, sin que eso quiera decir más que eso.

A la hora de fijarse o alarmarse por el barullo con la compra autorizada de dólares, sin ir más lejos, es mejor tenerlo en cuenta porque a la película de joder con la economía y la desconfianza de la clase media, a falta de opciones políticas de derecha que tengan votos, también ya la vimos.

© Escrito por Eduardo Aliverti y publicado por el Diario Página/12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el lunes 7 de Noviembre de 2011.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Tírenme... Jorge Lanata... De Alguna Manera...

Tírenme...

¡PIF! Jorge Lanata.

Una agresión cobarde.

Yo estaba encandilado por las luces del patio. Me puse la mano izquierda a modo de visera y miré hacia arriba a la izquierda, al contrafrente de dos de los edificios: nada. Después hubo otro grito más, del mismo sector:

—¡Gordo puto, empleado de Clarín!

La gente empezó a moverse inquieta, en los asientos, y hubo un murmullo general.

—¡Aguante 6, 7, 8!! –un grito más.
—¿Por qué no bajan a discutir acá? –se indignó uno de los asistentes.

Entonces desde las sombras dejaron de escucharse gritos y comenzó una pequeña lluvia de piedras.

Fue instintivo: yo podía suspender la charla por unos minutos o seguir. Elegí seguir hablando.

Estábamos en el patio de la sede de la Universidad de Palermo, frente a unas 400 personas, en un acto sobre la libertad de prensa. Me tocó hace unos meses encabezar una encuesta nacional de Fopea sobre mil periodistas en la que resulté elegido como el mayor referente de la profesión, seguido de Nelson Castro, Nadie y Rodolfo Walsh. Víctor Hugo Morales, Horacio Verbitsky y Magdalena Ruiz Guiñazú completaron los primeros puestos y fueron invitados al debate. Nelson estaba en ese mismo momento al aire en su programa en vivo, Verbitsky y Morales se negaron a concurrir. Y ahí estábamos: 400 personas escuchando y tres, quizá dos, tirando piedras. Fue un hecho menor, pero quiero contarles los detalles de lo que pasó antes y después, porque a veces los hechos menores hablan más de la vida real que los grandes gestos.

Promediada la charla, alguien preguntó por la situación del periodismo en Venezuela. Estuve hace unos meses en Caracas, invitado por el Colegio Nacional de Periodistas, y pude ver de cerca el tema. Magdalena me cedió el micrófono para responder: hablamos del “national and popular philosopher” Laclau y su teoría sobre la inexistencia del periodismo (Laclau, que interrumpió su estancia de treinta años en Londres para grabar unos programas del canal Encuentro y recomienda para países subtropicales como la Argentina la reelección indefinida, tal vez basándose en la Teoría de los climas de Montesquieu).

—El fondo filosófico es el mismo –dije– pero en Venezuela se ha pasado el límite de la agresión física. En el primer semestre de este año hubo 163 atentados denunciados contra periodistas; patotas –orgánicas y no– del chavismo los esperan en la puerta de los diarios o los canales.

Pero esta no era la única escena de la noche del jueves: en paralelo, y por el aire de Twitter, cientos de mensajes ya hablaban del incidente con las piedras. Las consideraciones personales de los tweets son lo de menos, de modo que voy a reproducir aquí sólo algunos y más que nada “los en contra”. Para ser justos, aclaro que los mensajes de solidaridad y condena a los piedrazos fueron los más; pero los que se alinearon apoyando a las sombras no fueron pocos. Y esos son los que me interesan, porque es ahí donde anida el huevo de la serpiente.

Twitteó con intuición y buen olfato el crítico de cine Gustavo Noriega: “A ver si se dan cuenta: hay una conexión entre que el Estado financie El Pacto y que un par de boludos les tiren piedras a Magdalena y a Lanata”. “Si a Lanata y Magdalena los insultaron los vecinos de Palermo no quiero pensar cuando pinchen una goma del auto en el Conurbano”, posteó cronopio83 Aldo Raponi. A esa altura los tres de-subicados en un contrafrente de Palermo se habían transformado en “los vecinos de”, una especie de Fuenteovejuna.

Con los mismos elementos pero actitud más profesional, el periodista Nicolás Wiñazki twitteó: “Aguante 6, 7, 8 también gritaron los que tiraron piedras a Lanata. Fueron como diez piedras. No hay lastimados”.

