lunes, 11 de julio de 2011

Las Abuelas, Ernestina, Marcela y Felipe... De Alguna Manera...

Las Abuelas, Ernestina, Marcela y Felipe...

Arriba, Carlotto y los abogados de Abuelas; debajo, los abogados defensores de los Noble Herrera. Foto Cedoc

Nunca hubiese querido publicar este escrito en mi Blog personal, no sólo por una razón ética, sinó también por carecer de toda la información sobre este tema puntual y especialmente por el respeto que siento por Organización de Abuelas de Plaza de Mayo y de su presidente Estella de Carlotto, la cuál siempre ha mantenido una actitud de humildad y ubicación poco frecuente en personas de su alto grado de responsabilidad y misón en su vida.

También siempre he mantenido cautela ante el dolor infringido a los hijos de la Directora del Diario Clarín Ernestina Herrera, Marcela y Felipe, que en todo caso son víctimas inocentes de una adopción impropia, del abandono de sus padres o de los motivos que los hayan llevado a esta situación no decidida por ellos.
Hoy, 11 de julio de 2011, luego de tantísimas pruebas y contrapruebas, se demostró que los ADN de ambos no son compatibles con familiares de las familias querellantes en esta causa.

Esto no excluye la manera ilegal de como fueron adoptados Marcela y Felipe por parte de sus padres, lo cuál como en muchos miles de casos, correspondería las sanción de la ley al respecto a los responsables de este acto que priva a las personas conocer su origen.

© Escrito por De Alguna Manera.


El abogado de Ernestina Herrera de Noble, Gabriel Cavallo, y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Foto Cedoc

Tras conocerse los resultados negativos a los primeros ADN a los hijos de la dueña de Clarín, Perfil.com habló con las distintas partes. Críticas a la Justicia.

El resultado negativo del cotejo del ADN de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín y las dos familias querellantes arrojaron reacciones dispares en las distintas partes de la causa judicial: entre el grupo de abogados de los Noble hay alivio pero también bronca, mientras que las Abuelas de Plaza de Mayo prefirieron no hablar del tema en un primero momento.

El abogado de Ernestina Herrera de Noble, Gabriel Cavallo, señaló a Perfil.com que "de acuerdo a la información que brindó Télam, por un lado estamos contentos que hayan dado negativo, pero por otro lado me interesa señalar que esto se podría haber conocido hace 8 años y estas familias podían haber tenido este resultado hace 8 años".

Tras conocer el resultado favorable para la dueña de Clarín, Cavallo criticó duramente a la Justicia. "Nadie advierte la tragedia institucional que implica esto: que estas dos personas inocentes tengan que prestar consentimiento para una extracción de sangre sin ninguna prueba en su contra. Es una tragedia institucional", insistió.

El letrado encargó un estudio durante seis meses para saber las probabilidades de que Marcela y Felipe fueron hijos biológicos de esos matrimonios de desaparecidos y sus conclusiones habrían motivado que los Noble Herrera se presentaran voluntariamente a entregar sus muestras de sangre y saliva. Con el resultado puesto, ahora le dijo a este portal que "la mentira tiene patas cortas".

Según estimó el defensor de la dueña de Clarín, "ahora las dos familias querellantes deben salir de la causa y pierden el derecho de estar en este proceso".

En tanto, Jorge Anzorreguy, defensor de Marcela y Felipe, se limitó a decir que "hasta que no estemos notificados por la juez, no podemos hablar de los resultados del emparejamiento de las muestras".

Silencio en Abuelas. En la entidad que preside Estela de Carlotto, en cambio, fueron más cautos y sus letrados prefirieron no hablar de los análisis hasta el momento. Uno de ellos, Alan Iud fue tajante ante la consulta de Perfil.com: "No puedo darte ninguna información. Hay un deber de confidencialidad de las partes que se acordó con la jueza en la audiencia del viernes".

En la misma línea, una vocera de Estela de Carlotto contestó: "Hoy no vamos a realizar ningún tipo de declaración".

Sin embargo, la fiscal Rita Molina precisó a Perfil.com que "los únicos que están sometidos a la total confidencialidad son los peritos del BNDG y de las partes, ya que firmaron un compromiso de preservar los resultados hasta que las distintas partes sean notificadas".

© Publicado por del Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el lunes 11 de Julio de 2011.



El primer cruce de perfiles dió negativo.

Las muestras genéticas de Marcela y Felipe Noble Herrera fueron comparadas ayer con los Lanoscou-Miranda y los Gualdero-García. Hoy comenzará el entrecruzamiento con el resto de las familias registradas en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

En el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) se hizo ayer el primer entrecruzamiento de perfiles genéticos en la causa Noble Herrera. Por un lado, el de Marcela y Felipe Noble Herrera y, por el otro, el de las familias querellantes, Lanoscou-Miranda y Gualdero-García. Ambos dieron negativo. Los Lanoscou-Miranda buscan a su nieta Matilde, robada durante la operación en la que fueron asesinados sus padres, en Acassuso. El perfil genético de Marcela se comparó con esas dos familias. Por su parte, los Gualdero-García buscan a un varón, nacido después del secuestro de María del Carmen Gualdero, en 1976, cuando estaba a punto de dar a luz a un bebé concebido con Ernesto García, asesinado el año anterior. El entrecruzamiento con Felipe también dio resultado negativo. A partir de hoy se hará la comparación con el resto de las familias que buscan a sus nietos.

Durante el entrecruzamiento realizado ayer estuvieron presentes la jueza Sandra Arroyo Salgado, la fiscal Rita Molina; los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo, los de las familias querellantes y los letrados de Marcela, Felipe y Ernestina Herrera de Noble. Junto con ellos, participaron los peritos genetistas y el proceso fue dirigido por la titular del BNDG, Belén Rodríguez Cardozo.

Existe el compromiso de confidencialidad por parte de los genetistas, los abogados y todos los participantes. Sin embargo, los resultados trascendieron casi de inmediato y luego, en forma pública, la fiscal los confirmó. Ya hace años los Noble Herrera habían aceptado el entrecruzamiento sólo con las familias querellantes. Sin embargo, Abuelas de Plaza de Mayo insistió siempre en que la comparación de perfiles genéticos debía hacerse con todas las familias que buscan nietos, por cuanto no se puede confiar en ninguna de las fechas que figuran en el fraudulento trámite de adopción que en 1976 llevó adelante Ernestina Herrera. Está totalmente probado que las adopciones se hicieron con documentos y testigos falsos y con burdas versiones de los hechos, incluyendo que la empresaria se encontró a un bebé, en una canastita, en la puerta de su casa.

