domingo, 17 de mayo de 2015

¿Qué nafta usar? Súper vs. Premium... @dealgunamanera...

¿Qué nafta usar? Súper vs. Premium...


Cada vez que los precios aumentan, nuestra reacción normal es ver cuáles son los gastos realmente necesarios y cuáles los que pueden ser recortados. En el caso de los autos, este pensamiento puede surgir a la hora de llenar el tanque.

Entonces, cada vez que estamos frente al surtidor y vemos cómo los números que indican los litros van lentos y los del costo cada vez más rápidos, nos surge la pregunta: ¿mi auto necesita nafta premium o con la súper es suficiente?

Para responder correctamente, lo primero que debemos decir es que ambas son libres de plomo y que la diferencia más notoria es la diferencia de octanos de cada una. El número de octanos nos indica la capacidad de resistencia a la detonación: a mayor octanaje, la nafta puede ser más comprimida antes de la explosión. 

Dicho esto, será cuestión entonces de leer detenidamente el manual del usuario de cada modelo en el que siempre se indica cuál es el octanaje mínimo necesario. Hay que decir que, salvo contadas excepciones, todas las marcas recomiendan cargar combustible de por lo menos 95 octanos, es decir, nafta súper, reservándose la premium de 98 octanos a modelos que en nuestro país se pueden contar con los dedos de una mano, como son los autos deportivos con motores nafteros de mayor compresión (hasta 11.1).

Sin embargo, la diferencia entre la súper y la premium es mínima. La súper tiene 95 octanos, y la premium, entre 98 y 100, dependiendo de la marca. ¿Cuál cargar? La de 95 octanos es suficiente. Y no lo digo yo, es lo que recomiendan los manuales de los fabricantes. Habrá quien dude, porque tiene un auto importado de alta performance y, en consecuencia, debe usar 98 octanos. No es así. Puede usar 98 octanos y tener un mejor rendimiento y menor consumo, aunque en ambos casos las diferencias no superen el 3%.

Para dar sólo un ejemplo: el manual del usuario del BMW Serie 5 GT con motor V8 biturbo de 407 CV de potencia máxima recomienda el uso de nafta sin plomo de 95 octanos (nafta súper), y aclara que también admite nafta de 91 octanos o más con hasta un máximo de 10% de etanol.

Por lo tanto, si el manual de usuario del auto, indica que se debe usar nafta 95 octanos, no tiene ningún sentido lógico utilizar una de 98 octanos, la creencia popular indica que tiene mayor “calidad” pero esto no es correcto como vimos, la única diferencia es el octanaje.

Motores diésel:

En el caso del diésel la cosa es bien distinta; en los surtidores se ofrece gasoil y gasoil premium. La diferencia esencial es la cantidad de azufre medida en partes por millón (ppm) que contienen. Mientras que el gasoil común tiene 500 ppm, el premium tiene apenas 50 ppm.

Aquí sí la diferencia es sustancial. Los motores diésel más refinados están equipados con filtros antipartículas (FAP) que les permiten cumplir con las normas europeas antipolución. Ese tipo de motores sufre graves deterioros con el gasoil común, y por eso varias empresas se abstenían de traer a la Argentina las versiones gasoleras de sus últimos modelos. El lanzamiento del gasoil premium en el mercado local terminó con ese problema. De todos modos, muchos de los nuevos modelos, tanto de autos como de pickups, que se venden en el país funcionan perfectamente con el gasoil normal, pero a diferencia de los nafteros, el uso del gasoil premium sí es conveniente porque es mucho más limpio y protege mejor al motor.

Análisis de Combustibles según los fabricantes:

Esta aclarado en todas que son “valores representativos de los obtenidos en producción. No constituyen una especificación”.




YPF Infinia:




Control de los combustibles de estaciones de servicio:

El organismo encargado del control de la calidad de los combustibles es el INTI, tiene su propio Programa Nacional de Control de Calidad de Combustibles (PNCCC). El control lo realizan por medio de su vehículo especialmente adaptado para esta tarea.


Las principales actividades encomendadas al INTI dentro del PNCCC son:

1. La determinación de la calidad de los combustibles que se expenden en las estaciones de servicio, terminales, plantas, centros de distribución, y toda otra dependencia donde se comercializan o administran naftas y gas oil.

2. La verificación de todos los aspectos administrativos legales de inscripción de tales establecimientos ante la autoridad competente.

3. El cumplimiento de las normas relacionadas con la seguridad en instalaciones y el manipuleo de productos que dicha inscripción conlleva, así como de toda otra normativa que propenda al control de los combustibles.

4. El relevamiento completo de precios. Esto comprende, la verificación y confrontación de los precios exhibidos al consumidor (contemplado bajo normas), con los indicados en los surtidores y bocas de expendio, y los efectivamente abonados por el consumidor final. La información que resulta de tal relevamiento luego es puesta a disposición de los consumidores en la página web de la Secretaría de Energía.

5. La comprobación y verificación –tanto en campo como en los laboratorios– de presencia de “marcadores” o trazadores a los efectos de corroborar el correcto destino de los combustibles y solventes con gravámenes diferenciados.

Ver más información el sitio del INTI: http://www.inti.gob.ar/sabercomo/sc22/inti7.php 

© Publicado el viernes 07/03/2014 por Buscá tú repuesto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.



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