A esa altura la “noticia” llegó a los medios electrónicos: “En 6, 7, 8 intentaron justificar la agresión a Lanata por decir que su verborragia incitó a la agresión. Flojito, no?”, twitteó “franciscoaure”. Un “victorhugo590” registrado como Víctor Hugo Morales –que algunos afirman es un “fake Morales”, aunque no se conoció públicamente desmentida alguna del relator deportivo– dijo: “No me sorprende que arrojaran piedras sobre gente como Jorge Lanata o Magdalena Ruiz Guiñazú. El pueblo se expresa como puede”.

Al poco tiempo yo ya estaba cerca de ser el verdadero culpable. ¿Qué hacía mi cabeza atrayendo piedras, eh?

“Testigos sospechan de que haya existido una verdadera agresión al periodista Jorge Lanata. Estilo radio”, twitteó gerarfernandez. “Alumnos de la Universidad de Palermo sospechan del origen de la agresión a Lanata”, concluyó @pimboleto, Daniel Ventura.

Y hasta hubo lugar para el cinismo: mientras todos los medios oficiales ignoraron por completo el incidente, Javier Romero (un asistente de Sergio Szpolski que se dedica en Diario Registrado a calumniarnos día por medio en Internet) quiso curarse en salud: “Quien le tira piedras a un periodista ataca a la libertad”, copió en su mensaje de un sobrecito de azúcar. La diferencia del peso específico entre un puñado de piedras y el habitual balde de bosta que significa Diario Registrado son notables.

La noticia, con sus versiones y contraversiones, duró un día más en la red.

Algunas consideraciones sobre la noche del jueves:

1)Un hecho aislado no puede, necesariamente, ser confundido con una política: en todos lados hay locos sueltos. Pero una política sí puede estimular que el hecho aislado se produzca: cuando la Presidenta identifica u hostiga, con nombre y apellido a los periodistas que ella imagina como “enemigos”, puede haber uno, o diez, o cien militantes freaks dispuestos a quedar bien con la Jefa. Nadie recuerda, por ejemplo, condena alguna del Gobieno cuando militantes de las Madres de Plaza de Mayo escupieron los retratos de varios periodistas del país, acusándolos de complicidad con la dictadura.

2)“A veces pienso si no sería necesario nacionalizar los medios de comunicación, que adquieran conciencia nacional y defiendan los intereses del país. No seamos más tontos, no dejemos que nos envenenen y nos mientan”, dijo Cristina en un acto en Mercedes. “Los medios son cómplices de la política de entrega y subordinación”, agregó. “La libertad de expresión no puede convertirse en libertad de extorsión”, dijo también.

¿No le tiraría una piedrita a Lanata para complacer a Cris y defender al pueblo?

3)Al mensaje oficial “en on” se le suma la catarata de propaganda producida en la “Konzentrationslager Gvirtz”; hay más de cincuenta medios de comunicación paraoficiales, sin contar los blogs kirchneristas, los programas de televisión y radio acólitos y la vergüenza nacional de “Fútbol para Todos” (¿para cuándo Libros para Todos, o Agua para Todos o Comida o Justicia para Todos?).

4)No he recibido –y, por favor, tampoco espero– comunicación oficial alguna sobre el hecho. Sí de decenas de ONGs, público en general, periodistas, un comunicado de Adepa y muchos otros. El abanico de los 50 a 70 ¿u 80? medios de comunicación oficiales o privados (plata del pueblo que vuelve a Szpolski, Gvirtz, etc.) silenció el asunto con cuidado. Recordé el viernes la cara de mi tía Nélida diciéndome “El que calla otorga”.

5)Mientras se siga presentado al periodismo como “enemigo del pueblo, se le echará más leña al fuego. Es una democracia que a veces, desgraciadamente, parece una dictadura: la noche anterior a las piedras, 6, 7, 8 hizo otro goebbeliano informe sobre unas columnas de Martín Caparrós en El País y un comentario mío sobre Cristina en la Cadena Ser: lo titularon “Campaña Antiargentina”, del mismo modo que la dictadura tituló a las denuncias de los organismos de derechos humanos en el exterior sobre los desaparecidos. Martín estaba indignado:

—Es cierto –me dijo. Yo estuve en la campaña antiargentina en el Exterior. Fue en el ’77 o ’78. Yo fui uno de los exiliados que denunció a la dictadura. Pero nunca me imaginé que treinta años después la democracia iba a utilizar las mismas palabras.

