domingo, 26 de agosto de 2012

Rosario Central 0 vs. Huracán 0... De Alguna Manera...


Punto de partida…   

Pese a haber sufrido más de la cuenta, Huracán pudo sumar por primera vez en el torneo. ¿Será la levantada?

Transcurrían cuatro de los seis minutos que había adicionado Carlos Maglio y desde el corralito lo único que atinaba a hacer Héctor Rivoira era sacudir los brazos de un lado a otro. Sí, el DT de Huracán rogaba por el pitazo final, no quería saber más nada... Es que la parda le sentaba bien al Globo, teniendo en cuenta que su equipo jugó gran parte del ST con uno menos (roja a Battaglia) y necesitaba sumar con urgencia luego de haber arrancado con el pie izquierdo (1-3 con Aldosivi y 2-4 ante Gimnasia LP). Y el punto de partida llegó...

“Creo que fue muy importante el resultado que conseguimos acá en Rosario. Porque después de la expulsión de Rodrigo aguantamos bien el empate hasta el final, respondimos. En lo personal me sentí bien, pero sobre todo me interesa que le pueda servir al equipo”, confesó Gonzalo Martínez, este pibe de 19 años que se puso al hombro el equipo en la adversidad y desequilibró cada vez que tuvo la bocha en sus pies. Sin dudas, el volante creativo es una de las apariciones más destacadas en el conjunto de Parque Patricios, junto a la Lucas Villarruel.

Por supuesto que la realidad del Globo dista mucho de lo que se imaginaban al inicio de la 12/13. Un punto de nueve, el promedio pisándole los talones y un equipo que aún no engrana. Sin embargo, en Huracán confían que este paso adelante sirva de envión para encontrar un funcionamiento grupal que por ahora se hace desear...

© Escrito por Jose Pablo Sacchi  y publicado por el Diario Deportivo Olé de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el viernes 24 de Agosto de 2012.

Central fue un poco más pero empató sin goles con Huracán en el Gigante de Arroyito…


Central jugó anoche casi media hora con un hombre más y mereció ganar, pero no jugó bien, cometió errores y todavía no logra hacer pie como equipo sólido y con pretensiones serias de ascenso.

Que Central anoche mereció ganarle a Huracán no hay dudas. Tampoco las hay sobre que el canalla no jugó bien, cometió errores y todavía no logra hacer pie como equipo sólido y con pretensiones serias de ascenso. Así los de Arroyito están a mitad de camino en todo. En el juego, en la sincronización colectiva y por obvias razones en el resultado. Fue demasiado escuálido el 0 a 0 ante un Huracán, que encima terminó con diez por la roja a Rodrigo Battaglia en el segundo tiempo.

La sensación que invadió a todo el mundo a la salida del Gigante fue que será un año duro, empinado y con mucho por hacer, tanto para el entrenador en el armado táctico y estratégico, como para las individualidades que siguen rindiendo por debajo de las expectativas. Central está en formación y aprender a ganar en casa, incluso jugando por debajo de su potencial, sigue siendo una cuenta pendiente. Algo que habrá que resolver cuanto antes.

Al canalla le costó horrores durante los noventa minutos tener un circuito futbolístico fluido de tres cuartos en adelante. Porque Méndez, Gagliardi, Lagos y el Pipi García por ahora no hablan el mismo idioma, no se entienden y así se les hace cuesta arriba dialogar mediante el dominio efectivo de la pelota. Si los que saben no están inspirados, al resto todo se le complica más de la cuenta.

Así todo, a los ponchazos, Central con voluntad y ráfagas de enjundia supo generar situaciones netas de gol para vulnerar al inspirado Daniel Islas. Bracamonte falló una oportunidad inmejorable en el área chica. El pelilargo increíblemente le erró al arco cuando estaba con los cubiertos en la mano. Lagos tampoco tuvo puntería en una arremetida entrando a la carrera por la izquierda. Así estaba Central, sin volumen de juego, pero a base de esfuerzo generando chances claras para abrir el marcador.

Hubo otras dos acciones favorables para el canalla en aquel primer tiempo. Méndez pateó un tiro libre con maestría y manoteó Islas. Y una combinación entre Lagos y García no tuvo una buena terminación del ex Almirante Brown, cuyo remate dentro del área encontró un racimo de piernas quemeras cuando el grito de gol estaba al caer.

La única de Huracán fue una chilena de Milano que tapó Caranta en una estirada providencial, pero nada más.

En el complemento a Central le costó más todavía imponer condiciones en el juego. Pero llegó la roja a Battaglia por agresión al ingresado Nery Domínguez y a partir de allí fue todo del equipo canalla.

Russo puso toda la carne al asador y Central terminó arrinconando a Huracán. Un buen cabezazo de Bracamonte se fue apenas afuera. El ingresado Becker tuvo la victoria, pero su tiro cruzado encontró un obstáculo quemero en la línea de sentencia. También Domínguez probó desde afuera y la pelota se fue muy cerca. No alcanzó para ganar.

Es indudable que el canalla mereció más que Huracán, aunque nunca estuvo cómodo para generar fútbol y jamás se sintió anímicamente dueño del partido.

Por eso el cero a cero, las dudas y el trabajo para la semana. Por ahora juega a los ponchazos.

© Publicado por el Diario La Capital de la Ciudad de Rosario el sábado 25 de Agosto de 2012.


Las fotos: 












Los goles: (No hubo)



Las estadíticas:


 



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