domingo, 22 de enero de 2012

Cuba: murió un disidente... De Alguna Manera...

Cuba: murió un disidente preso que estaba en huelga de hambre…

Wilmar Villar

Había sido condenado en noviembre último a cuatro años de cárcel por “desacato”. Inició un ayuno en la cárcel hace 56 días. Tenía 31 años y militaba con su mujer en una organización opositora. En 2010 había muerto otro ayunante detenido.


La lucha interna en Cuba se cobró otra víctima y complica severamente la apertura que está deshojando tímidamente Raúl Castro. El disidente Wilmar Villar murió en un hospital del sur del país tras 56 días en huelga de hambre en protesta por su detención, un hecho que multiplicó las críticas contra un sistema que muestra grietas.

Tenía 31 años y dos hijas pequeñas, de 5 y 10 años. Es el segundo preso político que muere tras un prolongado ayuno desde febrero del 2010, cuando falleció el albañil Orlando Zapata.

Villar era católico e integraba la agrupación Unión Patriótica de Cuba. Había sido detenido a mediados de noviembre pasado luego de participar en una marcha contra el gobierno en Contramaestre, su pueblo natal. Se lo condenó a cuatro años de prisión bajo un cargo pueril: “Desacato y resistencia a la autoridad”. Encerrado en una celda de la prisión de Aguadores, comenzó un ayuno para reclamar su libertad. Su salud se fue deteriorando rápidamente y el viernes pasado tuvo que ser internado en el hospital “Juan Bruno Zayas” de Santiago de Cuba, a raíz de una neumonía. Murió a causa de un “fallo multiorgánico por infección generalizada”.

Maritza Pelegrino, su mujer, integra el movimiento opositor Damas de Blanco. “Dentro de la familia había conflictos a consecuencias de las actividades políticas de Wilmar y su esposa”, contó el activista disidente Elizardo Sánchez. Lo dijo en virtud de que la madre, la hermana y la suegra de Villar se oponían a su militancia ya que son partidarias del gobierno. Inclusive la madre del disidente muerto organizó el entierro por su cuenta, marginando a Maritza, lo que demuestra la fuerte división política que hay en la isla.

El episodio levantó una ola de críticas en el exterior. Los gobiernos de Estados Unidos y España encabezaron los cuestionamientos contra el régimen comunista y pidieron la liberación de todos los presos políticos. En territorio cubano hubo fuertes cruces de blogueros. Los oficialistas apuntaron contra Villar a quien calificaron de “violento”, “antisocial” y con una “peligrosidad social comprobada”. Desde la oposición dijeron que “era un defensor de los derechos humanos que poseía profundas convicciones éticas”.

Lo cierto es que esta nueva muerte implica un duro golpe para el gobierno de Raúl Castro, quien tampoco es claro si cuenta con el respaldo necesario para llevar adelante las reformas anunciadas que buscan aliviar con eventuales inversiones la crisis económica que azota a la isla. La muerte de este disidente aumenta el aislamiento del país y fortalece a los sectores más duros de la dirección política contrarios a cualquier tipo de apertura. En este sentido, para los observadores resulta llamativo el final que tuvo el disidente, un hombre joven y saludable, siendo que suele ser muy improbable que un ayunante muera especialmente en un entorno de medicina sofisticada como la que posee la isla.

En los últimos años, Raúl Castro –quien en 2009 sostuvo que “en Cuba no sobra nada, sólo problemas” que no se resuelven gritando “patria o muerte o abajo el imperialismo”– impuso reformas importantes para intentar aliviar la crisis. Entre ellas, se autorizó la apertura de pequeños negocios privados, la entrega de tierras para el cultivo personal o en cooperativa y la libertad para comprar y vender casas, autos y electrodomésticos. Sin embargo, los cambios grandes no aparecen. A fin del año pasado, Castro prometió eliminar una de las prohibiciones más cuestionadas: la de entrar y salir libremente del país. Pero hasta ahora no cumplió con esa medida, otro ejemplo del litigio entre los halcones y los aperturistas.

© Publicado en el Diario Clarín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el sábado 21 de enero de 2012.


Luto. Un crespón negro recuerda a Wilmar Villar en la puerta de la Agrupación Damas de Blanco de la Habana.

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