domingo, 20 de marzo de 2016

Partido Socialista. Corriente "Evolución y Cambio"... @dealgunamanera...

Manifiesto Fundacional de la Corriente “Evolución y Cambio”…


Los congresales y dirigentes abajo firmantes constituimos un espacio de reflexión y de trabajo en el seno del Partido Socialista llamado “Evolución y Cambio”. La misión del mismo es trabajar como Corriente de Opinión para aportar puntos de vista sobre su diseño y funcionamiento interno y fundamentalmente, para proponer ideas acerca de la expansión y el crecimiento del socialismo en nuestro país.

© Publicado por Roy Cortina el 20/03/2016 y publicado en https://www.facebook.com

Nos nucleamos amparados en los derechos que tenemos como afiliados, pero principalmente porque la experiencia indica que no se pueden esperar progresos, mejoras y cambios en un Partido si no existen los promotores de esos cambios para persuadir democráticamente a los que se resisten a llevarlos a cabo.

Nuestro objetivo puede cumplirse por el simple hecho de persuadir, inducir o favorecer cambios totales o parciales aceptados y consensuados por amplias mayorías partidarias. Pero también por el uso de los derechos que nos otorga la Carta Orgánica del Partido de intentar resolver, a través de la democracia interna, distintas opciones que no pueden encontrar un punto de acuerdo.

Una y otra alternativa deben ser una práctica común en una organización política. Desde este espacio consideramos que un Partido Socialista se fortalece si sabe combinar todas las opciones de relacionamiento político interpersonal y grupal bajo el paraguas protector de una ideología: búsqueda de consensos, elecciones internas, profesionalización de determinadas tareas partidarias, creación de una burocracia estable partidaria, rotación de dirigentes, involucramiento y consulta de afiliados y militantes y una razonable libertad de funcionamiento a quienes ejercen cargos de gobierno y de representación parlamentaria.

Todos esos aspectos y formas de funcionar, que para algunos pueden resultar contradictorias, muy por el contrario, para nosotros pueden coexistir perfectamente en una organización inteligente.

Hoy nada de esto sucede en el Partido Socialista o en algunos casos sucede de manera parcial o imperfecta.

Nacemos para llamar la atención sobre la necesidad de un debate sincero de como reconstruir para el siglo 21 al Partido Socialista.

Nuestra presencia no tiene como objetivo retener la conducción de nada, ni de recuperar la conducción de nada, ni de presionar para negociar nada, ni de preservar la gobernabilidad de nada. Sino de poner a disposición de todos, nuestra voluntad de sincerar con grandeza los errores que cometimos todos y que equitativamente nos hagamos cargo de sacar al PS adelante. No nos anima una candidatura, nos anima la discusión de ideas pero con conclusiones visibles en la realidad, es decir, creemos en la disputa de ideas y no en congresos y comités edulcorados que no resuelven nada, para que unos pocos decidan por todos.

Queremos un Partido sin frases hechas, un Partido donde nadie tome de tonto a nadie, un Partido sin mentiras, un Partido sin exclusiones arbitrarias.

Este documento no pretende repetir clichés discursivos, ni el lenguaje usual usado en los documentos partidarios del socialismo. Probablemente lo que esté escrito aquí sea atípico. Queremos que esa atipicidad no sea una ruptura de la cultura partidaria pero sí que acentúe que nuestro objetivo es claro, concreto y que persigue cambios en serio. Por eso es distinto.

Este es un momento de crisis del Partido. Crisis de disminución de representatividad. Crisis de identidad y ubicación en la realidad política nacional y crisis organizacional. Negarlo como lo hacen algunos es de una gran irresponsabilidad.

Proponemos un cambio sustancial de funcionamiento que ponga el énfasis en el desarrollo del Partido a nivel nacional y no solamente en los objetivos de la Federación de Santa Fe como sucedió en la última elección nacional.

Queremos suplir la actitud de tutelaje de la Federación Santa Fe vía la exportación de sus conflictos al resto de las federaciones o sus razones de gobernabilidad, por una actitud de colaboración y ayuda para desarrollar el Socialismo en otras provincias.

Impulsamos un cambio organizacional que contemple la federalización del Partido y que la misma se exprese en el financiamiento, los equipos de conducción nacional y en la profesionalización de un grupo de trabajo que asista integral y cotidianamente a todas la Federaciones.

El objetivo es recuperar el terreno político perdido producto de una estrategia electoral errática que fue indulgente e ingenua en la política de Frentes electorales, y comenzar a privilegiar el armado y la fortaleza del PS en lugar de disolver nuestra identidad en Frentes sin futuro político.

Somos críticos con respecto a la actitud de no poner claros límites entre la existencia de nuestro bloque de legisladores nacionales y los otros bloques del espacio progresista y mucho menos que nuestra actitud ambivalente termine haciendo que seamos representados frente a los Medios de comunicación por dirigentes que no son de nuestro Partido.

Trabajamos para la reconstrucción de un Partido Socialista moderno cuyos objetivos centrales sean la expansión de la democracia, la defensa de los derechos civiles y la lucha contra la desigualdad. Y cuyo programa tenga como destinatario inicial y operativo a la enorme diversidad de clases medias y a los sectores del mundo del trabajo que existen en nuestro país, para que a través de ellos podamos sentar las bases de una justicia social que abarque a toda la sociedad.

Dice el borrador de documento de la Mesa Ejecutiva sobre el funcionamiento partidario: “No hay forma de excluir al otro, de no considerar sus puntos de vista y opiniones, en función de la representatividad que cada grupo tenga”. No es cierto. Se excluye y mucho dentro del PS. Se discrimina y muchas veces no se tiene en cuenta representatividades. Se demonizan compañeros y se los proscribe de asumir responsabilidades con justificaciones banales y pueriles.

Se crean instancias para escuchar desahogos de compañeros y federaciones, pero a la hora de la verdad la decisión pasa por otro lado.

Nuestra Corriente luchará para cambiar esa cultura perniciosa y dañina para el Partido, en donde se encorsetan a dirigentes, militantes, grupos y federaciones a no tener posibilidad de que sus críticas se traduzcan en cambios y mejoras, so pena de advertirles que son culpables de alterar la unidad partidaria y hasta acusarlos muchas veces de individualistas y de divisionistas del socialismo.

Esta Corriente pondrá el mayor esfuerzo en llevar adelante propuestas e ideas para producir reflexiones superadoras que sirvan al crecimiento del Partido Socialista. Lo hará con respeto y poniendo el foco en la discusión política y no en la crítica personal. Y exigirá el mismo trato para con ella. Conscientes que solo juntos y democráticamente podremos construir un Partido Socialista gravitante y protagonista, con capacidad de liderar la política de nuestro País.











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