Además de las familias querellantes, hay otras veinte que figuran en la causa y que creen que Felipe y Marcela podrían ser sus nietos. Debe tenerse en cuenta que la jueza Ofelia Hejt –ya fallecida–, que actuó en el caso de la adopción, tiene el antecedente de haber participado en la entrega de un hijo de desaparecidos. Eso se suma a la irregularidad de los trámites de adopción y levantó las sospechas que los Noble Herrera podrían haber liquidado haciéndose la extracción voluntaria de sangre en 2002, cuando ni siquiera eran gobierno los Kirchner. Desde entonces, apelaron todas las decisiones de los jueces y evitaron el entrecruzamiento de todas las formas posibles. Incluso hubo que allanar sus viviendas en dos ocasiones, lo que todavía levantó más sospechas: en la ropa interior de Marcela se encontraron perfiles genéticos de dos personas y en los calzoncillos de Felipe, ADN de un hombre y una mujer.

Según los genetistas, el entrecruzamiento se hace de dos maneras. Por un lado, informático, con los perfiles ya incorporados a una computadora del BNDG. Pero también se hace un chequeo manual, con la impresión de los electroferogramas, en los que están plasmados los perfiles. Los genetistas ven los picos en cada electroferograma, comparando lo que se ve en un papel con lo que se ve en otro papel. Esos dos métodos se habrían usado ayer y se usarían también en el resto del entrecruzamiento que sigue hoy, primero con los hijos de desaparecidos de 1976 y luego con los de 1977. La lógica es que entre hoy y mañana estén los resultados definitivos.

© Escrito por Raúl Kollmann e Irina Hauser y publicado por el Diario Página/12 el lunes 11 de Julio de 2011.


Solicitada de los hijos de Ernestina Herrera de Noble

Somos Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos de Ernestina Herrera de Noble.

Últimamente escuchamos, vemos y leemos cosas que no son ciertas.

Hablan de nosotros sin conocernos, sin saber cómo somos, qué pensamos o qué sentimos.

Nunca quisimos hacer de nuestra intimidad algo público. Pero nos sentimos maltratados y no queremos que nos lastimen más. Por eso, ante tantas falsedades, decidimos escribir esta carta y contarles la verdad.

Nuestra madre es directora de Clarín, diario que hoy soporta una campaña muy fuerte de ataques oficiales. Y nosotros tenemos miedo de habernos convertido en una pieza más de esa embestida.

Pero más allá de todo eso, para nosotros nuestra madre es simplemente nuestra madre.

La persona que hace 34 años, en uno de los mayores actos de amor que existen, nos eligió como hijos. La que siempre nos habló con la verdad. La que desde que tenemos uso de razón, nos dijo que somos adoptados.

Con ella construimos lo más importante que tenemos: una familia. Gracias a ella aprendimos desde chicos a valorar las oportunidades y s conocer las responsabilidades. Nos inculcó los valores y nos dio las herramientas para desarrollarnos como personas. Nos educó en la libertad para elegir nuestro propio camino en la vida.

Desde hace años vivimos algunos episodios que no buscamos pero que tratamos de afrontar con serenidad. Nuestra identidad viene siendo manoseada por intereses políticos, ajenos a nosotros.

Todo eso nos marcó y nos hace sufrir. Pero también sirvió para reafirmar lo que sentimos y lo que pensamos. El vínculo con nuestra madre es para nosotros lo más importante. Como tantos hijos adoptados, no conocemos nuestro origen biológico, pero como cualquier persona hemos forjado nuestra identidad a lo largo de nuestras vidas.

Nunca tuvimos ningún indicio concreto de que podamos ser hijos de desaparecidos.

Hace años, dos familias que buscan a sus nietos se presentaron ante la Justicia y alegaron que podríamos ser nosotros. Aunque nada indica que podamos serlo, en 2003 aceptamos voluntariamente hacer las pruebas genéticas, porque entendemos su incertidumbre y el dolor de quienes buscan a sus familiares.

Aún hoy no comprendemos por qué, a lo largo de casi siete años, estas familias nunca aceptaron la realización del análisis. Nos preguntamos una y mil veces por qué siguen con una duda que arrastran hace tantos años. Por qué los tironeos y las demoras pueden ser más importantes que la respuesta que buscan.

El uso político de nuestra historia es algo que nos parece injusto. Tratamos de estar serenos pero la presión a veces es muy fuerte. Hace poco, por cadena nacional, la Presidenta de la Nación se refirió a nosotros sin nombrarnos. Su mensaje, lejos de tranquilizarnos, nos inquietó. Sus palabras fueron perturbadoras.

Como en 2002, cuando llegaron a detener ilegalmente a nuestra madre, nuevamente las presiones políticas y mediáticas han vuelto a adueñarse de nuestra causa. Y no queremos que algo tan íntimo como nuestra identidad continúe bastardeada por acusaciones lanzadas sin sustento, ni por ataques que tienen otros objetivos y nos hacen daño.

No somos chicos, somos dos personas adultas, responsables, que sólo pretendemos ejercer nuestros derechos y tomar nuestras propias decisiones, sin presiones y en libertad.

Pero sentimos que no podemos hacerlo frente a un Gobierno que nos persigue. ¿Por qué exponen públicamente sólo nuestro caso? ¿Por qué no se preocuparon por las demoras en los exámenes que ofrecimos y traerían paz a las familias? ¿Se interesan por nosotros o tienen la necesidad política de que seamos hijos de desaparecidos y de inventar acusaciones contra nuestra madre?

No nos atrevemos a responder a estas preguntas. Pero vivimos en un estado de angustia permanente.

Nuestros temores crecieron los últimos días, cuando un tribunal desoyó nuestros pedidos por una cuestión meramente formal, aunque siempre habíamos actuado de la misma manera y dicha actuación había sido aceptada por la Justicia en todas las instancias. Nos preocupó también observar cómo se intenta presionar a los jueces mediante denuncias penales y amenazas de juicios políticos.

