viernes, 24 de abril de 2015

La Actitud no se Negocia... @dealgunamanera...

La Actitud no se Negocia...


Martes 21 de Abril 8AM me despierto (ponele). Es el día, llego el día, el puto día que (hasta ese entonces) prometía sensaciones fuertes y vaya que las trajo. La hora señalada para el encuentro, que en teoría era un trámite y nos llevaría a octavos de final, era 20:30. La birra necesita dos horas de frió para estar a punto así que a las 18 ya me había abastecido de las respectivas provisiones, porque si voy a mirar un partido trascendental quiero que sea bajo los efectos del alcohol, sea para el festejo desmedido o para la reacción más violenta y exagerada.

Eran un poco más de las 20 y la transmisión más “pija” de la que tenga recuerdos había comenzado. En minutos saldrían los equipos al campo de juego. Era la hora de la verdad, se veía la gloria. Sí, enfrente teníamos al peor de todos, ese que no había ganado un partido, que no le tenía fe ni su público, si no eran más de 100 personas. Sólo había que ganar así sea “medio gol a 0”. Ya estamos: 90 min de trámite y a octavos sin escala.

El partido empezó con la tibieza de una birra que se te olvido en la bolsa del súper y te diste cuenta cuando fuiste a buscarla al freezer sin éxito. Van cinco minutos, no hay que desesperarse, recién empieza, no hay que desesperarse PONGAN HUEVOS…  Traquilos chicos.

No sé con exactitud en qué minuto exacto fue pero lo que sí se es que a los 10 minutos aproximadamente del primer tiempo recibí la primer patada en los huevos de la noche. Corner, pelota despejada como el orto, le cae al rival que ,ni lerdo ni perezoso, elude la furiosa marca de Villarruel -que era supervisado atentamente por Toranzo a no más de dos metros- y mete una pelota pinchada estúpidamente que Díaz ve pasar por arriba y manotea en vano como gato a una mariposa. Por detrás llega un “grone” y define sin más mérito que empujar la pelota con la cabeza ante Domínguez y Balbi, ambos testigos privilegiados de tan majestuosa jugada. La puta madre, ahora había que meter 2 goles. ¡Qué paja, pero bueno!

Las birras pasaron, el juego también, pero la remontada quedó en aduana. Alguna jugada aislada que Wanchope entre el offside, la mala suerte y ese arquero hijo de puta que hacía tiempo en todas las jugadas nos privaron de la gloria. Si bien el equipo llegaba a los ponchazos, bien podrían haber cobrado al menos un penal de los dos que le hicieron a Wanchope. ¿Sería otra la historia? No lo sé, ni lo sabremos nunca.

Van 39 minutos. Vamos 1-0 abajo. Aguantar estos 6 que quedan y ¿mejorar para el segundo tiempo? LA “PIJA”. En una contra de Play Station nivel ultrafácil, Vismara pone el hombrito en un fallido intento por frenar al rival, Nervo se tira al piso tan a destiempo que el rival no lo elude para librarse de la marca sino para no tropezarse con el jugador. Después encara a Domínguez que, con una mirada furiosa, le alcanza para persuadir al rival. Este toca al medio para que luego abra a la derecha para que uno de sus compañeros llegue solito: eso es gol acá y en china. En la escena siguiente, Diaz vuela para la foto y adentro. 

¡Me cago en DIOS! De la bronca ya veo que las birras van a ser pocas. Igual un 2 a 0 es el peor resultado. Ahora aguantalo, se te viene Mineiro Minero o como carajo sean.

El Segundo tiempo es un recuerdo un tanto borroso, porque la bronca y el alcohol ya habían tomado control de mis emociones. De nada sirvió el ingreso del Rolfi, ni recuerdo como fue el tercer gol. Me chupa un huevo si fue de cabeza, de taco, de rebote o de pija.

El partido era historia. El equipo no apareció, ese que venía descansado, el equipo TITULAR, acá no se sobró el partido y presentamos un combinado de cuarta y sexta con dos titulares, pusimos LO MEJOR ante un equipo ELIMINADO que no había ganado hasta ahora y lo peor de todo DEPENDÍAMOS SÓLO DE NOSOTROS. ¿Qué falló? Hoy fallo todo. La Comisión Directiva, el Cuerpo Técnico, el plantel, la suerte, la fortuna, el destino. No salió NI UNA.

El sábado nuevamente a poner el pecho contra River. A ponerse la camiseta, esa que no importa el diseño que presenten o la marca que nos vista, siempre que tenga un globito en el corazón va a ser la más linda y la vamos a vestir con orgullo. Por la camiseta, por respeto a ella, dejen todo esta vez. Dejen todo y más. Rompanse el alma, las piernas. Pídanle perdón a ese globito que tan bueno fue con tantos que le devolvieron tan poco.

Ganen.

Si da para festejo lo veremos sobre la marcha, pero por ese globito bordado en un pedazo de tela la actitud no se negocia. Se gana o se pierde pero siempre como Bonavena, hay que GUAPEAR.

© Escrito por Gonzalo Chirino el jueves 23/04/2015 y publicado en http://codigoquemero.com.ar




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