domingo, 25 de junio de 2017

Rumbo a las PASO… @dealgunamanera...

Primera prueba de fuego…

Dentro de la cupula Mauricio Macri. Dibujo: Pablo Temes

Reuniones y negociaciones de última hora en la oposición. El no de Manes a Vidal y el rol de la UCR.

© Escrito por Nelson Castro el sábado 24/06/2017 y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La intriga llegó a su fin. La oficialización de las listas permite arrojar algo de certeza sobre las PASO. Una vez superada la interna, las elecciones de medio término serán para muchos la primera prueba de fuego del gobierno de Cambiemos. Están en juego las aspiraciones de oficialistas y opositores con el peso determinante de la conformación del nuevo mapa de fuerzas que regirá el Congreso en la segunda parte del mandato del presidente Mauricio Macri.

Buenos Aires ha concentrado gran parte de la lucha por torcer o mantener esa relación de fuerzas. De las 127 bancas que se renuevan en la Cámara baja, 35 corresponden al distrito más importante del país. Veamos cómo han quedado las cosas. La figura de CFK significó, además, un condimento especial.

K vs. PJ. 

Con la confirmación de la candidatura a senadora de Cristina Fernández de Kirchner se devela una incógnita que, en realidad, nunca fue: la ex presidenta no tenía otra alternativa si es que deseaba mantener viva su ilusión –es en verdad su anhelo– de volver a la Presidencia en 2019. Sólo su egocentrismo y concepción monárquica de la política hizo difícil lo que debió haber sido algo simple: una interna con Florencio Randazzo, que, según refieren todas las encuestas, ella habría ganado con comodidad y que hubiera evitado el profundo trauma que se vivió dentro del justicialismo y que pervivirá por un largo tiempo.

Según coinciden fuentes del peronismo, CFK y Randazzo hablaron de las listas el viernes por la noche. Los detalles de la historia cambian según de qué lado se la mire. Lo que importa es que en esa noche no se llegó a un acuerdo. La ex presidenta le vetó a Randazzo la participación de Julián Domínguez, del Movimiento Evita que comanda Emilio Pérsico y de Fernando “Chino” Navarro, a quienes considera traidores a “los que habría que tirar por la ventana” (sic).

Todo esto generó una negociación febril entre representantes de Sergio Massa y Florencio Randazzo. Sus operadores fueron Felipe Solá y Alberto Fernández. La idea era que, a pesar de haber cerrado el término para la presentación de los frentes y alianzas electorales, el Frente Renovador y el Partido Justicialista lograran alguna forma de adhesión. Cuando esta columna cerraba, todo esto se había desvanecido tras la reunión que mantuvo Randazzo con los doce intendentes que lo apoyan en el palacio Raggio, algunos de los cuales no dejaban de expresar el temor por su futuro.

Apuesta oficial. 

En el oficialismo, que reveló los primeros lugares de las listas antes que nadie, para así contrarrestar el golpe de efecto que intentaba hacer durar CFK con su silencio, se entusiasman con alcanzar 12 bancas a diputado nacional por Bs. As. y dos senadores. En la Cámara alta la pulseada por el primer puesto la ganó Esteban Bullrich por sobre Gladys González (titular de Acumar). Es cierto que hubo debate respecto del orden de los dos primeros puestos en la lista a senadores. Bullrich y González tienen la estima del Presidente, pero por cuestiones de peso político se impuso el ex ministro de Educación.

Para unos es el reconocimiento por resistir los embates de Baradel y los gremios que pusieron en jaque la educación en la Provincia y para otros la necesidad de proteger y aprovechar mejor un recurso muy valioso que terminaría desgastado en la cartera educativa”, sostienen dos fuentes de peso dentro del PRO. En cuanto a la conformación de la lista de candidatos a diputados, la historia fue algo más apasionada: “Graciela (Ocaña) está feliz; hace un mes realizó el acuerdo para que Confianza Pública se integre a Cambiemos pero desde hace tiempo que sus cualidades políticas encajaban en la lista de ítems valorados por el presidente Mauricio Macri y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal: honestidad, experiencia y sobre todo ejecutividad”, dicen desde el PRO.

Facundo Manes pidió el primer lugar y fue muy explícito –casi taxativo– en que sólo aceptaría si se le ofrecía ser cabeza de lista. La gobernadora en persona le ofreció el segundo puesto y no aceptó. Fin de la discusión”, sentenció una fuente cercana, que buscó disipar los rumores acerca de alguna indecisión del prestigioso neurólogo que fue médico de CFK. En realidad, señalan, lo que hubo fue falta de compromiso. En Cambiemos generaban recelo los aires de importancia de Manes y la poca predisposición para disimular que, a su criterio, el nombre propio estaba por encima de cualquier división partidaria. “No quiso poner el cuerpo”, se quejaron de manera más explícita en otro sector de la coalición gobernante. Además terminó por pesar que, en última instancia, la figura de Manes era seductora para un sector del electorado al cual el Gobierno ya tiene buena llegada. Distinto es el caso de Héctor “Toty” Flores –más dirigente social que político–, necesario para reforzar lazos con los sectores castigados por la pobreza y la exclusión.

Visión radical. 

Desde la UCR también se lamentaron. “Manes tiene entidad propia, debería haber aceptado. Fue un error político. Entre el primer y segundo lugar no hay diferencia, sólo vanidad”, aseguraron. Sin embargo, también hubo lugar para la autocrítica: “Eso de pensar que Manes es un librepensador no tan radical no sirvió; se lo debió haber rodeado mejor”.

Respecto de las PASO en la Ciudad, en el radicalismo todavía dura la turbación por lo que significó la exclusión de Martín Lousteau. “Lousteau debería haber participado por dentro porque, en una elección de medio término tan decisiva, hay que mostrar volumen político. La UCR como partido nacional debió sostener la competitividad en Cambiemos y su ampliación en todo el país”, señalan varias fuentes del radicalismo. La Capital fue un trago amargo para el radicalismo que tuvo causales compartidas: el PRO, para cuidar el espacio que lo vio nacer, cerró la posibilidad de ampliarse.

“La UCR y la Coalición Cívica tendrían que haber garantizado la inclusión de todos. No olvidemos que la señora Carrió invitó hace poco a votar al de rulos y no al pelado (sic) y luego desapareció. Nos consta que el presidente Macri hizo lo que pudo para sostener el pluralismo, pero la mala organización pudo más”, concluyeron lapidariamente quienes conocen lo que se vivió en el oficialismo.

Así las cosas, salvo por unos pocos casos en algunas provincias, ¿las PASO tienen sentido? Es la pregunta que se hace gran parte de una ciudadanía que ve cómo la mayoría de las candidaturas se han hecho a dedo, viejo mal de la política argentina.

Producción periodística: Santiago Serra.



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