Siempre creímos en la Justicia y por eso nos mantuvimos en ese ámbito. Nunca hasta ahora hicimos declaraciones sobre una causa que entendemos personal. Pero cada vez hubo más distorsiones: hasta se llegó a decir que nos manejan, que nuestros abogados no respetan nuestra voluntad.

Nuestros miedos son muchos. No somos un botín. No queremos terminar como rehenes de un ataque político. No queremos que nos usen para atacar a nuestra madre. Tampoco queremos ser víctimas de una manipulación en los análisis genéticos.

Hoy, las muestras de nuestra sangre que dimos en forma voluntaria para un análisis genético, pretenden usarse en otro tipo de examen, con modalidades y condiciones que no nos ofrecen garantías de seguridad e imparcialidad.

No queremos que nos lastimen, ni vivir amenazados, ni que se pretenda ensuciar a nuestra familia o dañar lo que logramos construir.

Sólo pedimos que nos respeten. No queremos exponer nuestra intimidad indefinidamente, sin garantías legales ni científicas, y por una persecución política.

Seguiremos defendiendo nuestros derechos pese a todas las presiones.

Hace 34 años nuestra madre nos eligió como hijos. Y nosotros, todos los días, la elegimos como mamá.

Nada ni nadie podrá destruir ese vínculo.

Felipe Noble Herrera - Marcela Noble Herrera

22-04-2010


Los padres de los matrimonios desaparecidos Lanuscou-Miranda y García-Gualdero, cuando aparecieron los cuerpos NN en el cementario de Boulogne en 1984. Foto Cedoc


Pepe Eliaschev y Los porteños y sus las elecciones... De Alguna Manera...

Autodefensa...

Otra vez sopa. Una nueva oportunidad desperdiciada. Triturada por la codicia política más pedestre, la “campaña” para elegir al nuevo jefe político de la capital del país resultó poco menos que una inmundicia. A la ignorancia pavorosa que prevalece sobre cuestiones centrales que confronta Buenos Aires, se le sumó –para agravarla– una disputa asumida por casi todos los contendientes como pelea.

Se diseccionó lo hecho versus lo prometido, no como parte de una polémica fértil y superadora, sino en clave canibalística. Se comparó el número de kilómetros y estaciones de subte construidos, no en el marco de un amplio y exhaustivo debate sobre los conflictos abrumadores del transporte metropolitano, sino como mero objeto arrojadizo, granadas entre codiciosos jugadores del poder.

Recalentada sin tregua en su enfermiza pasión por afrontar los problemas como batallas emocionales, la Argentina muestra con la elección porteña sus lacras proverbiales. Casi nadie, por ejemplo, considera que deba haber coherencia entre palabras y hechos. Así, fuerzas políticas teóricamente preocupadas por mejorar la calidad de vida de esta ciudad, se abocaron afanosamente a vilipendiar el espacio público. Las pegatinas convirtieron una vez más en una gran roña urbana a la capital argentina. Esta grave disfuncionalidad no parece angustiar a varios de los protagonistas principales, entre quienes –de hecho– la Ciudad es apenas un soporte, una especie del hotel alojamiento al que se entra y del que se sale cuándo y cómo se quiere.

Pero no es que la escasa virtud civil de la mayor parte de los contendientes políticos contradiga una enorme nobleza republicana de parte de los ciudadanos. No existe tal discrepancia. Ya se sabe que entre los que gobiernan, los que aspiran a hacerlo y quienes no lo hacemos, hay enormes similitudes.

De modo que soy uno más de los que llegan a estas elecciones con una sensación pastosa y agria. Deberé terminar pronunciándome en base a un estricto y frustrante criterio de posibilidades. Es triste, pero estas quintas elecciones autonómicas para seleccionar al jefe de Gobierno, las de hoy y su segunda vuelta, el 31 de julio, no son una poderosa ocasión para manejarse con inteligencia civil. Quedan convertidas en fragmentos de una guerra, en la que las cuestiones específicas, para las que la aproximación ideológica casi nada significa, son tapadas por vociferaciones vacías. Se advierte este rictus en los principales temas de la agenda.

La necesidad imperiosa de una policía distrital fuerte, robusta, profesional y decente fue devaluada por el Gobierno nacional arropado sin escrúpulos en un “seudogarantismo” que sólo significó permisividad obscena para con variadas formas del delito. Con la misma impavidez, ahora pidieron “más seguridad” quienes negaban su deterioro y culpaban a “los medios” de crear ilusorias sensaciones térmicas. Ese fue un pecado de leso oportunismo. Pero, por otro lado, el Gobierno local consideró oportuno pintar la Ciudad de amarillo, como si gestión pública y parcialidad política no debieran diferenciarse.

Vistas las cosas desde el panóptico de 2011, sobraron otra vez los excesos disfrazados de posturas ideológicas y escasearon las aproximaciones sustentadas en mecanismos serios y evaluaciones realistas. Buenos Aires, una bella ciudad particularmente bendecida por su dotación de bienes urbanísticos de primer nivel internacional, languidece desde hace muchos años. Está colapsada por un tránsito de modalidad salvaje y es usada hasta la exasperación por infinitos emprendimientos privados, además de ser obligada a funcionar como salvavidas de quienes carecen de soluciones o paliativos a sus carencias en el multitudinario cordón suburbano.

En esta ciudad, que amasó una colosal infraestructura de calles, avenidas, plazas y parques, y un puñado de maravillosas joyas arquitectónicas, casi todo lo mejor que se ve hoy fue hecho entre 1890 y 1960. Dura, apretada, exasperada, áspera, la Buenos Aires de hoy no termina de opacar, afortunadamente, su rico legado, que brilla a pesar de los porteños y de sus administraciones.

Los porteños… ¿Quiénes son los porteños? ¿Esos ensuciadores seriales que arrojan sus desperdicios en las veredas a cualquier hora y sin discriminar yerba mate, pañales y cáscaras de mandarinas, de cartones, latas y envases de plástico? ¿Quiénes son? ¿Los que miran para otro lado mientras sus perros se alivian al lado de ellos, tras lo cual, orgullosos, siguen de paseo con el animal, dejando la mierda expuesta en la vía pública? ¿Quiénes? ¿Los que conducen sus autos por carriles para colectivos y estacionan donde no corresponde, apostando a zafar? ¿Son porteños los choferes de bondis que zigzaguean en calles y avenidas a 80 km por hora, para cruzar impunemente, protegidos por el Estado, semáforos en rojo?