Ni los dictadores, ni los presidentes, ni los gobiernos, representan exclusivamente a la Argentina. Son parte de ella, conformada también por los que piensan distinto al pensamiento oficial. Los afiches de Cristina hablan de amor, pero en varias ocasiones la Presidenta y su entorno ejercen el odio, o lo estimulan. Los acólitos –que para eso están– sobreactúan; escriben panegíricos, manipulan frases ajenas, cualquier cosa para lograr la distante sonrisa de la Jefa, un registro automotor, un plan, una caja regular de alimentos no perecederos. Y hay también, cómo no reconocerlo, quienes dan hasta la vida por sus pensamientos, como muchos dieron en su momento “la vida por Perón”. No volvamos a tropezar con la misma piedra.

© Escrito por Jorge Lanata y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el domingo 6 de Noviembre de 2011.


Verbitsky repudió la agresión a Lanata y Magdalena...

Fue ayer en Página/12 en un breve texto. Qué dijo.

En un breve recuadro el periodista destacado de Página/12, Horacio Verbitsky, repudió las agresiones que sufrieron sus colegas Jorge Lanata y Magdalena Ruiz Guiñazú hace unos días cuando disertaban en la Universidad de Palermo, en un Congreso del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA).

"Sin matices ni divagaciones: repudio el torpe ataque con piedras a Magdalena Ruiz Guiñazú y Jorge Lanata, a quienes transmito con estas líneas mi solidaridad. Y solicito a la Universidad de Palermo la identificación de los agresores", escribió Verbitsky.

Cuando sucedió el hecho, Lanata dijo a Perfil.com: "El encuentro fue en un ámbito privado, no en la Plaza de Mayo. Lo que quiere decir que hay gente que está muy atenta a estos encuentros. En este caso fueron dos o tres boludos que gritaban desde dos edificios vecinos. Después cayeron un par de piedras y eso fue todo. Yo seguí dando la charla", dijo.

© Publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma e Buenos Aires el lunes 7 de Noviembre de 2011.

Parir en la E.S.M.A. ... De Alguna Manera...

Parir en la E.S.M.A.

Sara Solaraz de Osatinsky, testigo clave del plan sistemático de apropiación de bebes durante la última dictadura. Acompañó a quince embarazadas en la Escuela de Mecánica de la Armada. Relata cada uno de esos partos y cuenta cómo se acondicionó un lugar específico para la “maternidad clandestina”, a la que derivaban prisioneras de otros campos.

La pieza de las embarazadas. Jorge Luis Magnacco. Una mesa. La asepsia. Una sábana verde. Tres embarazadas que se van, una que pare. Una incubadora, un sietemesino. El papelito en el que escribe todos los nombres. Noviembre de 1978, en la Escuela de Mecánica de la Armada, más exactamente 16 o 17 noviembre, dijo Sara Solarz de Osatinsky. “Trajeron a quien nosotros creíamos que era la esposa de Matías y era Patricia Roisinblit, que dio a luz un varón el 18 de noviembre de 1978, una cosa conmovedora, como todos los partos, por supuesto, pero en este caso, como Patricia había estudiado medicina –participó Magnacco como médico–, y en el momento que dio a luz pidió que no le corten el cordón umbilical y se lo pongan sobre el pecho y decía: ‘No me lo saquen, no me lo saquen’, era lo que la unía, la seguía uniendo a ese bebé que nació, a quien si no me equivoco le puso de nombre Rodolfo.”

Pedida por las parturientas de la Escuela de Mecánica de la Armada, Sara Solarz de Osatinsky estuvo en una enorme cantidad de alumbramientos en el centro clandestino más grande de la Marina. Es una de las personas que pueden darle a ese espacio las características y dimensiones de maternidad clandestina. Declaró en la causa por el plan sistemático de robo de bebés, es la testigo acaso más importante del tramo ESMA y uno de los pilares del juicio. Viuda, mujer de Marcos Osatinsky, dirigente de las FAR, uno de los prófugos de Trelew, asesinado. Madre de Mario y de José, asesinados a los 18 y 15 años. Llegó a la ESMA el 14 de mayo de 1977 y hasta noviembre de 1978 observó el desarrollo de quince embarazos: su voz se sumergió durante la audiencia en esos mundos, restituyendo a esas mujeres al mundo de los vivos.

