Mostrando las entradas con la etiqueta Sergio Massa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sergio Massa. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de febrero de 2025

Rosca política, al rojo vivo… @dealgunamanera...

Rosca política, al rojo vivo…

¡¡¡Cartón Lleno!!! Dibujo: Pablo Temes

Karina, “el Jefe”, expulsa a “traidores” y disciplina LLA, Macri lucha por la subsistencia del PRO, Kicillof sufre “la capacidad de daño” de CFK.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el sábado 02/02/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


Por si a alguien le cabía alguna duda del poder real de Karina Milei, el episodio que tuvo como víctima de su enojo a Ramiro Marra fue contundente. La expulsión ipso facto del partido del legislador porteño de alto perfil mediático, causada por el hecho de haber votado favorablemente el aumento de impuestos requerido por Jorge Macri en el proyecto de Ley del Presupuesto en el ámbito de la Ciudad, fue la conclusión de un largo proceso de distanciamiento con la hermana del Presidente. Por lo tanto, cuando Javier Milei dice que ella es “el Jefe”, no está expresando un eufemismo. El legislador porteño ahora huérfano de partido había intentado mil formas de revertir esta animadversión que le prodigaba la secretaria general de la Presidencia. “Hablo con ella”, llegó a decir en un reportaje hace unos días cuando lo interrogaron sobre su relación. Eso, evidentemente, no era verdad. “Era un traidor”, lo fulminaron desde el círculo áulico del oficialismo. Hay dos datos curiosos: el primero es el retardo con que se adoptó la medida, ya que el presupuesto porteño fue aprobado el 13 de diciembre del año pasado; el segundo es que, además de Marra, también lo votaron a favor los legisladores libertarios Jorge Reta y Eugenio Casielles.

La onda expansiva de humillación a la que se lo sometió a Marra sigue haciendo sentir sus efectos dentro del Gobierno. En muchos funcionarios hay miedo. Para muchos, el mensaje es muy claro: no hay lugar para el disenso interno al que se lo toma como muestra de indisciplina que, por ende, merece un castigo. A eso se le agrega una cuota de maltrato y desconsideración. Por eso, el “indisciplinado” legislador se enteró de la medida por medio de un mensaje en la red X pasadas las once y veinte de la noche del miércoles.

A las peleas internas se les agregan las externas. El Presidente debió batallar a lo largo de la semana con los efectos nocivos que produjo su horrible discurso en Davos, en el que lanzó gruesos improperios contra las políticas de igualdad de género y contra los homosexuales. Intentó en vano hacer creer que había habido una maliciosa distorsión de sus dichos. Lo apoyaron en esa cruzada algunos de los intelectuales que le son afines, que hacen acordar por sus argumentos y formas de expresarlos a los kirchneristas de “Carta Abierta”. Algunos de estos estuvieron en la marcha de ayer a la que el peronismo se subió en su desesperada busca de obtener un rédito político. Salvo alguna muy rara excepción, a la mayoría de ellos nunca se les escuchó decir nada sobre José Alperovich, condenado por abuso sexual contra su sobrina; sobre Fernando Espinoza, denunciado por acoso sexual por una de sus secretarias; o sobre Alberto Fernández, imputado por lesiones leves y graves doblemente agravadas y por amenazas coactivas contra Fabiola Yañez.

Hoy más que nunca Suscribite

La rosca política está al rojo vivo. Esta semana se concretó la ruptura del PRO en la Legislatura porteña. Lo que se consignó en esta columna la semana pasada se viene cumpliendo inexorablemente: la demolición sostenida del espacio que es el último bastión de Mauricio Macri. El expresidente viene demostrando tener plena conciencia de esto y está actuando para tratar de evitar la extinción de su partido, algo que, a la luz de los hechos, le resulta cada vez más difícil de lograr. Por eso tuvo que interrumpir sus vacaciones en el Sur, para reunirse con sus leales e intentar parar la fuga de concejales, legisladores e intendentes.

Macri ya decidió que va a hacer campaña. El distrito que recorrerá como en sus épocas de jefe de Gobierno será el de la Capital Federal. Eso lo complementará con actos proselitistas en el resto del país. Hay que recordar que este año se renuevan 24 senadores correspondientes a ocho distritos y 127 diputados. El expresidente es plenamente consciente de que con el PRO solo no le alcanza para ganar. Por eso deberá buscar aliados. Y esos aliados no pueden salir de otro lado que no sea la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica. Notable la paradoja de la política vernácula: se pasan la mayor parte del tiempo peleándose en disputas vanas dominadas principalmente por los egos para después caer en la cuenta de que no tienen otra alternativa que la de juntarse.