Averiada por manteros que se reproducen sin cesar (clara demostración del éxito del “modelo de inclusión social con matriz productiva”), impotente para preservar fragmentos notables de un patrimonio arquitectónico dilapidado por la insaciable codicia inmobiliaria, la Ciudad no ha podido siquiera proteger su otrora envidiable colección de monumentos y fuentes, sistemáticamente saqueados, vandalizados y hoy enrejados, como fotografía implacable del empobrecimiento espiritual de quienes aquí vivimos o por aquí pasan.

El quinto mandato autonómico tendría que ser un quiebre. Su inminencia es una fornida oportunidad, que bien pudiera perderse. Esta ciudad, que cuando se la camina un domingo por la noche luce como un anciano maltratado y maldecido por todos los deterioros posibles, y en la que la miríada de tolerados abusos privados, el oportunismo grosero de los gobiernos nacionales, y las incompetencias de las gestiones locales parecen torpedear toda esperanza, podría tener todavía una chance. Se trata, por de pronto, de votar bien, aunque sigamos lamentándonos quienes no votamos lo quisiéramos, sino al mal menor, como quien vota en defensa propia. Como lo haré yo hoy.

© Escrito por Pepe Eliaschev y publicado por el Diario Perfíl de la Ciudad Autónona de Buenos Aires el domingo 10 de Julio de 2011.

Ballottage vacío... De Alguna Manera...

Ballottage vacío...

Macri y Filmus volverán a chocar el 31. Pero la democracia sigue siendo de baja intensidad.

Es domingo 10 de julio de 2011. En el mundo se discute la democracia real: los indignados españoles; los votantes en Islandia, que modifican la Constitución por Facebook; los chinos, que inventan microblogs para gambetear la censura; los árabes, que se sacuden por Twitter gobiernos seculares; los que buscan derrumbar de una vez lo viejo y lo viejo que se aferra con garras y dientes a una batalla perdida.

Estoy en Londres, a 11.100 kilómetros de Buenos Aires. ¿La distancia permitirá ver más claro? Lo que se ve a la distancia son partidos que violaron la veda electoral, candidatos que se chicanearon sin discutir, debates que fueron monólogos a cámara, mentes e inquietudes menores que nunca atacan los problemas de fondo.

La Capital tendrá su ballottage para que nada cambie: el problema de la democracia argentina no es elegir entre más de lo mismo. Ahora se enfrentarán, otra vez, un gobierno de derecha que no se anima a serlo y uno que asegura, para la gilada, ser de izquierda. Bajan alegres de la Sierra Maestra investigadores de la Flacso, gremialistas corruptos, ex militantes de la UCeDé, dirigentes barriales cooptados a fuerza de subsidios, barrabravas y chicos del secundario que se llevaron historia a marzo. Del otro lado, yuppies de la derecha vergonzante que no se animan a ser peronistas del todo, que quisieran pero tienen miedo, que se escudan en que no los dejan.

La Villa 31, que crece en propiedad vertical a los costados de una de las autopistas más breves y caras del mundo, resultó una metáfora de esa batalla entre iguales: de ser por ellos, el PRO la hubiera limpiado de un plumazo, con sus habitantes adentro. Mientras tanto, el Gobierno, a la noche, enviaba más y más camiones con materiales y fomentaba la construcción clandestina.

A ninguno de los dos, en el fondo, les importa si todo se derrumba. La Ciudad de Buenos Aires tiene más de 120 mil empleados directos. En realidad, nadie sabe bien cuántos son. Quizá sean 140 mil. Nadie sabe bien, tampoco, qué hacen exactamente y si están capacitados para eso. Tienen con el Estado, desde siempre, una relación envilecida: ellos hacen como que trabajan y el Estado hace como que les paga. Podrían, cada mañana, construir la Pirámide de Keops y destruirla cada tarde. Despedirlos sería una locura, claro. ¿Pero también lo sería capacitarlos?

Ninguno de los protagonistas del ballottage habló del punto. Ni hablará el que gane. Preferirá arreglar otra vez con los gremios y evitarse problemas.

La campaña fue una cuerda floja en la que ambos transitaron por el equilibrio de lo políticamente correcto: hay conflictos nacionales que cortan la calle municipal, pero la Policía municipal no interviene (y tampoco la nacional, que elige enviar pequeños grupos de choque de La Cámpora para convencer a los qom). El resultado es el mismo: la calle se podrá cortar, dependiendo de quién la corte, aunque no se lo recomendamos a los maestros de Santa Cruz y menos frente al Ministerio de Trabajo cuando el ministro es, a la vez, el candidato a vicejefe.

Horas después de la veda, Filmus juró convocar a un gobierno de consenso. Es curioso: promete consenso quien, a la vez, se propone como continuidad en la Ciudad y en la Nación con un argumento bastante deleznable: “Si somos los mismos, por fin nos darán pelota”. ¿El kirchnerismo llamará en la Ciudad a quien piense distinto cuando jamás lo hizo en la Nación?

La batalla política por la Ciudad no genera cambio alguno en la vida de sus habitantes. Es la metáfora de una batalla nacional, donde importa el resultado sólo porque facilita u obstruye un triunfo mayor. Buenos Aires es un instrumento de propaganda, como el Gobierno pretende que también lo sean las insólitas elecciones internas obligatorias en agosto, cuando deberemos elegir obligatoriamente a candidatos que ya están elegidos a dedo.

Ninguno de los dos candidatos al ballottage pertenece a una política distinta: son las mismas viejas caras agarradas con desesperación de los pelos y los vicios de la política vieja. Si se raspa un poco la superficie, aparecerá Amadeo Genta, la dinastía de los porteros, los militantes rentados del viejo Concejo Deliberante o los “nuevos” del Parque Indoamericano, los eternos proveedores de la obra pública o los dueños de los carteles, las coimas a los manteros o la abulia interesada del Tribunal de Faltas.

