domingo, 4 de noviembre de 2012

Cortinas de humo… De Alguna Manera...


Cortinas de humo…
Menemización Kirchnerista. Néstor Kirchner. Dibujo: Pablo Temas.
 
Menemizacion y relato… El planeta K demoniza a Menem pero lo imita. Falsas épicas y problemas cada vez más graves.

En medio de la fenomenal regresión al pasado a la que se ha lanzado el Gobierno, se asiste desde lo institucional a un singular proceso de “menemización”, a través del cual el oficialismo pretende dos cosas: la primera, la obtención de la suma del poder público; la segunda; su permanencia en el poder por un tiempo indefinido sintetizado en el slogan “Cristina eterna”. Los hechos a través de los cuales se verifica el citado proceso de “menemización” son los siguientes:

El per saltum. Ese mecanismo fue instaurado por el menemismo con el objetivo de evitar que algún juez independiente pusiera freno a cualquiera de las medidas que pretendía imponer el gobierno de Carlos Menem. Se utilizó en el caso de la escandalosa y desastrosa privatización de Aerolíneas Argentinas y en la concesión de los Aeropuertos. Más allá de la injerencia en el Poder Judicial que significa esa medida, lo más criticable de esta iniciativa es que el único propósito es el de lograr la destrucción del Grupo Clarín. De ahí el apuro con el que el Congreso sancionara la norma. El per saltum es un mecanismo claramente anticonstitucional ya que anula el derecho del recurso que está consagrado en el Pacto de San José de Costa Rica al cual adhiere la Constitución Nacional.

El voto a partir de los 16 años. Esta fue otra iniciativa que pretendió concretar el ex presidente Carlos Menem. Lo hizo en aquellos años en los que buscaba nuevos instrumentos destinados a posibilitar su perpetuación en el poder. Lo mismo sucede hoy. La forma como el kirchnerismo obtuvo la sanción de esa norma en Diputados habla a las claras de que lo que se busca es cooptar a un grupo etario de votantes que le dé la cantidad de sufragios necesarios para conseguir los dos tercios de ambas Cámaras del Congreso que haga posible la reforma de la Constitución y, consecuentemente, habilite la re-reelección.

Las presiones sobre jueces y fiscales que molesten al poder. En el gobierno de Carlos Menem, fue moneda corriente en cada caso en el que un fiscal o un juez, a través de sus investigaciones o sus decisiones, puso en aprietos al entonces presidente o a algunos de sus funcionarios. Uno de los casos más conspicuos fue el del fiscal Carlos Stornelli que, con su investigación en el caso del contrabando de armas, enfureció al doctor Menem que hizo todo lo posible por apartarlo de la causa. Eso mismo es lo que hace el actual gobierno. Hace unos meses sucedió con el fiscal Esteban Righi, que fue prácticamente forzado a renunciar a su cargo, y con el juez federal Daniel Rafecas y con el fiscal Carlos Rívolo, que fueron desplazados de la escandalosa causa que complica –y mucho– al vicepresidente Amado Boudou. Ahora eso se repite con la reagudización de la guerra contra Clarín en la que el Gobierno ha forzado la renuncia del juez Raúl Tettamanti, e intenta el desplazamiento del doctor Ricardo Recondo de su cargo en el Consejo de la Magistratura y del doctor Francisco de las Carreras de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial.

Lo que está haciendo la Presidenta en su desenfrenado enfrentamiento contra Clarín es de una profunda gravedad institucional presente y futura. La colonización judicial que está produciendo el kirchnerismo es brutal y peligrosa. Están siendo nombrados jueces de dudosas cualidades éticas y que, en muchos casos, exhiben un muy pobre conocimiento del Derecho. Jueces como éstos son fácilmente manipulables, lo que es ideal para cualquier gobierno. En ese tren, el ministro de Justicia Julio Alak –quien, como abogado, algún día recapacitará sobre los disparates que dice y hace– ha señalado que la Corte debería votar a favor del Gobierno en la controversia por los artículos 161 y 45 de la Ley de Medios, porque de no hacerlo así habría un conflicto de poderes porque un poder sanciona una ley y otro impide su aplicación. Lo primero que hay que señalar es que lo que está en discusión no es una ley, sino sólo dos artículos de una ley. Lo segundo que hay que decir –cosa que cualquier abogado por más pobre que sea su nivel técnico sabe– es que es tarea de los jueces es hacer el control de constitucionalidad de una ley. Vaya un ejemplo: en el año 2001, el entonces juez federal Gabriel Cavallo declaró la inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Esas leyes, como tales, habían sido aprobadas por el Congreso. Más allá de las naturales controversias que un fallo puede generar, a nadie se le ocurrió decir que el juez estaba cometiendo ninguna atrocidad institucional. Ese fallo, además, fue la piedra angular sobre la que después cabalgó toda la política de derechos humanos instrumentada por Néstor Kirchner.

El 7D le sirve al Gobierno como cortina de humo perfecta. Lo ubica dentro del marco de la épica, que es donde más cómodo se encuentra. Al fin y al cabo es más cómodo enmarcar la realidad dentro de esa épica que enfrentar sus problemas. Algo de ello están experimentando los representantes sindicales de la CGT Balcarce, donde algunos ya han comenzado a darse cuenta de que, lejos de traerles alegrías, las cercanías del poder pueden arrojarlos al mundo de las tempestades. Ellos saben que el problema de la inflación no se arregla con la sucesión de los Aló Presidenta por la Cadena Nacional de Radio y Televisión. “Qué fácil se la están haciendo a Moyano”, se sinceró un dirigente sindical que tiempo atrás se enfrentó al líder de los camioneros y que se va decepcionando todos los días un poco más con el Gobierno. Es que el grave problema de la inflación no es un título de Clarín; el déficit energético no es un título de La Nación; el cepo cambiario no es un título de PERFIL. Estos y otros títulos son datos de la realidad, de una realidad a la que mucha gente conoce no por haberla leído en los diarios, escuchado en la radio o visto en la televisión, sino por padecerla en su vida de todos los días.

Producción periodística: Guido Baistrocchi.

© Escrito por Nelson Castro y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el sábado 3 de Noviembre de 2012.

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