Las aguas están también revueltas en el peronismo. Cristina Fernández de Kirchner batalla fuertemente para evitar que Axel Kicillof le arrebate la provincia de Buenos Aires. Sin ese distrito, el poder de la expresidenta sufriría una mengua casi letal. “El gobernador está sufriendo ahora en carne propia lo que es la capacidad y voluntad de daño de Cristina”, confesaba hace unos días una voz que conoce al dedillo lo que está pasando entre los dos. En su incesante búsqueda de limitar a su exdelfín, CFK autorizó que se aprobara el presupuesto 2025 para la provincia. No lo hizo como un acto de racionalidad ni muchos menos de bonhomía. Lo hizo para tenerlo controlado. La falta de aprobación del presupuesto 2025 hubiera obligado a la prolongación del de 2024, lo cual siempre le hubiese dado al gobernador un poder de discrecionalidad en el manejo de esos fondos públicos prácticamente ilimitado. Ella bien lo sabe.

La lucha ahora es por el desdoblamiento de las elecciones. Eso es lo que quiere Kicillof. Eso es lo que no quiere la expresidenta. La razón de esto es muy simple: los dos se quieren despegar de la elección nacional que, según las encuestas de hoy en día, serían ampliamente favorables al oficialismo.

Mientras ellos se distraen en estos menesteres, el asesinato de Lucas Aguiar, el joven de 20 años que previamente había contado en una entrevista a C5N que había sido víctima de cinco intentos de robo, generó manifestaciones con muestras de violencia e indignación. Como siempre hace el gobernador, lo único que atinó a hacer es a echarle la culpa al gobierno nacional por la falta de envíos de fondos. Una mentira de las tantas de Kicillof. Durante los cuatro años del gobierno de Alberto Fernández, CFK y Sergio Massa, la inseguridad en Moreno y el Conurbano profundo era la misma que ahora.

Como se dijo desde el comienzo del mandato de Javier Milei, la gobernabilidad de su gestión está atada a la evolución de la economía. Y, desde ese punto de vista, el Gobierno viene siendo exitoso en el nivel de la macroeconomía. En la micro las cosas son distintas: la realidad que vive el bolsillo del ciudadano de a pie sigue siendo dura.

Los técnicos del Fondo Monetario Internacional terminaron su gestión en Buenos Aires que dejó al Gobierno bien parado.

Los informes del Bank of America y del JP Morgan lo reflejaron en forma precisa, augurando un préstamo importante del organismo –con un primer desembolso de unos 5 mil millones de dólares y otro posterior que podría llegar hasta los 20 mil millones– para que se pueda implementar el levantamiento del cepo. Esta es una medida clave sin la cual el programa del Gobierno de atraer inversiones no podrá avanzar. Se vienen semanas decisivas.



domingo, 12 de enero de 2025

Experimento. Partida incierta de ajedrez...

Experimento. Partida incierta de ajedrez...


El gran sainete criollo M & M. Dibujo: Pablo Temes

Es la que parecen estar jugando Javier Milei y Mauricio Macri con la vista puesta en las elecciones de este año para no tener que pagar costos políticos.

© Escrito por el Doctor Nelson Castro el sábado 11/01/2025 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.


“No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de administrar que la elaboración de un nuevo orden”. Esta es una frase de Nicolás Maquiavelo que ilustra a la perfección el tiempo duro y difícil por el que transcurre el presente de la Argentina. El gobierno de Javier Milei representa, en la acepción literal de la palabra, un experimento. No hay registro de un presidente en absoluta minoría institucional –minoría en la Cámara de Diputados, minoría en la Cámara de Senadores y carencia de gobernadores– que haya llevado adelante un nivel de reformas de la envergadura de las que se vienen implementando desde el 10 de diciembre de 2023 ni de las que se piensan poner en práctica aún.

Tampoco hay registro de un nivel tan alto de tolerancia social como el que se viene observando ante un ajuste tan brutal como el que se ha realizado y se sigue realizando. Porque hay que decirlo siempre –le guste o no al Presidente–, no es la casta política la que está pagando el costo de este ajuste drástico y dramático, sino la sociedad, es decir, la gente de a pie. Es un experimento que, por otra parte, el mundo sigue con creciente atención e interés tanto en sus aspectos positivos como negativos. Como ya se ha dicho en esta columna, en Alemania, que enfrenta una de las elecciones más dramáticas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, se habla –y con preocupación– del “efecto Milei”, cuyo modelo está en los postulados de la AFD (Alternative für Deutschland), partido de ideas de ultraderecha que en los últimos días recibió un apoyo público de Elon Musk que generó mucha polémica y rechazo en el resto del espectro político de ese país.

No hay registro de un nivel tan alto de tolerancia social a un ajuste brutal como el que aplica.