Observaba Fontevecchia en su columna de ayer la incidencia de la economía en el eventual triunfo de Cristina en octubre. Es cierto, pero el problema no es la economía, sino la política. Si nuestra democracia de baja intensidad no logra hacer de la política un elemento de transformación real, los capítulos de esta ficción en la que se nos propone “elegir” siempre seguirán vacíos de contenido.

© Escrito por Jorge Lanata y publicado por el Diario PErfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el domingo 10 de Julio de 2011.

Macri logra consolidar su liderazgo... De Alguna Manera...

Macri logra consolidar su liderazgo con la resistencia al kirnerismo...

Mauricio Macri logró anoche su cuarta victoria consecutiva y la quinta en las seis veces -en ocho años- que compitió en la Capital. Su única derrota sucedió en el ballotaje del 2003 frente a Aníbal Ibarra, que alcanzó el podio gracias al envión que le otorgó, por entonces, la popularidad inaugural de Néstor Kirchner en el poder nacional.

Agrade o no su perfil político demasiadas veces híbrido y haya agradado o no la gestión que desarrolló en estos cuatros años, difícilmente pueda rebatirse la consistencia de su derrotero electoral.

El jefe porteño y su partido, el PRO, dominan, sin dudas, la escena de la Ciudad.

La performance de Macri, aunque suene paradójico, sirvió para desnudar también la endeblez de la construcción opositora que se dispone enfrentar a Cristina Fernández, primero en agosto y luego en octubre. El PRO carece de un candidato presidencial.

Ninguno de los candidatos a presidente de la oposición (Eduardo Duhalde, Ricardo Alfonsín, Elisa Carrió, Hermes Binner, entre otros) podrían capitalizar, acabadamente, el desempeño del jefe de la Ciudad.

No se habla de cualquier geografía: es el segundo distrito electoral en importancia, después de Buenos Aires. Es el que exhibe el PBI per cápita más alto del país. Es una caja de resonancia política siempre insoslayable. Es, además, el lugar de residencia del Poder Ejecutivo Nacional, en este tiempo encarnado por Cristina.

Esa descripción, por si misma, explicaría la dimensión política de la victoria de Macri, en su apuesta por la reelección. También la dimensión del significado político de la derrota del kirchnerismo mas allá de que Daniel Filmus -hay que reconocerlo-- consumó la mejor elección de la era K en la Capital, que en su pico (el 2007) había trepado al 24%. Filmus alcanzó ayer los 28 puntos que le concedieron el pase a la segunda vuelta.

El reverso de esa moneda sería que el 70% de los ciudadanos porteños eligieron opciones contrarias al kirchnerismo. Y que el sendero que conduce hacia octubre estaría demostrando que el humor social con los K -al menos con la muestra de Capital- no sería el que pregona el Gobierno ni sus tenaces usinas.

Quizás aquella muestra pueda ser distinta en el norte y en el sur de la nación. Pero al Gobierno de Cristina se le clava como una espina, a modo de duda, si lo sucedido en Capital no podría replicarse en los grandes centros urbanos. En ese cordón intermedio de la Argentina. Los Kirchner nunca pudieron contra esa realidad, ni siquiera en su apogeo. El 46% de Cristina en el 2007 también fueron derrotas en Capital, Santa Fe y Córdoba.

El capricho del calendario hace que los próximos desafíos electorales, amén del ballotaje en la Ciudad, el 31 de julio, ocurran en Santa Fe y Córdoba. Los números previos -solo eso- indican que el socialismo de Hermes Binner se endereza a retener el poder en Santa Fe. Allí la incógnita es el lugar que tendrá Miguel De Sel, respaldado por Macri y por el peronismo disidente. El cómico de los Midachi se dejó ver, sin limitaciones, en los festejos macristas. En Córdoba, el kirchnerismo no presentará candidato: la ruptura con José Manuel de la Sota fue una de las consecuencias, de varias, que dejó el armado electoral presidencial.

Macri mejoró ayer en un punto, incluso, el triunfo de hace cuatro años con mas del 46% de los votos. Según los cómputos no definitivos se impuso en todos los barrios. ¿Un éxito de la gestión? ¿Un conformismo social tan grande? Probablemente Macri, como le ocurre a todos los políticos ganadores, caiga en la tentación de creer la victoria sucedió sólo por las bondades.

Esa victoria se nutrió también del hartazgo a las arbitrariedades e imposiciones kirchneristas.

La política de seguridad fue una de ellas. La ministra, Nilda Garré, desembarcó en la Ciudad con purgas inconclusas en la Policía Federal, con supuestos nuevos planes anunciados a repetición, con la irrupción de gendarmes y prefectos, sin ton ni son, en los barrios del sur porteño donde el macrismo se hizo fuerte. El macrismo se asentó allí, precisamente, cuando los K alentaron las usurpaciones y ocupaciones de terrenos y viviendas.

La Policía Metropolitana fue también un acierto del jefe porteño. No porque con su módica presencia haya disminuido el delito.

Pero significó un reto a los Kirchner que retacearon siempre el paso de la Federal a la jurisdicción capitalina.

Garré, como diputada, había planteado esa prioridad al defender la autonomía porteña.

Cristina, como se presumía, inició con mal paso este tramo electoral que desembocará, antes de las presidenciales, en las internas abiertas, simultáneas y obligatorias. Le aguardan Santa Fe, Córdoba y la segunda vuelta en la Ciudad.

La Presidenta no intervino en la campaña con Filmus. Tampoco lo ha hecho en Santa Fe, donde el aspirante del FPV es el diputado Agustín Rossi. Nada hace prever que Cristina aparezca en las semanas que restan hasta el ballotaje. Esa campaña será para Filmus, con certeza, más compleja de lo que fue hasta ayer. La estrategia de Cristina apunta a preservarse en las derrotas y aparecer como triunfadora solitaria si, al final, obtiene la reelección.

Macri asomó anoche, el celebrar el triunfo, como la contracara kirchnerista. Ese sesgo con que impregnó las últimas semanas de campaña y que, con el escrutinio a la vista, le resultó redituable.

El jefe porteño habló de no dejar que las diferencias separen a los argentinos. Repitió la necesidad de reducir los niveles de agresión política.