A ella la secuestraron en una esquina de Capital Federal, mientras gritaba su nombre, y la golpearon con una llave inglesa. “¡Me llamo Solarz, me secuestran!”, decía y la patota gritaba a su vez qué era una brigada contra drogadictos. “Me llevan a un lugar donde no vi qué era en ese instante y me cortan toda la ropa, ni siquiera me sacan las esposas ni nada, sino que con una tijera me sacan toda la ropa que tenía y me dejan desnuda y me ponen sobre una camilla y es en ese momento que empiezan a decirme:

–Señora, ¿sabe dónde está?

–No sé –les dije yo–. Me da lo mismo.

–Está en la ESMA –me dijeron, y la verdad es que a pesar del “me da lo mismo’, no fue lo mismo: tenía conocimiento de lo que significaba la ESMA por algún folleto que decía todo lo que hacían con los prisioneros, con los secuestrados...”

Una guardia “buena”, “chicos de 14 a 18 años”, después de algunos días la dejaron andar sin esposas atadas atrás, las tenía adelante. “Pude levantarme la capucha y ahí era un espectáculo verdaderamente dantesco: como si estuviéramos dentro de una caja de muertos que llegaba al techo, uno no podía levantar la cabeza porque se golpeaba, todo cerrado con madera y el espacio exacto para que uno estuviera acostado en ese lugar. Cuando pude ver, una cosa que fue terrible de ver, es que en el medio de toda esa cantidad de cajas de muertos, había una cama que sobresalía y una mujer embarazada que se había levantado en ese momento: era Ana de Castro, luego supe que se llamaba así.”

“Yo tenía un papelito muy, muy pequeñito donde iba anotando todos esos datos”, dijo en un momento sobre la sucesión de embarazos. “Papelito de cada una de las embarazadas que desgraciadamente no fue posible conservar, yo pensaba que nunca me iban a dejar ir, se lo di a alguien y después ese papelito desapareció.”

Entre las primeras embarazadas estuvo con Pichona, María del Carmen Moyano de Poblete, y con Cori, que era Hilda Pérez de Donda. Como Ana Rubel de Castro, habían llegado antes que ella y dieron a luz antes de que empiece a funcionar la “pieza de las embarazadas”: cuatro camas que se ocuparon de forma rotativa y los marinos empezaron a llamar “La pequeña Sardá”, la maternidad clandestina de la ESMA. “Sara se ocupó de describir cómo el lugar funcionó con una coordinación interfuerzas –puntualiza Agustín Chit abogado, de Abuelas de Plaza de Mayo–, muestra cómo llegaban embarazadas de Buzos Tácticos de Mar del Plata, La Perla, el Banco o Coordinación Federal.”

–¿Supo si esas tres primeras mujeres tuvieron a sus hijos? –le preguntó el fiscal.

–Sí –dijo Sara–. Pichona pidió por favor que la acompañara en el momento del parto, para no estar al lado de los asesinos. Me bajaron y la bajaron a la enfermería. Estaba el doctor Magnacco y estuve al lado de ella y el ruido de las cadenas eran terribles en el momento que se sentían al mismo tiempo los gritos del bebé que nacía.

Pichona tuvo una hija mujer, en junio de 1977. Los partos todavía se hacían en la enfermería. Ella venía de la Perla, estaba en la ESMA desde abril. Su hija permanece desaparecida.

A mediados de 1977 empezó a funcionar la pieza: “El parto se realizaba en la misma habitación (de las embarazadas), sobre una mesa que ellas tenían, había una mesa grande y (Carlos) Capdevilla venía con material que decía que estaba esterilizado, eran las sábanas de color verde que se ponían y el resto de las embarazadas, porque la pieza era para cuatro, las sacaban de la habitación y volvían cuando se retiraba todo el material, estaba lavada la criatura y quedaba la criatura con la madre también en la habitación”.

Sara mencionó visitas de Antonio Vañek, Jacinto Chamorro y Jorge Vildoza. Y el rol de Jorge “Tigre” Acosta, Héctor Febres y “Pedro Bolita”, cuyo nombre es Carlos Galián.

“Siempre era Pedro Bolita o Febres el que venía a buscar a los niños; el doctor Magnacco, que pasaba todos los días; Capdevilla también pasaba si no estaba Magnacco, y Pedro Bolita normalmente era el que partía con el bebé o Febres.” Acosta conocía todo, dijo. “Era el que decidía cuándo venían las embarazadas, quién iba a venir, no recuerdo que haya entrado, pero que sabía, sabía quiénes estaban y en qué momento iban a dar a luz: tenía toda la información de hasta el más mínimo movimiento.”