Hoy más que nunca Suscribite

Es verdad que los números de una tenue recuperación van marcando una tendencia a la consolidación. Los datos emitidos por la Secretaría de Trabajo correspondientes al Sistema Integrado Previsional Argentino muestran lo siguiente: en los meses de septiembre, octubre y noviembre, el empleo formal aumentó en forma ininterrumpida consecutiva, revirtiendo así una etapa constrictiva que se extendió durante los 11 meses previos.  A esta mayor creación de empleo la acompañó un crecimiento leve del salario real. El aumento del empleo fue menor al 1%, y el del crecimiento del salario, ínfimo. Estos datos  son importantes para poner en perspectiva todo lo que falta para hablar de una recuperación significativa del empleo y del poder adquisitivo del salario, menguado por la inflación anual de tres cifras que castigó duramente los bolsillos de todos en general y de los que menos tienen en particular. El kirchnerismo nunca lo admitirá –Sergio Massa tampoco–, pero sus políticas populistas más la emisión descontrolada destrozaron los bolsillos de los más necesitados.

Más allá de los logros de la actual gestión,  la verdad es que la economía está aún lejos de despegar. En este marco, la macroeconomía le sigue trayendo buenas noticias al oficialismo. El pago de deuda que hizo el jueves le valió elogios desde los centros claves de los mercados internacionales. He ahí, como ejemplo, el artículo elogioso que le prodigó la Agencia Bloomberg. Pero aun en esos ámbitos se marcan las cosas que faltan. La más significativa es el levantamiento del cepo. Y para eso hay un problema: no están los dólares necesarios. Como lo expresó Carlos Melconian en una frase que ya forma parte de la historia, “no hay fideos ni tuco”. Para que haya más “tuco y fideos”, la ilusión más fuerte la genera Donald Trump. El presidente electo que le profesa a Milei mucho afecto y mucha valoración lo considera una pieza importante en el ajedrez político de América Latina. Por eso necesita que al actual gobierno le vaya bien.

En el organigrama del Fondo Monetario Internacional, los Estados Unidos juegan un papel clave, ya que le corresponde ocupar la subdirección. Ese papel clave –es decir, la ayuda de Trump– le permitió a Mauricio Macri acceder al préstamo más grande que el organismo haya jamás dado. Milei aspira a una repetición de aquel gesto que, traducido en cifras, haría necesario un volumen de dólares de magnitud menor al que se le otorgó a la Argentina en ese momento. Milei necesita levantar el cepo por razones económicas y políticas. Enfrentar las elecciones con el cepo vigente le abrirá un flanco que la oposición usará para debilitarlo.

El oficialismo busca desgastar a los aliados y llegar a las elecciones con todo el poder

Volviendo a Mauricio Macri, la semana le ha dejado un sabor amargo. En realidad la cúpula libertaria ha sido –una vez más– la responsable de un nuevo sinsabor.

En la entrevista que Milei le concedió a Luis Majul en El Observador, el primer mandatario aseguró que el acuerdo ideal con Macri sería “que vayamos juntos y arrasemos al kirchnerismo”. El expresidente decidió acelerar a fondo y en apenas 24 horas lanzó una convocatoria por la red social X para formar una mesa de trabajo junto al Gobierno y “avanzar en una agenda profunda de cambios y transformaciones que necesita la Argentina”. La pileta no tenía agua o, más bien, se la vaciaron en tiempo récord. Luego de un prudente silencio desde el oficialismo le volvieron a marcar la cancha al PRO. Primero respondieron que es muy apresurado hablar de alianzas y o temas electorales y, más tarde, la propia Patricia Bullrich dijo públicamente que “la agenda será la del Gobierno. Los temas los elige quien conduce”. La jugada del oficialismo es clara, desgastar a sus socios en un tira y afloje constante para llegar a las elecciones con todo el poder en sus manos. Pero Mauricio Macri tampoco es ingenuo: si los resultados no fueran congruentes con una victoria lo suficientemente holgada como para barrer al kirchnerismo y encarar la segunda parte del mandato con mayor tranquilidad, no pagará ningún costo político y tendrá derecho a pedir nuevas concesiones. Se abre un juego de ajedrez político de resultado incierto para todos los argentinos.





domingo, 29 de diciembre de 2024

Divide y Reinarás - Animal indescifrable… @dealgunamanera...

 Divide y Reinarás - Animal indescifrable…


Duchampesco, Javier Milei. Dibujo: Pablo Temes

Así llama al peronismo José Pepe Mujica. Por eso, el Presidente debería dejar de jugar con fuego frente a Cristina Kirchner.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 28/12/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

En la acepción cuarta de la definición de soberbia que aparece en el diccionario de la Real Academia de la Lengua se lee: “Cólera e ira expresadas con acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas¨. La soberbia es el primero de los siete pecados capitales. Para muchos, la soberbia es el verdadero vicio más importante, porque las personas tienden a él. Es algo así como un deseo excesivo por ser preferido a otros, el amor desmedido por uno mismo y por creerse por encima de los demás.