De enterrar la intolerancia y no anclarse sólo en los fantasmas del pasado. Sus palabras fueron pronunciadas como jefe porteño, pero encerraron la intención inocultable de expandirlas en todo el país.

También de nacionalizar su victoria. Un modo de arrancar, ya mismo, la carrera hacia el balotaje.

© Escrito por Eduardo Van Der Kooy y publicado por el Diario Clarín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el lunes 11 de Julio de 2011.

Eduardo Aliverti... ¿31 de julio o 23 de octubre?... De Alguna Manera...

¿31 de Julio o 23 de Octubre?...

Este artículo es escrito en medio de versiones que hablan de que, con alrededor de 18 a 20 puntos de diferencia, analizan en Olivos la hipótesis de abrirse de la segunda vuelta. Son como las 12 de la noche y es ligeramente verosímil. Lo que no resuena veraz es que Cristina entregue la Capital mientras matemáticamente sea posible pelearla. Bajarse podría interpretarse como una equiparación con Macri, Solanas, Sanz, Cobos & Cía. No es creíble una Cristina bajada, y menos después de escucharlo a Filmus anunciando que va por más.

En principio, uno diría que el voto ganador fue ideológico. Hablamos de ideología en cuanto a favor o en contra de, no más que eso. Porque uno no puede creer que Macri haya ganado, como ganó, por su gestión. Uno registra cotidianamente (¿en su microcircuito?) que las escuelas y los hospitales porteños se caen a pedazos; que los taxistas braman de furia contra bicisendas que no usa nadie y cambios de mano que caotizaron el tránsito vehicular; que el Borda no tiene gas hace dos meses; que la Ciudad está cada día más sucia y todo lo de corrido que se quiera. Macri procesado. Macri tragándose el bigote postizo, mimetizado con Freddy Mercuri en su fiesta campestre de casamiento. Macri que tiene una papa en la boca, y todos los esfuerzos que se requieren para entender lo que dice. Pero evidentemente, eso no es así en lo referido a cómo se vota. Quizá sea que la invasión del amarillo, y un asfaltado por allí y otro por allá, y muchos carteles, y una estrategia de campaña bien direccionada y con mucha plata, son carta ganadora en el lugar donde se concentra la gente con más guita de este país. Es con el diario del lunes, correcto. Pero es.

Hay dos preguntas clave y complementarias sobre el resultado de ayer. Lo son más allá de un FpV asentado en un tercio electoral, con todo lo que eso significa en un escenario como el porteño: intrincado, volátil e históricamente reactivo al peronismo. La primera es en cuánto se habrían modificado los números si la Presidenta le hubiera puesto más el físico a la fórmula que decidió. ¿Una diferencia menor, tal vez? Si la respuesta es afirmativa, surge el interrogante de qué podría pasar con Cristina participando en forma intensa frente a la segunda vuelta. Es probable que pudiera servirle a la dupla kirchnerista para arrimar guarismos mejores, aunque difícilmente hasta el punto de ser un factor decisivo a fin de torcer el dictamen de este domingo. Pero también sería factible que una excesiva o más penetrante “intromisión” presidencial diera cabida al rechazo de, por lo menos, una franja de porteños reactivos a ese tipo de entrometimiento. Y una cantidad de votos con carácter de “franja” puede ser determinante, en tanto el dueto K debe remontar las cifras especulando con cómo acercar cada garbanzo. Si es por esta última apreciación –con la que el firmante se siente más proclive–, a Cristina le conviene seguir jugando sin variantes respecto de lo hecho hasta ahora, en rol de jefa de Estado mucho antes que como candidata. Al fin y al cabo, su mira es octubre y nunca el 31 de julio, por mucho que se trate de la Capital cuando, además, los cuatro años de Macri gobernándola no le alcanzaron para edificar una opción nacional. Si, además de octubre, la Presidenta piensa efectivamente en la sucesión 2015, no se ve cómo haría el hijo de Franco para moldear una fuerza expandida sin trabajar. En consecuencia, lo que suena más sensato de cara a la segunda vuelta capitalina es que quienes afilen discurso y acción –sobre todo esto último– sean los candidatos propiamente dichos. Parecería hora para caer en la cuenta de que la campaña de Filmus fue pobre, incluyendo aspectos a los que, sin prejuicios, debería prestarse muchísima más atención: marketing, colorido, creatividad, capacidad de ataque y contraataque. No es eso por sí solo lo que define un resultado, pero no hay campaña que pueda carecer de eso si lo que manda es un mano a mano o, más aún, un seguro segundo lugar. El kirchnerismo hizo ayer una gran elección en el distrito más jodido del país, no gracias sino a pesar de su proselitismo.

Por estas horas, la oposición saca una suma muy dudosa que no involucra, únicamente, a la condición psiquiátrico-ambulatoria de Elisa Carrió. Macri en Capital. Santa Fe entre socialistas-radicales y una buena elección del cómico Del Sel. Y Córdoba con el timón de De la Sota-Juez, adversos ambos a la Casa Rosada, bien que sin comer vidrio. De esa adición infieren un clima anti K en las tres ciudades mayores, que no se corresponde con ningún número preciso en aptitud de cambiar octubre. En la Ciudad Autónoma, en territorio santafesino e inclusive en el cordobés, la Presidenta tiene asegurado un piso electoral que, con el agregado de la ventaja fulminante en provincia de Buenos Aires –aporta 4 votos de cada 10, recordemos–, hace pensar en una prospectiva a su favor y sin retorno. ¿Tiene sentido común que la Presidenta se lance al intento cuerpo a cuerpo de revertir Capital, a riesgo de rebajar su imagen vencedora con probabilidades (muy) escasas? ¿Revertir tamaña ventaja?

