sábado, 21 de julio de 2012

Economía para Todos... Dólar paralelo... De Alguna Manera...

Economía para Todos...

 Ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, afirmó ayer que la suba del dólar marginal “es una actividad absolutamente ilícita que debe reducirse a eso, es un hecho que debe verse desde el punto de vista de cualquier delito” y que no tiene ningún impacto directo en las variables macroeconómicas.

¿Qué es un delito? Busqué en el diccionario de la Real Academia Española y en su acepción política define: “Delito que establecen los sistemas autoritarios en defensa de su propio régimen”.

Prohibirle a la gente defenderse de la inflación que crea el BCRA es un delito en su acepción política, porque se establece para defender un régimen autoritario. Que el gobierno, porque le conviene a sus propios intereses, no permita que la gente compre dólares, constituye un acto que ataca la libertad de las personas y la propiedad privada, violando la letra y el espíritu de la Constitución. Pero aún sin considerar la Constitución escrita, es una violación de los derechos individuales prohibirle a la gente defender el fruto de su trabajo. Una vez más, insisto, comprar dólares no es equiparable al tráfico de drogas, de armas o la trata de blancas. Es solo desprenderse de la mala moneda y ahorrar en la buena moneda.

Tan absurdo es el razonamiento del ministro que si mañana el Congreso dictara una ley que dice que hay que fusilar a todos los rubios de ojos celestes, para Lorenzino no sería un delito porque el Estado así lo decidió. Puesto de otra forma, no cualquier norma que sancione el Estado se ajusta a derecho. Por el contrario, muchas veces las normas que establece el Estado violan las libertades individuales y los derechos humanos.

Y también comete un error conceptual Lorenzino cuando dice que la suba del blue no afecta directamente las variables macroeconómicas. La realidad es que si el blue sigue subiendo, la corrida cambiara puede transformarse en una corrida financiera. Y es eso lo que a ellos les preocupa. Quieren transformar en delincuentes a todos aquellos que pretenden defender el fruto de su trabajo para que no se les termine de desbarrancar el famoso modelo.

© Escrito por Roberto Cachanosky y publicado por Tribunade Periodistas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el sábado 21 de Julio de 2012.

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