En la concepción religiosa de esta conducta, se concibe a la soberbia como una conducta con la cual una persona está menospreciando no solo a Dios en su magisterio, sino también a los demás, es decir, al prójimo.

La euforia que, a causa de los números positivos de la macroeconomía, reina en el Gobierno, lo ha envuelto en el halo de la soberbia. La virtud capital que se opone a la soberbia es la humildad. La persona sabia es humilde. “Donde hay soberbia, habrá ignorancia; mas, donde hay humildad, habrá sabiduría”, es una frase atribuida al rey Salomón. La humildad es necesaria para saberse finito, seguir aprendiendo y evolucionando.

Impera en el gobierno un sentimiento de euforia excesiva. La principal causa para ello radica en los números de la macro y el guarismo de inflación que barrunta entre el 2 y el 3% mensual. Son cifras que parecen increíbles si se mira lo que sucedía hace algo más de un año en el bochornoso cierre del gobierno de los Fernández y Sergio Massa. Un gobierno que, en nombre de la defensa de los más necesitados, le dio rienda suelta a la maquinita de imprimir moneda, repartió plata a más no poder y hundió al país en una de las mayores crisis poniéndolo de rodillas a las puertas de una hiperinflación.

Populismo berreta. Es por eso que Donald Trump y su entorno se deshacen en elogios hacia el presidente de la Argentina. Le pese a quien le pese, Milei logró revertir esa historia y trajo algo de orden a las cuentas del país. Los medios especializados en economía más importantes del mundo se desviven por entrevistarlo. Economistas importantes y prestigiosos que eran escépticos acerca del plan económico propuesto por el líder libertario hoy reconocen su error y señalan los logros del actual gobierno.

Si el Presidente sucumbe a la tentación de la soberbia, se estará autoinflingiendo un severo daño cuyas consecuencias serán nocivas para la sociedad, que viene acompañando con un nivel de estoicismo y paciencia sorprendentes. La soberbia es un mal del poder.

Milei y su entorno creen que son lo más. “Se la creen”, como se dice en el lenguaje de la calle. Envalentonados, además, por las encuestas –que muestran niveles de aprobación que superan el 50%–, piensan que son los únicos y que no hay otra posibilidad que Mauricio Macri abdique ante las aspiraciones de supremacía que se exhiben desde la cúpula del poder.

Sin embargo, el expresidente resiste, aunque sabe que no puede perder este tren para que el país deje atrás al kirchnerismo de una vez por todas. La decisión de su primo de desdoblar las elecciones porteñas es una muestra de esa rebeldía hacia el poder. Pero también es una foto de la debilidad política del PRO en el territorio que lo vio nacer. Se ha encendido una luz anaranjada ante el avance de Karina Milei. Desacoplar las elecciones de las de nivel nacional es un intento desesperado por evitar el efecto arrastre de las primeras figuras de La Libertad Avanza que, seguramente, encabezarán las listas.

Lo que está ocurriendo en el radicalismo es también una muestra de la fascinación hipnótica que genera el Gobierno. Los llamados radicales con peluca se reunieron con Milei el pasado jueves en Balcarce 50. Un dato no menor y una enorme paradoja tiñeron la foto que provocó el estallido del partido radical. Esta vez los diputados Mariano Campero, Luis Picat y Martín Arjol –que habían sido expulsados por el Tribunal de Ética de la UCR luego de haber apoyado los vetos contra los jubilados y las universidades– no fueron los únicos ni los díscolos. Muy por el contrario, fueron acompañados por una parte creciente de sus compañeros de bloque, incluido el presidente de la bancada, Rodrigo de Loredo, que sonrió algo tenso para la cámara. La paradoja es que los propios radicales que se quejaban del destrato dispensado por el gobierno de Cambiemos, con Mauricio Macri a la cabeza, parecen dispuestos a volver a ser el “furgón de cola”, pero esta vez de La Libertad Avanza. Tabula rasa parecen haber pensado 13 de los 20 hombres del bloque que asistieron al encuentro.

Los más eufóricos se despacharon contra el presidente del partido, Martín Lousteau. “No importa lo que piense. Es un ególatra que está llevando a la UCR al precipicio. Desde hace bastante tiempo solo aparece en los últimos puestos de las encuestas de imagen, incluso por debajo de CFK y Kicillof”.  

Mientras tanto, en el Gobierno parecen hacer culto del divide y reinarás. A decir verdad, la oposición dialoguista se la está haciendo bastante fácil. En los últimos días –como se ha visto– sorprendió la foto con parte del radicalismo, pero, semanas atrás, ya se habían puesto la peluca conspicuos miembros del PRO mientras el propio Mauricio Macri trataba de aplicar un torniquete para detener la sangría.

En el Gobierno le abren las puertas de las fuerzas del cielo a quien quiera sumarse y colaborar, convencidos de que la polarización será con el kirchnerismo. Es tal la obsesión por vencer a CFK en las urnas que, aunque lo nieguen a viva voz, dejaron caer el proyecto de Ficha Limpia que le hubiera impedido a la exjefa ser candidata.