Vaya el final para la feísima elección de Pino, quien es el único que merece ser estimado entre el resto de Macri-Filmus. El vástago de Alfonsín debería guardarse en Chascomús hasta más ver, en compañía de Zamora, Castrilli, López Murphy e indivisibles ad hoc. Desde una posición discursivo-romántico-nac&pop, Pino consiguió un cuarto de las voluntades porteñas en 2009. Envalentonado con esos dígitos, no más que los correspondientes a una elección de medio término en la peor instancia del kirchnerismo, se subió a una candidatura presidencial que carecía de todo correlato con posibilidades reales de siquiera discutir en la gran liga. Advertido de ello, fugó de tal alquimia. Descendió a la Capital con ínfulas de entrar al ballottage, aporte clarinista mediante. Por alguna razón, que desde fuera y dentro de sus filas se atribuye a la egolatría, insistió en creerse que podía jugar en Primera sin otra constatación que el Nacional B. Un luchador de toda la vida, un artista de rasgos sobresalientes, un cronista popular, vencido por la falta de vocación de poder. Por jugar con él: con el poder. No se dio cuenta de que la historia le tenía un papel reservado, de excelencia, para correr por izquierda a aquello que pregonó siempre, en lugar de aspirar a reemplazarlo –o algo así– a los 75 años. Y por si faltaba algo, mandó incendiar a una robusta ideológica y testimonial del nivel de Alcira, en rango de ¡¡¡candidata presidencial!!! Qué bajón, Pino. Haber perdido la mitad de los votos no en función de una utopía conquistable, digamos, sino para servírselos a Macri. Vos, Pino, que hiciste historia con La Hora de los Hornos. ¿No te corre un cosquilleo viendo la felicidad macrista? ¿Seguro que no te pasa nada? ¿Seguro que no estás pensando en que, de haber tenido una actitud más desprendida, estaríamos hablando del cabeza a cabeza contra la derecha, nada menos que en tu amada Buenos Aires? ¿Seguro que no analizaste como el tujes la correlación de fuerzas?

El resultado porteño termina siendo una dialéctica maravillosa, como lo es la cantidad de gente que votó a Macri y que en octubre sufragará por Cristina. La bonanza económica, ligeramente dicho, lleva a las simpatías por los oficialismos. O, en otras palabras, los kirchneristas están encorsetados por su éxito. Esto que pasó es demostrativo, o ratificatorio, de que además de los votos y la sensibilidad popular hay que construir poder. Los votos están, aunque haya ganado Macri con semejante diferencia, y son el primer requisito. Lo que le faltaría al kirchnerismo es comprender que no debe dormirse. El voto de ayer es producto del exitismo que generó en un núcleo poblacional, nada menor, capaz de mostrarle el lujo de que pueden pelearlo.

Ojo.

© Escrito por Eduardo Aliverti y publicado por el Diario Página/12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el lunes 11 de Julio de 2011.

domingo, 10 de julio de 2011

Facundo Cabral... En Su Homenaje... De Alguna Manera...

1937 - Facundo Cabral - 2011


© Dibujado por Erlich y publicado por el Diario El País de Madrid el domingo 10 de Julio de 2011.


Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado,
la gente de casa pobre
y corazón millonario.

La que todavía suda,
la que se rompe las manos,
la que se juega la vida por el pan de sus hermanos

Me gusta la gente simple
que al vino le llama vino,
la que al pan le llama pan
y enemigo al enemigo.

La que se da por entero y no tiene intermediarios,
la que comparte conmigo el respeto a los milagros.

Me gusta la gente simple,
que se levanta temprano,
porque hay que limpiar la calle,
pintar el frente al mercado,
bajar del camión la fruta,
repartir los telegramas,
servir el café, la sopa, pescar,
embolsar la papa,
cortar el árbol preciso para hacer una guitarra
con la que un día el cantor, caminará por la patria
contando la gente simple,
que sin ella no hay nada,
ni siquiera la milonga
que en el mundo me declara.

Me gusta la gente simple
que hace la silla y la mesa,
los zapatos de mi madre,
el vestido de Teresa.

La que ríe fácilmente,
la que fácilmente llora,
la que inocente confía
que un día cambien las cosas
Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado.



Humor político... Carta de la Compañera Jefa... De Alguna Manera...

Carta de la Compañera Jefa...

Jefa, la felicito por su oportuna idea de escribir una carta a los compañeros, sobre todo en este momento en que algunos están medio heridos y otros definitivamente desangrados .

Por las dudas, le hice unas mínimas correcciones al texto antes de publicarlo, siempre dejando en claro que es un borrador de puño y letra suyo, con algún toquecito de Carlos Zannini, un muchacho del que todos los medios hablan pero a quien nadie le conoce la trucha, con todo respeto (mientras lo conozca usted, para mi alcanza y sobra).

Es curioso que con su gran capacidad de oratoria usted no haya demostrado aún sus dotes de escritora. ¿Vio que ahora todos publican libros? No hay político, ni candidato, ni funcionario que no se le dé por escribir. Hasta Randazzo y Aníbal sacaron un libro cada uno. ¡Y lo más increíble… es que se venden ! (Casi tanto como el de Majul. A propósito, ¿ese no lo leyó? Mejor no lo lea, le va a gustar más la película ). Si siguen sacando libros, quien le dice, un día de estos el kirchnerismo se gana un Nobel.

No le digo el de la Paz porque viendo cómo nos portamos lo veo difícil. Pero el de Literatura podría ser. Me lo imagino al Compañero Aníbal en Estocolmo, con la televisión argentina transmitiendo la entrega del premio en cadena nacional. ¡Tiembla Vargas Llosa! (disculpe, chistecito destituyente ).

Vamos con su carta. Entre paréntesis, mis humildes observaciones: A mis queridos compañeros y compañeras.

(Lo de “mis queridos descamisados” se lo saqué porque después andan diciendo por ahí que usted trata de imitar… en fin, ya sabe, ¿vio?) En principio, quiero que sepan que nos ha costado mucho decidir candidaturas y completar las listas. Valoramos muchísimo los aportes de cada uno de ustedes y nos duele haber dejado a algunos compañeros afuera.

(Como ve, le puse en plural todo lo que estaba en singular, “me ha costado” por “nos ha costado”, “valoro” por “valoramos”, etc. Si no, después vienen los malditos medios con el cuento de que usted hace lo que quiere, que se cree la dueña del partido y del Estado y de la patria y todo eso. ¿Para qué vamos a deschavarnos desde ahora, no? La designación de mi compañero de fórmula no fue fácil. Tanto Juan Manuel Abal Medina como Amado Boudou merecían este reconocimiento.