La pieza de las embarazadas se cerró en marzo de 1978 porque llegaba de visita un periodista inglés. Para entonces, acababan de dar a luz Cristina Greco y Patricia Marcuzzo: “Cerraron las piezas, hicieron como un depósito y por eso Pati, lloraba, decía: `¿Por qué no me dejan con mi criatura?’. Porque prácticamente ese día o al día siguiente que la trasladaron, se quedó la criatura y se la llevaron a ella, por lo que me contaron dejaron el moisés en la casa de la madre”. Ella continúa desaparecida.

–¿Sabía el destino de los bebés? –le preguntó el fiscal Martín Niklison. –No, no sabía exactamente. Una persona que tenía relación con médicos del Hospital Naval decía que había un papel que decía para las mujeres de los militares, que si no tenían hijos, podían adoptar estos hijos de los guerrilleros. Esa fue una de las cosas que supimos. Y Febres dijo que tenía un primo que era una persona muy generosa, que se ocupaba de buscar casas para esos chicos, lo cual significaba que los chicos no eran entregados a sus padres, que esas cartas que ellas escribían no eran reales: no se las entregaban a nadie.

Al final, la presidenta del Tribunal Oral Federal No 6, María del Carmen Roqueta, le dijo, como hace habitualmente, si quería agregar algo más. “Creo que dije todo lo que recuerdo, es lo único que puedo decir: es que es una cosa terrible lo que pasó con las embarazadas, la separación de los niños, la adopción con los mismos que los mataron de alguna manera, que es terrible, algo que pasó en la ESMA que uno no lo puede olvidar, que recuerdo las caras de cada una de ellas, los gestos, lo que hacían en la pieza, las esperanzas, las desesperanzas que podían tener de lo que iba a pasar con sus hijos y con ellas mismas... Es lo único que puedo agregar.”

© Escrito por Alejandra Dandan y publicado en el Diario Página/12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el domingo 6 de Noviembre de 2011.


Las 15 historias...

1) Pichona, María del Carmen Poblete

“Pidió que la acompañara en el momento del parto, para no estar al lado de los asesinos. El ruido de las cadenas eran terribles en el momento que se sentían al mismo tiempo los gritos del bebé que nacía. Tuvo una hija mujer, en junio de 1977”. Siguen desaparecidas.


2) Ana Rubel de Castro

“Fue terrible, había sido torturada salvajemente, había sido secuestrada con su marido, era (prisionera) del Ejército, creo, pero la trajeron a la ESMA y estaba embarazada de dos meses. La torturaron hasta dejarle agujeros en los pechos. El hijo nació sietemesino: tenía dos kilos, era varón y dos días después ella gritaba, preguntaba, quería saber y trajeron una incubadora para la criatura, pusieron el chiquito y ella me pedía por favor que mirara si tenía todos los dedos, si los piecitos, si tenía alguna característica particular, y dos días después fueron trasladados.” Ana y su hijo continúan desaparecidos.


3) Cori, María Hilda Pérez de Donda

“Estuve con ella porque ya estaba la pieza de las embarazadas, no sé por qué razón permitieron que yo pudiera quedarme con ellas ahí, así que tuve mucho contacto. Cori tuvo una nena, quería que se llamara Victoria. Fue secuestrada con su marido por la Aeronáutica y a ella la trajeron sola para dar a luz. Le hizo unos agujeritos en la oreja cuando nació la niña con unas cintitas azules que pudimos conseguir y una aguja al rojo vivo, una aguja de coser que había en la pieza de las embarazadas. Le hicieron escribir una carta diciendo que atendieran a la nena, que ella no podía ocuparse, esas fueron las primeras cartas.” Cori sigue desaparecida. Su hija fue recuperada, es Victoria Donda.


4) Tita, Iris García

“Antes de ellas estuvo Tita, pero no conozco demasiado. Venía de Coordinación Federal, la vi en Capucha porque no había condiciones especiales para las embarazadas hasta que las pasaron a la pieza de las embarazadas, en la que Tita no estuvo. Creo no haber participado del parto. La dejaban caminar y tenía los pies hinchados. El nombre de Tita no lo recuerdo, pero una vez que tuvo familia creo que varón, la trasladaron inmediatamente. Y no vi la criatura porque no existía la pieza.” Tita y su hijo continúan desaparecidos.