El Presidente debería dejar de jugar con fuego y recordar las palabras del exmandatario uruguayo José Pepe Mujica: “El peronismo es un animal que existe, es una mitología indescifrable que tiene el pueblo argentino. Siempre nos sorprende”.



 

domingo, 6 de octubre de 2024

Lo que dejó la marcha. Ante un nuevo escenario... @dealgunamanera...

Lo que dejó la marcha. Ante un nuevo escenario...

Javier Milei. Dibujo: Pablo Temes.

El Gobierno le sirvió a la oposición una plataforma ideal para la defensa de la universidad pública. Un rejunte que podría derivar en algo orgánico.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 05/10/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

El Gobierno le regaló a la oposición un escenario perfecto al cual subirse. La masiva defensa de la universidad pública no necesita demasiadas explicaciones. La educación superior es un aspiracional que atraviesa todos los estratos sociales e ideologías. Esto representa un valor profundamente arraigado en la gente. Es un valor que viene de la historia.

El tema universitario es de una enorme complejidad, de la cual la mayor parte de la clase política vernácula no tiene la más mínima idea. La universidad no se limita solo a transmitir conocimientos, sino también a generarlos a través de sus institutos de investigación. A ellos hay que agregar que, en muchos casos, brinda también servicios como ocurre con los hospitales que de ellas dependen.

En 2001, antes del estallido de la crisis que acabó con el gobierno de Fernando de la Rúa, una de las medidas que propuso el entonces ministro de Economía Ricardo López Murphy consistía  en recortar el presupuesto universitario en 2 mil millones de pesos-dólares con el objetivo de equilibrar las cuentas públicas. La reacción adversa que provocó esta medida que no se llegó a implementar fue de tal envergadura que hizo insostenible la permanencia en el cargo del hoy diputado nacional. Aún en la actualidad hay gente que se lo recuerda.

El tema es de una enorme complejidad, de la cual la mayor parte de la clase política no tiene idea

El principal error que comete Javier Milei es no tener una cabal comprensión de lo que sucede en la base, es decir, con los estudiantes, los docentes y los investigadores. Ellos son ajenos a los tejes y manejes políticos que ocurren en los ámbitos de poder de las altas casas de estudios en las que también existen nichos de corrupción que deben ser combatidos. También una situación inédita que se da con la creciente cantidad de estudiantes extranjeros que cursan sin ningún arancelamiento. Son estudiantes que vienen aquí, se forman y gradúan para luego regresar mayoritariamente a sus países. Pero cualquier esquema superador debe alcanzarse con las aulas universitarias abiertas y sin poner en riesgo cada una de las actividades antes descritas.

El Presidente y sus funcionarios creen que las universidades son bastiones de la oposición. Es verdad que en esta marcha de alcance nacional hubo más aparato político partidario. Pero si piensan que los dirigentes políticos y sindicales –varios de ellos verdaderamente impresentables– que se subieron a la marcha son su esencia es un grosero error. Entre los que estuvieron cantando “vamos a volver” estuvo Sergio Massa adecuadamente rodeado – y protegido – por un grupo de militantes del Frente Renovador. Es increíble la amnesia que a veces nubla las mentes de una parte de la sociedad. Solo así se explican los gritos de apoyo que recibió el exministro inflacionario de algunos de los concurrentes. Parece que nadie recordó que, no bien asumió Massa dispuso un recorte de 50 mil millones de pesos al sistema educativo. Qué importante es hacer memoria, aunque –a veces– la realidad regala postales que ayudan a recordar. Un ejemplo fue el efusivo abrazo del tigrense con el exsecretario de comercio Guillermo Moreno, que también participó de la marcha.

“No hay plata”, esgrimen desde el oficialismo para fundamentar su cerrazón a cualquier acuerdo con los rectores que signifique una concesión a sus reclamos. Sin embargo, sí había plata para dar vuelo al armado de los servicios de inteligencia, asignándoseles la friolera de cien mil millones de pesos en calidad de gastos reservados. ¿Cómo se explica eso?

Al día de hoy, el oficialismo no tiene los votos para evitar que el Congreso revierta el veto presidencial

Al día de hoy, el Gobierno no tiene los votos para evitar que el Congreso revierta el veto presidencial. Más allá de esto, hay una concepción del ejercicio del poder inquietante. La creencia de que se puede gobernar a base de los DNU y de los vetos es producto de la falta de diálogo y de la búsqueda de acuerdos. En esto, el oficialismo también es errático y contradictorio. ¿Cómo se entiende, si no, el acuerdo con el kirchnerismo para dejar de lado el proyecto para limitar las reelecciones indefinidas de los caciques sindicales?

