domingo, 16 de septiembre de 2012

Cristina y Perón... De Alguna Manera...


Cristina y Perón…


Corren ríos de tinta, se gastan litros de saliva y suceden horas de tele despotricando sobre la utilización secuenciada de la cadena nacional por parte de la Presidenta que, se dice, hasta ha osado interrumpir el prime time televisivo para informar sobre la marcha de los acontecimientos nacionales. Apenas eso.

El derecho a comunicar de la Presidenta es obviamente indiscutible y el hacerlo por cadena nacional, un atributo que le corresponde no sólo por su investidura, sino y fundamentalmente por las condiciones de la coyuntura política nacional que no son extrañas para nadie, modelada por el cerco mediático al que es sometida la palabra presidencial y en particular la opacidad explícita que le asignan los medios opositores a la comunicación de la gestión de gobierno.

No es novedad esta circunstancia de cerrojo y distorsión informativa que resiste el Gobierno nacional, es muy común en la historia del peronismo.

Ya el General Perón advertía en el año 1947 cuando la oposición de los medios tradicionales contra su gobierno era tan tenaz como intensa:

“Me he de tomar el trabajo de ser yo mismo quién informe a la opinión pública.

”Yo no he de olvidar jamás una lección que recibí cuando aún era niño.

”Discutía yo con una persona mayor sobre la veracidad de cierta afirmación por haberla leído en un diario. Esa persona tenía un perro al que llamaba León. ‘Mire, amigo’, me dijo, y dirigiéndose al perro lo llamó: ‘León, León, León’. Y el perro vino. ‘¿Ha visto?, me dijo. ‘Le digo León y viene; pero no es León, es perro’.

”Desde entonces, cuando leo o me dicen algo, lo primero que hago es discurrir por mí si ello es o no. No sea cosa que digan que es León y luego resulte perro’.”(Extraído del libro La chispa de Perón de Fermín Chávez,editorial Cántaro, 1990).

Si la sabiduría de Perón nos muestra la necesidad ineludible de la comunicación directa en los gobiernos populares entre el/la Presidente y su pueblo, desde el punto de vista de la opinión pública, el supuesto rechazo a la comunicación por cadena nacional por parte de Cristina dista mucho de ser mayoritario y en general su aceptación y rechazo replican la opinión que los consultados tienen sobre la gestión de gobierno y la imagen de la Presidenta.

Los resultados del monitor nacional realizado por Consultora Equis sobre 1.200 casos muestra que el 50,3% de los consultados observa bien o muy bien la utilización de la cadena nacional por parte de Cristina Kirchner, mientras un 30,2% rechaza esta modalidad de comunicación como mala o muy mala, mientras a un 16,1% de los consultados le resulta indiferente y un 3,4% no sabe o no contesta.

Ciertamente los mayores niveles de rechazo al uso presidencial de la cadena se dan en Capital Federal y parte del primer cinturón bonaerense, mientras la aceptación crece a medida que nos desplazamos hacia el sur del país y el centro norte nacional, donde los niveles de rechazo caen a la mitad y la aceptación crece notablemente.

Estimados lectores de PERFIL, cantemos: 

Atento, atento, atento que camina el #cadenacionalismo por toda la Argentina… 

Cordialmente.

© Escrito por Artemio López, Director de Consultora Equis  y publicado por el Diario Perfil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el viernes 14 de Septiembre de 2012.


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