(Acá le cambié algo: la frase “Boudou está feliz” sonaba a cargada. Además no estoy tan seguro de que el Compañero Motoquero haya sido el verdadero triunfador en este episodio. Tal vez sea al revés: el que se quedó sentado en la Rosada cerca de su despacho fue el Compañero Abal, en cambio el ministro Harley Davidson, en unos meses más, va a estar sentado en el Senado tocando la campanita, aburrido como un hongo y diciendo “tiene la palabra el senador Menem”, que dicho sea de paso vuelve a la Cámara Alta con nuestro apoyo. Me encanta el kirchnerismo. Cada vez somos más amplios. Nunca menos.) Con respecto a la designación de Mariotto como compañero de fórmula de mi querido y respetado Daniel Scioli, fue una decisión del gobernador en la que no influí ni tuve nada que ver.

(Karina Rabollini declaró esta semana en una revista que a Scioli, textualmente, “le hice cosas terribles por celos”. ¿No habrá sido ella la que le enchufó a Mariotto? Es increíble todo lo que se banca el Compañero Kalpakian. Sólo falta que le impriman en la frente la palabra “welcome”. ¿O confiará en que el destino de su vice también sea la campanilla y el “por favor silencio, señores senadores”?).

En relación al enojo del Senador Verna y su renuncia a la candidatura para gobernador de La Pampa, en protesta por las listas de legisladores que le sugerimos (taché la palabra “engrampamos”), quiero decirle al pueblo pampeano que confíe en nosotros y que espero que, de todos modos, en las próximas elecciones elija a nuestros candidatos (acá le saqué la parte esa que decía que “si no lo hacen, la guita para obras públicas se la van a tener que ir a pedir a Cadorna”) A mis pueblos maravillosos de Córdoba y Santa Fe, a pocas semanas de sus elecciones provinciales, quiero decirles que los quiero desde lo más profundo de mi corazón . (Se ve que ellos no, porque hace años que allá gobierna la oposición y todo indica que van a volver a votarlos, esos ingratos. No entiendo, ¿allá no vendemos los LCD?) A los amigos de Capital (acá le taché “jodidos” y le agregué “amigos”. Seamos vivos, todavía puede darse un milagro) les deseo que hoy tengamos un feliz acto electoral y los invito a todos a seguir por televisión el recuento de votos y disfrutar de esta fiesta de la democracia (acá le saqué “el que mira TN es un puto”, en una dama como usted no queda bien).

Ojalá gane el mejor candidato . (Acá le corté todo. No se puede hacer proselitismo porque estamos en plena veda. Si lo que usted quiere explicar es que si gana Filmus el triunfo es todo todo suyo, pero que si pierde Filmus la derrota es toda toda de él, no hace falta que lo diga, ya lo entendimos todos).

Aprovecho esta carta para desearle suerte a nuestra selección en la Copa América.

(Esto lo dejé, pero creo que es un gran error meterse con el fútbol. Yo que usted, ni abro la boca. Después de D’Elía, lo peor del kirchnerismo es el fútbol. Hasta ahora, siempre fracasamos con la selección, su equipo, Gimnasia se fue a la B; Quilmes -el de Aníbal- se fue a la B; River se fue a la B; Grondona y los barras siguen como siempre; lo de Hinchadas Unidas es un escándalo y, para colmo, lo único importante que le pasó al futbol argentino desde el 2003 para acá fue el Boca de Bianchi, Basile, Palermo, Riquelme, Guillermo y… Macri!!!).

También quiero mandarles un fuerte abrazo a los compañeros del interior profundo y federal.

(Acá le saqué el párrafo “compañeros de lucha, resistencia y militancia de nuestra juventud”, no sea cosa que después venga el cabezón bonaerense y nos diga que estamos choreando con los setenta.) A lo lejos retumban las voces de nuestro progresismo que llegan como un eco que se expande hacia los confines de la República (¡Muy buena frase! Esa a Macri no le sale ni a palos. De todos modos, entre el progresismo porteño de Filmus y lo que llega a la Formosa de Gildo Insfrán o la San Juan de Gioja, hay un problemita de transmisión ideológica sobre el que habría que trabajar un poquito).

Saludos a todos y a todas. CFK 2011-2015 . (Disculpe, le saqué el 2019 para que no cunda el pánico).

© Escrito por Alejandro Borensztein arquitecto y productor de T.V. y publicada por el Diario Clarín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el domingo 10 de Julio de 2011.

sábado, 9 de julio de 2011

Elecciones porteñas... De Alguna Manera...

Elecciones porteñas: las 10 cosas que hay que saber antes de ir a votar

Serán comicios con varias novedades. Qué se vota y cómo.

En pocas horas comienza una elección inédita, en la que se decidirá quién será el próximo jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Por primera vez los porteños votarán en mesas mixtas y tendrán la oportunidad, además de elegir candidatos para el Ejecutivo y el Legislativo local, de votar a los representantes comunales.

Las diez cosas que hay que saber antes de ir a votar:

- El lugar de votación: Consultar los padrones definitivos

- Como pudo haber cambios a partir de la nueva disposición de que se vote en mesas mixtas, es importante chequear la información antes de ir a votar. Las consultas también pueden hacerse personalmente, en el Tribunal Superior de Justicia en Cerrito 760.

- Se podrá ingresar a votar desde las 8 hasta las 18.

- Se debe ir a los establecimientos con DNI, libreta cívica o de enrolamiento, pero no con certificados de documento en trámite ni cédulas de identidad.

- Por primera vez habrá mesas mixtas para los porteños y se organizará por comunas.

- Quienes trabajen durante el horario de los comicios podrán obtener una licencia para ir a votar.

- El voto es obligatorio para todos los argentinos mayores de 18 años.

- Quedan exceptuados del sufragio los mayores de 70 años, aquellos que se encuentren a más de 500 kilómetros del lugar de votación o quienes estén imposibilitados de concurrir por enfermedad.

- Las autoridades de mesa percibirán 150 pesos para la primera vuelta y otros 150 si hubiera ballotage. Cada mesa estará integrada por un presidente y dos vocales. Además estarán presentes los fiscales que aporte cada partido político.

- Como parte de la veda electoral, quedan prohibidos los actos proselitistas, la publicación y difusión de encuestas hasta las 18 del día de la elección.

© Publicado en el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el sábado 9 de Julio de 2011.