La necesidad tiene cara de hereje. La falta de peso legislativo terminó por disparar la reunión secreta entre Santiago Caputo y el expresidente Mauricio Macri. La tensión entre el PRO y la Libertad Avanza volvió a elevarse luego de que el propio Macri durante una reunión que había mantenido el jueves con el bloque de senadores de su partido dejó claro sus diferencias con el veto que había firmado Milei contra la Ley de Financiamiento Universitario. El encuentro en las oficinas de Caputo fue tenso. “Se sinceraron y limaron algunas asperezas, pero no hubo grandes avances en construir un bloque más homogéneo”, dijo una fuente libertaria al tanto del resultado de la reunión. “No se detestan, pero pega en el palo. Ambos saben que deben convivir”, aseguró sin anestesia un hombre del partido amarillo. El expresidente sigue convencido de que sus interlocutores en el Gobierno no tienen palabra. “Son educados, te dicen lo que querés escuchar, pero después hacen lo que se les canta”, recordaron. El problema de fondo no es de fácil resolución: Caputo cree que el PRO ya agotó su momento político y no tiene mucho para aportar. Mauricio Macri lo sabe perfectamente y cree que el asesor estrella actúa como una especie de filtro que no puede doblegar.

Mientras unos y otros se sacan chispas, en el Gobierno no parecen haber advertido algunas de las postales que la marcha universitaria les dejó. Más allá de la presencia esperable de Massa, Lousteau, Rodríguez Larreta y distintos miembros de La Cámpora, la sorpresa la dio Cristina Fernández de Kirchner. Todo ese rejunte opositor podría transformarse en algo orgánico más pronto que tarde si los números de la economía y el mal momento que atraviesa la mayoría de la gente no se revierten en el corto plazo. El Presidente debería tomar nota de este nuevo escenario.




   

domingo, 4 de agosto de 2024

Venezuela. El ejercicio de la memoria… @dealgunamanera...

Venezuela. El ejercicio de la memoria…

Gire a la derecha. Dibujo: Pablo Temes

El fraude venezolano muestra que Argentina necesita una visión amplia, desapasionada y objetiva de la realidad para avanzar en la coherencia.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 04/08/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

Hay hechos que ocurren allende las fronteras que impactan e interpelan a las dirigencias políticas de una región o del mundo entero. La invasión rusa a Ucrania que desencadenó una guerra de duración y final incierto o el ataque terrorista de Hamas contra Israel, son dolorosos ejemplos del presente. A ellos se acaba de agregar el fraude electoral en Venezuela. No es la primera vez que ello ocurre. Lo que sucede es que, nunca como ahora, todo ha sido y es tan evidente y burdo que se le hace imposible a Nicolás Maduro Moros ocultar la verdad.

El advenimiento del chavismo liquidó a la democracia venezolana. Lo que en verdad rige en ese bello y rico país es un régimen cívico-militar que detenta el poder absoluto. Ese poder absoluto es el que da amparo a un sistema de corrupción que fue instalado por Hugo Chávez y ahondado ahora por Maduro con tal nivel de absolutismo que terminó por expulsar a figuras que fueron importantes durante los gobiernos de Chávez que, paradojalmente, hoy en día son opositores al gobierno. El miedo y la muerte en las calles son una realidad inocultable. Como también lo es el peregrinaje de miles de familias recorriendo hospitales y regimientos militares para tratar de dar con sus seres queridos, opositores y fiscales de mesa detenidos y secuestrados luego de los comicios.

Es bueno recordar que el kirchnerismo –quien hizo de la condena a la dictadura vivida en nuestro país una bandera política– tuvo en el chavismo una fuente de inspiración muy potente. La contradicción K y el doble discurso son parte de su esencia. La “inspiración” incluye no sólo el objetivo de permanecer en el poder por siempre, sino también en edificar un sistema de corrupción ilimitado. Dijo alguna vez Néstor Kirchner que, para lograr sus objetivos, necesitaban mantenerse en el poder durante veinte años. La maquinaria estaba preparada y era de una simple implementación: consistía en la alternancia indefinida entre él y su esposa. A ese proyecto le puso fin la súbita muerte del expresidente. No obstante, el kirchnersimo no se dio por vencido. Hubo un último intento de mantener en pie ese plan por medio de lo que representó el eslogan “Cristina Eterna”. Para eso hacía falta reformar el artículo de la Constitución Nacional que impide un tercer mandato consecutivo del Presidente. A esta iniciativa le puso fin la victoria de Sergio Massa en las elecciones legislativas de octubre de 2013. Y una similitud más ocurrió con la llegada del general César Segundo del Corazón de Jesús Milani a la comandancia en jefe del Ejército con su idea de integrar a las Fuerzas Armadas al proyecto político del kirchnerismo. El plan estuvo muy cerca de concretarse.