5) Mirta Alonso de Hueravillo

“Tuvo un hijo varón, yo tampoco estuve en el parto, fue otra compañera. Le puso el nombre Lautaro. La familia sabía que se iba a llamar Lautaro. Cuando se abrió la Pecera, donde se veían los diarios del mundo, en uno de los artículos había algo escrito en holandés, idioma que yo no conocía para nada. Yo decía que podía traducir todas las lenguas, pero no era verdad porque conocía pequeñas cosas, palabras que me daban a entender, como por ejemplo si el artículo decía que Argentina era un país contra los derechos humanos o si eran positivos los artículos por el Mundial. En este caso, lo único que pude ver fue una foto de una Casa Cuna, que habían encontrado a un chico que lo dejaron en la puerta y que tenía puesto algo que decía Lautaro. En el caso de Mirta, el niño era de rasgos indígenas porque ellos eran de Chile y eran de origen indígena. Se decía que los militares no los querían así, es una de las cosas que nosotros pensamos, que es uno de los chicos que entregan por esta razón.” Lautaro fue recuperado por sus abuelos.


6) Susana Beatriz Pegoraro

“Fue secuestrada el 8 de julio del ’77 en la estación de Constitución. Sus padres la estaban esperando, ella venía de Mar del Plata y estaba embarazada y la secuestraron, y los trajeron al padre y a ella a la ESMA. Le dijeron que al padre lo iban a liberar, cosa que aparentemente quisieron hacer, pero al padre le dijeron: ‘Te dejamos acá, pero no tenés que dar vuelta la cabeza’. Y él dio vuelta la cabeza para ver la chapa. Lo volvieron a traer a la ESMA y luego nunca reapareció. A partir de ahí, a ella la llevaron a Mar del Plata a la Base de Buzos Tácticos, cuando la trajeron de nuevo fue una cosa, era otra persona la que habían traído: no hablaba, no se reía, no lloraba, estaba alterada totalmente por lo que había vivido en la base. Muy poquitos días antes la trajeron, pero en mi recuerdo es fines de septiembre. Estuve en el parto, y la dejaron unos diez días más o menos. Era la época en la que la pieza de las embarazadas se abrió. Venía Febres pocos días antes de que la embarazada tuviera familia y traía un lujoso moisés que nadie podía comprar. Era algo lujosísimo y se los daba diciéndoles: ‘Los vamos a llevar a los padres’ y les daba para que escribieran una carta. Yo estaba presente y tenía un papel y decía que pongan que no lo van a poder tener. Todas las cartas eran del mismo estilo, pero no llegaron nunca a las manos (de los familiares). Ella puso el nombre de su madre.” En el parto estuvo Magnacco y Capdevilla. La hija de Susana Beatriz es Evelin Bauer Pegoraro, apropiada por Policarpo Vázquez, retirado de la Marina de Mar del Plata.


7) María José Rapela de Mangone

“Fue secuestrada junto con su marido porque guardaban los muebles en su casa de algún militante amigo. Su marido fue trasladado rápidamente y a ella la trajeron a la pieza. Venía siempre Magnacco a verla, venía a ver a todas la embarazadas. María José se había dado cuenta ya de que la criatura no se movía, pero no quiso decir nada porque dependía su vida del hecho de estar en esa habitación, tenía miedo de qué era lo que podía pasar. En diciembre el doctor Magnacco vio que el bebé no se movía, dijo: ‘Está muerto, hay que hacer un aborto’. Hizo el aborto e inmediatamente fue trasladada.” María José permanece desaparecida.


8) Graciela “Raquel” Tauro de Rochistein

“La habían traído de la Aeronáutica justo para dar a luz. Me acuerdo de ella, estuve en el parto también. Siempre era Magnacco que estaba en esos partos. Fue un varón. Ella debe haber estado dos o tres días o cuatro como máximo en la pieza, porque en la pieza en general cuando las traían para dar a luz sólo había lugar para cuatro, así que cada vez que daban a luz dejaban el lugar a otra embarazada. A ella la dejaron con la criatura unos días. Trajeron también el moisés, la trasladaron sin criatura. La criatura quedó en la habitación durante un tiempo.” Raquel está desaparecida. Su hijo es Ezequiel Rochistein, restituido. Fue apropiado por Juan Carlos Vásquez Sarmiento, de la Fuerza Aérea, prófugo.