Quien esto escribe estuvo en Venezuela dos veces en los últimos años. La falta de libertades y el miedo imperante entre los que no adhieren al régimen se palpa desde la misma entrada en el aeropuerto internacional de Maiquetía. La situación de opresión se respira a cada paso.

El objetivo es instalar el miedo. El régimen es omnipresente. El deterioro de la calidad de vida de los venezolanos es brutal. Expresarse e informar con libertad puede costar la cárcel y/o la vida. No hay matices.

Todo es tan burdo y evidente, que a Nicolás Maduro se le hace imposible ocultar la verdad.

El exilio venezolano es la evidencia clara de esta situación. Más que un exilio parece un éxodo, que seguramente continuará ante la consagración de este fraude. Casi 250 mil venezolanos han llegado a la Argentina. El 70 por ciento está en edad de votar pero, por distintas razones burocráticas, un porcentaje muy pequeño pudo efectivamente hacerlo. La historia se repite en los países vecinos.

Si todo esto hubiera ocurrido con un gobierno de derecha o centroderecha, el kirchnerismo hubiera salido con los tapones de punta a criticarlo y a despotricar en los organismos internacionales contra ese atropello. Pero lo hizo uno de sus socios y, entonces, lo que reina es un estruendoso silencio. Lo que se condena para unos, se calla y se ignora para otros. Lo de ser socios con el chavismo abarca, además, los negocios. Dos hechos relevantes para mencionar: uno de ellos fue la embajada paralela. La otra, la valija de Antonini Wilson. La embajada paralela le costó la carrera a un ilustre diplomático argentino: Eduardo Sadous. Un hombre honesto que pagó un alto precio por haber denunciado esa maniobra siendo embajador en Caracas: no sólo lo echaron sino que no le pagaron su jubilación y el poderoso y luego condenado ministro Julio De Vido le inició un juicio por “falso testimonio”.

Es importante este ejercicio de memoria, a estas horas en las que el fraude en la elecciones de Venezuela impacta a toda América y, especialmente, a la Argentina. Unas pocas figuras del riñón del kirchnerismo salieron a bancar al régimen, entre ellos, el cuervo Andrés Larroque. Distinto es el caso del gobernador bonaerense Axel Kicillof quien se lavó olímpicamente las manos y decidió mirar para otro lado. Hay para todos los gustos. No se puede dejar de mencionar la actitud del Frente Renovador de Sergio Tomás Massa que, mediante un comunicado, buscó despegarse del asunto. Massa fue un kirchnerista de oportunidad, luego aseguró que iba a “barrer con los ñoquis de La Cámpora” y finalmente volvió al calor del kirchnerismo siendo parte fundamental de uno de los peores gobiernos de la historia. El tridente que formó junto a CFK y Alberto Fernández, quedará en su sinuosa carrera política para siempre.

El Gobierno de Javier Milei aprovechó el fraude llevado a cabo por Maduro para volver a posicionarse en la región, sobre todo ante el ambiguo comportamiento del presidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva. Pero también en el gobierno libertario hay personajes de la casta kirchnerista que han sido acogidos por el oficialismo. Daniel Scioli es un ejemplo de ello. La memoria debe ser siempre un ejercicio completo. Argentina necesita una visión amplia, desapasionada y objetiva de la realidad para poder avanzar en el camino de la coherencia.




   

domingo, 28 de abril de 2024

Bisturí vs. Motosierra. Algo más que discursos… @dealgunamanera...

 Bisturí vs. Motosierra. Algo más que discursos…

 

Radical penitente arrodillado, Rodrigo De Loredo. Dibujo: Pablo Temes. 

Los constructores del relato oficialista deben buscar acuerdos políticos más profundos para tener paz en el segundo semestre.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 27/04/2024 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

“Fue como tirarse un tiro en el pie”. Con esa frase, un conspicuo miembro del gabinete nacional reconoció el grueso error que cometió el Gobierno en su evaluación previa de la marcha en defensa de la universidad pública, que se extendió a lo largo y a lo ancho del país, hecho que, a su vez, resonó muy fuertemente en decenas de medios internacionales.  


El episodio, además, fue producto de una trama que ejemplifica los problemas internos que atraviesan al Poder Ejecutivo. Los protagonistas centrales de esta historia fueron el asesor sin cartera, Santiago Caputo –sobrino del ministro de Economía–, el secretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Caputo y Álvarez llevaron adelante una negociación con el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti con la esperanza de desactivar la marcha. Creyeron que liberando los fondos para los hospitales de la UBA la marcha se suspendería. Cometieron un grueso error. Parece que 
Javier Milei creyó que eso era posible. También se equivocó, motivo por el cual perdió la oportunidad de comunicar durante la inexplicable Cadena Nacional de Radio y Televisión del lunes pasado por la noche, que los fondos que reclamaban la universidades habían sido finalmente transferidos en la tarde de ese día.