9) Cecilia Viñas

“Venía de Buzos Tácticos de Mar del Plata y dio a luz también un varón y durante mucho tiempo venían a visitarla a la pieza de las embarazadas los altos jefes. Vañek, de la Marina, venían Chamorro y (Jorge) Vildoza. Eran visitas permanentes. Dio a luz alrededor de octubre de 1977. También estuvo Magnacco.” Su hijo se llama Javier, fue apropiado por Jorge Vildoza, jefe del Grupo 3.3.2. de la ESMA, prófugo de la Justicia.


10) Susana Siver de Reinhold

“Era (prisionera) del Servicio de Informaciones Naval, estaba con su marido. Tuvo familia en enero del ’78 pero estuvo desde octubre o noviembre en la pieza de las embarazadas. No fue un parto normal. No estaba Magnacco, estaba Scheller y llamó al Hospital Naval para que viniera un ginecólogo, y yo lo vi y supe que era el jefe de Ginecología del Hospital, no sé su nombre. Puedo describirlo si es necesario, lo recuerdo perfectamente y dijo que había que llevarla al hospital directamente para que diera a luz, para hacerle una cesárea. Tuvo una cesárea y casi dormida la trajeron de vuelta a la ESMA. Es una de las que firma una de las tarjetas que me hicieron las embarazadas cerca de la Navidad: es como un osito en cartulina y uno abría la tarjeta y abría los brazos y decía ‘te queremos mucho, tus hijas’. Firmaban Liliana Pereyra, Pati Marcuzzo, María José y Susana.” Su hija Laura es la última nieta recuperada, nació por cesárea en el Hospital Naval.


11-12) Liliana Pereyra y Patricia Marcuzzo

“Venían de Buzos Tácticos, las trajeron juntas. Deben haber estado en septiembre-octubre (de 1977). Liliana dio a luz un varón en febrero de 1978. Pati alrededor del 15 o 18 de abril de 1978. Las dos dieron a luz un hijo varón. Lilana me contó que habían torturado a su marido delante de ella para que ella hablara y cuando ya estaba en la ESMA, los de Buzos Tácticos venían a interrogarla y ella volvía desesperada cada vez. Se ensañaron bastante con ella. Fue trasladada. Luego supe que dijeron que hubo un enfrentamiento con subversivos y apareció fusilado el cadáver.” Liliana y Patricia están desaparecidas. El hijo de Liliana es Federico Cagnola Pereyra, apropiado por civiles, y el de Patricia es Sebastián Rosenfeld, que fue devuelto a su familia.


13) Alicia Alfonsín de Cabandié

“Alicia era muy jovencita, tenía 17 o 18 años. La trajeron del Banco con los cabellos rapados, era alguien que tenía cabellos muy largos y la raparon, dijeron que era una cuestión de infecciones. Llegó antes de Año Nuevo y dio a luz un varón en marzo con el nombre Juan. Estuvo Magnacco, siempre fue Magnacco. A ella, cuando estuvo en el Banco, un coronel le había dicho que a su marido lo habían trasladado a un lugar del sur y que cuando ella tuviera a su bebé la iban a llevar junto con el bebé y que ahí iban a cambiar las ideas, que iban a cumplir una pena, que era un lugar abierto. A ella la vino a ver Minicucci.” Alicia está desaparecida, su hijo es Juan Cabandié, apropiado por Luis Antonio Falco, de la Policía Federal.


14) Cristina Greco

No Foto

“La trajeron de Mar del Plata justo antes de dar a luz. Tuvo una hija en marzo. Estaba desesperada porque ya había estado secuestrada por la ESMA hacía mucho, no sé si en el ‘76, la dejaron en libertad y la reconoció después Pedro Bolita. Había sido secuestrada con su marido, tuvo una hija y la tuvo poquitos días: fue trasladada inmediatamente. Nunca supe más. Después supe que la hija apareció con los abuelos y fue un momento muy particular en la ESMA porque cerraban la pieza (ver nota central).” Cristina continúa desaparecida.

15) Patricia Roisinblit

“Dio a luz un varón, una cosa conmovedora, como Patricia había estudiado medicina idió que no le corten el cordón umbilical y se lo pongan sobre el pecho y decía: ‘No me lo saquen, no me lo saquen’”. Rodoflo Pérez Roisinblit recuperó su identidad. Fue apropiado por Francisco Gómez, agente civil de la Fuerza Aérea. Patricia sigue desaparecida.