Disonancia cognitiva

Así las cosas, el Gobierno le regaló a la oposición un escenario sin igual al que intentó subirse desesperadamente en pos de alguna reivindicación que, hay que decirlo, no logró. Los muy malos discursos que se escucharon de personas identificadas con el kirchnerismo –empezando por la integrante de Madres de Plaza de Mayo, Taty Almeida, hasta de referentes sindicales– generaron el rechazo de muchos de los asistentes al acto, que fueron a defender a la universidad pública y gratuita, y no a la dirigencia opositora y al Gobierno. Esos discursos inflamados de kirchnerismo –“perdimos” dijo Taty Almeida– contrastaron con el impecable documento consensuado por los rectores, leído por la presidenta de la Federación Universitaria Argentina, Piera Fernández.   


La educación pública es un factor determinante en la vida de la sociedad argentina. Es una de las pocas cosas sobre las que no hay grieta. El interminable cierre de las escuelas que, durante la pandemia, ordenó el tándem Alberto Fernández–Axel Kicillof, impactó negativamente a las clases más bajas que expresaron su bronca, a través del voto que capitalizó el hoy disuelto Juntos por el Cambio a lograr una victoria que sorprendió a todos. 

La universidad pública tiene decenas de cosas para mejorar. Claro que debe haber nichos de corrupción que investigar y esclarecer. No por nada el rector, Ricardo Gelpi, hablando con quien esto escribe por Radio Rivadavia respondió “no me consta” cuando fue interrogado acerca de la existencia de hechos de corrupción. Es decir, no negó la eventualidad de su ocurrencia. Para eso es clave el rol de las auditorías y, sobre todo, que se hagan en tiempo y forma. Pero todo eso debe hacerse con las aulas funcionando, así como también las tareas de investigación. Todo eso estuvo y está aún en riesgo. El Gobierno debería cambiar la motosierra por el bisturí. Ya ha sido dicho hasta el cansancio. Curioso que el Presidente y sus ministros no terminen de darse cuenta de esto.  

La conducta del ex superministro como le gustaba que lo llamen– 
Sergio Tomás Massa, en torno a dicha protesta, merece un párrafo aparte. No sólo por la utilización política del caso sino por el propio accionar y el de su gobierno respecto al tema. El derrotado por Javier Milei, había compartido en sus historias de Instagram el spot con el que la Universidad de Buenos Aires convocaba a la jornada nacional del 23 de abril en Plaza de Mayo, bajo el lema #YoVoy. Fue su forma de anunciar que estaría presente. Lo curioso es que Massa en pleno empoderamiento tras la inacción del gobierno de los Fernández para estabilizar la macro, recortó recursos para Educación, Producción, Obras Públicas, Transporte y Salud. En particular, el Tesoro recortó en $ 70 mil millones las transferencias previstas para el Ministerio de Educación, en $10 mil millones al de Salud y en $ 50 mil millones al programa Procrear. Ocurrió en agosto de 2022, cuando pretendió iniciar un ahorro o ajuste fiscal que le diera oxígeno para corregir los desequilibrios. En ese recorte significativo a la educación pública, estaban incluidos unos $ 5 mil millones asignados originalmente a “infraestructura y equipamiento” para educación. La conclusión es simple, histórica y reiterada: cuando el ajuste lo hace el peronismo, se encarga de controlar la calle para no pasar sobresaltos.     


Mañana el Gobierno enfrentará un nuevo capítulo para alcanzar la aprobación de la Ley Bases. Los números parecen holgados para la aprobación en general, pero, una vez más, los problemas aparecerán en la votación en particular de cada artículo. En Balcarce 50 ya dan por sentado que el Congreso no le otorgará al Poder Ejecutivo facultades extraordinarias por más de un año. Para ser justos, prácticamente todos los gobiernos hicieron uso de ellas. Los otros puntos en los que los de Milei tuvieron que ceder posiciones fueron la reforma laboral que, tal como estaba redactada, chocaba de frente con los intereses de los sindicatos y los impuestos al tabaco. En los dictámenes de mayoría alcanzados esta semana, el oficialismo consiguió el apoyo total del PRO, pero la UCR, y Hacemos Coalición Federal anticiparon que plantearán disidencias en varios artículos. 

El Senado se presenta como una ruleta rusa para los libertarios por los constantes ataques verbales del Presidente a los legisladores, en particular, por la suba de las dietas. “Estamos siendo prolijos en todos los frentes. No podemos quedar expuestos otra vez, pero tampoco podemos controlar lo que Javier dice o deja de decir en su cuenta de Twitter” –atinó a decir un aliado de la Libertad Avanza. 

La carta final de los constructores del relato oficialista vuelve a ser el discurso en contra de los enemigos del cambio. Deberán bucear mucho más profundo en la construcción de acuerdos políticos si pretenden que el segundo semestre traiga más alivio que dolores de cabeza.