© Escrito por Alejandra Dandan y publicado en el Diario Página/12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el domingo 6 de Noviembre de 2011.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Huracán 0 vs. Rosario Central 1... De Alguna Manera

Central no falló...

A pesar de que se quedó con diez a los tres minutos, el equipo de Pizzi fue a buscar el triunfo y aprovechó los errores de Monzón y Filippetto (luego vio la roja) para ganar 1-0 con un gol de Castillejos. El Canalla se puso ahí.

Una expulsión a los tres minutos de partido, en estos tiempos de paridades extremas y fútbol que se define por un detalle, es decisiva. Aunque toda regla tiene una excepción. Y esa excepción es Huracán. Porque Central se quedó con uno menos de entrada, por la roja a Ballini, que entró cebado con el marco de Primera, las 30.000 personas, las pulsaciones a full como si fuera una final de Primera, y un ratito más tarde se estaba bañando en las duchas para bajar tanta adrenalina. Era un punto de inflexión. Un golpe letal para Central. Un empujón anímico para Huracán. Pero no fue nada de eso…

Porque Central no se replegó a pesar de contar con uno más y salió a buscar lo que había ido a buscar. No sólo que mostró más actitud, sino que jugaba mejor, tenía la pelota, imponía las condiciones del partido, y sumergía a Huracán en una confusión que crecía con los minutos. Porque Central llegaba, probaba Ricky Gómez, Castillejos afinaba la mira, y el Globo no hacía pie. Hasta que todo eso que se insinuaba a simple vista se coronó con una cadena de desaciertos. Porque a Filippetto le peinan una pelota y Monzón salió apurado para corregir, pero al querer jugar con un compañero, se apuró y la entregó mal. Y la bola la interceptó Castillejos, que enfiló hacia el arco, y no bien la tuvo en la mira, sacó un remate defectuoso, mordido, que sin embargo terminó jugándole a favor. Porque Monzón no pudo cerrar en su regreso y Filippetto, otra vez, pifió sobre la línea y la pelota le pasó por abajo del botín. Gol. Justicia. Y, como marcan sus antecedentes, cada vez que el delantero que pasó por Lanús hizo un gol, Central ganó…

Y si once contra diez se le complicaba al Globo, para peor, un rato más tarde Filippetto coronó su tardecita negra con una expulsión y las cosas quedaron iguales en cuanto a cantidad de jugadores por lado, por lo que a Central se le hizo más fácil mantener el control. Supo cuidar lo conseguido con ayuda y, también, estuvo más cerca de convertir el segundo que Huracán de arrimarle al empate, por más que al final empujó y tuvo alguna oportunidad. Así, el equipo de Pizzi se puso ahí arriba, se arrima de a poco, y sueña que los demás resultados le den una ayudita…

© Publicado por el Diario Deportivo Olé el sábado 5 de Noviembre de 2011.







Rosario Central
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A finales de los años 1880 un grupo de trabajadores del Ferrocarril Central Argentino se reunía con frecuencia tras la jornada laboral, a practicar un rudimentario fútbol en los terrenos baldíos ubicados cerca del nacimiento de la actual Avenida Alberdi, en la zona norte de Rosario.

En la víspera de la Navidad de 1889, cerca de setenta personas se congregaron en un desaparecido bar de la Avenida Alberdi 23 bis con la intención de crear un club de fútbol. Fue entonces cuando un inglés llamado Thomas Mutton, propuso formalmente la creación de aquel proyecto, sugiriendo para el mismo el nombre de "Central Argentine Railway Atheltic Club".

Los asistentes dieron su aprobación, y eligieron como presidente de la institución al más vehemente de los oradores: el escocés Colin Bain Calder. Era el nacimiento del primer antecedente de lo que luego, en 1903, sería Rosario Central. La particularidad del nuevo club era que sólo podían ser socios los empleados del Ferrocarril.

No fue fácil al principio conseguir rivales para el nuevo equipo. Mulhall, integrante de la Comisión Directiva, buscaba cada mañana en los muelles del Puerto de Rosario algún barco cuya tripulación estuviese dispuesta a competir amistosamente con la escuadra rosarina. Finalmente, en 1890 un grupo de marineros británicos aceptó la invitación, y en las inmediaciones de la que hoy es la bajada Sargento Cabral, se jugó el primer encuentro del que se tiene registro, el cual finalizó empatado 1:1. El equipo alistó a M. Barton; Postell y Camp; J. Muskett, J. Barton y King; McLean, T. Muskett, Green, McIntock y Hooper.

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